Roque Barcia · 1880-1883
Vicennales
tomo 5 · página 489 · ver la página del original
Vicennales. Masculino plural. Historia antigua. Sacrificios y juegos públicos que se celebraban para conmemorar el vigésimo aniversario del advenimiento de los emperadores romanos al imperio. Los VICENNALES no se instituyeron, segun toda probabilidad, hasta los tiempos de los emperadores del alto Imperio.
ETIMOLOGÍA. Latin vicennãlia. Vicente (BARTOLOMÉ.) Pintor español, que nació cerca de Zaragoza en 1640 y murió en 1700. Estudió en Madrid con Juan Carreño, estuvo luégo siete años en el Escorial, haciendo copias de lo más notable que había en aquel monasterio, y despues pintó varios frescos y cuadros, que existen en Calatayud y Zaragoza. Los que hay suyos en el Escorial, son: santo Domingo de Guzman; san Agustin escribiendo y la Anunciación de la Virgen. Vicente de Beauvais. Dominico francés, que nació en Beauvais y murió por los años de 1264. Compuso por órden de san Luis el Speculum mafus, inmensa y curiosa enciclopedia, que resume los conocimientos del siglo XIII. (SALA.)
Reseña.—1. Segun los datos más probables, nació hácia el año 1200. 2. El Speculum majus está dividido en cuatro partes: Espejo natural, descripción de la naturaleza; Espejo cientfico, que contiene la física, la filosofia, la retórica, la gramática, la política, la teología, el derecho y la Medicina; Espejo moral, tratado de ética, y Espejo histórico, que comprende la ciencia de la historia. 3. La primera edicion de esta obra singularísima es la de Strasburgo (1473, 10 volúmenes en folio). Vicente de Paul (SAN). Sacerdote francés, célebre por su caridad, que nació en las Landas en 1576 y murió en 1660. Hijo de una familia pobre, fué algun tiempo pastor, tomó las órdenes sagradas en 1600, y su primer hecho notable fué la conversion de un pirata de Túnez, que le hizo cautivo al dirigirse de Marsella á Narbona, y con el cual volvió á Francia en 1607. Fué nombrado en 1610 capellan de Margarita de Valois y entró luégo de ayo en casa de Manuel de Gondy, general de las galeras. El ardor que desplegó fundando hermandades de caridad, emprendiendo misiones para traer al pueblo al camino de la religion y visitando por toda Francia á los enfermos y á los presos, llamó la atencion de Luis XIII, que en 1619 le nombró vicario general de las galeras. Este favor redobló su celo y fundó sucesivamente la congregacion de sacerdotes de la Mision, en 1634; el establecimiento de niños ex pósitos, en 1648; el hospicio de Jesus, en 1653, y el hospital de la Salpetrière, en 1655. Dejó algunos escritos y fué canonizado por Clemente XII, en 1737. (SALA.)
Reseña.—1. Nació en la aldea de Pouy, situada en los confines de las Landas de Burdeos, no léjos del Pirineo. 2. Sus padres, pobres labradores, se mantenían de su trabajo, pues todo su caudal consistía en un pedazo de tierra, que cultivaban con sus propias manos. 3. Eran apoyo de su vejez y partícipes de sus privaciones, seis hijos, de los cuales era el tercero VICENTE, encargado de llevar á pacer el rebaño de la casa. Cuando el santo presbítero llegó más tarde á ocupar las dignidades de la Iglesia, gozaba en recordar aquellos tiempos de paz y de candor, complaciéndose en repetir que era hijo de un pobre labriego y que había comenzado su vida guardando ovejas.
4. Entró, siendo muy jóven, en el convento de franciscanos de la ciudad de Acgs (bajo la proteccion de un deudo suyo), en donde estudió con ardor, y entónces fué cuando su padre resolvió dedicarle al estado eclesiástico. 5. Fué ordenado en 23 de Setiembre de 1600 y poco despues, hallándose en Marsella evacuando algunos negocios, un caballero, en cuya casa se había hospedado, le propuso que volviese por mar al pueblo de su nacimiento. 6. «Me embarqué, dice VICENTE en una de sus Cartas, para Narbona, con el objeto de llegar más pronto y de ahorrar algun dinero, que destinaba á los pobres. Soplaba el viento tan favorable, que el mismo dia debíamos llegar al puerto, si Dios no hubiese permitido que tres bergantines turcos nos asaltasen con extrema violencia, dando muerte á dos ó tres marineros de los nuestros, hiriendo á casi todos los demás: y, obligándonos á rendirnos, nos cargaron de cadenas, nos curaron groseramente y en seguida tomaron la derrota de. Berbería, caverna y madriguera de infieles y de foragidos.» 7. Los cautivos cristianos fueron desembarcados en Túnez y expuestos en el mercado público, donde VICENTE fué comprado por un renegado de Niza, quien al poco tiempo, seducido por las virtudes de su esclavo, abjuraba sus errores, llegando con él, despues de grandes peligros, tanto en los mares como en el desierto, á la famosa ciudad de Aviñon. 8. No hacía mucho tiempo que nuestro personaje se hallaba establecido en dicha ciudad, cuando fué nombrado para desempeñar el curato de Clichy, extramuros de Paris. Sus feligreses eran pobres labriegos y todas sus rentas consistían en algunos cortos derechos sobre los frutos; pero esto precisamente fué lo que le hizo aceptar sin vacilacion alguna; aunque cuentan las crónicas que acababa de rehusar la rica abadía de San Leonardo de Chaume y el título de limosnero de la reina. 9. Sin embargo de esto, apénas había empezado á desempeñar sus modestas funciones de cura de Clichy, cuando los consejos, mejor dicho, los mandatos del padre Bérulle, que le había designado para preceptor de la familia de Gondy, le arrancaron de su deleitosa oscuridad. 10. En la casa de Gondy concibió la idea de las misiones religiosas, no tardando en volver á su vida humilde para consagrarse enteramente al consuelo de la miseria y del dolor. 11. Su primer cuidado fué visitar las galeras del rey. Los pobres galeotes estaban hacinados en Paris en inmundos calabozos; la falta de condiciones higiénicas de los alimentos y la humedad del aire devoraban su mísera existencia. SAN VICENTE obtuvo, á fuerza de súplicas, algun alivio á tan triste suerte, logrando que se les trasladara desde la alcaidía, donde estaban amontonados, á un local particular, que alquiló en el cuartel de San Honorato; adonde, en Mayo de 1622, los condujo procesionalmente, marchando á su cabeza. 12. Casi en la misma época fundó el célebre colegio Ilamado des Bors Enfans, consagrándole á la educacion de los eclesiásticos, que con el tiempo habían de socorrer á los pobres y confortar á los desgraciados. 13. No se detuvo aquí su ferviente y santa abnegacion: á la institucion del colegio, siguieron la de la Mision de los curas de San Lázaro y el establecimiento de las Hermanas de la caridad; piadosas asociaciones, cuya aparicion excitó la atencion y la benevolencia de todos. 14. En muchas ciudades, donde no había hospitales, quedaban los enfermos abandonados, siendo víctimas de un fin desastroso. A la voz de SAN VICENTE, formáronse en las parroquias cofradías hospitalarias. en las Tono
cuales, débiles mujeres arrostraban las enfermedades contagiosas y no perdonaban ni áun el sacrificio de su vida, en beneficio de los pacientes. 15. Una de sus fundaciones más gloriosas fué la del hospital de los ezpósitos. Por informes del teniente del Châtelet, consta que cada año se exponían en una casa de la calle de San Landry de tres á cuatrocientos niños: allí una viuda se encargaba de alimentarlos, mediante una módica retribucion; pero, como ésta era insuficiente para tan crecido número de criaturas, la mayor parte de ellas perecía de hambre. Tan horrible desdicha no podía ocultarse á los ojos de VICENTE DE PAUL, quien, auxiliado por algunas señoras virtuosas, abrió una casa, en la cual no pudo desde luégo recibir más que mil doscientos niños; pero, á medida que iban aumentándose los medios, crecía tambien el número de las criaturas amparadas. 16. A pesar de tan penosas atenciones, no descuidó tampoco el confesionario de los reyes. En el reinado de Luis XIII no había tenido con la corte otra comunicacion que la indispensable á su ministerio; pero cuenta un historiador que, hallándose el rey en la agonía, le mandó llamar á Saint German, para recibir de él buenos consejos y comunicarle algunos piadosos designios, Ilegando á tener en los tiempos de la regencia de Ana de Austria una parte activa en la direccion de los asuntos del Estado. 17. La reina madre estimó conveniente crear un Consejo para los asuntos eclesiásticos, compuesto del cardenal Mazarino, del cardenal Charton y de VICENTE DE PAUL, que no aceptó sin extrema repugnancia semejante intervencion en los negocios públicos; pero, al fin, se resolvió á admitir sólo por la idea del bien, que podía hacer en su nuevo destino. 18. En efecto, la principal ocupacion de este Consejo era la eleccion de prelados y obispos dignos de administrar los beneficios eclesiásticos, eleccion que entraba esencialmente en el pensamiento de nuestro biografiado. 19. En el transcurso de más de diez años todos los negocios pesaron sobre él; recibía las solicitudes, que se dirigían al rey; informaba á la reina regente de la capacidad de cada uno de los pretendientes; y llevaba la palabra en el Consejo para sostener ó hacer desechar las pretensiones. Nada descuidó para establecer el debido decoro en las costumbres del clero y para confiar las dignidades eclesiásticas á los que más las merecían, al mismo tiempo que la autoridad de su cargo le proporcionaba no pocos medios de sostener las santas casas que había fundado. Los monumentos contemporáneos vienen á probarnos que nunca asistió al Consejo sin pedir algo para sus huérfanos y sus pobres, gloriosa pasion de su vida. 20. Pocos años ántes de morir, concibió y ejecutó el designio de fundar en Paris un hospital para ancianos enfermos. De concierto con un vecino, compró dos casas y un solar en el barrio de San Lorenzo; las proveyó de camas, de ropa blanca y de todas las cosas precisas; edificó una capilla y el nuevo establecimiento albergó y mantuvo hasta cuarenta sexagenarios desvalidos. 21. Tantas venerables fatigas habían agotado sus fuerzas; á lo cual se añadía que, casi desde su infancia, venía sufriendo una dolencia aguda. En la casa de Gondy padeció un amago de parálisis; consumíale una fiebre continua, la cual duraba algunas veces tres, cuatro y hasta quince dias seguidos, y ni áun entónces interrumpía sus oficios piadosos. 22. Con los años, los achaques de la juventud convirtiéronse en graves dolencias; las piernas se le hincharon, la fatiga ahogaba su voz y le privaba del sueño; pero ni áun por eso disminuyó los rigores á que se había condenado, durmiendo siempre sobre un jergon y observando con igual severidad los ayunos y abstinencia, hasta que el dia 27 de Setiembre de 1660 rindiósu alma á Dios á las cuatro de la mañana. 23. Su cuerpo permaneció expuesto todo el dia siguiente, 28, en la capilla de San Lázaro. Sus funerales fueron majestuosos, pero sencillos: el príncipe de Conti y el nuncio del papa se unieron á la turba de pobres, á quienes la incansable solicitud de aquel humilde sacerdote había arrancado á la desolacion de la miseria, quizá á los horrores de la abyeccion, tal vez á la infamia del crímen. 24. SAN VICENTE DE PAUL es uno de los tipos más acabados de la moral del Evangelio. Como el mártir del monte Calvario, busca la desdicha y la debilidad humana para confortar á los débiles y dar la mano á los caidos. Su piedad, que de todo saca un amor y un consuelo; su fe inagotable, que ama el dolor para convertirlo en alegría, que ama el vicio para convertirlo en virtud, que ama la culpa para convertirla en esperanza; aquella humildad fervorosa, que hace de todo una religion, es la historia perfecta de la caridad y un sublime ejemplo de uncion cristiana. 25. Clemente XII expidió en 1737 la bula para su canonizacion. La Iglesia celebra su fiesta el 19 de Julio. Vicente (GIL.) Célebre autor dramático portugués, llamado el Plauto de su país. Nació en Barcellos en 1485 y murió en 1557. Siguió en un principio la carrera de la jurisprudencia, que luégo abandonó por la literatura. Sus obras dramáticas hicieron gran efecto en la corte del rey Manuel y de Juan III, que le dispensaron la más decidida proteccion. Compuso: Poestas devotas; Autos; Tragicomedias; Comedias; Farsas y Poestas diversas. Entre sus mejores comedias sobresalen: El Juez de Beira y El Hidalgo portugués. En las tragicomedias el estilo es sublime y los asuntos, heróicos. Sus farsas son un tanto parecidas á nuestros sainetes, y en alguna de ellas se encuentran buenos bosquejos de la verdadera comedia y abundan en sales y agudezas, distinguiéndose no ménos por lo nuevo y natural de los caractéres. (SALA.)
Reseña.—1. A pesar de las dudas, que ha ofrecido hasta aquí la designacion del lugar de su nacimiento, las más recientes investigaciones han venido á probar que Lisboa, tan ilustre ya por tantos conceptos, es la ciudad á que cabe la nueva honra de contarle en el número de sus hijos; no Barce Ilos, ni Guimaraes, como la mala interpretacion de unos versos suyos había hecho suponer. La dedicatoria de su tragicomedia Triumpho do inverno pone en claro este punto, sin dejar el menor resquicio á la desconfianza. 2. Tampoco ofrecía gran certeza la fecha de su nacimiento; pero, de las juiciosas investigaciones de un eminente crítico portugués, Teófilo Braga, puede deducirse que el año, en que vino al mundo, fué el 1470. 3. Sin embargo de la tradicion de que era hijo de una portera y nieto de un tamborilero, tradicion fundada en una relacion que pone en boca de uno de los personajes de su Auto da Lusitania, no ofrece duda que su linaje era ilustre, puesto que ya en 1493 se le ve figurar en aquella corte de Don Juan II, en que no encontraban fácil acceso los que no llevaban sangre noble en sus venas. 4. Que cursó leyes en la universidad de Lisboa, lo dice él mismo en una especie de justa poética, titulada: Proceso amoroso de Vasco A bul, que se siguió en 1493 ante la reina Doña Leonor y en la que GIL VICENTE tomó parte como letrado-poeta. La circunstancia de firmarse en esta composicion (incluida en el folio 10 del Cancioneiro general, de García de Resende) con el título de Mestre Gil, induce á creer que ya en esta época debía estar graduado en la universidad. 5. No obstante la mucha estimacion en que le tenía la reina Doña Leonor, no se dió á conocer como poeta cómico en el reinado de Don Juan, datando el nacimiento del teatro portugués de la época de Don Manuel. 6. Su primera obra, O Monologo do Vagueiro, fué representada en el palacio á ó de Junio de 1502 con motivo del nacimiento del príncipe, que despues había de ocupar el trono con el nombre de Juan III. La circunstancia de que la mayor parte de sus obras fueran escritas para divertimiento de la reina Doña María, que, como es sabido, era castellana, explica el que treinta y cinco de sus cuarenta autos estén escritos, ora parcial, ora totalmente, en nuestra lengua. 7. Desde dicha época; esto es, desde 1502 hasta 1536, su ocupacion no fué otra que la de urdir aquellas admirables farsas, que han colocado su nombre á la cabeza de los fundadores del teatro, protegido siempre por los re
yes Don Manuel y Don Juan III, y ciñendo á sus sienes, como lo había hecho ya en España Lope de Rueda, como lo había de hacer más tarde en Francia Molière, los dobles laureles de poeta y de actor. En muchas de las dedicatorias del autor se ve figurar su nombre entre los representantes encargados de interpretar sus fábulas. 8. Pocos son los datos que de la vida de nuestro personaje han llegado á nosotros. El más elocuente de todos ellos es que, á pesar de la proteccion de los monarcas, en más de una ocasion se duele de su estrechez y penalidades. 9. GIL VICENTE estuvo casado con Doña Blanca Becerra, como se ve por un epitafio, que se encuentra en el monasterio de San Francisco de Evora, con estos versos, escritos tal vez por su marido: «Aqui jaz á miu prudente Senhora Branca Becerra Mulhuer de Gil Vicente Feita terra.» 10. Tuvo de este casamiento tres hijos: uno, llamado tambien Gil Vicente; otro, Luis; y la última, Paula. 11. Faria y Sousa, que recopiló (siglo XVII) en sus comentarios de Os Lusiadas una coleccion de anécdotas literarias, recogidas de la tradicion oral, dice que Gil Vicente, el mozo, despertaba tal envidia en su padre con sus talentos poéticos y, principalmente, con una comedia titulada: Os Cativos, que el-viejo dramaturgo pudo hallar traza de que le desterrasen á las Indias, donde encontró muy pronto la muerte en el campo de batalla. Excusado parece decir que en el alma noble de GIL VICENTE no cabía semejante ruindad, como lo prueba el que, siendo notorias las relevantes cualidades de su hija Paula, no sólo jamás tuvo envidia de ella, sino que, asociándola á sus trabajos, la hizo partícipe de sus triunfos. 12. De los pocos detalles que de la vida del poeta se conocen, consta de una manera indubitable que toda su existencia se consagró á combatir el poder monacal, que invadía la corte de Don Juan III, siendo tal vez el único hombre que trabajó en aquel tiempo por la completa secularizacion del pueblo portugués. Protector de los judíos, como lo era de todos los débiles, los libró en Santaren de una horrible matanza, que disponían los frailes, y lo probable es que éstos se vengaran, no sólo en sus obras, negándolas toda originalidad, sino atacando los más profundos sentimientos de su corazon. De ellos seguramente nació la leyenda de los celos de GIL VICENTE hácia su hijo; leyenda que, corriendo de boca en boca durante el siglo XVII, hubo de ser recogida por Faria y Sousa y repetida por Diego Barbosa Machado y Juan Bautista de Castro. Una de las más irrecusables pruebas de su falsedad, es que en el Indice expurgatorio de 1624 se ve que el auto: Los Cautivos, no era de Gil Vicente, el mozo, sino del infante Don Luis, amigo y discípulo del padre. 13. La principal noticia que tenemos del segundo hijo de GIL VICENTE, es que en 1562 fué el editor de las obras de su padre, escribiendo la dedicatoria al rey Don Sebastian y reproduciendo la Epístola que GIL VICENTE dirigió á Don Juan III y que no llegó á ser ofrecida. 14. Innegables, aunque desconocidos disgustos domésticos, la más ó ménos abierta persecucion del clero y, sobre todo, el injusto y encarnizado ensañamiento que hácia el fundador del teatro nacional portugués mostraban los serviles imitadores de la antigüedad clásica, introducida por el gusto italiano, debieron amargar los últimos años de la vida de GILVICENTE; pero no lograron amenguar su! 1503 maravillosa diligencia. 15. Prueba de ello es que, hallándose en Evora, acompañando á la cor¬1504 te en 1533, hizo allí cinco de sus más hermosas composiciones, distinguiéndose entre ellas la farsa titulada: Flo-1504 resta de Enganos, representada en 1536 en presencia del rey. 16. Esto no obstante, su salud se hallaba ya sobrado quebrantada, á consecuencia de unas fiebres (quizá) 1505 la peste, que asoló por aquel tiempo á Portugal), las cuales le tuvieron vecino á la muerte en 1526 ó 1527. Su vida se prolongó todavía algunos años, resultando de los datos adquiri dos por uno de sus más ilustres biógrafos, que murió en 1536, en Evora, donde yacía su esposa y donde tambien se dió sepultura á sus restos, poniendo sobre su sepulcro este epitafio, que él mismo había escrito: «O grão juizo esperando Yazo aquí n' esta morada, Desta vida tao cansada Descancando.» 17. Perdida toda presuncion acerca del paraje de su sepultura, recientemente se han hecho las más activas investigaciones para encontrar el polvo del primer dramático portugués. ¡Vano afan! El remordimiento es siempre malo, hasta en ser tardío. ¡No parece sino que tiene cadenas y grillos atados á los piés, como tiene dolores amarrados al alma! 18. Sus obras. Las obras escénicas 1514 de GIL VICENTE, clasificadas por su autor en cierta agrupacion de géneros, están divididas, segun el gusto 1517 de la Edad Media, en tres grupos: seráficas (obras de devocion); aristocráticas (tragicomedias) y populares (farsas. 19. Por una feliz casualidad, él mismo, ó, tal vez su hijo, añadió á la 11518 coleccion de sus composiciones una nota, declarando en qué año fué representada cada una de ellas, ante qué principes y, muchas veces, expresando el motivo del espectáculo. Merced á tan preciosa curiosidad, han po- 1519 dido formarse los más perfectos é incontestables anales de los primeros 1519 treinta y cuatro años del teatro portugués que pueden reducirse al siguiente Cuadro sinóptico de los estrenos de las obras escénicas de Gil Vicente. 1502 A Visitacao ó Monologo do Vaqueiro, estrenado en el palacio del castillo y cámara de la reina Doña María, con motivo del nacimiento del príncipe, que despues fué Don Juan III (la noche del miércoles 8 de Junio). 1502 Auto Pastoril Castelhano, tal vez, en el monasterio de Enoxobregas, la víspera de pascua (24 de Diciembre). 1503 Auto dos reis Magos, en Y de Enero. (No consta donde.) Auto da Sybilla Cassandra, en Enoxobregas á 24 de Diciembre. Auto de Fe. En Almeirin, ante el rey Don Mauuel, el 24 de Diciembre. Auto de S. Martinho. En las Caldas, ante la reina Doña Leonor, con motivo de la procesion del Córpus (11 de Junio. Farça de: ¿Quem tem farellos? En los palacios da Ribeira. Auto dos Quatro tempos. En Lisboa, en los palacios de Alcaceba, con motivo de las fiestas de Navidad (24 de Diciembre) por encargo de la reina Doña Leonor. 1506 Sermao em verso. En Abrantes, donde se había refugiado la corte, huyendo de la peste, y con motivo del nacimiento del infante Don Luis. 1508 Auto da Alma. En los palacios da Ribeira. 1510 Auto da Fama. En Santos ó en Velho. 1512 Ovelho da Horta. Se cree que en Lisboa, en ocasion del nacimiento del infante Don Enrique, 1513 Exortacao de Guerra. En Lisboa, á 15 de Agosto, y á la partida de Don Jaime para Azamor, con una flota de 10 vode Manees y 2000 e ballos. Comedia do Vinvo. No tiene fecha cierta, ni lugar. Auto das Fadas. Id. id. Auto da Barca do Inferno. En Lisboa, delante de la reina Doña María, para distraerla de la dolencia de que murió á 23 de Marzo, á los 35 años de edad. Auto da Barca do Purgatorio. En la capilla del hospital de todos los Santos, en las fiestas de Navidad y ante la reina Doña Leonor, tercera mujer de Don Manuel. Farça dos Physicos. Se ignoran detalles. Auto da India. En Almada.
Auto da Barca da Gloria. En Almeirin. Farca dos Ciganos. En Évora, con motivo de la entrada de D. Juan III en aquella ciudad. Cortes de Júpiter. Palacios da Ribeira, con ocasion del casamiento y partida de la infanta Doña Beatriz para Saboya (del ó al 9 de Agosto). Comedia de Rubena. En tres actos. Tal vez en Evora. Auto pastoril. En Evora, por Pascua de Navidad. Inez Pereira. Convento de Thomar (contra los que negaban la originalidad del autor). O Juiz da Beira. En Almeirin. Es una continuacion del anterior. Fragoa de Amor. En Évora, con motivo del casamiento por poderes de Don Juan II con Doña Catalina. Templo de Apollo. En Lisboa, á 10 de Marzo, en ocasión de la partida de Doña Isabel, hermana de Don Juan III. Farca dos A lmocreves. En Coimbra. O Clerigo da Beira. En Almeirin, con motivo de la llegada de un legado del papa. Historia de Deos. En Almeirin. Dialogo sobre a Ressurreicão. Tal vez no fuera representado. Parece continuacion del anterior. Comedia sobre a Divisa de Coimbra. En Coimbra, durante el período de la peste. Tragicomedia pastoril da Serra da Estrella. En Coimbra, el mártes 15 de Octubre, para solemnizar el nacimiento de la infanta Doña Catalina. Nau de Amores. En Lisboa, al regresar la corte de Coimbra. Auto da Feira. En Lisboa, por las fiestas de Navidad. Triumpho do Inverno. En Lisboa, con motivo del nacimiento de la infanta Doña Beatriz. Auto da Luzitania. En Alvito, con motivo del nacimiento del príncipe Don Manuel. (Fué terminado el miércoles 1.° de Noviembre de 1531, pero no se representó hasta año nuevo.) Romagen de Aggravados. En Évora, con motivo del nacimiento del infante Don Felipe (mártes 25 de Mayo). Don Duardos. No consta la fecha. (Hay quien atribuye esta comedia al infante Don Luis.) Amadís de Gaula. En Évora, en las fiestas de Pascua. Auto da Mofina Mendes. En Evora. Floresta de Enganos. En Évora, ante Don Juan III. (La nota dice que esta fué la última obra de GIL VICENTE.) 20. Para comprender en toda su inmensa extension la literatura del personaje de estos apuntes, conviene advertir que el pueblo portugués, como dice inspiradamente Teófilo Braga, estaba á la sazon formado por la grande y fecunda raza mozárabe, atrofiada en la creencia religiosa por el catolicismo; en la autonomía jurídica por el civilismo de los romanistas; en la independencia política por el cesarismo monárquico, y en las creaciones poéticas por la imitacion de la lengua y de los modelos de la antigüedad clásica. 21. Juicio.—GIL VICENTE es en el teatro portugués lo que Lope de Rueda en el nuestro. Apénas se concibe cómo el arte de un solo hombre pudo llegar, desde el rudimentario auto: O Monologo do Vaqueiro, al perfecto dechado que nos ofrece la preciosísima comedia: O Juiz da Beira. 22. Pero la escuela de nuestro personaje, traspasando los extensos limites de la escena de su país, influyó grandemente en toda la literatura y creó el verdadero arte nacional. En este sentido, puede decirse que Luis de Camöens es el primero y el más ilustre de sus descendientes. 23. Hijo de la Edad Media, completamente desligado de las tradiciones despóticas del arte antiguo, original y osado en sus composiciones, supo reflejar la nacion y el tiempo en que vivía, hallándose en sus obras el espejo en que se retrata la sociedad del siglo XVI, así en el temperamento de los espíritus como en las costumbres, en los caractéres, en la lengua, en la literatura y en la historia política. 24. De aquí se derivan las dos creaciones esenciales, que constituyen lo que pudiéramos llamar el personalismo de GIL VICENTE: en lo externo, la adopcion del metro popular, rompiendo abiertamente con la escuela; en lo interno, la pintura de tipos nacionales, creando el arte portugués. 25. Bajo un tercer aspecto, réstanos mirar al poeta. Sin embargo de vivir en la corte y de seguirla siempre, á todas partes, como un palaciego de oficio; á pesar de verse ligado por estrechos vínculos con la aristocracia de la época, aquella aristocracia tan fastuosa como absorbente, su franco espíritu pópular llevaba en sí todos los gérmenes de la revolucion que palpitaba en las entrañas del siglo XVI. Así lo demuestra su Sermon en verso, documento famoso en que aparecen las ideas fundamentales de la Reforma, áun ántes de ser predicadas por Lutero é introducidas en Portugal por el desventurado Damian de Goes. Esto nos explica la curiosa anécdota, que refiere Barbosa Machado en su Biblioteca Lusitana. Allí dice que el célebre crítico Erasmo se deleitaba tanto con la lectura de las obras de nuestro personaje que, sólo para comprenderlo mejor, dedicó no pocas vigilias al estudio del idioma portugués. ¿Cómo el autor de aquel Misterio, representado en 1517, escrito expresamente para la corte portuguesa, una corte fanática, casi supersticiosa, pudo escribir un Sermon protestante? ¿De qué manera halló recursos para divorciarse de sus tiempos, viéndose entre frailes omnipotentes, señores feudales ignorantes y reyes absolutos? Este hecho singularísimo es un arcano del ingenio de GIL VICENTE ó de la ignorancia de su época. 26. Nuestro personaje, como todo civilizador de un pueblo, se valió de su arte, más ó ménos conscientemente, para crear la generacion que adivinaba en los secretos de una idea; idea única, en el fondo, pero cuya forma se manifestaba en dos tendencias generales; la revolucion literaria, como principio, y la revolucion social, como consecuencia y como fin. Es muy posible que nuestro personaje no lo supiera; pero lo ejecutaba. No sabía pensarlo; pero sabía hacerlo. El genio del hombre, al realizar los grandes milagros, no sabe decir lo que está haciendo; pero lo hace. Y si lo hace por consejo de Dios, ¿qué nos importa que lo sepa ó lo ignore? Tampoco el astro sabe por qué arde su luz; pero su luz regocija al mundo. La literatura revolucionaria de GIL VICENTE fué la razon de que el poeta se viese combatido durante su vida por dos principios autoritarios é intolerantes: el fanatismo de la época y la cultura clásica; es decir, dos fanatismos. Pero la semilla no era mala; nuestro personaje la sembró como corresponde; y cuando la semilla es buena y se siembra bien. la tierra agradecida nos paga siempre con sus frutos. Sí, la tierra agradece tambien. 27. Adonde quiera que GIL VICENTE llevó su mirada, dejó resplandores de su espíritu. Se mostró muchas veces en Evora, la ciudad de la erudicion, y de Evora salieron el poeta jerático Alfonso Alvarez y los dos hermanos Antonio y Jerónimo Ribeiro. Trabaja en Santaren, en la composicion de dos de sus autos, y allí se revela el talento de Antonio Prestes, que había de recoger las grandes tradiciones del insigne maestro. Acompaña á la corte á Coimbra, para distraerla durante los terribles dias de la peste, y en Coimbra se ejercita por vez primera el talento cómico de Jorge Ferreira de Vasconcellos, escribiendo su inmortal Fufrosina, en 1527. Tal vez si el gran poeta luso no hubiera recibido en la universidad de Lisboa el fecundo bautismo del teatro de GIL VICENTE, hubiera trocado el metro nacional por la forma de las comedias clásicas, dejando de ser el poeta más grande y más genuinamente portugués de su patria. 28. A la muerte de GuL VICENTE, el teatro portugués comenzaba á tener una tradicion y constituía una escuela; los nuevos poetas seguían las huellas del fundador; pero los dos principios autoritarios continuaban ejerciendo extremadamente su influen
cia: el clasicismo, con la imitacion forzada de Plauto, de Terencio y de Séneca; el fanatismo, con su tremendo Indice expurgatorio. Por eso todos los poetas de la escuela nacional no fueron tan fecundos, tan originales, ni tan atrevidos, como el iniciador. 29. El doble poeta.—Habiendo escrito tanto en lengua portuguesa como castellana, forzosamente su influencia había de alcanzar al teatro de ambos pueblos. Aparte de algunos de sus autos, representados con ligeras modificaciones en España en las procesiones del Córpus, entre los que pudiéramos citar el Auto de la Fe, pruebas irrecusables tenemos de que Lope de Vega y Calderon no desdeñaron imitar al ingenio luso. En el libro primero de su novela: El Peregrino en su patria, trae Lope un auto titulado: Viaje del Alma, que indisputablemente está inspirado en los de las Barcas del Infierno, del Purgatorio y del Paraíso, representados de 1517 á 1519. El que, con el título de El Lirio y La Azucena, escribió Calderon para las fiestas del Córpus de 1660, tomando como asunto el tratado de paz y casamiento de la infanta María Teresa, corresponde sin duda á la escuela de GIL VICENTE. 30. Resúmen.—El personaje de estos apuntes representa, no sólo el verdadero creador del teatro portugués, sino el mantenedor de la poesía nacional de su patria y el pensador más animoso y más profundo de sus tiempos. A fuer de tal reformador, su influjo trasciende á lejanas esferas, haciendo que su gloria no pueda vincularse en los privilegios de patria, puesto que la historin tiene su juro de heredad más amplio. En donde quiera que cayó el poderoso gérmen de su talento, debe tener ese ferviente culto de que son dignos los grandes hombres. En cuanto á nuestra patria, no son ciertamente los españoles los que ménos se ufanan en hacer propio el clarísimo nombre de nuestro personaje, ya como tributo de entusiasmo al genio, ya tambien como prenda de amor al hidalgo y glorioso Portugal. Las leyendas indias hacen mencion de ciertos puentes misteriosos, construidos en el alma del hombre. Por esos puentes del espíritu humano deben atravesar los pueblos en el gran viaje de la vida, encaminados silenciosamente por los designios de la divina Providencia. ¡Portugueses! Si amais á vuestra patria (y es claro que la amáis) honrad dos libros, porque de esos libros nació Portugal: un teatro y una epopeyá, una literatura y una historia; GIL VICENTE y Luis de Camöens.
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