Roque Barcia · 1880-1883
R
tomo 4 · página 567 · ver la página del original
R. Vigésimaprimera letra de nuestro alfabeto y decimaséptima de las consonantes. Dos son las pronunciaciones de esta letra, una, suave, como en ara, verdad, amor, Petra; y otra, fuerte, como barra, carretero, querra. Para representar este último sonido, no iniciándose con ella la palabra, se duplica el signo, y así lo muestran los ejemplos; pero con uno solo suena fuerte también á principio de dicción cuando es la primera letra de un libro, capítulo, párrafo, etc.; cuando con ella comienza un nombre propio (Rafael, Roma, etc.); cuando sigue inmediatamente á alguna de las consonantes B, L, R, s; verbigracia: obrepción, malrotar, honra, israelita; y en otros casos. Algunos dan siempre á esta letra el nombre de ERRE; otros, y con ellos la Academia, la llaman ERE, ERRE, marcando así sus dos sonidos. [] Abreviatura de real por lo perteneciente al rey; y así se dice: R. Familia, R. Persona. [ Abreviatura de reverendo y reverencia en los tratamientos; y así se dice: el R. Obispo; lo participo á V. R. I En las universidades se usa de esta letra en las votaciones para denotar que se reprueba lo propuesto. (ACADEMIA.)) Entre los antiguos era numeral y valía 80; coronada de una rayita, 80.000. 1 Gramática. Es consonante lingual y semivocal.
Liturgia. En los libros de iglesia significa responso. Farmacia. En las prescripciones de los médicos vale recipe, recibe, imperativo de recipère, recibir. ) Química. En la nomenclatura química es inicial y expresiva de rodio. ! Comercio. Es inicial de varias palabras, como recibido, recto, remesa, remitido. ] Otras abreviaturas. En los manuscritos, colocada ante los nombres de los doctores judíos, es inicial de rabbí ó rabbino. [ Es la décimanovena letra del alfabeto catalán y la décimaquinta de las consonantes. Gramática sanscrita. Décimaséptima consonante del alfabeto devanñggr sexta de las linguales y décimaoctava de las letras sonoras. Gramática hebrea. Vigésima letra del alfabeto, cuyo nombre es resch, así como en fenicio. [ Gramática árabe. Décimanovena letra del alfabeto, cuyo nombre es raïn, quinta de las letras enfáticas y séptima de las lunares. ( Gramática griega. Décimaséptima letra del alfabeto, cuyo nombre es rhõ. (] Literatura latina. Decimaséptima letra del alfabeto latino, consonante semivocal y líquida. Persio la llama letra canina, á causa de su sonido áspero, imitativo del que produce el perro cuando se le provoca. Unos atribuyen su introducción á Apio Claudio Ceso; otros, á L. Papinio Craso. [En medio y fin de dicción, suele encontrársela transformada en s, como en las siguientes palabras: Papistus, Valesius, janîtos, por Papirìus, Valerius, janltor. La misma transformación se halla en honos, lepos, arbos, por honor, lepor, arbor.
Generalmente, se transforma en l delante de otra l por asimilación, en los compuestos ó derivados, como en interLigo (inter-lego); peLLicio (per-lacio); libenLus, de liber; ageLLus, de ager. Suele desaparecer en un corto número de vocablos por razón de eufonía, como en crebesco, por crebresco. I Como abreviatura, significa: rarissimus, rectè, reficiendum, regnum, reliquis, ripa.—R.
P. respublìca.—R. P. XY, retro pedes viginti.—R. R., rationes relate, recta regione.
ETIMOLOGÍA. Latín R, r; griego, P, ¿y pm, R, r, rhõ; fenicio y hebreo, resch; árabe, raïn. Sentido etimológico.— El hebreo resch quiere decir cabeza, sentido del signo jeroglífico que ha producido la r fenicia.
Reseña.—Conmutada en l, como en árbol, cárcel, estiércol, mármol, peligro, roble, de arbore, carcere, stercore, marmore, periculo, robore. Esta conmutación es muy antigua, y, sobre todo, muy natural, puesto que la R es el signo representativo de una articulación lingual, ó linguo-paladial, resultado de una fuerte vibración de la lengua en toda su longitud, manteniendo este órgano apoyado encima de los dientes de la mandíbula superior. Esta vibración es algo trabajosa, y su resultado parecido al sonido que hacen los perros cuando regañan; por lo cual llamaban los romanos littera canina á la letra R. Es una de las más dificiles de pronunciar, y tanto por esto, como por su dulzura (muy adecuada para ciertos efectos imitativos), se queda frecuentemente en L, letra que resulta de apoyar la lengua en el paladar ó encima de los dientes superiores, soltándola en seguida sin vibrarla, ó sin ejecutar la vibración que da la R por resultado. Esta vibración, á veces omitida voluntariamente por eufonía, es orgánicamente imposible para algunas personas, las cuales pronuncian entonces la R como L. De esta balbucencia (llamada por los griegos lambdacismo, y grasseyement por los franceses), ó de este defecto natural, que á veces no es más que un vicio de educación de los órganos vocales, adolecieron Demóstenes y Alcibiades. (MoNLAU.)
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