Diccionarios de dominio público · los que los vendieron

Los editores de los diccionarios

Un diccionario de varios tomos es un negocio de imprenta. Los autores se mueren, y lo que pasa después con su obra lo deciden otros: quién compra la propiedad, quién se queda las planchas, quién saca la edición barata, quién quiebra. En las dos historias que contamos en esta biblioteca, la de Domínguez y la de Barcia, salen una y otra vez los mismos nombres. Aquí están ellos.

Cada página está escrita con las fuentes a la vista: prensa de la época enlazada a su original en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional, catálogos y estudios. Lo que es lectura nuestra va marcado como interpretación nuestra; lo que no sabemos, lo decimos.

Portada del tomo I del Primer diccionario general etimológico de Roque Barcia, Madrid, Establecimiento tipográfico de Álvarez hermanos, 1880
La firma del impresor al pie: «Madrid. Establecimiento tipográfico de Álvarez hermanos, calle de San Pedro, 16, 1880». Tomo I del Primer diccionario de Barcia, ejemplar de la Biblioteca Nacional de Austria escaneado por Google. [Tomo I de 1880]

Quiénes

  • José María Faquineto · El administrador del diccionario de Barcia (1880-1892), editor del Echegaray (1887-1889). Suspendió pagos en 1892 y quebró en 1894.
  • Los Álvarez · Manuel Álvarez, su viuda e hijos, Álvarez hermanos y los hijos de Ricardo: la imprenta de la calle de San Pedro que hizo a Barcia, el Echegaray y sus planchas.
  • Seix · Jaime y Francisco Seix, de Barcelona: compraban catálogos enteros, y en 1893 compraron el Barcia. De su casa sale Seix Barral.
  • Mellado, Guijarro y los demás · Los dueños del Diccionario nacional de Domínguez (1848-1904), Gaspar y Roig y Bailly-Baillière.
  • Quién copia a quién · Lo que los diccionarios se copiaban: la definición, la ciencia y la etimología, cada una por su camino.
  • Fuentes · Las cuarenta páginas de prensa citadas, enlazadas a su original, y el resto.

Cuatro maneras de vivir de un diccionario ajeno

Los casos que tenemos son cuatro jugadas distintas interpretación nuestra:

  1. Comprar la propiedad y reimprimir. Mellado compró el Diccionario nacional al autor y a su viuda en 1848-1849 y lo reimprimió veinte años; Guijarro lo heredó del fondo de Mellado en 1872 y siguió hasta 1895; Seix compró el Barcia en 1893 y lo tiró en 1894 y 1902. Ninguno tocó el texto: las planchas eran el capital [Martínez Martín 2018: 256-257, 503-504; Nuestra comparación de las ediciones].
  2. Administrar sin ser dueño. Faquineto vendió por cuadernos el diccionario de Barcia de 1880 a 1892 sin que fuera suyo [La Raza latina (Madrid. 1874), 15/10/1880, p. 1; La Opinión (Madrid. 1890), 16/2/1892, p. 2].
  3. Hacer otro libro sobre el mismo texto. El mismo Faquineto sacó en 1887 el Echegaray, la «edición económica» del Barcia con firma nueva, que no necesitaba la propiedad del original [El Imparcial (Madrid. 1867), 19/4/1887, p. 4].
  4. Pagar un equipo y empezar de nuevo. Gaspar y Roig en 1853, con su Diccionario enciclopédico, «porque es imposible que una sola persona» abarque los saberes de su siglo [El Clamor público, 30-III-1853, p. 4].

Una cronología cruzada

AñoEl Diccionario nacional (Domínguez)El Primer diccionario (Barcia)
1848-1849Mellado compra al autor y a la viuda—
1853Gaspar y Roig saca su Enciclopédico—
1867-1872El fondo de Mellado: una sociedad de crédito; la subasta (Bailly-Baillière) y el tanteo de Guijarro—
1869-1873—Faquineto edita los folletos de Barcia; los imprimen Manuel Álvarez y su viuda
1880-1883Guijarro reimprimeÁlvarez hermanos lo imprime; Faquineto lo administra
1887-1889—Faquineto saca el Echegaray
1892—Febrero: la viuda de Barcia toma la administración. Septiembre: Faquineto suspende pagos
1893—Noviembre: Seix compra el Barcia
1894-1895Muere Guijarro; la 18.ª y última ediciónQuiebra de Faquineto, con Ricardo Álvarez de síndico; Seix imprime los tomos IV y V
1898-1904Pleitos de los hijos de Guijarro; subasta judicialLos hijos de Ricardo Álvarez reimprimen el Echegaray (1898); Seix, los tomos II y III (1902)

Las dos obras grandes se quedaron sin quien las rehiciera en los mismos años, a mediados de los noventa, y por la misma razón de fondo: sus dueños eran editores, no lexicógrafos, y lo que daba de comer a sus casas (cuadernos, novelas, catálogos comprados) no alcanzaba para pagar otra redacción interpretación nuestra.

Cómo están hechas estas páginas. Salen de las notas de estudio que escribimos el 12 de octubre de 2026 buscando en la Hemeroteca Digital de la BNE (casi tres mil páginas con el nombre de Faquineto, cuatrocientas con el de Álvarez hermanos, más de trescientas con el de Seix, todas leídas por reglas y unas cuarenta enteras), en el catálogo de la BNE y en los estudios que ya habíamos leído para Domínguez y Barcia. Ningún dato sale de un modelo de lenguaje. Si sabes algo que aquí falta (un retrato de Faquineto, la fecha de su muerte, el precio que pagó Seix), nos alegrará saberlo.

Los diccionarios de estos editores, en esta biblioteca: el Diccionario nacional de Domínguez y su historia, Domínguez y su diccionario; el Primer diccionario de Barcia y la suya, Roque Barcia y su diccionario; y el Echegaray, la edición económica que sacó Faquineto.

Textos de Karb and Sil, con licencia Creative Commons Reconocimiento 4.0 (CC BY 4.0): cópialo, compártelo y adáptalo citándonos. La prensa de 1846-1915 y las imágenes antiguas son de dominio público. Cada dato lleva su fuente entre corchetes; lo que es lectura nuestra, va marcado. Editor: Wordkers. Hecho a partir de nuestras notas de estudio; generado el 12/10/2026 19:24.