androclea
En 3 obras de la biblioteca, de 1857 a 1887: cada una con su definición, tal como la imprimió, y el enlace a su artículo y a la página del original. La grafía es la de cada época.
1857 Marty Caballero
Luis Marty Caballero, Vocabulario de todas las voces que faltan á los diccionarios de la lengua castellana · la obra
Androclea, pág. 24 · el artículo y su página del original →
ANDROCLEA, s. f. mit. Una de las hijas de Antipeno, que se sacrificaron por la salud de los tebanos, segun la respuesta del oráculo, quien habia dicho que la ciudad nunca se vería libre del poder de sus enemigos, sino se encontraba alguno de las mas ilustres familias, que quisiese sacrificarse, á cuyo fin todas las hijas de Antipeno se quitaron la vida.
1880-1883 Barcia
Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico · la obra
Androclea, pág. 311 · el artículo y su página del original →
Androclea. Femenino. Mitología. Una de las hijas de Antipeno, que se sacrificaron por la salud de los tebanos, según la respuesta del oráculo. Este había dicho que la ciudad nunca se vería libre del poder de sus enemigos, si no se encontraba alguno de las más ilustres familias que quisiese sacrificarse, á cuyo fin todas las hijas de Antipeno se quitaron la vida. ETIMOLOGÍA. Griego andrós, genitivo de anêr, varón, y Aléos, gloria, celebridad: «gloria de los hombres.»
1887-1889 Echegaray
Roque Barcia y Eduardo de Echegaray, Diccionario general etimológico (Echegaray) · la obra
Androclea, pág. 318 · el artículo y su página del original →
Androclea. Femenino. Mitologia. Una de las hijas de Antipeno, que se sacrificaron por la salud de los tebanos, según la respuesta del oráculo. Este había dicho que la ciudad nunca se veria libre del poder de sus enemigos si no se encontraba alguno de las más ilustres familias que quisiese sacrificarse, á cuyo fin todas las hijas de Antipeno se quitaron la vida. ETIMOLOGÍA. Del griego andrós, genitivo de aner, varón, y kléos, gloria, celebridad: "gloria de los hombres., Androdamas Masculino. Antigüedades. Piedra que los antiguos consideraban eficaz contra la ira. ETIMOLOGIA. Del latin andródamas, piedra preciosa; del griego avòpoòápac (androdámas).