lanaria
En 12 obras de la biblioteca, de 1786 a 1917: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1786-1793 Terreros
Esteban de Terreros y Pando, Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes · la obra
Lanaria, pág. 418 · el artículo y su página del original →
LANARIA, planta comun en Flandes, sirve para tenir de amarillo. Fr. Herbe á coton. Lat. Filágo: otros radicula, y herba lanária. Las hojas, y ramas son lanudas, lo cual le dió nombre, V. Laguna, sobre Diosc. Trev, &c.
1817 Oficial 1817
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 5.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 516 · el artículo y su página del original →
LANARIA. S. F. Yerba de que man en lbs lavaderos para limpiar la lana : echa flores amadiesiy u est fieas siter de raene: ta naria
1822 Oficial 1822
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 6.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 481 · el artículo y su página del original →
LANARIA. s. f. Yerba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana: echa flores amarillas, y su raiz tiene sabor de rábano. L- naria,
1843 Oficial 1843
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 9.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 428 · el artículo y su página del original →
LANARIA. f. Yerba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana : echa flores amarillas, y su raiz tiene sabor de rábano. Lanaria.
1846-1847 Domínguez
Ramón Joaquín Domínguez, Diccionario nacional · la obra
Lanaria, pág. 1064 · el artículo y su página del original →
Lanaria, s. f. Bot. Especie de plantas liliáceas, originarias del cabo de Buena - Esperanza, cuyas flores son amarillas, y su raiz tiene sabor de rábano; úsase en los lavaderos para limpiar la lana.
1847 Salvá
Vicente Salvá, Nuevo diccionario de la lengua castellana · la obra
Lanaria, pág. 646 · el artículo y su página del original →
LANARIA. f. Yerba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana : echa flores amarillas, y su raíz tiene sabor de rábano.
1869 Oficial 1869
Real Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 11.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 455 · el artículo y su página del original →
LANARIA. f. Hierba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana : echa flores amarillas, y su raíz tiene sabor de rábano.
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Lanaria, pág. 328 · el artículo y su página del original →
Lanaria. Femenino. Botánica. Hierba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana: echa flores amarillas, y su raíz tiene sabor de rábano. ETIMOLOGIA. Lana: latin, lanãrla herba; francés, lanaire.
1884 Oficial 1884
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 12.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 628 · el artículo y su página del original →
Lanaria. (Del lat. lanarta herba.) f. Hierba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana: echa flores amarillas, y su raíz tiene sabor de rábano.
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Lanaria, pág. 68 · el artículo y su página del original →
Lanaria. Femenino. Botánica. Hierba de que usan en los lavaderos para limpiar la lana: echa flores amarillas, y su raíz tiene sabor de rábano. ETIMOLOGÍA. Del latin lanaría herba: francés, lanaire.
1899 Oficial 1899
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 13.ª ed.) · la obra
Lanaria, pág. 587 · el artículo y su página del original →
Lanaria. (Del lat. lanaría herba, hierba lanera, porque suele usarse en los lavaderos para limpiar la lana.) f. Jabonera, 5.? acep.
1917 (2.ª ed., s. a., antes de 1919) Alemany
José Alemany y Bolufer, Diccionario de la lengua española · la obra
Lanaría, pág. 1005 · el artículo y su página del original →
LANARÍA. (del lat. lanaria herba, hierba lanere, porque suele usarse en los lavaderos para limpiar la lana). f. Bot. Jabonera, 5.* acep.
acepción con acepción en el diccionario oficial →