Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Ser

tomo 4 · página 966 · ver la página del original

Ser. Verbo sustantivo, que denota la existencia: es también auxiliar que sirve para la conjugación de todos los verbos en la que se llama pasiva.

Neutro. Servir, aprovechar ó conducir para alguna cosa; como: Pedro no Es para esto. Estar en algún lugar ó situación. [ Suceder ó acontecer; y así se dice: ¿cómo FUÉ ese caso? etc.

Valer, hablando del precio de las cosas; y así se pregunta en las compras: ¿á cómo Es lo que se vende? Pertenecer á la posesión ó dominio de alguno; como: este jardín es del rey. !] Pertenecer ó tocar; como: este proceder no Es de hombre de bien; no Es mío el sentenciar estas discordias. Pertenecer ó tocar, hablando de alguna comunidad ó número ó persona

de calidad; y también se junta con la preposición de; como: Es del consejo, etc. Tener principio, origen ó naturaleza, hablando de los lugares ó países; como: Antonio es de Madrid. En las proposiciones significa la relación que tiene el predicado con el sujeto. Sirve para afirmar ó negar en lo que se dice ó pretende; como: esto ES. ! Junto con nombres que significan empleo, cargo ó ministerio, vale ejercitarlos ú ocuparse en ellos: como: Es capitán, es gobernador, etc. l Junto con nombres ó participios de otros verbos, vale tener las propiedades ó calidades de lo que dichos nombres significan. Anticuado. Haber, existir. I Masculino. Esencia ó naturaleza.

Ente. Valor, precio, estimación de las cosas; y así decimos: en esa palabra está todo el sER de la proposición. ( Modo de existir. ] coN ALGUNO. Frase. Opinar del mismo modo que él. I DE ALGUNO. Frase. Seguir su partido ú opinión, ó mantener su amistad. ERASE QUE SE ERA. Expresión familiar con que suele dar principio á los cuentos y relaciones la gente ordinaria. ] SEA LO QUE FUERE, Ó SEA LO QUE SEA. Expresión con que se prescinde de cuál de dos ó más cosas es cierta, pasando á tratar del asunto principal en cualquiera de las suposiciones SEA Ó NO SEA. Expresión con que, prescindiendo de la existencia de alguna cosa, se pasa á tratar del asunto principal. SoY coN USTED. Expresión que se usa para prevenir á alguno que espere un poco para hablarle.) EN SER Ó EN SU SER. Modo adverbial. Sin haberse gastado ó consumido ó deshecho. Es QUIEN ES. Expresión con que se denota que alguno ha correspondido en alguna acción á lo que debe á su sangre, empleo ó carácter. J SI YO FUERA QUE FULANO. Expresión que se usa para dar á entender lo que, en concepto del que lo dice, debía hacer el sujeto de quien se habla en la materia que se trata.

ETIMOLOGIA. Sanscrito, as, ser: griego, etpe (eime); latin, esse; italiano, essere; francés, être; catalán, ser.

SINONIMIA. Artículo primero.—SER, EXISTIR, SUBSISTIR. Ser conviene á toda clase de objetos, sustancias ó modos, y á todas las maneras de ser, ya reales ó ideales, ó calificativas ó relativas. Existir no se dice sino de las sustancias, y sólo para indicar el ser real. Subsistir se aplica igualmente á sustancias y á modos, pero con cierto respeto á la duración de su ser, cosa que no expresan los dos primeros términos. Se dice que son, hablando de formas, de las acciones, del arreglo, del movimiento y de todas las relaciones. Se dice que existen, tratando de la materia, del espíritu de los cuerpos y de todos los seres reales. Se dice que subsisten, hablando de los estados, de las obras, de los negocios, de las leyes y establecimientos que hay. El verbo ser sirve comunmente para indicar el acontecimiento de alguna modificación ó propiedad en la cosa: el existir no es de uso sino para expresar el acontecimiento de la mera existencia, y se usa el de subsistir para designar un suceso de duración que corresponde á esta existencia ó á esta modificación.

Así, pues, se dice que el hombre es inconstante: que no existe el ave fénix: que lo humano subsiste poco. (MARCH.) Artículo segundo.—SER, ESTAR. Al latino esse corresponden dos verbos castellanos, ser y estar. No falta quien los confunda usando indistintamente del uno y del otro; sin embargo, en pocas voces está el uso más decidido. Al que es malo, se le aborrece: al que está malo, se le tiene lástima. Las cosas que están altas, se pueden bajar: las que son altas, se rebajan. El mármol es duro: el pan está blando. Un verso puede ser lleno: una casa puede á un mismo tiempo ser fría y estar caliente. De estos ejemplos se colige el verdadero oficio de los dos verbos y su diferencia sinonímica. Ambas convienen en indicar la coexistencia de dos ideas; es decir, en denotar que el atributo de la proposición está comprendido en el sujeto: cuando digo que el pan está tierno, la idea de este adjetivo se encierra en la del pan: si digo que el mármol es duro, en la idea de mármol comprendo la dureza. La diferencia consiste en que la coexistencia, denotada por el verbo ser, es por la naturaleza del sujeto; y la que denota el verbo estar, es accidental. El hombre es débil por naturaleza; está débil por enfermedad: un mismo tintero no puede ser sino grande ó chico; pero puede estar lleno ó vacio.

(JONAMA.) Artículo tercero.—SER, ESTAR. La diferencia fundamental entre estos dos verbos consiste en que ser expresa esencia, naturaleza, modo permanente y congénito de existir; y estar, un modo de existir eventual ó transitorio. Por esto, ser es al mismo tiempo verbo y sustantivo, y así decimos: el ser de los seres, los seres naturales, el ser y la nada. Nótase esta anomalía en las locuciones siguientes: «es loco, está loco; es borracho, está borracho; es rico, está rico; es sordo, está sordo,» y otras semejantes. Hay también entre los dos verbos dos diferencias gramaticales.

Primera: ser rige siempre sustantivos y adjetivos, como: es soldado, es maestro, es prudente, es vicioso; pero nunca rige participios ni gerundios. No podemos decir: es roto, es escribiendo, sino: está roto, está escribiendo.

Segunda: estar se une con todas las preposiciones, como: está para salir; estoy por irme; está conmigo; está sin dinero. Ser sólo rige las preposiciones de, para y como, por ejemplo: es de mi amigo: es para mí; lo uno es como lo otro. (MORA.) Artículo cuarto.—SER, EXISTIR. Ser expresa la existencia modificada por alguna relación, condición ó circunstancia; existir no envuelve ninguna idea relativa. Por esta razón usamos del verbo existir solo, sin necesidad de agregarle un adjetivo ni otra parte del discurso, lo cual no puede decirse del verbo ser, pues requiere adjetivo, como: Dios es bueno; ó preposición, como: es para mí; ó adverbio, como: es tarde. La significación absoluta del esse latino se traduce en castellano, unas veces, por el impersonal hay, como: est modus in rebus, hay un término medio en todas las cosas; otras, por estar, como: est in conspectû Tenedos, la isla de Ténedos está á la vista; otras, en fin, por existir, como: ego cogito, ergo sum; pienso, luego existo. En poesía se ha usado ser para expresar este último sentido. Fray Luis de León ha dicho: «Los pocos sabios que en el mundo han sido.» (MORA.) Artículo quinto.—UN SER, UN ENTE. El primero se refiere á la esencia ó a la naturaleza de la cosa. El segundo, á la existencia real y verdadera. Cuando decimos un ser, fijamos la idea en una cosa que es, y prescindimos de todo lo demás. Cuando decimos un ente, limitamos la idea á la materialidad de existir un objeto. La voz ser indica más nobleza que ente, y debe tenerse por menos material que esta última. Decimos en lenguaje filosófico: la cadena de los seres, los seres de la naturaleza; un ser privilegiado; y en el lenguaje teológico: los seres celestiales, el Ser Supremo; sólo á Dios debemos nuestro ser; Dios es un ser increado, y en ninguno de estos casos podríamos emplear la voz ente. Al contrario, cuando queremos designar una persona despreciable por su inutilidad, decimos que es un ente, cuyo único mérito es existir. Pues que la voz ente expresa existencia real y efectiva, si queremos quitársela, necesitamos expresar la idea diciendo: un ente ideal ó de razón, que es lo mismo que si dijéramos: una cosa que sólo existe en la imaginación ó en el entendimiento, esto es, una cosa figurada. Muchas veces tomamos el sustantivo ser en lugar de valor, precio ó estimación, y decimos: en esa palabra está todo el ser de la proposición, Fulano debe todo su ser á la casualidad. (CONDE DE LA CORTINA.)

la historia de «ser», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Ser», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/ser.