Roque Barcia · 1880-1883
Comprender
página 969 · ver la página del original
Comprender. Activo. Abrazar, ceñir, rodear por todas partes una cosa.
Contener, incluir en sí alguna cosa. Usase también como recíproco. I Entender, alcanzar, penetrar.
ETIMOLOGÍA. Latín comprehendère y comprendère; de cum, con, y prehendère ó prendère, coger, como en Plauto; PREHENDERE aliquem mendacii, coger á uno en mentira; PREHENDERE stilum, coger la pluma para escribir, en Cicerón; PREHENDERE oras Italie, coger las playas de Italia, esto es, ganar tierra, abordar á la orilla, en Virgilio: italiano, comprendere; francés, compendre; provenzal, comprendre, comprener: catalán, compéndrer.—El sentido intelectual que tiene en el romance el verbo comprender, vino sin duda del latín comprehendère, como se ve en el ejemplo de Cicerón: CoM PREHENDERE aliquid cogitatione, percibir por la meditación, por el pensamiento.
SINONIMIA. Comprender, penetrar. Estudio una tesis cualquiera; mi entendimiento busca las ideas que contiene; percibo las varias relaciones que entre ellas existen; mi raciocinio abraza, por fin, el todo filosófico, moral, religioso ó político que hay en aquel estudio. Ahora puedo decir que comprendo la tesis. Después acudo á mi intención, á mi sentimiento, á mi fantasía; hago valer recuerdos, indicios, sospechas, todo, y penetro al cabo la intención oculta que se propuso el autor de la tesis, cuyo sentido lógico comprendí. Una hija cuenta á su padre la historia de un amor que tiene. El padre oye y comprende la historia. Viene el novio, la mira y penetra con una ojcada el secreto de su corazón. En la comprensión suele no entrar más que la parte de raciocinio, el sentido ideológico de la cosa que se comprende. Es un estado del entendimiento. En la penetración así entra el raciocinio como la voluntad, como el ingenio, como la astucia, como el ardid, hasta la malicia. La penetración no se contenta con la fórmula intelectual, con lo que la cosa significa psicológicamente considerada, sino que quiere descubrir la parte de intención, el espíritu que se oculta muchas veces detrás del raciocinio. El que desea comprender, observa y estudia. El que desea penetrar, está impaciente. En muchos casos, para comprender. basta oir. Para penetrar, no basta á veces comprender. Se comprende un sistema. Se penetra un misterio. El hombre comprende. La mujer penetra.
la historia de «comprender», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra