Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Tocar

tomo 5 · página 143 · ver la página del original

Tocar. Activo. Ejercitar el sentido del tacto, percibiendo la aspereza ó suavidad, dureza ó blandura de los objetos sensibles. Llegar á alguna cosa con la mano, sin asirla. Hacer sonar, segun arte, cualquier instrumento. Llegar ó acercar con total inmediacion una cosa á otra, para que le comunique su virtud; como la aguja á la piedra iman. Metáfora. Saber alguna cosa ciertamente ó por experiencia que se ha tenido de ella; y así se dice: no me diga usted eso, que lo he tocado. Metáfora. Inspirar ó persuadir en lo interior; y así se dice: le rocó Dios en el corazon. I Tratar ó hablar de alguna materia leve ó superficialmente, sin hacer asunto principal de ella. l Hacer seña ó llamada con campana ú otro instrumento para avisar, con la diferencia de toques determinados para cada cosa; como: To CAR á muerto, á recoger, etc. l Examinar los metales en la piedra de toque, para saber su calidad y quilates. ( Tropezar ligeramente una cosa con otra. Herir alguna cosa, para reconocerla por su sonido. Peinar el cabello, componerlo con cintas, lazos y otros adornos. Se usa frecuentemente como recíproco. l Germant́a. Engañar.

Neutro. Pertenecer por algun derecho ó título. Llegar ó arribar, sólo de paso, á algun lugar. I Ser de la obligacion ó cargo de alguno. I Importar, ser de interés, conveniencia ó provecho. ] Caber ó pertenecer parte ó porcion de alguna cosa que se reparte entre varios.! Estar una cosa material ó inmaterial cercana ó contigua á otra. ! Caer en suerte alguna cosa. || Ser pariente de otro, ó tener alianza con él. || Pintura. Dar toques ó pinceladas sobre lo pintado, para su mayor efecto. I Á ALGUNO. Frase metafórica. Tentarle ó estimularle. DE CRRCA. Frase metafórica. Tener alguna persona parentesco próximo con otra. I ESTAR TOCADA ALGUNA COSA. Frase metafórica. Empezarse á podrir ó dañar. ESTAR TOCADO DE ALGUNA ENFERMEDAD. Frase. Empezar á sentirla. || TOCADO DE LA CABEZA. El que empieza á perder el juicio.

ErOoOoÍA. 1. Antiguo alto ale

man zuchôn, tirar arrancar. (DÍEZ.) 2. Si tocar viniera del latin tactus, tacto, sería inexplicable el sentido de huir ó escaparse que ha tenido el verbo reflexivo se toucher, tocarse. (LIT 3. Tocar es la forma moderna de los antiguos tangir, tañer. La etimología de todas estas voces es tac, tic, toc, remedo oral del ruido que hacen los cuerpos duros y secos, que se ponen en contacto y chocan entre sí. (Extracto de MONLAU.) 1. El sentido del antiguo francés se toucher, escaparse, es el mismo que tiene el español tocar, cuando toma la forma reflexiva: me las toco, quiere decir: me toco las nalgas con los piés; ó á lo que á ello equivale, me escapo, huyo, desaparezco. Por consiguiente, para explicar el significado del verbo se toucher, irse, no hay necesidad de acudir al verbo germánico. 2. Demos á tacto la forma verbal y tendremos tactar, tact-ar, forma frecuentativa de tocar, toc-ar. La presencia de la raiz tic, tac, toc, es evidente. 3. No hay medio aceptable de separar las siguientes formas: italiano, toccare, tastare; francés, toquer, toucher, tâter; provenzal, tocar, tochar, tastar; español, tangir, tañer, tocar, como quien dice: tactar, ejercer el tacto. 4. Es evidente que el italiano tastare; francés antiguo taster; moderno tâter; provenzal tastar, representa una forma del latin taxãre, tocar á menudo, frecuentativo del antiguo tagère, tocar. 5. El antiguo alto aleman zuchôn es imposible de todo punto.

Derivacion.— Griego Otyo (thigõ), yo toco (thí-agö); latin, tago (tac-ago), primitivo de tango; italiano, toccare, francés, toucher; provenzal, tocar, tochar, toquar; catalan y portugués, tocar; burguiñon, tôchai.

SINONIMIA. Artículo primero.—To CAR, TENTAR, PALPAR. Tocar es aproximar una parte del cuerpo á otro, de modo que haya entre ellos el menor intervalo posible; tentar es tocar con alguna intencion determinada, como la de averiguar la dureza del cuerpo que se toca; palpar es tocar con toda la parte interior de la mano. Se tocan entre sí las cosas inanimadas; pero no se tienta ni se palpa sin músculos y sin tegumentos. (MORA.) Articulo segundo.—TOCAR, TENTAR, PALPAR. Tocar es simplemente la situacion de una cosa que está contigua á otra: tentar y palpar indican la accion determinada del que toca. Las hojas de un libro se están tocando unas á otras; pero no se tientan ni se palpan. La diferencia de tentar á palpar es que el primero se dirige á averiguar las cualidades de un cuerpo: el segundo, á producir una sensacion en nosotros por medio de la mayor ó menor resistencia. Se toca la almohada estando sobre ella: se tienta para ver si tiene algo que pueda lastimar: se palpa para percibir su blandura. En la oscuridad se va tentando para no tropezar: se toca y se palpa todo lo que se encuentra. Los instrumentos músicos se tocan: se tienta la disposicion de los ánimos ántes de entablar un negocio: se palpan sus inconvenientes. Lo evidente se llama palpable; es decir, que puede sujetarse al sentido que se mira como ménos engañoso: se puede tocar de modo que se sienta. (JONAMA.) Artículo tercero.—TOCAR, TENTAR, PALPAR. Además de lo que acerca de estas voces dice Jonama, y para mayor aclaracion de sus doctrinas, debemos atender al uso tan variado que hacemos de estas voces en sentido figurado, porque las dos primeras son de las más expresivas que tiene la lengua castellana. Decimos: «eso no me toca,» en vez de: «no me pertenece.» «No toque usted esa materia,» en lugar de: «no hable usted de ella.» «Dios le tocó el corazon,» en vez de: «lo conmovió ó estimuló.» «Tocan tres pesos á cada uno, ó toca á razon de tres pesos á cada uno,» en lugar de «cada uno debe recibir tres pesos.» «En la lotería me tocó el número 60,» esto es, «me cayó en suerte.» Hablando de un pariente, decimos: «me toca muy de cerca,» lo cual significa: «tiene conmigo parentesco muy cercano.»—De todo esto se deduce que Jonama, no solamente no determinó con exactitud la significacion de tocar, sino que incurrió en una contradiccion, porque este verbo, además de expresar simplemente la situacion de una cosa que está contigua á otra, como dice aquel autor, indica principalmente el acto de llegar una cosa á otra, poniéndose en contacto inmediato con ella, aunque ligeramente y sin esfuerzo: y por eso decimos: «no le toques ni un pelo de la cabeza.» «Su cabeza tocaba al techo.» El mismo Jonama prueba esta doctrina con el ejemplo de las hojas de un libro; si se están tocando, es porque la una llega á la otra y todas están en contacto inmediato. Tentamos una cosa para asegurarnos de su existencia; la palpamos para saber cómo es: por eso, si estamos ciegos, ó en la oscuridad, como dice Jonama, vamos tentando para no tropezar y tocamos y palpamos todo lo que se va encontrando. En sentido figurado, «tentamos el ánimo, la fortaleza, la constancia de alguno,» esto es, investigamos la existencia de su voluntad, de su constancia, para cerciorarnos de ella. Nos tienta, nos instiga, nos estimula ó nos excita un deseo; si lo satisfacemos, «hemos caido en la tentacion.» Palpamos los inconvenientes de una cosa, porque sabemos cuáles, cuántos y de qué manera son, y llamamos palpable á lo que es evidente, no como dice Jonama, porque podemos sujetarlo al sentido que se mira como ménos engañoso, y tocarlo de modo que se sienta, sino porque podemos conocer bien todas sus cualidades y todos sus accidentes. En lenguaje tecnológico, llamamos tentáculos á los miembros que da la naturaleza á ciertos animales ciegos, para que puedan tentar el terreno por donde andan, y á los objetos que los rodean; y llamamos palpos á los miembrecillos articulados que tienen casi todos los insectos, para examinar y reconocer bien lo que les conviene. Para tocar no son necesarias las manos, pues podemos hacerlo con todo el cuerpo, ó con cualquiera parte de él. Para tentar necesitamos en rigor, no de los dedos particularmente, sino de la mano, que es en nosotros el tentáculo natural: para palpar, necesitamos precisamente de los dedos, que son nuestros verdaderos palpos, indispensables para cerciorarnos de los más pequeños accidentes de las cosas. En sentido fisico, la acción de tolar; y en sentido moral, la de tentar, pueden ser independientes de la voluntad; á diferencia de palpar, que expresa una accion, no solamente voluntaria, sino reflexiva. (CONDE DE LA CORTINA.) Artículo cuarto. TOCAR, TENTAR, PALPAR.

Tocando, realizamos un sentido; tentando, realizamos una intencion; palpando, cumplimos un propósito. Se toca, para saber que la cosa existe: se tienta, para conocer de qué modo existe: se palpa, para convencernos de las propiedades y accidentes de su existencia. Tocar corresponde á la sensibilidad exterior; tentar, á la conciencia simple; palpar, á la conciencia refleja. Son tres operaciones que parten del sistema nervioso y acaban en el sentido íntimo. ¡Tan grande es el espacio que recorren esos tres vocablos en la lengua humana!

la historia de «tocar», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Tocar», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/tocar.