Diccionario etimológico de la lengua castellana

Pedro Felipe Monlau · 1856

De

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De. De esta preposicion hemos hablado considerándola como prefijo en la Tabla correspondiente (pág. 131). Aquí añadirémos ahora que el de precediendo á los apellidos se ha querido mirar como partícula nobiliaria, ó que denota nobleza de alcurnia : pero, nada mas inexacto, porque el de únicamente precede á los apellidos cuando estos se tomaron de nombres de pueblo, lugar ó territorio, sobre el cual se ejercia señorío ó jurisdiccion, Fuera de estos casos nada significa el de, y es muy ridículo anteponerlo al apellido creyendo que de por sí atestigua nobleza. Las familias de Inigo Arista, Jorge Manrique, Pedro Giron, Hernan Cortés, etc., sin de, eran y son mucho mas ilustres que las de Juan de las Viñas, Perico de los Palotes ó Márcos de Obregon....!

Lo que hay es que muchos apellidos se tomaron de nombres de pueblos que habian sido conquistados ó gobernados por los sugetos ó por sus familias, como los de Baena, Cáceres, Carmona, Córdoba, Madrid, Oviedo, Salamanca, etc., ó por el señorío que obtuvieron, como Alarcon, Henestrosa, Hijar, etc.; y anteponiendo el nombre pratronímico al del pueblo conquistado ó de señorío, resultaron los apellidos Alvarez de Toledo, Fernandez de Córdoba, Fernandez de Hijar, Lopez de Haro, Ponce de Leon, Ramirez de Arellano, Velez de Guevara, etc., que son apellidos compuestos y de ilustre orígen : pero fuera de este caso, repetimos, el de ó no significa nada, ó es una parodia necia. Siempre que el de no se puede subentender precedido de las palabras baron, conde, conquistador, gobernador, marqués, se ñor, etc., hace muy pobre efecto en los apellidos.—V. APELLIDO, PATRONÍMICO y SOBRENOMBRE.

—Acerca de esta preposicion separable tan usada dirémos tambien que las locuciones el hombre de los hombres, la perla pr las perlas, el sabio de los sabios, el siervo de los siervos, y otras análogas, que se oyen con frecuencia, singularmente en el estilo familiar, por, el mejor de los hombres, la mas preciosa de las perlas, el mas eminente de los sabios, el mas humilde de los siervos, etc., son verdaderos hebraismos. Los hebreos dijeron : el Cántico DE los cánticos (el cántico por excelencia), el Santo de los santos (el muy Santo), Vanidad DE las vanidades (la mayor de las vanidades), etc.—Hebraismos son tambien, y de igual valor significativo, las locuciones bella ENTRE las bellas, pobre ENTRE los pobres, y otras parecidas, en las cuales el de está sustituido por entre.

Las locuciones familiares el bonachon del padre, ciego de mí, desgraciado de tí, la tonta de la criada, el tuno del mercachifle, etc., deben considerarse como latinismos. Plauto dijo scelus viri (canalla del hombre), monstrum mulieris (mónstruo de mujer).

—Y á propósito de hebraismos, «con la lengua hebrea se conformó la caste»llana (dice el autor del DIÁLOGO DE LAS LENGUAS) en no variar los casos, por»que en el singular tienen todos ellos una terminacion y en el plural otra; así »como bueno y buenos, hombre y hombres. Con la mesma lengua se confornma en poner en muchos vocablos los acentos en la última; y en usar mu»chas veces el número singular por el plural; y así dice mucha naranja, »passa ó higo, por muchas naranjas, passas ó higos. Confórmase tambien »con ayuntar el pronombre con el verbo: Dadle, y tomaráse, como parece »por este refran, Al ruin dadle un palmo y tomarseha cuatro.»—Véase lo que hemos dicho sobre los afijos, en los párrafos 47, 48, 49 y 50 de los RUDIMENTOS.

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