Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Quietud

tomo 4 · página 549 · ver la página del original

Quietud. Femenino. Falta de movimiento Sosiego, reposo, descanso.

ETIMOLOGÍA. Quieto: latin, quiẽtũdo; catalán, quietut; francés, quiétude; italiano, quietezza.

SINONIMIA. Artículo primero.—QUIETUD, TRANQUILIDAD. La quietud es opuesta al movimiento: la tranguilidad, á la agitación. Aquélla se refiere á las cosas materiales; ésta, principalmente al estado del alma. Se procura que un niño esté quieto; que una nación esté tranguila. Muchas veces la inquietud indica falta de tranquilidad; y otras muchas vemos quieto al que no está tranguilo. Pero cuando queremos usar metafóricamente de las palabras quietud y tranquilidad, cambiamos la aplicación respectiva de cada una, y por este medio damos infinita energía á nuestras ideas: verbigracia: el mar está tranguilo. Esta expresión contiene una comparación filosófica, pues, así como cuando el mar está embravecido, se dice que está agitado, á semejanza de lo que experimenta el alma cuando la agitan las pasiones, así también lo llamamos tranquilo cuando no experimenta ninguna agitación. Comparándolo al alma, debían aplicársele los adjetivos que convienen á ésta. Del mismo modo decimos: un alma está en una perfecta quietud; esto es, en una indiferencia absoluta para todo aquello que no le interesa; en un estado en que nada la mueve ni inquieta.

Conviene, pues, no olvidar que en todos estos casos se emplea el estilo figurado, y que la aplicación propia de las palabras quietud y tranquilidad,

es la que indicamos al principio. Una péndola que no se mueve, está quieta. Una persona que nada teme ni desea, está tranquila. (CONDE DE LA CORTINA.) Artículo segundo.— QUIETUD, REPOSO, SOSIEGO, DESCANSO. Reposo es la falta de movimiento; quietud, la falta de acción; sosegarse es recobrar el reposo; descansar, recobrar la quietud. Lo que nunca se ha movido, no podemos decir que está sosegado, sino que reposa; así como no podemos decir que descansa, sino aquello que ha estado inquieto; es decir, aquello que ha tenido una acción violenta. Por esto la agitación de ánimo que nos hace obrar violentamente, se llama inquietud; el que se había agitado mucho, sea con ejercicios corporales, sea con trabajos de espíritu ó con pasiones de ánimo, decimos que descansa. Como todo animal que descansa gravita mucho más que antes de cansarse; en el lenguaje vulgar, por analogía, se ha llamado descansar á lo que propiamente debe llamarse gravitar. Una pirámide ó una estatua, decimos que descansa sobre un pedestal, es decir, que gravita sobre él. (LóPEZ PELEGRÍN.)

la historia de «quietud», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Quietud», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/quietud.