Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Rojio

tomo 4 · página 746 · ver la página del original

Rojio. Masculino anticuado. ARRojizo, za. Adjetivo. Lo que tira á color rojizo.

ETIMOLOGÍA. Rojo: catalán, rogench. ca; rogent, a. Rojo (MAR). Masculino. Geografía. Gran brazo de mar, formado por el Océano Indico.

1. Límites.—Se encuentra entre la Arabia, al Oriente; el istmo de Suez, que la separa del Mediterráneo, al Norte, y el Africa, al Occidente.

2. Extensión. — La superficie que presenta este mar es muy angosta, relativamente á su extensión; su longitud mide 2.600 kilómetros; su mayor anchura, 250. 3. Golfos y puertos.—En la extremidad Norte de la costa oriental se bifurca y forma: al Oriente, el golfo de Acabah; al Occidente, el de Suez. Djeddad y Moha, en la costa arábiga, y Suez y Cosseir, en la africana, constituyen sus principales puertos.

4. Islas, ríos y pesca. — Las islas que se encuentran en este mar, son de escasa consideración; los ríos que desembocan en sus aguas, poco importantes. La pesca es variada y abundantísima.

5. Estrechos.—El MAR Rojo se comunica con el de las Indias por el estrecho denominado Bab-el Mandeb. 6. Color de las aguas.—El color rojo que ofrece este mar en ciertas épocas, se explica por la presencia de algas y de zoófitos microscópicos, que cubren la superficie; cuyo fenómeno tiene lugar igualmente en el mar de la China y en el de la California ó mar Bermejo; habiéndose observado también, en 1825, en el lago de Morat, en Suiza. 7. Nivel de las aquas.—Se ha creido durante mucho tiempo que el nivel de las aguas del MAn Rojo se hallaba 9 metros más bajo que el del Mediterráneo; pero experimentos posteriores han demostrado que los dos mares tienen un mismo nivel, salva la diferencia que se observa en las mareas, y que un geógrafo evalúa en Om, 85 centésimos.

8. Escollos.—La travesía por aquellas aguas es difícil y peligrosa á causa de los arrecifes de madréporas y bancos de coral, que se encuentran en determinados puntos, amén de los vientos que allí reinan.

9. Navegación.—La del mar que se describe, es poco conocida, porque las comarcas, que forman sus costas, están consideradas como salvajes: las unas, á pesar de su fertilidad propia, permanecen pobres é incultas; las otras, son naturalmente áridas. Esto no obstante, en 1538, los venecianos tenían en el MaR Royo una flota considerable, y Solimán II, para luchar contra ellos, armó en Suez 40 galeras y 9 buques de gran porte. En 1783, distinguió Volney dos flotillas: una, compuesta de 28 navíos, y otra, de 10 fragatas. Según el vicealmirante Rosily, que navegaba por aquellas aguas, en 1787 existian en ellas numerosos y excelentes fondeaderos. La navegación, que fué muy activa en la antigüedad y tiempos medios, decayó notablemente, después del descubrimiento del cabo de Buena-Esperanza; pero volvió á tomar grande importancia, así que el Egipto tuvo un gobierno estable y los vapores de la Compañía inglesa la cruzaron con regularidad, yendo de Suez á la India. La multitud de buques de vela indígenas, que hacen constantemente sus travesías, ya de uno á otro lado, ya por las costas, viene á confirmar que el MAR Royo es practicable en todos sentidos; salvas las dificultades que ofrecen los escollos arriba mencionados. 10. Denominaciones.—Los antiguos dieron el nombre de mar Eritreo (Ro 70), á la parte del mar de las Indias, comprendida entre los cabos Comorin y Guardafui, y el de golfo Arábico (Arabicus sinus), á la porción que se extiende al Norte, entre la Arabia y el Egipto. Los hebreos la llamaron mar de las Algas. En las versiones latinas de la Biblia, es donde la denominación de MAR RoJO (mare Rubrum), se aplicó en un principio al golfo Arábigo, de la cual la tomaron luego los modernos. 11. Reseña histórica.—El MAR Rojo vino á hacerse célebre desde los primitivos tiempos históricos. Por la parte conocida con el nombre de golfo de Suez, fué por donde los hebreos, conducidos por Moisés, efectuaron su milagroso paso. Los fenicios expedían por este mar muchos de los buques que armaban para hacer su comercio con las Indias y el Africa. Salomón hizo partir sus flotas desde el golfo de Acabah, con rumbo á la Tarchich y Ophir. Se presume que los antiguos egipcios, á pesar de su aversión á la vida del mar, navegaron por el golfo Arábigo y visitaron la India y otras comarcas lejanas. Bajo Ptolomeo y durante la dominación de los romanos, llegó á ser la

ruta más importante y cómoda, por lo cual afluían á Europa las riquezas de Oriente. Este mismo mar fué también por donde Venecia, Pisa, Marsella y otras ciudades del Mediterráneo, hicieron en la Edad media su ventajoso tráfico, merced al cual fueron tan florecientes. El descubrimiento del cabo de Buena-Esperanza cambió este orden de cosas, y la comunicación de Europa con la India, por el golfo Arábigo, vino á ser casi nula. Actualmente, su importancia, como hemos dicho, ha aumentado de nuevo; siendo aquella la vía por donde la Abisinia sostiene sus relaciones mercantiles con la Arabia, y por la cual los musulmanes realizan sus peregrinaciones á la Meca. Finalmente, la creación del canal directo, que divide el istmo de Suez, obra maravillosa realizada por el genio del hombre, ha hecho del MaR Rojo la ruta principal por donde la Europa se comunica con las Indias.

la historia de «rojio», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Rojio», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/rojio.