Diccionarios de dominio público · un capítulo del libro
Lo que Gaspar y Roig puso en párrafo aparte
Los editores madrileños Gaspar y Roig publicaban una «Biblioteca ilustrada», y en ella un Diccionario enciclopédico de la lengua española que quería traer de todo: las voces del lenguaje común, antiguo y moderno, de España y de América; las de las ciencias, las artes y los oficios; y «las notables de historia, biografía, mitología y geografía universal» [Portada del tomo I]. Lo ordenó Nemesio Fernández Cuesta. Lo raro no es que mezclara lengua y enciclopedia, que ya lo había hecho Domínguez: es cómo lo separó, a la vista, dentro de cada artículo.
Karb and Sil · 18/10/2026 16:29 · CC BY 4.0

El signo «=»
Lo explica el prólogo, casi al final: las acepciones de una voz que son de un mismo ramo o ciencia van en un mismo párrafo, separadas por la raya; y «hemos puesto en párrafo aparte, precedidas del signo =, las que pertenecen a distintos ramos» [El prólogo: VI]. Así, en cuerda va primero la lengua (el conjunto de hilos retorcidos, la de los instrumentos, la de galeotes…) y después, cada uno en su párrafo, lo que la palabra es para la anatomía, para las artes y oficios, para la geometría o para la música [Las cuentas].
Defiende la decisión con Bescherelle y Nodier: un diccionario no es «un libro de entretenimiento, destinado tan solo al uso de los salones», sino «el libro de todo el mundo», y despreciar el vocabulario de las artes y los oficios «es despreciar la lengua esencial de la civilizacion» [El prólogo: III].
La enciclopedia, ramo a ramo
En el tomo I, de la A a la F con su suplemento, hemos sacado 66.246 artículos (64.752 del cuerpo y 1.494 del suplemento). De ellos 13.220 (20,0 %) son solo enciclopedia: un pueblo, una persona, un dios, un hecho; y de los 53.026 de lengua, 6.828 (12,9 %) llevan además algún ramo en párrafo aparte [Las cuentas]. En todo el tomo hay 25.104 párrafos de ramo: 11.413 dentro de artículos de lengua y 13.691 en los de enciclopedia. Las materias más vistas [Las cuentas]:
| Materia | Ramos en párrafo aparte, dentro de un artículo de lengua | En artículos solo de enciclopedia | Un ejemplo |
|---|---|---|---|
| geografía (Geog.) | 1.441 | 9.625 | abadía |
| biografía (Biog.) | 447 | 3.059 | abano |
| zoología (Zool.) | 1.113 | 0 | abanico |
| mitología (Mit.) | 326 | 688 | adónico |
| marina (Mar.) | 990 | 0 | abandono |
| artes y oficios (Art. y Of.) | 757 | 0 | abandonar |
| botánica (Bot.) | 515 | 0 | abeja |
| medicina (Med.) | 511 | 0 | abatir |
| milicia (Mil.) | 503 | 0 | abastecimiento |
| historia (Hist.) | 285 | 118 | abaco |
| jurisprudencia (Jurisp.) | 369 | 0 | abdicar |
| religión (Rel.) | 295 | 0 | abjurar |
| tiempos heroicos (Tpos.) | 64 | 201 | acates |
| química (Quím.) | 234 | 0 | ablucion |
La geografía es con mucho lo que más pesa: casi siempre de España, con su provincia, su partido y sus vecinos, como pide el prólogo («dando en estos y en la Topografía, como es natural, mayor espacio á la parte de España») [El prólogo: IV]. La zoología, la marina, las artes y oficios, la botánica, la medicina o la milicia solo aparecen como ramos de una palabra común; la geografía, la biografía, la historia, la mitología y los «tiempos heroicos» (personajes como Acates, el compañero de Eneas) son además artículos propios interpretación nuestra.
Las materias son las abreviaturas del libro tal como las leyó la máquina. Hemos arreglado por regla las lecturas que se diferencian en una letra o en el punto de una del libro («Gcog.» es «Geog.»): 7.299 ramos; otros 1.023 quedan sin materia reconocida [Las cuentas].
La ortografía del prólogo
«Despues de la exactitud de las definiciones, nada importa tanto en un diccionario como su ortografía» [El prólogo: IV]. Fernández Cuesta cuenta la reforma que habría querido: un signo por sonido, sin h, sin v, una sola letra para ce y ca. Pero «un diccionario no es, ni una tribuna reformadora, ni un palenque literario; es solo un inventario fiel de lo que existe», y si la adoptara, muchos «la soltasen de las manos como inintelijible» [El prólogo: V]. Así que toma solo lo que el uso «casi general» ya había aceptado: la j siempre en medio de palabra para el sonido fuerte, y la g solo al principio si le toca por etimología, porque no se trata de «plantear la reforma, sino uniformar el uso»; la s y no la x ante consonante; la z que se queda en el plural y en el verbo si está en el singular o en el infinitivo [El prólogo: V]. Y una novedad que pide no extrañar: los dos puntos entre la cabeza, su categoría y la definición, porque le parece «preferible al uso del punto final adoptado por todos los diccionarios» [El prólogo: VI].
En el texto se ve [Las cuentas]:
| como escribe Gaspar y Roig | veces | como escribían los demás | veces |
|---|---|---|---|
| orijen | 346 | origen | 20 |
| relijion | 135 | religion | 15 |
| vozes | 125 | voces | 7 |
| pezes | 404 | peces | 2 |
Las pocas formas de la otra columna son casi todas errores de lectura o citas interpretación nuestra. Las acepciones, dice también el prólogo, van en un orden fijo: la directa, la extendida, la metafórica, la provincial, la germanesca, la anticuada, las frases y locuciones, los refranes y, al final, las de cada facultad [El prólogo: V].
Domínguez lo hizo antes
Veinticuatro años antes, el Diccionario nacional de Domínguez ya mezclaba lengua y enciclopedia, y también separaba los ramos dentro del artículo. ¿Cuánto le debe Gaspar y Roig? Lo hemos medido en las mismas letras, de la A a la F [Las cuentas]:
| Domínguez (1846-1847) | Gaspar y Roig (1870) | |
|---|---|---|
| artículos, A-F | 63.367 | 66.246 |
| solo de enciclopedia | 8.309 (13,1 %) | 13.220 (20,0 %) |
De los artículos de enciclopedia de Gaspar y Roig, el 27 % tiene su cabeza también en Domínguez: la mayoría son nuevos [Las cuentas]. Y la lengua no la toma de Domínguez sino del diccionario oficial: comparando la definición de cada artículo con la del mismo lema, es casi igual a la de Domínguez en el 16 % de los casos, a la del oficial de 1852 en el 30 % y a la del de 1869 en el 35 % [Las cuentas]. «Casi igual» quiere decir que coinciden cuatro de cada cinco caracteres de los primeros 160, sin la cabeza ni la categoría: es un listón nuestro, y el texto es de OCR interpretación nuestra. El prólogo lo dice a su manera: «hemos copiado también siempre que encontrábamos en la definicion las tres condiciones» de exactitud, claridad y concisión, y reformado «con mas frecuencia» [El prólogo: IV]; y de los diccionarios anteriores solo salva uno, el de Salvá de 1847, «que ha sido poco difundida en la Península» (la edición) [El prólogo: III].
Los que lo hicieron
El prólogo explica el método: partir la obra por materias, dar cada sección a personas que la conocieran, pasar su trabajo a profesores del ramo y después a una corrección que uniformara el estilo y la ortografía, porque un libro así no puede ser «empresa de un solo individuo, sino de una sociedad armónicamente organizada» [El prólogo: III]. La portada da los nombres [Portada del tomo I]:
- Lo escribieron, «una sociedad de personas especiales en las letras, las ciencias y las artes»: Augusto Ulloa, Félix Guerro Vidal, Fernando Fragoso, Francisco Madina-Veitia, Isidoro Fernández Monje, José Plácido Sansón, José Torres Mena, Juan Creus, Juan Diego Pérez, Luis de Arévalo y Gener, Juan Salas, Ventura Ruiz Aguilera «y varios de los principales artistas de Madrid».
- Lo revisaron: Domingo Fontán, «autor de la carta de Galicia»; Facundo Goñi; Joaquín Avendaño, inspector general de escuelas; José Amador de los Ríos, catedrático de Literatura; Juan Bautista Alonso; Patricio Filgueira, ingeniero de minas; Pedro Mata, catedrático de Medicina; Rafael Martínez, regente en Botánica, y Tomás García Luna.
- Lo ordenó Nemesio Fernández Cuesta. El prólogo, firmado «E. C.», dice que la responsabilidad del plan y de sus principios «pertenece al que suscribe» [El prólogo: VI].
La medida
Hemos leído el tomo I por máquina, a cuatro columnas, y lo hemos troceado por reglas [Las cuentas]. En los trozos copiados a mano, 2,77 caracteres de cada cien no son los del libro (sobre 6.655); de las cabezas de seis páginas contadas a mano salen el 90,4 %, con una precisión del 93,4 %; el 93,79 % de las palabras de la parte de lengua están en el léxico de su época, contando su ortografía; y el 94,74 % de las cabezas van en orden alfabético. Ante la duda, manda la imagen de la página, que se abre desde cada artículo.
Por qué solo está el tomo I
El tomo II (G-Z) está leído, pero su escaneo es muy pálido (uno de cada dos renglones sale roto) y la lectura no llega a la calidad que pedimos: se publicará cuando tengamos una lectura mejor. [Las cuentas] En dos trozos del tomo II copiados a mano, la mejor lectura falla en más de uno de cada cuatro caracteres, y nuestra regla es no publicar por encima de uno de cada diez. El tomo II está leído y el programa está listo: se publicará en cuanto haya otro escaneo u otra lectura mejor interpretación nuestra. Hasta entonces, de la G a la Z el diccionario sale en gris.
Lo que no sabemos
- La historia del libro. Esta edición de 1870 va «adicionada nuevamente con un suplemento» [Portada del tomo I], así que hubo otra antes, que no hemos visto; no hemos leído nada sobre cómo se hizo ni cómo se vendió.
- Quiénes eran sus autores, más allá de lo que dice la portada.
- Cuánto copió del oficial, acepción por acepción. Lo de arriba es una primera medida; el cotejo fino lo hará Quién copia a quién.
- El tomo II, hasta que tengamos una lectura que se pueda publicar.
Para seguir
- El diccionario, palabra por palabra · La lengua y, debajo, cada ramo; con «solo lengua» se quita la enciclopedia.
- Domínguez y su Diccionario nacional · El otro diccionario enciclopédico del siglo XIX.
- Los momentos ortográficos · Cómo se ha escrito el español, medido en nuestros libros.
- Las historias · Los demás capítulos del libro.
- El tomo I en Internet Archive · El escaneo entero, con el prólogo.
- Fuentes · Todo lo citado, enlazado a su original.