Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana

Rufino José Cuervo · 1886-1893

A

tomo 1 · página 1 · ver la página en el escaneo

DE LA LENGUA prep. Son tan variadas sus significaciones A. y usos y se tocan sus acepciones con medias tintas tan tenues, que es empresa sobremanera ardua clasificarlas reduciéndolas á contornos perfectamente delineados. Al intentar explicarlas, las dividiremos en dos grandes grupos, según que en ellas se indica movimiento, tendencia, ó bien reposo, situación. En el primero se comprenden dirección con movimiento de aproximación hacia un objeto, real ó figurada, efectiva ó afectiva, y también dirección sin aproximación, exposición; término de la extensión en el espacio ó en el tiempo; aplicación, ocupación; conveniencia, oportunidad; objeto ó fin; blanco ó término de una actividad, hasta convertirse la particula en signo del dativo y del acusativo. En el segundo grupo sirve de base la idea de cercanía, y de ahí se pasa á la de situacion en general en el espacio y en el tiempo; la idea de proximidad en el lugar se convierte en la de conformidad, acuerdo; y al denotar la correspondencia entre hipótesis y apódosis aparece como signo de condición; se desvanece finalmente hasta denotar el modo, el precio, el instrumento. La idea de coexistencia en el tiempo sugiere la relacion de ocasión, causa.

Explicanse, para terminar, algunas expresiones clipticas. Tal es el rasguño de este artículo. uno de los más difíciles en el diccionario de las lenguas romances. Al considerar el desenvolvimiento de las acepciones, conviene, eso sí, tener presente que, lo mismo que sucede en otras palabras, su enumeración no presupone un orden recto ascendente ó descendente, pues las hay que son colaterales. La naturaleza de esta palabra ha exigido alguna ampliación en las noticias históricas y etimológicas. N Y REGIMEN CASTELLANA 1. (1) a) Indica la dirección del movimiento al principiar y en su duración. Me dirijo á Cartagena. Va á su casa. Trac una carta á Bogotá. Fue llevado á la cárcel. Se arrojó al agua. « Llovían en ella ochavos y cuartos como piedras à tabfado. » Cerv. Nop. I (R. f. 161e). « Volvieron [Camacho y sus parciales! las espadas á sus lugares. » Id. Quij. 2. 21 (R. 1. 1191). « El jumento se volvió á su amo. » Id. ib. 2. 11 (R. 1. 4261). « Un accidente Le obligó á retirarse á las Asturias. » Alarcón. La culpa busca la pena, 1. 7 (R. 20. 1973). « Lleguen el coche, Ricardo. Y á San Sebastián aprisa. » Id. Mudarse por mejorarse, 3. 10 (R. 20. 1173). « Blancos paños le vestian Como la nieve del monte,! Y al sepulcro le conducen Cubierto de bellas flores. » Mor.

Hamlet, 4. 13 (R. 2. 530). « El mismo amor v reverencia de los pueblos que se habia granjeado en Nápoles por su moderación, mansedumbre, sabiduría y prudencia, le siguieron á Sicilia. » Quint. Princ. de Viana (R. 19. 2421). — 2) La palabra denotativa del movimiento puede ser no sólo un verbo, como en los casos anteriores, sino un nombre. « Espero respuesta desta y la resolución de mi ida á la corte. » Cerv. Quij. 2. 52 (R. 1. 5152). « [Lal vuelta de Luscinda á su casa.» Id. ib. 1. 47 (R. 1. 3872). — 6) Es curioso el uso poético para traducir la vaga significación local del dativo latino en it clamor caelo. « Advertido el peligro, al aire suena Una confusa voz. » Cerv. Viaje, 5 (R. 1. 6911). « Al cielo suena Confusa vocería. » León, Poes. 1,/ Qué descansada vida (R. 37. 34). « La voz al cielo) Confusa y varia crece. » Id. ib. 1, Prof. del Tajo (R. 37. 51). — ») Expresa la misma relación tratandose de cosas inmateriales. La

desgracia nos lleva á la religión. Me vino á la mentoitt aquel sueemo. Mever à volera. á compastón, á adn Itaton. « Beindito -ca- para siempre, Dios mio, que con tales cadenas me premdiste. V (des puans ccllaste a mu (ton para (levarlo à ti. Guan. Mom. »ndu crist. 6. 5. § ★ (h. s. .4). Vauns à dras (osds que también importan harto, aunque parecen menudas.

» Sta. Ter. Cam, perf. 12 (R. 53. 3322). Esta es una humildad falsa que el demonio inventaba para desasosegarme y probar su puede traer el alma á desesperación. » Ead.

Fotu, l.55. 211 Asi cada cual mire que pelca Par su thus, por su rer y par la vida, Que no puede salvarla de otra suerte! Sino es travendo al cuenngo á muerte. Erc. trauc.

21 H. 1. 91. e) Otra- Veccs mmia la dirección no efectiva sino tan sólo en la inten «1on. Ll unar à las armtas dal. eu arman. E.x rilur una varta á dgnno ad alaguem. Caudenar à lis tieras, á̀ gueris, á tauerte. "» Como desvanecimiento de esta acepción pudiera considerarse la de estas frases : Echar á buena a ntala partre: Mharat, maputai á lgnaramta; Tomar á exageración; Interpretar á flojedad. « Ninguna cosa que hiciese le seria contada á gran valentía, si la hiciese usando de su poder absoluto. » León, Nomb. 2. Brazo (R. 37. 1192). « Pues derir à un murimurador que es la voluntad de Dios querer tanto para su prójimo vumu para m, un lo purde puncrápamucia » Sta. Ter. Cum, perf. J2 R. ». Golli.. Nores á culpa del Señor si se dejan vencer, que él n° les depatá de amun'hste el tin de la batalla. » Ead. ib. 34 (R. 53. 362t). — e) Sucle conuetar hstiltdad. Ne tuc àllos. N° abalanto al ladón. (errió à cl. « Siltó al loce y no le dejó hueso sano. » Cerv. Quij. 2, prôl.

R. 1. 404). — 1) Tratándose de personas, sucle indicar meramtente el acerca.-e á elle con eun obpete; pero en esta quoxtude Iót nO se «hala eu ocaciones «oma termi ve del movimucuto 1a personta misina, miu» el bigat ó panto «a mudad. eua don le se halla. Determmó de entiarie á su hermana mavoi cat "e mmton de pedule unos dmneros. (mit. Ouy. t. 27 (F. '1 321-.. Se tux à Mixcluno y le duu¬— L ab. t. 34 R. 1. 34i8. Con malencónn «mblante entré (Sanch] a -u ama. el cual "ahlm de despertal » Id. mb. l. 37 R. t. 58Tmmlocillo y Lagodio, hermanos destos muertos, desconfiados de sus fuerzas, huyeron del poligtp. V xe lucran a lus «Ietadores llomia VIendosta. Mr. Ilist tespo 5. 1 (R. 30. 118t). « Vieron parte de este destroro algnnos espaneles, que vmuran a Carte con la votn ta de su cacandala. »ls Cunq dr Me. 2. 12 f e8. 217 Prmuaudn alguu si-tento. Llgne a vuestos card.es Cald Mitur del mal u del bu.!MR7 A1» « Quiere estar encubierto ! Hasta que llegue la mmp. Par no n a mu padr eu uem Min II parmidn en la vart.. I. EWi " 41" (Muudo tutente (ueuuu von «-1 rchoux "e ru pul «I° poduc ty tuate b antirmetaln! " «I hare mn a pustara purre que puede rut nderxe Adimitil à vel cide vu mistrtae Ulta vendrá que se deshaga este agravio, y que veun oidas á justicia las querellas de la houra divina, » Pran, tiue. T. Adi. o. 21 2. a) Fija el término hasta el cual llega el movimiento ó la extensión, el punto de conta-to. Mmupxe a la purd. xue tIerIe llre u al mn. Aphei «d bal-amo á la hrandue El agu da á la cmtura. Iven al sucta. Iun o cara á otta. « Non dandore de su llenr, »um sa alcuza y púsosela á la boca. » Cerv. Quij. 1. 18 H. 1 212*, Las holonesas tstu bursqueña y mntilla negra. V ésta mun estie ha lautu que apenas les llega á medra espalda. « Mot. tibr. post. 1. p. 327. Quien el humida cienn á la vmtura (m do- Vtres à Vrecs prle ifi.

Lle, trauc. 22 R. 17. Nil. Montvint áspera, valles al abismo, sierras al cielo. » Metd, Aarra dr Fan. " R. b. Indica adición ó agregación: pero. segúu el verbo de que dependa, denota incorporación: Vxresarse á la familia: ó vuxtaposición : Añadir 41 Fe11°4 la verttu. El homtu. entendimiento, tiene otras facultades que le pouen en relación con las cosas. » Balmes, Filus. vlem. Lart. I. 2 D. " la mus relación tratándose de cosas inmateriales. Llegué á pensar que estaba loco. Adhirió á opinion. Las erratas suben á ciento. Reducir á mimero ó guartsma. Sun diz à la más. (u tin a lo mhus la dijeran. « Vo lio de - lo palabra áspera ni dura, no se acuitó ni abajó à ruegos, ni suplicaciones ni lágrimas. » bmn. 11 de n muuxal. I mure, pur la man.

R. N. 7 Vomn de habeis humullade a estur en ese vil trono de ta cruz, temend pou gente de quanda unos cuueles y viles colladlas que nui a crsan de Vitupermes" » Purmde. lled. 1. 11 2.502 L pisibe que el mmn le un bmbre tuei do te deam A tm desmmpestura" 1 pe. El aux utr on et lupir. 2. 1 H. 27. 27" (hg uuns va la can Iidad deste brara. Y aquelle a que se Mmendo su tuerri e leevu. Nomb 2.Hru?o di 37. 110i. « Tuve al heudne por perdude »" mate, l lma pei deslamatad» Vdeshncha! cau-cio de Mor. » b Mhi 1 Radie U Muxe). « Ya te adumrr. ra . Il. »t en este de E MAMITMONINN V leeni eu lammim h. toani Ent di ol. Ir L hbmn lempom tttul dd l.Llomenen. mala à mias "a del. Mar (lla pont, 1 p. 17?. 1e postillones del todo evecrables : lerdos, sordoshustiros estatador.- aun pudle mus elu á 1. P 24 Vue se omh omen el temo tilo- los dias Vmiemque Ausu V mleume lo aplunen a dumi Id La mmmmba naa, t. Pil1 2. Ml « l as umise esta es stete de lus meve, porque (Mluqe y hoest dru ve à "mumane!. --- » «oupmhun en cauduen al pur ste nmis V partechus Id trr de tos petintes H. 2 h! «Tueained a no cabt 4» dele de sri la luz de los a 1ubes «Muda haxta la nusia veid ud tmm en ella unumsa de mentua » U de ti las La di Ntie.! 1i Pl. « I psirimu "n me « h dlla desdi lunen upuel «uneleen etVE E! MImuml a ue valmi mt- «Id (hp do " 410. l C. Btr « Vres cuteuvas à ue me

derse dudar, que los medios de ataque eran mfimtamente mavores que los de delensa. » Quint. Cartas à L. Holland, 9 (R. 19. 5822). « A no poder más. Mudo intento : si pudieres, ! Ilaz lomismo » Alarcón, La iudastria y la suerte, I. 10 (i. 20. 242). c) Aplicada al tiempo. Aguardar á que amanezca. El enfermo no llegará á mañana. « En esto, á lo más largo, podía gastar tres ó cuatro años. » Cerv.

Nor. 5 (R. 1. 1591.. ab. En todos estos casos, si se indica con de ó desde el punto donde comienza una distancia ó duración ó el objeto de que se parte para una comparación, " tija clotro extremo. De aqui á Roma. De mañana á tarde. Del dicho al hecho hay gran trecho. « De hoy á mañana »e M Trova tamosa abrasada.» Lope. La fuerza tustimosa, L. 3 d. 11. 2582). « Desde Bolsena á Acquapendente es frondoso el pais. » Mor. Obr. post. 1, p. 433. « Los quince últimos días de diciembre ha habido un trmporal tan dexhecho, que, de más de treinta años á esta parte, no se ha visto otro que se le pueda comparar. » Id. ib. 2, p. 391 « Ya ve usted lo que va del pretender al conseguir. » Id. ib. 2. p. 250. — « Del hilo al pabilo, del pabilo á la horca. » Refr. en el Comend. tiriego. — Aca, ullu, arriba, alajo, adlante, atrás, envuelven la prep. á en estas contraposiciones, así como en otros casos. Véanse estos artícalos y el de husta, que puede recmplazar la partícula de que vamos tratando. a. a) Denota la dirección sin movimiento real de aproximación. Alzar los ojos al cielo. Volverse á la pared. Mirar al suelo. « Caserta es ciudad pequeña situada á unas cuatro leguas al norte de Nápoles. » Mor. Obr. post. 1, p. 357. « Hizo volver las proas de las galeras á la ciudad. » Cerv. Nov. 9 (R. 1. 2062). « Unas veces miraba al suelo, otras al cielo. » Id.

Quij. L. 26 R. 1. 218-. « En cualquier lugar que cayere el madero, al austro ó al aquilón, allí quedará. » Venegas, Agonia, 3. 21 (Mist. 3. 11t. « La pel en sangre y en sudor bañada. U cielo á cada paso vuelto, brama. » Valb.

Bern. 9 (R. L. 2.22). « La» galeras habian cambiado de fondeadero, se habían aproximado y mantenían las proas á la tierra.» 4. Sauv. Musan. 1. 28 (5. 117). 4) A este concepto se reducen las siguientes expresiones : Busco una casa con ventanas á la calle. « Este es una sala baja! Junto á la cárcel, mas tiene Sus dos puertas á la plaza. » Lope, El bobo del colegio, 2. 4 (R. 24. 1833). « También en medio del agua! Otras dos [casasl estaban hechas A modo de cenadores. Con mil colores diversas,! Coronadas por lo alto, (Y á todas partes abiertas.» Id. Los ramilletes de Madri, 3. 16 (R. 52. 3222). « Puerta tiene aquesa alcoba A ese pequeño retrete. » Cald. La dama duende, 3. 11 (R. 7 1852). « En aquel salón que tiene! Los balcones á la plaza. Dos ilustres personajes! En gran silencio estaban.» A. Saav. El alcazar de Serilla, 2 (3. 19). — R) Metafóricamente. Convertirse á Ihos. Aspirar al cielo, al mando. c) En ciertas frases connota oposición, situación en Frente. Cara á cara. Boca á hoca. « Ya está á pie el tiran Señor; pucde- atento ! Verle á tu gusto, que el cristiano puede! Mirarle rostro á rostro á su contento. » Cerv. La grun suttana, 1 (Cum. 2. 59). « Se van poco á poco retirando Rostro á rostro con pasos perezosos Cubiertos de un humor y espeso aliento. » Erc. Arauc. 4 (. 17. 191). « Los fieros araucanos aflojaron, ! Y rostro á rostro en paso concertado, Quebrantado el furor, se retiraron. » Id. ib. 20 (R. 17. 751). « Si esto decia él, aun antes de la institución deste divino sacramento, , qué dijera agora, cuando en él y por él tenemos á Dios presente, que nos ve y le vemos, y con quien rostro á rostro platicamos ? » tiran. Mem. Pida crist. 6. 6, § 4 (R. 8. 3582). « Están los campos frente á frente. » Mto. El licenciado Vidriera, 1. 9 (R. 39. 2533). « Hallar-e uno frente á frente y mano á mano con la naturaleza. » Maury, Vision apolog. (R. 67. 1711). « Usted me dijo boca á boca que no es veroximil que un viejo renegado obligue á renegar á un mancebo que tiene en su poder para mposibilitarle el amor de Isabela. » Forner, Carta à Lopez de Ayala (R. 63. 3752). « Que yo altiva, osada y fuerte! No me he de dar á partido! A la fortuna inclemente,! Pues la he de esperar constante, Vinsta á vista. frente á frente, ! Cara á cara, cuerpo á cuerpo. » Cald. La puente de Mantibte, 5. 9 (t. 7. 219). — 2» El pasaje anterior de Calderón muesta cómo pasan locuciones de esta especie á denotar el empeño de una lucha, ó el denuedo osadía con que ésta se acomete, ó la lealtad " igualdad de armas con que se entra en ella. « Sustentaré! Solo, desnudo ó armado En el campo, en la estacada, ! Cuerpo á cuerpo, espadaáespada Que á lo menosse ha eugañado.

Cald. Lances de amor y fortuna, 1. 10 (R. 7. 112). « Cuerpo á cuerpo le maté. » Id. La devoción de la cruz, 2. 5 (R. 7. 603). « Que más su victorra estimo, Que si en campaña venciera. En delensa de los dioses, Brazo á brazo y fuerza á fuerza, ! Los gigantes de Sicilia.» Id. La gran Cenobia, 3. 2 (R. 7. 1991). «Yo en la conquista fuerte! Le busqué, y cuerpo á cuerpo le di muerte. » Id. Judas Macabeo, 3. 17 (R. 7. 3263). « Mas sobre vuestra crianza, Laras y Castros tenemos ! Bandos, que averiguaremos! Algún día lanza á lanza. » Lope, Las paces de los reyes, 1. 3 (R. 41.5673). « Al rey de Córdoba ha muerto, ¡ hanza á lanza, Nuño Alfonso. » Id. El servir con mala estrella, 1. 14 (R. 52. 512.. « Almagro cuerpo á cuerpo combatia Con el joven (inacón, soldado fuerte. » Fre. Arauc. 4 (. 17. 191). — « Jamás los alemanes combatieron Así de firme á firme y frente á frente. » Id. ib. 22 (R. 17. 811). « Nin mover los talones, Los aguardo firme á firme. » Mto. (2) La fuerza del natural, 2. 5 (R. 39. 2194). « El valor mío! Quiere matar cuerpo á cuerpa En el campo á mi enemigo. » Alarcón, El dueno de las estrellas, 3. 16 (R. 20. 2812). « ¿ Fue bueno á bueno la muerte?! — Los dos solos desnudamos! Cuerpo á cuerpo las espadas, Y el otro fue el desdichado. » Id. Ganar amigos, 1. 6 (R. 20. 31 . « Espada á espada Rine quien cs caballero. » Id. Los empenos de un engaño 1. 15 (lt. 20, 2541r. « No combatí cual büeno

lanza á lanza! Embestí al generoso castellano.» A. Saav, Moro expos. 3 (2. 81). « No dudó de solo á solo! Hacerte á ti resistencia. » D. Solis rom.t R.67. 256*.—d° Denota «aposición. 2 En lo material. Estar at sol, al agua. Dormir á l° intemperie. « Gasta mucho la faz de lataujeres andar siempre al campo. al sal y al aurc. « Cerv. Quuj. 1. 25 (R. 1. 315. « Ha habido caballero que se ha estado sobre una ¡e ña al sol y á la sombra y à la- iuclemencias del cwla dos años sin que lo supliese su senor..

» Id. ib. I. 16 R. 1. 2851. « Nasotrus los caballeros andantes verdaderos, al sol, al fríoal aire, á las inclemencias del cielo, de noche y de dia, á pie y á caballo, medimos toda la tieri a con nuestros mismos pic-. « Id. b. 2. 6 (R. 1.4132). « ¿ llay más que ver al labrador sencillo. Al sol de julio en el ardiente siesta ¡Azotando las mulas desde el trillo? » Mto. Antioco y Seteuco, 1. 1 (R. 39. 392). « Fuerza fue que alli aprendieses! Cuatro mil caballerias — Andar siempre á̀ la aspereza! De agua, 1irve ó hielo impío. » Id. El cabaltero, 1 1 (R. 39. 2894). « El instrumento inútil en los ramos ! (Si Babilonia música nos pide) De los suuce- al viento suspendamos. » H. Argenterc. Domudas ya lus islas (R. 42. f Quedando por ejemplo y escarmiento ! Colgados de los árholes al viento. » Erc. Arauc 27 (R. 17. 1001). « Pues no estaba segura En xáhado morcilla ni asadura. N panza, ni cuajar ni aun en to sumo! De la alta chimenca La longaniza al humo. » Lope, tiatom. ! obr. suett. 19. 180.. « Hay vecino que se ectá De la noche á la mañana En uná ventana al frio, ! Pudiendo estarse en la cama. » Id. Serrir a benos. L. 21 R. 34 4b « Ul sol ardiente ó á templada ó fría ! Noche. ton mel cualquier sazón renueva. » ligueroa son. 1 Lern.20. 1. — 2) En lo moral. « S el ciego guia al ciego, ambos van á peligro de caer en el hoyo. » Cerv. Quij. 2. 13 (R. 1 120-. Lat guarnición del castillo de llacta quedaba á mucho riesgo, si con presteza no le "ourian. » Mar. Hist. Esp. 12. 12 (R. 30. 3r Lstú may cterto eer engañado, ó muy á peligro. » Sta. Ter. Mor. 6. 9 (R. 53. 4781). Preguntado un santo viejo de los pasados dónde estaría uno más seguro, en soledad ó en « mpamt respomdió: N — sabe reprcheudei. d ndequicra estará seguro, y si no, domlequira estatd́ á̀ peligro. Avila. Audi, bo Mist. 2. 214). « No vs cauvemente que " primipe pol nucvas pravincias poaiga à peligro las -Va-.« NMaY. Empr. NU R. ES. 2.0 " Dequá su estado á mavor peligra. « Id. ibi (R 25 21e. ¿ Como ue depmansi. lau pe ligia que Otón Aproucche la ocaxtón. Demsamparada de h° » Lape, La maum awctomn(E. N dt. 11. 2.42°.. Mi padr á mesgo » v. Mto. Et puder de ta mmestad, d." (6 .0 27° «Italmuus agaxajnlo Vo ha eido no alumpeeerus, Sino el ver a ruesgatante -- . I a vul dle un padic amane. 1d ab 3. 1u 77 Pri vos de este mdlo a verme llego ! Mi valrmrentunda Mi houar ammusen, um apunón anda.Id El calaillira.A » R cit 3 Avcet cemneta eeitauummen ó relación de causalidad. « Que temo ver deshechas tus entrañas En lágrimas. como al lluvioso viento ! Se derrite la nieve en las montañas. » Garcil. eleg. at duque de Alba (R. 32. 232. « Cual nicve al xol me consumo.

» Lope. Los vmhustes de Celauro, 2. 2 (R. 24. 972). « Se desaparecieron como! Humo al viento. » Alarcón. La culpa husca la pend. 1. 11 R. 20. 199-b. « Ruige el paro á̀ los trémulus reflejos¡ El joven. » Jáur. Orfeo. 2 Fern. 8. 265). « En cuna de quebranto! Al trio te extremeces. » D. Solix. Paltanc. 6 1i. 4. a) Forma complementos especificativos en que se denota el blanco ó término de una actividad, fijando el respecto en que ésta ha de entenderse. «) Con verbos. Dañar á la salud.

Contribuir, cooperar á una empresa. Resistir á la corriente. Estar á prueba de agua. Morir al mundo. Nacer á la virtud. « Los despierta, y los lace velar siempre à la mamón ) á la venganza. » León, Nomb. 2. Rey (R. 37. 1293). « Para vivir á Dios tenemos necesidad de nacer segunda vez. » Id. ib. 1. Padre (R. 37. 691. Cmno prodigia luce à las cdades La memoria del joven Macedonio. » B. Argens. cleg. Cana. Nenm, rendulu (R. 12. 345l.. « No -e qué me diga à cso. » Cert. Quij 2. tti R. 1. 1312. « Y lo que decis, señor, que vuestro hijo no estima mucho la poesía de romance, doime á enteuder que no anda muy acertado. » ld tb. (R. 1.4301. « Lallando estuve L.cocadia á todo cuanto D. Itatart le dijo. » Id. Xoc. 8 (. L. 2mi. » Mayor es la paciencia que más eutre --- y mayer la manordumbre que á mayores injurtas calla tuan. Mem. vada crest 6 G'H. S. 32. : Can adyetivos y participios. Util, dañoso á la república. Grato al paladar. Un voto favorable al provecto. Hostil al progreso. Ciego á la razón. Sordo á los rucgos. « Qué respouderán aqui lus — que á tadax sus vaces estuxIeron sondos ? » bran. Oruc. y conval. I. Jueves on la noche Ii. 8. 121. Abriendo su hoca. destiló esta primera vez por -ue labies con grau blanduray suavidad estos ocho actos de virtud y mortiticación muy escagnda, amargus al gusto de la mrue pera clarosus à Duis l’ucute, Me t. 3. 11 (2.80 « Elaudo a la carne. » Id. b. 2 27 (1. 288 « Desabrido à la carne. Id. th. 3. 11 (2. N». Hermosa lilis. stempie yo te sea Amargo al gusto más que la retama. » Garcil cul. 3 df. 321 2.4. Oh más dura que marmol á mis quepu. Val encoudide fuega en que me quemo, Mas helada que nicve balatea ! Id vat. 1 R. 32. 3. No imitemas la tuerta mempie dura A las agnis del mielo y i arado. » Epist, moral (R. 32. 388t). « Firme al mar y a lexiutas,«Vert. tiat. 21h. 1. 21te» Al hruwemtazau llechas le tuan Eu vana: que al uru tera No es criada emollo tau entci» »lasta, lues, awar. 17 (R. G7. "26. Suberhie al gollo, hamilde á su pilata. » laur. van. 7 (R. 2. 10i Est uuux Vivistmus á las cosas terrenales y que nos tocan, y muertus pra el gusta de lis cesas de Dime Mila, tuuhi. t» Mast. M. 2hh Nmguno tue Al ltalta mas sutrido. O al pellere ma

valiente. » Alarcón, No hay mal que porbien no rengu, l. 2 (R. 20.1781). — « Aqui, con estar todas dormidas, y bien dormidas, á las cosas del mundo, y á nosotras mesmas. --- aqui no es menester con artificio suspender el pensamiento hasta el amar. » Sta. Ter. Mor. 5.1 (R. 53.4522). « El espiritu de Dios — mora de buena gana en almas mortificadas á su carne y á los deleites de los sentidos. » Puente, Med. 1. 26 (1. 194). « No quieras descubrir tu avaro pecho, Ni, como mercader, tener oreja ! Abierta solamente á tu provecho. » L. Argens. sat. á Flora (R. 42. 27121. — y) Cou sustantivos. Es propio del estilo elevado, y en particular de la poesía. « Itayo de guerra, grande honor de Marte,! Fatal ruïna al bárbaro africano. » Herr, 2, son. 110 (R. 32. 3292). « Divino sueño, gloria de mortales, Regalo dulce al mísero afligido. » Id. 1, canc. 1 (R. 32. 2592).

Dulce, sabrosa, cristalina fuente, Refugio al caluroso ardiente estio, ! Adonde la beldad del idol mío Hizo tu claridad más transparente.

» Cetina, son. 14 (R. 32. 421). « De sabia majestad sois limpio espejo, Y al mundo repartis honra y favores: Homero en letras, Néstor en consejo, Freno al mayor, amparo á los menores. » Valb. Bern. 5 (R. 17. 1972). « Ha de que dar castigada! Para ejemplo á mis vasallos Deste loco la arrogancia.» Mto. El valiente justiciero, 3. 3 (R. 39. 3442).

« Salve, oh alcázar de Edetania firme,! Ejemplo al mundo de constancia ibera, En tus rumas grandiosa siempre, Noble Sagunto.» Lista, Pues, lix, prof. 3 (. 67. 2862). « Aquel «Xtranjero, Traidor á su hermano, Tirano á su reino. » Alarcón, siempre ayuda la verdad, 3. 4 (R. 20. 2431). « Ay Delio, Delio! ¡ Cuanto ve en su daño! Uu hombre de los celos atligido, Lince al dolor y topo al desengaño !» D. Gonz. egl. Delio y Mirta L. 61. 1842). — Hacen los poetas extensivo este uso á caros en que la prosa no lo admitiria. « Ilustre honor del nomhre de Cardona, Décima moradora del Parnaso,! A Tansilo, á Minturno. al culto Taso ! Sujeto noble de inmortal corona. » Garcil. son. 24 (R. 32. 351.. « Mas ¿qué, si canto vo la soberana! Francisca, aluno nieta, al otro hermana? » Herr. 1, canc. 4(R. 32. 2752). « Hécate á mis encantos medianera. » Jáur. Furs. 12 (Fern. T. 349). 22) Asi se explican las expresiones en medio á, en torno á, frecuentes en poesia. Pero aquí tiene también su influjo la preposicion en, que desde el principio determina la frase en el concepto de dirección. Manifiéstanlo otras locuciones de estructura semejante, que ó exigen á, ó la admiten de grado : en atencion a, en consideracion de ó ú, en obsequio de ó d. « En obsequio al nombre real, Se iluminará el corral. » Arriaza, sat. 2 R. 67. 1292). « Aquella escena pudiera haberse cortado allí en obsequio del mayor efecto. » Larra, 2, p. 217. « Espera que en consideración á ellos [sus esfuerzos] sea bien admitida esta precedencia en la manifestación de su alegria. » Quint. Disc. en la Vaivers, ceutrat (R. 19. 1931). « Y en consuelo á tus intentos, Digo á tu buen uatural Que no me parccen mal l los honcados pensamientos. » Lope, La mayor victoria, 1.

5 GR. 41. 2223). « Y en justa pena al descortés delito De haberse tras su antojo desposado. —-- I su hermana hizo monja. » Valb.

Bern. 1 (R. L. 1462). — 8) Es común este régimen cuando el sustantivo va con un verbo. y en este caso parcce pertenecer á la combinación más bien que al uno ó al otro. « Allí será espejo á nuestros ojos, música á nuestros oidos, miel á nuestro gusto, y bálsamo suavísimo al sentido del oler. » Gran.

Guia, L. 9, § 3 R. 6. 101). « Anacoretas, que -- fueron ostentación de la divina gracia, y admiración al mundo. » Muñoz, Vida de Gran. 3 8 (199). « Selvas que un tiempo fuistes! Aumento á mis tristezas. » Lope, Porfiando vence amor, 3. 1 (R. 41. 3493). « Podrá tornar mullas aig. (ne san, dessaura.), dar ra á sus cnujos. » Cerv. tial. 3 (. I. 12-.. « llabéis de ser solamente Consuclo á mi soledad. » Alarcón. La industria y la suerte 2. 8 (R. 20. 321). « Tronco eres va á mis finezas. Tronco á mis tiernos carinos. » Mto. Et ticenciudo Vidriera, 3. 11 (Rt. 39. 2661.. « Tu espada Fue con trofeos mayores Admirción á la envidia, Miedo al hado, horror al orbe. » Cald. Judas Macabeo, 1. 1 (R. 7. 2111). « Creci prodigio, creci Asombro á la humana gente. » Id. Los tres mayores prodigios, lou (R. 7. 2642). « Vendrá tiempo que Filis ! Se enfade de tus gracias, Y llores haber sido! Objeto á dicha tanta. » Mel. Anacr. La paloma de Fitis, 28 (R. G3. 1161). « Católico monarca, que has vencido, Siendo escudo á la fe de tus mayores. » Arriaza, son. 37 (R. 67. 582). « Premio eran dulce al paternal cuidado! Nativas gracias que la edad sazona. » Id. Cant, lir. 4 (R. 67. 941). « En fin, va tus pinceles y colores! Envidia son, Valerio, á los más diestros..... » Quint, epist. a Valerio (R. 67. 194t) « Suene el cco De esa tu ardiente inspiración divina, Que es orgullo al romano, envidia al griego. » V. de la Vega, La muerte de Cesar, 3. 7 635t5r. « Un infeliz que encuentra allí socorro á sus miserias, que encuentra alli la salud perdida, que ve delante de si las imágenes de sus bienhechores, ¿ no ha de poder adivinar sus nombres, para venerarlos? » Mor. Obr. post. 1, p. 520. « Y al otro la segunda flecha envía! Con brújula tan cierta y diestro tino,! Que al bruto corazón halló el camino. » Erc. Arauc. 28 (R. 17. 1061). « Ni la mirada que lanzó al soslayo! Timido amor, la senda al alma ignora. » Bello, Lu agric. en la zona torrida. " Asi como las frases anteriores se asimilan á verbos, complementas hay que se igualan á los adjetivos. « Y asi la fama de esa luz preciosa, Que va clara en mis ojos reverbera! Fue en mi libre cuidado poderosa! Y á sus ravos mi alma tan de cera --» Valb. Bern. 7 (R. 17. 2181); de cera — blandos. « Alza las manos bellas! A los cielos, de bronce á sus querellas. » Jovell. oda No existe. Arnesto (. 46. 252) : de brmnce — duros, sordos. « ¡ Que pueda ser quien me ha dado! Los más estrechos favores, A mi acusación de cera! Y á mi descargo de bronce ! » Alarcón. Las paredes oyen. 2. 9) (R. 20. 541). —7 En

aca-iones el suctantivu con a parece resto de una frase verbal, v. gr. Nota al capitulo II': "» como si se dijera Nota puesta al capitulo IV; esto por carecer el nombre de un sentido de acción bien determinado. « Y aunque en casa de un pocta es cosa dificultosa creer que hava cosa de juicio (aun por sueños), le hubo en mi por Iy razón que da Claudang en la piefación al libro segundo del rapto. » Quev. Sueño H. 2d. 2987). En una nota al canto anterim se ha indicado ya que la corrupción del gusto empezó desde el tiempo de Góngora. » M. de la Rosa, Anot, á la Poët. 2. 1 (1. 125). « Con Ilama indigna vuestro pecho ardia (Fábula al vulgo, á mi penosa historia) Por aquella que ayer fue vuestra gloria! Y hoy es inútil peso y tierra fria. » L. Argens. son. 69 B. 12. 287-). Vida ya diligente, va renusa Como lo habéis probado agora) vivo. Envidia á cuerdos, á ignorantes risa. » B. Argens. epist. Para ver acosar (R. 42. 3051). — « Enredador, chubu-tete. Pluma al vienta, vonc ho al M1r. Tirso, Don Gil de las calzas verdes, 3. 7 1.5. 1174. « Pudiera cveerse que en algunos de los casos mencionados es el uso de a enbrogación inmotivada, y que de seria lo más propio; pero no es asi : la primera es más entatica. y pot lo miamo tus aproptada al leuguaje poético, por cuanto representa un objeto cu ae 11vidad (Mhstante para produen efecto, mientras de significa una propiedad ó pertenencia estática; lo cual se nota luégo caletanda vi fabta al entan v fahala tel rutgo. Veise un cas -ch que se dsal (Iutulxetinmente Iuvuia va del sol. desprree m al m°. Tixton al aluita Y al aumn torera.

Onev. Musa S. SilId *7 R. 6B. 31W1. Comentando Clemencin aquella frase del Quijole lle la mitamión que luze à la prmte net.. dute « No re este el Iegimeu uxual y corriente, porque decimos imitacion de y no imtuevon v. Loi mueede pri lu comuu en lo hot bies verboles vueu, detie ddos de vertoaut ves, «mmn leeran, cducacion. Otros del tnt-tu hi dl » el1-e adiuiten el 1egu eu d. L.. verbos á que pertenecen. Decimos la preparación para la muerte, la atención á los negocios. Lb- mmmbtr- duateelos, que ton mon Veihb - dise. Vu las Vat ted ale¬ «pot mepm d.a los caprichos del uso: porque se dice promiscuamente el amor de la vida ó el amor a la vida, el temor de la muerte ó el temor á la turth peto cola due el vaman I» vida el desco de la muerte. » A lo cual puede añadirse que, cuando es vario el uso, suele haber "muust du 11- que hm 1 puhuilde unde 14 e pestemn dd. ¡ei dando» de Itax sucna mu pet 1dpuee » (ode lo enteta al tonuoi de 1° n Rnte. Moide de nomt a la xIda Ibsplu- de do paereINo emeu " ¡ei a la umat a oub u mm oi al « tnon » tu uas à I1 eatenei-Ite «plu min que her de a pata denatai la tendonii de ume "1 d 1 Ie-pueta en que "1pi. 1 «°4 d We H °VH) (r- ca que Le dum nte V puue tido"«Lord. » de tar ude te puues V1"" " 11 I Rame a que tue un iren mue mes bien el agente mismo que puede obrar sobre un térmmno precedente. l’ero a qui mhay en realidad una acepción diferente, sino sólo una asimilación de expresión : compârese resistir al mmpalso can cader al tmplxo. « Luz incomprensible! A nuestro entendimiento limitado. » Lope, epist. 2 (Obr. suelt. 1. 292). ls muy la il à li sracia lo que parece imposible á la naturaleza. » Puente.

Med. 3. 4 (2. 11). « Blando es, cual cera, à la impresión del vicio. » T. Iriarte, detpuct. d Hor. (4. 2.. 1 -- oudlus de los panipes y de sus mtuistros von faetlez á cie el n al. y sus pechos muv hicrue à lax susper la-.» Quint. D. Al de Luna (R. 19. 142-. c Denota en absoluto el respecto : 2) En lenguaje mtemátieo. Ves à Reome C. es à I. — Baralt.

Dicc. Galic. p. 8. —3) Entra en varias loeuciones que se emplean para exprimir el mismo «one cpta. Cuanto à. cu cuante d. Per lo que hace a. 5. a) Señala el objeto en que se emplea la actividad, esto es, la ocupación. Darse, dedicarse, apliearse á̀ la musica. Empezar, comenzar á trabajar. « Entró el alguacil del pueblo (coma. de erdinarm en lus lu-ures puique tie ee ue y ventuse à vomersación von el vaballete. "o tanto que cenalla. Corv. Nar. D «R. L. Lan». « Su cuenta es — el ocuparse asentadas todos los dias al nie del afcitai-c. » Veou. Pers cus. I di. 37. 22-° «Vindola andmn tan ligera en el baile, le dijo: A ello, hija. à ella Cort. Mr. I (R. L.°I0l. Muime á un mumhe csenlur quix A Castila. á Magón y á mi olvidada ! Patria, que viendo relucir mi acero,! Para el tirano saçará la espada. » Lope. Et despertar a quien duerme T. Fr (. (F. GiyVome to pudt faltar materia para llenar semejante memoria 2—-- Animo, pues, y á ella. » Jovell. Corresp on Pornda de M.EI FO pesise la ocupación con el nombre del instrumento. « Algunos rristianos que iban al 1enm. dip ton que el hajel que » demcului «i e de crishumm. Vriv. Vor. 2 H. I II", « Fueron quince mil cristianos los que aquel dii aleu don l» de x dda hbert d qW tdevenían al remo en la turquesca armada. » Id. Qu1 NF. I Gu. Lt pau nmau di tdli, despurs del tumpo de m unon ho Ada hil " a~te a (e . P Vetuex. Pulebi Atu. Ter " aU Masl 1 214. Auu á oli ie mmle-mmpes, catte «Il » a Umide rema de l hlin que seaun cuent b harir mlar àl eruee en h qe’y nloine mapail cuue -u- di1ul8 deu (mment i. P. 1 loraudou nudedlern que mpul din a l mmes estaba que dleunen-ien lami de Moida can 11-e quixe lu vontut vque uue worduei de umas versos que muchos días antes para otra ocasión 11(mite «» hdu chorhe Cary tal 2 (R. 1. 29t). « El paseándose, y ella sentada al tocador, cantan un par de coplas triviales é insianttu mt Mui ot post I. p (ul. 5° Ce tet mhvitivo se ue - pui denal " La couputnn d oleie 1» ue puim V que henx « mmemcuom dutanm. En di Iher. tint p 10 « Muy eem munt (p ce) de dueale- Oueumen me elsanudee N mele mal

rins Ni á hilar. » Castillejo, 1. Condic. de lus mujeres (R. 32. 2004). « Sabia hacer una jaula de pajaros, que solamente á hacerlas pudiera ganar la vida cuando se viera en extrema necesidad. » Cerv. Quij. 2. 38 (R. 1. 4851). « Este circulo que digo Tiene de purpura un cerco. Que á solo teñir claveles Pudiera ganar dineros. » Lope, De cosario à cosario, 2. 11 (R. 41. 4943). « A jugar podrás un rato Divertir esa pasión. » Id. Las paces de los reyes, 2. 9 (R. 41.5772). — 8) La presteza y empeño con que se procede ó ha de proceder á ejecutar algo. « El barquero me hacía mucha más lástima verle tan fatigado, que no el peligro : nosotras á rezar, todos voces grandes. » Sta. Ter. Fund. 24 (R. 53. 223t). « Unos á tapizar, nosotras á limpiar el suelo, nos dimos tan buena prisa, que cuando amanecia estaba puesto el altar. » Ead. ib. 3 (R. 53. 1842). En este pasaje a podia también ser régimen de darse prisa. « No es tiempo de cumplimientos.A embarcar, que el viento carga. » Cerv. Los hanos de Arget, 3 (Com. 1. 185). « Amigos, á prevenirnos; Que no ha de alumbrar la aurora Otra vez, sin que pisemos! De Guadarrama las rocas. » Alarcón, El tejedor de Segovia, 1. 21 (R. 20. 4012). « Tal examen he de hacer, Que á todos dé, al escoger, Que envidiar, no que culpar.

— Pues, Inés, á examinar. Pues, Carlos, á merecer. » Id. El examen de maridos, 1. 19 (R. 20. 4742). — 7) Porfiada competencia en acciones contrarias. « Andando como en portia con llios, vo á pecar y el á perdonarme.» Puente, Med. 1. 3 d1. 72). « Yo á pecar. y vos á esperarme; yo á huir, y vos á buscarme. » Gran.

Mem, vida crist. 2. 6 (R. 8. 2232). « Yo á hacer obras para descubrir la que era. y el Señor Iál encubrir los males y descubrir alguna pequeña virtud, si tenia. » Sta. Ter. Vada, 7 rIi. 53. 371. « Pero ellos á suponer, y yo á despreciar é ir adelante. » Jovell. Corresp, can Posudu (R. 50. 1751). « Esta cs va desatencuin — ¿Vos sempre á descomediros, Yá sufriros siempre yo? » Mto. (2) La fuerza del natural, 3. 5 (H. 39. 2241). — 22) Esta Idea de porfía ó competencia aparece también en otras fraxes, al proferir las cuales, lo mismo que las anteriores, parece que se tuviera en el pensamiento el verbo apostar. « Suben por la gran cuesta al que más puede Y paga el perczoso y negligente, Que á ninguno más vida se concede! De cuanto puede andar ligeramente.

» Erc. Arauc. 7 GR. 17. 2ti-). « Muestran todos hacerse á su despecho. van al que más corre ya la vía.» Id. ib. (R. 17. 282). — « Tadas Fueron à cual más houradas.

» Mor. Et viejo y la niña, 1. 8 (R. 2. 3112.. « Tuyo de la princesa tres hijos, à cual más hermoso. » M. de la Rosa, Is. de Solis, 2. 39 (4. 412). « Tres candidatos dignos todos ellos á cual más de entrar en esta ilustre corporación.

» Id. (Disc. Acad. Esp. 1. 80). 8. Expresa oportunidad, conveniencia. Venir á cuento. Hacer al caso. Acomodar, adaptar una cosa á cierto objeto. Un discurso adecundo, apropiadg á las circunstancias. En este sentido aparces en machisinos refranes : lle aqui algunos sacados de los del Comendador Griego : « A buey viejo, cencerro nuevo. » « A bestia loca, recuero modorro. » « A caballo nuevo, caballero viejo. » « A chico pajarillo, chico nidillo. » « A mala suerte, envidar fuerte. » « A mal hablador, discreto oidor. » — 2) En otros refranes de esta forma suele indicar mera correspondencia. « A gran subida, gran descendida. » « A gran salto, gran quebranto. » 7. Denota el ohjeto ó lin. « A mayor abundamiento- quiso oir el dictamen del muy reverendo Nuncio de Su Santidad. » Mor. Obr. post. 3, p. 102. « ¿Qué la queréis, reinas? á qué la perseguis, emperatrices ? » Cerv.

Ouij. 2. 14 (R. 1. 197f.. « Aqui, señor, os espera. ¿No sabéis á qué me llama? » Mto. Antioco y Seleuco, 3. 6 (R. 39. 52t). « ¿A qué lidiar con sin igual constancia, A qué Toledo resisuir gioriosa, Promeuentio alia laz le toda España Inutar (»t el destino le era adverson La suerte de Sagunto y de Numancia? » M. de la liosa. La vindla de Pudilla, 3. 1 (3. 61 2). « No estáis aqui á otra cosa. » Sta. Ter. Cum. perf. 12 (R. 53. 3332). « No estamos aqui á otra cosa. » Ead. ib. 18 (4. 53. 3401). « Entendieron que los peligros que Dius les dejó fue á mtento que, apretados con ellos, recurriesen á él. » Avila, Audi. 70 (Mist. 3. 266). « Otras señales se pueden dar á este propósito. » Rivad. Trib. 2. 20 (R. 60. 414-). « Los muertos que no tienen dinero, ó gustan de hacer ejercicio, no van en coche, sino á caballo en cuatro mozos, alquilados y enlutados á este fin. » Mor. Obr. post. 1, p.227. « Crece, oh de Lerma tú, oh tú, de España Bien nacido esplendor, firme coluna, (Mia dl hiaugeremieg ammmi, -armhumitt ugmne El oráculo ya de tu fortuna. » Góng. Paneg. al D. de Lerma (R. 32. 4772) « Llevaba yo á la villa mucho queso, Vendía al sacrificio algún cordero, Mas no volvía rico yo por eso. » León, Poes. 2, égl. 2 (R. 37. 182). « La culpa es grave; grave el que la eulpa; El plazo á la batalla corto y breve. » Cerv. El laberinto de amor, 1 (Com. 2. 139). — 2) La aplicación más común hoy de esta acepción es con los infinitivos, y en especial después de verbos de mmvimiento. Salió á verlo. Vengo á traer el dinero. Va á comprar vino. Nos asomamos á saludarle. « Def cielo viene á dalle su derecho. » León, Poes. 1, A Santiago (R. 37. 111). « Acudieron dos lacavos suyos á levantarle.

« Estad, canalla, dijo; estad, cizaña Del nindo; alzad. á oirme, la cabeza. » Valb.

Bern. 4 (R. 17. 1781). «A nadie quitó que procurase venir á esta fuente de vida á beber.— Max como es tan hueno no nos luerza, antes da de muchas maneras á beber á los que le quieren seguir. » Sta. Ter. Cam. perf. 20 (R. 53. 3432). « Me suelen dar á comer Tostadas en vino mulso. » Alcázar, Deseuis, senor Sarmiento (R. 2. 4061. « Las ninfas le tomaron á criar, Y Adouis el hermoso le llamaron. » Mend. Adonis (R. 32. 68 2). « Hay en Candaya mujeres que andan de casa en casa á quitar el vello y á pulir las cejas, y hacer vtttbs menjuiges tocalltes á mugeres. » Cery

Quij. 2. 10 (R. L. 1871.. « El demonio andará con gran cuidado á cumbatirla y á desviar este desposorio. — Nta. Ter. Mor. 5. 1 d. 53. 4591). « Si no creéis á su Majestad en las partes de su evangelio que asegura esto, poco apro «echa, herm mas que me quichre yo la cabera à dovnla. Ead. Cum, perf. 2. (h. 53. 348; talta a decirto. « El cahatlero y su mujer. dueños de la casa, pidieron á los que pensarun vet sus padres que no llorasen ni alrasen la voz á quejarse, porque no le sería al niño de umgún prwecho. » Cert. Nor. 6 (i. 1. 169* . « Entrad á esconderos pues, ! Mientras vo á guardaros quedo. Cald. Peor estu que estuba. I. S H. T. 9i2. « Aungos. VV. se irán ahora á divertir, y yo ¡pobrecilla! me quedo á estudiar. » Mor. Obr. post. 1, p. 129 « La constitución que, abandonada á sus propias fuerzas, tal vez hubiera perecido en el conflicto de nuestras pasiones y partidos, y fuera olvidada como un instrumento inútil, ha tomado la importancia de los cien mil extranjeros que han veundo á destrmrla y de los cmcuenta mil que han quedado á sostener el poder arbitrario. » Quint. Cartas á L. Holland, 10 H. I9 501-» - ¿ Ah! ¿ Por que el hombupara el bien formado, Torna en su daño los preclaros dones! Que á ser feliz le concediera el cielo?» Reinoso, epist. 1 (R. 67. 2251). « ¿No basta; ay Dios! que gima! Lanzado á tictra ateua" ¿Por que à crccer nu pena Eramó la tempestad? » Lista, idil. 4 (R. 67.3514)

« Salve, santa esperanza : tú en los brazos Del divinal amor serás cumplida, Cuando el padre, el amigo, el tierno esposo Las dulces prendas que perdió recobre A nunca más perderlas. » Id. Poes, sagr. 12 (R. 67. 282t). " De mis fugaces anos à más nunca tornar, desparerieron! Los más serenos va. » Mel. egl. 5 R. 6.. 182- « A no volvei huven lahera- Precipiteulas, » Mor, epest. « Jor ett. (R.

s. La uleu de direerŕn ó teudema que xe señala con a expliea su apropiación para indicar el dativo, y en tal concepto se descolora el sguilieado de esta partteula hasta guar-- «on el enttjo de las lengua- de limables. En este olieio presenta la partwulara d de habet -e extendido en uso à ca-es en que la lengua madie no emplemra el datne: asi decimos : me escribió — ad me scripsit : le pregunté — ex illo quaesivi. Debe confesarse que semejante extensión, si en algunos care ha proporcionado á la lengua el medio de expmuirideliead «e A nla totms de -ignit ddu en ctos origtua amtu-u dade- de hart t monta En las verluis emmpur Vronder, pet cpemplo, el dalwe capics: rclarmum opurstame vompió un "mhalla. es tiee que se mro tgualuvente de lua a de un mina para quuu en padie ha «mmprada (out vmati. V de nu «hulan de puien alguno ha emtupredo a quo de quu vmity, me vendm las poras, purdi deeii nu nopi de su mand. de-puill anado « un paeta que la- ha mmmaprado te Ia lleva ch el ù e cmtun denot i que algo ha »ue Ilevada al hisat damde Vo "eti pero "n " ta Fatye de (eRentes stemttun la tmttana « Triunfó de mi industita venciendo á ma hermana. y anache me la llevó y mmrò de mun de una parienta nuestia. » Nor. 10 R. t. 21tir.. Ya se comprenderá que no puede darse cabida á tales giros sino cuando el contexto remueva absolutamente toda ocasión de duda. — Para no dividir la mate ta se dirá aqui lo que ntaporte saber en general sobre el dativo ; pero ante todo es de advertir que no consideraremos como tal el complemento formado por á. sino vuando puedan mupar su lugar le les rno lo, los. "» Aduten dative " Verbas conocidamente transitivos que llevan acusativo de persona ó cosa, y en tal caso se señala con el dativo el término adonde va á parar ó la persona en cuyo daño ó provecho redunda la acción ejercida sobre el acusativo. Dar. entregar, ofrecer, repartir dinero á los pobres. Llomar tenos suministrar maticias al gohionno Achacar, imputar algo á alguien. Prestar, pagar, deber una cantidad á su amigo. Hacer. aderezar la comida al huésped. Poner, prender una vmta à la norta. Qutr, robu. delmudm el crédito á alguno, etc. etc. « Esto has de decir sin añadir al bien, ni quitar al mal cosa alguua. » trY. Quiy. 2. 2 H. 1. 44l) En ocaxiones, pot ser obtio, ve omite al deasativo, y aparece el dativo solo. Escribió á su pure cuna carta) No quimo abir la punta à la justicia. Le dió, le acertó al alguacil tun golpe, con una piedra. Ouus Ve» calla el verbo. » Piedad, piedad á mi llanto. Nocorre esta triste davc. « Mte. N. Framen de Senu. 3. 11 (R. 29. 110) « Vrbos intrausitivus, pula -eñ dlar la pei sona a quien "e Pette" su acción en el concepto general de daño óprovecho. Eso no agrada place, gusta á fodlos Su conducta desagrada, desplace á muchos. Le- llovió à be ratudtante» Mmamte aIe tropa al vencer la altura. « Falta á los companerns la parieucia ». Nam. Emp. Ba dt. E5. M-) «"Mietins que indimn taur ò di favor, utilidad, conveniencia, etc.; pero al complementa tarmada con a na purde sustitunse le bes. »tun «natala cl adpe tiRe VI cau dn Venho de los que ordinariamente admiten predicado nmmittaliva.eusa que se compiende ta ilmu ntr. pues luxo de ly teugna ue ju vunte cuuph u aquellos pronombres sino en unión inmediata «on un Vetho. A todas les tux grata su Ilegada. I e quede « V. umn asmadconda. A hopuesus les h tavmr mble la ventemia. « El Fecitado inglés ha sido siempre insufrible á mis endos. Mo e si à otto que do vea mneles le m agradable. » Mei. Otu, post !. p 21d. » be uat ilde la predilereton de lu leugun per "t dative de persoua V en espuen il pai el de loprouombies puixonalee, "vubemeta-e este en los casos siguientes : 2) Verbos hay que rigen « pus den tcgil acumative cuamo se tata de "ara- peix requieien datne " xe habla de perseltas Mul ti bas pastottes del vulgo. a ucativq. Adularbes a los puderosus, dativo. (Haderci un onden. acusalive. Obedmeaile " jefe, dativo. Contradecir la verdad, acusativo; Cantiad eute e alguno, dativa llun bis halaque 'tambie n dli les halaguede l nummt. catrve- Hnntes à los Hecntgele-- dativo. Nar

dar las orejas de algún principe, acusativo (raro) ; Agradarle al principe, dativo. En lo cual es de notarse que el testimonio de un bogotano es de gran peso, pues todos, siguiendo acaso la práctica popular primitiva de la lengua, somos naturalmente loistas, y en los casos citados ninguno emplearia el lo. — No es menos notable que verbos y frases verbales que no admiten de ordinario el dativo de los nombres indeclinables, si admiten el de los pronombres : La osadia que es propia de un ignorante ; La oxadia que le es prapia. Nadie puede competir con ese hombre ; Nadie puede competirle. — 7) Sucede también que, siendo indiferente el uso del dativo pronominal ó del complemento con á cuando se trata de personas, sólo el último es usual hablándoste de cosas : « Deseando conccer aquellos hombres, me les acerqué ó me acerqué á ellos ; » « Quise gozar de la sombra de aquellos árboles. v me acerqué á ellos; » no vonaria bien « me les acerque. » Bello, Gram. § 356. — 9. Otro caxo en que con nombres de persona se requicre la forma del dativo (á lo menos con nombres masculinos), en tanto que para las cosas se adopta otro giro, es el de la construcción impersonal con se : Se alaba á los buenos, se les alaba. Y solamente, Se alaban las buenas acciones. — e) En la preposición de notamos que mucho- verbos se hallan construidos con esta partícula, porque se les asimila á frases verbales que la requieren: trazar de — dar traza de, determinar de — tomar determinacion de, prometer de — hacer promesu de pues una observación análoga puede hacerse con respecto á algunos verbos que aparecen con dativo en razón de ignalarseles à frases que exigirían este caxo, segun se ve en lus ejemplos -iguientes : « Y el vulgo dice bien, que es desatino El que tiene de vidrio su tejado, Estar apedreando al del vecino. » B. Argens. epist. Don Francisco, aunque me llames (R. 12. 3182) : apedreando — tirando piedras. e Le fue lorzuso á Teodosta preguntarle qué era lo que sentía, que si era alguna pasión á quien ella pudiese remediar, lo haría con la voluntad misma que el á ella se le habia ofrecido. » Cerv. Nor. 9 (R. 1.2012) ; remediar — dar remedio. « No quiso Carriazo tenérsela cncubierta (la cauxa de su melancoltal. por no agraviar á la grande amistad que le profesaba. » Id. Nor. 8 (R. 1. 1841); agraciur — hacer agravio. « El hombre les aventaja á tudos extraordinariamente. » Coll y Vehí, Dauit. liter. 1190. : aventuya — hace ventaja. De este modo ha de expliearse sin duda el uso de temer — tener miedo, con dativo. « Aeude luégo una plaga De mosquitos ... — Yo me pongo Mi mosquitero en la cama. Y no les temo. » M. de la Rosa, Los celos infundados. 1. 2 (3. 148). Má- terminantes, si cabe. y más curiosos son los siguientes casos, por referirse á nombres fememnos representados por le. « Creció la niña con tanta belleza, que nos hacía acordar de la de su madre, que la tuvo muy grande; y con todo esto se juzgaba que le habia de pasar la de la hija. » Cerv. ouij. 1. 12 (R. 1. 277t) ; pasar — hacer ventaja. « Anda como vendida en tierra ajena ; y lo que más le fatiga es no hallar muchoque se quejen con ella. » Sta. Ter. Vida, 21 (R. 53. 682) : futiga — causa fatiga. «» Otra particularidad digna de notarse es que complementos que según el uso de la lengua son dativos, al volverse la proposición de activa en pasiva, aparecen como sujeto. Se debe obedecer á las autoridades ; Las autoridades deben ser obedecidas. Deseo servirle á̀ V. ;V. será servido. Les lisonjea la popularidad ; Lisonjeados por la popularidad. La gramática debe preceder á la filosofia; La filosofía debe ser precedida de la gramática. Lo cual es cierto que sucede también con complementos que no son dativos, según se ve en los verbos apelar, aludir. Véase Bello, Gram. Ss 327 b. 328 c. 350 h. — e) Como nueva prucba del ensanche de los dominios del dativo (sobre todo el de los pronombres) en nuestra lengua, con respecto á lo que se observa en latin, agregaremos que, fuera del dativus cthicus. con el cual se denota simpatía ó interés, como en Hágamele algo de comer, Démele memorias, « Guardeteme Diux mil años » Lupe, El anzuelo de Fenisa, 1. 11 (R. 41. 3704), aplicamos á cada paso el dativus commodi, que primariamente significa el provecho, á multitud de verbos y connotando infinidad de circunstancias accesorias dificiles de reducir á clasificación. Sirvan para dar idea de ellas me soy, estarse, irse, quedarse, morirse, nacerse, salirse, reirse, entrarse, marcharse. etc. Ramilicación de éstos es el dativo posesivo: Se le llenaron los ojos de lágrimas — Sus ojos »° llenaron (en france, ses veux, ingles his eves.. Se me hau hinchado los pies = Mipies se han hinchado. « En acabando de decirme esto, se le llenaron los ojos de lágrimas. » Cery. (uut. L. 27 (. L. 3212). « En pensarlo no más El corazón se me quiebra. El cabello se me eriza Y todo el cuerpo me tiembla. » Cald. El principe constante, 2. 7 (R. 7. 2523). « Se les llenaba el cuerpo y la cara de verrugas grandes, blandas y dolorosas.

» Quint. Pigarro (R. 19. 3152) « El uno parece que duerme : pero al acercarse se le ven los ojos entreabiertos. » Mor. Obr. post !, p. 422. « Y todo cuanto siento y cuanto veo, Flor, aura, luz, perfume. Enciende, aviva más este desco Que el alma me consume. » Valera, Poesia n’arte de los árabes. It (2. 66). « Viendo Loaisa á Leonora, hizo muestras de arrojársele á los pies para besarle las manos. » Lerv. Nov. 7 (R. 1. 1792). Véase Cuervo, Apuntaciones criticas, § 318. 3a ed. — 2, Hâllase à veces usado este dativo en casos en que ya la posesión está expresada de otro madla, y por tanto aparece el como pleonástico y ocioso ó como inarmónica la construcción. » La cólera le iba tomando posesión de todos eus sentidos. » Cerv. Nor. 10 (R. 1. 2212). « En esto la dueña tomó la guitarra que tenia el negro, y se la pusa en las manos de Loaisa.» Id. Nov. 7 (R. 1. 1801). « Sacando debajo de la almohada de la cama un bolsillo de aguja de oro y verde, se le puxo en las manos de ini mujer. » Id. Noc- 8 (R. I. 1957.. —

1. En puesía sucle usarse el dativo cuando en prosa bastaria expresar la posesión con la preposición de. » Pero suspende, oh musa, estos acentos, O muda la materia al tierno canto. » B. Argens, cunc. Cuando me paro (H. 12. 2322). « Y cuando verca á Fabo ciega noche. Renuevo mis gemidos en el llanto, Y areciente las ondas á este rio.» Ierr. 1. et.3 (t. 32. 216. « I los reves no es Heito ni honesto! Pasar el justo limite al recato.

Lope. El dugue de Visen. t. 8 (. 11. 121-) « lla purit cal cuarta cerró. » Mto. El cahillero. 2. 12 R. 39. Rot. e ; Ty vas, nu dulee amigo, La luz huvendo al dia! » Mor oda 12 R. 2. 742 El premio à tux aciertos recibiste En placer interior que el alma -nte. » Id. perst. 7 R. 2 585f. « La corriente! Sigue al Eufrates, que tronando sucua. Id. th. H. 2.581) 2 Un dativo que del latín pasó intacto al castellano, y cuva explicación no se halla sino en latin mismo, c»el que ofrecen los lugares siguientes -¿Oh buen desû', que a n con la neite" ¿Que á ti con los atotes? » tiran. Nmmb, 3 14. §7 (R. H. 121.«¡Oh buen demi ! que á u con tantos dolores, qué à ti con la nuierte. » cor los dlaves. y con la crur? Id. Grac. il consul. I. 4. dom. en la noche (R. S. Gtt). «¿ Qiue à It con el remedio de los pecadas. piles tte-te vom chda sin pa uln" Id. Mem. Fulu epet t. 5. § ° R. S. 3151b. « . Que á Vos vua puesti me mxerlas " Oué à vus cau mestros dolores ""Id. Adical Mem 2. 13.82 (. N. 16 «¿ oh liex de leita, ch espeme de memta ! ¿ que á ti con estes cuidadus que á ti con el hio y dexundez, que á ti con las lágrimis que à ti von et trabuto Vostigo de navstins puei ddas ? Id. Aerm. nuvim. (R. 11. 38 Oh cordera mamentisimo que quitalos pecados del mundo, ¿qué á ti con este bautixmo ?¿que à ti von este lRatoit de gante suer « m’inchada con pecados ? » Puente Med, 3. 3 (2. 31.. Oh Jesiis, mtau ceidate ¿que 111 con Natanus, para que tal pudemue L dl, sobe tu sagrade cmpo ? Id. ib 4. l (2. 3aw. ¡Me, mme i un cau los isperachopm he la uena mmuel"» lasta los Or 15 (R. G7. 3252). — La frase latina sobre la vanl “ hi vale du I» huestra Ileva su dativo dependiente del verbo esse, ser, tácito, y siatituet, que Ierr. ti von cs? ¿ que tiem tui que (1 con eec' (4iut mho, nguit Vum estai vumuut vtnetimur de dilupeuta? 1" derint, inquit, ista officia viri boni. Cie. Pro P. (huntin 17) Venre ( un y Cuciyn tivam tul 112 3 cd. « Mudmuament Me h tratnlo de acomodn eete hue à la mutasica lellan , mmtiuda el vun vant i -e entenduna mputtan A olta cho -o «Oue i muentur lu emt Mel mno m bel. Be vantusmeur- tmt» (aul nam 1 lannerio le Mil tau r bodt ne lon — Mu à nat plmies " Ml condito y hau 1 b-mluna que al dole) dih. Rer 1°«ma 10d 67 221) ¿(ue à au de lop1 1 "" El F—I 1« Ll-1 —ie ni I- bl. d° e (ut Te ame a Ee ca. «¿ Qué á ti el insanc,) El confuso rumor de las ciudades, Donde el hombre, ignorante de si mismo, ! Corre, engañado por la vil caterva, La senda del placer, hasta que halla. Término inevitable, su ruina? » Id. Poes. files. El (t. 67. 313). 9. Muchas de las observaciones que hemos hecho sobre la extensión de los usos del dativo en nuestra lengua, especialmente hablándose de personas, han preparado el campo para tratar del empleo de la preposición á en el acusativo. Después, por ser punto que con él se da la mano, irán algunas indicaciones sobre la debatida cuestión del le y el lo para el mismo caso. — Exigen la preposición siendo acusativos : a) Los nombres propios de persona. « Citar á Horacio— El obispo de Mondoñedo os prestará á lamta. Laida » Flora—- Ovidio os entregará á Medea— Homero tiene á Calipso, y Virgilio á Circe. » Cerv.

Quip. I puul. « Toda esta nantó à Sila para que el año de la fundación de Roma de 671. en su segundo consulado, enviase á España ( tra Neitmio à 1). Metelo. » Mar. lteste lespe 3. 13 (R. 30. 732). « El Tostado, Nebrija. Simón Abril, Arias Montano, y en general todos los que escribieron en aquella gloriosa cpoca sobre gramática, retórica v poesia, lo hicieron copiaude á Aristotcles. Ibmacio. CIecrón» Quintiliano. » Lista, Ensayos, 1. p. 1. — 2) Si el nombre propio se halla usado como apelativo, sigue la regla de los nombres apelativos Tenge un Ca cran de Pus Puentes. — Het mmmtla Arte de hablur, p. 225; sin prepuei mt com n diyua uu «mplar de Cueron Plutaren "s dua mil Ulepaudras. » (ora Quuj. I. prnl., omma ei duvin ml hermes. be leus apelativos de persout, muaude la sigmucan cue rla y determieda. Lue a cast: al a la mora, creyendo stu duda que ella sala en la ocasión de toda aquella armonía. » Cerv Gui. 1. 10 R. 1. 287. Y Itus dijo : Pou esta dejará el homlne a su padie y uradic.

Id. 1b. 1. ** R. 1 3417 « Tue mi padre curó al nuu hacho quuigualo y volvia me lu emcucla. » Quer. tivan Tu. 2 W. 2 187 Mas amun estos presentre, que a lomrsier ammrcs que se lus dau. " tam tiuot. 2."R " 14°». Ichsas aquelloque mngu inti o (Im. mta una atta quiren. Y nmteuua otu i saben penen muo» ti » Id. Somh! 1S0. 2.« bos tentames per an buen habil dus y lea entendules eu Ie leneun vastest ura "Manto A VO* * Vifier.'mar "M mes. " o cuùl « entiende también cuando el apelativo representa bal yun Iue mmemmdu» Il que dató al lmmlue de li vixtu te em o tunbieu de umesteri de huz, siu li cual tueran mutiles lu mv Lixt Fasamx ! p.d " Fsto 1- que -e chariva vou adpettvos vustantitad pui demtu mua dum de personas Pune que huu de hami nonto"(Mue" d p° 1 Ginjoti trmrivi V avndai a hos mcttann de Vdidns « Vent Wuay 1 18 (4 1. "al Mlu mn al mmmusa al lluo m llmn bam f'arv. i drm " » el attatree de persena ee tadeterunmade, no

tiene cabida la preposición. « Habiendo fundado en aquella comarca más de cuarenta iglesias y dejádoles maestros que los acabasen de enseñar é instruir, se pasó á Mazacar. » Rivad. Vida de S. Ign. 1. 7 (R. 60. 1021). « Recibo un criado, que es el primero que he tenido en mi vida. » Mor. Obr. post. 1, p. 280. « Al volver una noche á la casa de su huesped, halló tres ladrones que querían forzar la puerta. » Clem. Coment. 3. p. 8l. — 71 Se dirá. según observa Bello, Gram. S 250 d. Aguardar á un criado cuando el que le aguarda piensa determinadamente en uno; y por la razón contraria, Aguardar un criado, cuando para el que le aguarda es indiferente el individuo — 3) Igualmente se omite la preposición delante de ciertos nombres designativos de empleos ó grados cuando van con verbos « que se unian primariamente como predicados. Dijose : Los nombraron generales; y de al Nombraron generales (donde tampoco cabria la preposición por ser indeterminado el nombre), y Nombraron los generales. « El rey ha nombrado los oficiales para el ejército. » Salvá, Gram. « El papa creó los cardenales. » Id. ib. « Que más es hacer un rey Que matar á un general. » Lope, La obediencia laureada. 2. 1 R. 52. 181 -). — e) Piden la preposicióu alguien, nadie, qmien: y uno, otro, todo, ninguno, cualquiera, cuando denotan persona. « Quien á nadie quiere, á ninguno debe dar celos.

» Cerv. Quij. 1. 14 (R. 1. 2822). « Siempre andaba rodeada de sus criados y criadas, esperralmente de una doncella suya llamada Leonela, á quien ella mucho queria. » Id. ib l. 33 R. l. 461. «A cada uno mate su ventura ó Dins que le hizo. » Id. ib. I. 2ti (R. !. 218t). « De cuando en cuaudo volvía la cabez. á ver si veia los caballeros y gigantes que su amo nombraba, y como no descubría á ninguno le dijo— ". Id. 1b. t. 18 (R. 1. 241 2). «Ansioso de conservar su libertad. se veia abandonado de lox que debían delenderla, hallando á unos ó corrompidos ó alucinados, y á otros indecisos, perplejos ó tímidos. » Jovell. Def. de la Juntu Centrut, I. 1 (R. 16. 502). « Esta voz sobresaltó á tudos. » Cert. Quiy. L. 16 (R. 1. 2872). « Concluiré diciendo que esta fábrica (la catedrat de Milán) es única en su linca; que es capaz de sorprender á cualquiera por su grandeza. » Mor. Obr. post. 1, p. 310. — a Es de notarse que, aunque quien, y el cual, el que, refiriéndose á personas estos dos últimos, piden la preposición, que la excluye. « Volvía la cabeza á ver si veía los caballeros y gigantes que su amo nombraba. » Cery. Quit. 1. 18 (R. 1. 2911 a« Paseo la ciudad con nuevo criado que acaba de recibir. » Mor Obr. post. I. p. 286. — «) Usase también la preposición con nombres colectivos de persona, si bien xe nota alguna vacilación á este respecto; consultando el genio de la lengua podría decirse que tratondose de acciones que se ejercen sobre los individuos aparece natural el uso de á y que no siendo así, sería mejor omitirla. « Para que un drama al público entretenga, Y éste le pida siempre con desco. Ni más ni menos dle ciuco actos tenga-» T. Iriarte-,Airte poet. de Hor. (4. 26). « La religión, uniendo el placer al culto, suspende, distrae, alegra al numeroso pueblo espectador, cuyos sentidos deleita y arrebata con la multitud de objetos agradables que le presenta. » Mor. Obr. post. 1, p. 334. « Cien años antes habia escrito el P. Gabriel Téllez (conocido bajo el nombre de Tirso de Molina) la comedia de El burlador de Sevilla, la más á propósito para conmover y deleitar á la plebe ignorante y crédula. » Id. Com., disc, prelim. (R. 2. 307). « El ilustre benedictmo Feijoo, animado del ardiente anhelo de ilustrar á su nación, disipando las tinieblas de ignorancia en que se hallaba envuelta, se atrevió á combatir en sus abras preocupaciones y errores absurdos. » Id. ib.

(R. 2. 309. « Resolvieron que— s° procurase no exasperar á unas gentes demasiado dispuestas á cometer cualquier exceso.» Id. Derrota de los pedantes (R. 2. 5631). « Sólo á la posteridad toca juzgar á las cortes españolas.

» Quint. Cartas a L. Holland, 9 (R. 19. 5792). — « Dende á dos dias que el Marqués llegó, juntó el pueblo. » Mend. Guerra de tiran. 3 (R. 21. 107-). « Apresuró Berenguer su partida y embarcó la gente. » Moncada, Exped. de Cat. y Arag. 32 (R. 21. 302). 2 Con colectivos que denotan un conjunto de determinado número ycalidad de personns. enmo litaltun, es menos común la preposición. « Dijeron también que antes de la partida debían revistar las tropas, y con aquel pretexto las juntaron en la caplanada de la ciudadela, apostando en el canino que de allí va á la Aduana un batallón de vélites italianos, y colocando la demás fuerza de modo que llamase hacia otra parte la atención de locuriosos.

» Toreno, Hlist. 1 (R. 61. 161). — e) Con nombres de cosa, gencralmente abstractos, cuando están personificados, ó aparecen como objeto de actos que ordinariamente no se ejerceu smo sobre personas; en lo cual, como se comprende facilmente, tiene gran libertad el que escribe. « Pigmalión, Rodio, Alcides! A unas estatuas quisieron. » Alarcón. El examen de maridos, 3. 16 (R. 20.

1Nt. « Tema à Dios y á la infamia. » Saay.

Emp. 50 (R. 25. 133 Lr. « Mâs temen à los histortadores que á sus enemgos; más á la pluma que al acero. » Id. Emp. 15 (R. 25. (11). « La pobreza atropella á la honra. » Cerv. Nov. 11 (R. 1. 2252). « Nunça alcanza! Mi vista á ver en sombra á la esperanza. » Id. Ouij. 1. 14 (R. L. 281 L). « Ilemos de matar en los gigantes à la soberbia, à la envidia en la generosidad y buen pecho, á la ira en et reposado continente y quietud del ánimo, á la gula y al sueño en el poco comer que comemos y en et mucho velar que velamos; á la lujuria y lascivia en la lealtad que guardamos á las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos, á la pereza con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan, sobre cristianos, famosos caballeros. » Id. ib. 2. 8 (R. 1. 4204). « Adorarou (como dice Rabano) en la carne al Verbo Eterno, en la niñez á la sabiduría inlinita, en la flaqueza á la fortaleza de Dios. »

Rivad. Flos SS. Epifania (Vida de Cristo, 211. « Mntes tomó las armas que lomembros : para us ur de ellas y para venver al mundo, venetó primero a la naturaleza. Id. ib. Visitacion (Vida de la Virgen, 129). « Envidtan a tu pluma los pundes. Y á tus libmola mas tuerte armeria. » B. trgens, son. 34 (R. 42. 3101) « ¿Quien, chediente A su ver, il cipor y á la ignolam ta Pertinat persigui? » Jovell, epast. I a Posulonro H. Iti. 451). « Tambien, como David, puedo convidar i budas mis potendias y ventidos, y á todos lopensamientos y afectos de mi corazón, para que todos juntos vengan á adorar y glorificar 1 este Nener. » Puente, Med. L. 35 1. 24.. El rumor espantoso de la guerra hizo enmudecer à las musas, desauimó a la- artes. Mor. La escuela de tos maridos, advert. (R. 2. 449. Sin duda se prepuse avompañar y asistir à la agonizante libertad, al modo que un hombre virtuoso acompaña y asiste 'en el última trante à su amigo. (mint. Cartas á L. Holland, 9 G. 19. 5822). » lasultaba desde alli á la dehilidad del Papa. » Id. Gran Cagntun (R. 19. 257 b. Se dice que su hermno le amonestó que no tuviese la temeridad de tentar à la tortuna lejos de su casa. I.

R. de Lauria (R. 19.2302). « Temia à los extraños, á los propios, á su misma sombra.

M. de la Rosa, H. P. del Pulgar (4. 49). —1 Con nombres de animales es vario el uso. com va lo nató Salva.— Despedazó al leon dice Seta cn una paite Jueces, 11. tu. y en otra « lle hallado mi oveja, que se habia perduo. 18. Lucas. 15, 6. lvantai cl’Venado » se decia ya cuando se escribió el Libro de la Monteria de D. Alfonso XI (acaso por ser venado voz genérica, como res) á pesar de que ahi mismo se lee » Aparten à los sabucsos. » (1. 39) En Cervantes ocurre á cada paso la preposición. « Enalbardó al jumento de su exudete. Quu t. 17 WRt. 1 28011). No podia attcar a su jumento, Ib. t. 18 R. 1. 2904). « No podia dejar de soltar al león ma «ho. » Ib. 3. 17 d. 1. 1511. Nucho, cu viendo al valiente animal, desamparó alrucio.» 1b. 2 21 (. 1. 177 Mmaveraten al paidi poderoso sobre un acémila. » Ib. 2. 34 (R. 1. 1780. Echana su mmmipa lazs Que rendiran a una tiet. It. bai gran sultann. 3 (Com. 2. 81). « Las aves pequeñas temen al gaulm. (au. Lu ompur.! 258 2di II. 1101. 2) Si el nombre de auimal es propio, es imprescindihle el uso de la preposición. En la Gesta del Cid se halla va » Ensiellante a Balucea l'». en tarvamte E mismo ensilló á Rocinante. » Quij. 1. 17 (R. 1. 281111. E» Pri lo determinades que son de miVe los mombies pramo de hir."'Nizen 1. ¡leponntm Vii » timle y a Rane t°F° Vor. » di L. Ititt-. » ltestruxo del tado 1 1—° V Mumm en Lepan. El Ercrc sobr Meun Laib. 1 I'I tumleddor de la «e tuue el que Atardando à Iartta, «cho el cuchillo cou que degollaron á su hijo. Mend tuora de tiran 21.1171 » To -"vo I golevne » lepau con unperto t mrlade e neste Mat- Hlet Esp de I a4. 3 11. « Sucedióle muy buen sui ci m.-IOH YI jornada, porque en Galicia recobró á Lugo.

Túi. Astorga. » Id. ib. 7. 4 (R. 20. 1962). «Y antes que deje à Valencta, Volvere a vuesti presencia. » Lope, Los locos de l’atencia, 2. 15 GR. 24. 1262). « A la parte del mediodia cierran el horizonte la- montanas asperas que dividen á ltalia de la Suiza. » Mot. Obr. post. 1. p. 29b. « Mas la pena mas amare Y el mahondo desconsuelo—Cuuden en palacio todo.! Y consternan á Toledo. » A. Saav. Et sulèmne desengano. 1 (J. 18db. 2) En llevando articulo el nombre propio, es innecesaria la preposición. « Pizarro conquistó el Perú. Bclla. Gram. 2« Can las nomlues de montes y rins, que ordmartamente llevan articulo, no es usual la preposición. « Pasó LAnibal), aunque con grande dificultad, en espacio de quiner dias los Ilpes de Turin.

Mar. Hist. Esp. 2. 11 (R. 30. 421). « El principe de Gales y el rey don Pedro atravesaron el Princo por Roncesvalles Lixta, Iest anir. A. p. 36 — Agunos partidartos antiguode don Pedro que estaban refugiados en Par tugal. juntaran trapas. Y pasando el M.t» tomaron por sorpresa la plaza de Iui. le. ib. p. 51. — 22) En faltando el articulo, es indispensable la preposición. » Mira á Tigris y Enfrates, que poniendo Punto á Mesopotamia, en compañía llasta el golfo (de Persia van corriendo.» Erc. Arauc. 27 G. 17. 1021). . Excritares de menar neta muelen hor en España omtir la prepostetón antes de nombres de ciudad, y dicen dejé l’alencia: lo cl es por cierte un -alieicni. o .o alg" pcor. de gusto intolcrahle " Hla-t. aqti se han expuesto los rasgos generales que ofrece el uxo camun de lus mejores en titares. V" de observarse que cuda dta se tla utas V I este usn, como se ceha de ver pur la mupuesión desagradable que causan construcciones como las sigmente-"«Llego a Iila con harte deseo de conocer la madre Teresa de Jesús.

Vepes, Vida de Sta. Ter, 2. 24 (Mist. 1. 209) Xo disgustemes un aburlo. Lope, Lai tuereu latomord. 3. I8 di. l 218Y can alegir canto Vi Itias celebi ne y ma nomlue santo. » Peun. Tos ". valma aI M.27 57-. nlle aqui algunus casos uunos frecuentes en que suele tener cabida la pepnian mCuanda el acusale yCavum panado de un preilue alo. va vara este sala. »a can pieporieton. Lo que mas hace a este egi clablle ntio dinna de cstimartan VIevo PTRR E PT pUTERlEgP GDT de Irguloere he " de las simples cordrpuclos y mansas uve W. CErY tiul. 6 H L. N°"». V en mumlte luur la xelva De lhaun. y son ls mintas Sus damas Mia. Et desdon can el desden. 1 ! W. .") 2°. V la que uuran los «m ,lmta-mavmis mmmluae H. Et enhallero, 213R « ten almente (el usut hare maxeulinas a los nomhres avabados eu o. I lemmmines a los avabados en " tlenwwmn, (ament B. p. IN. « Touen puu luns d ventre » Tuente. Mod a 72 M « Ella mimmo luua pucha de a tan cheaz vuute ctn eta azumete me estazatn "»

nixmo, , se demostrará que es verdadero « convencerá de falso á lo contrario. » León.

Nomb. 2, Brazo (R. 37. 1192). « ¿Y quién pensáis que ha ganado este reino— sino el valor de Dulcinea, tomando á mi brazo por instrumento de sus hazañas?» Cerv. Quij. !. 30 (R. 1. 3312) — Esta práctica era mâs común en lo antigno que hoy, de suerte que en ocasiones disuena á nuestros oídos. Usase la preposición en obsequio de la claridad, especialmente en las comparaciones, para que el segundo término aparezca claramente como aeusativo, ó cuando, empezando la frase por el acusativo, conviene que de una vez sea tenido por tal. « Tú me conservas en este sér que me diste, mucho mejor que la cabeza á sus miembros. » Gran. Adic. al Mem. 14, § 6 (R. S. 192 2). « Tenia gran temor de Dios. que la enfrenaba para que temiese cualquier culpa mortal como al infierno. » Yepes, Vida de Sta. Ter. 1. 8 (Mist. 1. 29). « Todos le temen como al fuego. » Cerv. Nor. 8 R. 1. 1851). — « La bajeza les dí de mi linaje! Diles que soy de un tabernero hijo, f'orque les haga todo âquesto junto Mudar de parecer. — Excusa débil Es esa, padre mío; á lo que ha sido! Ha borrado lo que es. » Cerv. El rufiun dichoso, 3 (Com. 2. 51). « Solicita Que no confunda á la razón la ira. » Id. El laberinto de amor, 1 (Com. 2. 118). « Tus lágrimas con Cristo pueden tanto,! Que la menor lo enciende y enamora, Y á la culpa mayor deja anegada. » B. Argens, canc. Aquella pecadoru (R. 42. 3381).« Oténdese la luz del claro día! Con la nube del polvo que il sol cubre. » Villay. Mosq. 8 (R. 17. 5981) « Vence Al discurso el sentimiento. » Alarcon, Ganar amigos, J. 10 (R. 20. 311-). Acompaña al examen de las obras la noticia de muchos de sus autores. » Mor. Orig. prol.

(R. 2. 148. « Corre, vucla Antes que el año en su incansable curso Lleve al verano v al verdor consigo. » Quint. Poes. A Cienfuegos (R. 19. 31e). — 4) En el siguiente pasaje hubiera sido oportuna la preposición: « Triunfad : el mundo entero! Subyugue el entusiasmo que os anima. » Lista. Poes. filos.

1 (R. 67. 3021). — 83) En frases comparativas dan en ocasiones nuestros clásicos al segundo término la forma de acusativo, mediante á, cuando un análisis riguroso exigiría el nominativo. « Por las mesmas razones que tú te levantas, ellos te aborrecen; porque no quieren ver otro mayor que á sí. » Gran. Guia, 2.

4 (R. 6. 1261.. « No tiene el bien público mayor enemigo que á ellas (las pasiones! y á los fines particulares. » Saav. Emp. 7 (R. 25. 241. — Esta atracción es un latinismo inadmisible hoy : Ego hominem callidiorem vidi neminem quam Phormionem. Madvig, Gramm. S 303 b; Kühner, Ausf. Gramm., 2. § 225, 4; Caro y Cuervo, Gram. § 214. 2. — 2 En este lugar de Jovellanos abogan en favor de la preposición la presencia de un predicado y la forma comparativa de la frase : « El vulgo le cree obra de moros, como á todas las que se alejan un poco de su limitado conocimiento.

» Descr. del cast. de Bellver (R. 46. 4001.. — Es obvia la razón de claridad que milita por la á en el siguiente de Cervantes: « Cogiendo las reliquias de su retablo y á su mono, se fue también á buscar sus aventuras. » Quij. 2. 26 (R. 1. 4612). — Lo mismo en el pasaje siguiente : « Si el hombre fuese un espíritu puro, sus deberes estarían cumplidos con procurar conocer á Dios y á sí mismo. con amar á Dios sobre todo, amarse á si mismo y á cuanto Dios quisiere. » Balmes, Filos. clem. Etica, 15. 1 (4011.-A) Sobre el uso de la preposición después de como escribe Bello (Gram. cup. 50 F 3) : « ¿ Es indiferente poner ó no la preposición en Le miran como padre, Los trata como á hijos? Me parece que Le miran como padre, se dice de los que miran como un padre al que no lo es, y que por el contrario Los trata como á hijos, sugeriría la idea de verdadera paternidad.» Y en efecto esto es muy razonable, pues el uso de la preposición representa el término de la comparación como verdadero sustantivo en acusativo : Le trata como á padre, es Le trata como á padre suyo que es; en una palabra, padre denota una persona con todas las calidades de padre. Le trata como padre, presenta á padre conto predicado, como denotativo de un modo de ser que se atribuye al le. Pero esta misma diferencia hace que se emplee la preposición en obsequio de la énfasis. Cervantes, de acuerdo con la teoría, dice que al licenciado Vidriera, después de vuelto á su primer juicio, entendimiento y discurso, et que le curó « Le vistió como á letrado, y le hizo volver á la corte, adonde con dar tantas muestras de cuerdo, como las hahía dado de loco, podía usar su oticio y hacerse famoso por él. » Nor 5 (R. 1. 1652). Pero á pesar de que nadie creia en la caballería andante de D. Quijote, dice: « Comieron aquel dia con D. Antonio algunos de sus amigos, honrando todos y tratando á D. Quijote como á caballero andante. » Quij. 2. 62 (R. 1. 5351. La preposición no denola pues aqui sino la seriedad y gravedad con que se fingian aquellas atenciones. Este lugar de Moratin está conforme con lo dicho por Bello, en cuanto representa el efecto de la desconfianza y suspicacia atribuidas por el autor á los ingleses : « ¿Qué mucho que se le dificulte ver una tábrica, un almacén, una máquina, y que siempre le miren como á un espia sospechoso?» Obr, post. 1, p. 204. Sea de todo esto lo que se quiera, lo más común es el empleo de la preposición; y esto por lo que queda dicho de las frases comparativas en i, 8. « Conocieron que era rey de los reyes y principe del unverso, y verdadero Dios. y unigénito Hijo del Padre Eterno, y postrándose en aquel suelo como á tal le reconocieron y adoraron. » Rivad. Flos. SS. Epifania (Vida de Cristo, 211). « ¿Por qué. Señor. escondéis vuestro rostro y me tratáis como á enemigo?» Id. Trib. 1. 2 (R. 60. 363!; dice: como enemigo). « El obispo eboracense, á quien tocaba——-- el ungirla como á reina, no lo quiso hacer. » Id. Cisma, 2. 22 (R. 60. 2564). « Reves católicos eran, que reconocían y obedecian y reverenciaban al Pava como a

cabeza y principe supremo espiritual de la lglenta. Id. 1b. 3. INR. 60. 3261. Y el que murió, por haber nacido sin deber nada á la muerte, no sólo en su persona, sino también en las de sus miembros, acocea como á siervo rebelde y fugitivo al demonio. » León, Nomb. 2 hruso R 37. 121 6. Como a mmortaledioses los temian,! Que con ardientes ravos "ombtian. Erc. rauc. 1 R. 17.7. Antes podrá ser que tenga mucho más mérito, porque es á más trabajo suvo, y la lleva el Señor como à fuerte. » Sta. Ter. Cam, perf. 17 (R. 5b. 3b.« Y a ti ¿qué se te dâ de vau? — Mucho, porque como á padre! Siempre le a no y reverene io. » T. Iiarte. Et filusofo casudo. 3. 12 5. 109. Fs que vehera cunm á padres, por más injustamente que procedan ellos conmigo.» Id. La libreria. 2 (5. 294). « La fama del nombre de Nebrija ha servido hasta lin de sombua. de exeudo y de veloa la mouticreucta de los que el publico ó los particulares pagan como á maestros. » Id. Liter, en cuaresma (7. 43). « Cervantes procedió con mucha discreción y juicio en levantar á este tiempo la mano del asunto, porque su propósito no era convencer á D. Quijote sino á sus lectores, y á éstos hubiera sido ofenderlos ttatala com a bens Clomviein, tment. 3. p. 1b. Se Ve cumn denlad Al que comu Fer ve mita. — Mta. El calmute juslicero, 2. 5 (.M. 3e. 1) Para cow huit «e poudran dos restricciones á que suelen estar sujetus las 1eglas relativa a holhie- de pima. Omitese ordinariamente la preposición del acusativo cuando va inmediato otro complementu que la lleva. El duque un haldr palabra dio el mn al mma. » Cetr. RAor. Ia R. 1. 221 1b. « El canocimuento desti vendad hara mucho al caso para aficionar los hombres a la virtud. tu m. tiam, I. 16 R. G.51S 1° vor contige, «a quien depare etamendada nuestta herm ma tordrana? Id.ab. 1. 21.82 F. b. Mi. V no he uiur u vrtud Vel deseo que tuvo de inducir los hombres al amor de lla. « Id. Nomb. 2. 30.§3 R. 6 384- « Mra pues con cuánta caridad en estas palabuas cuomondo sus muennnos al Palie Id Mem, vida crist. 6. 6,8 12 (R. 8. 366t). « El amor de nuestra salud, y el celo de la justicia, luevan al Padre "terua olieei su llija a ta «uo. lde trm yvunsid I. lu. parres pan lu man H. N. 77. Que le talt] man que cumitanda a l° "°he-tral Ieruxaba (ent io en el bompla, puesene al Radie el llipo de lu tugeu? Id. Luu al Mom med XS"RS 525" La flojedad y el temor de gastar su hermomma imluir Ie mallo hurti n ente hu. Mav. Emp 1 R 25 "» Aarmhre el veuxatita que le emcammun pu a su canti uiu Quer Peste 2 R I tI0b). « Remito en esto los estudiosos á este capltulo. I FNte 3IR IN. 11°) Lumnoran (11 a1mlydl vmioeati mo Que hiro en dar en lup muene mie" Id Maca c vat R 6 2b0 monbudo a la- -imm suhbvnzó " «u uit andut lo abu a ly mabidara. dovell, Wim maunn d l lust IMtue G " 721 Eanluzuete establece una mueva simetria por la observación del antiguo, la autorita can sus nhras V attav a su apltilaa todus los artistas. Id. Etog. de lus bellas artes R. 46. 352- Pere Carla» ne se vontenta con guiar sus súbditos al conocimrent» de las altas verdades que son objeto de estas cicmtas. Id. Elau. de Cartus III (R. d4. 3111. En esta enseñanza, cumo en las demás, deberá el regente dirigir y encaminar sus discipulos á estas sabias obras. » Id.

Rent. detlevt. de Cutatr. 2. 4 R. R. Mu Es en gran mi mera Vel usitil que el secretario prefiriese su paisano á otros artistas del país para confiarle su retrato. » Id. Mem. sobre los conv. de S. Dom. y S. Franc. (R. 46. 131. Catando quella multipli acií forzó los hombres á unirse en sociedad y á dividir entre si el dominio de la tierra, legitimó y perfeccionó necesariamente su interés.

» Id. Ley agraria, preamb. (R. 50. 81 2), El mtere- erd sutteIente eettmnlo pald eYcitar los propictarios á ofrecerle cuantas Imaderas! puede necesitar. » Id. ib. 1a clase (R. 50. 924). « Soltando el freno á su venganza se apresuró á sorprender su victima y sacrificalla a mu »iig. Quimt. Rallamt L. IUi. 21u1 « Llevó !D. Enriquel la infanta al castillo 4. Neeur. Hl. D. Ati. de latud R. 1. 391. Rovomendó al rey sus perseguidores.

» Id. ib. (R. 19. 3862). « En mengua tal sacrificar su hermano! A su vengauza despechad picara. Id. Et duque de l’is R. 1W. 10.. 12» 1n buenes catitmies se hallan ejemplos en que aparecen ambas preposiciones, lo cual. como por las siguientes muestras se ve, produce en ocasiones notable "mils vn. Vesta i atimima Vume nMome dice el evangelista san Lucas, que enió Dios al ángel san Gabriel. » Rivad. Flos SS. Encarunemon lalu d Coystn. 121 1.« Eattcs"» sus corchetes [dat.] al asturiano [acus.]» Cerv. Nor. 8 (R. 1. 1882). « Quedaron aplazados para la mañana siguiente, en que habian de presentar al rey [dat.] á la hermosa cristana (acus) — V. de la Rusa. I. de Notis l. 1«i. 210). El nuevo Sult mi Mmml Abbas, no reconocido al principio de todos, hati prometido entteaar al vet de (amiala Idat.] á su antiguo visir faeus.] » Valera. Pusi n aitide les ia» 11 2. 103) Nueuda el muratten «uluy ptapu de pen vaeet sin articulo, no cabe omitir la preposición, v en talee vam net la llo »le poue der el acusativo. » El traidor Judas vendió à Jesús a los mueidotes VIumon. Bellu, tiam §411 Mli e danaden---com llevu» Dornes padre (may !* R. 1 32 «AEmmquehie d ala al espaual?— lamra lle deu ue dur al "spumal « Liuxpuee Pai que 11 «y mi qiueld el hes haclin" — lalne (uimpe »s la “e mton larmue muc 1a Iane La fagren tatm d LR 11 270 Tumm un padir Vnu 1° h 1r he mune (u la couhese Mua S Frumndi Nua E li H. M° II1 » L'. per ud que le etmues li aplui que han lurlde mm maumemiclo " peet" l'albila allecaile « Nue Melens apuast, 23.

21, nota. — yv) Siendo acusatiro y dativo nombres propios de persona, esta construrción es inaceptable hoy, si bien disuena menos cuando tales nombres llevan modificativo « Di á biana á Don Sancho. » Tirso. Et celoso prudente, 2. 7 (R. 5. 621 -. « A Cclia Demos á Carlos. » Lope, El saber puede dañar, 3. 2l R. 41. 132 n. « Anteponen los eseritores gentiles al grande Alejandro á Darío, rey de los persas, porque Darío nació con el imperio, mas MAlejandro lo alcanzó por su valor.

Gran. Sonb. dedic. (Marin. 4. N.. « Mudar consejo es tuerza Y darle Aurora á Alejandro.

» Mto. (2) La fuerza del naturat, 3. l R. 39. -231. « Atrevimiento Es grande, siendo tu amigo.— Roharle á doña Maria Hoy al pabre don Rodrigo. » Id. Et calieute justiciero, l. I . 39.° 3312) « A Mendo Le quiero dar á Leouor. Y á Inés-- Para don Diego la elijo. » Id. El lindo don Diego, 1. 1 (R. 39. 3512). « Don Tello ha deternunado El dar á les à don Diego. » Id. ib. 2. 1 (R. 39. 357b. 2 Sucle omitirse la preposición antes de un apelativo de persuna. cuando la acción del verho á que aquél sirve de acusativo no se ejerre de ordinario sino sobre cosas. Hé aqui los ejemplos que dan Salvá y Bello : « Los romanos robaron las sabinas. » « Las gitanas roban los muchachos. » « La escuela de la guerra es la que forma los grandes capitanes. » « Pierde sus hijos » (escribe Bello el que deja de tenerlo-; « Pierde á sus hijos » el que con su nimia indulgencia y sus malos ejemplos los corrompe. « Desta manera la gracia —- tiene esta maravillosa virtud de transtormar el hombre en Dius. » Gran. tiuut, L. 14 (R. 6. 511. — « El acero del encmigo, y el acero todavia más atilado y temible de las enfermedades, había segado vointe mil campepnes castellanos. » Clem.

Elog. de Is. la Cat. (Mem. Acad. Hist. 6. 16). 10. Queda comprehada atrás la tendencia que muestta el castellano á emplear el dativo. especialmente en los pronombres personales y cuando se trata de personas; además, el uso de la preposición á para el acusativo, sobre todu siendo este de persona, no es en realidad sino la aplicación de la forma dativa para esotro caso. Estos dos hechos sugieren una explicación fácil del empleo de le por lo como acusativo. Es incontestable que la forma lo, que ctimológicamente es la propia del acusativo (lo=iltum, mientras que le, en un principio li=illi), predomina notablemente en los monumentox mus antignos de la lengua; poco á poco ha ido ensanchândose el uso de le, hasta que en nuestro tiempo ha habido quien crea ser el único acusativo de tercera persona, en el número singular y en el género masculino. La Academia misma ha vacilado en su enseñanza á este resperto : teista inconsiderada en un tiempo, llegó á asentar en su Gramática que los ejemplos de lo que se hallan en Granada, Cervantes y otros, son erratas ó descuidos contra la gramática; luégo escribió que se podrá decir : « Antonio compuso un libro y lo imprimió ó le imprimió, » mientras con el transcurso del tiempo no dé la costumf bre marcada preferencia al lo sobre el le ó viceversa. En las ediciones de 1870, 1877 agregó : « Se observa, sin embargo, que muchos de los escritores más correctos evitan el uso del to refiriéndose á persona. » Lo cual (omitido va en 1880y está conforme con la doctrina de Salvá y Bella. En resumen : uso inmemorial de to: mtroducción paulatina de le; variedad en los mejores escritores; tendencia á emplear le para persona. ¿ Cuál es la "Xplicación gramatical de estos hechos ? Parece lo probable que el le no es la forma propia def acusativo, sino más bien dativo empleado en conformidad con el genio de la lengua, que, tratándose de personas, prefiere presentarlas como que reciben dano ó provecho de una acción, más bien que como objeto imnasible de ésta.. El, mames, de le yor, lo podria reputarse como una clegancia, mas no como una ley. Cabría decirse que la frase « Vi á fulano y lo salude » tiene menes saherstellano que tendria con el te, pero no que es incorrecta. — El uso de les por los, aunque reprensible incorrección, según la Academia, es tan común, que no hay para qué citar ejemplos (Bello, Gram. Cust. S 352 ob. Arriha se pusieron (8, ca varios de le para el femchino, que podrian explicarse como dativos netos; ahora se agregan otro- en que no es natmraf tal explicación, y que por consiguiente ofrecen una comprobación de nuestra conjetura. « Sancho quedó pasmado de la hermosura de la moza, y preguntóle quien era, adonde iha. V qué ocasión le había movido para vestirse en aquel hábito. » Cerv. Quij. 2./49 (R. 1. 5071). Tan uatural suena este le Mltimo, que m tlemencin ni Hartzenbusch le han puesto tacha. « Comenzó [Leocadia) á sudar y á perderse de color en un punto, sohreviméndole un desmayo que le forzó á reclinar la cabeza en los brazos de doña Estetania. » Id. Nor. 6 (t. I. 171). « Dijome que la noche que b. Fernando se desposó con Lusciuda, despuiés de haher ella dado el si de ser su esposa, le habia tomado un recia desmavo. » Id. Ouij. 1. 2x (R. 1. 3281, « be tomó un temblor tan extraño, como si de algún grave acendente de cuartana estuviera enferma. » Id. ib. 1. 43 (R. 1. 3762). « No puedo pensar qué es lo que vio esta doncella en vuesa merced que asi la rindise y avasallase. ¿ Qué gala, qué brío, qué donaire, qué rostro, que cada cosa por si ó todas juntas le enamoraron? » Id. ib. 2. 58 (R. 1. 5261). « Queriendo que la criatura racional fuese perlecta, proveyôle sulicientemente de todo lo que para esto era necesario. » Gran. Guia, 1. 17 (R. 6. 62-). « Llora Que á ella le haga desdichada Lo que me hiciera dichosa. » Cald. Argenis y Poliarco, 2. 8 (R. 7. 4461). Véase 9, i, a. « De la encumbrada silla! Derribó al poderoso y engreido, Y á la plebe sencilla Del estado abatido! Hasta el solio de gloria le ha subido. » D. Gonz. Trad. del Mumnificut (R. Gl. 19ti1). « Un beso le consucla;! Siempre festiva arrulla,.! Siempre amorosa juega. » Mel. Anacr. La paloma de Filis, 3 (R. 63. 112/. « Cuando al feretro funesto Se acerca con pies turbados La triste madre

el quejido! Espira en todos los labios.! Enmudece la familia, Y su aflicción respetando. Ni á consolarle se atreven,! Ni aun á detener sus pasos. » Lista, Poes, rom. 3 (R. 67 3764). — En varios de estos ejemplos podria descubrirse ó al menos imaginarse el motivo pot que se ha puesto le: «aso se mirarian tdde» explicaciones como puras cavilosidades, pero, asi y todo, nos llevarian á la conclu -on de Olivan, quien tira camo una de lacausas de la introducción del te la dificultad de discernir á veces entre nosotros el régimen de ciertos verbos, cuyos delicadisimos accidentes, yva lo inclinan al acusativo, va al dativo; apreciaciones que halagan á los doctos. y que escapándose á entendimientos vulgares ó supeitictales, Ilegan por falta de tacto a bastardear ó perderse. Disc. Acad. Esp. 1, p. 17. Abierta la puerta para usar casi promiscuamente loy le, es de creerse que a menudo los eseritores que ho "e ci tprichan en tavou del uno ó del otro, eligen entre los dos, quizá muchas veces instintivamente, por razones va ideológicas ya puramente cufónicas, que ni pueden reducirse á regla ni acaso penetrarse por quien no tenga el mismo gusto y delicadeza que ellos. 11. (I1) a) La cercanía ó situación se represeató primartamente en esta particula como resultado de la acción de acercar ó acercarse; así, de Le pusieron una cadena al cuello, «e paso « Iha con una vadenn al cuella. Pere l es este trausito asi coma quiera en el ejemplo propuesto se figura todavía la cadena como que está aproximándose, esto es apretando. Copiemos otros : « Venían hasta doce hombres á pie, ensartados como cuentas en una gran cadena de luerro par le cuellos y todos con espor ie a las manos. » Cerv. Qui)

L. 22 R. L. 301.. « Me vi aquella nuche que »ammé a tun lamuso di, can cadenas á lupies V csporas a las manas. Id. mb. t. "4 "H. L. t. " Porque viendo á̀ su marido El eur hillo « la guganta. No xerà su crucldad tanta. » Lope. La llare de la honra. 12(.41. 1327 Isi asalta Cortes al araucano, ! La adarga al pecho, el duro hierro en iane. « bre. Avanc. 4 (R. 1. I° « Porque los pechas Maleruus tu con larhe manteunbe 1von, Pons. 3. Job. 3 R. 37 ho « Poncmenns a pen-ur un paso de la paciou dizampes el de cuamla estha el Neumt a la colmun. » Nta Ter Vutu, 13 W. 53. (W.A. qui se pinta un hombre destrozado, perdidas l’ue tnTvawe1is. In ropa al mgna vomit nlo de MT. NE, l’ata de S. Jar. t. 4 1 Ipirrre aqui la que al pummpi apuntuma -obre la diwultad de deslind u peilettammuu l ve arcpuuamnes de esta pueposieín mes cierte que Ithasee Camn à mi mesa 1 lamm. Nomb Rey R 37. 125) puede valmeume mmuta 1° mui pei denatat la pimaimudad, esta olta t. Lmda « Io mesa dijo D. Antonta a Sau 11° (°14 Ouiy 2.t2- H. L. »5) puicie dr 1t" la mupacton, »aun ve puxn autha t" " Ca audaga sueede en las vom plame etus que mantendo «tus manbe de delcnet- semalan la palte atee tad-, pusi por un lada ve expresa la localidad. por otro -e indica la parte come paciente. La persona de Epicteto era defectuosa; cojeaba, impedido el paso de una destilar ion á une pierna. » Quev. Vida de Epict. (R. 69. 388). « Juntandese à eso el haberme cagida l1 noti (1a con una Vtolenta fluxión à la mitad de la cara, garganti y pecho, que se irritó de repente, y me ha dado los dias y las noches que * dejan di-urrir. » I-la. Cart. pim. L. "fR. 15. 1211 lle trado mas de cuarenta des de una fluxiòn muy acre à la cabera y pecho.» Jovell. Corresp. con Posada (R. 56. 1964). 1¿ Que e- eso. Basurta ? Que tenéts? N la e-ti- viendo ?... t'na lluxión à las muclas, que 1. xe dónde estoy de pie. » V. de la Vega, Fantusu dramnticu. ! (170b. “Alge parccida se nota cuando se trata de instrumentos músicos en casos como éstos : « Ella salió! Cantando aqui à la gutarra. » Mto. La que puede la aprehension, 3. 13 (R. 39. 1858). « Que mañana por la tarde! La aragonesita ens ta N orzana el villancie. A Mor. La Mapaut 1. 3. 12 (. 2. 1la-). " De o11 en gencral cercanía, proximidad. Estar sentado al fuego. à la lmmbre, Lecr a lu lampara. a la luz. Estaba de rodillas à sus pies. Teuer algo a la mino. « No son stno palabras de conscjas ó cuentos de viejas, como aquellos del caballo sin cabeza y de la varilla de virtudes, con que se entretienen al fuego las dilatadas noches del iuvirna. » Cert. Cal. (R. L. 211/. » Tú, retiraado en las nocturnas horas. Facrihe á vigilante lamparilla.» B. Argens. terc. 1o quiero. mnt Furuanaln (R. 12 3174. Serà qual verde planta Que. à las carrienter agtas axentada. A cielo se levmta. » Loún, Pues. 3, salmo 1 (R. 37. 152). « A las corrientes de una fuente estaban Sócrates, Platón, Clitómaco. Carnéade- y otros filosotos academmos. e Naat. Rep (H. 25. hbfh. « Estaha Feruan Antaltue» devato ovendo misa, mientras á las orillas del Duero el vonde (uarci Fernandez daba la hatalla à las mo1ps. » Id. Emp. 18 R. 25. 1821. « Con cst 1 meva movidus lus espastoles que moralan " las riberas del mar Mediterránco, acordaron gaumle la volunt i con una embardla que le cuvuron hasta labilamta » Mar. Itast. bspe 2 » (. M. et. « Cerca de Dueùm. que esta u » adclante de Valladodal a la mhera de Pisuerga, hay un templo de San Juan Bautista, de olna antigue y al parerer de gadus » Id. 1b. n 11 H 11i5. « Vuisme sauaton á Borgia, á la raya de Navarra. Magalona y otros pueblos y castillos por aquella comarca. » Id. 4b 10 tu d " 2h1. « Ne apodrio de Tud. 11 vund ad pumip il en el rema de Mavarta puesta vu un situi lumite a la uhera del ma Lbnie H W R 30 21. Val hu de tejornadas, entre tanto! Que el esperada tiempa " autaa. Ne alot en una veza a la mariu tae lomue F2 (R. 17. 191. « Estahams apnas depndas En el teudulo llaua a la mum I ib 22 R. 178M « Sola se halla contuxa V atapada A la milla de un 1t°, en medio un prada » Valb Bern? R 17 212°» « Il dIuone en un hosque a la ma "m (umaulle ) Morgaite uia mañana.

Id. ib. 21 (R. 17.3611. 2, Usíbase en 19 mtiguo al dar las señas de algún sitia ó habitación. « A mí me hallará en el jardín de mi padre, que está á la puerta de Babazón, junto à la marina. » Cerv. Quij. 1. 40 (R. 1. 367-).

« Lotario, aquel grande amigo de Anselmo el rico, que vixía à San Juan, se llevó esta noche á Camila. » H. ib. L. 35 (R. 1. 3541).

V. Clemencin sobre este lugar. « Pues yo sabré negociar, Si la casa acierto á ver. — Es à San Miguel el Alto. Y pur señas dos balcones. » Lope, Amar sin saber á quién, 2. 7 (R. 31. 452b. « El nombre y caxa hombrad.

— Caunlo, y (Ivo à San Juan. » Id. La riuda valencoina, !. Il dh. 21. 75-). Mas para que esta merced No quede sin recompensa,! Yo soy el Conde de Palma, vivo á la Madalena. Buscadme esta misma noche. » Id. Servir a señor discreto, 2. 16 «1. 52. 83c..« ¿Dónde vne? A la Victoria.» Alarcón, La verdad sospechosa. 2. 1 (R. 20. 3281). « ¿ Donde vIve?? — I Lavapiès. » Mto. Trampa adelante, 3. 7 (R. 39. 1611). « Vén tras mi; Que doña Ana vive aqui, Al Caballero de Gracia.» Id. Et caballero, 1. 1 (R. 39.2895). « La posada es algo lejos. Porque poso á Leganitos. » Id. ib. 1. 4 (tt. 39. 2911). — e) Con respecto al tiempo denota la misma relación de proximidad. Estar á la muerte, al llegar. « ¡ Oh cuánta confianza tendrá el que está á la muerte, si siente que no le detiene cosa alguna deste mundo! » Gran. Iit. 3. 58 (R. 11. 4172). « El rey don Sancho cuando estaba á la muerte encomendó su hijo don Alonso, que cra de cuatro años, à don Gutierre Fernández de Castro. » Mar. Hist. Esp. 11. 7 (R. 3b. 3151). « Advierte! Que soy un vano á la muerte, Y que remedios me pones. » Lope, Peribañez y el Comendador de Ocana, 3. 1 (R. 11. 294e). 12. a) Denota situación en general. A la derecha, á la izquierda. A la espalda, al frente. A la pázina cuarta. « A ohra de doce ó catorce estados de la profundidad de esta mazmorra, á la derecha mano se hace ana concavidad.» Cerv. Quij. 2. 23 (R. L. 451 ". « Sobre el cornisamento hay un ático con frontispicio triangular, y á los lados dos obeliscos. » Mor. Obr. post. 1, p. 458. « Campo Marzio es una gran pradería —-- con una hermosa colina á la parte del sur. » Id. ib. 1, p. 457. «Enséñame.

Aurelio, á qué parte le dejaste. » Cerv. Gal.

5 R. L. 721). « A todas partes Ve un ancho calabozo y un inmeuse Horno. » Jovell. Par. perd. (R. 16. 271). « Alli moraban Mil y muil ciudadanos : tus abuelos! A esta parte habitaban.

» Reinoso, ep st. 2 (R. 67. 2281). « La cercaba un muro de fábrica romana más angosto que el que hizo Wamba, cuvos rastros se ven á la plaza de Zocodover y á la puerta del Hierro. » Mar. Hist. Esp. 6. 14 (R. 30. 1711). « Se apoderó de la cudad de Silves, que está al promontorio Sacro ó cabo de San Vicente. » Id. ib. 11. 19 (R. 30. 3312). « Sin perder tiempo vino de Cadiar á Orgiba, y tomando vitualla á Vélez de Benabdalá, pasó el río de Motril. » Mend. Guerra de Gran), 2 (R. 21. 822). « Anda siempre sobre serpientes y basiliscos, en casa y fuera de casa, dentro de si y fuera de si; y á la puerta y á la ventana. de noche y de dia tiene armados mil cuentos de lazos. » Gran, orac. y consid. !. 1.s 7 (R. 8. 94). « Jusepe, á la puerta aguarda, IY avisame si alguien vienc. » Mto. Trampa adelante, 3. 10 (R. 39. 1613). « Robó -— à la linda Magalona, llevándola á las ancas por el airc. » Cert. Qui. 2. 40 (R. 1. 1871). «El cochero, que va á pescante, [lleval su sombrero redondo, sus amsas y su capa. » Mor. obr. post. 1, p. 226. « Ahora me acuerdo de un verso que decimos á prima, al fin del postrer salmo, que al cabo del verso dice : » Sta. Ter.

Mor. 1. 1 R. 50. 1162). « En la ley vieja de amor! A tantas hojas se halla Que el que más sitre y más calla, Esc hrará mejor. » Gong. letr. 10 (R. 32. 4934). « Déles Vm. -- con el final de la misma fábula de Fedro citada por el celebérrimo Segarra á la cola de su papel. » T. Iriarte, Epist, crit, parenet. (6. 393). « De Toledo sería el bonetillo colorado y grasiento del ventero, que se menciona al capitulo 35 de la primera parte. » Clem. Coment. 4, p. 3. « De la misma materia eran los muros y paredes del palacio que halló D. Belianis de Grecia en la cueva encantada al capitulo 2°, libro 2° de su historia.» Id. ib. p. 423. — B). Indica la misma relación con respecto al tiempo, es decir, señala el punto, la época en que algo sucede. Murió á las ocho. Volverá á mediodía. « Todo esto fue ocasión de nuevo desabrimiento —— y de tomar axento con los moros, como se hize la primavera. » Mar. Hist. Esp. 15. 21 (R. 30. 16bE). « Sv dvervió que à la primuvrra se vuviase ejército á la frontera de Navarra. » Mar.

Hist. Ésp. 17, 16 (R. 30, 5214). « ¿ Qué es nuestra vida más que un breve dia Doapenu sale el sol cuando se pierde! En las tinioblas de la noche fria? ¿ Qué más que el hno.» la mañana verde,! Seco á la tarde? » Epist. moral (R. 32. 3881). « A la mañana salieron à reenger la presa. » Moncada, Erpœd. de cut. y arag. 35 (R. 21. 332). « La ropa, de los varios arreboles! Que á la mañana visten el oriente. » Hojeda, Crist. 6 W. L. 1161. Que si no me encomendara ¡Al santo en culo servicio! Cai de la yegua baya, A estas horas estoy muerto. » Lope, Peribanez y el Comendador de Ocuna, 2. 23 (R. 11. 2911). « Lo que hace el sabio al principio, hare el lore á !» postre. » Estella, Vanidad del mundo, l. 7 (Mist. L. 15 « Mbunda aqui sobremanera gamón, que coronado al febrero de una hermosa piña de blancas llores, cubre todo el bosque y le adorna.» Jovell. Descr. det cast. de Beltrer R. 16. 1001). « No necesita V cordeles ni venenos! Quien se casa á los setenta Con muchacha de ojos negros. » Mor. Et viejo y la ninu, 2.1 (R. 2. 3452). — « Ile informado A la condesa de suerte, ! Que á instantes espera verte. » Mto. Et lindo don Diego, 2. 3 (R. 39. 3583). — a) Esta signisicación temporal es muy frecuente con los infinitivos, los cuales entonces llevan articulo, como se acaba de ver que lo llevan los nombres comuues. «Otro dínt al amanccer llegó!

r taguardia. » Mend. Guerra de Gran. 2 (R.

2 Ner. « Habiendo aplacadu Suiha á mu mujer, y D. Quijote á su sobrina y ásu ama al anochecer —— se pusieron en camino del Talmie, Cerv. Qui. 2.7 R. 1. 118 ! contó todo con los disparates que al hallarle y al traerle habia dicho. » Id. ib. 1. 5 (R. 1. 2-—« Y abmendame tú la puerta Al darum 1 —-adores,Queda eu unis luens amores La de mi esperanza ahierta. » Lope, Peribá 1★1 et Comendador de Ocana, 2.4 (. 41. 2892). « Tal lo halló cual la flor de primave Que poco antes honraba el verde prado, l'ieeca, alta, y en orden la primera. Mafue al pasar tocada del arado. » Mend. AMours (R.if2. 7b "» Eu algunee pume puede omitir la preposición, pero no siempre es indiferente para el sentido. Sin prepo-ieián nece que se fija la cpuca de un hecho mixtado : El año entrante iré á Madrid; con pre ¡« «n ión, la época de un hecho que está encacenada con otros Estudió hasta el aña de NO (ca al sigutente arrunó los hhros. E est. Lama cs mmi lrecuente en las narraciones. e) Fija la situación ó el lugar como término ó extremo de cierta distancia. A dos leguas Vtes Varas. La experiencta mostró la fuilie al con que xe podian levantar trincheras en uella desierta arena, porque á dos palmos " hall da agua. y los turcos no la hallatond dus vn m. » Cert, Quip. 1. 34 (. t. 2u4 t). « En la misma montaña de Posilipo, á distancia de dos tiros de bala de este paraje — está el sepulero de Virgilio. » Mor. Obr. post. 1. p. 577. » En este ceutdo, ven esprei cuando se precisa con de el lugar desde el cual se cuenta la distancia, es común que se cmita ". He suerte que ce dice I obra de Core ó catoree estados de la prolundulad desta 1 capuieira. » Cerv. Quip. 2. 22 h. l. 151. ( mamo Saucho re vio olna de du- varadentro del río comenzó á tenblar. » Id. ib 2. 201 di L. (ta.t Antes que mimneu se nu puse en Mairena, que es un lugar que está quatro leguas de Sevilla. » Id. Col. (R. 1. 2 bil— Delo à Ommio (uatroeilles de aquest Lame, El ancualu de Fenmsu. M. à dR .80. d(ou reImuón al hempo, fiyaun ¡anto á cierta distamta, la mual se mude a pu 1— divisiones comunes de la duración, ó por la repetieim de un nta, ó por las varri laseque presenta su ejecución. « Do hallaba buena aueida y anualta, deteniammes dondr un e trero dia haciamos San Juan. » Meud. bazur ! (t. 2. N0t) Lheura a la puchi 11vuenc. Y va sustentai el libemm te deuu A vurwi hurs depmle le commmne. Im Atranc. 2 W. 17. " Vo l de "Val dald Amuen dia òrris Que desur en Nunanca. Lapc. El hobo dil votemo 1 R 24. I88 » In vnim la- opuum " 1 a del mente de una abia. y tan opueste can los picipins que se adoptan par "a muumula, que a poens uuxes de habeila 1 ddo unas permluril, ntins adum m su uudiml. Mor. Olu pest. I. p til puene Veer- que pur da "i pruipr "uuque " ca desde Mlenctee Lewe el antux Rauee constante, --- podrá después hacer lo mismo en las mavores. » Saav. Emp. 7 (R. 25. 252). A pucas mauos altaba tan bien par el as Cortado, como Rincón su maestro. » Cerv.

Nov. 3 (R. 1. 135t). « A cuatro razones que diza, me acuden palabrn- a la lengna como mosquitos al vino. Id. Cot. R. 1. 231* « Departieron de diversas cosas, y á pocos lances die Tomés nanetia- de eu i mo ugenio.

» Id. Nov. » Gt. 1. 150*.. 22» SITV para fijar un plazo. « A la cosecha pagaré.

Acad. Dicc. “Si para pascua no vicne. san Juan me aguardaret-. Lope. Las flurede D. Juan. 1. 5 R. 24. 111-. Qquella que ttene no cs propio, «mno ajeno, comta ulta vestidura prestada á cierto tiempo, hasta que su duvno se la pida. Gran. Adic. al Mem, modl. 10,81 (R. 8. 5301). « Pues quien tiene valor para cse empeño, Mas le tendrá para librar su vida, Que á hreve plazo la verá perdida.» Mta. La masma concuucui veusa. 2. 12 12. Es común valernos de la relación de coexistencia para denotar la causa ú ocasión. como claramente se ve en los participios (Cara « Carita, bram. Lat. Ss IM1. 1°2) V en el adverbio latino cum. Asi se explica tambián el siguiente uso de a, mediante el cual enfática y elegantemente se representa la influencia que alguna circunstancia tiene en a quello de que se trata. » A las voces de Constanza salió à los corredores la trgnello. (err Am.S (. 1. 18717. Al albaroto de los mmhachusy de la demís gente se paraar à las teuestras dle su real palacio el rev de aquel reino. » Id.

Qug. T. E1 d. 1. 3oli). Vla vaz podrins. rexueitó y levantoxe : rammuó por sus pues. » al tin xentose a ta uiesa a catiie t van el Neiler.

Sig. Vidu de S. Jer. 1. 6 (2117). A cuva sut divino ! El alma que en olvido está sumida. Torna a cabai el tino, Levn, Rons l. Et aie se seronn (R. 37. d En el cammopor donde pasahan, al ruido, sacó un abogado la cabzan y pie untôles que adonde dam.

Quev. Sueno (R. 23. 245) t). « Sólo quierou entretener con la variedad los ojos, sin aue la fantasta ni el vorazon crelenda è sel mmmmucyi a la presetueta de t des abpetas. Man Otn. puest F p. ded. «Na hs Visto a el [u agua il mlate avmza tapmeuse el gaaade vn vampo ameno 0Volar est tadion espantadizo! De las palomas en eyendo et unen Impe La motad vantann. 3 a R 1 Mol» Mtute la geute tu lado I e plumeleres t los cardos veo. ld. Angel, 10 (Obr. suett. 2. 208). « El movet de los arbales al vrento tl enave obm del pado larrodo tamal vn ? d' 32. 2"» "En un xvutida menos mateital. « Macverá que a una palaln a queus digan à vuestio dwgusto vun la prteneir por eI vuclo. Na lai tam pat ex di h! Melt,. M de tan hâtharemdre Blaueu almmmenta heln. Que al iunge un me eutarmena, Qur al llanto um me tastrne Que al mal na me compaden a Aarvan laa prucha de las promesas ? di 20 17" Estay muremdo a la mgusti Lle Nen que he perdide a Cartas. Mto Lil

licenciado Vidriera, 2.12 (R. 39, 259 3). « Tambien caveron los monstruos de Seudery á la voz del terrible Boileau. » Lista, Ensayos, 1. p. 157. « A la voz de la Musa soberana. El mar, la fuente, el valle, el bosque umbrono, El río caudaloso, Puéblase de mil seres inmortales. » M. de la Rosa, Poet. 6 (1. 119). « A una sola voz suya, á una mirada. Apaga Jove el iracundo rayo, Deponc Marte la sangrienta espada. » Quint. Obr. inéd. p. 37. « ¡ Oh cuánto rostro veo, à mi censura. De palidez y de rubor cubierto! » Jovell. sut. 4i Arnesto (H. 16. 33 f. « Convengamos en que debemos llorar nuestros crimenes y estremecernos á la consideración de las penas merccidas por ellos. » Lista, Ensayos, 1, p. 24. « El error se desvanece! Al lloro del mortal arrepentido.» Mor, son. 21 (R. 2. 5991). — Compârese 3. d. ». — « Como una vasija Que está rebosante y llena De un liquido. algo derrama A muy poco que la muevan. » A. Saay. Recuerdos de un grande hombre, 14. Del concepto de cercanía solemos valernos para indicar conformidad; así es que se dice arrimarse à la regla por conformarse con ella. De aqui nace el uso de a para denotar : a) Conformidad, congruencia, acuerdo. À ley de Castilla. A fuer de hombre honrado. A usanza de la tierra. A guisa de viajero. A lo que entiendo. « Sin contradicción fue recibido por rey y ungido á fuer de los reyes godos.» Mar. Hist. Esp. 6. 18 (R. 30. 1771). « A la costumbre de los lacedemonios, ni estaba rodeada de murallas, ni fortificada de torres ni baluartes. » Ib. 1b. 3. 1 (R. 30. 591). « La palabra me has de dar. A ley de mujer honrada, De que no negarás nada De lo que he de preguntar. » Alarcón, La prueba de las promesus, ! (R. 20. 13-). « Andar al uso es cordura. » Id. El semxjante a su mismo, 2. ! (h. 20b. 711.. « A mi, por ser vuestra mujer. me llaman Teresa Panza, que á buena razón me habían de llamar Teresa Cascajo. » Cerv. (hti). 2. » d. 1. 4112). « A nui cuenta, tres días he estado en aquellas partes remotas y escondidas á la vista nuestra. » Id. ib. 2. 23 (R. 1. 453c) « Contento esperaba los cuatro días, que se le iban haciendo, á la cuenta de su deseo, cuatrocientos siglos. » Id. ib. 2. 54 (R. t. 5172). « De lo que yo compuse juzgará cada uno á su voluntad. » León, Poes, prol.

(R. 37. 21. « Si muchos años — viviere el hombre, y en todos ellos le sucedieren las cosas á su voluntad, debría acordarse del tiempo tenebroso y de los días de la eternidad.» Gran. tinia. 1. 29.51 (R. 6. 11 1-). « Los hombres carnales y amigos de vivir á su voluntad dicen que ¿ para qué es tanta contesión y comunión ?» Id. Mem, rida crist. 3. 8. § 2 (R. 8. 2551). « Aqui me presento á vos, para que dispongáis de mí, como de hacienda vuestra, á vuestra voluntad. » Id. Mem. det crist. 11 (R. 11. 1881). « Parcciéndole á mi amo que no era la ganancia á su contento, determinó irse de alli. » Mend. Lazar. 1 (R. 3. 782). « ¿A quién suvede todo á su contento ? « Valb. Bern. 9 tt. 17. 23bbe). « l'areciéndole que la forma de la religión que habla dejado no estaba á su gusto ni á su sabor, y que algún dia podría retormarse —- quiso - proponer al pueblo nuevos dioses. » Rivad. Cisma, 2. 1 (H. 60. 2351. « Ellos no quisieron disgustar á los malos, sino antes disimular con ellos y andar al sabor de su paladar. » Id.

Trib. 2. 1 (I. 60. 1134). « Pues, qué padre hay como Dios, en cuva mano está el hacer los hombres al talle y medida que es servido?» Id. Flos. SS. S. Jose (Vida de la Virgen, 311). « A este talle será la casa y aposento. » Puente, Med. 1. 101.1071.« Tuvo á su lado en la postrera edad hombres tan á su corazón, que se ocupaban tanto en imitarle como en servirle. » Quev. Grandes anales (R. 23. 2162). « Como si todo hubiera de suceder á la medida de su gusto, dijo al capitán que era contento de irse con él á Italia. » Cerv. Nor. 5 (R. 1. 1591). « Canta, lastimada mía, en tono bajo y suave al són de tu arpa. » Id. Quij. 2. 44 (R. 1. 4962). « Dijo que los molinos de viento eran gigantes, y los mulos de los religiosos dromedarios, y las manadas de carneros ejércitos de enemigos, y otras muchas cosas á este tono. » Id. ib. 2. 10 (R. 1. 1231) « Sube, amigo, y guía, que vo te seguiré al paso que quisieres. » Id. ib. 1. 18 (R. 1. 2931). « Fue la enfermedad caminando al paso de mi necesidad.» Id. Nov. 11 (R. 1. 2252). « El rio va estrechándose al paso que se sube por él.» Mor. Obr. post. 1, p. 222. « A la admiración que traía de haber visto á Roma, anadió la que le causó ver á Nápoles, ciudad, á su parecer y al de todos cuantos la han visto, la mejor de Europa. » Cerv. Nop, 5 (R. r. rotre). » rodos los deste fado, á lo que creo, son del mismo linaje de Amadís. » Id. Quij. 1. 6 (. 1. 2661). — 2 Merecen especial mención las frases formadas de un nombre precedido del articulo, ó femenino ó nentro, y que significan el traje ó moda y el estilo en general. « A esta sazón salió el paston Daranio á la serrana vestido. » Cerv. Gal. 3 (R. 1. 392). « Asaz no puede ser consonante de mús si no se pronuncia la z comos á la valenciana, ó la s como z á la andaluza. » Hartz. (R. 52. Ix). — « Ellos fueron santos y pelearon á lo divino, y yo soy pecador y peleo á lo humano. » Cerv. Quij. 2. 58 (R. 1. 5251). « Don Antonio Moreno se llamaba el huésped de D. Quijote, caballero rico y discreto, y amigo de holgarse á lo honesto y afable. » Id. ib. 2. 62 (R. L. 5312). « Salió en tin Sancho acompañado de mucha gente, vestido á lo letrado. » id. ib. 2. 44 (R. 1. 4954). « Luégo hizo de si improvisa muestra, junto á la almohada del al parecer cadáver, un hermoso mancebo vestido à lo romano. » Id. ib. 2. 69 (R. 1. 5482). » La ropa á lo devoto recogida,! A hablar comenzó con voz fingida. » Hojeda, Crist. 3 (R. 17. 42221. « A lo doncella Respondiste. » Lope, De cosario á cosario, 2. 5 (R. 41. 4923).

« Cenaréis, señor, primero; ! Que porque estiméis mejor Vueso estado, daros quiero La cena á lo labrador, Pues falta á lo cahallero.» Tiso, Et pretendiente al reres, 3. 17 G. 5. 422). « Se ocultaba una cuadrada! Limpia y olorosa mesa,(A lo

italiano curiosa.! A lo español opulenta. » AMtarcón. Lat voerdad sospet hosa. I. 7 R. 20. 325-b.° El Duque habla socarranamente á lo cortesano; Sancho maliciosamente á lo rústico; Don Quijote sinceramente á lo caballero.» Clem. Goment. 5. p. 310. b I Veres »e denota la conformidad como objeto del designio é voluntad.— Dame. Neñor, gracia para que á ejemplo tuyo mortifique yo esta mi sensualid al. Gran. Oruc. y consid. I. 10, ricrues por la mañ. (R. 8. 812). « Por lo menos, á mi ejemplo, Escribirán por vengarse. » Lope. La vengadora de las mujeres, 1. 1 (R. 41. 5082). « La jerarquia civil se estableció á xeemejauza de lo- godos. Jovell. Ihisc. Amad.

Hist. (R. 46.2922). « Propuso de hacerse armar caballero del primero que topase, á imitación le otros muchos que asi la hicieron. Cerv.

Qui. L. 2 di. 1. 255. Fodo lo mâde la noche se la pasó en memorias de su señora Dulcinea, á imitación de los amantes de Marccla.

Id. 4b. I. 12 (. 1.271,. Amutació le los Apóstoles, dejaron todas las cosas por Cristo. » Puente, Med. 1. 14(1. 127). « Destruvecun su salud á titulo de hermusrarla. Fommer. Erxquius de la lengua castellanu R. 68. 1161). c° Otras veces la conformidad que -e "Apresa no es otra cosa que la correspandencta etre causa y efecto, de suerte que la preporición designa la causa motiva. « A persuasión suya, quería darle todo contento. » Cerv Tia fing. (R. 1. 2172). « La enseñanza se aborrece por prolija, á persuasión de la presunción propia.

« Quer. Pste 2 R. IN. 11m. Liose orden, á suplicación de Zoraida, cómo cchâsemor en tierta á su padre » á toda- los demimoros que alli atados venían. » Cerv. Quij. 1. 41 (R. 1.3721). « De Moncastel me hace conde, A intercesión de tu hermana. » Tirso. Amar pur razon de estado, 2. 12 R. 5 1762). « A petición del santo pontifice Dámaso, bi4o en Roma attax muchas coxas ntiles á la lglesia. » Sig. Vida de S. Jer. 4. 7 (308). « Con la última de usted he recibido la lista de piezas que usted encargó á petición mía.» Mor. Obr. ponst. 2. p. 1x8. A fustawia, de Calvino fur quemado vivo en Ginebra Miguel Servet.

Balms. Prutest. 1 (l. 12. V ruvgus de 1. cauda de Rodrigo. tuvo Mltouso Vl que acudn á "oricrla. (Munt Cad R. 19. 2fui..» Aun estaba (la Subliuxe Puettal en guerra con la Rumia a meli, vma de la Framta » M. de la Rusa. Esp. del wulv. 8. 11 mti. 271».» V reunia Iel parlamento de Nápoles! á convocación del soberano ó de sus lugartenientes. »A.

Sanv. Maxun. 1.1 » 2. "Pudmameim que este uxo es el mismo que queda explu ula en el num. 1., no ohstante. la talta del artwulo en los ejcuplu-que avabamius de ver, es idu io uquivaco que (onduce à la distinctón =imsiológica que hemos establecido. 14. La conformidad y correspondencia que se da por sentado caisten entre la lupóte-tla apódosis de las frases condicionales, en cuanto se representa la última como resultado à la medida de la primera, explican el empleo de a en el lumai que, dada otra torma de cy "estomn, collesprundenta à e en carvu duda caso que. Pasajes como el siguiente señalan él transite de un siguitiade a ome: Pues con esta ocasión era tanta la priesa que me daban estas santas mujeres, que, á mi querer, luego me partiera, si no tuviera negocios que hacer. » Sta. Ter. Fund. 31 (R. .. 2112). A mi querer vale aqui Conforme á mi querer, si de quererlo vo dependiera. A no eumr este valar sino en combuinacion con un infinitivo no precedido de articulo. Puede usar «e de dos maucras : a» Renotamdo una -mmpe suposición, con el sentido de dado caso, cu el sueesto.» Es el caxo. Mimaurel. Que. a na traerme el cristiano,! Te será el amor tirano. I vo te vere crucl. Cert. Et galtard» españot, 1 (Com. 1. 1). « Ayer estuve con un padre de su orden, que llaman tray Molchan Lana Yo le dije que, á haber muchos aspiritus como el suvo en la orden, que pueden hacer los monasterios de contemplativos. » Sta. Ter.

Cartas. L. 1b Rt. 55. 31 - Resultn. pues, que las mtcv te tor malid ales. a xF Me Fsarlis. sólo se deberán exigir en las últimas aduan.

Juvell. Iuet, sotme cmbuix pur de paus etranp. R. 50. 74 Es verdad que. a juzgar por el descuido con que son elegidos nuestros comediantes, debemos confesar que hacen prodigios. » Id. Mem, sobre espect. 2 d. 16. 4017 -). AA proxcautit cun -ule -a-tu-. en poco tiempo habrá consumido su caudal.

Bello, Gram. cap. 44, b. « A todo mal suceder, Presto de dudas saldrás. » Alarcón, La rordad sospechusa. 2. 2 W. 20. 3281. " Tomándose los dos miembros de la frase en sentido negativo, lo mismo que en las oraciones condicionales formadas con si : de suerte que a suber vienc a sugeiu que nu se, Vd no saber da a enteudet que si se. Fate es el uso mús romuu; a se hue siuommo de v. l salvo la diferente forma de la hipótesis, da lugar á iguales combinaciones. «b Intinitivo simple contrapuesto á la forma en -ria. « El rostro de la Dolorida es el del mavordomo, pero no por eso el mayordome es la Dolarda, que. serlo, implicaría contradicción muy grande CEIY. Quij. 2. 11 (R l. 1651. 2» Lutinitive suple contrapuesto a la borma en -ra. Es ella una bicuaventurada. V a uo ser velasa. no la trocara vo por la giganta Amamdana.» Cerr. Quuj. 2. 25 (H. L. 1h8 1). » Purque à sen tuerte en la uno y en lo otra, abrasara todo el mulo. y no huluera quien puevaleciera contra él » Gran. Simb. t. 6 dt. 6. 1Wd). Que tuviera mâs caudal,) A querer ser limupia fisa, El celaxa prndante, t. titt. 5. 61. 1. « Que a salwerse la duler de la muerte,! Fuera el largo vivir adversa suerte, » Vath. Rern. 1 (t. 17. Ial . » Que a mer vos nable, el pecho generoso,! Como honrado, « huiera comedulo »Id. th. 20 (R 17. 353t. - Iutantive sumple rontrapuesta a la larma en -bu, -m. A toner a vuestra merced auano me taltala nada. « Sta. Ter. Cartus. 2. 16 11 55 70") « A ver vo para saherla decir. " pudia harer un grau lihro de oraton» Ead. Lam puif. 57 R. 53. M671; mm vamada No tem la empresa mua. Pues ue suee der luen. Na en lacarde al mueues

quien! Me defendiese tenia. » Cald. Casa con dos puertas, 3. 1 R. 7. 111 ). « Justa era tu queja va, A ser cierta tu sospecha.» Mto. Autino y Seleuco, l. 5 R. 39. 431.. S Formas compuestas con haber, ora en la hipótesis, ora en la apódosis, ora en ambas. « Don Diego, à no haber sabido Que le cretan parecido,! Te tuviera por don Juan. » Alareón, El semejante a sil mismo, 3. 1 (R. 20. 75 2. « A tener yo dus onzas de entendimiento, hubiera echado de ver que esa peripatética y anchurosa presencia no podía ser de otro que del dignisimo gobernador de este honrado pueblo. » Cerv. Et retablo de las matrurillus Com. 2. 29/5. « Tal vez esto su hubiera conseguido á estar Calatrava en Madrid y entrar al instante en ejercicio. » Quint. Ca tas « L. Holland, 7 (R. 19. 56t-). — 2 Es muy común que se empleen en una y otro membro las tormas simples en lugar de las compuestas, que serian naturales tratándose de hechos pasados. « A no aprobar tal virtud Dios con traza milagrosa,! Pareciera sospechosa! Especie de ingratitud. » Jaur, redond. Tanto se leranta (R. 12. 131 1. La concurrencia y la publicidad aumentaban el interés de sus juegos, que pudieran llamarse espectáculos, á ser más estudiados ó menos casuales.» bvell. Mem. sobre espect. 1 R. 46. 1822). « Y emplearse bien las luerzas y lozania que eutonces lenin Castilla, fuera la época de sus triunfos más gloriosos. » Quint. D. Itr. de Luna (R. 19. 403 1). « Los frutos de la victoria fuermn mucho más prontos y decisivos, á no ocurrir entonces la novedad de disgustarse el principe con su padre. » Id. ib. (R. 19. 417-).°A caher duda alguna en las instancia- y plan de los franceses, se disipara del todo con la regencia que formaron en Madrid al instante que le ocuparon. » Id. Curtas a L. Holland.

4 (R. 14. 577-. « A faltar lo que proycian, faltaria el bien que deseaban.» A. Mor, prol. al Diat. de la dignidad del hombre (R. 65. 379. — Ehpticamente. «¿ Ihote naturaleza sentimiento? ! ¿ Oh yo dichoso, á habérseme negado! » Rioja, Al clavel (R. 32. 3821).« A necesitar de apología el ministerio derribado, ninguna más poderosa, milord, que los recelos concebidos por el partido liberal en el dia mismo de su caida. » Quint. Cartas á L. Holtand, 5 R. 19. 5511.. 16. a) El ejemplo siguiente muestra como. tuediante el concepto de conformidad, se puede cApresar el modo ó manera de ejecutar alguna cosa : « Habíase hecho una pared muy buena y grande con su cimiento de piedra, y lo demás de tapia y ratas de ladrillo, y muy firme, porque estaba hecho muy á regla y nivel.

» Yepes, Vida de Sta. Teresa, 2. 5 (Mist. 1. 123). El numero de espresiones adverbiales á que después se ha eNtendido este uso es tan grande, que las siguientes muestras apenas dan una ligera idea. « No está aún el amor para sacar de razón; mas querria yo que la tuviésemos para no nos contentar con esta manera de servir á Dios siempre á un paso. » Sta. Ter. Mor. 3. 2 (R. 53. 444 2). « Pues va queda dicho con el trabajo que se riega este verjel, y cuán á fuerza de brazos, sacando el agua del pozo. » Ead. Vidu, 14 (. 53. 511). Antes podrá ser que tenga mucho más mérito, porque es á más trabajo suve, y la lleva el Señor como á fuerte. » Ead. Cam, perf. 17 (R. 53. 3391). « Vengamos ahora á hablar de la tercer agua con que se riega esta huerta, que es agua corriente de rio ó de fuente, que se riega muy á menos trabaje. » Ead. Fidu, 16 (R. 53. 55 2). « Esle gran avuda para pasar el trahajo del camino haber visto que es tierra donde ha de estar muy á su descanso. » Ead. ib. 38 G. 53. 1162. » A fuerza, si no de grado, ! Sin darle muerte al ganado. Podrá gozar de la lana. » Cerv. La gran sultana, 2 Com. 2. 81. «¡Ay suspiros, ay lágrimas del tiera Dolor, que el pecho á gran latina encierra! » Figueroa, son. 24 (Fern. 13). « Ya el trono de oro! Que á tanto afán alzaron mis abuelos. Debajo de mis pies se derrocaba.

Quint. Poes. Pant. del Esc. (R. 19. 371). a A un vaso de vidrio, formado á soples. un soplo lo rompe. » Saav. Emp. 3 (R. 25. 142. « El caballo no se podia mover sino á saltos. » Cerv. Quij. 1. 20 R. 1. 296-.. « Los que participan de los regalos de Dios, no es mucho que descen estar adonde no los goccu á sarbos. » Sta. Ter. Cam, perf. 12 (. 53. 374; falla). « Apenas le hubo visto y conocido, cuando á grandes voces le dijo-— ». Cert.

Ouij. 1. 30 R. 1. 335 f.. « Comenzó á correi su carrera como fuerte gigante tomando á pechos la obra de nuestra redención. » Avila, Audi, 68 (Mist. 3. 261.. « Le acompañaron á pies descalzos desde el rio Duero hasta la iagglae siaa. dles Quan, bumaan dles Lpeúm.. » Nagaa., Elman. 18 (R. 25. 18 2). « Fue tanta la devoción del rey, que él mismo y sus hijos á pies descalzos tomaron las andas sobre sus hombros y la llevaron hasta entrar en la iglesta de San Juan de León. » Mar. Hist. Esp. 9. 3 (R. 30. 2491). « Pretendia á̀ riesgo ajeno y con su trabajo, conforme á la ambición que le aguijaba, ensanchar él su señorio. » Id. ib. I0. 1 (R. 30. 2742. « La Fesca memoria de la guerra pasada estimulaba á don Sancho, á don Ramón el dolor de habelle quitado á -inrazón aquel reino. » Id. ib. H1. 7 R. 3b. 314 2.. « Que no hay tan esforzado caballero, Que asirse á fuerzas con la mar intente. » Valb. Bern. 13 (R. 17. 285 1). « A sangre y fuego destruyó la casa Que ya lue honra y amparo al remo todo. » Id. tb. 20 (R. 17. *56 e) « Como ha perdido el temor! Después de muerto Mendoza, A sueno suelto se goza,! Libre del ajeno honor. » Lope, Pobreza no es vileza, 3. 11 (R. 52. 251 t). « A pie, á caballo, á jumento,! A mula, á carro, y á coche ! He caminado esta noche. » Tirso, Marta la piadosa, 1. 5 (R. 5. 444 t). « Jamás los tales escuderos estuvieron á salario, sino á merced. » Cerv. Quij. 1. 20 (R. 1. 2992). « Con industria al disimulo! Y con cautela al descuido, Hlas de saber si son sombras O verdades las que he visto. » Alarcón, La culpa busca la pena, 2. 10 (R. 20. 203 2). « Pidieron socorro, que les retardó el condestable á cuidado, como para castigarles su inoportuna osadía.» Quint.

D. Alr. de Luna (R. 19. 400 2). « El condestable especialmente entraba en ella [la guerral á disgusto. » Id. ib. (R. 19. 410 1). « Se verà clara la causa del mal efecto que produjo aquel medio termino, adoptado tan á disgusto « tan tarde. » Id. Curtas ai L. Hollaud. 2 (R. 19. 511 " Henm prepuexte tambien que laelecciones se hagan por la Academia á libre votación de sus individuos. » Id. Inf, sobre instruccion publica (R. 19. 180e). « Cumo acontece, v. g. en las misas cantadas solemnemente á muchas voces cun orquesta.T. triarte. Mus. 3, advert. dt. 202). « Te la due un juez de hecho acabadito de nombrar (con otros cincuenta y nueve camaradas) para la clasificación de papeles delincuentes. — y no. como quiera, nombrado tal juez á pluralidad de votos, sino con unanimidad absoluta.» Mor.

Obr. pist. 2. p. 338. Buxcan a parlia las ya olvidadas composiciones de nuestros antiguos dramáticos. » Id. ib. 1, p. 156. « La distribución actual de las representaciones diarias es la misma que usted ha conocido siempre. a excepción de los entremeses, que va se han desterrado del teatro. » Id. ib. 2, p. 100.« Es opinión muy recibida la de que su anfiteatro el de Nimes! fue construido á expensas de la ciudad en tiempo del emperador Antonino Pio, oriundo de ella. » Id. ib. 2, p. 82. « A espuertas verterás, á carretadas! Descripciones de todo lo criado.» Id. loe mn poet, (H. 2.578- « Pondrás los episodios a millones. » Id. ib. (R. 2. 3701). « No eamane va que comvierta Con sermones de esta clase! Los moriscos á docenas, ! Los judios á millares. » V. de la Vega, Dan Fernamto, 1. 1 «17tn. " Son notables las frases idiomáticas de signilicación modal, en que figuran adjetivos femeninos, va en singular, coma a ana lat, una, gra dezo. Va eu plural, que es la mas freruente : Y laclaras, á ciegas, á solas, á dercchas, á hurtadillas á mpentegas, á malas, a buruas. a toula- va laca-, a bobas, ctc. " Mdabran tan á una en ella la honestidad y belleza, que lo que la an tcmi. la atra cuhtaha» Cery tiul. 2 (i 1. Es) « l'int aud r cenpadu el vmd ada en la que na le ha de teucr, no hace cosa á derechas. » Sta. Ter. Cam, pert 31 R na 362- Vuiado). « Habia hablado en la oración del recogimiento de lo mucho que tumeta este rutramus a molas con Dio Ead. 1h. Mhuli 5° Baif.vurnla) 1 Mlgumin- de estas frases se escribierou antiguamente formando una sola palabra, v. g. nescuras, aescondidas, aescondidiltus. 1 dus segun se hallm en el lur de Aularulades de muerte que a se vonveth i vn partiula «mmpritix Mel hui as x untaba como sulijo adverbial. Muestra clara de esta singular qurie de loimmion e cueneulri en a milupmtas, —do del g tumia saluenda u en colandas, también a las volandas), doude "11« tun ep able (mi nn sustativo a adgetivo t(°1111 Iut.! " c qu. L remedemmn nul dl pauec -1°AM" ctu.. (. 2 « (1co que ha MHaieuta ana- que 1u tuite Tinta salud "vun guandai la que toda Hle vulel velllue antna vina a grrai meccerdad.

» Sta. Ter. Cartas, 1. 30 (R. 55. 152). La forma y el sentido fundamental son semejantes á los de la otra expresión á gran trabaiyo, pera parree ademas entranat se el roncepto de ceder, como si se dijera cediendo á gran necesidad. — De modo pues que, hecha la particula signo de modalidad, se ha extendido su uso á casos en que la explicación analítica «e dificulta, por uuas que el com epte generi o «ca dlaro: Vender a coste « costus es un unado de vender, pero para llegar al valor funda mental de «'hay que dar un buen redeo. vomo que es menester imaginar la igualdad ó con formidad entre el precio y el monto del prin vipal y les gustus. Lo mixmo pordlouar les perodus a culpi y a pend es un medu de per donar, pero no se comprende la particula si no se epresenta une el perdon a la modida de la culpa y de la pena. sin dar mas pemitemeta xoh ja rdonades al hautinado a calpa y a pena lus prcadus que en tuda la vida hubiere cumchida ti m. Smb 3 7 (R. 6 111 2). Mas si reducir á una sola regla todas estas frases es punto menos que imposible. inacabable sería también especificar y comentar las delieadiximas madilte minnes de que esusceptible el significado de la particula en este ramo de sus acepciones. — 4) Complementos de esta traza se usan para expliear la labur de las telas: pero camunmente no v juntan inmediatamente al sustantivo, sino mediante un adjetivo. « Daba (las voces) un hombre vestido al parecer de un savo negro jironado de carmesi à llamas. » Cerv. Quij. 2. E1 (4. L. 717 Manto chomuado. plateado á flores. ! Desde los hombros se deruiha al suel. » Cald. Lar gran Cnotaa 1.*d 7.INN). Lugastau el halaj ahucuunta.

» Jaur. Fuis. Iu d'emn. S. 217. « La misma forma se emplea para denotar alternación, sucesión, distribución. « Todos los in-trumentos de los pastares lormarau lan aaradabile tuuxira, que vausiha ataude vautento a quien la mta y mes avudaudohe» de entre las espesas ramas mil suertes de pintadus paparillus que vun diyma armanta poce" que come a emros les mban respoudtendo. Caix ont. 2 di. I. 2i» Mlli les augeles» corns le dau murii muy suve (uau Mem 1ut crest. t. 2 R. N. 210*) V los saplos "111 l petides ms He 11e piut rda "1 Las hentes que mmutm. llurtm lacanmuaitas puertmmu Lape. Lauuet de Ipoto biella Purtt. ! 12n» Pumntutotar "sperauzas graves, ! Volad, cándidas aves, ! Volad, imn moumime, (mdad, vantid a cams He la «11 de Fuimquer almmmas. Id mhi 10 atn vaett. ! 1" Apmvechutaluen á miu din bm apoches larntmra de algunos particulares vicios. » Gran. Mem, cidu 1S1 R S. 270 Los das vausules, por evitar difereucias, se coucertaron de mmeta que mud gen a dias Ma Ilist. txp 2 110 An 11 «» Otros suclen gamar. v. cuando menos,! Tienen la dicha y la desduh Id.° 1qe Las flones de b. dunu. 2. 3 R. 24 117 »" Suven a dis la cma le pestrreoe qta mecture el essemee Manaz

Vida de Gran. 3. 1 (165). « Este la proveia después de pan y harina; que era lo que ella comía unas tortillas cocidas en la lumbre, y no otra cosa : esto á tercer dia. » Sta. Ter.

Fund. 28 «. 53. 2341.. — « Aumque à tiempos se pierde esta vista y no le dejan mirar, es poquisimo intervalo. » Ead. Mor. 7. 3 (R. 53. 486 1). « Conjeturamos que la locura le venia á tiempos. » Cerv. Quij. 1. 23 (R. 1. 3091). « Aquella estrella que guiaba los reves orientales, no vino siempre delante dellos, á tiempos se encubrió, y á tiempos se descubrió.

» Gran. Orac. y cousid. 2. 4, § 2 (R. 8. 127 2). « A tiempos parece que desampara el Señor á los suyos y los prucba con grandes angustias y tribulaciones. » Id. Mem. vida crist.6.5, § 2 R. 8. 337 b. « Déjame por Dios, Clavela; Que me vas sangrando á pausas. » Lope, El hombre de bien, 2. 2 (R. 52. 1951). « La conversación cra muy breve y á pausas. » Mor.

Obr. post. 1, p. 128. « Como al luamalle viese la ventera tan acardenalado á partes á D. Quijote, dijo que aquello más parccia golpes que caida. » Cerv. Quij. 1. 16 (R. 1. 285"« Libre de nubes y sereno el polo, Su manto á partes retocaba en grana. » Jáur, Bat. naval (R. 42. 1121). « Estas alturas tienen comunicación con el Apenino; en las cercanias de Bolonia y en las de Florencia están bastante pobladas de casas sueltas, con iglesias parroquiales á trechos. » Mor. Obr. post. 1, p. 330. — « Quedó Preciosa algo cansada, pero tan celebrada de hermosa, de aguda y de discreta y bailadora, que á corrillos se hablaba de ella en toda la corte. » Cerr. Nor. 1 (h.1. 101 2). - 2 Para expresar con mayor claridad la sucesión, tal que parezca irse contando los objetos, se repite el nombre en singular. Pudiera suponerse que originariamente hubo de repetirxe el complemento integro como en italiano ad uno ud uno), y después omitirse la primera preposición. « Le tiene medidos los pasos ta la luna] grado á grado y minuto á minuto.» Saav. Emp. 13 (R. 25. 38 1). « La grandeza de la augustia que en este tiempo padecistes, claramente se conocia por aquel sudor de sangre que gota á gota corría hasta caer en tierra. » tran. Adic. ut Mem. med. 16 (R. 8. 553-. « Por eso dice la Escritura en el salmo que deleita Dios con rio y con impetu á los vecinos de su cindad; no gota á gota. sino cun todo el impetu del río así junto. » León.

Nomb. 2. Esposo (R. 37. 1572). « Hoja á̀ hoja La-cimas de los árholes despoja. »Id. Pues. 1. Recage ya en el seno (R. 37. 7. « Registra herba á hierba y hoja á hoja ! El campo, obedeciendo á su destino. » Quev. Musu 8, sitvu 27 R. 09. 3191). « No quede en sus cumbres planta! Que no examiné el cuidado,! Tronco á tronco y rama á rama. » Cald. La vida es sueño, 3. 1 4 . 7.18 1). « Todo el monte, valle y sierra! Se ha examinado hoja á hoja, ! Rama à rama, y peña á peña. » Id. Et purgatorio de s. Patricio, 3. 12 (R. 7. 1572). « De hiedras entoldado y de lentisco,! Donde la vid lozana, trecho á trecho, De tiernos grumos hace que se cuaje La red de su tejido ventanaje.

» Valh. Bern. 18 (R. 17. 332-1. « Loenjugo del llanto Junos cabellos! y de consuno Caxi los paso y cuento uno á uno. » Garod. ogl. 1 (R. 32. 61). « Envio á vuesa alteza hastu medio celemin [de bellotas], que una á una las fui vo á coger y à escoger al monte. » Cery.

Quij. 2. 52 (R. L. 51515. « A la mitad de la jornada primera, uno á uno y dos á dos, fueron saliendo todos. » Id. Col. (R. 1. 243 1). « Juraré yo que has tú comido las uvas tres â tres. --- ¿Sabes en que veo que las comiste tres á tres? en que comia yo dos á dos, y callabas.

» Mend. Lazar. 1 (R. 3. 80 1). « Solian mno há muchos años» irse dellos tres à tres y cuatro á cuatro, cuando no les agradaba la fäbula. » Lope (R. 52. XXIHI -). « Me parece que ocupéis! Toda la sierra, esparcidos En cuadrillas, divididos Cinco á cinco y seis à seis. » Alarcón. El tejedor de Segorit 21 pte. 2. 1 (R. 20. 101/2). « Esparce, y deja La cerúlea madeja! Enjuta al claro viento, De donde van saltando ciento á ciento Pececillos dormidos. » Id. Laurel de Apolo, 5 (6br, suett. 1. 84b). « Mas que el succsor gentil No los gaste mil á mil. » Góng. letr. 11 (R. 32. 494 f). « Estas mejillas hermosas) ¿No dan flores mil á mil? » Mto. La fuergu de la ley, 3. 2 (R. 39. 95 1). « Vente ahora tras mí paca á poco ó como pudieres. » Cerv.

Quij. 1. 23 (R. 1. 3081 r Tratándose de distribución proporcional, fija tanto la cuota. v. g. A real por cabeza, A dos por ciento. « llechos pedazos entre ellos, No hav á tajada por barha, » Mto. No puede ser... 3. 14 (R. 39. 2053), como el objeto individual ó colectivo á que la cuota corresponde. « Eran tres hombres á uno, Que con brío y con destreza! De los tres se defendia, Si para tres hay defensa. » Cald. No hay cosa. como callar, 1. 1 (R. 7. 5493). « Quieren uno por uno ejercitarse De la pica y bastón con los de España, O dos à dos, o tres à tres soldados A la frança elección de los llamados.

» Erc. Arauc, 5 R. 17.22-. Silba cada vez contento, Deseando que á porfía! Cien veces le fleche al dia ' Por tener heridas ciento. » Góng. déc. amor. (R. 32. 182 1). « Siete duros al mes de peluquero. » Mor. son. 7 17. De la significación modal ha pasado á denotar el medio ó el instrumente. « Cerrando él la puerta á piedra y lodo, quedóse dentro hasta el dia que murió. » tiran. Guia. I. 7.§I (R. 6. 321). « Padeció David grandes trabajos en su persona y en las de sus descendientes, perseguidos y muertos casi todos á cuchillo.» Saav. Emp. 60 (. 25. 166-). Tus valientes morirán á cuchillo. » León, Nomb. 1, Pimpollo (R. 37. 752). « Llegamos pues á tiempo que seguro Podrás ver la contienda porfiada, !Y, sin escalas, por el roto muro! Entrar los de Felipe á pura espada. » Erc. Arauc. 18 (R. 17. 691,. « Se entra por una boca abierta á pico en el monte. » Mor. Obr. post. 1, p. 304. « Oven el ruido, corren, se agazapan, Pierden el tino, mas al lin se escapan ! Atropelladamente! Porcierto pasadizo abierto á diente.» Saman. Fah. 1. 8 (h. 61. 35/2). « En menos queuno lo piensa, ! Talas una mesa á diente.»

Mnuua, Comp. varins, 2ti di. D. Iii-..» El talle á ton no lua ho. M. Cantos ter. 6 R. 67. 1031). « El cabritillo criado! Debajo del cesto a leche. Lope, Et testimonto vengodo. 2. " h. 11. 111° Quiies Que hast el nuximo pensamiento! Te adivinen, porque todo! Lo sueles pedir á gestos. » Mor. Et viejo y la nona, E. » (R. 2. ih » « En granpelgropestab11 las Cortes españolas! de ser disueltas á denuestos é improperios, como lo fue por Cimmnwell vueetre Lirge Parlanumnto: é à bayonetazos, como el Consejo de los Quinientos por Buonaparte. » Quint. Cartas à L. Holland, "(R. 10. 5st- Vl Xctui un bjel à vela y 11e. » Cerv. Viage. I «h. I. tixu'« Alli enontrarére gentes que navepauperel en barca " renio y vela. » Quint. Balhoi (R. 1W. 2N71» Soltatdo la dr,altó la lon á des manuy dio con ella tan gran golpe al arriero en la dbera, que le derribó en el suelo. » Cerv.

Quij. 1. 3 (R. 1. 2612). — « No muere á manos griegas ni romanas. » B. Argens. eleg. Cayo, Señor, rendido (R. 42. 3451). « Iléjame morir à be á manos de miis pehi-aimteutns Va hieita de mis desgracias. » Cerv. Quij. 2. 59 (R. 1. 5281). « Solamente á fuerza de razones y argu Lintes precuraban inclinar el entendimento. » NUR. Rep. R. 25. M4. Mlunos sucten poder de tormentes devir lo que dl puez ledr.

Mula. Audi Bh (Mist. (3. 19h. « Ben «bi« que su amo no le había de dejar dormir á pregunta-A respuestas. Cerv, Que 2 70 (R l. anl). « St se hure pednros à peuttencias y oración y todas las damás cosas si el Seioi no la quiere dal (iertn mttente). aprovecha poco. » Sta. Ter. Vida, 11 (R. 53. 312). « Lat abun guarda- á una puerta tan angostá. que los que estaban á puros avunos flacos, aun tenían algo que dejar en la estrechura. » Quev. Sueno (R. 23. 2°) « Iehe uatuxe la diti veneia que establece el usa con Iespreto al artículo, según que se denota el instrupmo: á pico, a cincel, á martilto, á pluma o hirr el mctado o pumerdliimento : at olco, al tempto al treseo, n la aanoda. al encansto Vemee Itatalt. Ibuir tintit. p. ». — Es tan -" Ltal de la lengua la omtstón del utunla en Ape-ioues que vacu baja el eotepte de ""Rformidad (14. 15. 16. 17), que son raros casos con los -guient.— Malar eu beve du L vilnà lue pemtorte mas de histeras 1«lur hs (Vmy Ouu) I 35 di. I 2 Qpui el ntt nlo omama pol el modilua tivo rigurosas: lo mismo sucede en otras "Npestonte cuue el ahy to eet e determinado Y Iy hadnda del derco M para que suste « (M «Ihagil vnerpmapenus sustentalia. Non «l'avaua humdcenla al lanto Lan mt Prrauu del houer R. 12 128f La propur 1 bta suln aqui ammanns vama se vio atmhu , 1o Ia Hare turta pimenca. V luve "l port. «xvuneparla á aquellu- tan comtune- que ce « (neu ron en el mum. 13. 1s Tr dundore del pemie ó del val de lu su ve a pairdenotat » La eapeii et " « hme dIpag" Voy a vendei un umne 1uudde a un micadei a seda a me. Iu Tocteu hactamune e li il 1ue « I tudlu- les que van eu el mavio se les mmeren les piojee vin que les quede ntuguun. ni en todo el bajel le hallarán, si le pesan á orn. CeIt. Quaip. 2. 2°4 h. 1. 164. T veces ! Llevó el cadáver de Héctor arrastrando Al rededor de los Trovanos muros! Y le vendió del oro vil á cambio. » T. Iriarte, Eneida, I (3. 55). — 22) El emplao más común de "t accpeant es en li ti eeea duere. » Ni lapalos que me dicpan "P eatos Voilas "e hubieran de pagar á dinero, aunque no" tasaran sino á cuatro maravedis cada uno, en otros cien escudos no habia para pagarme la mitad. » Cery. Quij. 2. 1 R. 1. 1121 « Mumtalvanes y Aglantes! Se tienen aqui en nada; Porque, por Dios, si quiero,! Que los compre à ditato. » Id. La cteu de los tetus. 2 Com. 1. 45. « Las h 4aus lterot on aquell 1e "strechuras cercados por todas partes, maltratados y destrozados en tanto grado, que, compradas las legume à dimere. aonas ultimmmmeute con voluntad de Teudiselo pudieron encumbrai aquellus mmntes y - dil á mpo la-c.» Mur.

Iist. Lxp. ». » H. 30. 1.... Aeut don que vemliese a dimia el deiel que a dimin mauuara. Id. M. IN. 3 R. Al. 62). « Dividido el Consejo en diversos pareceres, unos que los rescatasen á dinero. otros que los obligasen à algunas condiciones. y otros que les dejaxen hhres, lamvuste parcter fltme. »San. Emp. Sà R. 25. 3272 « N trurques á dievo la nobllera. Alamcan. Lat industriu u la vuurtr. 2. L. R. Ml. het. « la subida de las Ioelie volo se ha caperimentado donde corren á dinero.» Jovell. Ley agimrm. 1 Fl1° R. 5. "1. Si ustedes nu la vendiesen (la mrdira a dimcio dherima. uctalico, sonante, de cordoncillo, el favar seria mucho más completo. » Mor. Obr, post. 2. p. 218. N° mirmad dr dl uso de ellus (lulihios! eida ana publu amente a dineto, a quien mas daba a la agles . Id. ttu nutu il 1. 2. 173 Mrtatormamente. « Henclo comprado á lágrimas, aquella mujer. » Sta.

Tar. tatus. 2. R 5b. 27b « En sentido distributivo, el precio indi vidual, como en el ejemplo de Cervantes, copiado arriba Tmmmila datre matavedis cada palo. »«I☙ crucifijos se están haciendo; creo costarán á ducada. Sta Ter. Cartus. L. 57 li hh. Lme Luavon ntta dica van grande, a dablan »e paxabm. » Mor Ota past I. p. 10d « Valdrá la unza adandequiera más de á dos reales. » Cerv. (tuij. 1. 10 R L. 27. Pi gunto D Quijote que cuánto le debia su amo. El dijo que' nueve uuses a »ute males eada mes» Id wb. 1 4 F 1 22 A cumo vale el quutal de luciro" Date uni aguta. » Hifr on vl (ommend. (uW. "» tu de antepuesto (qu el valmi, pesa o meduda logat n vnuvrmmual de las cor te « Tongn ateuom a huet la mruz primeta can algun esoude de ma, « ma dun te d de a ncha « a lo meuns de a .u141 (1. Vor ! 4 (. 10 « be lor pasteleros dijo que habla murhos años que juahan a la dublalilla, ein que los lloraxen la pena, porque habian hecho el pa-tel de a das dualsa dtce de evuate el de a "datre

de á ocho, y el de á ocho de á medio real. » Id. Nov. 5 (R. 1. 1641). « A cada marino se le dan siete panes de á libra cada semana.

Mur. Obr. pst. 1. p. 220. « No le pudia matan nadic Lá Roldánl si no era metiéndole un altiler de á blanca por la planta del pie. » Cerv.

Ouy. 1. 26R. 1. 317-). - 22 Extiendese exta construcción á otros casos análogos de distribución. « En el mes de abril tendrás tres divisiones de á treinta mil hombres, una por Cataluña, otra por Aragón y otra por (muipúzcon.

» Mor. Obr. post. 2, p. 398 « Lo que me adiró más que los púlpitos —- fuc el hallar por las calles unos carros pequeños, de á dos ruedas, tirados por perros. » Id. ib 1, p. 276. 12. III. Ilay milttud de frases clipticus en que el sentido de la preposición depende del término subententido, y que el contexto ó la ocasión en que se profieren explican perfectamente : A las armas ! A palacio! Al buen albillo. A los buenos melones. Otro al puesto, etc. Hé aqui otros casos menos comunes : 2. Nubentiéndese Apostar. « Quien de este Catón moderno La loca esperanza arguya, ! Lea una página suya, Y ¿á que le parece eterno? » Arriaza, epigr. 6 (R. 67. 542). « Vaya á ver quién llama. — ¿A que son otra vez los pobres ? » A. Saay, Don Alraro, 5. 2 (I. 178). — 81 Contar, decir. « Pues me decia :Conque la buda está hecha Del barón é lsabelita Yo, señor de esa materia No sé nada, dije V0. ¿ Que no sabes ! á tu abucla. » Mor. Et batron. 1. 8 (R. 2. 3792). «Escribir, dedicar. Oda al mar. « Se ajustó la paz, coplas á la paz; nacen los gemelos, coplas á los gemelos» Mor. Ierre de los peduntes R. 2. 5661. — 3 Tirar, arrojar. « Espesos como piedran á tablado entraban mochachos cargados de provisiones por mi puerta. » Celest. 9 (R. 3. 444). Ven- en I. a. el ejemplo análogo de Cervante, en que se entiende llorer.

Per. antecl. Nota- históricas, a) La desaparición de la diferencia que en latin clásico se observaba entre ad para indicar la mera direenuon é in para dar á entender la entrada á un lugar, empieza á notarse desde el siplo IV, como que aparccen ejemplos de ad por in en Eutropio y Esparciano (Diez, Gramm. 3. 1 122; Ducange, s. v. ad. De aqui ha venido á usarse en casteliano en ambos sentidos, aunque también se ha dicho algunas veces pasur en Espuna. — h. El uso del intinitivo sin preposición después de verbos de movimiento, conocido ya en la edad de oro del latín «1t visere, » Ter.; « venit speculari. » Liv.) ocurre con frecuencia en los documentos latinohispanos, v. g. « Perrexit evolvere civitatem agarenorum quae nunc a populis Talavera vocitatur.

» Cron. det Sitense, siglo XI (Esp. sugr. 17. 297). « Veniente Dno. Imperatore celebrare concilium ad Palenciam. » Docum. de 11ati (fb. 18. 349. Conxervóse en otros dialectos romances, y en nuestra lengua fue común hasta el siglo X. — Siglo XIII : « Exienlo ver mugieres e uarones. » Cid, 15 (R. 57. 12). « Pues muchas vezes oyestes contar De lotres Reyes que vinieron buscar A Jhesuchris 10. » Reyes de Oriente (. 57. 3181). « Mqui demanda aluerguia. Alla va preuder ostal. » S. M. Egipc. (R. 57. 3084). « Fue buscar otros pabres, fer otra procesion. » Berc. S. Lor. 54 (R. 57. 41-1. « Muchos fijos de Reves la umnieron pedir. » Appoll. 5 (R. 57. 2831). « Mas queria ir perder-sse, o la uentura mudar. » Ib. 34 (R. 57. 2844). « Si su sennor de los puercos non viniere facer enmienda, la primera vez puede tomar un puerco. » Fuero Juzgo, 8.5. 4 (1491. « Todos los judios o quiquier que scan en la tierras, é o quier qué moren, deven ir veer al obispo del logar. » Ib. 12. 3. 21 (2011). « Demandoles licencia para ir buscar aquello porque era venido á ellos. Et dieronle todos licencta, et dejaronle ir buscar. » Cat. e Dumnu (R. »b. 13- . « Pues que 'en el titulo ante deste fablamos de la justicia, queremos aqui decir del demandador que la viene pedir. » Purt. 3. 2, preamb. (2. 352). — Si 4lo XII« Iba lidiar en campo el caballo fasiente.

» Arc. de Hita, 227 (R. 57. 2241). « El Rey mandó llamar á los homes del su regno é todos los fijosdalgo e los de los concejos, é sacó hueste é tue cercar la villa de Nicbla. » Cron.

Alf. X, 6 (R. 66. 6t). « Juntaron compañas las mas que pudieron é fueron robar la tierra del rey de tiranada. » Ib. 46 di. 66. 35b). « Fuese ver con el infante Don Juan á Grijota. » Crón.

Fern. I1, 18 h. titi. 167-). « Agora la muerte vino-me llamar. » Danza de la muerte (li. 57. 3821.. « A él pido merced, que non quiera catar Las mis grandes maldades en que le fi errar. » Rim. de Pal. 10 (R. 57. 425t). « Entró. el rey en Burgos, é fue posar á las casas del chispo. » Cron. Pedro I, 2. » R. G2. 113- Stylo XI« E non xé penssar en el mundo cossa Que me asegure ir ver qué queredes. » Canc. de Baena, p. 233. « Que yo sé que este camino! Es por vr bever buen vvno. » Ib. p. 193. « La muerte es buena al bueno, por ir rescebir galardon de su bondad. » Cron. P.

Nino, p. 33. « Id buscarla; non tardedes. » Santill. p. 408. « Madrugando en Robledillo, Por vr busear un venado, Fallé luego al Colladillo Caça, de que fui pagado. » Id. p. 475. « Non sevendo toda la gente llegada, sin tomar conviniente reposo, fueron ferir en los enemigos que estavan folgados. » Id. p. 499. « El infante lue tomar licencia de la rexna e besar las manos al rey para se partir al Andalucia.» Cron. Juan II, 1. 21 (R. 68. 2861). » Embió sus carlas á todos los fronteros para que se juntasen todos para venir decercar á Jacn. » 1b. 1. 45 R. 68. 296°) — Siu embargo, esta construcción no era exclusiva, pues en las mismas épocas, en los mismos escritores se halla la que hoy usamos : Siglo XIII: « A buscarlo vinieron. » Berc. Loores, 31 (R. 57. 942). « Sópolo el conçeio, ffuelos ha recebir. » Appotl. 596 (R. 57. 303t). « Mucho tenemos que es mayor la pena de aquellos que no quisieren ir á defender la tierra de su señor ó ellos son, que non es de los que non van á conquerir lo de los enemigos. » Espéc. 3. 5. 1 (O. L. 1. 82). « Vienen a faser las grandes liestas a este palacio. » Bocados de oro, 4 (Anust, Mitth. a.

4. Esk. 74). « Fueron luego à preguntargelo.»

Ib. 5 ib. Niulo VIl’; « Pidió al rey su padre que le tuese otargade De ir à carrer monte, catar algun venado — Cataron dia claro para ir a cazar. » Arc. de Hita, 123, 124 (R. 57.2311). « De tantme e de trio. allá se tuc à perder. » Rim. d. Pal. 138 d. 57. 129-.. « El conde ma cady dia á ver a doña Lamnor su madre. » Cron. Pedro I, 1. 12 (R. 66. 408e). — Siglo XV: EA Vs Ver cal muble Iutante Neñor, wnc. » Canvde Baena. p. 1 iN. « E partió luego, e fuclos á buscar al cabo de Palos. » Crón. P. Niño, p. 57. « El ma à los »corrrr. » Cron Itr. de Luna. 37 111. « E de alli fucron algunos dellos á travar el escaramuza con la gente del Maestre de Calatrava. » Ib. 38 (116). — c) Si en este sentido lmal se omitia u, uxahase en «mulua cou haher en lugar de de, y aun sin este verbo, como en otros dialectos romances, para significar un futuro, una necesidad, y pot la negacion que el tuturo sugiere con respecto al presente, para denotar una acción aun no ralirada. Cucuio lo mamdo Mro Cid. ase1 le an tados a tar. Cid, 322 (. 57. 52 " Ehias cuando avo esle smeglo a de--ar, El sa sancto munistra dessó en su logar. » Berc.

S. Lor. 75 R. 57. 22. « Au mavor cundado de lo que dexan en casa que de se defender por arntas! ne-i cmmo si mviese á ser suvo pues que fuere veneno. « Fuero duzqn. 9. 2.8(151e Me dixo que vos salrais dar un ome hana que recabdase los dineros de los muros, que au á dar los clérigus, et las ardenes et los Vasallode la Iglesia.» Docum. de 1282 (Esp. sagr. 35. 150. Et mamdat que ume den una poradt. muy buena en el vestre aleazar, de non notagan nmgun emhataza en cuauto y hobieremos á morar. » J. Mm. H. 51. 200. « Et como quier que gelo quisieran encobrir, tanto los atimeo que gela hobiecon à decir. Id. C.

Luc. 1H. 51. 110. Por un paña à batanar, seis dincros. » Actos de Cortes de Aragun. fol. 30 thec. Antur.) » El uusmo yitor tet ta con ver. y por malugia llegó à us irxe cau deher. " V la ". di» Frtar, essu don pued xer. Que en otra pevabdu es estu a poner.

» Aleg. 596 (R. 57. 1652). « Agora queremos dezir de las huestes e de las guerras por que razan e dcheu a laeer. Espr. B. » preumb (. L. 1. 81. “Matrm que par Gamenda los mismos bamites, ha lle daa an sigmalieada parcena lsta par huer tu tronen pat baluar. a lle ad coma -teuadel ditita cila Duez cpmplas en latiu hpo de losi bos VI y VII ven la harma u def VIII Ih aqui muestras de documentos españoles : « Trade ue enm popla hareiiate. — ul atrmm Saueti Mattt de 1 lavie, «t ad tbi Munmmmme (bhati, Due um. de 762 (Berg, tut. 2 a7u Tabrne amn mel"— ttadumus ad ce le 11 sauet1 Eaetera. Iaap ate Nii Iloi Froi Pusr " » Damtis volns vga vounte Momne Nunnez etunmi mma Ireilo ad lln Valor o et Felia et Tunte. "t Cistahalo, et Ceitlla Ipees bermmuns ad vor Vel ad cus qui «tvett ad pampail auum ad villa Rrammi-W--a- 111 Fero de tiranosera, aua N2I 1 har Fri l'axe " Prami uohis mvessu Toluntas, ul vendenemus 'a uin Zan nostt wuea. » Docum. de 120 Rerg. Ant. 2. 378. Mona a supradirta Erclexia. » Dovum de !a i (Esp. sagr. 43. 400). « Ad ipsa sede Legionense dederunt. » Docum. de 955 (Esp. sagr. 31. Iti. Illa ad me dedit pps uu heredu tem. » Docum. de 1071 (Esp. sagr. 22. 218). Ipse dudaus Feeuit terttam ad ille Christtano.

» Ibocum. de ItlI (Iisp. sugr. 35. 712. colle aul camta signo del actts. ve hallan cyeuplos desde hucs del ugle Y Si quixquam omicidiosus venerit fugiens ad omicidas suos infra ipsos terminos, nullus eum sequatur, et sequenti, occidatur. » Docum. de 969 (Bers.

ALut. 2. 105; Muñor, F. 31 huemt hera mortis ad ipse Arias. » Docum. de 1023 Esp. sagr. 36. XXIX). « Si in peccatis vestro homine ad hominem uostrum occiderit. Dacum. de 1017 (Esp. sagr. 36. XLVII). « In ista Era 91. tevavit Episcubo Domino Cresconio ad illo Infante Domino Garcia ad Galicia. » Docum. de 1055 Esp. sugr. 35. 65). « Vec sit qui presuuat ahum tuquictare vel pertuilnde ad muo itinere, neque in modico ad nullo homine qui negottatar tuent. » Iheum. de 1072 La sugr. 3ti. 11. . Et uulla hotn uon pemier ad mefrlcadeiro de die martes ad die joves. » Fuero de Villaricencio, siglo XI (Muñoz, F. 174). « Omnis infancion qui ad hominem de Sepulvpa deshonmtaret, loras de rex aut de semer. merinus intret ad emmenda. » Fuero de Sepulreda, ana 1076 Lar. Pror. Vuse. 3. 127 Et si unus occiderit ad alium, pectet quingentos solidos. Et si unus ad alium cum pugno pereuxerit. —-- pettet ide Mguuti quinque solidos. Fuerutte Jacu, año 16h0 1 lor Pror. buxc. 3. 155 El si ullus home percussmrit ad mulierem comgatam --- et petcusseiit ad ulla homne — Et suaeccperit a'nulla luamme per huba. Furro de Logrri, aito lu5 Llor. Pror. Vase. 3. 465). « E si super reguen teverit sabidor à muo vasero é uon ulmret á placto, pertet !Y suludos. Fuero de Capa Prusu, dlo 1102 Muuaz. F. 12). Si utacutaberit unum ul altinm tb. (Mnnwz. F. MMti S ueul nermnt unum el alterum. » Furnade Nantu Liana. aua 1112 Munar. F. Gti. Ieaeditet pater al hlium et tlius ad pater. » Fuero dte Suhagun, an» 11Id Munaz. (F. dU7r. » Et quis pgnoraverit ad istos piuedutos papulatores- Iacum dli 1116 Mauoz. F. 144. « llammnes de alteras brras, qui pudnno demundaverm ad hammes de Caraastellis dent illis hdidore — Fuera de Carvastalla, auto 1124 Mun F. 171 Et si Miquis hoiti» de taras pueual wI ad hmmue de M tramut — Fu ru de Maranan, mn 11.40 " Muinu P 115 Nt brtat vavallo, Vel bave. vel bustia ul hamie, et uule marreiit uan sit omnidm purratn t'mrn de Calat mud. año (1at Muner F Rn Pep ca ~ a. N VIcino ad vicino maliaret- » Fuero de Peralta, u 1111 Munor. F. 517 N1 nullus bumm peteue-etit ul mulierem vompigat mu---Fno 10 de repnhlucin dr Vararrete. aua !Mn Llar Irer. Puxc. i. 3di Macontant umuad alteium. -- Ni percuxeiit tcuuua uun ul altri un — Si perqueriit unus ad alte mumi. " centt -nauts, pectet desem celide-

Fuero de Labraza, año 1196 (Ller. Pror.

Vasc, 4. 342). « Si vicino ad vicino pcriderit. » Fuero de Marañon, siglo XII (Muñoz, F. 495). — En los primeros monumentos ya netamente castellanos ocurre con bastante regularidad delante de los nombres de persona y propios de lugar. « Saluest a Daniel con los leones en la mala carcel;! Saluest dentro en Roma al sennor San Sebastian; Saluest a sancta Susanna del falso criminal. » Cid. 340, »gs. « Vere a la mugier a todo myo solaz. » Ib. 228. « Con tan gran gozo reciben al que en buen ora nasca. » Ib. 245 « Myo Cid ganno a Mevcer. » Ib. 610. « A Teca e a Teruel perderás. » Ib. 633 (R. 57. 52, 41, 94). Si dlgmu ome matar á otro. » Conc. de Leön (Cortes de Leon y Cast. 1. 17). « Vinieron buscar A dhesuchristo, que era nado. » Reyes de Oriente (R. 57. 3191). « Todos qquellos que a Dius amrán Estax palabras escucharán. » S. M. Egipe. (R. 57. 3071). — En el Fuero Juzgo se nota alguna vacilación : « Si el fiio mata el padre, ó el padre mata el fiio, ó el marido a la mugier, ó la mugier el marido, ó la madre mata la fiia, ó la fiia la madre : ó el ermano al ermano, ó el ermana a la ermana -» 6. 5. 18 (1172). — 1. La diferencia que se hace en italiano y provenzal entre a y ad, según sigue vocal ó' cousonante, se halla observada en documentos hispano-latinos y después algunas veces hasta época bien adelantada. Según Valdés, Diál.

(Mavans, 57), todavía en su tiempo los aragoneses decian ad aquel por à aquet. « Quomodo serviebant ad illas sedes regales, sic serviant tibi filia nostra Urraca, et a Sanctorum Cosme et Damiani. » Docum. de 978 (Muñoz, F. 48). « Et presit ille et omnes suas vilms, et dedit “ Comites, et etiam alias multas a Regina Domna telvira uxor ejus, et dedit inde illa Regina ipsa villa — ad illo Episcopo.» Docum, de 1021 (Esp. sagr. 16. 449). « (ui firiere a uezino uel a tilio de uezmo. Fuero de Madrid, año 1202 (Mem. Acad. Hist. 8. 30. « Todo uicino dela uilla qui tiricre ad aldeano heredero. » Ib. 6321. « Todo uczino vel alio homine qui firiere ad homine portellado, aut ad homine quod tenuerit —» Ib. (32). « Digalo ad aquel, ho ad aquellos que estos castillos tovieren, et elos digan al Rey de Leon, que lo emende. » Docum. de 1206 (Esp. sagr. 36.

CXXVIN.. « Non avie y entrada el mal revolvedor, Qui Adan, e ad Eva volvió con su sennor. » Berc. S. Dom. 218 R. 57. 16-). « Iremos à vever ad aquel rey honrado. » Jose. 178 (R. 57. 118°.. — « Parece que he oido agora! Ad algún ciego hablar. » Timoneda, Los ciegos » el mozo R. 2. 289.. — ✻° Otros ejemplos emtignos. Niglo VI : « Les mandé dar esta mi carta de privillegio, escrita en pergamino de cuero, é sellada con mi sello de plomo pendiente en filo de seda á colores. » Docum. de 1173 erg. Ant. 2. 2481. « Embiaron llamar sus gentes de armas que tenian á media legua dallí, los quales vinieron pocos á pocos. » Cron. Juan H, 14. 47 (R. 68. 3982). « Si en otra manera lo haceis, si los christianos algo hicieren, será á vuestra culpat.» Ib. 2. 2 «R. 68. 312?,, « Fue dormir á la Peña de Don Lorenzo, que es á dos leguas de Olvera. » Ib. 1. 52 (R. 68. 2942). « E á mi ver, para las historias se hacer bien y derechamente, son necesarias tres cosas. » P. de Guzmán, tiener. 1 (R. 68. 6972). « Mas, á dezir la verdat, ! Si no mudase el visage, Siempre seria en un linage La virtud por heredat. » Id. Prov. 70 (Rim, inéd. 351). « Senacherib — envió á Rabsaqui — requiriéndoles é amonestándoles que se le diessen é quél los recebria á vida. » Santill. p. 86. « De la moca de Bedmar, Afablarvos ciertamente, Raeon ove de loar' Su gran é buen continente, » Id. p. 478. « Por mengua de los caballeros fuc vencido Don Alfonsol á la batalla que dicen de Alarcos. » Crón. de P.

Nino, p. 8. « Sus lomillos se corten a tajadas anchas. » Villena, Arte cis. 8 (62). « Aquella carne sola cortar que es lo mas tierno “ sabroso fecho a conchas. » Id. ib. (5ti). « Vy dueña faser mesura! E dançar á la francessa. » Canc.

Baena, p. 17. « De duena la las tema coronada, Ahonsas (á onzas! é flores el manto broslado.

» Ib. p. 198. « Decian, que al tiempo que aquellas grandes obras se ficieron, que las facian omes grandes é ricos á fama. » Gonz. Clay. p. 110. Siglo XII. « Don Juan Alfonso de Alburquerque posaba en las casas de Fernan Garcia de Areilza á San Esteban.» Cri. Pedro I. 2. 5 W. 66. 1132.. « Ca mas seguro es fuyr de la serpiente, Que estar muy cerca della, al perigro del diente. » Rim. de Pal. 578 (R. 57. 4434). « A tu noble figura, Sennor, tu me formaste. » Ib. 15 (R. 57. 4252). « Envióles decir que al rio les esperaria. » Cron. Alf. XI, 331 (R. 66. 3852). « Todos los moros de amas las villas venian á pelear en aquel logar á̀ dias, asi como los christianos guardaban á quadriellas. » Ib. 281) (R. 66. 3594). « Llamôse rey de Francia et de Inglaterra, et tomó las señales á quarterones, los dos quarterones á llores, et los dox á leones, que eran antes sus señales. » tb. 174 (t. 66. 2861). « Don Pedro salió de Valledolit, et anduyo toda la noche, et amancció á las puertas de Palencia. » Ib. 4 (R. 66. 1762.. « Don Juan Núñcz diole por respuesta que —- pidie por merced al rey de Portogal que le defendiese en su tierra á tuero é à derecho. » Cron. Sancho IV, 10 (R. 66. 881). « Llegaron á un castillo de moros que dicen Moclin, que es á dos leguas de Alcalá. » Cron. Alf. X. 74 (R. 66★ 581). « El rey then Matat envié pedir por merced al rey don Alfonso que los dejase salir á salvo. » Ib 6 (R. 66. 62). « Verdat dixe mi amo a como vo entiendo. » Arc. de Iita. 1371 (R. 57. 2702). « A arar lo pusieron, "t a traer, la lenna. A veses à la noria, a veses a la acenna. » Id. 231 (R. 57. 2.11). « Quando al tu fijo Sennor Viste sobir Al cielo a su Padre mayor,! Et tu fincaste con amor ! De a el ir. » Id. 29. « Al cielo te fiso pujar! Con el te fiso asentar, ! Como a madre. »Id. 31 (R. 57. 2281). « Pus nombre á este libro el Libro infenido, que quiere decir libro sin acabamiento, et porque sea más ligero de enteuder et estudiar es fecho á

capitulos. - I. Man. L. 51. 205. Mna llnati que dat al conde su wânr a camer. Id. t.

Luc. 3 L. al. 11:. « Fuda la ma factenda et la mui vidi es à staut peligro de ce pe. et.

Id. «b. 7 R. 51. 102 ».« Pue el uno dellos à doen al rey que el panto cra cucomeur la et que eia Ia mâs ten masa vosa del ummalo. et di pol' á que hgura et à que babures lo cRE nzaran á facer.» Id. ib. 7 (R. 51. 4031). « Buenos fueron á Dios et al mundo. » Id. ib. 12 rbt. bl. 121 Entio al ret et dipacto.

Id. Wb. 21 H. 51. 570r Sata Mit « Camicuxabon a dulee- vules a cantm F S Ildef. (R. 57. 329t). « Otrosi era a lugares (le stet pe p uegra e bermepa caum illa, de la color de la pantera. — Non pasaba ninguno por aquel camino que della pudiese escapar á vdla. Conq. de I'ttr. 2. 212 -H. 11. a. « Dentro en la tierra de sus enemigos podrie cl Iet eutrat pot haber batalla con cllus a dia scñalada. Part. 2. Id. 4 (2. 187. Axta et tuce valwt las cos uaturalmente pal vista qual es amt.ga et á pra, et qual encintga et á daño. « Part. 2. 13. tu 2. 110). « Il mi de n dos á dos aquellos doce clérigos misacantanos que deximos. » Part. 1.4. 43 (1. 98). « Si contra derecho del pueblo comunalmiente fueren dadas las cartas, que dixiemos en la ley ante desta, non deven seer complidas las primeras ca hon an fuerra, paique son á dmo de mehus. Espua. T. G.7 O. L. 1. 178 « Fuéron-e aneo- cu uno é entraron al lcon.

Cut. « Ihopnna dti. 5t. 23/..— theen que tues cosas son que non puede ninguno facer sinon con nobleza de corazon et á grant peligro. 1b. (R. 51. 21? Suus Vasallos esuos amigedeven ir con él, si quisieren, e avudarle, fasta que el rey le resciba á derccho, en su corte. Fueru (repo. L. 4. 1 (1a). - St algun ame quiere demandar la cosa que otro tovo desde treinta annos, é la demanda otre ante que sean complidos treinta annos antel iuez, é non le quisieren dela responder á derecho — dévela dar á guardar. Fuern Jucqu. I0. 2. » (1iblj. Si el semnor del ganado non quiset venir —- el que lo prendió dél á beber solamientie al gauado. Ih. S. 3. Ia Lil. Se 1as » dies dias del golpe hven guainda. NIa el tu pucblo a ese plara ucuido» Fren. tiun 11 (R. 57.300). Avn Castylla la Vveta, al nu eutendionento, Meun es que lo hal. « tb 15° L. 57. hi') « Las est cllas del cclo pmi "l dea durmi Mudurmn a prieca daumer a giun uagm (r. 21 "R. 57 2221). bu que Mm-e luvonme mavor pieem lle damos (ue s° Lue--emos todos unnitor a las sux mana t bl ( " 1671). « Fuc (el yelmol a grant maestria preso centanada. etbi ol7 l S7 Itan, » Ma'mmnle a piedras manmna a mal tapamn. Ippuill 517 (li. h. n2°). Reudien al buea cantessen 2 1e a grant piesuta. » Beic. A Iam 71 di ar tM. « La duenna la guarna. el dolar mmusada — Lami a las pies al vanlemmi mutado Id. tbi 3Ml (. 37 4» 1. «« de t ilauga pusada puisa hau Otio di mumma mmton-" a andar I qual 4ir d Meellin Vuta albersa, teul 287-14 h7. ER. Cras a la mumuann penseums de cmdl-a. Ib. 547 . 57. »»° V la quen semera de la mto auteiles algn. » Ih. IT (1 57. 3.. « Los de Mvo Cl a altus upres laman.

Ib. 35 R. 57. 2. (Qu unda la mectite la vieea el toro á la vdlla, mctunla atada co Il xog m. la unta à lox cuernos, et la atr a al pie tiriten, dr Madrat, año 1202-121° Mom AAcud. Hist. L. 3". I cherunt à lax uvecm illa lunta. » Fuein de Madtrid, año 12042 (Hrm. Acud. Hest. S. -1.» Aunt tide quxoiea tuero de teirt. » Ihocum. dr 1171 Espe vimn. M0. 88». « Tcuent los monges tutadores de Eneco Garciam et de illos de Tudellen Don Pascual Espaniol, a fuero de terra.» Ducum. de Ilul (Lsp. xagr. Lo. 117). « Et nullus faciat malum homini habitanti in Leme ad tortas. » Docum. de 1109 (Esp. sagr. .115. Vneie delataut ad lorodrhanca-. » Fuern de Lmena auo [rta dlm. Piua Luse. 3. 44« Et »1 pi-horaverit ulla hmutte capa vel manta, Vel alues pignos a teita. 1ti ib.. 4uin.

EUm. votns comparntires. a Erta pemsuton caiste can isual bima en lus demuidialectos romances, salvo que en ital. se usa nif y en pror. adl. "- autrs d Vocal. Es el lat. adl. sobre cuya ctimologta diserepau los parcceres; el más común es que correspoude al vans. adho, mbre, á. dNa borma larativa h iduendo à vrecr que el ventido de repnso eel originario (Bopp. Vergt. Gramm. S 997; Pout?, Et. Forsch. 1. 275). Pott sugiere que primeramente significó movimiento hacia arriba (a-scendere), luègo en linea horizontal cp. empujar, formado de pujar, subir Idhi y ad, acaso mas bien que descendiente el segundo del primero, son formaciones paralelas des toma puonamnal de puiunera ltnera pet -ona a Vamech, tivu ch. lat. Etpaa. Hmntarto El sentido fundamental en latin y en las lenguas rompunes es cl de mavimieuto, y. el transito de éste al de reposo, fuera del latin y su prole residere ad ignem. lland, Turs. L. 90; port. aquirre un funn pier, u la fontand. " tamtu: he a ta porte dal. at difumrt. acanto.le cieui lili an ottas lengu es V. gi al su llausr, en bripecia, en uso vn Vame ay en. y lo nusmio se ve cu las partiula- hclumnaet y t besemius, tinamm. § tal. d. . b Felta tiram. vust. S .ireier que el pumam bir me te, ve. ctcaque acmmpana I vel hus 1utausttivos como ver, estur, vatrt, "s meutaatve pero come tal promamtue hace aqmi" misme papet que can te ti Maifit"- vu "apimours a la maira de Ne tamo un vaxo de agua, «, lo mras natui il mupourilo daliva." har uumcroras aualostas que la vamprushan bn la tiam. Lat de tara y Caetvn se ha itada .1 » Ladat sitn ulu voluemit de las heyes lau ambud . y de la misma lana latidad tua Dur tiratm a. 177 bxo unhi ambulabam.» « Ferieeil silu « No obstautr, la vontuston de los caxos en la bata latinidad hace duda-o que en lu harms mhi, vitu hulurse demiguur de cmplear un d tivn Ll ultimo eyemple es de lult ¶ sp mm Bo p Aun.a va cu Ilih 1170 118S ee lalla vu deruurutes tgmalmente esta

soles « Vadat se ubi voluerit, » « Evierit se de villa » (Llor. 4. 84, 241, 88). Él mismo Diez nota que en alemán antiguo son comunes expre -iones que en la lengua actual sonarian du bist dir, ich stand mir, ich schlief mir. Véase un ejempla en anglasajón : He him’haimweard ferdon Swect. Iuanylo-su ron Reuder. p. LANXIII), se partieron á sus casas. No menos curiosas son las coincidencias con las lenguas semiticas, según se notó también en la mencionada Gramática latina (Notas é ilustraciones, IV)» este dativo es comun en hebreo dexpués de verbos de movimiento, v. g. nas lo (Isaías, l. 8b. él se huyó. y en siriaco se extiende este uxo á mith, morir, y aun á hero, ser «Gesenius, Giramm. Hobr. § 151, 3, e; thlemann, tiramm. Sgr. § 55. B. L1. e) Si se sean los dialectos siciliano, en que se dice lo imu u Diu Traina, Vocabz éste eita de Villani, autor florentino que escribía su el siglo XIV: Che aveva tradito e oflexo a Papa Bonilazio »), y sardo, en que se dice « Adorant a Christu » (Spano mira el acusativo preposicional como dativo), el uso de la preposición á en el acusativo está circunscrito á la Peninsula ibérica, aunque con alguna variedad. El port. y el gallego la emplean hoy con la misma parsimonia que antiguamente : si D. Alfonso el Sabio decia « Quen leixar Santa Maria Por outra fará folia » (Mem. eud.

Esp. 4. 167), todavía los gallegos dicen más bien « Hoxe vin teu pat» que « a teu pai». (Saco Arce, Gram. p. 186); y si D. Dionis dijo (Muytas vezes maldezi! Mi e o mund’e muvtas vezes deos» (Canc. p. 40), hoy dice Herculano : « Deux a mandou (a philosophial ao mondo como mandou Attila ou a lnquisiçao. comto um verbo de morte. » (6 monge de Cistér). El mismo Rey Sabio decía « Abraçava A seu filho Jesu-Cristo » tubi suprui, Y con un pronombre sería forzosa la preposición en galf. y port. Los demás dialectos siguen hoy, como es de suponerse, la norma del castellano, y cualquiera puede verlo abriendo obras modernas en asturiano, catalán, valenciano y mallorquin. Con respecto al cat. antiguo es de notarse que era la preposición menos usual que ahora. Muntaner dice : « Apres ama e tente Deux sobre totes coses : e qui ama Deus, sifa son prohisme, e justicia e veritat e misericordia, » Crou. 7; Jaume Roig : « Amant prohisme Sens frau, sophisme, Com mi mateix - Amar mon Deu! Per esguarte sèu é mon prohisme -» Libre de les dones. pref. 1: Ausias March : « Requerre volch Ipolit son fillastre » Cants d’amor, 17. Pero no faltan ejemplos del acusativo preposicional: Ausias March : « O ver Amor, á tu invoch é reclam. » Cants d’amor, 3. En la antigua versión del poema de los Siete Sabios publicada por Mus -atia en Viena, 1876 : « Vostra pavre pres per marit, 1 c' a vos vull pendre per amich. » (390-1). « Si a mi volets amar» (441). En «álaco se usa también un acusativo preposicional, pero la partícula que se emplea es pre, pe, que es la latina per y significa por, sobre, hacia. — Fuera de nuestra familia linguistica, tas semiticas ofrecen una notabilisima coincidencia cun respectu á esta trausición del siano del dativo á signo del acusativo. En hebreo se nota que los últimos libros del Antiguo Testamento presentan este caso con la misma preposicion que se usa con esotro (Gescnins. tirumm. S 151. 3. °: Lerr. s. v. 1. 3. g); uxo que prevaleció en caldeo y en siríaco, con la particularidad de que en el óltimo predamma la preposición con nombres en forma enfática, que son delinidos, y con nombres propios (t hlemann, Gramm. S 75); en árabe se emplea especialmente, según la expresión de los gramáticos, para fortificar la influencia del verbo sobre su complemento, cuando éste no ocupa el lugar que le corresponde (Sacy!, t. » 827, 3°: Cricoechea, Gramm. arabe de Caspari, § 394. Dicho se está que las analogias que en este párrafo mencionamos no tienen más valor que el de meras ilustracione- : no es improhable que en nuestra lengua haya ca-us de lo que en otras ha sucedido.

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El texto de Cuervo (1886-1893) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «A», en Rufino José Cuervo, Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana (1886-1893), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/cuervo/a.