Diccionario etimológico de la lengua castellana

Pedro Felipe Monlau · 1856

Yema

página 465 · ver la página del original

Yema. Del l. gemma. «..... Claro se conoce la razon porque los antiguos consagraron las perlas y aljófar á la Vénus; y de allí vemos que hoy dura entre las gentes algo de aquella costumbre, pues de estas solo se adornan las mujeres y fue ornato de ellas propio, y tenido por indecente á los varones. Aunque de esto parece la razon porque son lágrimas, y así se llaman en todos lenguajes, y á las graciosas lágrimas llaman perlas; y estas, entre los egipcios, fueron hieroglífico de las lágrimas, como cuenta Pierio; y en los sueños decian los antiguos que soñadas las perlas pronosticaban lágrimas: de donde cierta suerte de cuentas de rosario fueron llamadas lágrimas de Moysen; y en el abalorio llama el vulgo lágrimas á las puntillas pendientes; de donde la yema del árbol fue llamada en latin gema, de gemo, que es gémir ó llorar, y el griego y latino la llamaron por esta razon oculus (ojo): y por la semejanza fue dicha yema la del huevo.» (Rosal).

la historia de «yema», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Monlau (1856) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Yema», en Pedro Felipe Monlau, Diccionario etimológico de la lengua castellana (1856), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/monlau/yema.