Ramón Joaquín Domínguez · 1846-1847
Zángano
tomo 2 · página 1783 · ver la página del original
Zángano, s. m. El macho de la abeja, que solo se cuida de comer y holgar, mientras las hembras de su especie trabájan, se afánan, recógen materiales y elaboran primorusamente la miel; hasta que cansadas tan laborivsas operarias de aguantar á semejantes haraganes, se resuelven á castigarlos ejemplarmente matando muchos, hiriendo á varios y arrojando fuera de sus colmenas por inútiles á los que sobreviven y libran de tan sangrienta crisis purgadora. Sin embargo, las buenas de las abejas no puéden pasarse absolutamente sin ellos; así como se cuenta de las antiguas amazonas, que en ciertas épocas acudían por divisiones á las fronteras de su reino, mezclándose con sus vecinos los capadocios, para la imprescindible conservacion de la especie, por no suicidarse renunciando á las generaciones futuras. || fig. Todo holgazan ó haragan que se sustenta y utiliza con el producto del sudor ageno.
la historia de «zangano», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra