doctrinario
En 6 obras de la biblioteca, de 1846 a 1917: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1846-1847 Domínguez
Ramón Joaquín Domínguez, Diccionario nacional · la obra
Doctrinario, pág. 637 · el artículo y su página del original →
Doctrinario, ria. adj. y. s. Partidario de un sistema, de una doctrina; hombre de doctrinas. || Pedante, que anda vendiendo ciencia.
1870 Gaspar y Roig
Nemesio Fernández Cuesta (dir.), Diccionario enciclopédico de la lengua española · la obra
Doctrinario, pág. 809 · el artículo y su página del original →
adj. : pártidario de las doctrinas, aficionado a ellas. =Polit.: dase este nombre a la persona de doctrinas restrictivas y poco favorables a la libertad
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Doctrinario, pág. 238 · el artículo y su página del original →
Doctrinario, ria. Sustantivo y adjetivo. Partidario de una doctrina. ETIMOLOGÍA. Doctrina: francés, doctrinaire.
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Doctrinario, pág. 875 · el artículo y su página del original →
Doctrinario, ria. Adjetivo. Partidario de una doctrina. Usase también como sustantivo. Pedante. ETIMOLOGÍA. De doctrina: francés, doctrinaire.
1899 Oficial 1899
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 13.ª ed.) · la obra
Doctrinario, pág. 367 · el artículo y su página del original →
Doctrinario, ria. adj. Dícese del que, siguiendo la doctrina de los filósofos eclécticos y delos publicistas franceses del tiempo de la Restauración, hace radicar en la inteligencia humana el principio de la soberanía, y aplica fórmulas abstractas y d priori á la gobernación de los pueblos. Ú. t. e. s.
1917 (2.ª ed., s. a., antes de 1919) Alemany
José Alemany y Bolufer, Diccionario de la lengua española · la obra
Doctrinario, pág. 612 · el artículo y su página del original →
DOCTRINARIO, RIA. adj. Dícese del que, siguiendo la doctrina de los filósofos, eclécticos y de los publicistas franceses del tiempo de la Restauración, hace radicar en la inteligencia humana el principio de la soberanía, y aplica fórmulas abstractas y a priori a la gobernación de los pueblos.