El rasgómetro

¿Se puede fechar un libro por cómo escribe? El rasgómetro lo intenta: cuenta en un texto los rasgos que cambiaron las reformas y, con esa cuenta, dice de qué momento es. No le decimos la fecha de nada.

Pruébalo

Pega un texto antiguo, o pulsa uno de los ejemplos, que son trozos de trescientas a cuatrocientas palabras de tres diccionarios de la biblioteca. Con un párrafo de Autoridades sale el M1; con uno de Covarrubias, el M0. Con uno del Domínguez el tramo se queda ancho, de 1763 a 1910, entre el M3 y el M5: en cuatrocientas palabras no suele haber ni una mujer ni una dixo que decidan. El texto no sale de tu navegador.

o prueba con

Cargando las parejas de palabras…

Cómo lo hace, en cinco pasos

Así lo puede repetir cualquiera, con lápiz y paciencia [El rasgómetro]:

  1. Las parejas. Una palabra es vieja si hoy no existe y, pasada por la regla de un rasgo, sí existe: quando da cuando. Así no cuenta el latín, porque quod daría cuod, que no existe. «Lo de hoy» son el millón largo de formas del lematizador de Wordkers. Y una pareja solo vale si en alguna obra lo viejo es lo normal: esso y eso valen, porque esso es lo que escribe Autoridades; cassa y casa, no, porque cassa sale cuatro veces, de una mala lectura o de una cita latina, frente a miles de casa. Han salido unas cuatro mil parejas, y son las que usa el rasgómetro de esta página.
  2. Se cuenta, en cada texto, cuántas palabras viejas trae y cuántas nuevas, siempre de las mismas parejas.
  3. Cada rasgo queda en un estado: viejo si el 80 % o más es grafía vieja; nuevo si es el 20 % o menos; mezcla entre medias; y sin datos si hay menos de 20 casos. Los signos (el acento grave, el circunflejo, la ſ) cuentan como presentes si salen más de 10 veces por cada 10.000 palabras.
  4. Cada estado pone una cota de fecha. Lo viejo dice «antes de la reforma»; lo nuevo, «después». Salvo en lo que la Academia restituyó en 1726 por la etimología (la ph, la th, la ch de Christo, las dobles latinas) y en fue sin tilde: eso ya se escribía a veces a lo moderno antes de la Academia (Covarrubias escribe profeta), así que lo nuevo no fecha.
  5. El tramo es el cruce de las cotas. Si no se cruzan, no se fuerza: se dice qué rasgos chocan. Un choque es un impresor que no sigue a la Academia, una reimpresión que moderniza a medias o una mala lectura, y es justo lo que hay que mirar.

El momento es el que cae dentro del tramo. Si caben varios, se dan todos.

Lo que cambia en esta página. Un párrafo no llega a 20 casos de casi ningún rasgo, así que aquí el mínimo baja con el texto: una centésima de las palabras, y nunca menos de 2. Con los diccionarios enteros se piden 20. Lo probamos con veinte párrafos de unas 180 palabras de Autoridades: catorce salen M1, cinco se quedan en «M0 o M1» y uno sale M0, con choques. Con veinte de Covarrubias, diecisiete salen M0 y ninguno sale de otro momento. Cuanto más texto, mejor. El programa de la página es el mismo que mide los diccionarios, pasado a JavaScript, y lo comprobamos: sobre tres textos de prueba (uno de Covarrubias, uno de Autoridades y uno del Domínguez) da lo mismo que el original, rasgo a rasgo.

Lo que dice de la biblioteca

El rasgómetro, pasado por los nueve diccionarios que tenemos en texto [El rasgómetro]:

obraañotramo medidomomentorasgos que chocan
Covarrubias1611antes de 1726M0ninguno
Autoridades17261726-1740M1ninguno
Domínguez18461843-1910M5ninguno
Academia18521843-1910M5ninguno
Monlau18561843-1910M5ninguno
Ovilo18591843-1910M5ninguno
Academia18691843-1910M5ninguno
Barcia18801843-1910M5ninguno
Echegaray18871843-1910M5ninguno

Los nueve caen en el momento que les toca por su fecha, y no lo hemos forzado: el programa no sabe el año de ninguno. Es la primera señal de que el método funciona.

El porcentaje de grafía vieja de los rasgos que más dicen ([El rasgómetro]; los signos, por diez mil palabras):

obraçhazerssdixoquandoayremugers por xj por gáfuéà
Covarrubias959680959966925021154
Autoridades03899498083151374292
Domínguez00000111994889980
Academia 185200211060383720
Monlau113240120590289
Ovilo001000101941000
Academia 186900000020289900
Barcia001121401961001
Echegaray00001020096951

Lo que encontró sin buscarlo

El Domínguez tiene ortografía propia

El Diccionario nacional (1846-1847) escribe la s por la x ante consonante en el 99 % de los casos, y la j por la g en la mitad: tiene artículos Estremo y Vejetal, y en las definiciones escribe estension, recojer o estranjero [El rasgómetro]. La Academia de 1852 tiene esos dos rasgos al 0 % y al 3 %.

La primera no es rebeldía: la Ortografía de 1815 permitía escribir estrangero, estraño, estremo [Ortografía de 1815: 56]. La segunda, sí: es lo que la Academia de 1815 dejó para más adelante [Ortografía de 1815: XVII] y lo que pedían en esos mismos años los maestros de Madrid y la ortografía de Bello, adoptada en Chile en 1844 [Gaviño 2020; Wikipedia, «Bello orthography»]. Que Domínguez escribiera así por seguirlos es una deducción nuestra; no lo hemos leído en ninguna fuente sobre él interpretación nuestra.

Para el rasgómetro sigue siendo un M5, con variante. Para quien lo lea: estremo no es una errata, es su ortografía.

Autoridades no escribe ayre porque se lo prohíbe a sí misma

En Autoridades, ayre sale en el 0 % de los casos [El rasgómetro]: su artículo es AIRE, cuando Covarrubias, un siglo antes, escribía AYRE. Al principio creímos que era un fallo de nuestro texto. No lo es: el Discurso de 1726 dice que «es error notorio usar de Y escribiendo Ayre, Reyno, Toyson, Buytre, debiendo escribirse con I Latina» [Discurso proemial, 1726: LXXXIV]. Quince años después, la Ortografía de 1741 la volvió a admitir: «ayre, donayre, muy, ley, Reyno» [Ortografía de 1741: 173]. Y la de 1815 la quitó otra vez [Ortografía de 1815: XVI]. Por eso, para el rasgómetro, el ayre informa pero no fecha.

El fué de Monlau, sin explicar

Los diccionarios del M5 escriben fué con tilde entre el 72 % y el 100 % de las veces. Monlau (1856), solo en el 28 % [El rasgómetro]: en el mismo libro hay un Demóstenes que «las fué adquiriendo» y un Antimonio cuyo «efecto fue muy purgante». Puede ser la costumbre de su imprenta o un fallo de nuestra lectura de las páginas. No lo sabemos: falta mirarlo en la imagen, tres páginas al azar.

Lo que no sabe hacer

Textos de Karb and Sil, con licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0): cópialo, compártelo y adáptalo citándonos. Las ortografías de la Academia de 1741 a 1815, el Diccionario de Autoridades, el Tesoro de Covarrubias, el Diccionario nacional de Domínguez y sus imágenes son de dominio público. Cada dato lleva su fuente entre corchetes; lo que es lectura nuestra, va marcado. Editor: Wordkers. Hecho a partir de nuestras notas de estudio; generado el 15/10/2026 08:36.