Roque Barcia · 1880-1883
Pirámide
tomo 4 · página 254 · ver la página del original
Pirámide. Femenino. Geometría. Poliedro cuya base es una figura cualquiera, y sus caras son triángulos que tienen un ángulo en un mismo punto, llamado cúspide ó vértice. ) Germanía.
Pierna. I CÓNICA. CONO. I óP TICA. La que forman los rayos ópticos principales, que tiene por base el objeto, y por cúspide, el centro de cualquiera de los ojos. Arquitectura. Nombre dado á grandes monumentos de base rectangular y de cuatro faces triangulares, que se reunen en la cúspide. Los más famosos de los monumentos de esta especie son los de Egipto; en particular, la gran pirámide del desierto de Ghizé, cerca del Cairo, que es la mayor que se conoce, edificada en tiempos de Creops, rey de la primera dinastía, hace seis mil años. La más antigua es la de Menfis, que se distingue de las demás en tener seis grados. PIRÁMIDE triangular, cuadrangular. Aquella cuya base es un triángulo ó un cuadrilátero. Geografía. Colina ó montaña que presenta la forma piramidal. ]] Anatomía. Eminencia huesosa, de poca extensión, situada en el fondo de la caja del tímpano de la oreja. ]] Cirugía. PIRÁMIDES del trépano. Puntas triangulares de acero, que se fijan en el hueso, para asegurar la acción de la sierra circular. I Conquiliología. Especie de concha univalva.
ETIMOLOGÍA. I. Griego ropapic (pyramís) de pyr, pyrós, el fuego, aludiendo á la forma piramidal de la llama, que es ancha en su base y puntiaguda en su vértice. (Citas de MoN LAU y LITTRÉ.) 2. Griego xopóc (pyrós), trigo, ropanic (pyramis), pastel, por semejanza de forma, porque dicho pastel, que se ofrecía á los muertos, era cónico. (BRUNET DE PRESLE.) 3. Ninguna de las dos interpretaciones es aceptable. El griego pyramís es el copto pirama, pyrama, que significa altura, aludiendo á la altura de las pirámides.
Derivación.—Copto pirama, pyrama, altura: griego, pyramís; latín, pyramis, idis; italiano, piramide; francés, pyramide; catalán, pirámide. Reseña histórica.—1. Las PIRÁMIDES son monumentos gigantescos y verdaderamente característicos del antiguo Egipto. Su base es cuadrada y se elevan en escalones más estrechos cada vez, hasta terminar en la cúspide por una pequeña plataforma que parece un punto perdido en el espacio. 2. Servian de sepulcros, á los que se entraba por aberturas pequeñas, hechas á cierta altura. 3. Las más célebres sur las tres grandes que se ven aún cerca de la antigua Menfis, á 16 kilómetros Sudoeste del Cairo, y que se llaman PIRÁMIDES de Ghizé. 4. La más colosal es atribuída por Heródoto al rey Créops, que coloca después de Sesostris, aunque parece haberle sido muchos siglos anterior. En su interior se ha hallado el nombre de un rey: Choufón. Su ancho es de 232 metros 75 centímetros, en la base; su altura, de 142 metros; y sus caras ó lados están orientados exactamente á los cuatro puntos cardinales. Costó veinte años de trabajo y se calcula que la tercera parte de los habitantes de Egipto fueron empleados en extraer, transportar, tallar y colocar las piedras que la componen, cuya enorme masa está evaluada en unos veintiséis millones de metros cúbicos. Su entrada está en la parte Norte y se puede penetrar hasta el centro de la PIRÁMIDE, donde hay una cámara del rey, de unos 44 metros de longitud por 5 de ancho, y sobre ella, otras cinco cámaras más pequeñas, inmediatas á otras dos, una de las cuales se llama cámara de la reina. 5. La segunda PIRÁMIDE, que Heródoto atribuye al rey Chefren, tiene 215 metros de base y 133 de altura. Contiene también diferentes cámaras. 6. La tercera, construida por Micerino, el Mencheres de Manetón, tiene 107 metros de base y 54 de altura. En ella se ha hallado el féretro de madera de Micerino, con el nombre de este príncipe. 7. Tan colosales son estas PIRÁMIDES, que se descubren cuarenta kilómetros antes de llegar á ellas; y que, á la distancia de cuatro kilómetros, se cree estar á su pie, pues parecen dominar la tierra. 8. Se ha pretendido que las PIRÁMIDES, además de servir para enterramiento de los reyes, tenían tambien por fin, según el modo de estar situadas, oponerse á las irrupciones de las arenas del desierto, cuya interpretación es absurda, puesto que las grandes PIRÁMIDES representan un punto imperceptible al lado de aquellos inmensos arenales. 9. En uno de los aposentos de la gran PIRÁMIDE de Ghizé, el aposento del rey, hay un magnífico sarcófago de mármol, que no pudo entrar sino por la cúspide, antes de concluirse aquel enorme coloso de piedra. 10. Los ángulos y el techo de los aposentos del rey y de la reina están formados respectivamente por una sola pieza de mármol exquisito. 11. La gran PIRÁMIDE tiene 17 gradas, las cuales conducen á una especie de tragaluz, pues no merece el nombre de puerta, encima de cuya abertura se ve un jeroglífico, nuevo y flamante, como si se hubiera grabado hoy. Aquellas letras misteriosas, testigos mudos de tantas edades, impresionan el ánimo con una poderosa idealidad. Mirando aquellas cifras, que man subrevivrdo á cien y crer generaciones, todo el mundo es poeta. 12. La circunferencia de la gran PIRÁMIDE viene á tener unos seiscientos pasos. 13. Los beduínos, que la muestran á los extranjeros, suben á la cúspide por el ángulo Norte y bajan de frente, dando saltos como los tigres. Cuando se les mira bajar de aquel modo, no hay más recurso que apartar la vista con espanto. Allí se refiere que un inglés se empeñó en subir de noche para contemplar los efectos de la luna; pero, al bajar, se despeñó, llegando á tierra despedazado. 14. Los beduínos, que son muy afables é ingeniosos, tienen una especie de planchitas metálicas, que ha
cen las veces de pajuelas fosfóricas, con las cuales alumbran instantáneamente el interior de las PIRÁMIDES. La presencia de una luz rojiza dentro de aquella inmensidad de sombra, produce un efecto que así participa de lo horroroso como de lo sublime. Al vacilar la luz del fósforo, se nos figura que se mueve aquella fábrica monstruosa, lo cual hace que se apodere de nuestro espíritu un sentimiento de terror. Si la eternidad pudiera moverse, aquella tremenda ilusión nos daría una imagen del movimiento de la eternidad. ¡Qué pequeño y qué grande es el hombre ante aquellos gigantes de tantos siglos! 15. Obras de consulta muy apreciables para el asunto de esta reseña son: Jonsard, Remarques et recherches sur les Pyramides; Lepère, Memoires sur les Pyramides et sur leur systeme religieux; Sacy, Observations sur l’origine du nom donné aux Pyramides d'Egipte; y Fialin de Persigny, De la destination et de l’utilité permanente des Pyramides d'Egipte et de Nubie contre les irruptions sablonnenses du désert.
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