Roque Barcia · 1880-1883
Perdiz
tomo 4 · página 175 · ver la página del original
Perdiz. Femenino. Ave de unas diez pulgadas de largo; tiene el pico, las piernas y los piés encarnados, y todo el cuerpo manchado de rojo, negro y blanco, menos el pecho, que es ceniciento, con una faja circular, de color negro. Es ave que vuela poco y sin elevarse mucho; se mantiene de semillas; su carne es muy sustanciosa, sana y agradable. PERDIZ AZORADA, MEDIO ASADA. Refrán que se dice porque está más tierna la perDiz después de fatigada por el azor. BLANCA. Especie de PERDIZ que se diferencia de la común, principalmente en tener las piernas y los piés cenicientos y cubiertos de plumas muy pequeñas, y en ser de color ceniciento claro, con la cola blanca y las alas negras, manchadas en su extremidad de blanco. Es algo mayor que la PERDIZ común.
BLANCAL. La patiblanca, que en los países fríos toma en el invierno el color blanco, distinguiéndose entonces de la blanca tan solamente en los piés, que no tienen pluma. I PATIBLANCA.
Ave, especie de PERDIZ, que se diferencia de la común principalmente en tener las piernas manchadas de negro, y el pico, las alas y los piés de color blanco, que tira á verde.] PARDILLA. Variedad de la perdiz común, más pequeña que ella, de color más oscuro y menos manchado. Habita más comunmente en los países montañosos, y vuela más y apeona menos. [I REAL. Dásele este nombre á la común, para distinguirla de las otras. PERDICES EN CAMPO RASO. Expresión con que se da á entender que alguna cosa es dificil de conseguir, con alusión á la dificultad que hay en cazarlas fuera del monte. OLER Á PERDICES. Frase con que se previene á alguno que es muy natural ó contingente que pierda en el juego ó en lo que solicita ganancia.
PERDIZ, Ó NO COMERLA. Expresión con que se da á entender que, por ser buen bocado la PERDIZ, no se satisfacen con menos de una entera los aficionados á este manjar. ! Metáfora. Todo ó nada.
ETIMOLOGÍA. 1. Griego xégote (pérdix): latin, perdix; italiano, perdice; francés, perdrig; catalán, perdiu; provenzal, perditz; walón, pietri. 2. La etimología que deriva la voz del artículo del latin perdè́re, perder, es absurda. 3. El uso de nuestra lengua lo entendió así, como lo demuestra la expresión perdices, con que significamos la pérdida total de un objeto.
la historia de «perdiz», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra