maja
En 6 obras de la biblioteca, de 1846 a 1917: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1846-1847 Domínguez
Ramón Joaquín Domínguez, Diccionario nacional · la obra
Maja, pág. 1128 · el artículo y su página del original →
Maja, s. m. Especie de culebra corpulenta, de la isla de Cuba.
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Majá, pág. 586 · el artículo y su página del original →
Majá. Masculino. Zoología. Espe cie de culebra corpulenta de la isla de Cuba.
1884 Oficial 1884
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 12.ª ed.) · la obra
Maja, pág. 664 · el artículo y su página del original →
Maja. m. Especie de culebra corpu lenta de la isla de Cuba.
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Majá, pág. 205 · el artículo y su página del original →
Majá. Masculino. Zoologia. Especie de culebra corpulenta de la isla de Cuba.
1899 Oficial 1899
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 13.ª ed.) · la obra
Majá, pág. 622 · el artículo y su página del original →
Majá. (Voz caribe.) m. Culebra de color amarillento, con manchas y pintas de color pardo rojizo, simétricamente colocadas, que crece hasta dos metros de longitud y veinticinco centímetros de diámetro por el medio del cuerpo, No es venenosa y vive en la isla de Cuba.
1917 (2.ª ed., s. a., antes de 1919) Alemany
José Alemany y Bolufer, Diccionario de la lengua española · la obra
Maja, pág. 1066 · el artículo y su página del original →
MAJA. f. Amér. En Chile, en la provincia de Chiloé, majadura o maja miento de manzanas para fabricar sidra MAJÁ. (Voz caribe). m. Culebra de color amarillento, con manchas y pintas de color pardo rojizo, que crece hasta dos metros de longitud y veinticinco centímetros de diámetro por el medio del cuerpo. No es venenosa y vive en los bosques cubanos.
acepción con acepción en el diccionario oficial →