Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Pedro (SAN)

tomo 4 · página 144 · ver la página del original

Pedro (SAN). El primer apóstol y discípulo de Cristo, llamado por antonomasia Príncipe de los Apóstoles; era natural de Betsaida, hijo de Jonás y hermano de san Andrés, y ejercía el oficio de pescador. Su verdadero nombre era Simón, pero Jesucristo, al llevarle consigo, le puso por sobrenombre Cephas que en lengua siriaca significa piedra, de donde vino el nombre latino de PETRuS ó PEDRO. Tenía unos 40 años de edad cuando abandonó su profesión por seguir á Jesús. Después de la pasión de éste, y la venida del Espíritu Santo, predicó la doctrina de su Maestro á los judíos en el Ponto, la Galacia, la Bitinia, la Capadocia, etc.; pasó á Cesarea, donde predicó también las mismas doctrinas; estuvo en Antioquía, donde fué el primer pastor ó prelado, y últimamente se trasladó á Roma y estableció allí su silla episcopal, empezando su pontificado, que duró veinticinco años. Arrojados de Roma los judíos y renovadas las persecuciones contra los discípulos de Jesucristo, san Pedro fué encerrado en una oscura prisión y crucificado cabeza abajo por orden de Nerón. Dejó dos Epístolas, y además se le atribuyen otras varias obras, como sus Actos, su Evangelio y su A pocalipsis. (SALA)

Reseña.—Procuraremos reflejar la figura del primer apóstol, tal como la pintan los libros santos y como la siente la conciencia de la cristiandad. 1. Betsaida se encuentra en las cercanías del lago de Genesaret, ó mar de Galilea, en cuyas orillas existen hoy las ruinas de Cafarnaum, perteneciente á la Idumea de los antiguos. 2. Cuando el Salvador escogió los doce apóstoles, le puso á la cabeza de ellos, diciéndole: tu es Petrus, et super hanc petram ædificabo Ecclesiam meam; tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. 3. Jesús le dijo: «En verdad te digo que esta noche, antes que cante el gallo, me negarás tres veces.» PEDRO le dijo: «Aunque sea menester morir yo contigo, no te negaré.» (Evangelio de San MATEO, XXVI, 34 y 35.) 4. Hallándose Jesús con los apóstoles en la granja de las Olivas (huerto de Gethsemaní), fué vendido por Judas y preso por la turba que enviaban los príncipes de los sacerdotes y ancianos del pueblo. PeDRo entonces, alargando la mano, sacó su espada é hiriendo á un siervo del pontífice, le cortó una oreja. (SAN MATEO, X VI, 51 y 52.) 5. Mas los que tenían preso á Jesús, lo llevaron á casa de Caifás, el príncipe de los sacerdotes, en donde se habían juntado los escribas y los ancianos. Y PEDRO les seguía de lejos hasta el palacio del príncipe de los sacerdotes, y habiendo entrado, se estaba sentado con los sirvientes, esperando el fin. (IpeM, versículos 57 y 58.)

6. PEDRO, entretanto, estaba sentado en el atrio, y llegó á él una criada, diciendo: «Tú también estabas con Jesús Galileo.» Mas él lo negó delante de todos, diciendo: «No sé lo que dices.» Y saliendo él á la puerta, le vió otra criada y dijo á los que estaban allí: «Este estaba también con Jesús Nazareno.» Y negó otra vez con juramento, diciendo: «No conozco á tal hombre.» Y á poco se acercaron los que estaban allí, y dijeron á PEDRO: «Tú también eres de ellos, porque aun tu habla (el acento samaritano y siriaco, propio de los galileos) te da á conocer.» Entonces comenzó á hacer imprecaciones y á jurar que no conocía á tal hombre. Y cantó luego el gallo. Y PEDRO se acordó de la palabra que le había dicho Jesús: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y habiendo salido fuera, lloró amargamente. (Versículos 69 al 75.) 7. Después de la resurrección, el divino Maestro se le apareció; y satisfecho de la contrición del Apóstol, le erigió definitivamente en cabeza de la jerarquía sagrada y vicario de Cristo en la tierra. 8. Verificada la venida del Espíritu Santo, el dia de Pentecostés, comenzó su misión, predicando en Jerusalén con grande elocuencia; «y fué el número de los convertidos cinco mil.» (Hechos, capítulos I V, versículo 4.) 9. SAN PEDRo fué preso en aquella ocasión. (Idem, versículo 3.) 10. Operó el milagro de Ananías y su esposa Saphira. (Idem, V, 1 al 10.) 11. Los judíos convertidos sacaban los enfermos á las calles y los ponían en camillas y lechos, para que cuando pasara PEDRO, al menos su sombra tocase á alguno de ellos y quedara libre de sus enfermedades. (V, 15.) 12. PEDRO toma parte en el milagro del cojo que pedía limosna en la puerta del templo, llamada Hermosa, cerca del pórtico de Salomón. (Hechos de los Apóstoles, capítulo III, versículos f al 16. 13. Sana al paralítico Eneas en Lydda. (IX, 33 y 34.) 14. En la famosa ciudad de Joppe (Jaffa), resucita á una discipula, Ilamada Tabhita, que quiere decir Dorcas, del griego bogxás (dorkás), cabra silvestre. (1X, 40 y 41. 15. En la misma ciudad tuvo la visión del vaso que bajaba del cielo. 16. Según san Jerónimo y san Juan Crisóstomo, antes de partir para Antioquía bautizó á Cornelio, centurión de la compañía itálica, en Cesarea. (Hechos de los Apóstoles, capítulo F.) 17. Recorrió el Asia menor, estableció la Iglesia de Antioquía, habiendo sido su primer prelado, y volvió á Roma, por ser el lugar que creía más á propósito para propagar las doctrinas cristianas. 18. Llegó á la ciudad eterna casi á mediados del siglo 1 (año 42); alli fundó su cátedra y desde entonces data su pontificado, que duró veinticinco años cumplidos. 19. Todavía hizo diversos viajes á Oriente y á Jerusalén, en donde presidió al Concilio del año 52, regresando después á Roma. Allí fué incluido en la persecución del tirano Nerón contra los cristianos y encerrado en la nauseabunda prisión Mamertina, convertida hoy en la iglesia de San Pietro incarcere, de donde salió para el suplicio en el año 66, al mismo tiempo que san Pablo. 20. Por única gracia pidió que le crucificaran con la cabeza en sentido inverso, temeroso de que se creyera que aspiraba á la gloria de sufrir idéntico martirio que el Redentor de la humanidad, cuya merced le concedieron sus verdugos. 21. Sus reliquias se conservan aún en la iglesia subterránea, llamada de la Confesión de SAN PEDRO, perteneciente á la suntuosa basílica del Vaticano; según la tradición, es el mismo sitio en que fué enterrado primitivamente. 22. SAN PEDRO concurrió á la formación del Símbolo de los Apóstoles. 23. Fué de los que asisticron á la gloriosa transfiguración del Mesías en el Monte Santo (Thabor), emblema el más grande y sublime de las Sagradas Escrituras. (Epístola II del Apóstol, capítulo I, versículos 16, 11 y 18.) 24. Sus predicaciones en el Asia

están consignados en Eusebio. (Historia, libro III, capítulo 1.) 25. Estas predicaciones se verificaron entre los años 37 al 44 de la era vulgar. (EL PADRE Scio, Noticia sobre las Epístolas del Apóstol.) 26. Sus escritos iban encabezados del modo siguiente: Simón PEDRO, A póstol de Jesucristo. 27. Escribió su epístola I en Roma, según el testimonio de los antiguos griegos y latinos. En cuanto al tiempo, tiénese por seguro que fué después del año 43 del Redentor, por cuanto en el capítulo IV, versículo 16, nombra cristianos á los fieles, cuyo nombre comenzó á dárseles por aquel año en la iglesia de Antioquía. 28. La segunda carta, cuya autenticidad han negado algunos, está citada, como del Apóstol, en los padres y en los Concilios, tanto latinos como griegos, é incluida en el canon de las Sagradas Escrituras, recibido de la Iglesia. Adivinando que estaba próximo su martirio, envió la segunda epístola á los judíos conversos, como una especie de última voluntad En ella les previene que se guarden de la venenosa doctrina de falsos doctores, aludiendo á los simonitas y nicolaitas, que abrieron el camino á las varias y ruidosas sectas de los gnósticos. 29. La fecha de esta carta, dada también en Roma, debe referirse al año 65 del Salvador, un año antes de sufrir el martirio. 30. Los Hechos de los Apóstoles, el Evangelio y el Apocalipsis, que se le atribuyen, son apócrifos. 31. La Iglesia celebra su fiesta en el 29 de Junio. Pedro I Sexto rey de Castilla y de León, llamado por unos el Cruel, y por otros, el Justiciero. hijo de Alfonso XI, que nació en Burgos en 1334 y murió en Montiel en 1369. Sucedió á su padre en 1350, cuando apenas tenía 16 años, y fué proclamado en Sevilla, donde se hallaba con su madre doña María. Apenas ocupó el trono, tuvo que vencer una rebelión de su hermano bastardo Enrique de Trastamara, que se había apoderado de Algeciras; sofocó después otra que fomentaban en Vizcaya Garcilaso y otros robles, haciendo dar muerte á aquél y á los principales jefes. Reunió Cortes en Valladolid, en las cuales se arregló un ordenamiento para labradores y menestrales; se reconoció de nuevo y se publicó el Ordenamiento de Alcalá hecho por Alfonso XI, y se acordó que los procuradores de Toledo tuvieran el privilegio de hablar antes que los de Burgos. Tuvo que sofocar nuevas rebeliones de sus hermanos Enrique y Tello, así como la de Alfonso Fernández Coronel, que se alzó en Aguilar, y á quien mandó dar muerte. Se casó en 1353 con Blanca de Borbón, sobrina del rey de Francia, Juan II; pero aquella unión fué desgraciada, porque el rey se hallaba dominado por la pasión que le inspiraba su manceba María de Padilla, de quien tenía ya hijos. Poco tiempo después se enamoró locamente de Juana de Castro, y obligando por el terror á dos obispos á declarar roto su matrimonio con Blanca, se hizo casar con Juana, aunque la dejó muy poco tiempo después. Para poner término á estos desórdenes, la reina madre Doña María se unió al partido de los descontentos, hizo que todos se declarasen á favor de la reina Blanca, y llamando al rey á Toro, hizo prender á sus favoritos y á él le detuvo también casi prisionero. Pero Pedro logró escaparse, expulsó de Toro á sus hermanos, dando muerte á muchos de sus partidarios, trasladó á Blanca desde Toledo, donde la tenía presa, á Sigüenza, Jerez y Medina-Sidonia, donde la hizo dar muerte en 1361. Venció y dió muerte al rey moro de Granada Abusaid el Bermejo, restableciendo en el trono á Mahomad, destronado por aquél. Habiendo penetrado en España Enrique de Trastamara, que había ido á Francia á buscar auxilios, se hizo proclamar en Burgos, y reunió otras muchas ciudades á su partido. Obligado Pedro á refugiarse en Guiena, dominio entonces de Inglaterra, volvió poco después acompañado del príncipe de Gales, llamado el príncipe Negro, y juntos derrotaron en Nájera al ejército de Enrique, obligándole de nuevo á refugiarse en Francia. Pero volviendo éste poco después con refuerzos, se hizo fácilmente obedecer de las ciudades que ya le habían aclamado, y redujo á Pedro á una situación apurada, sin que pudiera evitarlo el auxilio del rey moro Mahomad. Sitiado en el castillo de Montiel, sin esperanzas de defenderse, hizo ofrecer por conducto de uno de sus caballeros, Men Rodríguez de Sanabria, grandes riquezas á Beltrán Duguesclin, capitán francés al servicio de Enrique, el cual inmediatamente dió parte á su señor, conviniendo ambos en que Beltrán aceptaría en la apariencia el trato, á fin de hacer salir del castillo á Pedro. Así se verificó en efecto, y apenas llegó Pedro á la tienda de Duguesclin, acompañado de Men Rodríguez, y sin arma alguna, entró Enrique, y dieron muerte á su hermano. Cortáronle la cabeza, exponiéndola con el cuerpo en las almenas del castillo de Montiel; después la enviaron á Sevilla, sepultando el cuerpo en Montiel, de donde fué luego trasladado á Puebla de Alcocer, y últimamente á las monjas de Santo Domingo de Madrid. (SALA.) Pedro I. Rey de Aragón y de Navarra, hijo de Sancho Ramiro. Sucedió á su padre en 1094 y murió en 1104. Le sucedió su hermano Alfonso el Batallador. Pedro II. Rey de Aragón, hijo y sucesor de Alfonso II. Subió al trono en 1196 y, aliado á los reyes de Castilla y de Navarra, ganó á los moros la célebre batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Habiendo tomado luego partido por los albigenses en las guerras de sucesión, que asolaban el Mediodía de Francia, fué derrotado y muerto por Simón de Monforte, en la batalla de Muret, el año 1213. Su hijo Jaime le sucedió en el trono. Pedro III el Grande. Rey de Aragón, hijo de Don Jaime el Conquistador. Nació en 1239 y sucedió á su padre en 1276. Casado en 1262 con Constanza, hija de Manfredo, rey de Sicilia, quiso llevar á su reino por la vía de las conquistas marítimas que habían emprendido sus antecesores; y á este fin, puso los ojos en el trono de su suegro. Después de las sangrientas escenas de las Visperas Sicilianas (1282), y contra el parecer de Prócida, fué coronado rey de Sicilia, en Palermo. Excomulgado por el papa Martin IV, que dió á Carlos de Valois, hijo segundo de Felipe el A trevido, la investidura de Aragón, emprendió contra éste una gloriosa campaña, en que, no entrando por poco el arrojo y pericia de su almirante Roger de Lauria, le venció y aseguró sobre sus sienes su doble corona. PEDRO murió en 1285, levantada ya la excomunión; pero sin haber renunciado á la Sicilia, dejando esta corona á su hijo segundo Jaime; y la de Aragón, al primogénito Alfonso III. Pedro IV. Rey de Aragón, llamado el Ceremonioso. Era hijo de Alfonso IV, nació en 1319 y sucedió á su padre en 1336. El primer acto de su reinado fué despojar á Jaime II de la corona de Mallorca, usando para ello de toda la crueldad y la perfidia que eran el fondo de su carácter. En lucha abierta con su pueblo, acabó por rasgar con su propio puñal los fueros de la unión, que la nobleza coaligada quería hacerle reconocer, y sabiendo poner de su parte al pueblo, venció y castigó duramente á los coaligados. Consagrado después á las guerras exteriores, sus flotas, unidas á las de Venecia, derrotaron en 1353 á los genoveses, que le disputaban la Cerdeña, cerca de Alghero, y después de auxiliar (de 1357 á 1365) á Enrique de Trastamara, hizo alianza con Pedro de Castilla en 1369 con la esperanza de obtener parte de aquel reino. El tratado de Almazán de 1374 le obligó á desistir de sus pretensiones, muriendo en 1387, después de sufrir grandes sinsabores, con motivo de las contiendas suscitadas por sus propios hijos. Entre las obras que señalan su reinado, deben citarse: la reforma de las leyes suntuarias, la sustitución de la era vulgar en lugar de la de César y la fundación de la catedral de Huesca. Pedro I (ALEJOWITZ). Emperador de Rusia, llamado el Grande, tercer hijo de Alejo, que nació en 1672 y murió en 1725. Colocado en el trono de Rusia á la muerte de Fedor II, en 1682, en perjuicio de su segundo hermano Iván, tuvo que asociarle al poder á consecuencia de las rebeliones de los strelitz, así como á su hermana Sofía, hasta que la muerte del primero y la reclusión de la segunda le permitieron reinar solo. La Rusia se hallaba entonces sumida en la bar

barie, y PEDRO, sin espantarse por lo inmenso de la obra que iba á emprender, resolvió civilizarla. Se trasladó á Holanda en 1697, para estudiar allí el arte de la construcción, trabajó como simple obrero en un arsenal, y visitó después la Inglaterra, donde eligió hábiles ingenieros destinados á secundarle. Una rebelión le hizo volver bruscamente á sus Estados en 1698. Restableció la paz haciendo matar á 4.000 strelitz, de los cuales decapitó un gran número por su mano, y comenzó la obra de civilización, que no se detuvo á pesar de la terrible guerra que se vió obligado á sostener con Carlos XII. Este último, después de vencer muchas veces al czar, fué por último derrotado en Pultawa en 1709, y aquella victoria dió á la Rusia la Livonia, la Estonia y la Carelia, de que se habían apoderado los suecos. Cercado por Mehemet á orillas del Pruth, no se salvó del peligro sino por la destreza de su mujer Catalina, que compró la paz mediante un crecido rescate; pero reparó aquel descalabro por la conquista de la Finlandia y el Alaud en 1714. Un largo intervalo de paz, que siguió á aquella expedición, permitió al emperador continuar activamente sus proyectos. La fundación de San Petersburgo en 1703; la creación de una marina, la institución de tribunales de varias clases; el inmenso desarrollo dado á las ciencias por la fundación de la Academia de San Petersburgo, y otra multitud de mejoras importantes introducidas en la administración del reino, le valieron el glorioso título de fundador del imperio ruso. La paz de Nystadt, ajustada con la Suecia en 1721, le aseguró la posesión de sus conquistas, y una feliz expedición á Persia en 1723 dió á los rusos el Mazenderán, el Chirván y el Dagestán. PEDRO murió de una enfermedad vergonzosa y le sucedió su mujer Catalina I. (Sa

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