Rufino José Cuervo · 1886-1893
Apear
tomo 1 · página 517 · ver la página en el escaneo
APEAR. v. Todas las acepeiones se reducen en última instancia al concepto ctimológico de pie; pero como no proceden seguidamente unas de otras, sino que se relicren á su origen mediante formaciones ó aplicaciones diversas, es menester distribuirlas en varios grupos cuyo valor originario puede representarse así : I, poner á pie; II, recorrer á pie, medir por pies; III, poner pie (cp. pie de amigo) ó apoyo; IV, poner apea. 1. l) a. Desmontar ó bajar á alguno de una cahalleria ó carruaje (truns.). 2) « Pidió en entrando un aposento, y como le dijeron que eu la venta no le había, mostró recchir pesadumbre, y llegándose á la que en el traje parecia mora, la apeó en sus brazos. » Cerv. Quij. 1. 37 (R. 1. 3591). « Vaya la vuestra grandeza á apear á mi señora la duquesa. » Id. ib. 2. 31 (R. 1. 4691). « Hasta llegar á este sitio, ! Donde gozoso os apeo.! A la mula abrojos quito, ! Ella pace, y yo descanso! Mientras adorando os miro. » Tirso, Desde Toledo a Madtrid, 2. 13 (R. 5. 1922). — 22) Refl. « Apeâronse los cuatro, y fueron á apear los dos ancianos.
» Cerv. Nor. 8 (I. I. 196-). « Apeándose los cuatro de á caballo — fueron á apear la mujer que en el sillón venía. » Id. Quij. 1. 36 (R. 1. 3551). « A poco espacio que con él hablaron, el caballero se apeó. » Id. Gat. 7 (R. 1. 172). « Sólo digo que vuesa merced no se apee, porque ne tengo cama que darle. » Id. Nov. 9 (R. 1. 1991). « Acosado de sus pensamentos. le me lorzoso apearse y arrenilar su caballo á un árbol. » Id. Quij. 1. 35 (R. 1. 3541). « Vio que eran dos hombres á caballo, y que el uno dejándose derribar de la silla, dijo al otro: Apéate, amigo, y quita los frenos á los caballos. » Id. ib. 2. 12 (R. 1. 4272). « Apeaos, buen hombre, y pues sois el leonero, abrid esas jaulas, y echadme esas bestias fuera.» Id. ib. 2. 17 (R. 1. 4381). « En esto llegó D. Quijote, alzada la visera, y dando muestra de apearse, acudió Sancho á tenerle el estribo.
» Id. tb. 2. 30 (R. L. 168t). 221 Part. (de ordinario dep.) « En estas plâticas se entretuvieron el caballero andante y el mal andante escudero, hasta que llegaron donde, ya apeados, los aguardaban el cura, el canónigo el barbero. » Cerv. Quij. t. 19 (. 1. 392c). « Vino á verle su dama, ! Aunque tenia en un demétn se varra, hdndr la vTrTora vr prodia ! Subir por alta y por la estrecha via;! Pero en tin, apeada.! Entró de su escudero acompañada. » Lope, Gatom, 1 (Obr. suett. 19. 182). — 2) Con de, para expresar la caballeria ó carruaje que se deja. « Se llegaron á Sancho, y, apeándole del asno, uno dellos entró por la manta de la cama del huésped. » Cerv. Quij. 1. 17 (R. 1. 2892). — 42) Refl. « Apeándose del asno, dio á palos tras los muchachos.
» Cerv. Nov. 8 (L. 1. 1911). « Apeáudose de una sierpe en que venía caballero, entró en el aposento. » Id. Quij. 1.7 (R. 1. 2684). « El vizcaino, que asi le vio venir, aunque quisiera apearse de la mula — no pudo hacer otra cosa sino sacar su espada. » Id. ib. t. 8 (R. 1. 271t). « Cuando estaba por las bardas del corral mirando los actos de tu triste tragedia, no me fue posible subir por ellas, ni menos pude apearme de Rocinante. » Id. ib. 1. 18 (R. 1. 2901). « Se apeó del jumento, y, sentándose al pie de un árbal, comenzó á hablar cousigo mismo. » Id. ib. 2. 10 d. 1. 122-). « Apeáronse de sus bestias amo y mozo. » Id. ib. 2. 60 (R. 1. 5301). « Apenas hubo oido el nombre de Cervantes, cuando apeándose de su cabalgadura — arremctió á mi. » Id. Pers. prot. (1. 1 560). « A la puerta de casa! Ne apean tres caballeros! De tres hermosos caballos.
» Lope, Et mejor alcalde el rey, 3. 10 (R. 21. 1891). « De un caballo feroz Se apca.» Id. Contra ralot no hay dosdicha
3. 11 R. (l. 14. Tres hombres -hrata rigur! Se apean de un coche alli. »’Id. Lau mayor virtud de un rey, 3. 7 (R. 41. 904). « Sintió mucho la madre el haber de ape aee y salir en pûblico ella y sus moujas delatite de aquella gente, pero no pudiéndolo excusar, apeáronse todas de sus carros. » Yepes, Vida de Stu. Trr. 2. 27 Mist. I. 228, EEPuit « Apeados de sus rocines, defendian el paso á la caballeria católica. » Coloma, Guerras de los Est. Bajos. 3 R. 28. 37c». — Cm d. para denotar el lugar adonde uno ha llegado con el fin de entrar despmués de desmontarse. « Acompañado de los suyos á manera de triunfador hizo su entrada y se tue á apear al aleázar. » Mar. Hist. Esp. 9. 16 (R. 30. 267c.. « Cuando el mismo rey D. Fernando se vio en Sauna con el rey de Francia, asentó á su mesa al Gran Capitán, á cuya casa se tur á apear cuando entró en Napoles. baav. Emp. 58 di. 25. 1571. « Tuexe á apœar á una posada. » Yepes, Vida de Sta. Ter. 2.
22 Otist. 1.19. Veo un corhe y gente cortesana! Apearse á una casa prevenida. » Lope, Porfiando vence amor, 1. 16 (R. 41. 2121). — 3) Con en, que expresa sencillamente el interior del lugar donde uno se desmonta (Apearse en el patio, en el zaguán), ó, por una especie de profepsis, el exterior ó frente del lugar a que va una á entrar, ó dotdle piensa alojarse (Apearse en una posada). « Piso el umbral y en el raguân me âpeo. V. de Guevara. Reinar después de morir, 1 (R. 45. 1101. « Arrastrar (veo) colas de potres A quien de carro triuntal ! Se apeó en el Capitbl1o. « tióng. rom. 3 (R. 32. 517.. « Llegâmos á Medina del Campo víspera de nuestra Nenora de Agosto, á la» docc de la noche. apeámonos en el monasterio de Santa Ana, por no hacer ruido, y á pie nos fuimos á la casa. » Sta. Ter. Fund. 3 W.53. 181-« Llegûmes á la villa: apcámonos en mesón. » Quev. Gran Tac. 4 (R. 23. 493t). « En estas pláticas llegámos á Rejas, apeámonos en una poxada. » Id. tb. 8 (H. 24. 4r.). 42 Duili envuelve indistintamente los dos sentidos de ti y eu.« En una hosterta ó posada donde me apeé hallé al conde Arnesto. » Cerv. Aor. 4 (ft. 1. 157t). « Le maudó que se viniese à l'uledo y le esporase en la posada del Sevillano, donde vendria à apearsc. » Id. Wb.8R. 1. 185-. « No me habia parecido luen una Ipusada! donde me habia apeado. » Id. Pern 6M.1.01. Con de, part cApreaai el lugar de donde x viene tarmi. L aquel mismo inctante Que os vi en Madind, de Nevilla ! Acababa de apearme. » Mto. El parecido vn la cuite. B. 7 AR. 30 3261°) » Met. Refl. Trat mdo-e de un tauer apunado. Hallarle salida, de ordinario ridiculamente. ¡Que demanto de guttarin" Nestu paietr un centeiro!Mueu pr daude se apea El senorito! - Fetón. ' Madrid me Quetro. 3. ti (1. W1). * al l'or enteustòn xe dur de las rusu llrans ». « Mudil, Oiez, Vus A ver apeu ta rop° Del canto, «tdd Elcwmadul» y la tumaie fan e meme Bajar, echar ahaju. « El leveche lurioso sos brrvinn. Que el ubal alto de su altura apea. » Villay. Mosq. » (. L. "1. — c)
Arq. Bajar de su sitio alguna cosa, como las piezas de un retablo, de una portada, etc.
Acad. Dicc. — 41 En el corte de maderas en loz monte-. Cortar pur su par y detribar un árbol. Dicc. Marit.
2. Met. a Quitar á alguno de su emplen ó destino (trans.). «) « Apearle muchas veces significa derrocarle de la dignidad en que estal.
CNaTr. 22 Pait. El que lla mupado un cuipleo, aunque no -ca utits que un solo dia, y al otro queda apeado, ésc lleva ye la honrosa denominación de cesantc.» GiIY Zárate, El cesante (Album liter. esp. 62. Madrid, 18440. « Creerá camdidamente que el verdadero motivo para dejar á un hombre apeado, ha de ser sólo su ineptitud, su inmoralidad ó su mal comportamiento. » Id. ib. 165. — 2» Con de, para capresar el dectino. «A N. le han apeado de la intendencia.» Nalvá. Ii-c. - 22» Part. Aunque de repente —e vio apendo del gran pader que tenia. no se ohido de sux mantas. Mm. Ilast.
Esp. 12. 7 (R. 30. 3502). — n) Disuadir á algunn de su du tamen ú cpmnian tuaus dam.) 4) « No pude apeurle. Aeul. Duv.» Es un gran rey. — Mas pudiera! No ser tan tenaz y duro. ! Pues nadic. hadlir lo apca En dirietulo no. » A. Suny. D. Alvaro. 1.°6 1.173. » Refl. Renunciar, dejar. Con de. « Se desnudo del amor á sí mismo, y se apee de la presunción en que le pone la dignidad. » Núnez, Emp. 16 (Dicc. Autor.). — e) Aplicado « cnsas, Quitar. « Yo no quiero olvidar advertencia (que apea nuestra presunción) arrimada á las palabrts de Dios, para que conorceimaque de nosotros no podemos esperar sino muerte y condenación. » Quev. Polit. de Dios, 1. 2 dt. 23. 12-. « Estoy lovo de contento — Carlotita, á usted le apearé el tratamiento. que ne quiero engreime noxotrus. xeñmi den Faalnau, xtempre amigor. » M. de la liosa. « Lor que puede un empleo! 2. 9 (3. 22). 2. (1) ai Paxar à pe. vadear (trans. ant. Apeur el rie. CRArT. a) Alaal Haver pe ant.. « Vmo por alta urar una ton tuga ellegó tan verca de Iu taleta. que mm lugar quel heca tado enti ó en la mat apraudm. é aquel su criado Espinosa fue por detrás é la ansió del vallar. (iede. llist. de In les 50. 10 (bee. tuter.. Men lause entre si los m umpulas. «un el agua ya a los pechios. Va à la rat-amti: y mmuhos, en no pudiendo apemt. xe ban á bando. « Coboma. Tac. An. 70 (1. 57; el original : « subtracto solo disimti. at cheuti. " Met. Comparauxe 11s cus te muy ardume con un m u ó uu abismo en que no se puede hacer pic. que no se pueden saudear. ". Nole aquel i quien Dis ha biere d dda ojos para vi la culermedad » mt verta en que la naturaleza quedó por el perado — y el que holuere lleudo al protundo dest pobreza, y apeado este piélago tan hondo, ése padli catonder la meesidad que el hamban tiin del mmna dmiua tuan Gine u con "i se l s Ieu caude ha
lumba de cosas se nos pone delante, y mayor peso que tan pequeñas fuerzas puedan llevar; inmenso piélago y hondura, que con dificultad podrán apear aun los grandes ingenios. » Mar. Hist. Esp. 26. 1 (R. 31. 2402). « ¿Quién podrá dar razón desta diversidad, quién apear el abismo de la sabiduría divina? » Id. ib. 26. 17 (R. 31. 261-). — 22) Pas. « Lo primero que decimos es ser incomprensibles los juicios de Dios, como el Apóstol dice, y ser, como dice David, un profundisimo abismo que no se puede apear. » Gran. Simb. 5. 4. 6 (R. 6. 732. « La propria voluntad — es un abismo profundísimo, que apenas se puede apear ni entender. » Id. Adic. at Mem. 1.5 (R. 8. 4351). « ¿ Qué diré de los secretos juicios de Dios y de los maravillosos efectos de su divina providencia, que son un abismo sin suelo, y no se pueden apear, y agotan el humano entendimiento?» Rivad. Flos Ss. Todos los Santos (Vida de la Virgen, 357). — c) Omitido el término de comparación, Penetrar, superar. 4) « Es grandísima presunción y locura querer vo apear y comprender esta infinita sabiduria de Dios, porque infinitamente excede á toda capacidad de hombres y angeles. » Puente, Med. 6. 15 (3. 341). « Grave disputa es ésta, enmarañada, escabrosa, de muchas entradas y salidas; pleito en que, si bien muchos ingenios han empleado su tiempo en llevalle al cabo, ninguno del todo ha salido con ello, ni ha podido apear su dificultad. » Mar.
Hist. Esp. 20. 3 (R. 31. 641). « Ensénale, que pues es hombre, no se ponga con Dios en cuentas, ni quiera apear sus juicios. » León, Erpos. de Job, argum. (I. XXVIII). — 221 Con uná prop. interr. « Los filósofos y oradores antiguos que pretendieron averiguar cuál fuese la naturaleza divina, dándose su ingenio por vencido y faltándoles palabras de la boca, últimamente confesaron que no podían apear cómo fuese, sino sólo que Dios era incomprensible.
» Nieremb. Hermos. de Dios, 1. 1, § 2 1ti. 5. a) Medir, deslindar las tierras y heredades señalando sus lindes, cotos y mojones (trans.). « Mandamos que se reconozcan y apeen todas las dehesas del reino y pastos públicos por ante las justicias de cada lugar. » Nov. Recop. 7. 25. 9 (3. 285). « Penarán y prenderán á los que hallaren las han cerrado, labrado ó ocupado [las cañadas realesl, visitándolas v apeándolas por sus propias personas.
» Ib. 7. 27. 22 G. 312). — ») Tratándose de edificios, Medirlos en sus tres dimensiones.
Dicc. Autor. a. (III) Arq. a) Sostener con maderas ó fábricas las partes de un edilicio que se hallan capaces de subsistir, para demoler ó derribar las inmediatas, sean inferiores ó laterales, que por su mal estado es menester renovar. (trans.). Acad. Dicc. — 5) En general, Sostener, apoyar. « Siempre que los brochales estuvieren á lo largo de las paredes haciendo oficios de carrera, será excusado el gatillo, y bastará apearlos por debaxo con canecillos de hierro de cuadradillo. » Bails, Arquit, cio. p. 342. « En toda fabrica de carpinteria los pies derechos y demás maderos cuyo destino es apear plantados en situación vertical, van asegurados ó apeados en la parte de arriba y la de abajo, y á imitación de esto se han inventado las basas y los capiteles de las columnas.
» Id. ib. p. 705. 7. Calzar algún coche ó carro arrimando á la rueda una piedra ó leño para que no ruedo (trans.). Acad. Dicc. s. (IV) Poner una apea, maniatar (trans.). « Apear una caballería. » Acad. Dicc.
Per. anteci. Siglo XV: « Quando llegó apeóse del caballo, e besó la espada con gran rèverencia. » Crón. Juan II, 4. 2 (R. 68. 3171). « E como ya les fuesse de cerca, apeóse del cavallo, é fue por abraçar á la madre Venturia.
» Santill. p. 89. « Penssé que seria mesura Yo á ella me apear. » Canc. de Buena. p. 242. « Un picorro de cavallo Traygo é otro apeado. » Ib. p. 71. — Siglo XIV : « Mandóles á todos apear luego, et embatióse con ellos luego. » Crón. Alf. XI, 9 (R. 66. 1801). « Deve fazer pregunta al reptador o al acusador, que diga sobre quales bienes labrando fue ferido, et el reptador es tenudo de lo decir et aun de apearlos. » Leyes del est. 41 (O. L. 2. 253; * apartarlos, departirlos). — Siglo XIII : « Eso mesmo decimos de los pesquiridores que el rey diere para departir algunos términos ó que sean veedores como los apean por juicio de su corte. » Part. 3. 17. 7 (2. 543). « Si un ome demanda a otro eredat que dis que es sua, e aquel que demanda dis que pues quel demanda eredat, que gela apee qual eredat le demanda, el alcalle deve mandar que gela apee, e agela de apear ante cinco testigos. » Fvνυ vενο, h. h. 1 dieb). «E Si lle trierr fador, devela apear aquella eredat. » Ib. 3. 6. 2 (101b). « Si un ome a demanda contra fijodalgo de eredamiento, o contra monasterio, e sil’ apeare lo que non fuer suo, deve pechar otra tal eredat, e tanto como aquella que le apeó. » Ib. 3. 1. 9 (80). « Después que este término es apeado por mandado del alcalle.» Ib. 3. 1. 6 (78; item, 79). « Estava apeada en derredor la su buena companna. » Fern. Gonz. 197 (R. 57. 4042). « Bucifal cayó muerto a los pies del sennor,¡ E fincó apeado el bon emperador.
» Aleg. 1930 (R. 57. 2062). « Compecó de fovr, ! Apeós el bon ombre por meior se encobrir, ! Por tal que nol podiessen los griegos perçebir. » Ib. 1028 (R.57.1794). « Los christianos con esto foron mas esforzados, ! Fincaron los ynoios en tierra apeados. » Berc. S.
Etim. Existe con igual forma en los demás dialectos peninsulares, especialmente en el sentido de desmontar; sardo appear, desmontar, atar del pie; nap. appedare, correr tras alguno, y afianzar, apoyar. En el sentido de Medir, deslindar, alude á la mensura por pies; véanse en Ducange los verbos pedare, pediare, pedificare, percalcare. Por lo que hace á la acepción de Poner apea, es de notarse la forma apiedgan que se halla en el Espéculo, 4.11. 16 (O. L. 1. 247); pasaje que se reprodujo en las Partidas, pero cambiando apied
gán en apean, según queda copiado arriba. Comn en latin bajo se confuudieron paila. nombu de uns uanda de terra.y pellica. loto como apea, tendremos que si apear corresponde á un verbo hipotético appedare, apedgar seua appedicure y el dicho apreduan guardaria analogía con piezgo, de pedicus. constr. frans. Refl.: I. 4. 2, 22: I, a. 2.22; 1. h. 3. b. 2. 72. Part. : I. a. 2. 22; l. d. e. Ce: d, d. 2. 22. M. d. 2. 72. Con a : l. d. †. - De I, u. ei t. d. 2. 3. a.
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