Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Furia

tomo 2 · página 869 · ver la página del original

Furia. Femenino. Mitología. Una de las divinidades infernales: eran tres. Por extensión y analogía se dice de la persona muy irritada y colérica. ! La ira exaltada, l] Acceso de demencia.

Metáfora. La actividad y violenta agitación de las cosas insensibles; como la FURIA del viento, del mar, etc. ! Prisa, velocidad y vehemencia con que se ejecuta alguna cosa. A TODA FURIA. Modo adverbial. Con mayor eficacia ó diligencia.

ETIMOLOGÍA. Furor: latín, füría; italiano, furia; francés, furie; catalán, furia.

Reseña. — Fueron al principio la personificación de las maldiciones y execraciones, y se les suponía dedicadas á una misión especial: la de castigar á los niños ingratos ó malos; pero á poco se fué aumentando su dominio. En Homero, en cuyos poemas no se ve ni su nombre ni su número, perseguían á los que habían cometido alguna falta grave contra los viejos, á los perjuros y á los que habían maltratado á las personas á quienes habían dado asilo: el Erebo era su morada. Hesiodo las designa como hijas de Urano (el Cielo) y de la Tierra. Esquilo cree que son hijas de la Noche. Servio supone que sus padres fueron Aqueronte y la Noche; Higinio, el Ether y la Tierra; y los cantos órficos, Plutón y Proserpina. Los trágicos griegos, lo mismo que Homero, las representan como vengadoras de los vivos y de los muertos. En las Euménides de Esquilo, figuran en número de cincuenta, con los cabellos en desorden y entrelazados de serpientes, los ojos inyectados, cubiertas con túnicas negras, de que penden muchas víboras. Eurípides fué el primero que las presentó con alas. Los escritores latinos creían que presidían el suplicio de las almas en los infiernos, las atormentaban y las entregaban á las serpientes para que las devorasen. Las redujeron al número de tres: Alecto, Megera y Tisifone. Algunos poetas mencionan, como principal y más poderosa, á otra llamada Erinnys. Las FurIas tenían templos en Atenas, cerca del Areópago; en Colona, Magalópolis, etcétera. Se les ofrecía la nefalia, libación de agua y miel, las ovejas negras, y sobre todo, las preñadas, y les estaban consagradas las tórtolas y el narciso. Puede consultarse, acerca de este artículo, la obra de Bœtiger, Les Furies d’après les pöetes et les artistes anciens, que Winckler tradujo al francés.

SINONIMIA. Furias, Kuménides. Las FURIAS castigaban el crimen; las Euménides, al criminal. Las FURIAS perseguían á los criminales para vengar la justicia; las Euménides, los atormentaban para disponerlos al bien. En las FURIAS no se ve más que el odio. En las Euménides, la expiación y la bondad. El nombre de FURIA sirve para expresar perfectamente los remordimientos que atormentan y desesperan; el de Euménides, para dar idea de los remordimientos saludables, que reforman y corrigen. El justo que peca por debilidad, pertenece á las Euménides; el malvado que no obedece más que á su perversión, pertenece á las FURIAS.

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