Roque Barcia · 1880-1883
Ulises
tomo 5 · página 269 · ver la página del original
Ulises. Masculino. Tiempos heróicos. Célebre héroe griego, hijo de Laertes ó de Sísifo y de Anticlea, que fué rey de Itaca, marido de Penélope y padre de Telémaco. Convocado para ir á la guerra de Troya, fingió la locura para evadirse; pero su ardid fué descubierto por Palamedes. A su vuelta halló de nuevo á Aquiles, oculto y disfrazado en Scyros, en el palacio de Licómedes. Durante el sitio de Troya, se distinguió por su prudencia, por su habilidad en las negociaciones, á la par que por su valor. Condujo á Crisa la hecatombe expiatoria y á la hija de Crises, para apaciguar á Apolo; fué á tomar á Pyrro en la isla de Scyros; penetró en Troya con Diómedes y robó los famosos caballos de Reso y el Paladion; obtuvo las armas de Aquiles, que le disputó Ayax, hijo de Telamon; imaginó la estratagema del caballo de madera, en que se escondió con otros guerreros para sorprender á Troya. Tomada esta ciudad, dió el consejo de hacer morir á Astianax y á Polixena. Deseando volver á sus Estados; pero combatido por frecuentes tempestades, fué á parar entre los cleones, así como al cabo Maleo, á la isla de los lotófagos y á Sicilia, donde escapó del cíclope Polifemo y de los lestrigones; evitó los encantamientos de Circe, los cantos de las sirenas y los escollos de Scylla y Caribdis; pasó siete años en la isla de Ogigia, donde le retuvo la ninfa Cadipso, y recibió, en fin, de Alcinoo, rey de los focios, un navío con que tocó en itaca, despues de estar ausente veinte años. Reconocido por Eumeo, á pesar de su traje de mendigo, dió muerte, con ayuda de Telémaco, á los pretendientes que habían asediado á Penélope, se apoderó de sus bienes y reprimió una insurreccion del pueblo, que los quería vengar. Condenado por el oráculo á morir á manos de su hijo, desterró á Telémaco; pero otro hijo, Telégono, que habia tenido de Circe, fué á Itaca y le dió muerte. Las peregrinaciones de ULISES debían bastar para atribuirle la fundacion de muchas ciudades, y se citan, entre otras, Scylacium y Olisippo. Se atribuye tambien el orígen de Pnenesia á su nieto, y el de Baies, á uno de sus compañeros. ULÍSES es uno de los héroes de la Ilíada; y sus aventuras, al volver de Troya, son el asunto de la Odisea.—Al hablar de ULÍSES, se le llama siempre rey de Itaca; pero este héroe fué rey de dos pequeñas islas del mar Jónico, á saber: Itaca y Dulignia. La astucia de que se valió Palamedes para saber si ULÍSES estaba loco, es digna de mencion, pues colocó á su hijo Telémaco, niño todavía, delante de una carreta tirada por dos bueyes. El amor paternal pudo más que el temor de ir á la guerra y quedó descubierta la ficcion de ULISES, quien se vió en el caso de asistir á la guerra de Troya, donde prestó los mayores servicios á los griegos, por su prudencia y sus artificios. A su vez, nuestro héroe se valió de otra astucia para descubrir á Aquíles en la corte de Licómedes. El famoso héroe, cuya ira había de cantar el inmortal ciego de Smirna, estaba disfrazado de mujer; y ULISES presentó á las damas de la corte alhajas y baratijas, entre las que había algunas armas. El instinto del guerrero pudo más que la prudencia del disfrazado, y Aquíles se inclinó á las armas, como esperaba ULISES. No olvidaremos que, á la proverbial fidelidad de su mujer, no correspondió como merecía la rara virtud de Penélope, si bien pudo verse obligado por la serie interminable de luchas y peligros, por la verdadera Odisea, que constituye su regreso á Itaca. Cuando naufragó y abordó á la isla de Circe, tuvo de esta famosa encantadora un hijo, que fué Telégono. Circe, que á pesar de sus encantos, hubo de hallarlos mayores en el héroe, quiso reducirle á toda costa; y, para conseguirlo, convirtió á sus compañeros en bestias salvajes. El astuto ULÍSES logró abandonar la isla; pero naufragó de nuevo y fué arrojado á la de Calipso, que tambien le quiso retener. En fin, su buque se rompió cerca de la isla de los Cíclopes, donde el insaciable Polifemo devoró á cuatro de sus soldados y le encerró con los demás en una cueva, de donde astutamente se evadió. Habiendo sabido evitar el encantamiento de las sirenas, y cuando salió de Eolia, Eolo le dió, en señal de amistad, pellejos donde los vientos estaban encerrados; pero á la curiosidad de sus compañeros se debió que los vientos se desencadenasen y viniese una nueva catástrofe, viéndose arrojado ULÍSES á las costas del Africa, cuando estaba próximo á volver á entrar en sus Estados. Aun naufragó otra vez, perdiendo sus buques, salvándose en unos maderos y arribando á Itaca en un estado lastimoso, sin ser conocido por nadie. Confundido entre los concurrentes que aspiraban á tender el arco, cuyo premio debía ser la mano de Penélope, fué vencedor, se hizo reconocer y dió muerte á sus rivales. Segun unos autores, para evitar el cumplimiento del oráculo, desterró á Telémaco; segun otros, le dejó el gobierno de sus Estados. ULÍSES, que fué colocado en el número de los semidioses, suele ser representado con un perro, cuya extremada fidelidad hácia su amo no fué olvidada, ántes bien muy elogiada por Homero.
ETIMOLOGÍA. Griego O’ooogzóc (Odysseús): latin, Ulixes; italiano y francés, Ulise.
Reseña.—1. Nombre del personaje semihistórico, semimitológico, considerado como la personificacion de la prudencia, ó, más bien, de la astucia, cuyas aventuras cantó largamente Homero en el poema titulado la Odisea.
2. Odysseus, es, en efecto, el nombre griego de Ulises, nombre que le dió su abuelo Autólico, formándolo del verbo odyssesthay, yo me encolerizo, por cuanto Autólico había hecho sentir los efectos de su cólera á más de un mortal. 3. Otros etimologistas miran el nombre Odysseus (ULISES) como compuesto de las dos voces griegas holon xœnon, que equivalen á las latinas omnium hospitem, huésped de todo el mundo, de todos los países. (MONLAU.)
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