El hombre
Gallego, hijo de médico, novicio que no llegó a profesar, profesor de francés en Madrid, novelista, impresor y, sobre todo, autor de diccionarios. Vivió treinta y siete años, o treinta y cinco, según a quién se crea.
De Verín a Madrid
Se llamaba Ramón Joaquín Domínguez Hervella (a veces escrito Herbella). Nació en Verín (Orense) el 13 de enero de 1811, hijo del médico Manuel María Domínguez, en una familia de diecisiete hermanos [RAH]. Salió de Verín para hacerse novicio en el convento de San Lorenzo de Santiago, pero dejó el convento «antes de profesar» y se fue a Madrid [RAH; Gran Enciclopedia Gallega].
Esos datos de nacimiento tienen una historia: Manuel Seco advirtió que solo los daba un sitio, un apéndice de la Enciclopedia Espasa de 1931, que a su vez los tomaría de dos repertorios gallegos del siglo XIX [Seco 1987; Iglesia 2023: 323-324]. Y su propio diccionario dice otra cosa: que nació en 1813 (lo vemos más abajo). Nadie ha publicado, que sepamos, su partida de bautismo.
El francés, la novela y la imprenta
En 1844 daba clases de francés en Madrid y publicó una Nueva gramática francesa y unas Reglas de ortografía francesa [RAH]. Dominaba tanto el idioma que Seco supuso que había vivido en Francia, pero es una suposición, no un dato documentado [Seco 1987; Iglesia 2023: 322-323; RAH].
Antes había escrito una novela, El marqués de Fortville (Madrid, 1840) [RAH]. Y antes del gran diccionario de la lengua dirigió otro: un Diccionario universal francés-español y español-francés en seis tomos (1845-1846), con unas cien mil entradas en una dirección y noventa mil en la otra, más un diccionario de bolsillo en dos tomos [RAH; BVFE; Iglesia 2023: 328]. Es decir: cuando empezó el Diccionario nacional ya sabía hacer diccionarios por entregas.
Tenía imprenta propia: el Estudio Léxico-Tipográfico de R. J. Domínguez, en la calle de Hortaleza, 67, donde imprimió sus diccionarios [RAH; Iglesia 2023: 325]. Era a la vez autor, editor e impresor de su obra.
La obra de su vida, por entregas
En febrero de 1846 anunció en la prensa un «Diccionario nacional o gran diccionario crítico de la lengua española» que se vendería por entregas de cuarenta páginas [El Heraldo, 19-II-1846, p. 4]. En mayo ya tenía dos mil suscriptores [El Boletín del ejército, 6-V-1846, p. 8]; en agosto salieron las dos primeras entregas [El Popular, 5-VIII-1846, p. 4], y en agosto de 1847, sin haber acabado la primera edición, anunció la segunda [Eco del comercio, 25-VIII-1847, p. 4]. El detalle está en La obra.
En el prólogo dice que su redacción le había llevado «la parte mas preciosa de mi juventud» [Prólogo]. El tomo I lleva una dedicatoria a su padre, «Al autor de mis días», fechada el 2 de noviembre de 1847, aunque la portada de ese tomo diga 1846 [Álvarez de Miranda 2024]. Le dice: «Mi juventud, mi fortuna, todo lo he sacrificado a este objeto» [Esparza 1999: 51].
Escribía hasta el último momento. En el artículo Herbella, su segundo apellido, cuenta de un coronel Ramón Herbella que «murió en abril de 1847», y en Balmaseda, de un general carlista muerto «en el presente de 1846»: la redacción iba casi pegada a la imprenta [Diccionario nacional; Esparza 1999: 43, 51].
Mayo de 1848
En la madrugada del 6 al 7 de mayo de 1848 hubo en Madrid una sublevación progresista contra el gobierno de Narváez, el eco español de la revolución francesa de febrero. Domínguez murió en ella [Iglesia 2023: 324-326; RAH]. El diario El Observador del día siguiente cuenta que cayó en la calle de Fuencarral, «traspasado por nueve balas», con tres dependientes de su establecimiento, y que su criado resultó herido [El Observador, 8-V-1848, p. 3; Iglesia 2023: 324]. El funeral se celebró el 7 de junio en la parroquia de San José, en la calle de Alcalá [La Prensa, 7-VI-1848, p. 3].
El historiador republicano Fernando Garrido lo contó así en 1869: Domínguez, «que se hallaba ya iniciado en los sucesos de marzo», entró de madrugada con unos amigos en el cuartel de San Mateo, donde estaba el regimiento de España, y la tropa salió a la calle; él se separó para ir a su casa a por «algunos objetos» y, al volver, «al salir por la calle de la Farmacia», los cazadores de Baza dispararon contra el grupo y lo hirieron de muerte [Esparza 1999: 41]. La calle de la Farmacia desemboca en la de Fuencarral: los dos relatos cuadran.
¿Fue uno de los que organizaron la revuelta o uno más de los que la siguieron? Las fuentes no se ponen de acuerdo. Garrido lo llama «uno de los jefes más principales de aquel movimiento», y el poeta Curros Enríquez lo cuenta entre los «revolucionarios gallegos» de la sublevación, con Buceta, Romero Ortiz y Ulloa [Esparza 1999: 41-42]. La Gran Enciclopedia Gallega y un libro de 1887, Españoles notables, dicen que la organizó él; la Real Academia de la Historia, que tuvo «un papel relevante como elemento civil»; Sandra Iglesia, que lo ha estudiado más de cerca, concluye que no está documentado que fuera instigador, aunque sí que estaba con los sublevados del comandante Buceta [Gran Enciclopedia Gallega; RAH; Iglesia 2023: 323-326]. Garrido escribía veinte años después y era de su partido: es el testimonio más antiguo que conocemos, no el más neutral interpretación nuestra.

Su necrológica, dentro de su diccionario
Lo más curioso de toda la historia está en el tomo II, en la letra R (por Ramón, no en la D): un artículo sobre el propio autor, escrito por quienes acabaron la obra. En nuestro texto va dentro del artículo ramón, detrás de la acepción de «ramas que cortan los pastores»:
«Ramon Joaquin Dominguez, Biog. Autor y editor de este Diccionario y de otras obras. Nació en Verin (Galicia), año de 1813; murió en Madrid el dia 7 de Mayo de 1848. Este aventajado y malogrado filólogo, á cuyos especiales trabajos se debe la conclusion del gran léxico que no pudo terminar por sí mismo […]. ¡Séale la tierra ligera!» [Diccionario nacional]
Lo encontró Sandra Iglesia en el ejemplar de la primera edición [Iglesia 2023: 341-342]. El artículo promete una biografía completa «al final de la obra», repartida «con la última entrega»; que sepamos, nadie la ha encontrado [Iglesia 2023: 341].
Lo que no está claro
- El año en que nació: 1811 según la Espasa, la Gran Enciclopedia Gallega y la RAH; 1813 según su propio diccionario [RAH; Iglesia 2023: 323, 341; Diccionario nacional].
- Dónde murió: en la calle de Fuencarral según El Observador del día siguiente, que es la fuente más cercana [Iglesia 2023: 324]; saliendo de la calle de la Farmacia, que da a Fuencarral, según Garrido [Esparza 1999: 41]; en la del Carmen según la Gran Enciclopedia Gallega [Iglesia 2023: 323].
- Qué papel tuvo en la revuelta: «uno de los jefes más principales» según Garrido; no documentado como instigador según Iglesia (ver arriba).
- Si vivió en Francia: es una suposición de Seco, no un dato [Iglesia 2023: 322-323].
- La biografía prometida con la última entrega: no la conocemos.
Lo que dijeron de él
Manuel Seco, que lo rescató para la filología moderna, lo llamó «lexicógrafo romántico» [Seco 1987; RAH] y escribió que su diccionario es «quizá el diccionario de nuestra lengua que más ediciones ha alcanzado, después del de la Academia» [Seco 1987; Iglesia 2023: 321]. Para Pedro Álvarez de Miranda, su actitud hacia la Academia «era casi siempre malhumorada», y sin embargo sus definiciones personales dan a la obra «una originalidad, una frescura y un interés que no se hallarán en otras» [Álvarez de Miranda 2024]. Para Sandra Iglesia, fue «uno de los diccionarios más relevantes de la historia de la lexicografía española» [Iglesia 2023: 320].