Roque Barcia · 1880-1883
Suertes
tomo 4 · página 1104 · ver la página del original
Suertes. Femenino plural. Historia. Género de adivinación entre los antiguos. Se consultaban las SUERTES en los templos, por medio de dados en que estaban grabados caracteres ó palabras, cuya explicación se hallaba por medio de tablas compuestas á propósito. El que consultaba, principiaba por ofrecer sacrificios á los dioses y después sacaba las SUERTES, que á veces un sacerdote hacía caer de una urna. Las SUERTES fueron las de Dodona, en Grecia; y las de Preneste y de Actium, en Italia. También se sacaban SUERTES de las obras de algunos poetas célebres, tales como Homero, Eurípides, Virgilio. abriendo el libro al acaso, y sirviendo de oráculo el primer pasaje ó verso que se encontraba. Esta última manera de sacar las SUERTES subsistió hasta la Edad media, si bien valiéndose de los libros sagrados, tales como la Biblia, los Profetas, los Hechos de los apóstoles y los Evangelios. Las consultas se verificaban en los altares de las iglesias: un sacerdote abría el libro y leía el pasaje, que se consideraba por todos como una profecía. Esto se denominaba las SUERTES de los san tos, y á ellas se preparaban por el ayuno y la oración. La Iglesia condenó después esta práctica supersticiosa. Varios concilios, desde el siglo v, y en los siglos siguientes, la prohibieron bajo las penas más severas, sin poder hacerla cesar por completo, pues se sabe que en el siglo xi se consultaban todavía las SUERTES de los santos.
la historia de «suertes», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra