Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Polonia

tomo 4 · página 315 · ver la página del original

Polonia. Femenino. Geogra fía. Antiguo y nodecoso stado le Ja.Europ oriental. 1. Situación astronómica.—El país que vamos á reseñar, cuyos límites han experimentado en el transcurso de un siglo muchas y profundas alteraciones, se hallaba situado entre los 47°-58° de latitud Norte y los 13°-300 de longitud Este del meridiano de Paris. 2. Límites y extensión.—Sus límites abarcaban todo el territorio comprendido entre el Báltico, al Norte; el Dnieper, al Oriente; el mar Negro, al Mediodía; y el Oder, al Occidente: su extensión medía próximamente 1.200 kilómetros de largo por 1.000 de ancho.

3. Suelo.—El de este país, como lo indica su nombre polonés Polsha, presenta una vastísima llanura, interrumpida hacia el Sur por algunos pequeños ramales de los Kárpathos. cuyas cumbres tienen á lo sumo 660 metros de elevación. Esta llanura ofrece fertilísimos campos, parajes incultos, praderas riquísimas, desiertos arenales, frondosos bosques y extensos pantanos. 4. Ríos y lagos.—El territorio pertenece por completo á la cuenca del mar Báltico y tiene su inclinación general hacia el Norte. Su río más caudaloso, el Vístula, después de determinar el límite meridional del país, recorre el centro y sale al Noroeste, en donde aumentan su caudal el Wieprz, el Bog y sus afluentes, el Nida, el Radomka, el Pilica, el Bzura y bi PBraa. La parte ocideetal envía sus aguas al Oder, por el Warta, y algunos de sus tributarios, como el Netze, el Ner, el Wipawka y el Prosna. Al Vistula siguen en importancia el Niemen, el Dniester y el Dnieper, engrosado con el Berezina y el Pripetz. Los lagos son numerosos; pero de poca consideración, si se exceptúan los del Nordeste y Noroeste, que pasan por los más notables.

5. Geología.— La naturaleza del terreno es bastante variada: en algunos parajes, enclavados al Norte del Vístula y del Bog, domina la arena mezclada con arcilla; la parte situada entre el primero de los mencionados ríos y las fronteras prusianas, está constituida, por lo general, de tierras pingües y fecundas, interrumpidas por algunos eriales y pantanos; la arena y los aguazales se dividen el suelo al Oriente del Vístula y al Mediodía del Bog.

6. Mineralogía.—Las riquezas minerales han sido, y aun son, muy considerables: las minas de plata de Olkusz producían en otro tiempo 2.000.000 de florines poloneses por año; pero los suecos las inundaron, dirigiendo hacia ellas las aguas de uno de los ríos: las de Slawkow han sido igualmente destruídas. En la parte montuosa del Sudoeste se encuentran el hierro, el plomo, el zinc, hulla y azufre. Los criaderos de sal gema de Wieliczka, sobre el Vistula, considerados como los más grandes de. todo.el, md..tienen 2 kilometros de desarrollo y 300 metros de profundidad y dan anualmente hasta 10.000.000 de kilogramos de aquella sustancia. POLONIA es quizás el país que mayor variedad ofrece de piedras rodadas ó guijarros: las dos especies más comunes son la syenita y el pórfido. El territorio contiene además buenas canteras de mármol, granito, espejuelo, alabastro, piedras calizas, de molino y construcción; una tierra que se emplea en la fabricación del vidriado y loza, y dos manantiales ferruginosos en Nalenczw y Kuruw.

7. Clima.—El que se disfruta en las poblaciones que constituyen el país que se describe, es poco agradable: los vientos fríos que soplan de los Kárpathos y del Norte, hacen el

invierno bastante riguroso y retardan la vegetación. Por lo general, la temperatura es allí más baja que en los parajes de Alemania situados bajo la misma latitud. 8. Producciones agrícolas.—El suelo es feracísimo y podría sostener fácilmente el cuádruplo de la población actual. Las comarcas del Sudeste suministran cereales en abundancia: las llanuras de la Podolia y de la Ukrania dan, sin necesidad de ningún abono, hasta dos cosechas anuales. Las producciones más comunes consisten en trigo, cebada, alforfón, guisantes, cáñamo, lino, tabaco, glasto (planta tintoria), escarola y maná. La quinta parte del territorio se halla cubierta de selvas, pobladas de pinos, encinas, alisos, abedules, arces, hayas, tilos y alerces ó cedros del Líbano.

Finalmente, sus praderías son amenas, y sus pastos, exquisitos.

9. Zoologta.—La hermosa raza de los caballos poloneses va perdiéndose cada día, y los que emplean los labradores en las faenas del campo, son pequeños y poco vigorosos. El ganado vacuno escasea; el lanar abunda; el cerdal pertenece á una estimada raza de Hungría. En los inmensos bosques de la Lithuania se encuentran ciervos, corzos, dantas, gamos, osos, jabalíes, liebres, lobos, linces y gatos salvajes; en las márgenes del Bog, muchos castores; y en la selva de Bialowicz, en el centro de PoLo NIA, algunos centenares de bisontes (especie de toros silvestres), únicos en Europa. Las aves, particularmente los pavos, abundan en todas partes; entre los pájaros figuran el perdigón de los matorrales, la ortega de los bosques, la becada y el tordo. La cría de abejas es considerable. En las corrientes de agua hay mucha pesca de carpas, sollos, glanos, anguilas, salmones y otras varias clases de peces. 10. Industria.—La antigua PoLo NIA, agrícola y guerrera ante todo, fué poco industrial; sin embargo, en el corto período de independencia restringida que disfrutó desde 1815 á 1830, fundáronse algunas grandes fábricas de paños y tejidos de lana, cuyos productos llegaron á importar, en 1849, la suma de 6.835.000 pesetas; la hilandería y tejidos de algodón, 10.169.184 pesetas de mercancías. Las demás industrias importantes en la época referida, eran: artículos de hierro y cobre, telas, sederías, cueros, carruajes, vidriado, papeles pintados, velas de cera, azúcar de remolacha, aceite, vinagre, aguardiente, cerveza y raki (especie de sidra de Hungría). En la actualidad, todos estos ramos industriales se hallan notablemente decaídos con la despoblación y otras causas bien conocidas. 11. Comercio. — A mediados del presente siglo, el reino de POLONIA exportaba: trigo, harina, madera de construcción, ganados caballar y cabrío, pieles, cera, miel, sebo, lana, pluma, cerdas de jabalí y harina de maná; é importaba: cobre, estaño, latón, vino, tabaco, especias, acero, hierro, sal, pieles y artículos manufacturados. En 1850 ascendieron las importaciones á 39.022.080 pesetas, próximamente; las exportaciones, á 20.160.000.—La renta de aduanas produjo al año siguiente 5.376.000 pesetas. Este comercio, que la Polo NIA sostenía, especialmente con Prusia, Rusia y Austria, se encuentra hoy, como la industria, reducido á los más estrechos límites. 12. Transportes.—Hacíanse generalmente por el Vístula, el Bog, el Wasta, el Drewenz, el Niemen, ríos todos navegables, y por el canal Real, que está unido á los valles del Vistula y el Dnieper. 13. Artes.— En el siglo XVI, época en que llegaron de Italia infinidad de artistas distinguidos, reanimáronse las artes en POLONIA. Los edificios religiosos y civiles fueron entonces restaurados, embellecidos por algunos discípulos de Miguel Angel y Rafael, tales como Carralius y Bartholo; cuyas obras han sido desgraciadamente destruídas, en parte, por el tiempo y las guerras. En esta misma época, el rey Segismundo I hacía ejecutar en Flandes magníficas tapicerías, según los dibujos de Rafael. El siglo XVII fué casi completamente estéril: en el xviI se distinguieron los pintores Simón, Czehowicz, Francisco Smuglewicz y Bacciarelli; el escultor Juan Lebrún y el arquitecto Alberto Gucewicz.—Los monumentos de la música son más antiguos que los de las otras artes. Entre los cantos religiosos y nacionales que se han conservado, se citan: un himno de san A dalberto á la Virgen (siglo x); el Regreso del rey Casimiro I (1041), y la Muerte de la reina Mutgarda (1283). En el siglo XVI, Nicolás Gomolka puso en música los salmos de Kochanowski. Por este tiempo, los grandes señores sostenían á sus expensas compañías de cantores y de instrumentistas. Desde el año de 1533, la música vino á ser en POLONIA el auxiliar del arte dramático en las piezas representadas en Cracovia, entre los dominicanos y los jesuitas. Kaminski dió en 1778 la primera ópera con una música nacional, y, dos años después, un profesor parisiense, llamado Lodoux, formó un cuerpo de baile. A pesar de los esfuerzos de Lessel y Juan Stefani, la ópera nacional no pudo rivalizar todavía con el repertorio italiano. En 1810, se creó en Varsovia una escuela de canto y declamación, la cual se transformó en 1820 en conservatorio de música y declamación, bajo la dirección de Elsner. Con el auxilio de este compositor, logró Carlos Kurpinski levantar la ópera nacional. Entre los artistas que, desde esta época, se han dado á conocer en el Occidente, se distinguen los pianistas compositores Alberto Sowinski y Chopín. 14. Lengua.—Es la polonesa una de las lenguas eslavas, hablada próximamente por 10.000.000 de habitantes, desde el Oder hasta el Duna y el Dnieper, y desde el mar Báltico hasta los Kárpathos; esto es, en la POLONIA rusa, ducado de Posen, la Galitzia, una parte de la Silesia, de la Prusia occidental y de la Pomerania. Numerosas colonias la han importado á diversas comarcas de los imperios austriaco y ruso; principalmente, la Besarabia. El polonés se distingue de los demás idiomas eslavos por el empleo frecuentísimo de las chuintantes y sibilantes. Llámanse chuintantes por los lingüistas, las letras de ciertos idiomas que tienen un sonido palatinal y sibilante á la vez, análogo al resoplido del mochuelo y otras aves nocturnas. Tales son, entre otras: la j francesa, portuguesa y de algunas lenguas eslavas y orientales; la g suave de los franceses; la ch de éstos y de los portugueses; las sh inglesa y sch alemana, y la c de los italianos, después de s óc y delante de i, e. Las chuinlantes y sibilantes se suavizan, sin embargo, un poco en la pronunciación. El polonés, bastante parecido en su origen al bohemio, se alejó de éste después, para tomar un desarrollo propio: es rico de voces y de formas, esencialmente flexible, y ha creado á su capricho aumentativos y diminutivos y sacado de su mismo fondo ciertas nomenclaturas, que otros idiomas toman de las lenguas clásicas, como, por ejemplo, las de la historia natural y de la química. Los vocablos extranjeros, latinos, alemanes y rusos, que en él se encuentran, fueron introducidos: los primeros, por el clero, desde la predicación del cristianismo en POLONIA, hasta el siglo x; los otros, por efecto de la proximidad y de las relaciones políticas. El estudio de esta lengua es difícil, aun para los demás eslavos, á causa de la multiplicidad y complicación de sus inflexiones. Su gramática, enteramente eslava en su conjunto, ofrece numerosas analogías con la gramática latina: tiene tres géneros; y en los verbos se ha observado algún indicio del número dual. Los sustantivos y adjetivos se declinan; distinguiéndose siete casos, por haberse dividido el ablativo latino en dos: el instrumental y el locativo. Además, en otros determinados casos, la declinación varía, según que el nombre expresa un ser animado ó una cosa inanimada. La declinación de los sustantivos cambia igualmente, según que el tema del nombre termina en una vocal ó en una consonante, en una consonante dura ó en otra suave. En algunos casos de los adjetivos existen, además de las inflexiones que distinguen los géneros, ciertas variantes, según la declinación particular de los sustantivos á los cuales se refieren. Los pronombres tienen también varias formas para cada caso. El polonés ofrece tres conjugaciones, que admiten el empleo de los auxiliares: los verbos se clasifican en perfectos é imperfectos, según que expresan un hecho presente ó habitual. Lo que to

davía aumenta las dificultades de la lengua polonesa, es el considerable número de excepciones de que son susceptibles las declinaciones y las conjugaciones. La construcción es traspositiva, como en latín. Algunos autores niegan la existencia de dialectos en polonés; otros, distinguen el lenguaje de la Gran POLONIA, el cracoviano ó idioma de la Pequeña POLONIA, el polonés de la Prusia oriental y el de la Silesia; pero en ellos apenas se observa otra cosa que diferencias de pronunciación; como en la Gran POLONIA, en donde se alargan las vocales. Sin embargo, puede citarse como carácter del dialecto de la Pequeña POLONIA, la supresión de la distinción de los géneros. El cassoube, hablado en Pomerania, es una mezcla inculta de polonés y alemán: el mazoviano, que se usa en Mazobia y Pudlachia, y no menos corrompido, suaviza las consonantes sibilantes y cambia: las sch, en s; las tsch, ts, y así en otros casos. El polonés se escribe con el alfabeto latino, al cual se han aumentado dos vocales, figuradas por los caracteres a y e, con una cedilla para representar los sonidos on é in; la w alemana, que ticne el de nuestra v, y una l barreada para significar una articulación particular á los polacos. Las reglas de la ortografía están basadas en la pronunciación, que se modifica por medio de acentos, los cuales afectan, lo mismo á las consonantes que á las vocales. El acento, colocado sobre una de las primeras, la líquida; esto es, la hace seguir de una y débilmente pronunciada. Los versos poloneses son rimados. La regla general de la prosodia consiste en colocar una larga sobre la penúltima de las polisílabas. El lector que necesite más detalles sobre las lenguas polacas, puede consultar las obras siguientes: ROTER, Clave de las lenguas polaca y alemana (Breslau, 1616, en 8.°); CNAPIUS (Knapski), Thesaurus polono-latinogrecus (Cracovia, 1643); MESGNIEN (Menniski), Institutio polinice, italice et gallice linque (Dantzig, 1649, en 8.°); MALCZEWSKI, Nova et methodica institutio in linguam polinacam (1696); EL MISMO, Idea general de la lengua polaca, en alemán (Riga, 1687); KOPCZYNSKI, Essai de grammaire polonaise, pour les français (1807, en 8.°); BUCEI, Método para aprender la lengua polaca (Berlin, 1797, 2 volúmenes en 8.°): TRABCZINSKI Gramática razonada ó Principios de la lengua polaca (Varsovia, 1798, en 12.°), TROTz, Diccionario francés-alemán y polaco (Leipzig, 1799-1803, 4 volúmenes en 8.°), Nuevo diccionario polaco-alemán y francés, cuarta edición, revisada por Moszcczenski (Breslau, 1832, 3 volúmenes en 4.°), HAUTEPIERRE, Grammaire francaise et polonaise (Varsovia y Breslau, 1806, en 8.°); LINDE, Diccionario del polaco y de los trece dialectos de la lengua eslavona (Varsovia, 1807-1814, 6 volúmenes en 4.°); LITWINSKI, Vocabulario polaco-latino-francés (Varsovia, 1815, 2 volúmenes en 8.°); KLF, Cuadro del espíritu de la lenqua polaca (Halle, 1804); MronGovius, Gramática polaca (Kœnisberg, 1805, en 8.°); EL MISMO, Diccionario polaco-alemán (1835), y Diccionario alemán-polaco (1847); BANDTKIE. Diccionario polacoalemán (Breslau, 1806, en 8.°), y Gramática polaca (1824); MROZINSKI, Gramática polaca (Varsovia, 1822); SCHMITD, Diccionario polaco-ruso-alemán (Breslau, 1834-1836, 2 volúmenes); POHL, Gramática teórica y práctica de la lenqua polaca, tercera edición (Breslau, 1839); BRONIKOWSKI, Grammaire polonaise pour les français (Paris, 1848); SRZENIAWA, Tratado de las etimologías de la lenqua polaca, en alemán (Lemberg, 1848, 2 volúmenes en 8.°) 15. Literatura. — Ninguno de los pueblos eslavos posee una literatura tan rica como la de los polacos. Anteriormente á la introducción del cristianismo, existían ya cantos y leyendas populares, cuyos fragmentos han sido coleccionados en nuestros días con particular y curioso esmero. El monumento más antiguo que ha llegado completo hasta nosotros, es el precioso himno en verso Boga Rodzica, que se atribuye al obispo San Adalberto (fines del siglo X), cuya composición es, bajo la forma de invocación á la Virgen, un verdadero canto de guerra. Estos primeros gérmenes de la literatura polaca fueron ahogados por la civilización latina, que había penetrado en el país con el Evangelio. Durante cinco siglos, todas las obras destinadas á la Europa culta se escribieron en latín. En el siglo xII, las letras polacas conocían á fondo la literatura romana y le hacían numerosos préstamos; las escuelas y las bibliotecas podían rivalizar con las de los pueblos de Occidente; la juventud iba á completar sus estudios á las universidades de Francia é Italia, en donde ejercieron honrosamente el cargo de profesores los polacos Nicolás de Cracovia, Juan Grot de Slupcé; Przeclaw y otros; durante este período se redactó multitud de crónicas latinas; entre otras, la de Martín Gallus (en polaco, Kurek, ga Ilo), Mateo Cholewa, Vicente Cadlubek, Boguphal y Martín Strzepski, llamado Polonus. Vitelio (Ciolek) alcanzó fama como físico y matemático. Una era más próspera para la literatura nacional empezó con la segunda mitad del siglo xIV. El rey Casimiro III dió en 1347 un código de leyes, redactado en polaco, bajo el título de: Estatuto de Wislica, y fundó, en 1364, la universidad de Cracovia: pero su organización no quedó completamente terminada hasta 1400, merced á los nobles esfuerzos de Jagellón, cuya esposa Hedwige, había obtenido poco antes del papa Bonifacio X la autorización de establecer en ella una Facultad de teología. Esta universidad, instituída por el modelo de la de París, sostenida por Jaroslas Skotnicki, arzobispo de Gnesne, vino á ser en POLONIA el foco de las ciencias y de la literatura. Sus sabios doctores figuraron brillantemente en el Concilio de Basilea en 1431; y fecunda también en ilustres matemáticos, cúpole la gloria de formar al gran Copérnico. Mateo de Cracovia desempeñó el cargo de rector de las universidades de Praga y de París; Gregorio de Sanok se distinguió como filósofo y naturalista. La primera imprenta que se conoció en POLONIA, fué la que Haller estableció en Cracovia en 1485. Entre los que más contribuyeron entonces al desarrollo de las ciencias, figura Juan Dlugloz, de quien se tiene una Historia de POLONIA, escrita en latín, preciosa para la historia de su tiempo. El siglo xVI ha sido considerado como la edad de oro de la literatura polaca. La tolerancia política y religiosa que se disfrutaba en el reino, atrajo á millares de extranjeros, perseguidos por sus doctrinas en Alemania, Italia, España, Inglaterra y Suecia. El verdadero talento podía aspirar á todos los empleos y dignidades, de tal suerte que el historiador Kromer, hijo de un aldeano, y el poeta Danticus, hijo de un cervecero, se sucedieron en el obispado de Warmie; Erasmo Ciolek, hijo natural de un músico ambulante y de una tabernera, llegó á ser obispo de Plock; Janicki, hijo de un cochero, recibió del Papa la corona de poeta; un cardenal de origen muy oscuro, Estanislao Hosius, fué uno de los presidentes del Concilio de Trento. En aquellos tiempos era raro encontrar un polaco que no hablase diferentes lenguas. Muchas imprentas célebres, tales como las de Scharfenberger, Víctor, Piotrkwezyk y otras, rivalizaban generosamente en la emulación de levantar el pensamiento á la grande altura de su siglo: 80 ciudades polacas poseían establecimientos de esta clase, contándose hasta 50 sólo en Cracovia. Finalmente, las luchas de la Reforma religiosa comunicaron á los espíritus una actividad extraordinaria y saludable. Bajo la influencia de estas diversas causas, la literatura tomó grande impulso. Nicolás Rey, de Nagowiç, á quien se puede considerar como el padre de la poesía nacional, dejó una traducción en verso de los Salmos, varias poesías escritas en un lenguaje enérgico, aunque frecuentemente grosero, y un Espejo de todos los Estados, de precio inestimable para la historia de las costumbres. Juan Kochanowski compuso odas, elegías, epigramas, sátiras, un drama concebido, según el estilo de los antiguos griegos, y una magnífica traducción de los Salmos; su hermano Andrés tradujo la Eneida; y su sobrino Pedro, la Jerusalén libertada y el Rolando furioso. Rybniski, Szarzynski y Grochowski se distinguieron como poetas líricos. Andrés Krzycki escribió en latín varias sátiras, elegías y diversos tratados en prosa; Szymonowicz, apellidado Simonoides, mereció por sus odas la

tinas el sobrenombre de Píndaro latino y compuso encantadores idilios polacos, tomando por modelo los de Teócrito. Zimorowicz siguió sus huellas en la poesía pastoril, mientras que Dambrowski y Miaskowski componían himnos religiosos. La elocuencia política se cultivaba con éxito por Orsechowski, lamiszowski y Gornicki; la sagrada, por Skarga y Vuieck. Los Anales fueron, como anteriormente, escritos en latín por Miechow, Kromer, Modrzewski y otros; pero la lengua polaca se empleó también, felicísimamente, en la historia por Martín Bielski y su hijo Joaquin; por Gornicki (Historia de la corona de Po LONIA); Stryikowski (Crónica de Lithuania, Kœnigsberg, 1852); Paprocki, autor de obras cronológicas y heráldicas, la mayor parte de ellas en verso. A los precedentes nombres hay que añadir los de Juan Flachsbinder y Juan Turzo, poetas y prosistas versados en la lengua latina; Bernardo Wapowski, historiador y matemático; Estanislao Zaborowski, gramático y legista; Groicki, Herburt, Warszewicki Grzebski, Spiczynski Siennik, Sendziwoy, célebres en las ciencias. Siénizonowicz dió á luz, sobre la artillería, una obra que se tradujo al francés y al alemán. Arciszewski fué á América para construir las fortalezas de Río Janeiro, de Pernambuco y de Bahía. Las obras de Bernardo de Lublín y de Juan de Pilzno sobre jurisprudencia, ofrecen una notable analogía de ideas con las que en el siglo xIIi publicaron en Italia, Beccaria y Filangieri. A este brillante período de gloria sucedió un siglo de decadencia, que coincidió con la dominación de los jesuitas. Con esta orden religiosa, un latín incorrecto prevaleció en la literatura y en las ciencias sobre el idioma nacional; la lengua polaca perdió su pureza con la invasión del mal gusto y las palabras se recargaron de desinencias latinas, italianas y francesas. Las disertaciones teológicas y el género afectado del panegírico reemplazaron el espíritu franco de las obras originales. Sólo cuatro imprentas se conservaron en toda POLONIA y la mayor parte de las escuelas quedaron cerradas. A las anteriores calamidades hay que añadir las invasiones de los suecos, rusos y turcos, que acabaron de dispersar y destruir los monumentos de las letras y de las artes. Esto no obstante, todavía se pueden mencionar algunos nombres distinguidos: el jesuita Casimiro Sarbiewski, autor de notables poesías latinas; Twardowski, poeta heróico; Kochowski, á quien se deben algunas odas muy estimadas; Opalinski, autor de varias sátiras picantes, Chroscynski, discreto traductor de Lucano; el docto jesuita Nagurczewski, traductor de la Tlíada de Homero y de las Eglogas de Virgilio, Niesiecki, laboriosísimo biógrafo. Hacia mediados del siglo xvinI, tomó la literatura nuevo vuelo, merced á la influencia ejercida por Francia y al fomento que, bajo el reinado de Estanislao Augusto, recibieron las letras de los Czartoryiski, Jablonowski y otros grandes señores polacos. Un sacerdote insigne, Estanislao Konarski, contribuyó principalmente á esta renovación, con el establecimiento de una multitud de escuelas y la publicación de excelentes obras pedagógicas ó literarias; tradujo al mismo tiempo á la lengua polaca diversas piezas dramáticas francesas y levantó en Varsovia, en 1765, un teatro permanente; siendo secundado en esta noble empresa por los dos obispos Zaluski, los cuales recorrieron POLONIA, Alemania é Italia, en busca de los libros y manuscritos polacos, que las invasiones esparcieron, logrando formar una biblioteca de 300.000 volúmenes, la cual cedieron al Estado. En 1775 se constituyó una Comisión de educación nacional, para dirigir y perfeccionar la instrucción pública. Entre los escritores de esta época, se distinguieron: Rzewuski, famoso por su genio poético; el jesuita Bohomolic, el cual tradujo un considerable número de piezas del teatro francés; el príncipe Adam Czartoryiski, á quien se deben los primeros dramas verdaderamente nacionales; Szymanowski y Trembecki, cantores graciosos de idilios y elegías; Naruszewicz, cuyas poesías liricas, su traducción de Tácito y su Historia de la nación polaca, le colocaron en primer término; Krasicki, notable por su nervio y delicadeza, autor de la Guerra de Choczim, de varias sátiras ingeniosas y de una buena traducción de Ossian; Wegierski, poeta epigramático, imitador del Lutrín de Boileau; Kniaznin, célebre por sus canciones anacreónticas; Ludwik Oruski, traductor de Corneille; Boguslawski, autor del drama Los Cracovianos y los gorales. Lachowski, predicador de la corte, elevó la elocuencia del púlpito; y entre los talentos oratorios que produjo la Dieta de 1788, se cuentan Ignacio Potocki, iniciador de la emancipación de los siervos, y su hermano Estanislao, concienzudo crítico, de quien se tiene un Tratado sobre el estilo. La POLONIA, destrozada ya por las divisiones de 1772 y 1793, vino á ser, en 1795, presa de sus vecinos, en tanto que las letras fueron el consuelo de los talentos nacionales bajo la dominación extranjera. Desde 1801, el historiador Thadeusz Czacki, Franciszek Dmochowski y el obispo Albertrandy fundaron en Varsovia una Sociedad de amigos de las ciencias; la universidad de Wilna, restaurada en 1803, y el liceo de Krzeminiecz, fundado en 1805, emplearon cuantos medios estaban á su alcance por sostener la lengua nacional y propagar la instrucción; cuyo movimiento fué secundado ardientemente por el hábil ministro Stascic. La erudición clásica se vió representada con éxito por Przybylski y Felinski, autores de excelentes traducciones en verso. Karpinski escribió pastorales muy celebradas y una brillante imitación de los Salmos; Kozmian y Tomaszewski, varios poemas didácticos; Ozinski y Brodzinski, poesías líricas; Venzyk, su tragedia de Glinski; Niemcewiez, genio universal, se distinguió por sus cantos históricos y sus dramas nacionales, por sus odas y elegías, por sus tratados de historia y literatura. Kollontay se significó como sabio publicista; y el obispo Karpowicz ilustró la elocuencia sagrada; Bantkie, Linde y Ossolinski, dieron utilísimos trabajos sobre filología é historia; Bentkowski compuso un Curso de Literatura. Más tarde se formó una nueva escuela literaria, sostenida por poetas ingleses y alemanes y hostil al clasicismo francés. Al lado de Mickiewicz, jefe de aquella escuela, aparecen los poetas Malczesqui, Zaleski, Padura y Ostrowski; Odysnec, traductor de la Desposada de Abydos; de lord Byron y de la Dama del lago, de Walter Scott; Korsak, poeta lírico y elegiaco; Clodzko; traductor de un considerable número de poemas orientales; Garczynski, autor de un poema épico; Slowacki, el más fecundo de los poetas polacos modernos. Al mismo tiempo, imprimía Lelewel una nueva dirección á la historia y seguían sus huellas Bandski, Maciejowski, el conde Raczynski, Mockacki, Karl Hoffmann, Wrotnowski y el conde Plater. De Narbutt se conserva una Historia de la Lithuania; de Lucaszewicz, la narración de la última guerra de la independencia y algunos materiales para la Historia de la Reforma en Po LONIA. Finalmente, Miguel Czajkowski (Miguel-Zadik-Pacha), está considerado como uno de los mejores romanceros de su nación, en cuyo género se ha distinguido igualmente la princesa Czartoryiska de Wurtemberg, autora de Malvina. 16. Población.—Antes del escandaloso é inicuo reparto que la Rusia, Austria y Prusia hicieron de la infeliz POLONIA, durante el último tercio del siglo VIII, contaba este desventurado país sobre 15.000.000 de habitantes. La población estaba dividida en tres clases: la nobleza, la burgesía y la gente del campo. Los nobles, que eran los únicos que ejercían los derechos políticos, gracias á su poder y á su linaje, fueron poco á poco acaparando toda la autoridad y reservándose exclusivamente la propiedad territorial. La industria y el comercio quedaron para los burgeses, los cuales conservaban sus privilegios municipales. Los labradores se veían reducidos al estado de servidumbre y sus señores tenían sobre ellos el derecho de vida y muerte. 17. Etnografía.—Los polacos pertenecen á la raza eslava: son bravos hasta el frenesí; entusiastas hasta el último extremo por la libertad, y de una notabilísima aptitud para el estudio de las lenguas extranjeras. La caballería polaca era la primera del mundo. 18. División política.—El territorio,

antes de su desmembramiento, se hallaba dividido en tres grandes regiones (Gran POLONIA, Pequeña PoLo NIA y Lithuania), suddivididas en las provincias, palatinados, tierras y distritos que se expresan en el siguiente cuadro: GRAN POLONIA PROVINCIAS PALATINADOS Posnania. Gran POLONIA, (Kaliscz. propia mente Gnesne dicha... Sieradz. Lencyka ó Lenchits.

Cujavia...Gniewkow, Inowroclaw (Dobrzin (Mazovia ó Varsovia.

Mazovia.....1Plotsk. Prusia occida.

raa.. . oi enta l......., o minha.. (Lublin.

Podlaquia.... Podlaquia ó Bielsk Ruthenia ó Ru-(Belz. sia Roja...(Kelm.

Ukrania..ol..o.t Ru sia blanca Troki..

Mscislaw. Ruthenia ó Ru-[ Novogrodeck. saa Negra...Brzesc.

Samagitia... (Ducado estarostia de). PAISES FEUDATARIOS DE POLONIA Goldingen...... Ducado de)Tukum....Estaros Curlandia) Mitau......... . . Distritos po-Butoy.Feudos de me rania-(Lauenburg...) la Prusia. La capital del Estado era Varsovia. 19. Gobiernos.—La forma de gobierno varió mucho en los últimos siglos. El trono, hereditario en un principio, pasó á ser electivo en 1572, y accesible á los extranjeros. El poder real era casi nulo. La guerra, la paz y las alianzas dependían de las Dietas, las cuales votaban también las leyes y los impuestos. En el siglo XVI, pasó la autoridad á manos de la nobleza, la que, de una manera absoluta y sin distinción, debió entonces intervenir directamente en la elección del monarca; á cuyo objeto reuníase, á caballo y con armas, en una llanura, bajo los muros de Varsovia. En 1609 se organizaron las con federaciones, asambleas que diferían de las Dietas: primero, en que raramente eran convocadas por el rey; segundo, en que sus deliberaciones se dirigían con frecuencia contra los intereses del soberano. Al mismo tiempo se introducia en las Dietas el famoso liberum veto, que, para la adopción de toda medida, exigía la unanimidad de votos; pero en las confederaciones, bastaba la mayoría de éstos. 20. Con federaciones.—Conocíanse en POLONIA cuatro especies de confederaciones: 1.a Las compuestas por el consentimiento del Senado y de la orden de caballería: venían á ser como el Gran Consejo de la nación. 2.a Las formadas por la nobleza de algunos distritos, consideradas como ilegales hasta que la nación y el mismo monarca se vieron forzados á reunirse á ellas: la confederación elegía un jefe militar, especie de dictador pror; drduvruerde lirer tisrebibna, constituíanse á menudo varias confederaciones á la vez; se declaraban mutuamente rebeldes y se libraban combates sangrientos. 3.a Las del ejército; es decir, las de los soldados que se sublevaban contra sus jefes; y 4.a El Roksz, considerada como la más peligrosa; las penas más severas amenazaban á los que no asistían al lugar indicado por el Roksz, cuyo nombre inspiraba ya profundo terror, puesto que en sus asambleas, frecuentemente tumultuosas, no era cosa extraña el ver correr la sangre. 21. Religiones.—La religión dominante en POLONIA era el catolicismo; pero había también luteranos, secta ..-gri"einal mente, hebreos. La tolerancia que se tenía con estos últimos, dió al país el nombre de: Paraíso de los judíos. 22. Historia.—El nombre de PoLo NIA (Polska, en polaco; Polcha, en ruso; y Polen, en alemán); no aparece en la historia hasta el siglo vi; y aun así, los anales de la dinastía de los Lech pertenecen más bien al dominio de la fábula que al de la historia. Hasta el siglo IX, este territorio, apenas conocido, estuvo habitado por los lechites, pueblos eslavos, entre los cuales, los polanes ó polacos llegaron á formar en el siglo x una tribu dominante.

Mieczislaw, de la dinastía de los Piasts, muerto en 992, fué el primer monarca cristiano que tuvo Po LONIA. Su sucesor, Boleslao I, extendió las fronteras de este Estado hasta Kief, al Oriente, y hasta Goglaw, al Occidente: el emperador Othón III confirió á este príncipe, en el año 1000, la corona real. Cracovia fué la capital del nuevo reino. Bajo los Boleslaos, los polacos, temidos de los alemanes y rusos, se vieron durante más de un siglo presa de la anarquía y de las invasiones de los caballeros teutónicos. El conjunto de los territorios, que se hallaban entonces bajo el dominio de los Piasts, se componía de seis partes: la Pomerania, la Silesia, la Gran POLONIA, la Cujavia, la Mazovia y la Pequeña POLONIA. Casimiro III, apellidado el Grande, último de los Piasts, concluyó con los caballeros teutónicos una paz honrosa; cedió la Pomerania á cambio de la Rusia Roja y restableció el reino bajo sus antiguas bases. Este monarca tuvo por sucesor á Luis de Anjú, rey de Hungría, quien reunió ambas coronas que, á su muerte, fueron de nuevo separadas. Su hija primogénita Hedwige, heredera del trono, dió su mano, en 1386, á Jagellón, gran duque de Lithuania, el cual, bajo el nombre de Wladislao II, vino á ser el fundador de una nueva dinastía, en que la Lithuania quedó incorporada á POLONIA, cuyo territorio se vió de esta suerte considerablemente engrandecido. La reunión de estos dos Estados, la victoria que en 1410 alcanzó Ladislao Jagellón, en Tanneberg, contra los caballeros teutónicos, y el tratado de Thorn que, en 1466, les impuso Casimiro IV, hicieron de la Prusia la feudataria de POLONIA, y á ésta, la potencia preponderante de Europa oriental. Al año siguiente, Casimiro, cuyas guerras habían dejado exhausto el tesoro, hizo un llamamiento á la nación, y, por la primera vez, se convocó á los diputados. Pero la intransigente nobleza, representada únicamente en las Dietas, mantuvo con arrogancia las formas de los tiempos bárbaros, y la necesidad del consentimiento unánime, considerado como ley fundamental del reino, dió pábulo á que las discusiones terminasen frecuentemente en disputas acaloradas, en pugilatos y combates sangrientos. A esta causa de ruina, agra vada por la debilidad del poder y la ceguedad de la nobleza, hay que añadir la envidia que mutuamente se tenían la Lithuania y la POLONIA, las guerras mortales contra rusos y tártaros; y, finalmente, la introducción de la Reforma, á pesar de los esfuerzos empleados en contra por Segismundol. La Reforma, que no penetraba en Po LONIA sino para desunirla, y que ya en un principio había ocasionado algunos desórdenes, la hizo, no obstante, señora feudal de Prusia y Livonia. Alberto de Brandeburgo, gran maestre de la orden teutónica, abrazando el luteranismo y secularizando la Prusia, se comprometió (paz de Cracovia, 1525) á prestar homenaje á la corona de POLONIA por la Prusia teutónica, que Segismundo erigió en ducado hereditario; y Gotardo Keltler, nuevo gran maestre, transmitió á los polacos la soberanía de Livonia, haciéndose ceder, en cambio, por el tratado de Wilna de 1561, la Semigalle y la Curlandia, á título también de ducado hereditario, dependiente de POLONIA. Dos años después, la Dieta de Wilna decretaba la tolerancia religiosa, cuyo decreto, violado bajo los Wasa, fué abolido luego por Wisniowucki. La nobleza, que había ido adquiriendo poco á poco una influencia poderosa en el gobierno, monopolizando todos los privilegios, todas las dignidades y funciones superiores, acabó por hacer del título real una dignidad electiva. Segismundo II, muerto en 1571, fué el último

soberano de la familia de los Jagellons; y su muerte, la señal de las sangrientas revoluciones que, desde entonces, no cesaron de agitar al país. Enrique de Anjú, luego, Enrique III de Francia, primer soberano electivo, subió al trono en 1573, sólo para firmar los primeros pacta conventa, restricciones puestas al poder real. En 1575, después de la huída de este monarca, eligió la Dieta á Esteban Bathory, rey de Hungría, el cual dictó á Iwán IV la paz de Kieverowa Horka, en 1582, y reconquistó la Livonia, que fué luego invadida por los moscovitas. Segismundo III, hijo menor de Gustavo Wasa, rey de PoLo NIA por elección, en 1587, y de Suecia, por derecho de heredad, en 1593, se encontró en una posición dificilísima: Suecia era protestante; POLONIA, católica, y ambas reclamaban la Livonia. El tío de Segismundo, Carlos IX, jefe del partido luterano en el primero de aquellos Estados, prevaleció sobre el sobrino y le suplantó en 1604. Este acto dió margen entre los dos pueblos á una guerra larga y tenaz, en que se vió envuelta la Rusia. POLONIA conservó todavía por algún tiempo el rango glorioso que había sabido conquistarse. Con la muerte de Juan Sobieski empezó la decadencia de este Estado: arrastrado por Augusto II á la guerra entre Carlos XII de Suecia y Pedro el Grande; asolado por las armas enemigas; desgarrado por las luchas políticas y religiosas, cada día fué sintiendo más el predominio de los czares de Rusia, los cuales acabaron por disponer de su corona y hacerla su esclava. 23. Desmembramientos y divisiones de POLONIA.—Bajo el reinado de Estanislao Augusto Poniatowski, favorito de Catalina II, las revueltas civiles llegaron á tal extremo, que las tres potencias vecinas, Rusia, Austria y Prusia, creyeron llegado el momento de repartirse una gran parte de POLONIA. Este reino, que contaba entonces 731.000 kilómetros cuadrados y 15.000.000 de habitantes, perdió en la primera división, realizada en 1772, 225.000 kilómetros cuadrados, que se repartieron en esta forma: 117.500, la Rusia; 72.000, el Austria, y 35.500, la Prusia. En 1791, se dió á las provincias restantes del antiguo reino, una nueva constitución; pero Rusia, de acuerdo con una parte de la nobleza y de las otras dos potencias desposeedoras, buscó un pretexto para otra invasión, á la que siguió un segundo reparto, en 1793, por el que se apropiaron: 256.100 kilómetros cuadrados, la Rusia, y 59.600, la Prusia. POLONIA quedó, pues, reducida á 217.180 kilómetros cuadrados y 3.500.000 habitantes. Kosciuszko, puesto á la cabeza de la confederación de Cracovia, hizo, en 1794, heróicos, pero estériles esfuerzos, para levantar su patria: las potencias aliadas llevaron la ventaja, como era natural, y ejecutaron, en 1795, la tercera y última división del territorio de POLONIA, la cual dió todavía: á Rusia, 114.900 kilómetros cuadrados; á Prusia, 56 100, y á Austria, 46.910. El rey Estanislao Augusto recibió una pensión y fué desterrado á San Petersburgo, en donde murió. Después de 1796, los polacos, formados en legiones, bajo los auspicios del general Bonaparte, combatieron con el ejército francés en Italia y en el Danubio hasta 1806, siguiendo después á Napoleón I en su campaña de Prusia. En 1807, el emperador de Francia, en virtud del tratado de Tilsitt, formó con las provincias polacas de esta potencia el gran ducado de Varsovia. Esta sombra de país, que apenas comprendía las dos quintas partes del antiguo reino de POLONIA, y que escasamente contaba 2.000.000 de habitantes, fué cedido á Federico Augusto, rey de Sajonia. En 1809, Poniatowski y Dombrowski batieron á los ejércitos de Austria y reconquistaron todas las posesiones de que este imperio se había apoderado desde 1772; cuatro nuevos departamentos, Sieldce, Lublin, Radom y Cracovia, quedaron unidos al ducado, y el Austria tuvo que ceder á Rusia una parte de la antigua Galitzia. En 1815, el Congreso de Viena dividió en dos el gran ducado de Varsovia; Posen, Broomberg y Thorn fueron restituidos á Prusia, con los cuales constituyó el gran ducado de Posen; Austria se apoderó de Tarnopol y la unió á la Galitzia, mientras que Rusia se adjudicó los restos del gran ducado de Varsovia, que transformó en tzarato, llamado reino constitucional de POLONIA; creándose además la república libre de Cracovia, la cual reunía una población de 140.000 habitantes. De este modo, el país, que en 1792 pertenecía al antiguo Estado que nos ocupa, formó, en 1815, cinco partes: reino de POLONIA, posesiones inmediatas de la Rusia, posesiones de la Prusia, posesiones del Austria y territorio de Cracovia, que, en 1846, fué incorporado á esta última potencia. 24. Soberanos de POLONIA.—He aquí el cuadro de los monarcas que han gobernado este reino, desde principios del siglo vi hasta fines del XVIII: TIEMPOS FABULOSOS. Lech, hacia.... a.. . ..

Ziemomislas. Miccislas I........... Boleslao I, el Bravo (primer Miceislas II.. Othon, Maslay y otros competidores DINASTÍA DE LOS PIAST Piast, duque de PLONI.Ziemovit.. .ia. I. Boleslao I, el Animoso. Wladislao I, Hermann.. Boleslao Bocatorcida... o I.... Boleslao V, el Casto.. Lech VI, el Negro. Przemislas II. Wladislo IV, el Enano. Wenceslao de Bohemia.. Wladislao IV (segunda vez). Casimiro I, el Grande. ría . 1333 nI.. DINASTÍA DE ANJÚ Luis el Grande..Hedwige, sola.. Años DINASTÍA DE LOS JAGELLONS Wladisao V Jagellón.. (Con Hedwige)........... 1386—1390 Wladislao VI................. Casimiro IV.................. Juan Alberto ó Juan l......... Alejandro l. Segismundo .. Segismundo Augusto, llamado Segismundo II ó Augusto I... PRÍNCIPES ELECTIVOS Primero antes del período sajón Enrique de Valois.. . . Esteban Bathori.

Wasa. Segismundo III.. . Wladislao VII. Juan Casimiro ó Juan II. Miguel Koributh Wisnio Wiecki. Juan III, Sobieski.. . . Segundo período sajón Augusto Il.......... 1697 (Estanislao Leziuski).... 1704—1712 Augusto II (segunda vez)... 1709 Augusto III................. (Estanislao II, Poniatowski).. 1764—1795 25. Nuevo reino de POLONIA.—Proclamado en Varsovia el 20 de Junio de 1815 y agregado al colosal imperio de Rusia, estaba limitado: al Norte, por la Prusia; al Este, por las provincias lithuanas de Rusia; al Sur, por la Galitzia y Cracovia, y al Oeste, por la Silesia: se hallaba comprendido entre 35°-42° de longitud oriental y 50°-55° de latitud septentrional, y tenía 580 kilómetros de largo, de Norte á Mediodía; 432 de ancho, y 126.822 cuadrados de superficie, que poblaban 5.543.172 habitantes. Su división política formada 8 palatinados: Cracovia, Kalisch, Sandomir, Lublin, Siedlce, Mazovia, Plotsh y Augustow, cuya capital era Varsovia. Este reino recibió una Constitución del emperador el 24 de Noviembre de 1815, y tuvo una Dieta. Constantino, hermano de Alejandro, fué nombrado virrey. Los polacos disfrutaron bajo este nuevo régimen alguna tranquilidad; pero, entusiasmados por la revolución francesa de 1830, se sublevaron, arrojaron al virrey y combatieron con heroicidad durante diez meses. Esta

guerra, llamada de la Independencia, no podía terminar sino por la ruina y la esclavitud de POLONIA: en efecto, el reino constitucional de 1815 pasó á ser una provincia rusa. Desde entonces, y á pesar de las protestas de Francia é Inglaterra, la Rusia no cejó en su empeño de hacer desaparecer hasta el último vestigio de la nacionalidad polaca. En 1831, se suprimieron las órdenes nacionales y la escarapela; se desterraron á 5.000 familias; la administración fué confiada á los ministros rusos y la deportación de los niños huérfanos, declarada de derecho. En 1832, quedó abolida la universidad de Wilna; la lengua rusa, proclamada lengua oficial, y la mitad de las iglesias católicas, consagradas al culto greco-ruso. En 1833, se estableció la supremacía del clero griego; en 1834, se privó á la pequeña nobleza del derecho de propiedad territorial y se prohibió la enseñanza de la lengua polaca en las escuelas oficiales. Los palatinados pasaron á ser gobiernos rusos, en 1836; la unión de las dos iglesias quedó decretada en 1839; el procedimiento ruso, impuesto á los tribunales de justicia, fué importado en 1840, y la moneda polaca, suprimida, en 1841. En los años siguientes, la desnaturalización de los polacos se llevó á cabo con tal rigor, que el propio Gobierno, horrorizado de sus crueldades, no vaciló en ofrecer refugio á los desertores. El mismo que proscribe, se levanta en silencio contra su proscripción. ¿Cuántas y cuán terribles no debieron ser las convulsiones de la víctima, cuando hasta los verdugos se espantan? El uhase de 24 de Agosto de 1844 despojó á las provincias polacas de su antiguo nombre, el nombre que les dió la historia, y redujo los ocho gobiernos, que antes tenían, á los cinco siguientes: Varsovia, Radom, Lublin, Plock y Augustow. En 1846, Austria, violando el texto de los tratados de 1815, suprimió la república de Cracovia; al mismo tiempo que se deportaban á los diversos gobiernos moscovitas sobre 21.000 familias. Desde esta época, apenas se notaba la menor diferencia entre las instituciones de la antigua POLONIA y el resto de la Rusia. Las aduanas interiores, entre ambos pueblos, fueron suprimidas desde 1.» de Enero de 1851; y desde Mayo de 1852, la nobleza polaca quedó obligada á prestar servicio en el ejército del czar. 26. Nuevas divisiones. — He aquí, con los nombres que actualmente llevan, el cuadro de las divisiones hechas por la Rusia, el Austria y la Prusia, en el territorio de la antigna POLONIA. R Kilómetros cuadrados de superficie, 488.500. Habitantes, 15.511.243.

Gobiernos: Witebsk, Mohilew, Muisk, Kiow, Wolhynia, Podolia, Curlandia, Kowno, Wilna, Grodno, Augustow, Plock, Varsovia, Lublín y Radom (estos 5 últimos fueron reemplazados en 1867 por los 10 gobiernos de que se hablará más adelante.) AUSTRIA Kilómetros cuadrados, 118.910.

Habitantes, 5.054.490. — Gobiernos: Reino de Galitzia, antigua estarostia de Spiz y el territorio de Cracovia, que forma un círculo de la Galitzia. PRUSIA Kilómetros cuadrados, 151.200.

Habitantes, 3.425.000. — Gobiernos: Antigua Prusia polaca, que comprende las regencias de Dantzick, Marienwerder y Kœnigsberg; Gran ducado de Posen, que abraza las regencias de Bronsberg y Posen; y Koslín, país enajenado á la Prusia. 27. Conatos de regeneracion de PoLo NIA. Desde 1846, la esclava de los czares había venido disfrutando una tranquilidad completa. El conde Andrés Zamoyski, al regresar á PoLo NIA, después de la revolución de 1831, concibió el proyecto de regenerar á su patria, y fijando preferentemente toda su atención en los intereses materiales del país, creó á sus expensas numerosas escuelas en las pequeñas ciudades; extendió la educación agrícola é industrial; organizó la navegación por el Vístula; fundó compañías comerciales y de crédito, y en 1855, una Sociedad de Agricultura, que levantó extraordinariamente el espíritu público. Más de 5.000 propietarios formaron parte de aquella famosa asociación, uniéndose á la obra patriótica de construir la pequeña propiedad. haciendo al labrador dueño del terreno que ocupara, ó sustituyendo á la servidumbre y los tributos en especies, el arrendamiento pagado con dinero. 28. Temores, atropellos y medidas reparadoras.—La sociedad agrícola y su fundador habían adquirido una inmensa autoridad moral, cuando la entrevista de los soberanos de Rusia, Prusia y Austria, verificada en Varsovia en 1860, vino á inspirar temores de una coalición de las tres potencias contra los acontecimientos recientes de Italia y la política de Francia. La presencia de aquéllos en la capital de POLONIA, despertó el recuerdo de las pesadas divisiones, penetró la inquietud, cundió la alarma y empezó á agitarse el país con la celebración de aniversarios patrióticos, funerales por las víctimas de la revolución de 1830 y por los que habían muerto en la batalla de Grochow, en 1831. El 25 de Febrero de 1861, día en que se efectuó esta última solemnidad, al salir la muchedumbre de los templos, se vió bruscamente acometida por los gendarmes y cosacos; las iglesias fueron violadas y los ciudadanos y sacerdotes maltratados al pie mismo de los altares. El lugarteniente del emperador, en POLONIA, príncipe Gortchakoff, intentó apaciguar el movimiento destituyendo á los jefes de la policía, creando una comisión de seguridad, bajo los auspicios del conde Zamoyski, y permitiendo la redacción de una solicitud dirigida á Alejandro II, en que se pedía el restablecimiento en POLONIA de sus instituciones nacionales. El emperador calificó el escrito de sedicioso; sin embargo, por un ukase de 26 de Marzo, se crearon: un Consejo de Estado, compuesto de polacos, en la capital de Varsovia; un Consejo electivo, en cada uno de los departamentos y distritos, y Consejos municipales en Varsovia y en las 16 primeras poblaciones: se confirió á un polaco, marqués de Wielopolski, el ministerio de Instrucción pública, y se anunciaron una nueva organización de las escuelas y la fundación de establecimientos de enseñanza superior. 29. Arbitrariedades del Gobierno ruso, motines y abusos de antoridad.—El ó de Abril debía quedar disuelta la sociedad agrícola, y como se reuniera el pueblo para solicitar la retirada del decreto de disolución, fué nuevamente acometido por los soldados, y Varsovia ocupada militarmente por espacio de un mes. El príncipe Gortchakoff murió el 30 de Mayo, y el general Souchozannett, ministro de la Guerra en San Petersburgo, que le había sustituido, extremó las medidas violentas. La publicación de los estatutos ó reglamentos, destinados á la aplicación del ukase de 26 de Marzo, demostró que lo que se quería era anular de hecho las anteriores concesiones. Las atribuciones de los Consejos municipales, de distrito y de gobierno, venían á ser casi ilusorias, pues sus decisiones podían en cualquier caso anularse por sus presidentes, cuya elección se reservaba el Gobierno; el Consejo de Estado, nombrado por el emperador y presidido por el lugarteniente del reino, debía reunirse y deliberar á puertas cerradas. El descontento fué aumentando y extendiéndose desde Varsovia por todo el reino, y más allá, en las antiguas provincias polacas, hasta Kiew y el Dnieper; principalmente, en la Lithuania, donde, en Wilna, tuvo el Gobierno ruso que reprimir enérgicamente el alboroto. Para calmar la agitación creciente de POLONIA, se reemplazó á Souchozannett con el general Lambert, de origen francés, católico, y conocido por su hábil administración en la Rusia meridional; pero se le rodeó de partidarios de las medidas violentas, como si se tratase de llevar el rigor hasta el último límite de la paciencia humana. En efecto, el 15 de Octubre debían celebrarse honras fúnebres por el aniversario de la muerte de Kosciusko: la ciudad de Varsovia fué declarada en estado de sitio, cuando más tranquila se hallaba la población; se dejó que la gente llenara los templos, y una vez empezada la ceremonia, el gobernador militar, Gersteinweig, ordenó

á sus tropas que invadieran aquellos lugares sagrados; se atropelló á la muchedumbre, se rompieron los objetos del culto y se prendieron á más de 20.000 personas. Por disposición de la autoridad eclesiástica, cerráronse las iglesias que habían sido profanadas, cuya conducta imitaron los pastores protestantes y los rabinos israelitas. El Gobierno respondió á esta demostración con nuevas tropelías: el administrador de la diócesis de Varsovia fué condenado á muerte; pena que, en consideración á sus 80 años de edad, le fué luego conmutada por la de 10 años de destierro en Siberia. 30. Guerra de la Independencia.— Los generales Souchozannett y Luders, que habían reeemplazado á Lambert, prendieron en Varsovia á más de 14.000 individuos en el espacio de 14 meses. El Gobierno del czar intentó luego una nueva conciliación: en 8 de Junio de 1862 se nombró lugarteniente del reino al gran duque Constantino, hermano del emperador, y como auxiliar de aquél, con el carácter de jefe del gobierno civil, al marqués de Wielopolski, que se lisonjeaba de poder conciliar á los polacos con los rusos, favoreciendo los progresos materiales y la preponderancia política y militar en Europa de la raza eslava. Pero sus esperanzas no sólo salieron fallidas, sino que provocó una insurrección general, mandando salir de POLONIA á Zamovski y disponiendo una leva, medida que estaba en suspenso en todo el imperio, desde fines de la guerra de Crimea. La administración, suprimiendo la garantía del sorteo y hasta las exenciones legales más sagradas, designaba á los jóvenes destinados al servicio de las armas, con el objeto de desembarazarse de la parte más ardiente y revoltosa de la población, y, principalmente, de aquellos que más se habían distinguido en los últimos acontecimientos. El 15 de Enero de 1863, el reclutamiento se llevó á cabo en Varsovia durante la noche, y los mozos designados fueron conducidos á la ciudadela. El 22, estallaba la insurrección en veinte puntos diferentes. Los soldados refractarios y los jóvenes que se hallaban comprendidos en la leva de Varsovia, divididos en grupos, asaltaron las postas rusas y propagaron la revolución á toda POLONIA. El Gobierno del emperador puso el reino en estado de sitio y mandó prender, como rehenes, á las familias de los soldados desertores. Desde los primeros días de Febrero, la lucha entre opresores y oprimidos se sostenía con denuedo en Tomaszow, en Wonchok, en Biala, en Wengrow, en todas partes. El convenio que el Gobierno prusiano había concluido con la Rusia, por el cual ofrecía aquél su auxilio para reprimir la insurrección, llevó la alarma á todos los Gabinetes, y la cuestión polaca vino á hacerse europea. Francia; después, España, Suiza, Inglaterra, Austria, Italia, Dinamarca y los Paises-Bajos, dirigían representaciones amistosas; la lucha, en tanto, tomaba colosales proporciones. Al general Miérolawski, que se había proclamado jefe de los insurrectos, le sucedió el general Langiewiez, por elección del comité central revolucionario. Fuerzas superiores le obligaron á retirarse á Galitzia, donde el Austria le obligó á internarse. El Gobierno ruso proclamó una amnistía para los que depusieran las armas antes del 13 de Mayo, ofreciendo mantener las instituciones administrativas anteriormente acordadas; pero las medidas de rigor continuaron todavía, aun contra los miembros del Consejo de Estado, que rehusaban permanecer en él. El movimiento insurreccional se había propagado á Lithuania, á Rutenia, á todas las comarcas del antiguo reino de POLONIA. En 17 de Junio, Francia, Inglaterra y Austria, presentaron notas separadas: las reclamaciones de estas tres potencias se resumían en los seis puntos siguientes: 1.°, amnistía completa y general; 2.°, representación nacional, según la Constitución otorgada por Alejandro I á Po LONIA en 1815; 3.°, nombramiento de polacos para los cargos públicos; 4.°, libertad entera y absoluta de conciencia; 5.°, uso exclusivo del idioma polaco, como lengua oficial; 6.°, establecimiento de un sistema regular y legal de reclutamiento. La negativa de Inglaterra y Austria á continuar unidas con Francia, para arreglar la cuestión polaca, en el caso previsto de que el Gobierno ruso rehusara las bases, hizo fracasar aquella noble y generosa tentativa. El ministro del czar, príncipe Gortchakoff, rechazó el proyecto de una conferencia europea, considerándola como una intervención extranjera en los asuntos interiores de Rusia. La guerra se hacía ya sin cuartel. El marqués Wielopolski había sido repuesto; el gran duque Constantino. llamado nuevamente, y el general Berg, nombrado lugarteniente del reino é investido de todos los poderes ordinarios y extralegales, Se llegó á excitar á los labradores confiándoles, en un principio, la policía rural, la penosa vigilancia de los caminos y la detención de los sospechosos; despues, se les prometió, á los que se prestaran á perseguir á los rebeldes, una parte de las tierras confiscadas de la pequeña nobleza y la burguesía. La insurrección, sin embargo, se mantenía siempre bajo el mando y la autoridad de Bossak. Pero en la primavera de 1864, la guerra de Dinamarca atrajo la atención de todas partes, y el Austria, declarando la Galitzia en estado de sitio, privó á los insurgentes del último medio con que contaban para proveerse de lo necesario. Acosados y batidos entonces sin tregua ni descanso, la guerra terminó por falta de combatientes: más de 500 patriotas habían sido inhumanamente ejecutados; 20.000, muertos en los campos de batalla; 10.000, emigrados de la madre patria. 31. Ultimas medidas y consumacin del crimen de la Rusia.—Varios uhases imperiales de 2 de Marzo de 1864, desposeían á los antiguos propietarios en provecho de los labradores, y ponian todas las fortunas en manos de los jefes militares. Otro ukase, organizó los municipios de tal modo, que sólo los labradores pueden ser admitidos en ellos. Los alcaldes y adjuntos, los eclesiásticos, maestros de escuela, jueces de paz, judíos y todas las personas sujetas á la vigilancia de las autoridades, se hallan excluidas de la Asamblea general. Los alcaldes son elegidos por dicha Asamblea; pero el jefe del distrito y el gobernador de la provincia tienen el derecho de anular la elección, ó pueden destituir á los elegidos. Nuevos ukases de I1 de Setiembre de 1865 confiaron á las asambleas comunales la vigilancia de la instrucción primaria y del culto católico. El Gobierno ruso tomó además las siguientes medidas: supresión de 114 conventos católicos de hombres y mujeres; interdicción á las personas, de origen polaco, de adquirir propiedades en el nuevo gobierno del Oeste; adjudicación de los bienes de la Iglesia católica al dominio del Estado, á cambio de un sueldo fijo señalado á los eclesiásticos. La ejecución de todas estas medidas y su reglamentación, fueron confiadas á un comité central, establecido en Varsovia, bajo la presidencia del lugarteniente del reino; comité compuesto exclusivamente de aquellos rusos que más se habían distinguido por su ardor siste.mático á desnacionalizar la POLONIA Este comité, por ukase de 13 de Diciembre de 1866, quedó incorporado al Consejo del imperio, residente en San Petersburgo, encargado, bajo la presidencia del emperador, de organizar la fusión completa de POLONIA y Rusia. En su consecuencia, todas las autoridades centrales, ministerios, Consejos de Estado y de administración de aquel reino, fueron suprimidos, por ukases de 13 de Diciembre de 1867 los diferentes ramos administrativos, agregados á los ministerios respect: vos de San Petersburgo, y los 5 antiguos gobiernos, desmembrados en 10 (Varsovia, Radom, Lublin, Plock Souralhi. alis, Petrihau, Kïelce, Siedlce y Lompa) y completamente asi milados á los otros de Rusia. Por último, en 1868, el glorioso nombre de POLONIA fué sustituído oficialmente por el de Gobiernos del Vistula, y una nación mártir, borrada de esta suerte del mapa de Europa, como antes lo había sido del catálogo de las naciones. Pero todo es en balde. En las contiendas de la humanidad, en las grandes lides de la historia, mueren los déspotas; no mueren los héroes: mueren los tiranos; no mueren los pueblos. Ante la afrenta de los patíbulos, ante el horror de las hogueras, ante el festín tremendo de la barbarie, más que los vencidos, pali

decieron y temblaron los vencedores.

Salve, cenizas de POLONIA! Polona, na. Adjetivo anticuado.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Polonia», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/polonia.