parafango
En 6 obras de la biblioteca, de 1786 a 1917: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1786-1793 Terreros
Esteban de Terreros y Pando, Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes · la obra
Parafango, pág. 35 · el artículo y su página del original →
PARAFANGO, Ilaman á unas baquetas, que en los coches de estribo se ponen al uno y otro lado de los dos estribos, para estorbar que el fango, ó lodo que pueden sacudir las ruedas manche, ó ensucie al que va al estribo.
1846-1847 Domínguez
Ramón Joaquín Domínguez, Diccionario nacional · la obra
Parafango, pág. 1329 · el artículo y su página del original →
Parafango, s. m. Baquetas colocadas en los estribos de los coches, para impedir que el lodo que despiden las ruedas, manche al que va al estribo.
1847 Salvá
Vicente Salvá, Nuevo diccionario de la lengua castellana · la obra
Parafango, pág. 799 · el artículo y su página del original →
PARAFANGO. m. Resguardo de vaqueta ó hierro con qu se impide que las ruedas de los coches salpiquen de lodo lo estribos y las partes inmediatas á estos T PARAFERNALES (BIENES), m. pl. V. BIENES PARAFER
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Parafango, pág. 59 · el artículo y su página del original →
Parafango. Masculino. Baquetas colocadas en los estribos de los coches. ETIMOLOGÍA. Para, de parar, detener, y fango.
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Parafango, pág. 685 · el artículo y su página del original →
Parafango. Masculino. Baquetas colocadas en los estribos de los coches. ETIMOLOGÍA. De para; de parar, detener, y fango.
1917 (2.ª ed., s. a., antes de 1919) Alemany
José Alemany y Bolufer, Diccionario de la lengua española · la obra
Parafango, pág. 1262 · el artículo y su página del original →
PARAFANGO. (de parar y fango). me Art. y Of. Pequeña faja de vaqueta. de unos veinte centímetros de anchura y de setenta centímetros a un metro de longitud desarrollada, que se coloca delante y encima de cada rueda de los carruajes, para resguardar de las sal picaduras del lodo que despiden er virtud de la fuerza centrífuga desarro. llada por. su rotación cuando la mar cha es rápida