Roque Barcia · 1880-1883
Reo
tomo 4 · página 668 · ver la página del original
Reo. Común de dos. El que ha cometido algún delito por el cual se hizo digno de castigo. Forense. El demandado en juicio civil ó criminal, á distinción del actor. [ Masculino. Especie de salmón, que se diferencia del común por tener su cuerpo más comprimido, el lomo oscuro con manchas grandes, redondas y negras, y los costados teñidos de rojo. Su carne es comestible. Adjetivo anticuado.
Criminoso, culpable. ReO De ESTADO. El que ha cometido algún delito contra la seguridad del Estado.
ETIMOLOGÍA. Latín reus, de res, rei, cosa: catalán, reo; italiano, reo, a.
Reseña.—1. Reus llamaban los latinos, como hoy se llama en nuestro foro, al demandado en juicio civil, ó acusado en materia criminal, pero sin incluir en manera alguna la idea de culpabilidad demostrada. Reus es simplemente el opuesto á petitor ó prosecutor (demandante, actor, promotor fiscal).—Muchas veces damos á REO el sentido de culpable, de persona que ha cometido algún delito digno de castigo. 2. REO es también el nombre de un pez de rías, de mucho regalo y estima, que crece hasta la longitud de cinco piés; es una especie de trucha salmonada. 3. REO se usó en lo antiguo, como adjetivo equivalente á criminoso, culpable.—Reo de Estado es el que ha cometido algún delito contra la seguridad del Estado. REo es común de dos; y así no debe decirse rea. (MONLAU.) 4. «Hablando de mujer, suelen decir algunos Reas.» (ACADEMIA, Diccionario de 1126.)
SINONIMIA. Reo, delincuente, criminal. Para que seamos reos, basta que exista contra nosotros una demanda ante la justicia. El demandante se llama actor, petitor ó prosecutor, en latín. El demandado se llama reo, derivado de reus, rei. Para que la palabra reo tenga otro sentido: más claro, para que signifique culpabilidad, es necesario que se exprese, como cuando decimos: reo de lesa patria, reo de lesa majestad, reo de Estado, el reo que está en capilla. De otro modo no significa más que lo que hemos dicho; la persona que está llamada á comparecer ante un juez, en virtud de queja que contra ella se ha producido, Delincuente viene del verbo latino delinquere, que significa abandonar, porque el que comete un delito, abandona, en efecto, el camino de la virtud. Para que seamos delincuentes, basta que cometamos una infracción cualquiera de las leyes establecidas. Criminal es aquel que con mala intención, con voluntad dañada, con deliberación profunda, impulsado por pasiones ruines, sin lucha, tal vez sin pesar, hace daño á sus semejantes, lastimando su vida, su hacienda, su honra. La alevosía, el incendio, el robo, la violación, el homicidio, son crímenes, generalmente hablando. Para que haya crimen es necesario que haya mala intención, porque la conciencia influye tanto en dar carácter á nuestras acciones, que apenas habrá mancha que no baste á lavar una voluntad recta y fervorosa. Si los condenados á sufrir las penas del infierno fuesen capaces de mudar de intención, si en el fuero de su conciencia, si en el santuario de la voluntad experimentasen el deseo del bien, la necesidad venerable de la virtud; si amasen la luz con corazón puro y ardiente, estamos seguros de que Dios los sacaría del infierno. La ley prohibe que nos abramos una arteria, porque prohibe que nos matemos. Sin embargo, veamos á la cabecera de Mirabeau, entre las sombras de un aposento mortuorio, al reflejo de una luz indecisa; veamos á un joven pálido y tembloroso, abriéndose una arteria y haciendo filtrar su sangre generosa en las heladas venas del orador. ¿Quién se atrevería á castigar al joven en cuestión, en aquel momento de verdadera magnanimidad, de verdadero y sublime sacrificio? La ley prohibe que hagamos morir á nuestros semejantes en una hoguera. Sin embargo, los numantinos se arrojan á las llamas con sus hijos y mujeres. Y si esos hombres resucitaran, ¿quién osaría llamarlos asesinos ó suicidas? Reobarbo. Anticuado. RUIBARBO.
la historia de «reo», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra