Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana

Rufino José Cuervo · 1886-1893

Cutir

tomo 2 · página 707 · ver la página en el escaneo

CITIR. r. n) Golpear (trans.). « Cutir es golpear una cosa con otra. Los niños cuten un huevo con otro hiriéndole por las puntas, y el que le saca quebrado ó cascado, le pierde, y gana el que le quebró ó cascó. » Covarr. — h) Met. Poner en competencia (ant.) Con con. « A esto dijo Sancho : para andar reposado y llano, mi rucio, puesto que no anda por los aires, pero por la tierra vo le cutiré con cuantos portantes hay en el mundo. » Cerv. Qnij. 2. 40 R. 1. 4871). — c) Met. Entrar en competencia, competir (intrans.) (ant.). Con con y el nombre de la persoua á quien se hace competencia. En expresa aquello que se compite. «. Doy al diabro el ciguñal !] ¿ Por qué anda agora cutiendo ? ! Vos mucho andais presumendo! Hepelando á hurtadillas. » Encina. Auto det Repeton (Ens. de una bibl. esp. 2. 814). « No soymujer ! De las con quien vos cuuis. » Gong, rom. 112 (R. 32. 549t). « l’or consiguiente es amonestarle y decirle que no quiera cutir con Dios en razon de inocencia, pues es tan su inferior en perfeccion de naturaleza. » León, Egpos. de Joti, 40 12. 301). « Quiso fel demoniol como en cierta mancra competir con bios en sabiduria y consejo - YIla osadia de haber cutido can lhos en el saber y en el aviso, no recibia su debido castigo, sino haciendo que su aviso su astucia del demonio fuese su mismo lazo. » Id. Nomb. 2, Brazo (3. 155).

Fer. auteci. Siglo XV : « Catir, herir, quatio, is, quusso, as. Cutir uno con otro, concutio is. » Nebrija, Vocab.

Etim. Tarece que no pucde revocarse á duda que el sentido mâs antigno es el de Golpear, y el pasaje de Covarr. da á entender claramente de qué especie de prueba lmbo de tomar origen el sentido de Competir. Estas circunstancias, para no hablar de la parte fonética, hacen poco probable la ctimologia de Diez : competere (cumptir, cuptir, cutir); Storm (Romania, 5. 176) defiende la de Covarr., ó sea quatere, en la forma que ofrecen los compucstos percutere, suceutere, concutere, pero el caso es que estos aparecen toulos o le feewe cadar (prarudir, sacudir, recudir, acudir), y por tanto el lenguaje popular no pudo sacar de ahi cutir sino cudir. No hay para qué decir que no deben traerse aqui á colación las voces cruditas y muy postcriores, percutir, repereutir, ni menos el prov, percutir: pues nuestro verbo no pudo tener semejante origen sino cu el supuesto de que aquel de que se tomara fuese de uso anterior frecuente. Creemos pues que el punto no está resuelto. ciro, a. 1. Pronombre relativo y pusesivo. Como relativo rulaza dos proposiciones repcesentando en la segunda un ohjeto noubrado en la primera; y como posesivo denota que á dicho objeto le pertencce ó corresponde alguna cosa que se expresa en la segunda proposición. » Me fiablo de una persdrra curu nombre he olvidado » se descompone asi : « Me hahlé de una persona; he olvidado el nombre de la persona : » cayo, representa pues á persona en el concepto de que el nombre le pertenece, y equivale por tanto al relativo común precedido de de : « Me habló de una persona, el nombre de la cual he olvidado. » Siendo adjetiva posesivo concierta en genero y numero con el sustantivo que denota la cosa poscida, que es aquel á que se junta inmediatamente, y no con su antecedente : los hombres cuna casa se cayo; las mujeres cuyo terreno compré. a) Se usa como predicado reliriéudose al obicto poseido mediante el verbo ser; al decir « El niño cuvos son estos libros » hace el relativo el mismo olicio que el posesivo en « Extos libros son suyos ». « Si este Neñor, no siendo suyo el negocio, sino tuyo, tanto lo estimó por su sola bondad; tú, euyo es el negocio, cuya es la causa, y cuyo es todo el provecho della, ¿ en cuanto será razôn que la estimes ? » tiran. Simb. 3. 13.S1 G. 6. 111t). « Ella tenía mucha amistad con la princesa de Eboli — cuya era l'astrana. » Sta. Ter.

Fund. 28 (H. 53. 2312). « Ellas, cuva es la casa, y á quien proprtamente toca el hien y el mal della, duermen y se desenidan. » Lrón, Perf, cas. 7 (3. 451). « ¿Adonde está el dueño, digo, la criatura cuyos eran estos dije-?» Cerv. Nov. 1 (. 1. 1177). « 1o he vistó por

eutre las verjas y resquirios de la faula una uña de león verdadero, y saco por ella que el tal leon, cuva dehe de ser la tal uña, es mayor que una montaña. » Id. Quij. I. 17 ilt. 1. 4582). « La villa de Quesada, poco adelante, tio el rey à la iglesia de Toledo, cuya sulia ser. » Mar. Itist, Esp. 13. 9 (R. 30. 1112). — ★) Hefiriendose á un infinitivo denola pertenencia toral. » La printera Ivirtud del ciega de dericó] fue graudo fe y contianza en Cristo unestro Señor, rreyendo que era Mesias, hijo de David, y que era llios todopoderoso, enyo es tener misericordia y por ella remediar nuestras miserias. » luente, Med. 3. 35 (2. 225). « El Espiritu Santo, cuvo es, como dice san l'abla, pedir por los justos con gemidos que no se pueden decir -- » Id. ib. 5. 20 C. 107). — 42) Refuérzase la idea de posesión con propto y soto lo mismo que en los demâs posesivos. « La primera [causa fue para descubrir que era más que hombre, y que tambien era Dios, cuyo es propio hacer la obra milagrosa que se le pedia. » l’uentc, Mted. 3. 9 (2. 68). « Cuando no tuviéramos la certidumbre maniliesta que desto tenemos, la majestad del estilo en estos dos capitulos -- mostrara otro autor diferente, y no otro sino el doctor Vergara, cuyo solo pudo ser aquel excelente discurso. » A. Mor. Cron. 8. 51 (2.233). — E. Es de excesiva rareza, y según el uso actual inadmisible, que se emplee como predicado con otros verbos que ser. « Fue el gran filósolo llutarro, cuya anda una epistola escrita al mismo Trajano. » Mar. llist. Esp. 4 5 (t. 30. 942). « Falleció por el mismo tiempo don Alanso de Cartagena, obispo de Burgos, ruyas andan algunas obras. » Id. ib. 22. 18 (R. 31. 1172). « Se llamó emperador junto con un su hijo del mismo nombre, por cuyas se tienen las derlamaciones que amdan impresas al fin de las Instituriones de Quintiliano. » Id. ib. 4. 10 (R. 30. 1002) — R) untase inmediatamente al nombre del objeto poseido, el cual puede desempeñar en la proposición subordinada todos los oficios propios del sustantivo : x) Sujeto. « El nombre deste es Baltasar de Orena, ! Cuya fama del ano al otro polo ! Corre ligera. » Cerv. Gat. 6 (R. 1. 842). « Se le fue casi toda la nobleza, cuya costumbre en Francia es acudir á la esperanza de batalla, con singular valor y prontitud, y en aleanzándola, desear volverse á sus casas á rehacerse. » Coloma, Guerras de los Est.

Bajos, 3 (M. 28. 31t). « Si dispusiese el soberano cielo, ! Cuyo imperio corrige y ley gobierna! Cuanto á luz manitiesta el ancho suelo --- » Céspedes, Piut. 2 (h. 32. 3662).

« El, encendido en deseo de reinar, cuya dulzura es grande aunque engañosa, y que con muestra de blandura encubre grandes males, juntaba fuerzas de todas partes. » Mar. ttist. Esp. N. 10 d1. 30. 2382). « llizo el postrer acto desta tragedia madama de (omerón, saliendo ella y dos hijas suyas niñas en busca del conde, y pidiendo arrojada á sus pies la vida de sus hijos, con las palabras y efetos que enseña el dolor, cuya clocuencia surle exceder la más artiliciosa. » Coloma, Guerras de los Est. Bajos, 8 ilt. 2s. 1102). « Valerio Tublicola quemó su casa, cuya grandeza le cansaba envidiosos. » Saav. Emp. 9 (It. 25. 212). « Cerró la infanteria española por la hateria - y con menor resistencia de la que se temia entraron dentro, con muerte de los que se tardaron más en recogerse al castillo, cuya retirada les avudó á ser cobardes, » Coloma, Guerras de los Est. Bajos, 8 (h. 28. 104); es decir; » la retirada del rastillo, » como más adelante escribe el mismo autor : « la retirada de las islas » (H. 28. Iptit). 8) Acusativo. « Juntos llegaron á la cumbre hermosa, Surcando varios mares, ! Vicencio, Eugenio Nunez y Lanchares, 1 Cuyos raros pinceles) Temiera Zemis y euvidiara Apeles. » Lope, Lauret de Apoto, 9 Gbr, suett. I. 172).

Predicado. « Te persigue, haciendo y diciendo cuanto puede, porque mo se dé le somdencs eu favor de nosotros cuyo abogado tu pres. » Avila, Eucur. 10 (3. 270). « lebujada naciste en dos andrajos ! De una hija de Adán por gran ventura,! Cuya comadre fueron caatro grajos. » Qucv. Musa 7, sat. a una dumu dt. 69. 2721). « Yo, cuya vidla es Lisarda, Siento el ver que haga la suerte! lleina á Dantea. » Mto. Industrius contra finezas, 1. 1 (R. 39. 2692). — « Se apoderó de aquella ciudad por entrega que Garri Zapata le hizo del castillo, cuyo alcaide era. » Mar. Hist.

Esp. 12. 6 (R. 30. 3501). — 3) Complemento con preposición. « Descan ser sueltos de aquesta carcel, para ver y gozar de la presencia de aquel de cuyos hienes y mercedes han gozado en la tierra. » Avila, Festir. 2 (5. 316).

« Vos, de cuya mano yo tantos bienes generales y particulares le recibub. » ib! EuUnT: 21 (4. 358). « Vos sois et dueño y el cielo ! be quien la tinicbla nace, ! A sombra de cuyo velo! Tal vez mi esperanza yace! Emuelta en su desconsuelo. » H. Argens. glosa Senora det alma mia (It. 42. 2//23). « TToledo y Ilerrera, de cuyos notbres durará la memoria tanto como la eterna maravilla en que la dejaron vinculada. » dovell. Etag. de las hetlas artes (R. 46. 353/). « Diciendo (Bernal Diaz del Castillo! muchas veces como infalible, no lo que ordenaba y disponía su capitún, sino lo que murmuraban los soldados, en cuya republica hay tanto vulgo como en las demás. » Solis, Conq. de Mtej. 1. 2 (R. 28. 209e). — « Ilos niúsicos traian instrumentos ! A cuvo son y acentos! Cantaban dulcemeute. » L.ape, Gutom. 3 (Obr. suett. 14. 199). « En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivia un hidalgo de los de lanza en astillero. » Cerv.

Quij. 1. 1 (H. 1. 2571). — 2) A veces correspoudle à un genitivo objctivo, ó sea signitica el objeto de un acto, de una pasión ó aferto. « Al cual dio llios — una hija de cuyo parto murió su madre. » terr, Quij. 1. 12 (R. 1. 2771). « Ni aman á quien tanto amor en estn obra les mostró, ni aborrecen el pecado, por cuyo odio y remedio tales cosas padecid. » Gran. Stmb. 5. 3. 1 (. ti. 676D). « ¡ Oh Padre. naturul y Dios benina ! Por cuvo santo amor bajé à la tierra! » Ilojeda, Crist. 8 (H. 17.

4622). « Y de sus galas el verjel despoja ! Para adornar la recogida trenza ! ltel caro bien por cuyo amor suspira. » llartz. La campana (116). « ¿Qué es esto, cristianos ?¿ qué es esto que tenemos aparejado para mañana? Organo, musicas, danzas y bailes, todo fiesta de mucha alegria, sin mezcla de ninguna tristeza; y siendo lo representado, en cuva memoria se hace, una grandisima y purisima pena, sin ningún rastro de alegria. » Avila, Encar. 2 (3. 43). « No sabré vo cuantas maneras hay de muerte si no sé cuantas diferencias hay de la vida, cuva privarion es la muerte. » Venegas, Agonia. 2. 4 (Mist. 3. 17). « l’adeciase lo mismo para reducirla á que tomase algún alimento, cuva necesidad le iba extenuando.

» Solis, Conq. de Mej. 4. 15 (R. 28. 3282). « Mandó Cortés que cesasen las aclamaciones de la victoria, cuva credulidad intempestiva suele dañar en los ejércitos. » Id. ib. 4. 10 (R. 28. 3192). « Se perturba el animo -- por el peligro de la vida, cuvo apetito es natural en los hombres. » Saav. Emp. 33 (R. 25. 862). « La extremadisima fuente Castellana, en cuva competencia pueden callar Corpa y la Pizarra de la Mancha. » Cerv. Nor. 8 (R. I. 1812). « Este fuego [del purgatorio! es el mismo que el del infierno, en cuva comparación el de esta vida es como piutado. » Puente.

Med. 1. 36 (1. 238). — 2) Entre cuyo y su anteredente pueden mediar varias palabras: en lo cual nuestros clásicos, usando de la libertail que eutonces habia para el uso de los relativos. Ilegaron á un extremo que hoy no podria imitarse. En varios de los pasajes siguientes se preferiria en el lenguaje actual el emplen de un demostrativo ó de un simple poscsivo. « Fuera del campo que tenia sohre Bona, cuvo suceso se dirá luego, formó otro. » Coloma, tiuerras de tos Est. Bajos, 1 (H. 28. 92). » Ila dicho los males que cometen éstos de que habla. y por cuya causa Dios los castiga.

» León, Erpos. de Job, 21 (1. 315). « El año luégo siguiente, que se contó de 1126, vino á sazonarse la trama ; en cuyo principio Idel añol el rey de Castilla celebró las fiestas de Navidad en Segovia, v don Juan, nuevo rey de Navarra, las tuvo en Medina del Campo con sn madre. » Mar tlist. Esp. 20. 15 (R. 31. 8tt). « Le dieron [á Corbarául un flechaza en la caheza, de que luégo murió; con cuya pérdida los demás se retiraron. » Moncada, Erped.

14 G. 21. 150. « Acudieron luégo unos á quitarle las ataduras, otros á traer conservas v odoriferos vinos, cou cuvos remedios [de los unos y de los otrosl volvió en si. » Cerv.

Pers. 1. 1 h. 1. 5621). «Ahora en estos nuestros detestables siglos no está segura ninguna Idoncella!, aunque la oculte y cierre otro nuevo laberinto como el de (reta; porque alli par los resquicios ó por el aire con el celo de la maldita soliritud se les entra la amorosa pestilencia, v les hace dar con todo su recogomiento al traste. I'ara euva seguridad (de las doncellas), andando más los tiempos y crecienda más la malicia, se instituvò la orden de los cahalleros audantes --AHd. Quij. 1. 11 (i L. 2752). « Nienten asl el glorioso sau Bernardo en la epistola séptima, y san Gregorio Nazianceno en le oración doce. Cuvas palabras por ser aun más expresas, para satisfacción del lector pondré sin añadir ni quitar. » Márquez, Gob. crist. 1. 10 (53 : Pamplona, 1615). « No dehemos echar sus faltas en la plaza, cuando las hubiese. acordándonos de la maldición que echó Noé á uno de sus hijos porque no cubrió la desnudez de su padre; antes debemos imitar el comedimiento y reverencia de los dos otros santos hijos que tan discretamente le cubricron y honraron. Cuyo espiritu [de los hijos de Noél parecia que tenia aquel grande emperador Constantino. de quien se escribe — » Gran. Orac. n consid. 2. 5, 8 6 (R. 8. 147t). « No curó !Eval de la que Dios le mandó, sino antes quiso obedecer á la antigua serpiente, confiada que la mentira que le habia dicho saldria verdad, y que comiendo del árbol vedado sabría tanto como Dios. La cual por su desobediencia fue cchada del lugar en que Dios la habia puesto, y le fue quitado todo el bien que le habia dado, pues que en tan poco lo tuvo. En cuyo lugar ordenó Dios que se buscase otra ---» Avila, Eucar. 15 (L. 63). « Vino (la cautiva] andando el tiempo, à querer bien á su amo v á casarse con él, dejando su religión verdadera por la del marido, en que vivió con grandísimo gusto seis años ó siete, querida, servida, regalada, llena de joyas y perlas y muy olvidada de haher sido cristiana; por cuya contemplación [de la cautival se hicieron y hacian cada dia alegrisimas fiestus de cañas y otras invenciones.

» Espinel, Escud. 2. 13 (. 18. 1132). « Se tuvo aviso de una señalada victoria ganada por el duque de Mercurio, cabeza de la liga de Bretaña, asistido de la infanteria española que tonia á su cargo don Juan del Aguila en nonlire de la serenisima infanta doña Isabel, como legitima heredera de aquel ducado, cuyos sucesos [de la victoria ]escrihiran otros. » Coloma, Guerras de los Est. Bajos, 5 (. 28. 622). « Primero como luz metida en el medio del alma, se encierra allí (Cristol, y después se descubre y resplandece, quebrantado la terreno y carnal del sentido. A cuvo esplendor (de aquella luz) y al sonido que hace la voz de Cristo en el alma, huyen los enemigos y mueren » León, Nomb. 3. Ilijo (3. 324). « La cual revelación como sea sobrenatural, no basta razón natural ni ingenios humanos. por sutiles que sean, á hacerla evidente; euva razón (de la revelación! si naturalmente se pudiera alranzar por razón natural, nunca Dios la mandara creer. » Venegas, Agonia, I.

5 Ohist. 3. R). « Otros traen diferente derivacion y causa de este nombre de Estremadura; cura opinión (de los otros! se relatará en otro lugar, y en éste ni la reprobamos ni la recihimos.

» Mar. Hist. Esp. 1. 4 (R. 30. 51). « Reconociendo esta importancia [de la clocuencia]

Moisén, se excusaha con lios de que era tarda é impodida sn lengua, cuando le euvió à Egipto à gobernar su pueblo; euva exeusa [de Moisés] no reprohó Lios, antes le aseguró que asistiria á sus labios, y le enscnaria lo que labía de hablar. » saav, fmp.

(1. 25. 191. 7 Puede servir de anteccdemte un concepto anterior, de modo que el relativo siguilica : Dle lo cual. » Vino al lin á servir al señor don Juan, llevando consigo á la devoción del rey la importante plaza de tiravelingas, en cuyo agraderimiento le contirmô todos sus cargos, » Coloma, Guerras de los Est. Balos, 8 ti. 28. 112t) ; esto es ; « eu agradecimiento de haher llevado á la devoción del rey ta plaza de tiravclingas ». « Se ve elaro cuáu principat medio sea éste para hallar á Dios, Para cuya confirmación no dejaré de decir lo que escribe san Bnenaventira, » Eran. Orac. y consid. 2. 2, 511 (R. 8. 1112); esto es ; « para contirmación de lo importante que es este medio para hallar á Dios ». « Desta manera pues trabajan por satisfacer á Dios aquellos á quien él abrió los ojos con esta Immbre del cielo, con la cual conociendo la inmeusidad y grandeza de la divina bondad, en ella conocen la grandeza de su humildad, y conforme á esto le desean satisfacer, Para cuva confirmación, y juntamente para ejemplo y confusión de la tibieza de nuestros tiempos, me parcció poner aqui — » Id. Mem, vida rrist. 2. 2 (li. 8. 2262). « No hay medio más proporcionado para satisfacer por el deleite de la culpa, que el trahajo voluntario de la pena. Para cuyo entendimiento es de saber que ---» Id. Orac, u consid. 3. 2, F. pte. S1 (R. 8. 1801). « Muchas veces parcce que Joby sus compancros dicen lo mismo, siendo los intentos contrarios, l’ara cuyo entendimiento advertimos --» León, Expos. de Aob, dedic. (I. XXIV). « Necesariamente debian introdneirse muchas variaciones — Para cuva inteligencia, debemos estar advertidos que -—- » Scio, Biblia, Diserl. 2 (1. XXXVIII). « El mismo sentimtiento mostró Juan llautista de Tassis — asegurando que toda aquello era sin su consentimiento; en cuva prueba mostró sentirse en público contra Balini. » Coloma, finerras de los Est. Bajos, 12 (h. 28. 186i2). « Llou este tin levantaron los gitanos aquel gran templo de Serapis en Alejandría, deseando honrar en él la memoria del mesmo patriarca Llosef!, en agradecmiento de la provisión de trigo can que socorrió la hambre de la tierra. Cu cuva signilicacián dicen graves autores que pusieron sohre la cabeza de la imageu la medida del medio celemin. » Marquez, tiob. crist. 1. 15 (8i) : Pamplona, IiI5. « Todus las repd́hlicas hien urdenadas se han dexvelado sicuipre en huscar medios para que sus moncdas no sean falseadas, ni alteradas de precio —- Para cuyo remcdio, las reves que de alli adelante venian á la corona, protestaban de no mudar el eurso ni al cuerpo de las mongdas. » Id. ib. 2. 29 (2. 471. a Si viniera de neche la inundarión, como vino de dia, se perdieran todos los hastumeutos, que al lin, audaudo los sitiados siempre con el agna à la rodilla, los pudieron retirar á lugares altos; para cuvo remedio hizo dan Avaro una salida con quinientos homhres. » Coloma, Guerras de los Est. Bupos. 9 R. 28. 131e). « Mqui trataste, madama, Conmigo tu casamiento; ] En enya fe mi esperanza ( Este papel te escrihia. » Lope, Mas pueden cetos que amor, 2. 8 (H. 21. 1822). « No pára la envidia, que tan bien muerde un vestido como un entendimiento : à cuya desdicha están infelizmente sujetos los hamhres que ticuen alguna gracia, si los acompaña buena persona, » Id. Doroteu, 5. 3 (0ibr. suett. 7. 306); esto es, » à la desdicha de ser mordido». « Traté pues de partir, y lo que mas fuerza me hacia para no pouerlo por obra, excluidos tantos parientes yamigos, era haberme de apartar de quien bien querla, en cuvo trance sentia se me arrancaba el alma. » de Figueroa, Amarilis, 2 (109). — 43 Mececen especial mención muchas locuciones que cuando tiguran en proposiciones independientes, llevan la prep. de. Como se dice «.I causa de haber estado enfermo no pudo hallarse presente », es natura! que secaidice « Estuvo muchos dias enfermo, á enya causa no pudo venir; » ó sea « á causa de lo cual » Ofrecen tal correspondencia, entre otros, estos modos de hablar ; á ó por causa de, á ó por cuya causa; por razon de, por cuya razon: u fin de, para et fin de, à cuyo fin, para cuyo fin; con motivo de, con cuyo motiro; en caso de, en cuyo caso; por medio de, por cuyo medio. « Siendo yo pues criado en casas de principes, y comiendo pan de principes, y andando en cortes de principes, y llevando gajes de principes, y siendo cronista de principes, no seria justo que mis sudores y vigilias se dedicasen sino à principes; á cuya causa he querido otrecer y intitnlar esta mi obra á vuestra real Alteza. » Guev. Menospr. aela morrla, aurdl, (5). « Al que tiene mucho y gasta poco llámanle escaso, y al que tiene poco y gasta mucho tiénenle por loco; á cuya causa dehen los hombres vivir de tal manera, que ni los noten de miseros en el guardar ni les acusen de pródigos en el gastar. » Id. Epist. fam. L. 25 (R. 13. 118t). « Como habéis, señor, estado tantos tiempos en las guerras de Italia, pocas veces os he visto, y menos os he hablado y conversado, á euya causa dehéis tener mi amistad por más segura y menos sospechosa. » Id. ib I. 9 (. 13. 911). « No sóto cra estimado de su gente, mas aun la ajena hace suva; à cuya causa mereció, que después de ganada aquella tierra —- se le dio el alezidia y defensa della.» Montem. Diana, 4 (116). « Causa fue tamhién desto la opinión en que estaba de no católico, á cuya causa -- vnieron airosren. la elección que el hando de la liga hizo del cardenal. » Coloma, (iuerras de las Est. Bajos, 2 (li. 28. 212). « Nune llamarse don Gabriel de llerrera, ! Ser capitàn de Flandes, y haber muerto! A un ilustre tndesco, á cuya causa, ! Hluvendo de castigo y temores,¡ Viene à Madrid con cartas de favores. » Tirso, La rillanu de Vallecus, 12 (R. 5. 582). « Antonio Pance y vo --n quisimos jurar ---por cuya causa á él manda ron derrocar la casa, y á mi salir de Avila.

Guey. Enist, fam. 1. 12 (. 13. 119e). « Enla zado con ella [Dias can el almal la abraz estrechisimamente, por cuya causa la Eser tura en muchos lugares dice que mora Die en medio del corazón. » Vopes, Vida de St

Ter. 1. 19 (. 87). « En sola España se tiene por deshonra el oticio mecánico, por cuya causa hay ahundancia de holgazanes y malas mujeres. » Venegas, Agonia. 3. 16 (Mtist. 3. 93). « Los que son menos perfectos tienen necesidad de lugar recogido y apartado para hacer esto mejor. l'or cuva causa los santos iban á orar á los desiertos y lugares solitarios.» Gran. Orac. y consid. 3, prol. (R. 8. 1594). « Perdia Ars indo tiempo y palabras, por cacccer del metal que todo lo puede, por cuya causa ninguna le descaha para esposo. » S. de Figueroa, Amarilis, 4 (254). « No de oro lo juzgó, sino de aquel metal que son los más tinos cencerros que á nuestros mansos solemos poner, por cuya causa en mâs fue tenida la curiosidad de su artifice. » Valh. Sialo de oro, 8 (161). « Creimos que alguna amorosa ninfa de la vecina selva dentro de su misma corteza bajase á oir nuestra conversación, ó que el poderoso canto de Arcisio trajese asi los arholes —- por cuya ocasión ninguno hubo allí tan desenvuelto á quieu un religioso temor no estrechase los homhros.» Id. ib. 4 (77). «; Y cómo te veo entre el avunque y el martillo ! conviene á saber, desacompañado de huenos y arrodeado de malos : por cuya ocasión muchas veces me paro á peusar --- » Guev. (Capm. Teatro, 2. 87). « Con la otra mano ajustaha y componía el vestido de medio abajo, respeto de juzgarse ser herida del viento; por cuva ocasión, puesto, como salvaguardia, el un pie sobre el otro, á efecto que por la sutileza del vestido no se descubriesen los miembros, daba muestra de reposar. » S. de Figueroa, Amaritis, 2 (80). « Costeó una y otra [bóveda), por cuya razón se puso el escudo de sus armas en cinco claves de ella. » Jovell. Mem. de los conv. de S. Dom. nS.

Franc. (R. 16. 4322). « Me hospedé en la Locanda de Due Torri, magnifica, llena de escudos é inscripciones alusivas á los saheranos, principes y sâtranas que se hahian alojado en ella, por cuya poderosa razón me sirvieron caro y mal. » Mor. Obr. post. 1, p. 418. « Antes de morir quemó !Francisco de Figucroal todas sus obras, por cuva razón no nos quedó de él mas que un corto número de poesías. » Gil y Zarate, Resum. histor. p. 113. — « Mi intención en aquel apéndice no la sido tento precaver objeciones, como dar á los lectores mavor luz sohre ciertos puntos que se tocan en el poema; à euvo fin expongo únicamente lo que me ha pacccido mas indispensable.

» T. Iriarte, Mtus, prot. (1. 146). « Procuraba de hecho estorbar á los cartujos el cobro del salario de su castellania, á cuyo fin hizo formal oposicion de que se les entregase ante el procurador real de Mallorca. » Jovell. Mem. del cast. de Beltrer (R. 46. 4192). « La vida del monasterio y las leves y obxervancias y todo el trato y asiento de la vida mon istira favarcce v avuda al vivir religi9-o, para cuyo lin todo ello se ordena. » l.eón, Perf, cas. introd. (J. 424). « Veis, dice, que no soy vo ignorante, ni conozco de Dios menos que vosotros, pues alcanzo lo que he referido; que es la conclu-ión que pretendió sacar á luz de su plática, y para cuyo fin se pasó á decir las grandezas de Dios que él sabia.

» Id. Erpos. de Jab, 13 (1. 211). « Determinó, con parecer de sus capitanes, ocupar al mismo tiempo las tres calzadas princinales - para cuyo cfecto dividió el ejército en tres partes. » Solis, Conq. de Mej. 5. 20 (R. 28. 3764). « Se expidió (la peovisión) en Vitoria á 3 de diciembre de 1183 sobre el modo de cooperar las fuerzas maritimas en la guerra con los moros, para cuyoefectose manda pasar la armada de Vizcaya al Mediterraneo. » Clem.

Etoy. de Is. la Cat. ilustr. 6 (Mtem. Acad.

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