Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Fuego

tomo 2 · página 853 · ver la página del original

Fuego. Masculino. Desarrollo de la combustión con desprendimiento de luz y de calórico, el cual calienta, abrasa, calcina, enrojece, consume, etcétera, los cuerpos expuestos á su acción. La materia encendida en brasa ó llama; como carbón, leña, etc. INCENDIO; y repetida esta palabra, FUEGO, FUEGO, sirve para indicar que hay incendio, así como tocan á FUEGO las campanas cuando lo anuncian. Los disparos hechos con la artillería, fusiles y demás armas cargadas con pólvora, que por lo mismo se llaman DE FUEGO. I Metáfora. HOGAR; y así se dice que un lugar tiene tantos FUEGOS, esto es, hogares ó vecinos. Encendimiento de sangre con alguna picazón y señales exteriores que arroja el humor; como ronchas, costras, etcétera. El ardor que excitan algunas pasiones del ánimo; como la ira, etcétera. ] Veterinaria. CAUTERIO. Lo muy vivo y empeñado de alguna acción ó disputa. I Usado como interjección sirve para explicar la admiración que causaba alguna cosa; y así se dice: ¡FUEGO, y qué enojado está fulano! ¡FUEGO, y qué frío hace! La ahumada que se hace de noche en las atalayas de la costa para advertir si hay enemigos ó no. I Fortificación.

FLANCO. (I FUEGOS ARTIFICIALES. Las invenciones de fuego que se usan en la milicia; como granadas y bombas. Llámanse así también los cohetes y otros artificios de pólvora que se hacen en ocasión de algún regocijo ó diversión. ! DE BATALLÓN. El que hace unido un batallón. I DE Dios ó DE CRISTO! Expresión de exclamación ó exageración de la extrañeza ó demasía de alguna cosa. DE SAN ANTÓN. Humor cutáneo corrosivo, que mortifica alguna parte del cuerpo, y se va extendiendo. [I DE SAN MARZAL, FUEGO DE SAN ANTÓN. II FATUO. La inflamación de ciertas materias que se elevan de las substancias animales y vegetales, que están en estado de putrefacción, y forman pequeñas llamas que se ven andar por el aire á poca distancia de la tierra, especialmente en los parajes pantanosos y en los cementerios. I GRANEADO. Milicia. El que se hace por los soldados individualmente, y á cual más de prisa puede, continuándolo sin intermisión. I GREGUISCO Ó GUIRGÜESCO. Anticuado. FUEGO GRIEGO. [ GRIEGO. Mixto incendiario, que se inventó en la Grecia para abrasar las naves. INCENDIARIO. El compuesto de varias materias muy combustibles. [ INFERNAL. El que se compone de aceite de resina, alcanfor, salitre y otros ingredientes de semejante naturaleza.

MUERTO. Provincial. El solimán. NUTRIDO. El que se hace sin interrupción y vigorosamente.] OBLICUO. Milicia. El que se hace con dirección al costado derecho ó izquierdo. I POTENCIAL.

Cirugía. El cáustico cuya virtud está en minerales, plantas ó piedras corrosivas. SACRO. FUEGO DE SAN ANTÓN. DE SAN TELMO. HELENA.

SEGUNDO. Fortificación. FLANCO SEGUNDO. (] A FUEGO LENTO. Modo adverbial metafórico con que se da á entender el daño ó perjuicio que se va haciendo poco á poco y sin ruido.

MANSO. Modo adverbial. A FUEGO LENTO.YÁ SANGRE. Modo adverbial. Con sumo rigor, talándolo todo, sin perdonar ni reservar nada. J AÑADIR LEÑA AL FUEGO. Frase metafórica. Incitar y fomentar las desazones y discordias. ¡ DAR FUEGO. Frase. Aplicar ó comunicar el fuego al arma que se quiere disparar. DONDE FUEGO SE HACE, HUMO SALE. Refrán que da á entender que por más ocultas que se hagan las cosas, no dejan de rastrearse. ECHAR FUEGO POR LOS OJOS. Frase metafórica con que se pondera el gran furor ó ira que uno manifiesta. ESTAR HECHO UN FUEGO. Frase metafórica. Estar demasiadamente acalorado por exceso de alguna pasión. HACER FUEGO. Frase. Milicia. Disparar la artillería ú otras armas de fuego. I HUIR DEL FUEGO Y DAR EN LAS BRASAS. Refrán que se aplica al que, procurando evitar un inconveniente ó daño, cae en otro. ] LABRAR Á FUEGO. Frase. Veterinaria. Curar ó señalar alguna parte del animal con instrumento de hierro ardiendo. I LEVANTAR FUEGO. Frase metafórica. Excitar alguna disensión, riña ó contienda. METER FUEGO. Frase metafórica. Dar animación á alguna empresa, activarla, promoverla eficazmente. ] Frase anticuada. Poner fuego. PEGAR FUEGO. Incendiar. J METER Ó PONER Á FUEGO Y SANGRE. Frase. Destruir los enemigos un país, asolarlo. I SACAR UN FUEGO CON OTRO FUEGO. Frase metafórica. Desquitarse ó vengarse de alguno, empleando en el desagravio los mismos medios que sirvieron para la ofensa. I ¡FUEGO DE Dios! ¡FUEGO DEL CIELO! Conjuros.

ETIMOLOGÍA. Sanscrito bhâ, en donde los griegos leían phâ; bhan, bhâs (phan, phas), fulgor; bhâsas, brillo; bhünus (phanus), hogar: griego, g4oc (pháos), luz, día; y en estilo poético, gozo, vida, salud; poc, putóc (phõs), phõtós), luz; gutóc (phatós), lúcido; péTyoc (phéggos); latín, fõcus, el hogar, la chimenea, fuego, llama; fax, tea, antorcha; godo, fon; alemán, Funhe; italiano, fuoco; francés, feu; portugués, fogo; provenzal, foc, fuoc, fuec; catalán, foch. Reseña histórica.—. Elemento que fué adorado como Dios entre los caldeos, los persas, los indios, los griegos y romanos, teniendo sus templos, altares y sacrificios. 2. Entre los egipcios, dió lugar al segundo período de la historia, Ilamado sabeísmo, una de las más célebres civilizaciones que conoce la humanidad, enriquecida por los monumentos de un arte sencillo, desnudo, ignorante; pero maravilloso por la severidad y la magnitud de la forma. 3. EL FUEGO sagrado era el que se conservaba sierpreaencandido anl d templos, y cuyo cuidado estaba encomendado á los sacerdotes y á las sacerdotisas. 4. Entre los romanos, Vesta era la diosa del FUEGO: y la extinción del que le estaba consagrado, se tenía por un presagio funesto. 5. EL FUEGO perpetuo de los egipcios debe referirse á los hechos fantásticos de la mitología. Fuego (TIERRA DE). Masculino.

Geografía. Archipiélago de la América meridional, situado al Sur de la Patagonia, entre el grande Océano austral y el Océano Atlántico meridional.—Se halla comprendido entre los 52° 3/ 55° 28 30° de latitud Sur y 61° 24 y los 70° 58 de longitud Oeste

del meridiano de Madrid, y separado del continente americano por el estrecho de Magallanes; el cabo Hornos, al Sur; el de San Diego, al Este; el de Orange, al Norte, y el de Los Pilares, al Oeste.—Forman este archipiélago, que mide 640 kilómetros de largo por 320 de ancho, un conjunto de islas montuosas, frías y estériles, cuyos volcanes estallan sin derretir la nieve que corona las cimas de sus montañas. El mar penetra en su territorio por numerosos canales; pero es su paso tan estrecho, las corrientes tan violentas y los vientos tan impetuosos, que los navegantes no se atreven á abordarle. Las lavas, granitos y basaltos que arrojan los cráteres de sus volcanes, cubren la superficie de sus costas: magníficas cascadas interrumpen á veces el sepulcral silencio de aquellos lugares; multitud de focas ó becerros marinos de diferentes formas invaden las bahías, flotan sobre las aguas ó reposan tranquilos en las playas sus masas enormes; bandadas de pájaros bobos y otras aves marinas del Océano Atlántico persiguen su presa, mientras que el apio, el berro y algunas plantas antiescorbúticas constituyen casi la única vegetación que el viajero encuentra en su camino. Tal es, en conjunto, el aspecto que presentan las costas meridionales y occidentales de este archipiélago: en las septentrionales y occidentales se muestra más pródiga la naturaleza, pues la elevación de las montañas va descendiendo suavemente á medida que se aproximan al Océano, y una espesa alfombra de brillante verdura tapiza y hermosea sus valles, poblados de bosques, de ganados, de liebres y de zorros.— La isla mayor y más oriental recibió de los ingleses el nombre de King Charle’s-Land (Tierra del rey Carlos); la más occidental es la Desolación y una tercera se denominó isla Clarence. Entre los canales, que separan estas tres islas, se encuentran además varios islotes. Tres de las islas que se hallan al Mediodía, la de Londonderry, Hoste y Navarín, están separadas de la tierra principal por un canal largo y estrecho que King llamó del Beagle, que era el nombre del buque que mandaba; otra isla, bastante considerable, situada en la extremidad oriental de la TIERRA DE FUEGO, fué descubierta por Lemaire, y Ilamada Tierra de los Estados; el estrecho que la separa del grupo principal, recibió el nombre de Canal Lemaire. En la isla más meriodional de otro grupo, denominado la Ermita, distínguese el cabo de Hornos, punta extrema de la América meridional. En este mismo archipiélago empieza la cadena de los Andes, cuyas montañas, á pesar de no exceder de 1.000 metros en su mayor altura, se encuentran casi siempre cubiertas de nieve. Los pescadores que habitan este país, cuyo verdadero nombre parece ser Jacanacus, son de mediana estatura, de ancho rostro, carrillos prominentes y nariz aplastada: se visten con las pieles del buey marino, habitan en inmundas cabañas de forma cónica, se alimentan de peces y caracoles, y son tan negligentes y sucios, que apenas se distingue el verdadero color de su piel. Los que moran en la bahía del Suceso son menos miserables: una tribu de esta nación se extiende á lo largo de la costa occidental del continente opuesto á este archipiélago.

Historia.—El primer navegante que visitó este país fué Magallanes, el cual le bautizó con el nombre de TIERRA DE FUEGO, con motivo de los numerosos volcanes que encierra; Cook descubrió el puerto de Christmas; sir John Banks y el doctor Solanger le abordaron en 1768.—Sobre la punta oriental de esta comarca, levantaron los ingleses el establecimiento de Hopnaro para que sirviese de refugio á los buques que se dedican á la pesca de la ballena, así como á los navegantes ingleses que cruzan aquellas aguas.

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