Roque Barcia · 1880-1883
Mover
tomo 3 · página 834 · ver la página del original
Mover. Activo. Hacer que un cuerpo deje el lugar ó espacio que ocupaba, y pase á ocupar otro. Usase también como recíproco, y entonces significa verificarlo por propio impulso. Por extensión vale menear ó agitar alguna cosa ó parte de algún cuerpo; como MOVER la cabeza. I Metáfora. Dar motivo para alguna cosa, persuadir, inducir ó incitar á ella, y por extensión se dice de los afectos del ánimo que inclinan ó persuaden á hacer alguna cosa. I Causar ú ocasionar. En este sentido se usa con la preposición á, como MOVER Á dolor, A piedad, A lágrimas.
l Alterar, conmover. [ Excilar-ódud, prmncipro aarguna cosa en lo fisico ó en lo moral; como MOVER guerra, MOVER discordia, etc. Se usa también como recíproco. ] INSPIRAR; y asi se dice: Dios Movió el corazón de Fulano, etc. I Neutro. Arquitectura. Principiar el arco ó la bóveda, empezar á formar su curvatura sobre la cornisa ó imposta. ]l ABORTAR. I Empezar á echar ó brotar las plantas por la primavera.
ETIMOLOGÍA. 1. Sanscrito mé, agitar: latín, mcare, pasar de un punto á otro, moverse, agitarse; mòvère, mover; catalán, mourer, móurerse; provenzal, mover, movre: normando, mouver; walón, moner; francés, mouvoir; portugués, mover; italiano, movere. 2. Según el sistema de Eichoff, la pría a-estarsene es bresanscittrmlta, agitar, mover (MH).
SINONIMIA. Artículo primero.—Mo VER, CONMOVER. El primero es mas material que el segundo, y éste, en lo moral, expresa más que el primero. El movimiento del alma es el precursor de la conmoción. Hay cosas que nos mueven á risa, á compasión; mas para que solamente nos muevan, es menester que sean causas ligeras, porque cuando son de más gravedad, ya no decimos que nos mueven, sino que nos conmueven. Un movimiento popular puede ser un motin despreciable; pero una conmoción popular, ya es una disposición de ánimos demasiado generalizada. Si decimos que se movió la tierra, limitamos la idea á la materialidad del movimiento; pero si decimos que se conmovió, no solamente dilatamos este mismo movimiento, sino que expresamos el efecto que debió producir en nuestro espiritu. Sin embargo, en estilo elevado, y principalmente, en la poesía, se usa con frecuencia mover por conmover, y se dice: «movido de dolor. de horror;» «muétate á compasión el lastimoso estado á que se ven reducidos estos pueblos...» y lo mismo se ve en aquel soneto tan conocido como bello, que empieza: Cielo que e vienes prometio. (CONDE DE LA CORTINA.) Artículo segundo.—MOVER, MENEAR. Todo lo que se menca se mueve; pero no se dice con igual propiedad que todo lo que se mueve se menea, porque el verbo mover supone indeterminadamente cualquier especie de movimiento, y el verbo menear supone un movimiento determinado, esto es, el que hace un cuerpo separándose un poco del puesto en que se hallaba, y volviendo inmediatamente hacia él una ó repetidas veces. Una piedra que cae se mueve de arriba á abajo, y no se dirá con propiedad que se menea de arriba á abajo. La hoja de un árbol que se mueve de un lado á otro, se menea. Un pájaro que vuela, se mueve en todas direcciones, y menea de cuando en cuando sus alas y su cola. Movemos la cabeza, volviéndola, inclinándola á un lado para evitar un golpe; la meneamos para decir que no por señas, moriéndola sucesivamente de un lado á otro. (HUERTA.) Articulo tercero.—MOVER, MENEAR. Mover no supone más que movimiento. Mover los dedos. No podría decirse equivalentemente menear los dedos, porque esto supondría artificio. Menear es mover la mano, y siendo la mano un instrumento de huestra alma, la voz menear expresa maña, intención, arte, hasta sabiduría, como se ve en los siguientes versos de nuestro insigne Fray Luis de León: A la sombra teeterno coronado, Prestó el atentó ordo Al son dulce acordado Del plectro sabiamente mencado. No puede decirse: sabiamente Movido, porque el movimiento no es capaz de saber. El bruto mueve la cabeza. El hombre menea el plectro.
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