Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

China

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1. China. Femenino. Geografía. El mayor,iuo, poblado y poderoso de los imperios del Asia central.—Se encuentra colocado entre los 18° y 56° de latitud setentrional, y entre los 69 y 141° de longitud oriental del meridiano de Paris, comprendidas las islas de Haï-uan y Saghalien.—Confina al Norte, con el mar de Okhotsk y la Siberia; al Este, con el (Grande Océano: al Sur, con la Indo-China y el Indostan, y al Oeste, con los reinos de Lahore y el Turkestán independiente; cuyo perímetro abarca una extensión de 13.950.000 kilómetros cuadrados, que pueblan 400.000.000 de habitantes.—El clima es tan diverso como corresponde á la magnitud y variedad de los accidentes del terreno: al Norte, el frío

es excesivo á causa de su proximidad á la Siberia; en el centro y en las costas, la temperatura es benigna y agradable, y en la parte meridional, el calor es extraordinario.—Casi todas las grandes cordilleras de montañas del sistema asiático cruzan este vastísimo territorio. Las dos cadenas designadas por los chinos con los nombres de Peling (montaña del Norte) y Nanling (montaña del Mediodía) son ramales desprendidos de las que constituyen el inmenso grupo del Tíbet, cuyas elevadas cimas, entre las cuales hay muchas que miden 12.000 piés de altura, se hallan perpetuamente cubiertas de nieve. Desde las faldas de estos montes hasta el mar, el terreno va hundiéndose gradualmente, formando una grande vertiente, dividida en varios valles, que riegan numerosos ríos: entre éstos distínguense, como los más caudalosos, el Huang-Ho, ó río Amarillo, nombre que toma del color dorado del limo que cubre la superficie de sus aguas, y el Yang-Tseu-Kiang, ó río Azul, que tiene 5.400 kilómetros de longitud.—Hase estudiado la constitución de las montañas que acabamos de indicar, y se ha visto que, tanto éstas como sus ramificaciones, son de la misma naturaleza que la de las grandes cadenas del antiguo continente. En cuanto á minerales y piedras finas, CHINA posee una verdadera riqueza. El oro y la plata abundan en las provincias meridionales y occidentales. El primero particularmente se encuentra en los terrenos de aluvión de muchos ríos. De las altas montañas del Occidente se extrae gran cantidad de cobre, estaño y plomo; bastantes rubies, esmeraldas, záfiros y otras piedras preciosas; un mineral blanco cristalizado que se denomina pétumtsé y una tierra Ilamada kaolín, sustancias ambas que entran en la composición de la porcelana, y el iu, especie de mármol grasoso y brillante, conocido con el nombre de piedra nefritica, muy estimada de los chinos. Hay además una multitud de volcanes apagados, grandes depósitos de azufre y aguas termales, cuya existencia explica los frecuentes terremotos que se sienten en aquella apartada región. Los terrenos que se extienden desde el Oriente hasta la orilla del mar, están formados de sustancias calizas, restos orgánicos é infinidad de rocas, más ó menos elevadas, que van á perderse hacia el Norte de Pekin, y en ellos se explotan riquísimas minas de plomo, zinc, cobre, estaño, mercurio, hulla y sal gema. En el distrito de Kia-Ting, á corta distancia de la confluencia de los ríos Fany-Kiany y Min-Aiang, y en un espacio de 55 kilómetros de largo por 23 de ancho, se cuentan más de 20.000 pozos de sal.—El número de lagos, ríos y canales navegables que cruzan el territorio y que facilitan las comunieaciones interiores, es considerable. El más celebrado, entre estos últimos, es el llamado Canal Im perial, que tiene sobre 3.300 kilómetros de curso y por el cual hacen su comercio las dos ciudades más importantes del Celeste Imperio: Pehín y Cantón.—En la breve reseña que acabamos de hacer de la geografía física de la CHINA, hemos omitido ex profeso, por no fatigar al lector, la nomenclatura de las 14.607 montañas y 765 lagos mencionados por los geógrafos chinos. De las 1.580 ciudades que contiene esta vasta comarca, sólo citaremos las más principales, si bien haremos notar que todas ellas han sido construidas bajo un mismo plano: su forma es cuadrada y su circuito ó cerramiento está formado por altas murallas guarnecidas de gruesas torres. Sus grandiosos y elegantes templos se hallan adornados, en el interior, de símbolos de la divinidad y de multitud de inscripciones en honor de los hombres y de las mujeres célebres. Las casas de los particulares son bajas, de un solo piso y, en su mayor parte, de madera: los edificios públicos y principalmente los puertos y los canales, son de piedra. Las ciudades no llevan nombre especial: generalmente se las designa con el del distrito del cual son capitales ó cabezas de partido; y así se dice: «la ciudad de tal departamento ó de cual distrito.» Los frecuentes cambios de residencia de la corte han introducido entre los chinos la costumbre de designarlos con las denominaciones que indican sus posiciones geográficas: así, Pe-King, significa Corte del Norte: Nan-Aing, Corte del Mediodia; Tung-King, Corte occidental, y así sucesivamente.—La agricultura, particularmente en la región del Este, se halla en la mayor prosperidad, ya por la fertilidad de su suelo, ya también por la decidida protección que allí se dispensa á ese importante ramo de la riqueza pública; pues hasta el mismo emperador no se desdeña en dedicar un día de cada año al cultivo del campo. Las producciones más comunes son: te, de que se abastece todo el globo: arroz, añil, azúcar y algodón; infinidad de plantas de utilísima aplicación en los diversos ramos de la industria, y excelentes maderas odoríferas y de construcción. En el reino animal son notables el dromedario, el elefante, el búfalo, las cabras del Tíbet y otros que sería prolijo enumerar.—La industria de los chinos es admirable, especialmente en todo aquello que es de utilidad general ó concierne á las comodidades de la vida. Su indisputable superioridad en la fabricación de los colores y de toda clase de artefactos de marfil y de porcelana, sólo puede compararse con el esmero y cuidado que ponen en la construcción de sus magníficos canales y hermosos jardines. El arte de preparar y fabricar sus ricas telas piérdese en la noche de los tiempos; sus tejidos de algodón son muy celebrados en todo el mundo; sus muebles y utensilios notabilísimos por su sencillez, ligereza y solidez, y en los es tampados de seda, objetos de escritorio y otras obras manuales, admíranse la habilidad y la paciencia. En todos los tiempos han sabido trabajar los metales, construir instrumentos de música, tallar y pulir la piedra. La polaridad del imán era ya de ellos conocida 25 siglos antes de nuestra era; si bien su empleo en la navegación le tomaron de los europeos. La pólvorn y otras composiciones inflamables, asi como el grabado en madera y la estereotipia, remóntanse igualmente á épocas muy lejanas.—La inmensa extensión del imperio que nos ocupa; la variedad de su industria y la abundancia de sus producciones agricolas, ofrecen un campo vastísimo á las operaciones mercantiles.—Hubo un tiempo en que sus buques navegaban por el Océano indio é iban á buscar hasta la Arabia y Egipto los productos que los europeos exportaban á estas regiones: hace poco, sólo frecuentaban los puertos de la Cochinchiua, del Japón y algunas islas de la Oceanía. El comercio que los chinos hacen con los extranjeros es considerable, y cuenta con grandes depósitos, que distinguiremos en terrestres y maritimos. Los primeros se hallan establecidos en la Siberia, en el Turkestún, en la India, y en los imperios de Bir-man y de An-nam: los segundos son los puertos de Tehang-Teheu, Hiamen, Tchao-Hing, Ning-pho y, sobre todos, Macao y Cantón. El movimiento de los mercados es mucho mayor en los puertos, particularmente en el de Canton, el más frecuentado por los anglo-americanos y todas las naciones marítimas de Europa. Sin embargo, el comercio que CHINA hace con los demás estados extranjeros no corresponde todavía ni á la extensión ni á la riqueza de su suelo. El valor de los cambios que anualmente hace con los rusos, en Kiakhta, apenas se eleva á 30.000.000 de francos. Por mar, la más importante de las exportaciones es la de te, que asciende: 50.000.000 de libras; siguen á ésta, la del azúcar que alcanza á 10.000.000, la de la canela, á 300,000, y una cantidad, más ó menos importante, de cobre, estaño, mercurio, porcelana, objetos de goma, bermellón, sosa, bórax, ruibarbo, alcanfor y otra multitud de drogas, cuyo valor se estima en unos 250.000.000 de francos. Las importaciones consisten principalmente en opio, manufacturas europeas y géneros coloniales.—Tres grandes divisiones suelen hacerse de este imperio, á saber: la CHINA propia: la Tartaria CHINA, y los paises tributarios. La primera se halla á su vez dividida en 18 seng ó provincias, subdivididas en fus ó distritos, y éstos, en techeu ó ayuntamientos: la segunda abraza los paises del Norte y Noroeste, y son: la Mandchuria. la Mongolia, la Dzunguria y el Turhestán chino: y la tercera, comprende los estados feudatarios, como los reinos de Corea y Licu-AKieu. situados al Este, y el Tíbet y el Debrad

ja ó Bután, al Sudoeste.—La CHINA propia tiene por fronteras, al Norte, la gran muralla, monumento asombroso de la humana industria. Este admirable antemural, que la separa de la Mongolia y de la Mandchuria, elévase imponente sobre las montañas más altas; atraviesa los valles más profundos, y ocupa, desde el desierto de Kohi hasta el mar Amarillo, una extensión de 2.480 kilómetros; al Oeste, los límites políticos la ponen al abrigo de las algaradas de los pueblos nómadas que ocupan el Tíbet: y al Sur, confina con los imperios de An-nam y de Bir-man. La superficie comprendida dentro de los anteriores límites es de 1.072.500 kilómetros. Esta comarea recibe, de los diferentes países que la forman, distintas denominaciones, como el Imperio, el Mundo, el Reino del Centro ó Tchun-Au, como ellos expresan esta última. Algunas veces se la distingue también con el apellido del monarca reinante; costumbre antigua que siguieron más tarde sus vecinos, quienes conservaban los nombres de las dinastías más célebres muchos siglos después de su extinción. De suerte que, según un autor francés, el vocablo CHINA, adoptado en Europa, viene de Thsin, nombre de una familia que empezó á reinar 256 años antes de Jesucristo. — Entre las principales poblaciones de la CHINA, merecen mención especial: Pekín, capital de todo el imperio, de la que nos ocuparemos extensamente en su lugar respectivo.—Nan-King, residencia imperial en otro tiempo, como lo indica su nombre; hoy capital de la provincia de Kian-Su y cabeza de partido del departamento de Kiang-Ning. única denominación con que los chinos la designan. Se encuentra colocada á los 116° 39 45" de longitud Este, y 32° 15 0" de latitud Norte, á 330 kilómetros de la embocadura del majestuoso Yant-Tsen-Kiang y en el centro mismo de los caminos y canales que cruzan el territorio en todas direcciones. Esta ciudad—según los chinos, que se complacen en exagerar su antiguo esplendor—fué en otra época la más grande, bella y rica del universo: sin embargo, lo que sí parece cierto es que la tercera parte de su suelo está ocupado de feraces campiñas y hermosos jardines; pero conviene observar que sus calles, como las de todas las poblaciones de la CHINA, son generalmente muy estrechas, salvas cuatro principales que se distinguen por su alineación, su limpieza, su excelente empedrado y la elegancia de sus tiendas. De sus antiguos edificios, sólo conserva algunos templos y 10 magnificas puertas, únicos huecos practicados en la muralla que la circuye, la cual mide 45 kilómetros de circunferencia, 40 piés de altura y 17 de espesor. Entre los primeros, se citan como los más notables: el Tsing Haï-Tseu, que encierra una galería de retratos de los principales filósofos chinos, y el Pao-ngen-tse ó Templo del Reconocimiento, en el cual se admira la famosa torre de porcelana, monumento octógono de 40 piés de diámetro y 200 de altura, compuesto de nueve pisos y reputado como una verdadera maravilla del arte chinesco. Nan-King pasa por la ciudad más sabia de la CHINA; cuenta sobre 1.000.000 de habitantes, mucha industria, vasto comercio, numerosas bibliotecas, imprentas, academias y Escuela de Medicina; sus telas de seda gozan de una fama merecida, y sus alrededores vense cubiertos de moreras y extensas plantaciones de algodón amarillo, única especie de la cual se fabrica la tela llamada Nankin.—Canton es la capital de Kuang-Tung, la mas considrarbde de das provrneras del Mediodía y una de las ocho ciudades principales del imperio. Se halla situada á los 111° 0' 0" de longitud Este, y los 23° 6 15' de latitud Norte, en una inmensa bahía, entre la ribera setentrional del río Tchu-Kiang, que los europeos llaman el Tigris, y la oriental del Pe-Kiang ó Tchinq Kiang. Constituyen esta hermosa población dos ciudades igualmente grandes y populosas: el viejo y el nuero Cantón. El primero se parece á todas las ciudades chinescas: la muralla que la defiende tiene más de 12 kilómetros de circunferencia. Posee buenos templos, magníficos arcos de triunfo, lindos paseos y elegantes casas: sus calles, largas y bien alineadas, se hallan constantemente llenas de un gentio inmenso, que hace dificilísimo su tránsito. El segundo, ó sea el nuero Cantón, está considerado como un arrabal del primero, construído de ladrillo y desprovisto de murallas. Las factorías extranjeras en él establecidas, forman sobre la orilla del Tehu-Kiang un precioso barrio, cercado de anchos y bien construidos muelles. Es la plaza de más comercio del Asia, y la población total de ambas ciudades se calcula en 1.000.000 de habitantes.—Su Tcheu, bellísima población colocada á los 118° 7 55" de longitud Este, y 31° 23 25" de latitud Norte, cruzada de canales, con más de 900.000 almas, escuelas de declamación, de baile y de prestidigitación. Es ciudad que se distingue como reguladora del buen gusto, del lenguaje y de las modas, patria de las mujeres de lindo talle y diminuto pie, y centro de reunión de los chinos acomodados, que pasan su vida en la ociosidad y el libertinaje. El Paraiso está en los cielos, y SU-TCHEU en la tierra, dice uno de sus proverbios.—Frente á la isla de Fornosa, se encuentra la provincia marítima de Fu-Kiang, á los 116° 7 307 de longitud Este, y 26° 2 24’ de latitud Norte, entre el Tche Kiang y el Kuang-Tung. Es otra también de las más grandes y ricas del imperio. La agricultura, la pesca, la navegación y el comercio son importantísimos; infinidad de canales de riego fertilizan sus campiñas, que producen abundantes cosechas de arroz. El cultivo del te negro es igualmente extraordinario. Su-Tcheu es la cabeza del partido y del departamento, de las más extensas y pobladas, pues cuenta sobre 300.000 habitantes, y goza de una gran celebridad como plaza mercantil y ciudad universitaria.—La religión oficial y más antigua de los chinos es la de Confucio. amalgamada más tarde con la de Budha, aparte de los varios cultos que se toleran, entre los cuales se cuentan el judío y el católico.—El gobierno, aunque tiene cierto carácter patriarcal, es verdadera y absolutamente despótico. El emperador, que se llama hijo del cielo, es el jefe supremo del orden civil y religioso al mismo tiempo: toda autoridad reside en él, y la delega, según las circunstancias, en los letrados y mandarines. La nación que se describe posee las virtudes y los vicios propios de un pueblo esclavo, manufacturero y mercantil; sin embargo, puede asegurarse que, desde la más remota antigüedad, el saber es considerado entre los chinos como un alto honor. Libre del despotismo militar establecido en el resto del Asia; ignorante de la división de castas que forma la base de la civilización indiana, la CHINA ofrece la imagen de una comarca dichosa y feliz, comparada con las demás que la rodean, pues, según un autor francés, puede haber alguna exageración en el cuadro que Abel Rémusat presenta de la civilización, gobierno é instituciones de este país. «La piedad fiial— »dice el aludido escritor—es alta »mente apreciada en la CHINA: el res »peto á los padres se halla trasforma »do en un verdadero culto que se pro »longa, por medio de diversas cere »monias, hasta más allá del término de la vida. La obediencia misma, que »se debe al soberano y á los magis »trados, se encuentra igualmente sua »vizada por una especie de sentimien »to que les inspira y ennoblece. El »matrimonio no es una palabra vana, como en los pueblos musulmanes, »aunque la poligamia sea permitida ó »al menos tolerada: una sola mujer »tiene el rango y los dercchos de es »posa; las demás están consideradas »como simples doncellas puestas á su »servicio y no toman parte ninguna »en la administración doméstica. En »este país no se conocen las castas »privilegiadas; todos los chinos pueden aspirar á los empleos, sean cua »les fuesen, previo examen. El conocimiento profundo de los libros elá »sicos, de los principios de derecho »público y de las tradiciones de los »antiguos, adquirido en los escritos »de los filósofos y demostrado por »medio de los exámenes, es el único »título reconocido para su admisión »á los empleos. Los rangos ó jerar »quías están determinados única »mente por el título literario que se »ha obtenido y la función que se ejer »ce. Relativamente á la estimación »que de ellos se ha hecho, las profe

»siones se clasifican por el orden si »guiente: los letrados, los labradores, »los artesanos y los mercaderes. Sólo »las riquezas pueden alterar este or »den fundado sobre antiguas preocu »paciones de la nación.»—La CHINA ha venido viviendo completamente aislada del resto del globo, hasta 1860, en que la expedición francoinglesa y los tratados que la siguieron, obligáronla á entrar en el concierto universal de los pueblos civilizados.

ETIMOLOGÍA. Latin Sina: francés, Chine; catalán, Yina.

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