casuistica
En 6 obras de la biblioteca, de 1857 a 1917: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1857 Marty Caballero
Luis Marty Caballero, Vocabulario de todas las voces que faltan á los diccionarios de la lengua castellana · la obra
Casuística, pág. 59 · el artículo y su página del original →
CASUÍSTICA, s. f. Parte de la teología moral, que trata de los casos de conciencia.
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Casuistica, pág. 811 · el artículo y su página del original →
Casuistica. Femenino. Teología. Parte de la teología moral, que trata de los casos de conciencia. ETIMOLOGÍA. Casuista: latin canónico, cãsuistìca; catalán, casuística; francés, casuistique.
1884 Oficial 1884
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 12.ª ed.) · la obra
Casuistica, pág. 225 · el artículo y su página del original →
Casuistica. f. Parte de la teología moral, que trata de los casos de conciencia.
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Casuistica, pág. 166 · el artículo y su página del original →
Casuistica. Femenino. Teologia. Parte de la teología moral que trata de los casos de conciencia. ETIMOLOGÍA. De casuista: latin canónico, casuistica; catalán, casuistica; francés, casuistique.
1899 Oficial 1899
La Academia Española, Diccionario de la lengua castellana (diccionario oficial, 13.ª ed.) · la obra
Casuística, pág. 209 · el artículo y su página del original →
Casuística. f. Parte de la teología moral, que trata de los casos de conciencia. Casuístico, ea. adj. Perteneciente ó relativo al casuísta ó á la casuistica.
1917 (2.ª ed., s. a., antes de 1919) Alemany
José Alemany y Bolufer, Diccionario de la lengua española · la obra
Casuistica, pág. 351 · el artículo y su página del original →
CASUISTICA. (de casuista). f. Parte de la taglezia moral que trata de los ca
acepción con acepción en el diccionario oficial →