Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Seguro

tomo 4 · página 946 · ver la página del original

Seguro, ra. Adjetivo. Libre y exento de todo peligro, daño ó riesgo. I Cierto, indubitable y en cierta manera infalible. F Firme, constante y que no está á peligro de faltar ó caerse. [ Masculino. El salvoconducto, la licencia ó permiso que se concede para ejecutar lo que sin él no se pudiera. El contrato ó escritura con que se aseguran los caudales ó efectos que corren algún riesgo de mar ó tierra. Se usa mucho en el comercio. Muelle destinado en las armas de fuego á evitar que se disparen por el juego de la llave.] A BUEN SEGURO. Modo adverbial. Ciertamente, sin duda, en verdad. I AL SEGURO. Modo adverbial. SEGURAMENTE. DE SEGURO. Modo adverbial. Con certeza y sin duda. EN SEGURO. Modo adverbial. En parte donde no hay que temer ni recelar daño. [SOBRE SEGURO. Modo adverbial. Seguramente, sin aventurarse á ningún riesgo, por haber prevenido ó evitado todas las contingencias desfavorables.

ETIMOLOGÍA. Latín sẽcürus, de se, contracción de sine, sin, y cura, cuidado; «sin cuidado, recelo ó temor:» catalán, segur, a; provenzal, segur; Berry y burguiñón, seur; francés del siglo XI, soür; moderno, str, e; italiano, sicuro.

SINONIMIA. Seguro, cierto. El hombre que ve claramente la relación que existe entre las cosas, y los juicios que de ellas ha formado, tiene certeza; está cierto de que ha juzgado bien. Sé el color que tiene la grana; veo después muchas guindas en un árbol; comparo el color de aquel fruto con la idea que tengo del otro color, hallo una perfecta relación de analogía y digo: «el color de esa fruta se parece al color de la grana.» Estoy cierto de la semejanza de ambos colores. De modo que la voz certeza expresa un hecho que pertenece al orden intelectual; es un nombre lógico. Estar cierto es ver claramente con los ojos de la inteligencia. Ahora llega uno y dice á aquel hombre: «¿te atreves á jurar, bajo la responsabilidad dé tu alma, que el color de la grana y el de esa fruta son muy parecidos?» Aquel hombre calla, fija la vista, se pasa la mano por la frente, se restrega los ojos, tartamudea, y al cabo responde: «me parece que esos colores son semejantes, casi juraría; pero, mediando el alma, no me atrevo á jurarlo.» Esto quiere decir: estoy cierto; pero no estoy seguro.

Hallamos, pues, que el hombre en cuestión tiene certeza; y, sin embargo, no tiene, seguridad. Está cierto de su juicio. No está seguro de que su juicio no pueda caer en error, como suele caer con harta frecuencia.

Sabe que ha juzgado; le parece que ha juzgado bien, y está cierto. No tiene el sentimiento irresistible de aquella verdad; no está convencido de que es infalible; no se siente tranquilo en su fuero interior; hay en su interior cierta alarma, y no está seguro. Más claro, su inteligencia afirma, y el hombre no duda. Su conciencia calla, y el hombre vacila. Dudar y vacilar; he aquí la verdadera y única distinción de estas dos palabras. Lo contrario de dudar, es estar cierto. Lo contrario de vacilar, es estar seguro. De modo que lo cierto pertenece á la mente, mientras que lo seguro pertenece á la conciencia. Cierto quiere decir verdad. Seguro quiere decir virtud. Para estar cierto, se necesita un raciocinio claro; saber juzgar. Para estar seguro, se necesita convicción poderosa, firmeza de carácter, fuerza de voluntad, conciencia probada, resolución firme. Terminaremos con un ejemplo. Palabra cierta, palabra segura. ¿Qué quiere decir palabra cierta? Quiere decir que es una palabra en que no hay error, en que no hay mentira. ¿Qué quiere decir palabra segura? Quiere decir que es una palabra formal, solemne, que se cumplirá sin defecto alguno; una palabra en que no hay ni puede haber engaño. El hombre que dice cosas ciertas, puede hablar de un modo indiscreto, y comprometer á todo el mundo. El que dice cosas seguras, mide sus palabras antes de hablar, mide sus fuerzas antes de ofrecer, mide sus pasos antes de salir, y, llegada la hora de la tribulación ó del peligro, es el primero que se compromete y se sacrifica. Resumamos lo expuesto. Estar cierto es una virtud lógica. Estar seguro es una gran virtud moral, religiosa y política. Lo cierto es un filósofo. Lo seguro es un santo.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Seguro», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/seguro.