Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana

Rufino José Cuervo · 1886-1893

Ciego

tomo 2 · página 139 · ver la página en el escaneo

CIECO.A adj. 1. a) Privado de la vista, a» « Extrañará quien detuviere la atención en la letra, que Ananias diga á Pablo, cuando está

ciego y él le da la vista, que vio al Justo y que predicará lo que vio y oyó. » Quev. Yida de s. Pabto (R. 48. 21e). « Pasando Jesús por donde estaha un hombre ciego desde su nacimiento, miróle con particular modo; y reparando en esto los discipulos, preguntáronle : Maestro, ¿ quién pecò, éste ó sus padres, para que naciese ciego? » Puente, Med. 3. 36 (2. 229). « Itubo una santa virgen y mártir llamada Lucilia, la cual, siendo ciega, cobró vista por intercesión del bienaventurado pontifice san Estchan. » Covarr. s. v. cegar. — « Muy ciego es el que no ve por tela de cedazo»: expresión familiar con que se signitica la poca perspicacia de quien no percihe las cosas que son claras ó fáciles de adivinar. — Dim. Ceguezuelo, a; cieguezueto, a; cieguecico, a; cieguecitto, a, cieguecito, a. « El nino ceguezuelo, á quien suelen llamar de ordinario Amor por esas calles, no quiso perder la ocasión que se le ofreció de triunfar de una alma lacayuna. » Cerv. Quij. 2. 56 (R. 1. 5222). « Bravamente la debe de tener herida y traspasada aquel que llaman Amor, que dicen que es un rapaz ceguezuelo, que con estar lagañoso, ó por mejor decir sin vista, si toma por blanço un corazón, por pequeño que sea, le acierta y traspasa de parte á parte con sus llechas. » Id. ib. 2. 58 (h. 1. 5252). « El niño ceguezuelo ! Adormecióse un dia! En elrecinto oscuro ! Die los bosques del Ida. » Mor. Poes. suelt. (R. 2. 6081). « El hombre tenia su casa muy bien adornada y aderczada con la granjería de las limosnas que juntaba con los dos niños cieguecitos. » C. Pérez de llerrera, en Clem. Coment. 5, p. 247. — 22) Se sustantiva á menudo. » En tierra de ciegos el tuerto es rey » ; refr. que denota que con poço que se valga en cualquiera linea, basta para sobresalir entre los que valen menos. « Soñaba el ciego que veia, y soñaba lo que queria » ó « y eran las ganas que de ver tenia : » refr. que denota la facilidad con que algunos se lisonjean de conseguir lo que quicren. « Refieren que en aquel camino dio la vista á un ciego. » Mar. Hist. Esp. 5. 8 (R. 30. 134s). « La razón no alcanza cómo un ciego pueda ver, ó un muerto tornar á vivir. » Avila, Audi, 32 (Mist. 3. 191). « Con todo esto, dijo el del Bosque, si el ciego guia al ciego, ambos van á peligro de caer en el hoyo. » Cerv. Quij. 2. 13 (L. 1. 4292). « Y á lo que dijere el gobernador. no hay que replicar, como al Salios de mi casa, y qué queréis con mi mujer; pues lo de la piedra en el cántaro, un ciego lo verá. » Id. ib. 2. 43 (h. 1. 494b). « Y la tierra donde nacen! Saben andarla los ciegos. » Lope, La dama boba. 3. 10 (R. 24. 3122). « I'n ciego llegó á mis puertas, ! Llamado termas, y dijo: ¡hos me envia aqui, y ordena! Que en su nombre me des vista. » Cald. El purgatorto de S. Patricio, 1. 2 (R. 7. 150e). — 24) No tener con qué hacer cantar ó rezar un ciego (fam.) ; ser muy pobre. « Toda su vida, como quien dice, han tenido nstedes de padres á hijos un buen acomodo, y no tienen ahorrado ni para mandar rezar á un ciego. » Fern.

Caball. Julgaridad y nobteza, 7 (Obr. 1. 45). — 8) Con de. « Ciego de un ojo : tuerto. » Salvá, Dicc. « Como terrero puesto, ] Los brazos presos, de los ojos ciego,! A cien llechas estoy que me rodean, ! Que en herirme se emplean. » Leún, Poes. 1, A Ntra. Sra. (4. 338). — 42) En otro concepto se dice « Ciego de nacimiento; » es decir : desde su nacimiento. « Y al pasar lesús, vio un hombre ciego de nacimiento. » Scio, S. Juan, 9. 1. — ») Met. Que no sabe, conoce ó entiende. « Se escapó la guia, sin la cual quedaron ciegos y faltos de toda otra cosa que confusión.

» Coloma, Guerras de los Est. Bajos, 5 (. 28. 681). « Se han visto eu el mundo muchas mancras de ceremonias con que los hombres ciegos han pretendido hourar á los que tenian por dioses. » Gran. Simb. 1. 38, §11 (R. 6. 2842). « El hombre es una criatura tan ciega, que muchas veces hace de la medicina ponzoña, y no sabe huir de un extremo sin caer en otro. » Id. Orac. y consid. 2. 3, § 2 (R. 8. 1144). « Pues si tales y tan grandes. hienes promcte nuestra santa fe católica en premio de la virtud, ¿ cuál es el ciego y desatinado que no se mueve á ella con la esperanza de tan grande galardón?» Id. Guia, 1. 9. 8 3 (R. 6. 411). « ¡ Ay, Señor mío! y qué poco aprovecha mi dicho á los que sus hechos los tienen ciegos, si vuestra Majestad no les da luz. » Sta. Ter. Vida, 38 (R. 53. 116t). « Ni será ninguno tan ciego, que tema pobreza de la limosna que hace quien le enriquece la casa. » Lcón, Perf. cas. 10 (3. 465). « Natura bella! Os mostrará las gracias, los encantos A los ciegos profanos escondidos. » M. de la Rosa .Poât ! LL. 95). — c) Met. Cuya razón está ofuscada por una pasión vcheniente a) Absol. « Estaba tan ciego el misero y anciano cadi, que si otros mil disparates le dijeran, como fueran encaminados á cumplir sus esperanzas, todos los creyera. » Cerv.

Nov. 2 (R. 1. 1304). — 8) Con de, para expresar la pasión que causa el ofuscamiento. « Ya nuestros amores iban tan al descubierto, que si él no hubiera estado ciego de la pasión amorosa, en mil señalcs lo hubiera ya reconocido.

» Cerv. Gal. 1 (R. 1. 91). « No lo quiso creer Inselmo, antes ciego de enojo sacó la daga, y quiso herir á Leoncla. » Id.

Ouij. 1. 35 (R. 1. 3532). « Y yo, ciego del enojo y turbado con el deseo de la venganza, sin hacer algún prudente discurso, me embarqué.

» Id. Pers. 2. 14 (R. 1. 6111). « No peeu' m' amvitado ale le macasulad ni ciago de la pasión, sino movido de una liviandad y desagradecimiento infinito. » Lcón, Nomb. 2. Rey (R. 37. 1301). « Admirábase la multitud en tal novedad, ciega dos veces del furor y de la ignorancia.» Melo, Guerra de Catul.

1 (R. 21. 4712). « Asi los embeleca! Amor de ceca eu meca,! Como olvidado Antonio con Cleopatra, ! La gitana de Mentis que idolatra, Que ciego de su gusto no temía! Al César que siguién dole venia. » Lope, Gatom. 3 (Obr. suett. 19. 202). « Dice que luégo ! Me finja de amores ciego ! De su madre. » Id. La discrela enamorada, 3. 1 (lt. 21. 1703). « Ya estabas de enojo ciego, ! Y Nuño ciego de amor » Id.

La discrela venganza, l. 5 (. 41. 3042).» Es justo No dalle tan gran disgusto, ] Porque de amor ciego está. » Alarcón, Et desdichado en fingir, 2. 9 (R. 20. 1502). « Y de ira ciega, en bando riguroso,! Sin dejar ni una fusta reservada,! Abrasar manda la encmiga armada.

» Valb. Bern. 14 (R. 17. 2881). « Advierte, señor, que estás, ! Sin causa, de enojo ciego. » Cald. Saber del mat y del bien. 2. 1 (R. 7. 262). — y) Cou con, en sentido análogo.

« Ellos, ciegos con su pasión y con el resplandor de tan grande luz, dijeron que habia blasfemado.» Rivad. Flos SS. Vida de Cristo (71). « Ni à la fortuna me entrego, ! Con la codicia y la esperanza ciego, 1 Por cavar diligente ! Los peligros preciosos del Oriente. » Quev. Musa 8, sitva 17 (. 69. 3122 dice malamente : « acabar diligente »). — 8) Con por, para cxpresar el objcto de la pasión amorosa. » ¡Si por doña tna estoy ciego!» Alarcón, Las paredes oven, 1. 7 (1. 20. 152). « Mas no es posihle que os quiera, ! Que estoy por Tcodora ciego. » Id. Los empeños de un engaño, 2. 8 (R. 20. 2582). — e) Con en, en varios conceptos, como denotando el campo donde se muestra la ccguedad, el resultado á que conduce, y aun impropiamente la causa (esto por analogía con abrasado). »En siendo uno enamorado, se vuelve de la condición de un niño simple y antojadizo, que es ciego en. las pretensiones, ligero en los pensamientos, cruel en las obras. » Cerv. Gal. 1 (R. 1. 571). « ¿. Quieres ver el desengaño! De que no puedes casarte ! Conmigo sin deshonrarte Tú mismo, ciego en tu daño? » Lope, La porfia hasta el temor, 3. 12 (R. 34. 3212). « Pero el diestro Ilolando en ira ciego ! Sobre un venablo un tajo le repara. » Id. Anget. 6 (Obr. suett. 2. 84). — 7) Con a, para denotar el oljeto en que no repara el apasionado. « lla de ser [el amor] ciego à todo cualquier otro objeto que se le ofreciere, si no es aquel á quien ya supo mirar y entregarse. » Cerv.

Gat. 4 (R. 1. 602). « Si ciegos al honor, y del cuidado! Del gobierno politico incapaces» de las calidades de su estado —-] Träelos á la corte, muy hien haces. » B. Argens, epist.

Dicesme, Nuño (R. 12. 3074). — 4) Por metonimia se dice del mismo afecto ó pasión que ofusca la razón. » Pretendia Ilumava el reino de Córdoba : representábanle sus amigos el peligro y respondió : Llamadme hoy rey. y matadme mañana. Ninguna pasión más ciega y peligrosa en el homhre que ésta. » Saav.

Emp. 50 (L. 25. 1582). « Enire las ninfas que en afecto ciego! Aspero el joven y rehelde inflama,! Era el de Lisis más que afecto y luego, ! Etna de amor, compendio de su llama. » Jaur. Orfeo, 5 (Fern. 8. 301). « El amor de la patria es ciego como cualquiera otro amor, v si el entendimiento no le dirige, puede muy bien aplaudir lo malo y despreciar lo respetable. » Cadalso, Cart, marr. 41 (2. 122). « El apetito ciego! ¡A nuántos precipita, Que por lograr un nada! I'n todo sacritican! » Saman. Fub. I. 1 (t. 61.3591). « Vengarse anhela. y á su orgullo ciego Lo sacrifica todo.» Ml. de la hosa, La rinda de Padilta, 1. 2 G. 51). « Cuando en horror medroso y ciego espauto ! l’or los Teucros discurre Alecto airada. » Arguijo, son. 16 (R. 32. 3911). « Suspenso en el amor y en el desco, ! Al fiu doy en un ciego devanco. » llerr. 2, égl. 2 (R. 32. 3102). « Ningún monte ó desierto, ningún llano ! A do pueda llegar gente atrevida. ! Nos librará del ciego error profano. » Id. 2, eleg. 13 (R. 32. 3331). — e) Met. Que procede sin discernimiento ó rellexión y como á la ventura. « El instinto ciego nos dirigiria bien, pero sin mérito. ó demérito de parte nuestra. » Lista, Ensayos, 1, p. 5. « Juzgan de la siguilicación de las palabras por un principio ciego de analogia y semejanza.» Jovell. Disc. sobre el est. de la tengua (R. 46. 3002). « Bien sé que hay muchos, que con una ciega confianza se presumen capaces de interuretar estas leres, sir conocer mejor la lengua castellana que las personas rudas é ignorantes de quienes la aprendieron.» Id. ib. (h. 16. 3002). « Su politica vacilante y mezquina, su ciego abaudono en brazos de sus favoritos, su empeño en sostener la desastrosa guerra de Flandes — hacian no sólo inútil, sino emharazoso en sus débiles é impotentes manos aquel inmenso poderío. » A. Saav. Masan. introd. (5. XXIIt). « La túnica scparan, y en los dados ! Buscando el azar ciego, ¡ Premio la constituyen de vil juego. » Carvajal, satmo, 21 (48). — a) Por extension se dice de cosas en que aparece una violencia desatentada. » Antes asi en su escuadra se revuelve! Cual entre aristas ciego torhellino. » Valb. Bern. 5 (R. 17. 1922). « En el ciego tumulto polvoroso ! Murió en montón confuse valaanda. » Ena. h*reσz. 27 WP. 117. 1361). « Comenzó á trabarse dentro de la villa la más ciega pelea, con tal heroismo de los sitiados, que pegaron fuego á algunas casas para deteuer el impetu de los enemigos. » M. de la Rosa, Guerra de las Comunidades (3. 42). — 1).1 ciegas : ciegamente, sin conocimiento, sin reflexión. » La maldad obra á ciegas y fuera de la prudencia y aun de la imaginación. » Saay. Emp. 51 (. 25. 1362). « Estas operaciones son demasiado importantes y delicadas para entrar en ellas á ciegas.» Jovell. Disc, sobre el est. de las ciencias nat. en Ast. (I. 16. 3031). « ¿ Entregarian desde luégo el gohierno en aquella época en que todo se recelaba, y de todos se sospechaba, á una ó pocas personas, á ciegas, y sin preparación alguna?» Id. Def. de la Junta Centrat. 1. 1 (R. 46. 5162). « ¡ Dar mi sobrina à un hombre que la toma sin contar el dote ! Alguna maula hay en su árhol gencalógico; cuando tan á ciegas la recibe, algúu abuelo suyo hizo zapatos. » Mor. Obr. post. 1, p. 351. « Decir ahora que la apelación que se hizo entonces á este principio de vida y de patriotismo fuc un atentado contra la autoridad real y contra el orden y la tranquilidad del estado. es hablar á ciegas sin hacerse cargo de tiempos y de circunstancias. » Quint. Obr. ined. p. 85, « Los escritores mas recientes no han hecho sino repetir à ciegas lo que dijeron en este punto sus predecesores. » M. de la Rosa, Com, esp. 2 (2. 116). « No tiene duda, aunque

no se puoda formar á ciegas una idea cabal de sus comedias [de Castillejo!, que debieron mostrar nil gracias y primeres. » Id. ib. 3 2. Met. Aplicado á cesas en sentido matcrial. a) Dicese del pan ó queso que no tiene ojos. Acad. Dicc. — 2) Dleese del nudo difícil de desatar ó por estar muy apretado ó por el modo especial con que está echado. « ¡Ay Virgen ! ¿ Cómo es posible ! Que yo desate este enredo? ! Que á puro tirar la soga ! Me han hecho va el nudo ciego. » Mto. Et caballero, 3. 15 (R. 39. 308*). « Continuando cada dia los pecados, claro está que adclante habrás añadido otros ñudos ciegos á los que ya tenías dados. » Gran. Guia, f. 25, § 1 (R. G. 922). — e) Sust. m. El primero y mayor de los intestinos gruesos entre el ileon y el colon. — 2) Por metonimia, Morcón ó morcilla hecha del intestino ciego. Acad. Dicc. 3. En sentido pasivo. Casi todas estas aplicaciones son propias del lenguaje poético. a) Que no se ve, oculto. « No hay cosa mâs segura que —- á gnisa de buen piloto, tener todas las rocas ciegas, y los bajios peligrosos de un piélago tan grande como es el gobierno, y más de tantos reinos, en la carta de marear bien demarcados. » Mar. Hist. Esp. dedic.

(R. 30. LII). « En la Mota de Luna un cuarto hahia! Que un ciego caracol, por más seguro, A sus lóbregos senos descendía. » Valh.

Bern. 1 (R. 17. 1471. Cp. « caecae fores », Virg. A. 2. 453). — ») En que no se ve nada, muy oscuro. « Sulco el áspero mar en noche ciega. » llerr. 2, eleg. 2 (R. 32. 3012). « Tardo en la ciega noche, el mar turbado! Con rotas tempestades abre y corta. » Id. 2, trad. de Virq. Georq. 3. 258 (Fern. 5.215). « La combatida antena! Cruje, y en ciega noche el claro dia ! Se torna. » León, Poes. 1, ¡ Qué descansada rida (4. 295). « Tu luz, alta Señora, ! Venza esta ciega y triste noche mía. » Id. Poes. 1, A Ntra. Sra. (4. 336). « Dudosos pies por ciega noche llevo. » Quev. Musa 9, son. 17 (R. 69. 3261). « En ciega noche envuelto y soterrado, ! A un tiempo nace, y yace sepultado. » Jáur, cunc. Sabia naturaleza (R. 42. 1061). « Buscar sin él feliz contento, Ruscar en ciega nnche el sol seria. » Valh.

Bern. 6 (R. 17. 2012). « De la noche huyó por lo más ciego, ! Al dulce amparo del sifencio mudo. » Id. ib. 5 (R. 17. 1872). « Secos yacen los robles, laberinto ! Antes purn á los nidos, y en la ciega ! Sombra á fieras y á canes indistinto.

» B. Argens. eteg. Con feliz parto (R. 42. 3422). « Me libré de la muerte, y con la ciega ! Obscuridad nocturna, entre las ovas Pudo ocultarme una laguna espesa. » T.

Iriarte, Eneida, 2 (3. 100). « Así como por el hosque, ! Perdida en la noche ciega, ! Tropezando, el peregrino ( Va hacia la lejana hoguera.

» A. Saav. Et solemne desengaño, 3 (3. 206). « Vuelve à mi tu esplendor, vuelve tus ojos, ! Antes que oscuro quede en ciega nichla. » llerr. I, son. 147 (R. 32. 2882). « ba verguenza del tiempo á que he venido! Derrama sobre mi ciegos nublados. » Figueroa, son. Cuando los ojos (Fern. p. 6). « Il orbe ha de abrasar un triste fuego ! Quc lo acabe y resuelva en humo ciego. » llojeda, Crist. 5 (R. 17. 441t). « Puesta ]la conizal en mis ojos dice eficazmente ! Que soy mortal, y vanos mis despojos, ! Sombra ohscura y delgada, polvo ciege. » Quev. Musa 3, son. 17 dt. 69. 542). — « Y de la sala en un rincóu profundo Abrirse un ciego pozo parecía. » Valb.

Bern. 14 (R. 17. 2941). « Sacó de un alcornoque un vaso ciego ! Para el melilluo ministerio y uso,! Donde la abeja sus panales guarde. » Villav. Mosq. 8 (R. 17. 6031; arriba ha dicho « oculto vaso »). — e) Met. « Conjeturas no valen mucho en cosa tan ciega. » A. Mor. Viuje, p. 82. « Averiguar la historia de los lugares no es de menor dificultad que la de los hechos, por ser tan ciega la antigüead principalmente de España. » Mar. Hist.

Esp. 2. 15 (R. 30. 152). « Caen todos en ciegos errores, confusa aquella divina luz que ilustraba y unía los ánimos. » Saav. Emp. 27 (R. 25. 734). — a) En que no hay camino ni rumbo. » Al ciego bosque entró, por donde siente ! Rastro de la afligida voz cansada. » Valh. Bern. 5 (R. 17. 196t). « Parte ! Del ardiente calor de Berberia ! Ilasta la más oculta y ciega parte. » Id. ib. 11 (R. 17. 2642). « Como el navegante señaló ciertos puntos y alturas para atravesar sin peligro el ciego y vasto Océano, así el tilósofo ---» Jovell. Orac, sobre el est. de las ciencias nat. (R. 46. 3391). — c) Alguna vez se ha aplicado al sonido, como oscuro (cp. « Murmure cacco ! Intus saxa sonant. » Virg.

A. 12. 591). « Creció del ciego ruido el alhoroto.

» Valb. Bern. 7 (R. 17. 2162). — 5) Ceguuts, ahstruido « Quisieron quemar las puertas, pero halláronlas ciegas con tierra y piedra. » Mend. Guerra de Gran. 1 (R. 21. 772). « Abriéronse trincheras — y plantada la batería y ciego el foso, se les avisó si querian rendirse antes de la primera carga. » Coloma, Guerros de los Est. Bajos, 2 (H. 28. 191).— «) Dicese en especial de los conductos que, por estar llenos de tierra ó broza, no se puedeu usar. Acad. Dicc.

Per. auteci. Sigto XI' : « Pudieron saber con la verdadera experiencia lo que no les dexó conocer la ciega cobdicia. » Pulgar, Ctar, var. 1 (16). « El que esto no ve es ciego del entendimiento. » Id. Letras, 7 (194). « E maguer que la torre cra ciega, hicieron gran daño en ella. » Cron. Juan II, 1. 41 (Rl. 68. 2951). « Está asentada !la villa de Setenil] enire ubs vanles ar mina mmuy gran, neña quue es hecha como manera de trévedes, y está toda ciega, sino los petriles y almenas que estan sobre la peña. » Id. ib. 1. 41 (R. 68. 2942). — Sigto XII' : « Era ciego que non veia, pero por proeza de caballeria vino aquel dia á ser en la hatalla. » Crón. Pedro I, 2. 22 (R. 66. 4242). « Un home morava en una villa, et perdió la vista de los ojos, et fuc ciego. » 4. Man. C. Luc. 44 (R.51. 4042). — Siglo XIII; « Otrosi decimos que el que fuese ciego de amos tos ojos non puede secr abogado por otri. » Part. 3. 6. 3 (2. 435). « Nin el ciego Ipuede ser juez), porque non veria los homes, uin los sabria conoscer nin hourar. » Part.

3. 4. 4 (2. 392). « Aquel Señor gelo manda, aquel que abrió los ojos al que naciera ciego.» Part. 1. 4. 15 (1. 61). « Entendió verdaderamente que Dymna le habia metido en matar à Senceba con falsia, é quel’ feciera andar á ciegas. » Cat. e Dymna (R. 51. 41t). « Maguera que á ciegas andude en la facienda de Senceba... » Ib. (R. 51. 352). « Muchos omnes fueron que nascieron ciegos, e muchos que perdieron la lunbre despues que nascieron. » Boc. de oro, preamb. 1 (Knust, 67). « Nin ande en la pesquisa á ciegas porque haya de facer sofrir pena al que serie por ventura salvo á la ora del verdadero iuicio. » Fuero Juzgo, 7.1. ★5(120; r á ciegadas). « Amaneció la mannana ciega e tenebrosa. » Alex. 2438 (R. 57. 222t). « Présol en este comedio una nveula escura, Tanto era de ciega que non era mesura. » Ib. 1874 (R. 57. 205t). « Veyen que los uencidos serien por siempre ciegos. » Ib. 660 (R. 57. 1681), « Mucha bona vierba de la su boça exia, ! Que guiaha a los cecos, esa vente radia. » Loor. de Berc. 15 (R. 57. 1153). « Mas querrie seer ciega, que verse casada. » Berc. S. Dom. 317 (l. 57. 50t).

Etim. l'ort., cat. cego; prov, cec, sec; it. cieco : del lat. caecus, sobre cuyo origen se han propuesto las más diversas conjeturas. (Véase Vanicek, Griech. tat. etym. Worterb.). cIErTO. a) adi. invariable para la concordancia. Diez veces diez. « Contentóse el pintor [con la oferta de los cien escudosl. y aunque fue tan grande la baja de ciento á mil, le tuvo por bien vendido y mejor pagado. » Cerv. Pers. 4. 6 (R. 1. 6691). « Malditos - sean otra vez y otras ciento estos libros de caballerias que tal han parado á vuestra merced.

» Id. Quij. 1. 5 (R. 1. 265t). « Y por no detenerme en este cuento, ! Digo que lo probaron mâs de ciento. » Erc. Arauc. 10 (R. 17. 402). « Es uno solo y se trasforma en ciento. » Valb. Bern. 15 (R. 17. 2991). « Si en cada espuma --! Naciesen Venus ciento, y cada una Fuese de un nucvo amor engendradora... » Jaur. son. Jamas por targa ausencia (R. 42. 1052). « Claramente conocen haberles el Señor dado ciento por uno que dejaron. » Sta. Ter.

Vida, 35 (R. 53. 1081). — a) En lugar de ciento se dice cien cuando sigue un sustantivo, ya inmediatamente, ya interviniendo un adjetivo. Cien pesos. Cien grandes volúmenes. « Cien moros ha mnerto en trances. » Cerv. El gallardo españot, 2 (Com. 1. 23). « V eran pocas cien lenguas, boras ciento, ! La voz de hierro y infatigable acento. » Villav. Mosy. 10 (R. 17, 610t). — 42) Cuando precede à otro numeral multiplicandolo, sufre apócope lo mismo que en el caso anterior; v. g. cien mit pesos, como si se dijera cien reces mit. Pero si sólo se suman los dos pumeros, ya se sigan inmediatamente, va medie la conjunción y, se emplea la forma integra, por ejemplo ciento reinte pesos, ciento y cincuenta hambres. « Podia cada uno poner en campaña cien mil hombres armados. » Solis, Cong. de Mej. 3. 16 (R. 28. 2912). « Yo llevaré el consuclo! Que me mandaron cien mil, Ya que no me dan los ciento. » Rojas, Casarse por. vengarse, 1 (R. 54. 1072). « Aquel que en una noche con la espada ! Ciento y ochenta y cinço mil asirios ! Mató, mejor pudiera hacer vengada ! Tan hella rosa entre tan blancos lirios.» Lope, Rimas sacras (Obr. suett. 13. 270). « Llevaba consigo ciento y cincuent a hombres.» Duint, hatboa (R. 19. 282t). « Estos vinieron en cincuenta naos. ! Cada una de las cuales contenia! Ciento veinte robustos campeones. » Ilermosilla, ll. 2 (1. 57). — 8) Empleando, como á menudo se hacc, el número definido por el indefinido, nos valemos hiperbólicamente de este numeral para signiticar Muchos. « Por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ahi ciento que apenas saben lecr, y gobierna" como unos girifaltes. » Cerv. Quij. 2. 32 (R. 1. 4742). « Si á ti te mantearon una vez, á mí me han molido ciento. » Id. ib. 2. 2 (h. 1. 4082). « Esta fuc la ocasión y el instrumento En todo y parte de que el mundo viese! No siete maravillas sino ciento. » Id. Viaje, 6 (R. 1. 694t). « Así lo enseñaron primero Ana y Elcana, padres de Samuel, y otros ciento. » Sig. Vida de S. Jer. 4. 9 (336). — 22) Se usa cien en los mismos casos que cuando se toma en sentido natural. » Abre cien bocas Ila Avaricial, tiende manos ciento. » Hojeda, Crist. 1 (R. 17. 4071). « No si cien voces yo, si lengnas ciento ! Me diese el cielo, á numerar bastara Las inclitas hazañas de aquel dia. » Quint. Trafalgar (R. 19. 172). « Ilacen violencia á la buena gohernación en cien cosas, por salir can, "na aetu sιu que les ugrda. »Lon, Nomb. 2, Brazo (3. 153). « llabía entonces reliquias de buenos libros, y muchos de ellos se estaban enteros, de que agora apenas conocemos los nombres, sina de unos fingidos Berosos y Metástenes, llenos de cien niñerias nacidas en las cabezas de bombres vanos. » Sig. Vida de S. Jer. 5. 3 (15). « llabia humillado en cien encuentros á poderosos cnemigos.

» Balmes, Protest. 66 (4. 169). — y Modernamente se usa cien sin que siga un sustantivo. La Academia no aprueba esta corruptela, y Salvá considera como aragonesismo la epresión cien a doscientos pesos. « ¿ Qué prendas de orador en ti se ven? —-1 Para orador te faltan más de cien; ! Para arador te sobran más de mil. » D. Ganz, son, á un orador contrahecho etc. (R. 61. 1962). « ¿Querer à 'nrs’nonibres" ¡Tuego' ]’Fmgir amor, engañarlos,! Echar á cien el anzuelo. » M. de la llosa, La niña en casa, 2. 1 (3. 85). « Esa moza es de la piel ! lel diablo, y dice el refran : Quien hace un cesto hará cien. » Bretón, Una de tantas, 15 (2. 154). « Las habitaciones de M. de Lamartine, de los dos Dumas, padre é hijo --- para no citar las de otros cien, son verdaderos palacios. » Ochoa, Paris, Londres y Madrid, p. 193. « Acométenle todos de improviso! Como tigre y león potente v ágil, ! Resguárdase la espalda con un risco, Y el rudo choque impávido resiste, En otros cien eu acero convertido. » Tamayo y laus, Virginia, 1. 1 (3). « ¡ La que cede l'I na

2r2, cederá cien! » Nuñez de Arce, Deudas de la honra, 2. 12 (65). — 4x) En repeticiones, también de data reciente, como las que ofrecen tos ejemplos que siguen, seria extraño el uso de la forma integra cuando no precede al sust. » Y cual las ondas que á mis pies se estrellan, Asi cien y cieu siglos se atropellan.» M. de la Rosa, Fragm. de nn poema, 5 (1. 70). « Cien y cieu reyes doblan la rodilla. » Id. Poes. Disc, mor. (1. 50). « Con cien y cien ohstáculos embiste ! Para que su tesón el bien conquiste, » Itartz. La cumpana (116). — En estos otros disonaria menos : « Aprenden! Adividir el as con largas cuentas! En cien partes y cien. » M. de la Rosa, Arte poët. de tlor. (I. 283). « Corrió en las pazas la sangre ! De cien victimas y cieu. » Hlartz. La madre de Pelayo, 2. 8 (203). — eg) Por el contrario el uso de ciento en el pasaje que vamos á copiar, si no es errata, ha de mirarse como italianismo : » Le ofreció por él ciento escudos. » Cerv. Pers. 1. 6 (R. 1. 6691, el suceso de que se trata aquí pasa en Roma). — 8) Con ciento de à cabalto (fam.): expresión de enfado. Como en otras locuciones semejantes se nombra al diablo, en ésta parece que hay un eufemismo. « El señor don Vicente està va frito de que no se le deje meter baza en esta baraúnda, y lo echará todo con ciento de á caballo. » llartz. La risionaria, 3. 9 (281). — 2) De una hasta ciento parece significar en el siguiente lugar la lirmeza de una resolución, como si hubieca : Lo digo y lo repito de una vez hasta ciento, si se ofrece : « Decía ella : No dijera más Pateta; yo he de hacer mi gusto, y esotro es cosa de morenos, y no quiero cuentos con serranos; y de una lasta ciento. » Quev. Cuento (R. 48. 408e. A. Fernândez Guerra da otra explicación). — R) adj. invariable. Se usa en lugar del ordinal Centésimo : Que sigue inmediatamente en ordeu al nonagésimo nono. Ley ciento. Capitulo ciento, « Apeles — floreció en la olimpiada ciento y doce. » Azara, Obras de Mengs, p. 216. — c) sust. m. Signo ó conjunto de signos çon que se representa el número ciento. » En la pared habia un ciento medio borrado. » Acad. Dice. — 4) sust. m. Centena, colección de ciento. « U'n ciento de huevos, de agujas. » Acad. Dicc. « Mas lo que yo sé que ha de comer el señor gobernador ahora para conservar su salud y curroborarla, es un ciento de cañutillos de suplicaciones. » Cerv. Quij. 2. 47 (R. 1. 5011). « Sin riesgo alguno aseguraba un ciuco por ciento anual. » Jovell. Carta à Campomanes (H. 50. 1701). « lle visto ! De oro las cargas à cientos ! Entrar allá en su palacio. » A. Saav, p. Atv. de Luna, 1 (3. 18). — e) sust. m. pl. Tributo que se componía del cuatro por ciento de las cosas que se vendian y pagaban alcabala. « Vine en declarar que desde luégo se proceda á la reducción general de un siete por ciento de la alcabala y cientos de hierbas, hellota y agostaderos en todo el reino. » Nor. Recop. 10. 12. 22 (4. 255). — 1) snst. m. pl. Juego de naipes que comúnmente se juega entre dos, y en que el primero que llega á hacer cien puntos, según las leyes establecidas, gana la suerte. « Ni por muaginaciún consentian que en su casa se jugase otros juegos que polla y cientos. » Cerv. Nou. 5 (R. 1. 1652). « Si jugares al reinado, ! Los cientos ó la primera, Los reyes huyan de ti, Ases ni sictes no veas. » Id. Quij. 2. 57 (R. 1. 524/). « No deja cosa con cosa, ! Ni deja casa con casa; ! Y como juega á los cientos, Idas y venidas gana. » Quev. Musa 6, rom. 8U (R. 69. 2152). « Y si á otro juego te metes, Á los cientos te dan sietes, !Y á la primera tiguras. » Ato. Et licenciado Vidriera, 1. 1 Per. anteci. Siglo XI : « En ciento é treinta años confesó !Jacob! que avia pocos é malos. » Pulgar, Letras, 1 (148). « Avia venido en su avuda desde Alemania acompañado de cient perros. » l’al. Bat. campat, 29 (83). « Fue enhiado de la baxa Alémamá Danerúrio por-capitan de sesenta compañeros. Traxo de Françia Alitario ciento. » Id. ib. 23 (71). « ¿ Estos son, hermano, los mill é cinço cientos rocines que me aviades de tener prestos para quando entrase? » Cron. Alv. de Luna, 14 (66). — Sigto XIV: « Et el infante don F’elipe envióle decir — que lidiaria con él uno por una ó ciento por ciento. » Cron. Atf. XI, 16 (R. 66. 1852). « Llegó la flota deste rey don Sancho á Santa Maria del Puerto, que era, entre naves é galeas, cient velas mayores. » Cron. Sancho 11, 2 (R. 66. 711). — Siglo XIII : « Et el judio o el moro o la judia o la mora que de otra guisa vistiere — por la primera ves peche çient mrs. et por la segunda dosientos mrs. » Cortes de Jerez, año 1268 (C. de L. J. C. 1. 69). « El mejor cauallo dosientos mrs.; e el mejor rroçin cient. mrs. » Ib. (i6. 1. 121. « Uèpe pechar á la camara del rey cient maravedis de oro por tal rebeldia como esta. » Part. 7. 14. 24 (3. 621). « Tenencia de ciento años a mester que aya aquel que quisicre ganar por tienpo alguna de las cosas del rey. » Espéc. 5. 5. 2 (O. L. 1. 316). « Si viniere. e non quisier entrar en pleito sobre lo que tuere emplazado, peche ciento mrs. al rey. » 1b. 5. 1. 3 (O. L. 1. 289). « E fiso ciento e ochenta libros, e dexo muchos deciplos. » Boc. de oro, 9 (Knust, 133). « Mando dar a Ypocras ciento quintales de oro.» Ib. 8 (nust, 127). « Reciba en su cuerpo otral tal qual fizo, é demas ciento azotes. » Fuero Juzgo, 6. 4. 3 (109). « Reciba ciento azotes antel iudez. » Ib. 2. 1. 22 (19). « Ovieron porsient cientos sueldos a pleitear. » Berc. S. Dom. 357 (R. 57.514). « Con estos cunplanse cieuto de los huenos que y son. » Cid, 3072 (R. 57. 322). « Ciento le pidieron, mas el con docionlos va. » Ib. 1490 (R. 57. 181). « Myo Cid uos saludaua e mandólo recabdar : ! Con ciento caualleros que priuadol acorrades. » Ib. 1483 (R. 57. 181). « Ciento caualleros deucmos veucer aquelas mesnadas. » Ib. 995 (R. 57. 131), « Ciento moros e ciento moras quiero las quitar.

» Ib. 534 (R. 57. 81). « En aques dia en la puent de Arlançon ! Cieuto e quinze caualleros todos iumtados son. » tb. 291 (R. 57. 51). mtim. Gall. cen, cento; port. cem, cento, val,, mall., cat. cent. proy cent, cen: fr. cent.

t. cento: lat. centum ;gr.ex--́,; sans. çatam; zend çatem; gót. hund; lit. szimtas; aut. esclavón suto; camhrico cant; irl. ant, cet. Todas estas formas suponen una indoenropea primitiva kmtom. Se ha ideado que es resto de un compuesto que en sans, sonaria dacaducatam, diez veces diez, como en gôt. se dice taibun-taihund.

GERTe, a. adi. 1. a) F’ijo y determinado por circunstancias externas, como de lugar, tiempo, número, etc. » Dême usted un dia cierto, una hora cierta. » Terreros, Dicc. « Mandamos que porque la verdad de las causas se pueda mejor sabier y sentenciar, y los demandados pnedan determinar si les conviene litigar ó no, y más ciertamente se puedan defender y responder, que las demandas que pusieren sean ciertas y sohre cosa cierta; declarando el actor si pide propiedad ó posesión, ó todo junto; y si de bienes raices, declarando el lugar do está y los linderos --- » Nor. Recop. 11. 3. 4 (4. 391). « Cousidera Que un asado y cocido, poco y bueno, ! Sobre manteles cándidos me espera,! Y que à mis horas ciertas cómo y ceno. » B. Argens, epíst. Con tu ticencin, Fabio (R. 12. 313t). « Dice el deseo grande que tiene de salir de la vida, ó siquiera de tener un día cierto para salir. » León. Expos. de Job, 7 (1. 122). « Como son biencs limitados [los hienes terrenales!, y que tienen su cierta tasa, habiendo muchos que los pretendan sin orden, no bastan á todos. » Id.

Nomb. 2, Principe (3. 212). — ». Cuando el que habla juzga iunecesario ó incouveniente especificar expresamente objetos que en su mente son determinados, se vale de este adjetivo, el cual para el lector ú oyente tienc en tal caso el carácter de indeterminado, en cuanto deja entrever el designio de no señalar precisamente las cosas. El que dice: « Ese disgusto le ha venido de cierta carta que escribió, » conoce las circunstancias de la carta, y sus palabras seran alusivas paça los que estén en los antos, mientras que á los demás que las oigan, no darán luz alguna; repetidas después sobre la fe del primero que las profirió, serán del todo indeterminadas, aunque dejando siempre entender que en un principio el caso fue bien conocido por alguien. « Vi una imagen que hahian traido allí á guardar, que se había buscado para cierta fiesta que se hacía en casa. » Sta. Ter.

Vida, 9 (R. 53. 101). « Vendrían á̀ tratar con el duque donde y como él mandasc, y se reducirian y harian lo que se les ordenase con ciertas condiciones. » Mend. Guerra de Gran.

4 (R. 21. 1172). « Compró aquel mono, á quien enseñó que en haciéndole cierta señal se le subiese en el hombro, y le murmurase, 6́ lo pareciese, al oido. » Cerv. Quij. 2. 27 (R. 1. 162t). « Escribiome el duque mi señor el otro dia, dandome aviso que habian entrado en esta insnla ciertas espias para matarme; v hasta agora vo no he descubierto otra que cierto doctor que está en este lugar asalariado para matar à enantos gobernadores aquí vinieren. » Id. ib. 2. 51 (R. 1. 3122).

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El texto de Cuervo (1886-1893) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Ciego», en Rufino José Cuervo, Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana (1886-1893), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/cuervo/ciego.