Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Detestable

tomo 2 · página 160 · ver la página del original

Detestable. Adjetivo. Abominable, execrable, digno de aborrecimiento.

ETIMOLOGÍA. Detestar: latin, detestabilis; italiano, detestabile; francés, détestable; catalán, detestable.

SINONIMIA. Detestable, execrable, abominable. Detestable es lo que merece condena ó censura.

Execrable, lo que merece maldición.

Abominable, lo que nos causa escándalo. La primera palabra tiene un uso frecuente y general en nuestra lengua. Todo lo que se hace mal es detestable. Supongamos que alguno no es feliz en el ejercicio de la palabra: tiene una detestable conversación. Otro aproxima mucho su semblante al nuestro para hablarnos: tiene una detestable costumbre. Se habla del orgullo, de la necesidad, de la embriaguez, de la murmuración: todos esos son vicios detestables. Execrable se aplica únicamente á hechos del orden moral, dominando la idea de una perversidad sin límite; perversidad tan grande, que no teniendo entre los hombres castigo que baste, merece ser maldita. La crueldad de Fayel, que presenta á Gabriela de Vergy el corazón del valiente Couci, es una crueldad execrable. A bominable se refiere á todo atentado cometido contra la idea de Dios, de sus templos, de sus sacerdotes, de sus vírgenes. A bominación, en el lenguaje de la Santa Biblia, quiere decir ídolo. De manera que, propiamente hablando, abominación es idolatría; esto es, adoración á una falsa divinidad. Por extensión, se llama abominable todo lo que es impío. En Asia, y aun en Grecia, se celebraban todos los años ciertas solemnidades en que se convertía la deshonestidad más escandalosa en honor divino. Tales fiestas eran otras tantas abominaciones. Lo detestable puede consistir en un defecto, en un mal hábito, en una manía, en cualquier capricho. Lo exccrable supone un gran crimen, una espantosa depravación del sentimiento. Lo abominable, una gran impiedad, una espantosa depravación de la creencia. Lo detestable puede hacer reir. Lo execrable hace palidecer. Lo abominable nos hace rezar. Es detestable un hablador. Es execrable un asesino, un parricida. Es abominable un sacrilego.

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