Manual de biografía y de bibliografía de los escritores españoles del siglo XIX

Manuel Ovilo y Otero · 1859

Clemencin, Diego

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CLEMENCIN (D. DIEGO).

Nació este célebre varon en la ciudad de Murcia el 27 de setiembre de 1765, siéndole concedida por su aplicacion y talento una beca en el colegio de San Fulgencio, donde estudió lengua latina, filosofía, teología y jurisprudencia, dando pruebas relevantes de la superioridad de su instruccion, que le granjearon el aprecio del ilustrado obispo de Murcia Sr. Rubin de Celis. Su laboriosidad era incansable, su decidida aficion á las bellas letras no tenia limites; y esto, unido á sus nobles y religiosos sentimientos, le valió ser nombrado catedrático sustituto de filosofía y teología en el mismo seminario.

En 1788 pasó á la corte á dirigir la educacion de los hijos de la Excma. señora condesa-duquesa de Benavente.

Desde esta época comienza para el Sr. Clemencin una nueva serie y un nuevo género de vida y costumbres en su laboriosa existencia. Las corporaciones literarias le abren sus puertas premiando de este modo su mérito literario, y sus prendas políticas la carrera de los empleos. Entonces son debidos á su pluma multitud de notables informes y eruditos escritos, siendo estos publicados por la Academia de la Historia, cuya real corporacian le contaba ya entre sus mas apreciados individuos, y en verdad que bien lo merecia el autor del elogio de doña Isabel la Católica. Admitido en la Real Academia española, le fué confiado con otro individuo académico el dificil encargo de las correspondencias latinas en las ediciones del Diccionario que en su tiempo se hicieron. Otros muchos interesantes servicios prestó á las muchas academias y sociedades á que pertenecia, como la Academia Nacional en la clase de ciencias morales y politicas, la de San Fernando, la Latina matritense, la de sagrados cánones, la de Buenas Letras de Barcelona, la sociedad de anticuarios de Normandía, las sociedades económicas de Madrid y Murcia, la junta de proteccion del Museo de ciencias naturales, de la cual fué presidente, y cuyo reglamento formó, de la Asociacion del Buen Pastor, dedicada á los pobres presos, y de otras.

En 1807 fué nombrado redactor de la Gaceta de Madrid, cuyo destino le puso en peligro de perder la vida de órden de Murat, el dia 3 de mayo de 1808, por haber puesto un artículo relativo á la proclamacion del rey Fernando VII en Reus. En el mes de diciembre abandonó la corte y á su familia por seguir al gobierno español, precisamente cuando su esposa Da. Dámasa Sonano de Velasco se hallaba accidentada. Tomados por las tropas francesas todos los caminos, hubo de retirarse á su casa de campo en la provincia de Guadalajara, y en ella permaneció hasta que le fué encargada por la junta de observacion de Castilla y Aragon la redaccion de un periódico, destinado á mantener el espíritu público en favor del legítimo monarca.

Pasó despues á Cádiz, llamado por el gobierno á continuar el destino de redactor de la Gaceta. En 1812 fué nombrado oficial de la secretaria de Estado y de Gobernacion de la península, y al año siguiente secretario de S. M. con ejercicio de decretos. En este mismo año la provincia de Murcia le nombró tambien su diputado para las Cortes ordinarias. Los sucesos politicos de 1814 interrumpieron su carrera bajo este aspecto, pero sus trabajos literarios continuaron con mayores brios, habiéndole conferido entonces la plaza de su secretario la Real Academia de la Historia.

Repuesto el año de 1820 en la plaza de oficial del ministerio de la Gobernacion, fué ascendido á jefe de seccion del mismo, y electo diputado á Cortes para las de aquel año. En estas tomó una activa parte, siendo dos veces primer secretario y una presidente.

A consecuencia del decreto de h de diciembre de 1822, igual para todos los Españoles que habian ejercido los primeros cargos bajo el sistema constitucional, se retiró á su quinta, siguiendo los trabajos literarios con los campestres á que tenia aficion.

Restituido á Madrid el año de 1827 le fueron confiadas otras varias comisiones, entre ellas la del ceremonial y disposiciones relativas á la jura en Cortes como princesa heredera de la actual Reina Doña Isabel II. En esta comision, compuesta tambien de los Sres. D. Tomás Gonzalez y D. Félix José de Reynoso, se distinguió por su acierto. En 10 de diciembre de 1833 fué nombrado bibliotecario mayor de S. M., individuo de otras comisiones muy importantes, y elevado por último á la dignidad de prócer del reino por S. M. la Reina Gobernadora. Este estamento le nombró su secretario interino en las primeras juntas y despues primer secretario en propiedad. No por esto dió al olvido el ameno cultivo de las letras, y nuevas eruditas obras, que mencionaremos al fin de este escrito, salieron de su pluma, mereciendo del público ilustrado la mejor acogida, sobre todo el Quijote comentado, del cual, si bien concluido, solo dejó impresos dos tomos. « El comentario del Sr. Clemencin, dice en sus Apuntes para una biblioteca de Escritores españoles el Sr. D. Eugenio Ochoa, no consiste solamente en notas gramaticales y filológicas sobre el inmortal libro de Cervantes, contiene un completo análisis de las costumbres, lenguaje y literatura y hasta del espiritu de su tiempo, debido á una inmensa y útil lectura de libros y documentos preciosos, que le pusieron en el caso de explicar cumplidamente las frecuentes alusiones que hay en la vida del héroe de la Mancha. »

El Sr. Clemencin falleció, arrebatado á su familia de un ataque de cólera-morbo, el dia 4 de julio de 1834. Su pérdida fué muy sensible para las letras y las academias á que pertenecia, pues perdieron en él uno de sus mas sabios individuos y la nacion uno de sus mejores servidores. Dejó á sus amigos el recuerdo de su amenísimo trato y de las prendas recomendables que le adornaban, á su esposa y á sus hijos la memoria de un buen esposo, un buen padre y de sus virtudes y puras costumbres. Fueron sus escritos :

Exámen y juicio de la Descripcion de España atribuida al moro Rasis. Le leyó el Sr. Clemencin al tomar posesion de su plaza de académico de la Historia, en cuyas Memorias, como los trabajos siguientes, se halla impreso. Informe sobre la tradicion de haber sido enterrada en la parroquia de Miedes, pueblo cercano á Calatayud, la infanta Doña Leonor, hija de Don Alfonso el Sabio. Elogio de Doña Isabel la Católica con las ilustraciones sobre su reinado. Tomo VI de las Memorias de la Academia. Madrid, imp. de Sancha, 1820.

Ensayo de traducciones que comprende la Germania, la Vida de Agricola y varios trozos de Tácito con algunos de Salustio, y un discurso preliminar y una epístola á Tácito. Esta obra se imprimió en 1798, y fué auxiliado en ella el Sr. Clemencin por D. José Mor de Fuentes. Quijote comentado. Dejó concluida esta obra, aunque solo publicados los dos primeros tomos. D. Cipriano María Clemencin, hijo del autor, abogado del ilustre colegio de Madrid, y que ha servido con distinguido celo y patriotismo el cargo de secretario del Ayuntamiento de esta heróica villa el largo espacio de veinte y ocho años, en union de su hermano D. Andrés Avelino publicaron la segunda parte del Quijote comentado que habia dejado en apuntes su ilustre padre, coordinando sus materiales. Tambien les cabe la satisfaccion de haber dado á luz las Lecciones de Gramática y Ortografia castellana, que igualmente dejó aquel inéditas y las publicaron en 1842, pues es un libro escrito con tanta originalidad como filosófica sencillez.

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El texto de Ovilo 1859 (1859) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Clemencin, Diego», en Manuel Ovilo y Otero, Manual de biografía y de bibliografía de los escritores españoles del siglo XIX (1859), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/ovilo/clemencin-diego.