Rufino José Cuervo · 1886-1893
Caer
tomo 2 · página 19 · ver la página en el escaneo
CAER. r. Las acepciones se distribuven así : I, ay venir de arriba abajo á impulso del propio peso, b, met., c) retl. denotando accidentes fortuitos, a aplicado á cosas que, con la apariencia de casuales. llevan cierto lin, e) vepir at suclo lo que estaba prendido á algo, f estar colgado, pender, y hacer caer; — 2, a) perder el cquilibrio hasta dar en tierra ó cosa firnie, bi dar en tierra herido ó muerto, ey bajarse ó inclinarse por falta de fuerras, d bajar en declive, «y desembocar. desaguar : — 3, a) sucumbir, rendirsc, b) desaparecer, e) perder la prosperidad, empleo ó valimiento, d degencrar, decaer, e) ceder, afloj r: — !. a bajar lentamente, b) aplicado á los astros, c) al dia, á la tarde, d) minorarse, disin nuirse. ») aplicado al color ; —5, a dar impeusadamente en lugar profundo, b) venir á dar en la trampa ó engaño, cu venir á encontrarse en una desgracia, ó peligro, di - currir en defecto, error ó ignorancia, r) lleg:r á estar dominado por un afecto ó pensaniento, f) venir en conocimiento. ¿yencontrar, hallar. — 6, a) venir á encontrarse en manos de alguien, tocar, b) encontrarse, ha larse, e) venir ó sentar hien ó mal, d, quedar comprendido ó sujeto, e) estar situado: 7. a) venir lo que no se espera, b, sobrevenir, e) venir à tocar, recaer, d) tener cabida, caher, e) salir ó tocar la suerte, fi resultar, salir; — 8, a) corresponder á determinada épora del año, b cumplirse un plazo, empezar à devengarse: — 9, a) ir á dar de improviso, b) met; — 10 marina. 1. a) Venir un cuerpo de acriha abajo llevado ó arrastrado de su propio peso tutraas.). ») « Si quitàrenes à la pedra que está detenida en lo alto las cosas que alli la detienen. ella luégo por si misma caerá, y descenderá á lo bajo. » Gran. Simb. 1, diai, 5 dt 6. 5552) « Con igual rapidez sucle mirarse De una piedra al caer el movimiento, Y siempre máy más accerentarse, » Quint. Las rrglas del trama. ! (R. 19. 761). « Oyó Cardenio el nomdre de Luscinda, y no hizo otra cosa que energ " los hombros, morderse los labios. enarcar las cejas. y dejar de allí á poco caer por sus ojos dos fuentes de lágrimas. » Cerv.
Quij. 1. 28 (R. 1. 3281) « Fue acontecimiento hacer aquella noche tan mal tiempo y caer tanta n’eve en la sierra que llaman Nevada — que cegó los pasos y veredas. » Mend. Guerru de tiran. 1 L. 21. 752). « Solo me acuerdo Que unos al toque las hallahan sanas [las perlas) Y que otros las dejaban caer por vanas. » Valb. Bern. 15 (. 17. 2964). — 2) Con à ó un adverhio que envuelva esta prep., para señalar el lugar adonde llega el objeto. » En tanto que en el monte levantado ! El jabalí espumoso tenga asiento, ! Y cayere el rocio al verde. prado, ! En tado el pastoral avuntamiento Será tu nombre cterno. » llerr. 2. egl. 1 (R. 32. 3372). « Si una piedra, que de suyo epesada é inclinada á su centro, estuviese suspensa y detenida en el aire, sería milagro, pero si quitado el estorbo cayese abajo, no se tendría por milagro, prque aquello es lo natural y propio de la piedra. » Rivad. Flos SS. Transfiguracion (Jida de Cristo, 227). — y Lon en, para denotar el campo doude viene á quedar el objeto. « De los umbrales me arrojó divinos ! Asiéndoior del pie; y un día entero Llevado por los aires, en la costa Cai de Lemnos. » Ilermosilla, Il. 1 (1.3tb). » Encélado abrasado ! Cayó en la gruta escura. » F. de la Torre, 2, oda 3 (15).— 8) Con de, que expresa el punto en que empieza la caida. « También encomienden à Dios á nuestro padre general, que cayó de una mula, yse hizo pedazos una pieroa, que me ha dado harta pena por ser va viejo. » Sta. Ter. Cartas, 1. 80 (h 55. 692). « La piedra que cae de la alto, cuante más desciendr, tanto mâs se apresura » Lcóu.
Petf. cas. 3 (J. 144). « Era tan peudiente nou algunas partes el camino, que no se podian servir de las manos sin peligro de los pic-. y las piedras que dejaban cacr de lo alty heri u
más que los dardos y las flechas. » Solis, Cong. de Mej. 5. 1G1. 28. 3691). « Con iucierto giro serpentea! El arroyuelo que del monte cae Sonando. » Jovell. epist. à Posudtonio, 2 (R. 46. 161). — 2) Can sotre. « ¿ Quien suspende las aguas en las uubes para que no caigan de lleno subre la tierra? » Cran. Adic. al Mem. 2. 13, cousid. 4 m. 8. 4611). — 5) Es sobremauera raro en el lenguaje madertio, y hay inadmisible, el uso de un acus. homogéneo.
Cp. gr. πεσςῖν κτώματ' ουκ αασχετὰ, « l’roverbio es antiguo, que de muy alto grandes caidas se cuen. » Celest. 13 (R. 3. 572). — ») Met. « No bien tan fiera idea! Cayó del sucio labio, cuando en torno! Del demolido templo eu raudas giros! Dio el maléfico cora sicte vueltas.
» Jovell, epist à sus amigos de Salum.
(L. 46. 384). « l’eusó primero que debia de ser alguna fantasma; mas cuando le vio caminar, embozarse y encubrirse con cuidado y recato, cayó de su simple pensamiento, y dio en otro, que fucra la perdición de todos, si Camila no lo remediara. » Cerv. Quij, 1. 31 (R. l. 3482). — 2) Caer por defuera (fam.) : no perjudicar una cosa notablemente á unq, ó no sentir éste demasiado el perjuicio que recibe. Acad. Dice. « En casa no ha de pararse! Sino como en una venta, ! Que, cuando no estamos dentro, Todo nos cac por defuera. » Solis, Poes. p. 155. « Si es verdad lo que hasia ahora me han escrito todos, la obra [Fray Gerundio] logrará el alto fin que únicamente se pretendió con ella, y se disputará eu las naciones si deja ó no atrás al famoso Don Quijote. Como se consiga lo primero, lo segundo me cac muy por de fuera. » Isla, Cartas, 1. 123 (R. 15. 170t). — c) Se usa á menudo como rell., especialmente cuando se quicre denatar un accidente fortuito. « Al desceñirle el pellico, que con todo el vestido mojado estaba, se le cayó un papel del seno, el cual alzó Tirsi. » Cerv. Gal.
6 (R. 1. 951). « Con la priesa que llevaba á abrir á su esposo, estuvo á punto de caérsele el botecillo. » León, Cautarès, 5. 6 (4. 86). — De aqui las aplicaciones metafóricas siguientes : 2) Se dice de las obras ó expresiones que se llevan á cabo ó se profieren sin esfuerzo ó desiguio especial. De ordinario con de. « Entre las ocupaciones de mis estudios en mi mocedad, y casi en mi niñez, se me cayeron como de entre las manos estas obrecillas, á las cuales me apliqué mâs por inclinación de mi estrella que porjuicio ó voluntad. » León, Poes. prol. (R. 37. 1). « Si algún disparate se les caia, se lo alababa y solemnizaba por muy gran cosa. » Espinel, Escud. 1. 14 (R. 18. 4081). « A veces en medio de una cierta dosigualdad y desorden del estilo se caen de la pluma del escritor algunos conceplos magnilicos que, suellos y separados de este modo, reciben mayor brillo y realce. » Capm. Filos. eloc. 2 (175). « Sólo à los geandes varones se les caen de la boca dichos extraordinarios. » Id. ib. 2. 1 (233). « Estas expresiones que se caen de la pluma en una correspondencia confidencia! — » Clem. Eloy, de ls. la Cat. (Mem.
Acad. Ilist. 6. 374). — 42) Part. « Por las palabras caidas en diversos razonamientos, y conversaciones introducidas con destreza, se lee el áuimo, como por los pedazos juntos de una carta rota se lee lo que contiene. » Saav.
Emp. 62 (R. 25. 172). — 8) Se emplea en frases negativas para dar á entender que alguna cosa no falta ó se conserva siempre. De ordinario con de. « Ninguna palabra suya se cae al que las oye. Fijas quedan en la memoria.
» Saav. Emp. II (R. 25. 311). — « Pasótoda la noche en oración, suplicando á su divina Majestad por la puridad de su santisima Madre, cuyo rosario nunca se le cayó de las manos —- » Avell. Quij. 20 (R. 18. 63t). « No se le caian de las manos las historias de España, pocque decia y porfiaba que en el conocimiento de la historia estriba la interpretación de las leves. » Forner, Ereguias de la lenqua castell. (R. 63. 3791). « El dulce soniub dè tti ilabilo que jiamés ale mis midos se cae, me certifica ser tú mi señora Melibea. » Cetest. 12 (R. 3. 512). « Señalaron dia, el de la santa pecadora María Magdalena; y fue muestra de lo que la condesa era en su opiniòn, porque de su boca y corazón jamás se cayó el nombre y profesión de pecadora. Asi se llamaba, y por tal se tenia. » Roa, V’ida de 1r. Ana Ponce de Leon, 3. 5 (133). « Tienen sellado en el corazón aquel temor de la muerte, y no se les cae de los ojos la imagen de ella.» Id. Vida de Da. Sancha Carrillo, 1. 2 (19). « Tales fueron los preceptos favaritos, que no cavéndose de la boca de la reina durante su vida, resonaron también en su testamento. » Clem. Elog. de Is. la Cal. (Mem. Acad. Hist. 6. 21). « No se os habia caido de la memoria la diligencia que yo puse en proeurar su libertad. » Cêrv. Nor. Z(H? 1. 1552). « merr se os debe acordar, que no es posible se os haya caido de la memoria - » Id. Nor. 7 (R. 1. 182t). « Este trucque tan piadoso que hieistes, tomando sobre vos mis males y dándome tan largamente vuestros bienes, nunca se caiga de mi memoria. »Gran. Adic. al Mem. 2. 13, consid. 1,82 (R. 8. 1652). « Las palabras dichas en él Ten el momento de la despedida) jamás se caen de la memoria á los circunstantes. » Marquez (Capm. Teutro. 4. 136). — « ¿ Por ventura habrán caido va de vuestra memoria aquellos dias de sorpresa y de angustia? » Jovell. Orac. sobre el esl. de las ciencias nal. (R. 46. 235t). — a) Met. Dicese de cosas ó expresiones, que bajo la apariencia de casuales, se encaminan á producir cierto efecto. « Escribianse cartas, que no faltaba adonde cayesen á tiempo. » Mend. Guerra de brau. 3 G. 21. 982). « Palabras que dieron bastante calor á la negociacion, aunque las dejó caer como cosa en que no reparaba. » Solis, Cong. de Mej. 2. 21 (R. 28. 263e). « Dejando caer algunas preguntas, como quien celebraba lo que inquiría, se halló con noticia cabal de toda la conjuración. » Id. ib. 3. 6 1. 28. 2731). « Dejó el Papa caer la conversación hacia los Reves Catolicos, y llegó á decir que él los conocía bien. » Quint. Gran Capitán (R. 19. 2572). « Convengo con usted en que es un solemne galicismo, que de propósito dejé caer por ver qué tal sentaba. » Gallego,
Dil. crit. (R. 67. 4301). — c) En especial. Venir al suelo una cosa desprendiéndosc del Ingar ú objeto á que estaba adherida (intrans.). a) « Caerán (las estrellas! desprendidas del techado ! Celeste, como al recio y porfiado ! Viento caen ya secas y marchitas ! Las hojas de la parra y de la higuera. » Carvajal, Isaias, 34 (360). — 2) Refl. Denota que la caida no se debe á impulso extraño. Así se usa siempre cuando se trata de cosas pertenccientes á un cuerpo animado. « Caerse á pedazos. » Acad.
Gram. « No hay más cierta señal para venir el fruto que caerse la flar. » Espinel, Escud. 1.
4 (R. 18. 3861). « El sol se muestra menos encendido y hrillante; empiezan á caerse las hojas de los árboles, y no hay nada más triste que verlas arremolinadas por el viento ó pisarlas secas cuando recorremos un bosque. » M. de la Rosa, Libro de los niños, otoño. « La que está calva y sin muelas, arrugada y lagañosa de pura edad y de puro vieja, dice que el cabello se le cayó de una enfermedad; que los dientes y muelas se le cayeron de comer dulce. » Qnev. Zahurdas (R. 23. 3141). « Cuando alguno se queda calvo, es porque falta el jugo que alimenta las raices de sus cabellos y éstos se caen. » Valera, Las ilusiones del Dr. Faustino, introd. (7). — « Aqui es la pena de haber de tornar á vivir; aqui le nacieron las alas para bien volar, ya se le ha caido el pelo malo. » Sta. Ter. Vida, 20 (R.52. 671). — 42) Refuérzase el concepto de naturalidad en la caida y de falta de impulso extraño con el compl. de suyo. « Cuando la fruta en el árbol llega á tener su sazón, se suele ella caer de suyo sin que los otros la corten. » León, Earpos. de Job, 5 (.92). — y Met. Caerse de maduro: perecer, acabarse alguna cosa por llegar á lo más que puede durar; dicese en especial del viejo decrépito, cercano á la mnerte. » El tiempo tiene cuidado de quitarnos las vidas, sin que andemos huscando apetites para que se acaben antes de llegar su sazón y término y que se cayan de maduras. » Cerv. Quij. 2.
14-R. l. 1312). — 3) At caer de ta hoja ó de la pámpana (fam.) : al fin del otoño. al acercarse el invierno. Acad. Dicc. — 5) Estar alguna cosa al caer: estar muy próxima á suceder ; con alusión á la fruta ya madura y pró Aima á raer deel árbol. — 1) Colgar, estar colgado (intrans.). « Toda esta riqueza, sin embargo, y todo este aparato no daban tanta dignidad y decoro á su persona como la horla encarnada que le caía sobre la frente y le cubria las cejas y las sicnes. » Ouint. Pizarro (R. 19. 3241. — 2) En Castilla la Vieja y Extremadura se usa vulgarmente como causativo ó factitivo : llacer caer, derribar; práctica apoyada por escritores conocidos trans.). « Su hullicio y arrullos, Y sus besos y halagos ! Me caycron, absorto, La lira de las manos. » Mel. Anacr. 13 (R. 63. 962). « l’n dia me fui armado de un larguisimo varal á caer el nido de la golondrina que criaba en el techo del portal de la casa de avuntamiento. » Somoza, Recuerdos R. 67.156t). 2. a) Perder un cuerpo el equilibrio hasta dar en tierra ó cosa firme que lo detenga (intrans.). A monndo se agregan compls, como a tierra, en tierra, por tierra. «) « ¿Qué cosa niás para sentir que ver al Salvador del mundo caer en tierra con aquella carga tan pesada que sobre sus delicadisimos hombros llevabia? » Gran. Mem. rida crist. 6. 6, s 11 (R. 8. 364)). « Si cayeren en tierra, no se lastimarán, porque El pondrá su mano debajo sobre que caigan. » Id. Simb. 2. 7 (R. 6. 2971). « Luégo se dejó caer en el suelo como desmayada.» Cerv. Quij. 1. 34 (R. 1. 2511). « Tenian á la margen contrapuesta una gran fortificación de maderos unidos y entablados —- pero á los primeros golpes de la batería, cayó en tierra esta máquina. » Solis, Conq. de Méj. 5. 22 (R. 28. 381t). « Dieron tantas heridas á la vegua que cayó muerta. » Id. ib. 2. 17 (R. 28. 5554f). aa Eli qque vryo eu un mrliqriso, rolica otra vez el camino. por no tornar á caer en él. » León, Nomb. 2, introd. (R. 37. 1122). « Otros que ya la vida no pretenden,! Procnran de su muerte la venganza! Y que cayan sus cuerpos de manera ! Que al encmigo cierren la carrera. » Erc. Arauc. 18 (R. 17. 692). « Al paso que caian los árholes y huian las sombras del bosque, le ihan abandonando poca á poco sus inocentes y antiguos moradores.
» Jovell. Descr. del cast. de Betlver (R. 46. 4011). « Allí es donde darán voces á los montes para que cayan sobre ellos, y á los collados que los cubran. » Gran. Orac. y consid.
I, jneres en la noche (R. 8. 171). Item, Mem. vida crist. 6. 6, s 16 (R. 8. 370t); Simb. 5. 3. 10 (R. 6. 691f). « Caed sobre mi deshonra. ! Desnudos y ásperos cerros. » Mto. El vdirente justiciero, 1.*5 (. B. 332). — « Arguye cantra lo primero de donde esto nació : porque faltando este cimiento, caía lo que en él se fundaba. » León, Erpos. de Job, 35 (2. 207). — 22) Part. « llallaron eu un arroyo caida, muerta y medio comida de perros y picada de grajos una mula ensillada y enfrenada.
Refl. Denota que la caida no se debe á impulso extraño. Refuérzase esta idea con el compl. de snyo. « El soberhio todo lo have al revés : tanto como se levanta á las nubes. tanto se olvida de la tierra; y su pretensión es apartar sus raices tanto della, que estéu más altas que las cimas de todos. Por esta, aunque no lo derriben, se cae; por esto es forzosa y grande su caida, y mayor su locura. » Quev. Peste " (R. 18. 1702). « La iglesia de Sau Pedro, que se cala y estaba maltratada, se comenzó á recdificar.» Mar. Itist. Esp. 10. 12 (R. 20 2951). « Aun de los casos fortuitos le hacen cargo, como á Sevano el haberse caido el anfiteatro y quemado el monte Celio. » Saav. Emp. 50 (11. 25. 129t). « No se caen de suya, como ádhiol que va los años ticneu seco, sino sou cortados verdes y antes del tiempo. » León, Erpos. de Job, 22 (2. 10). « Cuando están mas en su flor, lesfallecen, » se secan, y vienen al suclo en orasiones tan ligeras y no pensadas que parece se cayeran de suyo. » Id. ib. 8 d1. 114). — 42) Met. Caerse de suyo : denota la poca firmeza de las cosas mal fundadas, que sin extraño im
pulso se desbaratan. Iead. Dicc. « Era de tal mauera la división y desconcierta, que, aunque nadie les diera empellón, el mismo reino se cayera de suyo y se fuera á tierra. » Mar.
Ilist. Esp. 12. 17 (. 30. 3665). — 33) Met. Cuerse de suyo : ser una cosa muy fácil de comprender. — 7) Reft. Con de. Se usa ponderatiramente para exphear la intensidad de alguna impresión ó afecto. » Yo me caia de sueño. » Espincl, Excud. 1. 22 (h. 18. 121t). « Fuimonos cayendo de risa por todo et camino.
» Id. ib. 1.13 (R. 18. 1062). 22) Encarécese la ponderación diciendo caerse muerto. « Cuando vo llegué á oir que cres gobernador, me pensé alli caer muerta de puro gozo. » Cerv. Quij. 2. 52 (. l. 515t). — 88) También tiene cabida un pred., aun tomándose el verho en sentido natural. « Caerse de viejo. » Acad. Gram. — 3) Caer de plano: caer tendido à la larga, sin poderse valer. Acad. Dice. — 34) Otros complementos con de denotan igualmente el modo, cuales son en especial los que señalan la parte del cucrpo que da con el suelo. « Caer de espaldas, de cabeza. » Acad.
Dicc. « El les dijo: Yo soy; y en oyendo esta palabra, volvieron atrás y cayeron de espaldas.
» Rivad. Vida de Crislo (6ti). « Enredados los pies, cayó de espalda. » llermosilla, Il. 15 (2. 108). « Cayó de cara,! Y ya al caer le abandonó la vida. » Id. ib. 16 (2. 136). — 8 Caerse redondo : venir al suelo por algún desmayo ú otro accidente, Acad. Dice. —* Cugendo y lerantando (fam.) : con allernativas adversas y lavorables; sin fijeza en lo bueno ó conveniente. Dicese con más frecuencia de los enfermos que experimentan algún alivio de cuando en cuando. « Cayendo y levantamlo voy ron el poro peso de mi religión y este hábito; y veo vacilar mis fuerzas con solo el cuidado que de mi tengo en esta correa. » Ouev. Vida de S. Tomais de V’illan. 3 (R. 48. 621). « No sé lo que hubiera sido de tu pobre madre..... Siempre cayeudo y levantando.....
Médicos, botica..... » Mor. El si de las niñas, 2. 2 (R. 2. 4261). — R) Sensu praegnanti se toma por Dar en tierra herido ó muerto (intrans.). « Ante sus mismos lares confundidos Cae y agoniza Agamenón valiente. » Quint. Reglas del drama, 2 (R. 19. 771). « Pelearon con gran denuedo y porfia : rayeron muchos de ambas partes. » Mar. Hist. Esp. 7. 20 (R. 30. 2184). — e) Bajarse ó inclinarse una cosa por cesar la fuerza que la tenia alzada ó levantada (intraus.). 2) « En acabando de bober dejó caer la caheza á un lado, y dando un gran suspiro dijo ---» Cerv. Quij. 2. 13 (R. 1. 1301). « Al senfarse la mujer en la silla, dio un profundo suspiro, y dejó caer los brazos como persona enferma y desmavada. » Id. ib. 1. 36 (R. L. 355t). — 2x) Refl., coustrucción que realza la naturalidad del descenso. « Los brazos se le cayeron de desmayo, y quedó hecho una estatur de mármal frip. » Cerv. Nor.? 4. 1. I815. — « En acordándome de la cuenta que se me ha de pedir, se ne cae sin fueraas el rorazón. » Nimez. Emp. 2 Dicc. Iutor.). 25) Part. Iuclinado hacia la tierra, más bajo de lo ordinario. « Melancóliro y triste con las orejas caidas, sostenía [Rocinante) sin moverse à su estirado señor. » Cerv. Oaij. I. 13.
(R. 1. 2794). « Es an hombre alto de cuerpo, seco de rostro, estirado y avellanado de miembros, entrecano, la nariz aguileña y algo rorva, de bigntes grandes, negros y caidos. » Id. ib. 2. 14 (R. l. 1311). « En lo uno y lo otro pone Darid el semblante del que está triste, que es andar los ojos caidos y la cabeza baja. » León, Erpl, del salmo l (4. 185). « Del hombro aucho y caido! Al cabo de la fina ! Cintura imperceptible! La distancia media. » Jovell.
Poes. A Mireo (R. 16. 72). — yy) En lugar de decir que alguno tiene los hombros caidos, se dice también que es caido de hombros. « Breve el vientre [del caballo), rollizo no pesado, ! Ni caido de lados, y que aviva! Los ojos eminentes.
» Céspedes, Pint. 2 (R. 32. 3651). — LMef.hesfallecer. « Debes humillarte especialmente cuando poca ó ninguna devoción sientes de dentro; mas no te caigas del todo, ni te entristezcas demasiadamente. » Gran.
Imil. 1. 15 (R. 1l. 1291). — 2) Met. Bajar en declive. De ordinario como refl. « Edificóla lá Tarragona) su fundador en una eminencia que vienc à caerse poco á poco en el mar. » Melo, Guerra de Catal. 4 (. 21. 5162). « Sus cuarteles estahan puestos en la tierra que va cayéndose hacia el campo de Tarragona. » Id. ib. 4 (R. 2l. 5074). — e) Aplicado á los ríos, Desaguar (intrans.). « De los bracmanes hahló también Plinio como de pueblos que habitaban las orillas de unos rios que caian en el Ganges. » Clem. Coment. 3, p. 5ti6.
3. Met. a) Sucumbir, rendirse (intrans). « Cayò con esto la más fuerte plaza de Europa. » rhemmayur: »ιuσεdςς, Po, r', foy 4u (Dicc. Autor.). « En seis meses no admitió l’n afecto su beldad.) — Bien digo yo, la mitau! Para San Juan se rindió.! — Gasté un año en obligarla.! — Vélo ahi, la otra mitad Cayó para Navidad. » Mto. El caballero, 2. 16 (R. 39. 301e). — 2) Desaparecer, dejar. de ser (intrans.). a) « Saca lla malicia! de tales ejemplos impias y crradas máximas de estado con que se pierden los principes y caen los imperios. » Saav. Emp. 18 (I. 25. 512). « ¡ Libertad ! ¿Muera el gobierno!! ; Caiga el ministerio! » Bretón, Flaguezas ministeriales, 4. 16 (2. 355). « Si es lla privanzal por las calidades del ánimo, mayores que las ilel principe, eu reronociéndolas cac la gracin; porque nadie sufre ventajas en el entendimiento ó en el valor, más estimables que el podcr. » Saav. Emp. 50 (R. Z5. 12b*). « Eu aquellas partes no ha caido aún el nso de quemar los cuerpos muertos. » B. Argens.
(Capm. Teutro, 4. 374). « Lo demás que aquí va escrito — auimará mucho para servir á Dios las (hermanas! que vinieren, y á procurar no caya lo comenzado, sino que vaya siempre adelante. » Sta. Ter. Vida, 3ti (R. 53. 111). « Mientras esto hicieren no hayan miedo caya la religión desta casa. » Ead. Cam, perf.
2 (B. 53. 321b2). « Cayò toda esperanza. » M. de la llosn. Zuragozu (l. 82). — 22) Refl. Se refuerza el concepto de naturalidad en la caida sugiriendo que no se debe á impulso extraño.
« Los principales de los godos, divididos en parcialidades y pasiones, no venían de conformidad en nombrar algún particular que con fuerzas y ingenio sustentase la república que se iba á cacr. » Mar. Ilist. Esp. 5. 9 (H. 30. 1361). « Las opiniones de crror con los años se caen, y el tiempo las deshace y las borra. » Leon, Expos. de Job, 15 (1. 214). « Esto tienen los monasterios, que el bien câcse presto, si con gran cuidado no se guarda, y el mal, si una vez se comienza, es diticultosisimo de quitarse. » Sta. Ter. Cam. perf. (R. 53 3261; "caise). « Algunos peligros por si mismos se caen, pero otros crecen con la madvertencia, y se consumen y mueren los reinos con liebres lentas. » Saav. Emp. 37 (R. 25. 952). — c Perder la prosperidad, fortuna, empleo ó valimiento tintrans.). 2) « Todos los amigos de Sevano caveron con su fortuna. » Sauv. Emp. 33 (R. 25. 882). « La envidia persigne con mayor fuerza al que empieza á cacr. » Id.
Emp. 9 (R. 25. 212). « Si empieza à caer un hombre,¡ llasta el postrer mal no pára. » Ilarcón, El desdichado eu fingir, 2. 5 (l1. 20. 1172). « Cuando caiga esta gente, entrarán los nuestros á mandar. » Tamayo y Baus, Lances de honor, 1. 2. — x4) Part. « Le ofrerian su avuda contra los turços con doblado gusto y afición por ocupar sus armas en favor de la casa de los Paleólogos, amigos únicos de la de Aragon cuando sus partes estaban muy caidas. » Moncada, Erped. 3 (R. 21. 71). « El cielo, por extraños y nunca vistos rodcos, de los hombres na imaginados, sucle levantar los caidos y crriquecer los pobres. » Cerv. Quij. 2. 60 (R. l. 5311). « No hay príncipe que por sola compasión se ponga al lado del caido, ni hay quien quiera defender al que desespera de si mismo. » Saav. Emp. 33 (R. 23. 872. — 2) Con de, para denotar el estado ó empleo que se pierde. « Del claro Apolo la real morada Si viniere á caer de su grandeza, ! Será por estos cuatro levantada.» Cerv. l’iaje, 2 (R. 1. 6832). « Los ingleses, hasta allí vencedores, comenzaban á caer de su prosperidad. » Mar. Ilist. Esp. 18. 1 (R. 31. 11). « Con e to la sucesión del gran Borello. antiguamente conde de Barcelona y de Urgel, cayó del señorio de aquella cindad. » Id. ib. 11. 21 (R. 30. 3342). « Mandamos á todos los cirnjanos que sea esto ¡el sangrar! con bullest lla, si no quieren gastar las lancetas v caer de nuestra gracia. » Quev. Prem dicas (. 23. 1122). « No lo crei usted : el conde cavrá del ministerio como todos caen, y por consiguiente el que le suceda enviará á los académicos á la Cabrera, á las Batuecas ó al Tordón. » Mar. Obr, post. 2, p. 111. — 4) Degenerar, desmerecer, decaer intrans.). 4) Con de. « Llegándose el espiritu desta manera ú nuestra carne, viene á caer de su natural generosidad y nolileza, y hacerse todo carne. » Gran. Adic. al Mem. I. L.81 R. R. 1312). « Si ahora los que vivimos, no hubiésemos caido de lo que los pasados, y los que viniesen después de nosotros hiciesen otro tanto, sicmpre estaria tirme el edificio. » Sta. Ter. Fund.
R. 53. 1862). « Caerían mucho del con epto en que los tenía, si llegase á entender que necesitaban de su favor para retrrarse. » Nolis.
Conq. de Mej. 3. 18 (R. 28. 2952). « Moviendole por ventura á esto ver en algunas lórdenes l menos observancia de su regla y mâs Rtojedad y tibieza de la que scria menester, por haber caido del primer ferver y espiritu con que comenzaron. » Rivad. l’idla de S. Ign. 2. 17 (R. 60. 532). 5) Part. » Estando una vez rezando cerca del Santisimo Sacramento, aparcciomc un santo cuya orden ha estado algo caida.» Sta. Ter. Tida, 40 (R. 53. 1252). « Su ordon — en su monasterio y en los demás de ella estaba entonces caida por razón de una regla mitigada. » Leon, l’ida de Sla.
Ter. (2. 379). « Siendo totalmente ignorantes y las vidas tan caidas y ordinarias, nos atrevemos y lo pretendemos con tanta osadía, y nos ponemos en la catedra de Cristo. » Sig. l’ulu de S. Jer. 5. 6 (16). — e) Ceder, aflajar (intrans.). Con de. « Estaban delante del ni-nio juez todo el día, no solamente el tiempo " que eran examinados, mas mientra que mntendian los jueces en otros negocios, por ver si con el dolor prolijo cacrían de la tirmeza de su proposito. » Gran. Simb. 3. 21, s 2 (R. 1. a Bajar lentamente (intrans). « Ca an de la sicrra ! Altisima las nicblas. » F. de la Torre, 3, éul. 7 (143). — 2) Por analogia se dice de la noche : Llegar. Cay la noche tras él [el soll, y en valle ó cueva Cansado caminante olvida y siente La dureza del día trabajoso.
» F. de la Torre, 2. canc. 3 (57). « Cac del cielo la noche tenebrosa. » Iglesias, idil.
7 (R. Gl. 4171). « Estaba ya para caer la noche, y Nemours, más prudente que dichoso. queria dilatar el ataque para el día siguiente.
Quint. Gran Capitan (R. 19. 2661). — ») (plicado á los astros, Ponerse tintrans.). 2)« l caer del sol se levantó un recio temporal que los puso en grande turbación. » Solis, Conq. de Mej. 1.-11 (R. 28. 221b). » Hlall» ronse al caer del sol cerca de un lugar illo despoblado, donde se hizo mansión por exeusar el inconveniente de entrar de noche en Quiabisl in. » Id. ib. 2. 9 (R. 28. 24t). 4 Laminó aquel día el ejéreito seis leguas, y se alojó al caer del sol en el lugar de Tezmeluca.» Id.ib. 5. 11 ill. 28. E58t). « Il caer del sol. iban crecienda! Dle las montañas s ana as sombras. » T. Iriarte, Euenda, 3 G. 229). « Como al partir del sel la sonbra crece V en cayendo su rayo, se levanta! La negra scuridad que el mundo cubre! —Tal es la tanebrosa ! Noche de tu partir. » Gu al, val. I (h. 32. 52). « Ya la luna hermos.. Las Plyades habían ya caido, La noche ya ha seguido! El medio curso. » Ilerr. 2, trad. de Safo (Feru. 5. 23l). 22) Part. » Tad habían de ir, caido el sol, á besarle las mn o-.» Avell. Quij. 32 (R. I8. 922). — e) Aplr-1ti il día, á la tarde, Icercarse á su fin (intraus.). a) « Aqui quiero acomtarme, y en ea mudo La siesta, iré siguiendo mi currillo. Gar il. égl. 1 (R. 32. 121), « Cuvó h t rde, y argó Dali, capitán. » Mend, uuerra de Gran. 3 R. 21. 1052). « Acometieronle al cier de l1 erde
con pora gente y desmandada. » Id. ib. 4 (R. 21. 1190). « I caer de la tarde hajó noticia de que se habian descubierto á la parte de Méjico mâs de dos mil canoas reforzadas. » Solis, Cong. de Mtej. 5. 18 (R. 28. 3732). — 34) Purt. « Sirvamos á nuestra necesidad ahora, reposando un poco, y á la tarde, caida la siesta — diremos lo que nos resta. » León, Nomb. L, Padre (3. 130). — a) Minorarse, disminuirse, debilitarse (intrans.). «) « Caer el caudal, el favor, la salud, el ánimo. » Acad. Dicc. « Despuès de haber comido, y habiendo tomado algún pequeño reposo, ya que la fuerza del calor comenzaba á caer--se pasaron al soto. » León, Nomb. 2, introd. (R. 37. 1131). — 8) En lugar de Caer el ánimo de alguno, se dice que Alguno cae de ánimo. « Cayeron de ánimo los perturbadores de la paz interior, y viendo salir de las ruinas mismas del cuerpo que habian derrocado otro más robusto y más dispuesto á reprimir sus intentos, cuidaron sóla de disfrazarlos y esconder su vergn̈enza. » Jovell. Def. de la Junta Central, 2. 3 (R. 46. 5602). « La facilidad con que los franceses — hombardearon por lin á Cádiz, hizo caer de ánimo á los más valientes. » Quint. Carlas à L. Holland, 9 (. 19. 5822). — 43) Refl. En igual sentido (ant.). « Entrando después en mayor consideración, se cayó de ánimo [Motezumal, y ocupó el lagar de la ira la tristeza y la confusión. » Solis, Cong. de Mlej. 2. 3 (R. 28. 2342). « Se cayeron de ánimo y se fueron quedando atrás, hasta que últimamente se pusieron en fuga. » Id. ib. 3. 18 (R. 28. 2942). — e) Tratándose del color, Bajar, perder su viveza (intrans.). Es de particular uso en el part. « Mustio color violado [oh hiedral, LAmarillez caida! Orupa tu belleza.» F. de la Torre, 2, canc. ! (42). « Los colores puros y brillantes, que tienen más fuerza que los caîdos, se deben emplear en los parajes más nobles del cuadro. » Mzara, Obras de Mengs, p. 364. 2. a) Dar impensadamente en algún lugar profundo (intruns.). Con en. « Por aquel derrumbadero! Cai en aquel tremedal. » G. de Castro, Las mocedades del Cid, la, pte. 3 (R. 43. 2541). « Tepían — abiertas en las calles profundas zanjas, en cuyo fondo habian fijado estacas puntiagudas, fingiendo el plano con una cubierta de la misma tierra fundada sobre apoyos frágiles para que cayesen y se mancasen los caballos. » Solis, Conq. de Méj. 2. 6 (R. 28. 2729). « Se solian hacer hoyos en la guerra ó en la caza y cubrirlos con ramas de árholes, para que cayesen en ellos los hombres y las fieras. » Scio, Satmos, 7. Iti, nota. — 2) Por extension, Venir á dar on animal ó una persona en el armadijo ó engaño dispuesto contra él ó ella (intrans.). Con en. « Diez mil romanos que se adelantaren para favorecer á los que iban por forraje, cayeron en una celada y fueron degollados. » Mar.
Hisl. Esp. 3. 13 (R. 30. 742). « Todas cuantas cosas en este mundo le sucedieren, prósperas ó adversas, todas tenga por cierto que le vienen para su bien, pues ni un pajaro cae en el lazo sin su previdencia. » Gran. Mem. rida crist. 4. 2. §1 (h. S. 279e). — « Yo ciego y enfermo mientra en este mundo vivo, fácilmente cayo en el lazo de mis aficiones, fácilmente yerru, y fácilmente soy engañado. » Id. ib. 5. 6 (R. 8. 3211). — c) Met. Venir impensadamente á encontrarse en alguna desgracia ó peligro (intrans.). Con en. 2) « Anoche estuve colgado deste brazo casi dos horas, sin saher cómo ni cómo no vine á caer en aquella desgracia. » Cerv. Quij. 1. 45 (. 1. 3822). « Lnégo conoció la miseria en que habia caido.
» Id. Gal, 4 (R. l. 58e). « Nu se contenta esta Providencia con desviar sus ojos de los malos, de donde se sigue que cayan en tantas maneras de penas y trabajos. » Gran. Guia. 1. 13,§ 2 (R. 6. 531, feaigan). « Faltanda el vino, no faltó la piedad de esta señora para rogar á su bendito hijo proveyese aquella falta ¡orrqummreiyesarcir snguionza los nauins.
Rivad. Vida de la Virgen (16). « Vuelva á sabervuestra alteza! Que ya ne le he de dejar Caer en tan grande afrenta. » Alto. Lo que puede la aprehension, 2. 11 (t. 39. 178e). « Era muy justo que las familias de los honrados ciudadanos que habian derramado su sangre por la patria, no quedasen expuestas á caer en la mendieidad. » Jovell. Montepio para los nobles de ta corte dt. 50. 172). « Las Arabias y Egipto fabaloso En servidumbre dura ! Cayeron y opresión. » Mor. epist. 7 (li. 2. 5842). — « Y haciendo esto caen en dos inconvenientes. » Valdés, Diul. (Mayans, 62). « Algunos se entristecen tanto cuando no hallan gusto ni lágrimas en sus ejereicios, que caen en tentaciones de pusilanimidad y desconfianza. » Uran. Orac. y consid. 2. 4, ST (R. 8. 1257). — « Ninguna persoi, ub cualquier estado ó condición que sea, se atreva á seguir à la hermosa Marcela, so pena de caer en la furiosa indignación mia. » Cerv.
Quij. 1. 14 (R. 1. 2831). « No podia dejar de soltar al león macho, so pena de cacr en la Cesgracia del indignado y atrevido caballero.» Id. Ib. 2. 17 (R. T. 439f). « No quiere la naturaleza que pueda ofender el que ha de gobernar aquella república, porque no caiga en odio della, y se pierda.» Saav. Emp. 38 Rl. 25. 962). « Niega la obediencia al Papa; de donde cayó en el odio de su reino. » Id. ib. 65 (R. 25. 1781). 8) Aunque se dice caer en nna enfermedad, lo usual es caer enfermo o mato. » Después de haber vivido unos pocos dias en ella [en su celdal, cayó en una enfermedad de que murió. » Gran. Guia, !. 7,§ 2 (R. 6. 34t). « Cayó en una grande y gravísima enfermedad. » (ésp. y Men. Esp. Ger. 1. 2 (R. 18. 1571). — « Al tiempo de la partida cayó Ricardo tan enfermo é indispuesto, que su amo me lo dejó por ser de mi tierra, para que le eurase. » Cerv. Nop. 2 (R. 1. 12ti-). « Cayó malo, á lo que entiendo, de pesadumbre.» M. Ouij. L. 43 (R. L. 377t). « Miro por su salud mucho mâs que por la mia, estudiando de noche y de dia y tanteando la complexiún del gobernador para acertar á curarle cuando cavere enfermo. » Id. ib. 2. 47 R. 1. 5002). « Mas como ella por el pecado salió de aquel estado felicisimo y cayó enferma, no es mara
villa que no pueda enferma lo que podía estando sana. » tiran. Mem. rida crist. 5. 1, 81 (R. 8. 2882). « Acacció en este tiempo que la reina, mujer de Sapor, cayó enferma. » Id. Simb. 2. 25 (R. 6. 3521). « ¿ Cómo no caemos enfermos con aquella santa esposa de los Cantares por este divino amor? » Id. Adic. al Mem. 2. 14, consid. 2 (R. 8. 1802). « Después desto la devota ánima ardiendo en amor, pierde las fuerzas, sin poder más hablar; pero creciendo esta llama, viene á caer enferma deste mal. » Id. ib. Filom. (H. 8. 5951). « Si alguno del mal tratamiento y aspereza y mal olor de la cárcel, cae malo, la medicina con que le curan y el regalo que le hacen es quitarle la cama.» Rivad. Cisma, 2. 38 (h. 60. 2282). « Pues sabrás, lnès hermana. ! Que el portugués cayó enfermo. » Alcázar, L'na cena (R. 32. 1081). « Cayó el mismo infante enfermo por aquellos días. » Duint. D. Atr. de Luna (R. 19. 3961). — 22) En igual sentido se dice caer en la cama ó en cama (Salvá, Gram.). « Una grande enfermedad, de que el rey don Fernando cayó en la cama, fue causa que no pudiese salir de Burgos. » Mar. Hist. Esp. 13. 2 (R. 20. 5731). — E5) También se ha dicho alguna vez caer mat. « Al tercer mes que la ciudad estovo eercada, este santo doctor cayó mal de calenturas, e pasó desta vida á la gloria perpetua. » Comend. Griego, Lub. 117 (111). — 7) A semejanza de caer en la desgracia, ca odio, se dice caer en gracia por Complacer, agradar, á pesar de que el verbo no se aplica sino para cosas desgraciadas. Los siguientes pasajes cxhiben bien el progreso sintáctico de la frase. » Era almirante don lliego Maldonado, caballero de bonisimo gusto, en cuya gracia yo caí, y en su desgracia nunca. » Espinel, Escud. I. 21 (R. 18. 1182). « Yo no me vi en esa necesidad de buscar aderezos ni afeites postizos para caer en gracia de mi amado. » León, Cantares, 8 10 (4. 116). « Pero ¿qué culpa adquiere, si no le caigo en gracia? » Valera, Las itusiones del Dr. Fanstino, p. 116. — a Met. Incurrir en algún defecto, error ó ignorancia (intrans.). 2) Con cn. « Aunque la criatura más justa sea, puede Dios destruirla sin cacr en injusticia ni en culpa. » León, Eapos. de Job, 40 (2. 300). « No hay ninguno que no caya En pecado de importuno. » Lastillejo, 3, A la cortesia (H. 32. 2352). » Decidme, señor, quién sois, porque yo no raiga en alguna descortesia. » Cerv. Nor. 10 (R. 1. 2181). « Ese es otro error, respoudió D. Guijote, en que han caido muchos que no caeen que baya habido tales caballeros en el mundo.
» Id. Quij. 2. 1 (R. I. 4072). « Hallarás. por cierto, que apenas hay mandamiento que no hayas quebrantado, ni pecado mortal en que no havas caulo. » Gran. Orac. n consid. 1, tunes por la noche (R. 8. 212). « ¿Qué quiere decir que cuando los hombres caen en los otros pecados, decimos que fucron engañados; y cuando pecan en éste, decimos que cayeron; y al mismo vicio llamamos lapso ó caida de la carne?» Id. Esc. espir. 15,S1 (R. 11. 3302). « El que no evita los pequeños defectos. poco á poco cac en los grandes. » bl.
Imit. I. 25 (R. 11. 3921). « Pero buscar manjar que la acreciente (la sed] Es vicio detestable, que el demonio ! Se admira de que en él caiga la gente. » L.. Argens. epist. Aqui donde en Afranio (h. 12. 267t). « ¿A quién podría persuadirse, que hombres tan altamente calificados por la opinión pública, cayesen todos de repente en tanta vileza y corrupción como sus calumniadores suponiau? » Jovetl. Def. de la Junta Central, 1. 3 (R. 46. 5292). « lluyendo de la vulgaridad, caian en la afectaciún.» Id. Eloq. de las hellas artes (R. 46. 3572). — 24) Part. « Tú sabes en cuántos males y vicios estoy caido, cuántas veces soy agravado, tentado y ensuciado.
Gran. Imit. 1. 16 (h. Il. 4292). « Ne escribo [de Constantinol esta tan memorable sentencia : Si vicse caido un sacerdote en algúm pecado, yo mismo le cubriera con mi manto, por evitar el mal ejemplo y escándalo que de aquí se sigue á los flacos. » Id. Serm. contra escand. §1 (R. 11. 451). — 2) Absot. Las mas veces se entiende por Caer en pecado. » Yo tengo aquí una mujer, ! Que fingirá sin caer ! La princesa de Bretaña. » Mto. Et tindo D.
Diego, 2. 1 (R. 39. 3581). — « Cae sicte veces al día el justo, y sería mentira decir que na tenemos pecado. » Sta. Ter. Cam. perf. 15 GR. 53. 3362). « Ilabía sacado dos cosas de la merced que Dios le hizo : la una un temor grandísimo de ofenderle; y ansí siempre le andaba suplicando no la dejase caer, viendo tan terribles daños. » Ead. Mor I. 2 (R. 53. 4371). « Por eso no os desaniméis, si alguna vez cayéredes, para dejar de procurar ir adelmir, que tron de su vara savara lros hien. » Ead. ib. 2. 1 (R. 53. 1111; teayerdes). « Aunque después de tan encumbradas como es llegarlas el Señor aquí, cayan, no desmayen, si no se quieren perder del todo. » Ead. Vida, 19 (h. 53. 612). « No suelen caer los perfectos súhitamente cuando caen, sino poço á poco, descuidandose y aflojando en el tervor. » tiran.
Esc, espir. 7,8 1 (R. 11. 3191). « Los otros que por uno juzgan á todos, y creen que no liay hombre santo porque uno, que lo parecía y por ventura lo cra, cayó, no tienen menor ni menos peligroso engaño. » Rivad. Trib. 2. 16 (R. 60. 1372). « Aunque yo con tu belleza lle caido, no he caido, Pues no cay el que no peca. » Mto. Et desdén con el desden, 2.3 (R. 39. 101. e) Met. Llegar á estar dominado por alguna pasión, afecto ó pensamiento (intrans.). Con en. « Estuvo por hacerse la cruz de admiración, y no podia saber lo que le había acontecido, y en la misma admiraciún cayeron todos los que con él venían. » Cerv. Quij. 1. 47 1. 1. 3881). « Asi estudiantes cono labradores caveron en la misma admiración en que caían lodos aquellos que la vez primera veian á D. Quijote. » Id. ib. 2.
19 G. 1. 4422). « Estas dos escenas inútiles --- son causa de que parezca inverosimil el furor en que luégo cae Edipo, hasta el punto de arrancarse los ojos con sus propias man0s.
» M. de la Rosa, Edipo, adrert. (J. 272). « Va que homos cardo en sospecha de quu es el dueño, casi delante, estames obligado
á buscarle y volvérsclos. » Cem. Quij. L. 23.
1. L. 3085. — r. Met. Trasladado á las operaciones del entendimiento, Veuir eu conocimiento, llegar á comprender ttutraus.). Cou en. 2) Con un sust. ó pron. « Cou las manos procuraba desengañarse si era fantasma ó sombra el que con ella estaba; pero como tocaba cuerpo y se le acordaba de la fuerza que se le habia hecho viniendo con sus padres, caía en la verdad del cuento de su desgraria.
» Cerv. Nov. 6 (R. I. 167f), « La ignorancia cousiste en no caer en las cosas. » Id. Los dos habladores (trrieta, 10. 117). « Calló sancho, y diole un paño, y dio con él gracias al ciela de que su señor no habia caido en el caso. » Id. Guij. 2. 17 (. 1. 1372). « El duque, porque D. Quijote no cayese en la burla, llamó á la doucella de la fuente. » Id. ib. 2. 32 (ll. 1. 4722), « ¿ Quién diablos sino yo fue el primero que cayó en el achaque del cucantorio?» Id. 1b. 2. 31 h. l. 1711). « lero va caigo ¡ay desdichada de mi! en la cuenta de quién te ha hecho teuer tan poca con lo que á ti mismo debes. » Id. ib. 1. 34 (. l. 3511). « Cosa que, considerada par el daque, le hizo caer en la temeridad que habia hecho en pasar el Rin sin puente. » Coloma. Guerras de los Est.
Bajos, 1 (t. 28. 192). — « Levántese vnestra merced, dijo Sancho — y verà à la reina convertida en nna dama particular llamada Dorotea, con otros sucesos que si cae en ellos, le han de admirar. » Cerv. Quij. 1. 37 (R. I. 3581). « Con humildad adviertau á la priora antes, cuando vean que falta en la constitución en algunas cosas que importen, que puede ser no caiga en ellas. » Sta. Ter. Jlodo de pisilar (l. 53. 2972; “caya). « ¿ Conôcesme ? — Como estás! Tan pálido, horrible y feo, ! No caigo en ti. » Tirso, El rey D. Pedro en Madrid, 3. 13 (H. 5. 609t). — 22) Part. « Entonces claramente conocerán la burla del encmigo, y caidos va en la cuenta, aunque tarde, comenzarán á decir aquellas palabras del libro de la Sabiduria. » Gran. Huia, l. 8 (R. 6. 262). — 3) Con una voz neutra. « Sea oficio de la prudencia hacello con tales pretextos y en tal sazón, que no caiga en ello el vulgo. » Saav.
Emp. 65 (R. 25. 179t). « Tan fócil quiere decir, respondió Sancho, soy tan asi. Menos te entiendo ahora, replicó D. Quijote. Pues si no me puede enteuder, respondió Sancho, no sé cómo lo diga, no sé mâs, y Dios sea conmigo.
Ya, ya caigo, respondió D. Quijote, en ello : tú quieres decir que eres tan dócil ---» Cerv.
Ouij. 2. 7 (R. 1. 1172). « Estèse ynestra grandeza á caballo, pues estando á caballo acaba las mayores fazañas y aventuras que en nuestra cdad se han visto — Aun no caia vo en tanto, mi señor liceu iado, respondió D. Quijote. » ld. ib. 1. 29 (R. L. 3312). « En abriéndole [el cofrecito) vio aquellos dijes pueriles, pero no cavó en lo que podian siguilicar : mirólos también la corregidora, pero tampoco dio en la cuenta. » Id. Nov. 1 (h. 1. 1171). — 9 Con una prop. indic. » ¿ Qué sé yo si de cerca te parecerá sombra [mi hermosura), y tocada caerás en que es de alquimia? » Cerv.
Nv. I (H. I. 110fp. « Con este pensamiento le comencé a mirar con más cuidado, y debio de ser sin duda con más descnido, pues él vino á cacr en que yo le miraba. » Id. Nov. 8 (Rt. 1. 2044). « El cura le contó eu breves razenes la locura de b. Quijote — Caycron luégo el ventero y la veutera en que el loco era su huésped el del bálsamo. »Id. Quij. l. 27 (4. 1. 3192). « Sienipre habia sospechado que los ingratos eran diablos, y cai entonces en que los ángeles, para ser diablos, fueron prituero ingratos. » Quev. l’isita (R. 23. 3372). « Prendione, no la niego, su helleza,! Mas fue con tal presteza, O mi descuido tal, que preso andaba Antes que yo cayese en que lo estaba.
» P. Argens. epist. De tos campos y mares (. 12. 29)/2t). « Si bien alliEn ello no reparé Porque nada sospeché, ! Caigo ahora en que de mi ! Se recclaron los dos. » Mlircoí, nos-prentse perí valguiadas.].12 (li. 20. 4187). — 22) En el siguiente pasaje falla la prep., por haberse confundido dus construcciones. « En estas razones cayeron todos los que las overon que D. Quijote dehía ser al gún hombre loco, y tomáronse á reir muy de gana » Cerv. Quij. I. 52 (R. 1. 3997). — 3) Con una prop interr. » Ya me has nombrado otra vez Esa mujer, y no caigo! En quién sea. » T. triarte, El señorito mimado, !. 2 (. 116). « Bien, véte, que ya sé la casa, y aunn por las señas que me das, también caigo en quién es el sujeto. » Mor. La escuela de los maridos, 2. 2 di. 2. 148-). — ★) Con un infin. se iguala à Llegar «raro). « ¿ Pude yo prevenir esta traición? ¿ Pude por ventura caer en imaginarla? » Cerv. Quif. 1.
27 G. 1. 3212). — 5) Por analogia con dur, del cual es siñoimo en varfósuib itunin-queo preceden, se ha llegado à decir caer cou atquna cosa, por Dar con ella, encontr rla. « No era señor de nna blanca, que el maldito ciego no cayese con ella, no dejando costura ni remiendo que no nie buscaba muy á menudo — Metía cada noche la llave en la boca, y dormía sin recclo que el brujo de mi amo cavese con ella. » Mend. Lazar. 2 (R. 3. 832). s. a) Llegar á encontrarse una cosa como por acaso en poder ó á la disposición de una persona, torar tiutrans.). 2) Con en. » ¿ Qué cosa es el oro y la plata, si no cae en buenas manos, sino materia y veneno de mil pecados? » Gran. Nimb. 4, diit. 5 (R. 6. 556t). « Si el valimiento cae en sujcto de pocas partes y méritos, el mismo peso de los negocios da cou el en tierra. » Saav. Emp. 50 (4. 25. 1292). « Si cae la tutela y gobterno en là madre, aunque la confianza es segura, pocas veces tienen las mujeres toda la prudoncia v experiencia que se requiere. » Id. ib. 100 (R. 25. 2122). — 3) Con sobre. « Cuando las tales gracias cacn sobre quien tiene buen dinero, tal sca mi vida como ellas parecen. » Cerv. Quij. 2. 29 (R. 1. 4451). « Cayó muy bien este cargo sobre sus hombros por su mucha virtud, grande ejemplo y excelente doctrina.» Meázar, Cron, de la Comp. de Jesus, !, pl. 129 (Dicc. Jutor.). — « Sucedióle dichosamente tener á su cargo ya la mitad del reino, calor de amigos y deudos; cosas que cnando
aen sobre fuudamento, inclinan mucho le reyes. » Mend. tinerra de Gran. 3 (R. 21. 9ti-). — 5) En geueral, Llegar á encoutrarse, ençontrarse ó halarse (intrans.). » Aquellas pausas ó reposos con que terminan los miembros del periado se distribuirán de modo que faciliten la respiración, y caigan al mismo tiempo á tales distancias, que tengan entre si cierta proporción musical. » lovell. Ituman. castell.
Pocl. (R. 46. 1172). « Si se dijese : « Cristalinas aguas, puras, corrientes, » ya no seria verso; porque aunque el número de silabas es el mismo, los acentos no caen en los lugares que dehen. » T. lriarte, Donde las dan las toman (G. 106). « Algunas veces vienen á caer dos juntos, de los cuales el uno es pronombre y el otro verbo, que os hacen desatinar, como aqui : Está esta tíerra tan estragada. » Valdés, Diat. (Mavans, 4). — c) Venir ó sentar bien ó mal (intrans.). 2) Absol. « Sancho, respondió D. Quijote, tiempo hay de burlar, y tiempo donde caen y parecen mal las burlas. » Cerv.
Quij. 2. 9 (. 1. 1212). « Podria acontecer que el amador de lo hermoso fuese feo, y siendo lo feo digno de ser aborrecuto, cae muy mal el decir : quiérote por hermosa, hasme de amar aunque sea feo. » Id. ib. 1. 14 G. 1. 2821). — ¿) Con dat. « Sepa, señor, que no vale dos maravedis para reina; condesa lo caerá mejor, y aun Dios y ayuda. » Cerv.
Quij. L. 7G. 1. 215b). « Muchas [cosas) no caen mal al estilo festivo y satirico, que desdorariau al culto y serio. » Capm. Filos, cloc. 1. 3 (30). — y) Con con. » Tal color cao bien con esta cosa. » Acad Dicc. Es construcción analógica. — 3) Con en. « Tal vez un ministerio de la guerra, que fue confiado al general Lopez de Baños, no caia mal en él, aunque fuese hizarrisimo soldado y hombre entero mas que instruido y agudo. » 1. Galiano, Recuerdos, p. 398. — 2) Dicese « cuer ben á caballo (Dirc. Autor., en la silla (Acad. Gram.), sobre la silla, » para signilicar que alguno va airoxamente montado. Camo se ve, en estas frases se conservan rastros del siguilicado matcrial del verho. « Canto, bado v represento, Y si me pongo á caballo, Caigo hien sobre la silla. » Iojas, Entre bobos anda el juegu, 3 (R. 51. 30). a) (Miedui incluido en al, u na denom nación ó rategoria ó sujeto à una regla tintrans.). 2) Con en. que denata el objeto dentro del cual otro queda comprendido. « Como vo no sé leer ni escribir, com atra vez he dicho, no se, ni he caido en las reglas de la prafesion cubal " rexra. » Cerv. Quij. 1. 10 (H. 1. 2711). « Mal puede remediar nadie la necesidad que no llea » su noticia. ni rae cu su obligación pa urar saberla para remadiarlo. Id. tiul » ili 1. 56t). 2) Con debapu de, bajo. « Ve d. «itender que uste nuestro h thlar tan de unproviso, cac detdo del número de aquel as 1« s que llaman pertentos. » Cerv. Col. R. 1 -271. « Lstas tale misas. asi dichas camo pugad.s. dicen que avruve han álux tales ánimay por vii de na Fig a ; y caen debata de -tros bicphech 1e el procucador que nos ucude, el gura aur hos a'ma. » Id. Nor.
(B. 1. 1382). « Negún á mi me part . st genero de escritura y composición vae debajo de aquel de las fábula, que llaman milesias, que son cuentos disparatados que atienden solamente á deleitar y no á enseñar. » Id. Guij. 1. 17 (R. 1. 3804). « No andes. Saucho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado, si va la descompostura y Rojedad no cac debajo de socarroneria, camo se juzgó en la de Julin César. » Id. ib. 2. 13 R. 1. 194). « Dehajo de las cuales fordenauzas que tener necesidad de saber el nmlre de los padres de nuestros cofrades. » Id. Nor. 3 (R. 1. 138-). « Como me cujto en suerte ser uno del número de la andante caballerta, no puedo dejar de acometer todo aquello q uie á ni me pareciere que cae debaja de la juridición de mis ejercicios. » Id. Ouij. 2. 17 (R. 1. 110r). « liceu las letras que sin ellas no se podrian sustentar las armas, parque la guerra también tiene sus leyes y està sujeta à ellas, y que las leves caen debajo de lo que son letras y letrados. » Id. ib. 2. 38 L. 1. 3611). « Bieu xe ve que es también pura graria merced de Dios, y que tampoco cac debajo de merecimiento, pues estan lo un hembre en mal estado, y siendo enemigo de lhos, no puede hacer casa que sea merecedora de tan grande hien. » Gran. Mem, rida cvist. Z. 7. S.) (. 8. 3752). « Camuo Dios no puede cner debajo de las aprelieusiones de las de nás potenrias, tampoco puede cuer dehajo de los apetilos y gustos de la voluntad. » S. Juan de la Cruz, carta d (H. 27. 264-). « En las historms de los sautos, y santos tau autiguns, muchas cosas purden caer dehajo de dad. » Sig. Vidla de S. Jer. 5. 8 (17ti). — « La gracta no se explica ni el gento se compa a, ni caen uno y otro bajo la jarisdiccióa estr ela de re las rouvenidas y de ej mplares ante ieres. » Quint. Cerrantes I. 19. 121). e Etir situado (intrans.). 2) « Los antigun, gugrafos situaron á Dliusa cerca de lhiza ---enestor mren otras cosas pudieron recibir engaño por cacrles lo de España tan lejos. » Mar. Hist. Esp. !. 1» (R. 30. 192). « Ardian los cartagineses » desco de tarnur á la guerra de Sicili. y para esto levantaban de nuevo soldados en Priciv en E-paua Los españales no gustabin de ta guerra por caer tan lejas. » Id. ib. 2.3 R. 30. 31j. « Ges in tialo, gobernadm de » provincia de Sirii, donde cae ludeu. malud ! levantamiento de los judios, juntó un cjére poderoso. » tran Simb. 1.I1 R. .615 « l'ur el pst e vel parque. Uu cac al, entrarme quiero. » t. Et ritwate pusticiaro, J. I (ll. M. J48e). « Ver mus segadores gust», Pous lle» haenn u sm: Que la hiza car aun » Lpe, Pribine; y et Comeududor de deuua, 2. L1 R. H1. 2 3. «Y la sierra de las monas ¿No cne cer de ahi ? » Id. Las flores de D. Juun.I.ILR. 21.1111. «Ii oral min cac lunto l m amp.
» Id. El mawor imgusibte, 2. 21 N VI. 48 l. « Le ascguaba Ilm Arol pie lerewvor parte de que los ranos cain bijo la piri l ción de dlan Francis n l'izarr. Iue é ent que
estaba aguardando de un dia á otro los despachos para gobernar al oriente todo lo que caía fuera de los limites señalados á su amigo Pizarro. » Quint. Pizarro (R. 19. 3382). « El Quito — caia fuera de los limites señalados à aquel gohernador, y estaba aún por ocupar. » M. ib. (. 19. 3362). » Hel famoso reino de Candaya, que cae entre la gran Trapohana y el mar del Sur, dos leguas más allá del cabo Comorin, fue señora la reina doña Maguncia. » Cerv. Quij. 2. 38 (R. 1. 4851). « El fugar de Sargel — en aquella costa cae no más que sesenta millas de Argel.» Id. ib. 1. 41 (R. L. 3714). « En verdad que no sé dónde cae la Peña de Francia, puesto que sé que está más arriba de Salamanca. » Id. Nor. 1 (R. L. 1132). « Tenia en él [el rostrol tres lunares que caian al lado izquierdo, que le daban mucha gracia, uno más abajo de la mitad de la nariz, otro entre la nariz y la hoca, y otro debajo de la boca. » Yepes, l’idu de Sta. Ter. 2. 38 (Mist. I. 282). « Según del modo con que se desciende á un pozo, pueden las mismas cosas caer á la derecha ó á la izquierda del que baja. » Clem. Coment. 4. p. 421. — 8) Con hacia, que denota la dirccción. « En grande parte de España se veen lugares y montes pelados, socos y sin fruto, peñascos escabrosos y riscos, lo que es alguna fealdad. Principalmente la parte que de ella car hacia el septentrión tiene esta falta. » Mar, ttisl.
Esp. 1. 1 (R. 30. 21). « ¿No es! En la casa del marqués ---! Que es la que çae haçia el rio ! Adande me lleva Inés? » Lope, Por la puente, Juana, 2. 16 (R. 34. 549t). « ¿ llacia qué parte de la casa! Cae el cuarto donde pasa ! Tanto engaño? » Tirso, Amar por señas, 2. 5 (R. 5 1702). « Quisicron á toda costa y peligro ir à reconocer por si mismos las regiones que caian hacia el sur. » Duint. Pizarro (R. 19. 3022). — ») Con en, para denotar la región donde algo está situado ó la parte con que toca. « No se puede con certidumbre señalar qué isla sea ésta, ni en qué parte caya. » Mar. Ilist. Esp. 1. 16 (R. 30. 192). « Envió á Pero López de Ayala, y al obispo de Osma, y á su confesor fray llernando de Illesças de la orden de San Francisco, con orden de exeusalle con el duque de la habla por su poca salud, y por los montes que caian en el camino cuhiertos de nieve y ásperos. » Id. 1b. 18. 12 G. 31. 21t). « Lo prinero que debia hacerse era averiguar si el Cuzco caia en la gobernación de don Diego de Almagro.» Quint. Pizarro (R. 19. 352t). « Aquella noche se despedirá de su señora la infanta por las rejas de un jardin que cac en el aposento donde ella duerme. » Cery. Quij. 1. 21 (. 1. 3012). — 3) Con à, para denotar la parte adonde algo tiene salida ó vista. « Con el miedo se arrojó por una ventana que caía á un patio. » Cerv. Nor. 1 (R. L. 1512). « Ilemos determinado mi hermana y yo ver á vueseñoría valiente en la plaza, conio galán en el Prado, si tenemos coche y ventana; que las de nuestra casa caen á las tapias, y en el nuestro no podemos ir donde quisiera el desco. » Lope, Et marqués de las Naras, ! (H. 52. 5010). « Tomó el candil para registrar á qué calle ó campo caia aquel aposento encantado. » Tirso, Los tres maridos burlados (R. 18. 4881). « Para veros,) Mi cuarto puedo ofreceros ! Sin ningún riesgo, porqué! Cac á otra calle la puerta. » Cald. Peor está que eslaba, 3. 11 (R. 7. 1063). — 2) Con sobre, que señala lo que queda ahajo ó dominado. « Abriendo su sepultura después de algunos años, hallaron que enrima de los huesos del pecho, que caen sobre el corazón, estaba como esculpida la señal de la cruz. » Gran. Mem. vida crist. 4.
1 (R. 8. 1982). « Las ventanas de la sala en que era el convite caían sobre la mar. » Mar. Itist. Esp. 12. 11 (R. 30. 3611). « Poco después fui yo, y acabada la misa, acompañado del legado, á un rorredor de la iglesia que cae sobre la plaza de lr crmmil abonie predicó el dicho chanciller. » Felipe II, carla de 15 de Enero de 1555, en Rivad. Cisma, 2. ") Met. Yenir ó llegar lo que no se piensa ó espera (intrans.). 2) Aplicado á lo material. « Nos juntaremos en este mismo lugar, y se repartirá todo lo que hubiere caído, sin agraviar á nadie. » Cerv. Nor, 3 (R. I. 1442). « Apenas habrán caido mil ducados, cuando con ellos rediman los que administran el donativo, un juro de la misma cantidad. » Navarrete, Conserr. de monarquias, 19 (R. 25. 4881). « ¿Cuántos papeles tencmos?! — No han caido más de seis, ! Todos son de casamiento.
» Mto. S. Franço de Sena, l. 6 (R. 19. 1242). — 42) Caer que hacer (fam.): ofrecerse ocasion de trabajar ó hacer alguna cosa. — 8) Aplicado ó lo inmaterial. Sè dice particularmente de los objetos que se ofrecen á las facultades del espiritu. Con en. « Como esto le cayó en las mientes, con gran ligereza arremctiò á Rocinante. » Cerv. Quij. 1. 52 (R. 1. 3982). « Porque antes que fuesen Testas obras), no cayeron en la imaginación de criatura ninguna, y después de hechas, y cuando fueron oidas, espantaron al mundo. » León, Expos. de Job, 26 (2.61). « ¿ Cómo es posible que caya en desco de Dios ser un hombre frio? » Gran. Gnia, 2. 20, s 3 (h. 6. 1632). — n) Sobrevenir (intrans.). 2) Con sobre y un nombre de pers. « Ni los avisos de Andagoya, ni la experiencia particular de Pizarro en otras semejantes expediciones pudieron salvar á los nucvos descubridores de los trahajos que Linstante caveron sobre ellos. » Quint. Pizarro (R. 19. 3022). « El temor y espanto. que por causa de esta rota [de Canas) cayó sohre los romanos, fue tan grande, que tos manccbos más principales de Roma tratahai entre sí de desamparar á Italia. » Mar. Hist.
Esp. 2. 14 (R. 30. 142). « Como este libro se leyese en presencia del rey, fue tan grande el temor y el espanto que cayó sobre él, que rasgó sus vestiduras. » Gran. Prol. galeato, § 1 (R. G. 2). « Dice la Escritura que, como el profeta pusiese por obra lo que Dios le habia mandado, y leyese todas aquellas amenazas en presencia del pueblo y de los principales dél. que cayó tan grande espanto sobre ellos,
que quedaron como atónitos y pasmados. » Id. Mem, vida crist. 1. 1 (R. 8. 2051). « Cayósobre aquella gente un terror que tenia parte de admiración y parte de respeto. » Solis, Conq. de Mej. 3. 20 (R. 28. 2991). « Cesaron de una vez los gritos del encmigo, y cayendo sobre aquella muchedumbre un repentino silencio, se oyeron solamente sus atabalillos y bocinas, que, según su costumbre, tocahan á reroger. » Id. ib. 2. 17 (h. 28. 2562). — 2). Con en y un nombre de pers. « Grande fue la cuita que con esta carta cayó en el conde, » Mar. Ilist. Esp. 6. 21 (R. 30. 1792). « Sola esta ciudad se apercebia para resistirle, como quiera que las otras le saliesen á recebir con grande fiesta, por el gran pavor que habia caldo en los corazones de todos. » Gran. Simb. 4. 18.83 (R. 6. 5251). « Cayó en unos vigor, cayó denuedo; ! Mas en otros desmayo y torpe miedo. » llerr. 2, canc. 6 (R. 32. 3192). « Cayó versario que tenian delante, y se apercibicron flojamente á la pelca. » Quint. R. de Lauria (R. 19. 2222). — c) Venir á tocar ó cargar, médicos y viven de matar, y la queja cae sobre la dolencia. » Quev. M. Bruto (R. 23. 1181). « Si el prineipe ama al valido porque es instrumento con que ejecuta sus malas inclinariones, caen sobre él todos los malos efectos que nacen dellas á su persona ó al gobierno.
» Saar. Emp. 51 (R. 25. 1292). « Cac sobre el valido toda la culpa á los ojos del mundo.» Id. ib. 50 (R. 25. 1292). — « Cualquiera destos juramentos, si cac sobre mentira, es pecado mortal. » Gran. Guia, 2. 11 (R. G. 1372). — « Nunça solire tu amor caerá mi olvido. » llartz. Isabel y Gonzalo, 3 (406). — 8) Cou en. « Vicio que heredó del su hija MMejandro, y que caró eu el rey de Aragón, don Jaime el Primero, cuando, haltieudo don Elasco de Aragón ocupado á Morella, sintió que se le hubiesc adelantado en la empresa. » Saav. Emp.
50 R. 25. 1292). « Mira que mi estado honesto Opinión puede perder, V sin mi culpa caer Torne nota en la honra mia. » Alarcon, La prucha de las promesus, ! (H. 20. 1372). "» Tener cabida, caler (iutrans.) (ant.). « Nunca vn El caerá olvido de los suyos. » tiran.
Simb. 2. 7 (R. 6. 2971). « Este pecado regularmente no cae sino en personas desalmadas, que viven sin temor de Dios. » Id. orac. y consid. 2. 3, s 3 (R. 8. 1161). « Cosa cs por cierto maravillosa, cómo pudo caer en los hombres tan grande descuido de cosa que lios tanto les encomendó. » Id. Prol. qaleato (t. 6. 2). « Los miré al rostro si tenian ojos, porque solamente en quien no los tuviesc podia caer aquella iguorancia. » Saav. Rep. (R. 25. 4041). — «) Salir ó tocar la suerte (intrans.). 2) « Cayó la suerte, pero ¿ qué le brinda? ¿Es buena? Su ausia y su zozobra crecen » Javelt, epist. a Bermudo (R. 16. 422). « E hârouse pues tres veces suertes, y todas tres cayó la suerte á Daroca, de donde era el sacerdote que habia consagrado las formis. » Grau. Simb. 2. 21, s 9 R. G. 3711). — 6) Dicese también caer en suerte. « La Lidia hasta Misia, Bitinia y las demás provmeias junto al monte Olimpo cayeron en la suerte de Otomano. » Moucada, Exped. 9(l. 21. 102). « Pues los dioses lo mandan, tu edad lo quiere, tu enfermedad lo causa — la engañosa fortuna lo consiente, en hado de nosotros cac que hayas de morir, ¿ por qué de morir te pones á suspirar? » Guev. (Capm. Teutro, 2. 93). — 1) Resultar, salir (intrans.). «) « Mas esto, caiga como cayere, que vo no curo mucho dello. » León, Poes, prot (ll. 37. 2). — E Con en, Redundar, parar. » Este daño cae de ordinario en gravamen de los labradores, como gente menos poderosa á la defensa. » Navarrete, Conserr, de monarquias, 40 (Dicc.
Autor.). « Si el señor vecino quiere mi casa y cuanto hay en ella, aqui la hallará sola y desembarazada. que bien sé on má que estos negocios. » Cerv. El rizcaino fingido (Com. 1. 238). -. a) Corresponder á determinada época del año (intrans.). x) Con en. « Pucs tan sutil y discreto eres, ¿ no me dirás en qué mes cac santa Maria de agosto?» Celest. 1’4 rR. 3.591). « Como se verá en los que agora referiremos, sacados del martirologio de Pedro Galisinio; coma son cuasi todos los demis que aqui babemos referido, señalando el dia en que caen, para que allí los pueda ver en su fuente el que quisiere. » Gran. Simb. 5. 2. 20, s1 (R. 6. 618t). « La Ifiestal de la Anunciación siempre cac en cuaresma. » llivad. Flos SS. Erpectacion (Vida de la Virgen, 116). — 3) Con a. « Cayó su muerte à 17 de noviembre año de 375. » Mar. Hist. Esp. 4. 19 (R. 30. 1121).
« En, acta fanma, de vida nars arari harser tanta que llegó la fiesta de Pascua de Resurrección, que aquel año cayó á 14 de abril. y fue puntualmente el de Cristo de 586.» Id. ib. 5. 12 (1. 30. 1431). — 7) Cou por. « Caer por pasena.
» Icad. Grau. ») Cumplirse los plazos en que empiezan á devengarse ó debersc algunos frutos ó tributos. 2, « Si caistes, don Itas, lus serafincs ! Caveron de las altas jerarquias; V cuantas fiestas hiy, cacu eu sus dias, V porque caen las rentas, hay cuatrines.
» Quev. Musa 6, son. 47 (11. 69. 1411). — 22) Part. « El que poca renta ticne Da á su dama en un vestida.! Todo el tributo caido. » Góng. letr. 38 mh. 32. 4ux"). — 88) Part Sastantivase en plural : Réditos ya devengados de una renta. « Los caidos que me pertenezcan, de una inscripción sobre el 5 por 4rfi, setrarada rim ei num. oi, ruro nsufructo es mío. » Mar. Obr. post. 3. p. 308. — 8) En general, Cumplirse. « ¡ Qué hueno estás ! ¡ Si no pasan! Años por ti ! —; Siempre firme!! Y eso que ya van caidos ! Los sesenta y ucho abriles. » Gil v Zárate, Cecilia la ciequecita. 1. 1 313). ». a) lr à dar de improviso á alguna parte. De ordinario se dice cuando se deja la dirección que al principio se llevaba (intrans.). Con sobre. « Hléctor, en derredor de la armadura ! Claro fulgor lanzundo, impetuoso! Se arrojó al escuadrón de los aqueos, ! Y sobre ellos cavó. » llermosilla, lt. 15 (2. 107). « Entró después Altonso por Navarra ocupando hasta
Calahorra, y cayendo subre el reino de León se lalró una fama casi igual á su osadía. » Cervellon, Retrato potitico, 2, 80 (icc. Autor.). ») Ile ordinario se dice dejurse cuer, v alguna vez caerse. » La tropa de Saseval eutre tunto, apartándose sobre su mano derccha, parece que daba muestra de quererse dejar caer la vuelta de la villa. » Coloma, Giuerras de tos pist. Bajos, 8 R. 28. 11.32). « Hiriendo por la popa lel vientol en los hergantines, les dio todu el impulso de que necesitaban para dejarse caer sobre las embarcaciones mejicanas. » Solis, Couq. de Mej. 5. 20 (R. 28. 3771). « Disponiasele al Vélez, que todo el grueso se repartiese en tres partes; que la una entrase por la Plana de Urgel — haviendo frente á Lérida, y caminando á Balaguer y Irgel, hasta caerse sobre Harcelona. » Melo, tuerra de Catut.
3 G. 21. 4951). — n) Met. « A poeos dias, predicando delante de él, se dejó caer en aquel pasaje de lsaias en que pinta al pueblo de bios descontento de que le muestren el bueu camino. » Quint. Las' Cosas (. 19. 4701). 10. Mar. a) Entrar el huque recién construido, en el agua por primera vez, resbalando desde la grada. Tal buque cayó al agua en tal fecha. — ») Pasar de pronto de un paraje de menor fondo á otro de mayor. Caer á mas agua, en tantas brazas de agua. — e) Calmar el viento ó la mar. — a) Estar iueltuada una cosa desde la vertical hacia la horizontal. e) Girar la proa del huque hacia sotavento al darla vela. — 1. Caminar el buque directantente hacia atrás, teniendo el aparejo en facha. Dice.
Ster, antect. Siato AI’; « Los auimales mavores, caidos del grado que pensaban merescer cerea del rey — buscaran couio le apartur de la orcia del leou. » l’ulgar, Letias, 23 1256). « No os escriho mas, señor, sobre esto, porque se me entiende que otros abráu allá caido en esto mismo. »Id. ib. 9 (199).«E porque à este oculto juicio este rey don Juan quiso repugnar, caveron aquella manluitad de castellanos que en la de Aljubarrota sahemos y es notorio ser muertos. » Id. ib. 7 (190). « Los placeres y dulzores De esta vida trabajada ! Que tenemos, ! ¿ Qué son sino corredores? Y la muerte es la celada! En que caemos. » J. Manr. Coptas Wera. 16. 4t)). « Cayó tan gran pestilencia en la cihdad, que se alirma que en tres meses murieron en ella mas de segenta mil personas. » (ron. Juan II, 12. 6 (. 68. 3752). « Arremetianse los unos á los otros e topaban con los pechos de los cahallos, é caian en tierra grandes caudlas, é otros passaban por encima de los caidos. » Crón.
Atr. de Luna, 55 (150), « Mas los jueces caveron presto en que non era ome que pudiesse fascer armas en el llonroso l'asso. » Passo houroso, 15 (38). — Siglo XII: « E torne n la rava! Do mas seguro sea e tal que nunça emya. » Rim. de Pat. 670 (R. 57. T16t). « l. partió de tirao, la noche caida, para Monviedro, que es á quatro leguas de alli. » Crón Fedro l. 15. 2 (R. 66. 5321). « E los bezerros « corderos e cabritos, que sean tenudos de los guardar fasta el dia de Santiago que calte en el mes de jullio. » Cortes de Alcala. año 1348 (C. de L. 1 C. l. 5114). « Trarcion es la mas vil cosa que puede caer en el coraçon del omni. » Ib. (ib. 1. 55). « Mandamos que algunos non cayan en plazo nin en sennal nin en rreheldia ante los alcalles fasta que el aleallo se levante de la abdiencia. » Ib. tib. 1. 502). « Ilay otro monte que cae de la otra parte de la Ordimeta, et es buen monte de oso. » Mlont.
At. At. 3. 24 (Bibt, ren. 2. 359). « Era dueña é non se avie ella á parar á ello, mas á ellos raie de derir este Fecho é de lo complir.
» Crou. Fern. Il’, 15 (R. 6fi. I5nt). « Que si quesiere querellar, que lo lieve por querella, e nos que lagamos justicia comme dicho es, seyendo caydo el acusada. » Cortes de Burgos, año 13E8 (C. de L. y C. l. 445). « Qualquier que le lleziere, que caya eu 1& ult rlae jeame «/artge, de, lladrid aña.13211 (ib. 1. 425). « Ilespondió, mucho flaca, las mexillas caidas. » Arc. de llita, 1173 (Rl. 57. 2641). « Et si fueren del rregno de Castiella los que en esta pena caycron --- » Corles de Carrión, año 1317 (C. de L. yC. 1. 324). « Non pongades todo el corazou en el tesoro, porque non fagades ninguna cosa que vos non caya de farcr. » J. Man. t..
Luc. 15 (R. Ll. 383b). « E desque el ren emendió que aquel su privado era bien caido en aquella entencion, dijale un dia — a Id. ib. 2; (. 51. 370b). « Macho gradezca yo á Dios, porque me guardó de caer en la redl. » Id. 1b. 33 R. 51. 3821). « Et va con esto cayó mayor sospecha entre el leon et el toro. » ld. ib. 38 (R. 51. M8te). « Et la buena mujer, por el grand amor que habia à su maridó, pesaidóié mucro dé il exvianeago que entre ellos habia caido, et cobdiciando mas que cosa del mundo tornar à la buena vida que en uno solian haber, dijole —- » Id. ib. 48 (R. 51. 111-). — Siglo XIII : « Ciego es aquel que non siente nin vee el fuego fasta que cae en él de cabeza. » Cast. é docum. D0 (R. 51. 2282). « A las vegadas caerá grand caida é ensuciarse ha lodo.» Ib.17 (H.51. 1282). « Non cae al rey heber mucho, porque haya á perder el sentido. » Ib. I1 (R. 5l. 1131). « Non cac al rey pouer todo su cuidado en despender todo su tienipo en los vicios é en los sabores deste mundo. » Ib. 11 (R. »l. 1122). « Eran caidos en grand mengua de pan é en gran famhre. » Ib. 7 (R. 51. 991). « Las aves non cacrian en la red que les arman sinon por el ccbo qne les y echan. » Ib. 1 (. 51. 881). « Despnes fueronse alongando a vn rio grandè que carre todavia contra oriente desde do nace fasta o cae eu la mar, e posieronle nombre Ebro. » Cron. gen. 1. 3 (4). « Algunos razonahan que aquel que nou podie probar todo lo que ponie en su demanda que dehic seer caido della. » Part. 3. 2. 43 (2. 380). « Dixo que el heredamiento que su padre le dexara en su testaniento ó quel cavera dél porque murió sin testamento, que lo desamparaha et non queria seer su heredero. » Part. 3. 18. 101 (2. 61ti). « Ne deben los judgadores trabajm luego quel pleyto es comenzado ante ellos de facer jurar á las partes, et despues preguntarles
por aquella jura quel digan verdad, ca por tal mancra caen los jueces mas de ligero en ella. » Part. 3. 12, preamb. (2. 1111). « Hecimos que si non jurare dehe el judgador darle por caid »Part. 3. 11. 3 (2. 472). « El como qui ra que esto avenga en todas cosas, señaladamente cae mucho en fecho de caballeria. » Part. 2. 21. 12 (2. 20t). « El mismio conosce el peligro en que podrie cayer si lo toviese. » Tort. 2. 18. t (2. 151). « Et sobresto dixo sant Agostin, quel temor de Dios es espanto que care an cí corazon del home espiritualmente, temi ndo de perder su alma et su amor. » Purt. 2. 12. 812. 101). « El por ende conviene mu ho al pucblo de temer à lios, por non perder su amor nin caver en su saña. » Part. 2. 12.8 (2. 101). « Todo home que la miedo de cayer lrabase á alguna cosa et afirmase á ella, quel avude á sostener porque non cava. » Part. 2. 12. 4 (2. 66. « Tambien el que lo diese como el que lo recibiese por pleilo caerie en smmonia. » Part. 1. 17. 3 (t. 126). « El derccho del padronadgo —- non lo deben partir en ninguna manera, porque non es cosa en que cava particion, » Part. 1. 9. 12 d. 407). « Fl si lo ficiere pera mortalmente; mas con lodo esto non cave en irregularidal. » Purt. 1. 9. 6i fruto que comió contra su voluntad Adam. » Part. 1. 1. 49 (1. 108). « E esta jura es de premia, ca si el demandador non la quiere dar, devel el judgador dar por cavdo de la deman la. » Espec. 5. 11. 18 (O. l.. 1. 409). « Si algun fruclo ravere en su casa o en su tierra, el señor del árbi! deve cojer aquel dia que cavere, non faziend» daño al señor daquel lugar en que caye. » Ib. 5. 8. 15 (0. L. 1. 367). « Aquel que el pleito ovier de judgar, devel Lal demanlador) dar por caydo de aquella demanda por todavia, e quilar al demandado.» Ib... 1. 9 O. L. 1.294). « An de fazer cartas de pesquisas e de otros pleitos, en que cac pena de muerle o de lision. » Ib. 1. 12. 3 (0. 1. 1. 249. « Entristeció, é de cuidado dejose caer atanto que fue muy flaca » Cat. e llgmna (R. 51. 551). « Bien asi como crecen los rios con la grant lluvia, en Iell la mar con los rios que en ella caen. » Ib. (R. 51. 48t). « El hone bueno enviso nunca puede mal caer en ningunt logar. » Ib. (t. 51. 152). « Et el ladron cuando lo vio comenzó á foir, é por foir cavósele la sábana en que levaba el trigo. » Ib. (h. 51. 130. « Si al un omne tienc lanza ó ptra arma en su mano, mientre que este que tiene el arma non lo veve, é otro omne care sobrella sin voluntad daquel que li tenie, si se pudier salvar por «o sacramento que no fo por su grado, el ferido se torne á su culpa. » Fuero Juzgo, 12. 3. 7 (185). « Si algun omne tava arhol, ly el arbol cuando cae mala algun omne, el que lo taia deve pagar el omecillio. » Ih. 8. 3. 3 (138). « La desondra en iy non le cadrá eu nada. » Ater. 1512 d. 57. 1911). « Nunca qui las ouiessr carria en mesquindat. » Ib. NI (R. 57. 1501). « Si Itios le hencd ga, que te caya en placer ! Que entiendas mi cuvta. » Appot!, 123 (. 57. 2874). « Entendió hien que era en fallença caydo. » 1b. 23 (li. 57. 2841. « Cayó en malas manos el peon esforzado, » llere. S. bom. 646 (R. 57. 602). « Que si nunqua lernasses en essa tal follia. ( Cadrias en logar malo, e en grant malatia. » Id. ib 420 (1. 57. 532) « Sennor, dixo, que cres de complido poder. Ca a los que hion quieres non los dexas caer. » Id. ib. D9 L. 57. 122). « Oficio es de precio, non caie en viltanza. » Id. ib 2u 1. 57. 102). « Caicu a muy grant priessa los moros descreidos, Los unos desmembrados los otros desmedridos. » Id. S. Milt. 447 (. 57. 78-).« L.o que mucho dubdaba en ello so venido, Eu el porlazo malo que temin [lemi c°] caido, Vco par lais mis culpas mi sennor malfraido. » 1d. Loores, 78 dl. 57. 96t). « Ladré a los sos piedes delante so allar. » Id. Mit. 764 dt. 57. 1262). « Nunqua falleció A qui de corazon a piedes li cadió.» Id. ib. 227 (157 110°.» Mus al Rev del cielo nol cadió en placer. » Id.
Dueto. 45 (11 57. 1322). « Terçera noche aute de el martir Saturuino! Que cac en noviemlire de sanl Andres veçino. » Id. s. Oria. 11ti d1. 57. 1411). « Cuedan-se que essora cadran muerlos los que estan aderredor. » Cid, 3022 (h. 57. 371). « Alales cosas fed que en plazer cava á nos. » 1b. 21121 (1.57. 282). « Cayeronle en quinta al Cid sevx-cientos cauallos. » Ib. 2188 (R. 57. 272. « Afeuos Rachel e Vidas a los pies le caen. » Ib. 1131 dt. 57. 172). « Ni a uos ploguiere, Minayva, e non uos caya en pesar, ! Enbiar-uos quiero a Castictla.» Ib 1270 R. 57. 16b. « Myo Cid don Rodrigo la quinta mandó tomar. ! En el auer monedado YXY mill marcos le caen. » Ib. 1217 (H. 57. 152). « Dio a partir estos dinneros e estos angres brgos.! En, la. en, apinta d, Cid aRœuti cauallos. » Ib. 805 (L. 57. 11t). « Laven eu vn poco de logar moros muertos mill e CCC va. » 1b. 732 R. 57. 101). « A cada vno dellos caen C marchos de plata.» Ib. 511 (R. 57. 8t).
« Oyd, varones, non uos caya en pesar. » Ib.
IMtim. Port, cahir; cat. caurer; proy, cazer; fr. ant. cader, cair, caoir, chaoir cheoir. despnés choir; it. cadere : del lat. cadere, que, según se conjetura, corresponde al sans. çad, cacr, perecer. conjug. Tiene estas formas irregulares : caig-o: cuig-a, as, a. amos, ais, an. En nuestros clàsicos se halla á menudo cay-o, cay-a. as, etc. En algunas partes dice hoy el vul o caye, cayen, por cae, caen, formas que» hallan usadas en los primeros monumentos de Ea heRgTra. constr, Trans, : 1, a, 5; l. g.— Intrans. : eu gcueral. — Refl. : 1. c. 1, c, 8; 2. a 2; 2, 4. v: 2, a.2; 2 c, 2, 22; 2, d. 3, b, 2, x2; 1. d.
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