Roque Barcia · 1880-1883
Perú
tomo 4 · página 210 · ver la página del original
Perú. Masculino. Geogra fía. Vastísima comarca de la América meridional. 1. Noticias preliminares.—Bajo el poder de los incas, sus primitivos dueños, la región americana, de que vamos á ocuparnos, se extendía desde el ecuador hasta el 40° de latitud meridional, sobre una superficie de 4.000 kilómetros de largo, por 800 de ancho, y confinaba: al Norte, con el Popayán (provincia actual de la república de Nueva Granada); al Este, con los desiertos del Brasil y una parte de las cordilleras; al Sur, con el Tucumán (Estado de la confederación argentina), el Paraguay y Chile, y al Oeste, con el Océano Pacífico. Conquistada en 1523 por el extremeño Pizarro, fué erigida en virreinato, dividido en tres audiencias: los Reyes, Quito y Charcas ó la Plata. Este virreinato y algunas provincias del de Buenos Aires, al separarse (de 1821 á 1825) de la metrópoli, constituyeron las repúblicas del Perú y de Bolivia, formaron después la Confederación de Perú-Bolivia, y en la actualidad componen dos países distintos: el bajo PERÚ ó república de este nombre, situada al Sudeste, y el alto PeRÚ ó república de Bolivia, al Noroeste. He aquí ahora la descripción particular de cada uno de estos dos Estados independientes. BAJO PERÚ 2. Situación astronómica y confines. La república del PERÚ se encuentra comprendida entre los 3° 20/-21° 39 de latitud meridional y 64° 40/-83° 46 de longitud oriental, limitada: al Norte, por la república del Ecuador; al Este, por el Brasil; al Sur, por Bolivia, y al Oeste, por el Océano Pacífico.
3. Extensión. — El territorio mide 2.300 kilómetros de largo, de Noroeste á Sudeste; 1.500 de ancho y 1.313.700 cuadrados de superficie.
4. Costas. —Tienen próximamente sobre 3.000 kilómetros de desarrollo y ofrecen escotaduras muy notables. Al Norte, ciñen una parte del golfo de Guayaquil y presentan los cabos Blanco, Parina y Aguja; al Mediodía, describen una hondonada poco sensible.
5. Orografía. — Las montañas de este país pertenecen todas al inmenso sistema de las de la América meridional. La cordillera de los Andes entra en el PeRÚ por la extremidad Sur y envía un ramal secundario al Nordeste, en el que se encuentran las cimas más elevadas de aquella región. Este ramal rodea el lago Titicaca y corre á unirse de nuevo á la cordillera principal bajo el 14° de latitud Sur. Desde allí se extienden los Andes en dirección Noroeste; y hacia el 11° de latiudmoaridiane b.se dividen en. tres cadenas, de las cuales, la más oriental va á perderse en las márgenes del Ucayale; la del centro, desciende hacia la ribera derecha del Tunguragua, mientras que el eslabón occidental llega hasta las fronteras de la república del Ecuador. Las cumbres más altas del PERÚ son: el Tajora ó Chipicani, de 5.760 metros; el Pichú-Pichú, de 5.670; el volcán de Areguipa, en actividad, de 5.600, y el monte Inchocajo, de 5.240. 6. Hidrografía.— La parte del país comprendida entre la cordillera y el Océano, ofrece un largo trozo de terreno por donde circulan infinidad de pequeñas y grandes corrientes. Las mayores son: el Chira, el Piura, Santa, Barranca, Carabaillo, Rimac, Ica, A cari, Causa, Magas, Tambó y Pica. La vertiente oriental de los Andes va descendiendo gradualmente hasta confundirse con las vastísimas llanuras que bordan el curso de las Amazonas, río formado por los caudalosos Tunguragua y Ucayale. Entre las demás corrientes notables que se mezclan con las aguas de las Amazonas y riegan la comarca, citaremos: el Yavari, el Varahy, el Furua, el Purus y el Madeira.— Los lagos principales son; el Lauricochea y el Titicaca, que se eleva más de 3.700 metros sobre el nivel del mar.
7. Climatología. El clima del PERÚ, generalmente suave, varía según la situación. En los parajes montuosos es frío y húmedo; en la parte media, templado. El fresco agradabilísimo que se experimenta casi todo el año á lo largo de la costa, bajo el trópico, débese, no solamente á la proximidad de las montañas cubiertas de nieve, sino á una especie de niebla (gavua) que empaña el disco del sol, y á una corriente del mar, extremadamente fría, que refresca la atmósfera y que se dirige impetuosa hacia el Norte, desde el estrecho de Magallanes al cabo Parinna.
8. Territorio.—El del Perú, se halla como encerrado entre los Andes y el Océano y se compone en gran parte de estériles desiertos. Las tierras más productivas se encuentran en los parajes próximos á las corrientes de agua, ó susceptibles de riegos artificiales. La vegetación conserva constantemente su lozanía, merced á la suavidad casi permanente de la temperatura que se disfruta en aquellas comarcas privilegiadas. El territorio, atravesado por los Andes en toda su extensión, ofrece por doquiera variados y magníficos paisajes. En los países comprendidos en las cordilleras, que se designan con el nombre de sierra, se distingue una serie de altísimas cumbres, ya desnudas, ya pobladas de árboles, interrumpidas por valles profundos, fértiles y bien cultivados, regados por caudalosas corrientes, las cuales van formando en su curso bellísimas cascadas y pintorescas lagunas. La vegetación se desarrolla á una altura de 3.200 metros, en la cual reina un clima dulce y templado; más allá, impera un invierno perpetuo y las nieves y los hielos rodean los cráteres de los vol.
canes. La gran comarca que se extiende al Este de la cadena principal de los Andes, se encuentra cruzada en todos sentidos por sus numerosas ramificaciones. Las montañas aparecen: unas, cubiertas de espesos bosques; otras, coronadas de eterna nieve, tan antigua como el globo; otras, en fin, llenas de cráteres, que arrojan continuamente llamas, humo y torrentes de lava. La parte situada al Oriente, inundada por los desbordamientos de los ríos, ofrece inmensas llanuras pantanosas, llamadas pampas; la costa de Occidente, dilatados desiertos de infecunda arena. El cuadro gigantesco que la naturaleza ofrece en toda esta parte del PERÚ, es verdaderamente monumental. 9. A gricultura — Una gran parte del PERÚ es naturalmente estéril, debiéndose al cuidado constante de los incas la extraordinaria fertilidad que alcanzara bajo su imperio. Después de la conquista española, quedó la agricultura casi abandonada y toda la parte occidental del territorio inculta y desierta. Sin embargo, en la provincia de Arequipa todavía se trabajan los campos con algún esmero, y el suelo, aunque arenoso y de naturaleza volcánica, da crecidas cosechas. En otros varios parajes se cultiva con éxito el trigo y el arroz; Lucemba, Pisco y el valle de Suamba producen abundantes y exquisitos vinos; las llanuras del interior, mucho y excelente cacao. Entre las demás producciones de este país, se cuentan: el algodón de diferentes clases; la seda larga y finísima de Mojobamba; el lino y el cáñamo de Moxos; tabaco, nuez moscada, canela, jengibre, especias cebada, patatas, azúcar, bananos, cochinilla y sabrosas frutas. Los bosques contienen preciosas maderas para la marina y la ebanistería: cedros, acacias, ébanos, palo de hierro, diez ó doce especies distintas de palmeras, varias de quina, aloes, infinitos árboles que dan útiles y odoríferas gomas, y resinas propias para la Medicina y la tinto
rería; bálsamo de copaiba, sangre de drago, jalapa, raíces de chinango, que producen un color amarillo muy estimado; hojas de changua, de las que se obtiene otro color azul celeste; te del Paraguay, cortezas del macomao y del chamara para las tenerías; cascarilla para las fiebres, palos de tinte, maderas finas, multitud de arbustos y plantas útiles y una gran variedad de flores magníficas y de embriagadores perfumes. Pero lo que constituye una de las principales riquezas del país es la explotación del guano. Este excelente abono de las tierras se encuentra abundantemente en las islas inmediatas á la costa peruana. La cantidad de guano que pueden contener sólo las islas Chinchas, se evalúa en 40.000.000 de toneladas: su exportación se elevó en 1850 á 128.128, que representaban un valor de 3.845.640 pesos. 10. Zoología.—Entre los animales salvajes del PERÚ citaremos: el jaguar (cuadrúpedo sumamente cruel), el cuguardo, el grande oso de los Andes, el garo marino, el anta, la Ilama, varias clases de monos, el chinchilla y el lobo, cuyas pieles son muy apreciadas, y una especie de gato, de pelo áspero y duro que se emplea en la fabricación de cepillos. Los carneros del país dan una lana hermosa, pero su exportación es poco considerable, á causa de los gastos de transporte; la vicuña y la alpaca suministran también una lana finísima. Los bosques se hallan poblados de abejas, cochinilla, kermes y una gran variedad de aves y pájaros; en las costas se encuentran dos especies de nutrias y multitud de focas; en los ríos, cocodrilos, tiburones de agua dulce y mucha pesca. Numerosos reptiles é insectos venenosos y molestos infestan los lugares más cálidos de aquella comarca. 11. Mineralogía. — Las montañas del PERÚ ofrecen riquísimos criaderos de metales preciosos. El oro existe allí en abundancia, pero se encuentra en lugares inaccesibles y en soroques durísimas, que hacen difícil la extracción. Cerca de la Paz, en donde se desplomó una parte saliente de la montaña de Illimani, se han hallado pedazos de aquel metal de 1 á 25 kilogramos. Las minas de plata son en mayor número, de fácil explotación, y están consideradas como las más ricas de América, después de las de Méjico; particularmente, las de Lauricochea, Miacipampa y Huantagaya. Las primeras, situadas á 4.850 metros sobre el nivel del mar, han llegado á producir hasta 2.000.000 de pesos al año: en Huantagaya, se han encontrado varios trozos de plata que pesaban más de 8 quintales. La cantidad de este metal, fundida en el PERÚ, no hace mucho, durante el transcurso de diez años, ascendía á 3.296.573 marcos, que representaban próximamente un valor de 134.500.200 pesetas. En Guancabelica existen varias minas de oro, de plata, cobre y plomo; pero las más importantes son las de mercurio, pues sólo la de Santa Bárbara ha suministrado anualmente sobre 5.000 quintales. Aparte estas riquezas minerales, posee el PERÚ: muchos criaderos de hierro, estaño, hulla, azogue, platino, salitre, esmeraldas y otras piedras preciosas; sosa, amianto blanco, la piedra de Galinazo y la llamada el espejo de los incas. 12. Industria.—La manufacturera está poco adelantada en aquel hermoso país; pero, esto no obstante, se fabrican arneses, sillas, riendas, mantillas, tapices, sombreros de paja, tejidos de hierbas bien trabajados, un considerable número de utensilios, objetos de lujo y adornos de oro y plata. 13. Comercio. — Reducido en el interior á estrechos límites por falta de caminos, es en el exterior bastante activo y tiene por base principal el guano, los metales y los productos de su suelo. El movimiento mercantil era en 1862 de 299.136.000 pesetas: 134.242.560, las importaciones y 164 893.440, las exportaciones. Consistieron las primeras en lienzos de todas clases, batistas, linos, gasas, hilos de toda especie, encajes, paños finos y bastos; tejidos de lana, terciopelos, sederías, estaño, hierro, acero, utensilios de cocina y de labranza; agujas, quincallería, porcelanas, papeles, aceite, abalorios, pasamanería, ebanistería, libros, medias de seda, lana y algodón; flores artificiales y otros varios objetos de moda: las segundas, en oro, plata, cobre, vinos, aguardientes, guano, cacao. azúcar, pimienta, quina y otras drogas; hojas de coca ó te del Paraguay, madera de carpintería, lanas de vicuña y de alpaca; algodón, cochinilla, pieles de chinchilla y otros diferentes artículos. El número de buques mercantes era en 1876 de 147, aforados en 49.860 toneladas. 14. Gobierno.—La forma de gobierno establecida en el PeRÚ es republicana: su constitución consagra la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Ejerce el primero un presidente; el segundo se compone de dos Cámaras, cuyos miembros son elegidos por sufragio universal: entre estos dos poderes hay un Consejo de Estado, nombrado por el Congreso, encargado de velar por la observancia de la Constitución y de las leyes. La organización judicial comprende: un tribunal supremo que reside en la capital; otro superior, para cada una de las capitales de departamento, jueces de primera instancia y de paz; amén de los tribunales de Comercio y de Minas. 15 Fuerza armada.—El ejército peruano en tiempos normales apenas excede de 3.000 hombres: la marina cuenta: una fragata, 14 vapores y 8 buques menores. 16. División administrativa.—El país está dividido en 2 provincias y 19 departamentos. Las primeras son: Callao y Tarapaca; los segundos se denominan: Apurimac, Junin, Libertad, Lima, Arequipa, Ayacucho, Cuzco, Puno, Amazonas, Aucas, Huancabelica, Moquegua, Caxamarca, Lambayeque, Piura, Ica, Loreto, Huanuco y Tacna. Al frente de cada uno de ellos, hay un prefecto que ejerce á la vez el doble cargo de gobernador civil y militar. 17. Organización eclesiástica, culto y enseñanza. — Bajo el punto de vista eclesiástico, el país se divide en ó diócesis: el arzobispado de Lima y los obispados de Arequipa, Chachapoyas, Cuzco, Guamanga y Truxillo. La religión del Estado es la católica desde la conquista de los españoles. La enseñanza cuenta dos universidades: una, en Lima, y otra, en Cuzco. 18. Presupuestos y deuda.—Los gastos, como los ingresos de la república, se elevan próximamente á 277.440.000 pesetas: la deuda pública, á pesetas 19. Pob lación. — Se evalúa en 2.699.000 habitantes y se compone: de españoles europeos, criollos, mestizos, indios, negros y mulatos. Los primeros se hallan en minoría; los criollos, ó descendientes de los españoles, son los miembros más influyentes del gobierno: los mestizos, mezcla de españoles y de indios, forman la clase más numerosa, después de estos últimos, y comparten con ellos los cargos sociales; los cuarterones, nacidos de españolas y mestizos ó viceversa, apenas se distinguen de sus padres; los cholos, hijos de indias y de mestizos, están clasificados entre los indios. La población de éstos se eleva á 1.820 000 almas; número mayor al de todas las demás razas juntas. 20. Etnogra fía.—El peruano es, por lo general, pusilánime en el momento del peligro, exaltado después de la victoria. duro é implacable en el ejercicio del poder. La mayor parte de los naturales del país vive en malas chozas, peca de indolente, muéstrase exageradamente fanático y usa con exceso de las bebidas espirituosas. Después de la caida del Gobierno español, algunos cantones se dedicaron con ardor á la agricultura, á la industria manufacturera y al comercio. Los indios independientes, que habitan en el Nordeste del PERÚ, se hallan divididos en varias tribus, mandadas por caciques ó príncipes. Las más conocidas son: las de los conibos, carapachos, omaguas, guaguas, chunchos, panos y yurimaguas. Su estatura es por lo común más alta; su color, más blanco; y los rasgos de su fisonomía, más expresivos, que los de los peruanos. Las mujeres son hermosas. Estos pueblos se ocupan de la caza y de la pesca, y cada dia tienden á desaparecer con las invasiones de los europeos. 21. Bellas artes. Arquitectura.—Antes de la llegada de los españoles poseían ya los peruanos monumentos arquitectónicos. En medio de las llanuras y bajo un cielo diáfano y risueño, las habitaciones podían construirse con suma sencillez; consistiendo en chozas redondas, cubiertas de tierra y de ramajes, como lo son actualmente las
de los indios del país. Pero en la región montañosa, donde las lluvias son frecuentes y los fríos extremados, las viviendas exigían mayor solidez; y así es como ha podido conservarse hasta los tiempos modernos gran número de ellas. Ordinariamente son de forma cuadrada, altas de 2 á 3 metros, edificadas con ladrillos cocidos al sol y desprovistas de ventanas: la puerta de entrada es angosta y baja Donde los arquitectos indígenas revelaron particularmente su inteligencia, fué en la construcción de los templos y palacios. Las descripciones pomposas que algunos escritores españoles han hecho de aquellos edificios, podrían tal vez pasar por exageradas, si las ruinas que de ellos se conservan no atestiguaran su veracidad. Los peruanos, ignorando el uso de la polea y otros medios mecánicos inventados en el antiguo mundo, y no pudiendo, por consiguiente, elevar á grande altura las piedras enormes de que se servían, la mayor que dieron á sus murallas apenas excede de á metros; pero aun así, no se explica cómo lograron levantar á esta altura aquellos pedruscos, algunos de los cuales, según Acosta, medían 10 metros de largo, ó de ancho y 2 de espesor. Las piedras destinadas á los grandes edificios no recibían generalmente del obrero una forma adecuada, que las hiciese más fáciles de colocar y consolidar; se las empleaba tales como se desprendían de las montañas ó se sacaban de las canteras, y se necesitaba muchísimoarte para ajustar masas cuadradas, triangulares, esféricas ó poligonales de una manera que constituyesen un conjunto homogéneo. Esta idea de no igualar la superficie de los pedruscos se explica fácilmente: careciendo de cimento y de mortero, pensaban los peruanos, no sin fundamento, que construyendo sus muros con piedras desiguales, pero perfectamente unidas, se equilibrarían las unas con las otras, obteniéndose de este modo mayor solidez. Las herramientas groseras é insuficientes de los peruanos no permiten creer que hayan sido hábiles carpinteros; y como quiera que no conocían la bóveda é ignoraban el uso de las cimbras, no se ha podido averiguar de qué modo cubrían sus monumentos. Entre los restos de la antigua arquitectura peruana, se distinguen: el templo de Pachacamac, el palacio del Inca y la fortaleza de Cuzco, que ocupan en junto una superficie de 3 kilómetros de circunferencia; el templo de Cayambo; las ruinas de una vastísima ciudad, situada cerca de Caxamarca; el pórtico monólito de un templo, en Tiguanaco; una tumba, en la provincia de Carangas; los restos de un templo de los incas, en una de las islas del lago Titicaca (Bolivia); la fortaleza de Cañar, muralla de forma oval regular, cuyo eje mayor tiene 35 metros de longitud y en el centro del cual se ven las ruinas de un pequeño edificio; y finalmente, próximo á Latacunga, sobre la vertiente del Cotopaxi, el Panecillo (Pan de azúcar), túmulo cónico, que ha debido servir de sepultura á algún personaje distinguido, y la casa del Inca, extenso edificio cuadrado, del que se conservan todavía á grandes pórticos exteriores, 8 aposentos y 18 nichos distribuidos con simetría. Nuestros escritores han elogiado mucho dos caminos que los incas habían construído de Cuzco á Quito, sobre una longitud de 2.000 kilómetros: uno, por en medio de los parajes interiores y montuosos del PERÚ; y otro, en las llanuras que se extienden á lo largo del Océano. Verdaderamente en otras comarcas de América, en el mismo Méjico, los indígenas no lograron establecer semejantes vías de comunicación, y, en este concepto, los peruanos estaban mucho más civilizados; pero la ejecución de estos caminos era aún bastante imperfecta; su ancho sólo medía 5 metros, y su solidez era tan poca que, en muchos parajes, no ha podido hallarse su dirección; distinguiéndose algunos vestigios en los lugares montañosos del país. Los peruanos no conocían los puentes de piedra ó de madera: para atravesar los ríos, tendían de una á otra orilla ó gruesos cables ó maromas, hechos de mimbres, y los fijaban con mucha habilidad en cada extremo; después, los reunían por medio de cuerdas más delgadas y bastante próximas las unas de las otras, para formar como una especie de red, y cubrían luego el todo con ramas de árboles y capas de tierra, la cual apisonaban, trasformándola por este medio en una superficie compacta y resistente. Asi- era como los naturales del país lograban tener puentes sólidos, aunque oscilantes, por los cuales podían pasar hasta bestias cargadas.
—Escultura. Los peruanos, si se ha de juzgar por sus defectuosas estatuas, no habían hecho notables progresos en la escultura; sin embargo, los vasos, que se han hallado en las ruinas ó en las tumbas, indican lo contrario, y las figuras que en ellos se distinguen, revelan claramente conocimientos del dibujo. Pero en lo que pusieron todo su cuidado, fué en el arte de fundir, cincelar y dar forma á los metales; pues se ha averiguado que en el botín que se repartieron los primeros conquistadores, existía una imagen del sol, que había sido arrancada del templo de Cuzco; obra de magnífico arte y de primor maravilloso.
Música.—Empleábase en los regocijos públicos y privados de los indígenas; pero se cree que debía ser sumamente monótona. El instrumento más usado era una especie de flauta de Pan, formada de cuatro ó cinco tubos de caña, cada uno de los cuales daba un sonido. Sus aires, que eran muy variados, no han llegado hasta nosotros. El baile se asociaba á la música en las ceremonias y cada provincia tenía su danza particular, con pasos y ritmo tradicionales. 22. Lenquas.— Los incas, que reinaban en el PerÚ antes de la conquista española y que representaban, no una familia en posesión del poder, sino una raza originariamente distinta de aquella sobre que ejercían su autoridad, tenían, según parece, para sus asuntos, una lengua especial ininteligible; de la cual ningún europeo, que se sepa, ha logrado adquirir la menor noticia. En la actualidad se distinguen en la población peruana indígena cuatro razas principales: los quichuas, los aymaras, los moxos y los chiquitos; y, por consecuencia, cuatro idiomas diferentes.—El quichua, lazo común de todas las poblaciones, presenta cinco dialectos principales: el cuzcucano ó lenguaje de Cuzco, que es el más puro y el que las clases elevadas se precian de hablar con elegancia; el quitegua, usado en Quito, notable por su aspereza, por la alteración de sus inflexiones y abundancia de voces extranjeras en él introducidas; el lamano, que se habla en Truxillo; el chinchaisugo, en Lima, y el calchaqui, en Tucumán. El quichua carece de nuestras articulaciones b, d, f, g, l, o; pero posee otras que nos son desconocidas, algunas de las cuales, duras, ásperas y como sacadas del fondo de la garganta, parecen más bien graznidos. La declinación presenta tres casos; las demás relaciones que ellos expresan por aquellas inflexiones, se repiten con el auxilio de preposiciones distintas. La conjugación es rica en tiempos, modos y voces; no hay un solo verbo que sea irregular, ni aun el mismo verbo sustantivo, que es, como en la mayor parte de las lenguas europeas, el auxiliar de la voz pasiva. La construcción es invariable y sencillísima, colocándose siempre el verbo al final de la proposición. La lengua aymara, usada en el país de La Paz, tiene de común con el quichua una vigésima parte de las palabras, algunas formas gramaticales, la riqueza de los verbos y la dureza de la pronunciación. Las relaciones de los nombres se indican por medio de posposiciones especiales. El mozo, hablado en una parte de Bolivia, parece aproximarse, más que á las dos lenguas precedentes, al maypur, que se usa en el valle de Orinoco. Por lo demás, el mozo es capaz de dulzura y de melodía; jamás duplica las consonantes y carece de las articulaciones d, f, l. Distínguese en él una gran variedad de formas en la voz pasiva, la cual emplea como auxiliares multitud de verbos. La lengua chiquito, hablada en Bolivia, tiene cierto número de articulaciones nasales y guturales, y sin embargo, es menos ingrata al oido que el quichua y el aymara. Careciendo de verbo sustantivo y de nombres de número, se ve obligado á tomarlos del español; aunque tiene en cambio una gran riqueza de expresiones destinadas á representar las diferencias de las relaciones físicas. El lenguaje de las mujeres difiere del de los hombres por un determinado número de vocablos y de formas; mas como los hombres
los emplean para dirigirse á la divinidad y á aquellos á quienes deben respeto, dedúcese que aquellos vocablos y aquellas formas tienen simplemente un carácter reverencial, y no pueden explicarse, como en otras partes de América, por la suposición de que las mujeres sean restos de una población, cuyos varones hubieran sido exterminados. Independientemente de las cuatro lenguas mencionadas, se encuentran todavía, en la región del Chaco, las de los abipons y mocobis. El abipon posee la ú de los alemanes y la ñ nuestra; es armonioso y pobre en monosílabos; varias palabras idénticas significan ó expresan cosas distintas, con el auxilio de acentos diferentes. En la construcción, las preposiciones preceden á su régimen ó complemento directo. El mocobis carece de las articulaciones f, he, hi, ll, r, s, o. Algunas particulas sirven para distinguir los números y formar diminutivos y aumentativos. En los verbos, sólo el presente se forma por inflexión; los demás tiempos se construyen con el auxilio de partículas. 23. Literatura.—Los quipus. Los peruanos han tenido también su literatura, puesto que en épocas remotas componían ya poemas en honor de los grandes hombres, apólogos morales, crónicas en verso y obras dramáticas. Todas estas producciones se perpetuaban por la tradición oral; la escritura era aún ignorada y se la suplía imperfectamente por los quipus. Constituían éstos un instrumento de que se servían los peruanos para consignar, como con la escritura, la memoria de los hechos y contar á la vez aritméticamente, y se componía de una cuerda trenzada, de la que partían diferentes hilos, más ó menos delgados, con los cuales se hacían nudos sencillos ó dobles. El largo variaba de 0/90 centímetros á 2 metros, y los hilos añadidos eran de 0/90 centímetros, y algunas veces, menos. Varios misioneros encontraron en Lurin (costa del PERÚ) un quipu de ó kilogramos de peso, adornado de hilos de diversos colores: uno, encarnado, significaba un guerrero ó la guerra; otro, amarillo, el oro; otro, blanco, la paz ó la plata. En aritmética, un nudo sencillo representaba 10 unidades; uno doble, 100; uno triple, 1.000, y así sucesivamente. Las combinaciones alternaban entre los colores y la cantidad de nudos, así como entre la longitud de los hilos y las distancias que los separaba. En los primeros tiempos, este método no se empleaba más que para los números; pero, más tarde, los iniciados lograron por este medio relatar historias, publicar decretos y transmitir á la posteridad los acontecimientos que tenían lugar en el imperio. Por entonces, el quipu sirvió de crónica, de archivos nacionales, de registros de empadronamientos de la población, de las armas, de los soldados y de cuentas, y en cada provincia había un quipu camayoc, encargado de referir de este modo los sucesos. 24. Poblaciones. — Entre las más importantes del PerÚ se cuentan las siguientes: 1. Lima. Ciudad grande y hermosa, capital de la república, del departamento y de la provincia de su nombre. Se encuentra situada á los 12° 2° 34° de latitud meridional y 796 27 45" de longitud oriental, distante 9 kilómetros de la embocadura del Rimac, en el Océano, elevada 200 metros sobre su nivel y circuida de fértiles y deliciosos campos. Es plaza fuerte, residencia del Gobierno, de las autoridades superiores, de un arzobispado y de los cónsules de Francia, Inglaterra, Estados-Unidos y otras potencias, y posee: una universidad célebre, muchos colegios, bibliotecas públicas, buena catedral, establecimientos científicos y literarios, teatro, arsenal, importantes fábricas de vidriado común, jabones, bujías esteáricas papel, tejidos de lana y algodón, pólvora, tabaco, tenerías, tipografías, bebidas gaseosas y más de 100.000 habitantes. Esta ciudad es además centro de un vastísimo comercio, ventaja que debe principalmente á su excelente posición, y se comunica fácilmente con todos los puertos del mar del Sur, desde Chile hasta California. Sus exportaciones consisten en cobre, estaño, plata, cueros, jabón, lana de vicuña y quina; sus importaciones, en lanas, algodones, quincallería, sederías, vinos, aguardientes, pescados salados, artículos de París y loza inglesa. Un ferrocarril, en plena actividad, salva los 9 kilómetros que la separan del Océano y la une con el Callao, que constituye su puerto y la mejor fortaleza del PERÚ.—LIMA, ciudad considerada como la más bella de la América española, describe un semicírculo cuyo diámetro forma el Rimac: la muralla que la ciñe es de ladrillo sin cocer; está flanqueada por 34 baluartes y presenta 7 puertas que dan ingreso al interior. Sus calles, por lo común anchas de 7 á 8 metros y tiradas á cordel, se ven interrumpidas por multitud de cuadrados de todas dimensiones; sus casas, construidas de madera y ladrillo cocido al sol, tienen por lo general un solo piso; circunstancia que explica perfectamente el fundado temor de los habitantes á los temblores de tierra, tan terribles y frecuentes allí como en las demás poblaciones de la república. Las viviendas de los ciudadanos ricos aparecen rodeadas de pórticos, adornados de columnas de madera pintada, imitando la piedra. En el centro de la capital se encuentra la plaza Mayor, una de las mejores de América: su recinto está formado por los edificios más importantes de Lima, tales como el palacio del gobernador, el del arzobispo, la iglesia del Sagrario y la catedral; en el medio se eleva una elegante fuente de bronce. Entre las construcciones civiles descuellan: la casa de la moneda, hace poco palacio de la Inquisición; el hospicio de niños expósitos, el colegio de los jesuitas y la universidad. Los templos son numerosos y notables por su magnificencia interior y la inmensa riqueza de las alhajas y ornamentos que atesoran: por todas partes se ve relucir el oro, la plata y los diamantes. Los enormes candelabros, las estatuas de tamaño natural, los vasos sagrados, los cálices y las patenas son de plata, y aun de oro macizo, enriquecidos con profusión de piedras preciosas y rarisimas. Las fachadas de las iglesias son de piedra; los campanarios y las cúpulas, de madera, revestida de plata. Por una costumbre verdaderamente singular, se ven suspendidas en el coro varias jaulas de aquel metal, ocupadas por numerosos pájaros, cuyos trinos y gorjeos inimitables se mezclan y confunden con los sonidos graves del órgano y los himnos sagrados, que se elevan al Altísimo. Los alrededores de la ciudad están cubiertos de lindas casas de campo, jardines y verjeles, que producen exquisitas frutas y abundantes cosechas, particularmente, de vinos. El clima es muy cálido en estío; la lluvia, rarísima; pero las tierras se hallan bien regadas por diferentes canales, derivaciones del Rimac y de otras pequeñas corrientes. Los naturales de Lima son por lo regular vivos, perspicaces, ingeniosos y muy inclinados al estudio; las mujeres, hermosas, bien formadas, de color animado, de ojos y pelo negros y piés notablemente diminutos. Las costumbres son libres en Lima, cuyos moradores aman con ardor el lujo, la música y las corridas de toros. Esta metrópoli, por sus establecimientos cientificos y su universidad, constituye un centro de ilustración, cuyas luces irradian á todas las provincias. Las ciencias son allí cultivadas con grande esmero, siguiéndose con mucho interés todos los descubrimientos y adelantos de Europa.
2. Cuzco. Ciudad episcopal, casi tan grande como la anterior, aunque menos poblada; capital del departamento de su nombre y la segunda de la república. Está situada sobre el Guatanay, á los 13° 30' 55"7 de latitud meridional y 73° 4l' de longitud occidental, distante 651 kilómetros Sudeste de Lima y 3.730 metros sobre el nivel del mar. Es asiento de un obispado católico, universidad fundada en 1692 y restaurada en 1828, y contiene 40.000 habitantes, entre ellos, 15.000 indios; colegios de niños de ambos sexos; hospitales bien dotados; baños termales y fábricas de telas, jabones, tabaco, pólvora, paños, pergamino y tenerías. Las cosechas de caña de azúcar y vinos, de excelente calidad, son importantes: su comercio consiste en azúcar, tejidos de lana, telas, galones de oro y plata, sederías, cueros y tafiletes La ciudad está bien edificada: las casas son de piedra, elegantemente construidas; sus iglesias, notables; su catedral se distingue por su
magnífica arquitectura. Entre sus numerosos conventos descuella el de Santo Domingo, levantado en el mismo sitio que ocupó el famoso templo del Sol, uno de los más ricos que han existido en el mundo. La población es curiosísima además por el considerable número de ruinas y edificios que encierra, anteriores á la llegada de los españoles; distinguiéndose sobre todos la antigua fortaleza de los incas, monumento grandioso que atestigua su pasado esplendor, la cual ofrece la más perfecta analogía con las construcciones, llamadas ciclópeas ó pelásgicas. Causa verdadero asombro el ver las enormes piedras que constituyen aquella fortaleza, tan bien colocadas tan bien unidas por unos pueblos que no tenían el menor conocimiento de la mecánica. Los habitantes de Cuzco se dedican con especial predilección al comercio y han alcanzado singular fama por sus primorosos bordados y sus obras de pinturas, esculturas y objetos de arte. La fundación de esta ciudad, levantada en 1043, se atribuye á Manco-Capac, primer inca del PERÚ. Fué capital de estos soberanos, y como tal. considerada por los antiguos peruanos como ciudad sagrada, hasta el año de 1534, en que Francisco Pizarro se apoderó de ella, al frente de un puñado de españoles. La magnificencia y el esplendor de la ciudad de Cuzco admiraron á los conquistadores; particularmente, el célebre templo del Sol, antes mencionado, cuyos muros exteriores se hallaban adornados de láminas de oro, y los interiores, de plata; campeando en él, como trofeo de la gloria de los emperadores, las figuras y los ídolos de los pueblos subyugados por los incas. 3. Arequipa. Capital del departamento de su nombre, asentada á los 16° 24 de latitud Sur y 74° 24' de longitud Oeste, en el fértil valle de Quilca, sobre el río Chile y en la falda del monte Misti. La ciudad se encuentra á 2.178 metros sobre el nivel del mar, distante 310 kilómetros Sudoeste de Cuzco; 50, del Océano Pacífico y cerca del volcán de Guagua-Putina, notable por sus grandes erupciones. Es residencia de un obispo católico, de un cónsul de Inglaterra, y posee algunos monumentos importantes, seminario teológico, colegio y minas, de las que se han extraido hasta 39.289 kilogramos de plata en el transcurso de treinta y cuatro años. La ciudad, fundada por Pizarro en 1536, es bastante irregular, y las construcciones muy bajas por temor á los terremotos, los cuales son allí tan frecuentes, que han obligado á sus moradores á alejarse del sitio que ocupara su ciudad destruída en el siglo xVI. Las revoluciones políticas han dejado reducida casi toda su industria á tejidos de lana, de algodón, de oro y de plata, y á una fundición de este último metal, que producía no hace mucho tiempo 336.000 pesetas. Su población está calculada en 30.000 almas. 4. Huamanga ó Guamanga. Capital del departamento de Ayacucho, asentada sobre el pequeño río de su nombre, á 304 kilómetros Sudeste de Lima y 268 Noroeste de Cuzco con 25.000 habitantes. La población está bien edificada, tiene magníficas plazas públicas, buena catedral, varias iglesias parroquiales, numerosos conventos, un colegio, una fundición de plata, y es asiento de un obispado y una universidad. Los españoles retaron en ella al inca Manco y la denominaron San Juan de la Victoria. En las cercanías se encuentra el pequeño pueblo de Ayacucho, en donde sufrieron aquéllos, en 1824, una derrota completa, que aseguró la independencia del PERÚ.
5. Arica. Ciudad marítima, situada á los 18° 27 40 de latitud meridional y 72° 36 20 de longitud occidental, sobre la costa del Grande Océano, con 20.000 almas, puerto pequeño, fértiles alrededores, fábricas de abalorios y clima insalubre. El comercio es bastante activo y exporta oro, plata, cobre, estaño, quina, lanas y otros artículos. Esta ciudad fué arruinada en 1605 por un temblor de tierra y saqueada en 1680 por los piratas ingleses.
6. Caxamarca. Capital del departamento de su nombre, construida en una meseta bastante elevada, á los 7° 8 38* de latitud meridional y 80° 55' 37" de longitud occidental, distante 600 kilómetros Noroeste de Lima y 130 Norte de Truxillo. La ciudad está bien edificada; sus calles son anchas y rectas; tiene próximamente 12.000 almas, una iglesia parroquial, regularmente esculpida, varios hospitales, fábricas de armas, tejidos de lana, lino y algodón, obras en hierro y metales preciosos; baños termales en los contornos, muy frecuentados; y restos de un antiguo castillo de los incas, en donde Atahualpha, último de estos príncipes, fué asesinado por los compañeros de Pizarro en 1533.
7. Truxillo. Capital del departamento y distrito de su nombre, circuída de monumentos antiguos. Se encuentra á los 8° 5' 40" de latitud Sur y 81° 39 30° de longitud Oeste, situada en una feraz comarca, cerca del Océano, en el que tiene el pequeño puerto de Guanchaco, por el que hace un activo comercio. La población. fundada en 1535 por Pizarro, es asiento de un obispado, de un colegio, y cuenta más de 10.000 habitantes. 25. Historia.—Cuando los españoles, capitaneados por Pizarro, abordaron el PERÚ en 1532, se hallaba este país bajo la dominación de los incas, cuya dinastía, según las tradiciones peruanas, había sido fundada por Manco Capac 300 ó 400 años antes de la llegada de nuestros compatriotas. Este primer emperador hizo de Cuzco la capital de sus Estados. levantó un templo al Sol, nombró como sacerdotisas de este templo á 12 doncellas de sangre real y se proclamó gran sacerdote y legislador de su pueblo. El gobierno y las costumbres de los peruanos eran excesivamente benignos, comparados con los de los mejicanos. Los restos de algunos caminos, acueductos y templos que se encuentran en diversos parajes de esta comarca, revelan el grado de civilización que alcanzó el país bajo el imperio de los incas. Manco Capac tuvo 16 sucesores. Con el reinado de Atahualpha, 15.° emperador del PERÚ, coincidió la llegada á aquel territorio de Francisco Pizarro y Pedro Almagro, á la cabeza de un reducido número de españoles. El primero de estos dos arrojados caudillos se mezcló en las querellas de familia de Atahualpha, le batió, le hizo prisionero en Caxamarca, y despues le condenó á muerte. Una vez alcanzada esta victoria, quedaron dueños los españoles de todo el país, salva una ligera sombra de soberanía que dejaron á dos emperadores. El último de éstos, Sayri-Tupac, renunció solemnemente la corona imperial en favor de Felipe II, rey de España. El territorio fué después gobernado por dos virreyes; en 1718 sufrió aquél un desmembramiento con la anexión de Quito á Nueva Granada, y en 1778, el Potosí y algunas otras comarcas, que forman hoy la Bolivia, se vieron incorporadas al gobierno de Buenos Aires. Cuando los franceses invadieron á España, el grito de su independencia resonó en el PERÚ, como en las demás colonias españolas de América; sin embargo, el partido realista triunfó y conservó el poder hasta 1821. En esta época se rindió Lima á una armada chilena; en 28 de Julio del mismo año, recuperó el PERÚ su libertad, bajo el protectorado del general San Martin, y en 1829, una revolución interior Ilevó al frente del gobierno á los generales Fuente y Gamarra. Las dificultades de la vida común, en una comarca erizada de montañas y selvas; la gran distancia que separa las poblaciones; sus rivalidades, cada vez más profundas; el antagonismo que reina entre los habitantes de la costa y de las montañas; esto es, entre vencedores y vencidos, y la defectuosa organización del ejército, son causas permanentes de los trastornos y revoluciones sangrientas que agitan y despedazan el país. ALTO PERÚ (BOLIVIA) 26. Situación y límites.—Este Estado de la América del Sur está situado entre los 9° 307-25° 40' de latitud meridional y 60° 20-73° 19' de longitud occidental y confina: al Norte, con el bajo PERÚ; al Este, con el Brasil y la república del Paraguay; al Sur con la confederación de la Plata y Chile; al Oeste, con el Océano Pacífico y el bajo PERÚ. 27. Area.—El territorio, comprendido dentro de los mencionados límites, tiene aproximadamente: 2.000 ki
lómetros de largo, de Norte á Mediodia; 1.400 de ancho, de Oriente á Occidente, y 1.297.255 cuadrados de superficie. 28. Montañas.—El suelo de Bolivia ofrece en su tercera parte una elevación verdaderamente asombrosa. Su nivel excede á los picos más altos de Europa, y sin embargo, todavía se ven descollar sobre él las altivas cumbres de los Andes, coronadas de perpetua nieve. El país, cubierto de montañas al Occidente, se halla atravesado, de Norte á Mediodía, por una cadena de los referidos Andes, la cual se bifurca y forma el circuito de la meseta ó valle del Titicaca, cuya parte Sudeste corresponde á Bolivia. Esta cadena tiene además en el territorio dos estribos importantes: uno, al Oeste, llamado cordillera de la Costa; otro, al Este, denominado cordillera Real. El primero termina de una manera brusca en la misma costa; el segundo desciende rápidamente hasta confundirse con las llanuras. El macizo culminante de las montañas de Bolivia es la extensa meseta de Titicaca, de 4.200 metros de elevación; pero los dos estribos mencionados presentan picos mucho más altos todavía, como el Nevado de Sorata, de 6.488 metros, y el Illimani, de 6 487; amén de otras varias cimas de la cordillera de la Costa. 29. Ríos.—La elevada meseta que ocupa la Bolivia, sirve de punto de partida á las aguas que bañan la América meridional y divide el continente en dos valles: el de las Amazonas y el de la Plata. Casi todo el país, situado al Oriente de los Andes, forma parte del primero; por el lado del Mediodía, pertenece al segundo. Los ríos principales que riegan el territorio de esta porción del Nuevo Mundo, son: el Mamore y el Ubahi, brazos superiores del Madera, que van á verterse en las Amazonas; el Beni, afluente también de este mismo río; el Paraguay y el Pilcomayo, que desembocan en el de la Plata, y el Desaguadero, que arranca del Titicaca para perderse en las tierras. 30. Lagunas y desiertos.—Al Norte del país se extienden las pantanosas lagunas de Cuyababas; al Sudoeste, el estéril desierto de Atacama. 31. Clima.—El de Bolivia es excesivamente frío, en las regiones montañosas; extremadamente cálido, en las comarcas bajas, y, por lo general, insalubre. En la meseta de Titicaca las nevadas son copiosas desde Noviembre á Abril; en las llanuras situadas al Oriente, las lluvias que descienden desde Abril á Octubre, ocasionan terribles inundaciones. En la costa, donde ofrece la cordillera diferentes montañas volcánicas, los terremotos son frecuentes, y las tempestades, violentas. 32. Producciones agrícolas.—El suelo del alto PERÚ, extraordinariamente vario y desigual, se presenta: bajo y arenoso, en la costa; elevado y fértil, en los dilatados y pintorescos va lles que forman entre sí las grandes montañas; cubierto en gran parte de bosques virgenes, poblados de maderas preciosas de toda especie, y sumamente productivo en granos. arroz, maíz, café, algodón, caña de azúcar, cacao, tabaco, naranjas, higos, ananas, vainilla, quina, canela, goma elástica, patatas, bananos, cascarilla, plátanos, zarzaparrilla y otros frutos de los trópicos. 33. Animales.—Los más comunes, de los muchos que se crían en la comarca, se encuentran: en los llanos, el buey, el caballo, el mulo y el asno; en las montañas, la vicuña, la llama y la alpaca; en los bosques, el tapir (cuadrúpedo parecido al cerdo y con trompa como el elefante), el jaguar, el leopardo y gran variedad de monos; en las llanuras orientales, infinidad de reptiles é insectos venenosos ó destructores. 34. Minas.—Bolivia, como el bajo PERÚ, abunda también en minerales de oro, plata, cobre, plomo, alumbre, vitriolo y sal; los cuales constituyen el principal elemento de riqueza del pais. Las minas de oro y las célebres de plata del Potosí han llegado á producir anualmente, por término medio: desde 1790 hasta 1809, 920 kilogramos de oro y 141.000 de plata; desde 1810 hasta 1829, 1.340 kilogramos de oro y 72.100 de plata; en 1835, 1.240 kilogramos del primer metal y 74.000 del segundo. La explotación de los criaderos de cobre data de muy poco tiempo: su industria puede decirse que es allí completamente nueva. La cantidad de este mineral, extraída en Abril de 1834 á una profundidad de 200 metros, representaba ya próximamente el cargamento de 10 buques. 35. Industria.—La más importante de este país consiste en la fabricación de tejidos de algodón y lana de vicuña, alpaca y llama; vidriado, obras en plata y adornos de pluma, que elaboran los indios, y otros diferentes productos. 36. Comercio.—La falta de medios de transporte por los principales ríos; de caminos. en el interior, y de puertos, en el Océano, hacen dificilisimo todo tráfico. Las exportaciones se reducen simplemente á metales preciosos, lingotes, hierro, quincalla y seda. El comercio con Europa se hace generalmente por la costa del Océano Pacífico; algunas veces, por Cobija, único puerto que posee la república, y con más frecuencia aún, por el de Arica, situado en la costa del bajo PERÚ. 37. Población.—El número de habitantes que puebla actualmente el vasto territorio de Bolivia, quizás exceda de 2.300.000. Los indios forman las ocho décimas partes de esta población; los criollos (descendientes de españoles), los hombres de color y los negros, las dos restantes. 38. Gobierno.—La forma de gobierno de este Estado es republicana. El pueblo ejerce su soberanía por medio de los cuerpos electoral, legislativo, ejecutivo y judicial. El poder ejecutivo está confiado á un presidente, elegido por cuatro años, á un vicepresidente y á un secretario de Estado. La Constitución garantiza á todos los ciudadanos la libertad civil, la inviolabilidad de las personas y de las propiedades y la igualdad ante la ley. La prensa es libre: la esclavitud está abolida. El ejército se compone de 3.000 hombres. 39. Presupuestos y deuda.— Las rentas del Estado se elevan próximamente á 14.300.000 pesetas; los gastos, á 21.120.000. La deuda pública importaba no hace mucho 82.560.000 pesetas. 40. Religiones y establecimientos de enseñanza.—En Bolivia hay completa libertad de cultós; pero la religion del Estado es la católica, la cual se halla representada en cuatro diócesis: el arzobispado de Chuquisaca y los obispados de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. La instrucción pública cuenta varios colegios destinados á la juventud: en la capital de la república está establecida la universidad. En el departamento de Santa Cruz se encuentran los vastos territorios de los moxos y de los chiquitos, que contieuen numerosas misiones fundadas por los jesuitas desde hace más de un siglo. Casi todos los indios profesan la religión cristiana; pero existen todavía algunas hordas nómadas que viven, con independencia absoluta, en un estado perfectamente salvaje. 41. Lenguas.—Cuéntase en Bolivia hasta 17 naciones que hablan otras tantas lenguas diferentes, que los jesuitas habían reunidos en diez localidades: la mayor parte de éstas conservan aún la organización, bajo la cual vivían desde la época de aque Ilos religiosos. Esto, no obstante, el idioma más usual en el país es el español. 42. División política.—El alto PERÚ está dividido en 9 departamentos, á saber: Chuquisaca, La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba Santa Cruz, Tarija, Beni y Atacama, los cuales se hallan subdivididos en 38 distritos. Las capitales respectivas de los 9 deparmentos referidos son: Chinquisaca, La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija, Trnidady obija. 43. Ciudades.—El Estado que se describe, tiene también ricas y populosas poblaciones, entre las cuales figuran: 1.a Chuquisaca ó Charcas. Capital de la república de Bolivia, residencia del Gobierno, un arzobispado y de los cónsules extranjeros. Se encuentra situada á los 19° 3' de latitud meridional y 69° 6' de longitud occidental, sobre la margen izquierda del río Cachimayo, distante 1.900 kilómetros Noroeste de Buenos Aires; 85, Nordeste, del Potosí, y á 5.526 metros sobre el nivel del mar. La ciudad, bastante bien edificada, ocupa un deliciosísimo valle, rodleada de colinas que la ponen al abrigo de la impetuo
sidad de los vientos. Su clima es suave y sano: las grandes tormentas y las copiosas lluvias tienen lugar durante el período de Setiembre á Marzo. Las casas están sólidamente construídas y cercadas de hermosos jardines: las aguas, aunque escasas, son exquisitas y se hallan distribuidas en elegantes fuentes públicas. La población conserva todavía muchos conventos, con notables iglesias y contiene una magnífica catedral, universidad, colegio, hospital, una nutrida biblioteca y 24.000 habitantes de raza española é india. Los alrededores, particularmente las orillas del Cachimayo, aparecen cubiertos de lindas casas de recreo y campos fértiles y bien cultivados. Chunquisaca fué fundada en 1539 por Pedro Anzures, uno de los capitanes de Pizarro, en el mismo sitio que ocupaba otra ciudad de igual nombre. Sus primeros fundadores la llamaron Plata, á consecuencia de haber descubierto en el monte Porco, próximo á la ciudad, una abundante mina de aquel precioso metal, y últimamente, se la denominó Sucre en memoria del general que ganó contra los españoles la batalla decisiva de A yacucho. 2.” La Paz. Ciudad episcopal, la más floreciente de la república y capital del departamento de su nombre. Se halla colocada al pie de la vertiente oriental de los Andes, en un profundo valle que atraviesa el torrente Choqueapo, á los 17° 30' de latitud Sur y 70° 45 de longitud Oeste, con 44.000 habitantes. Dista 275 kilómetros al Noroeste de la Plata y se eleva 3.812 metros sobre el nivel del mar. Antiguamente fué centro de un distrito minero: en la actualidad está considerada como la principal del Estado, por el gran comercio que hace, particularmente en mate ó hierba del Paraguay. En las cercanías, hacia el Estesudoeste, se levanta imponente el famoso monte Illimani que, después del pico de Sorata, es la más alta de las montañas medidas de todo el Nuevo Mundo. La población fué fundada en 1548 y recibió el nombre de La paz de Ayacucho, para conmemorar el restablecimiento de la tranquilidad, obtenido con la derrota de Pizarro. 3.a Cochabamba. Capital del departamento de la misma denominación, asentada sobre un afluente del Guapey, á los 18° 20' de latitud meridional y 69° 35' de longitud occidental, distante 145 kilómetros Nortenoroeste de Chuquisaca. La ciudad ocupa el centro de un extenso valle, regado por el Condorillo, y ofrece un aspecto delicioso y una fertilidad extraordinaria en cereales, algodón y caña de azúcar. Su industria es muy activa. Su población excede de 40.000 almas. 4.° Porco. Ciudad de alguna consideración, en el departamento de Potosí, á 34 kilómetros de esta capital y cerca de la montaña de su nombre. El suelo es muy elevado; el clima, frío. Sus producciones principales consisten en granos y frutas, cría de numeroso ganado de vicuñas, guanucos y explotación de minas de plata y cobre. Su población asciende á 30.000 habitantes. La montaña de Porco encierra, como en otro lugar hemos indicado, la primera mina de plata que los españoles explotaron en el PERÚ. 5.° Potosí. Capital del departamento de igual denominación, situada á 80 kilómetros Oestesudoeste de Chuquisaca, á los 19° 34' 20" de latitud Sur y 69° 42' O de longitud Oeste, en la pendiente de la montaña de su nombre y dominada por una enorme masa de rocas. La ciudad está considerada como la más elevada de la tierra: su clima es riguroso y variable. El aspecto que presenta es triste; su comercio, casi nulo: los comestibles se expenden á precios sumamente caros. La población tiene una hermosa plaza, bellos edificios, casa de moneda, varias iglesias, muchos conventos, un colegio, un hospital, y sobre 14.000 almas. — La montaña del cerro de Potosí, célebre por sus riquezas argentíferas, mide 26 kilómetros de circunferencia y 4.888 metros de elevación. Las minas que encierra, se explotan hasta una altura de 4.850 metros: su cumbre está coronada por un lecho de pórfido: más bajo, se halla compuesta de esquisto arcilloso, amarillo y lleno de vetas de cuarzo ferruginoso, en el cual se encuentra la plata en gran cantidad. En esta montaña han llegado á contarse hasta 300 minas explotadas. Desde 1545, época en que fueron descubiertas, hasta 1803, habían producido 1.095.500.000 pesos, suma calculada sobre los derechos percibidos, y se presume que otra cantidad todavía mayor ha debido extraerse fraudulentamente. Aun suponiendo que la cantidad extraída clandestinamente no sea superior á la primera cifra, siempre resultará que la montaña, llamada cerro de Potosí, ha producido durante el transcurso de doscientos cincuenta y ocho años, treinta y dos mil ochocientos sesenta y cinco millones de reales (32 865.000.000). Durante largo tiempo, el rendimiento de aquellas minas fué de 30.000 pesos por día y de 9.000.000 por año, si bien su producto ha disminuido considerablemente. Su descubrimiento se debe á una casualidad. Un indio, llamado Diego Hualca, al arrancar un arboli Ilo en aquella montaña, dejó al descubierto varias partículas del precioso metal: poco tiempo después, en 1545, se descubrió la primera mina, y la ciudad de Potost quedó fundada en la falda del monte. 6.a Santa Cruz de la Sierra. Ciudad enclavada al Nordeste de la capital de la república, cerca de la orilla izquierda del Río Grande de la Plata, en el centro de una inmensa llanura circuída de montañas, con 10.000 habitantes, obispado, regular cosecha y alguna industria. Santa Cruz de la Sierra, fundada en 1560, es actualmente capital del departamento del mismo nombre, al cual pertenecen los vastísimos territorios que ocupan los indios bravos é independientes, Ilamados moxos y chiquitos. 7.a Atacama. Este departamento de la Bolivia ó alto PERÚ está situado al Occidente de la América, entre los 21° 30/-25° 75 de latitud Sur, y abraza todo el litoral de este Estado, desde la cadena de los Andes hasta el Océano Pacífico, y desde el río Lao, al Norte, hasta el del Salado, al Mediodía. Constituye la comarca un desierto de arenas movibles, árido é inhabitable, excepto en su parte septentrional y sobre las márgenes de las pequeñas corrientes que lo atraviesan; en donde se encuentran algunos valles fértiles, minas de cobre y aguas termales. Sus poblaciones más notables son: San Francisco de Atacama, antigua capital de la provincia de igual nombre, y Cobija ó Puerto de la Mar, único de la república, como ya en otro lugar hemos manifestado. Los atacamas, indios del PERÚ, llamados en otro tiempo olipes ó llipi, habitan, en número de ó á 7.000, aquella región estéril, de 680 kilómetros de largo por 75 de ancho, en donde no se conocen las lluvias. Los atacamas profesan la religión cristiana sin excepción alguna.
Historia.—E! territorio de Bolivia formó parte del virreinato español de Lima hasta el año 1778; y anejo después al del Pico de la Plata, siguió la suerte de éste, levantándose repetidas veces contra los españoles. En 18082 ids nhoitantés de La Paz intentaron sacudir el dominio de España, y, á partir de esta época, el país fué teatro de una lucha tenaz y sangrienta. Bolivar puso á la cabeza de los insurgentes al general Sucre, y su victoria de Ayacucho, alcanzada el día 10 de Diciembre de 1824, puso término á la guerra. Libre el país del yugo que, justa ó injustamente, haciamos pesar sobre él, el Congreso, reunido en Chuquisaca, en ó de Agosto del siguiente año, constituyó el alto PERÚ en república independiente; y para dar al general peruano Bolívar, primer libertador de la América del Sur, y al general colombiano Sucre, vencedor de Ayacucho, un testimonio de su reconocimiento, dispuso que la nueva república se llamara Bolivea; declarando que la capital de este Estado llevaría el nombre de Sucre. Pero esta ciudad no estaba aún edificada, y Chuquisaca fué elegida provisionalmente como residencia del Gobierno. El héroe de la independencia de esta comarca peruana, según los autores, hubiera preferido á la república, que acababa de proclamarse, otro régimen más en armonía con sus hábitos y recuerdos hispano-americanos; su intención secreta era la fundación de un vasto imperio, cuyo trono tal vez habría ocupado un príncipe francés. Acusado de aspirar á la corona, se intentó asesinarle más de una vez, y el pesar y la tristeza aceleraron su muerte. La presidencia de la república
fué luego desempeñada sucesivamente por los generales Sucre, Velasco y Blanco; pero obligado el primero á renunciarla, en 1828; depuesto el segundo por el Congreso, y muerto el tercero en una revolución, fué aquélla conferida á Santa Cruz en 1829, el cual formuló un código, regularizó la Hacienda y llevó á cabo la conquista del bajo PERÚ, que quedó unido á Bolivia desde 1835 á 1839. Batido y expulsado aquél por los chilenos, disputáronse el poder durante algunos años Velasco, Gamarra y Vallivian. Finalmente, el general Belzu, presidente desde 1850 á 1855, resolvió la cuestión de limites del alto y bajo PERÚ; el puerto de Arica pasa á ser desde entonces propiedad de ambas repúblicas, y las aguas de Bolivia fueron declaradas libres para todas las naciones. Reseña bibliográ fica.—1. El erudito que necesite más noticias sobre las lenguas del bajo PERÚ, puede consultar: 1.° PEDRO MARBÁN, Arte, catecismo y vocabulario moxo, Lima, 1701.
2° BERTORIO, Arte, y gramática de la lengua aymara, Roma, 1619, en 8.° DIEGO DE TORRES RUBIO, Arte de la lengua aymara, Lima, 1616. 3.° DOMINGO DE SANTO TOMÁS, Gramática ó arte de la lengua general de los indios de los reinos del PERÚ, llamada quichua, Valladolid, 1560, en 8.°, y Arte y Vocabulario, Lima, 1586; DiE GO DE TORRES RUBIO, Gramática y Vocabulario de la lengua general del PERÚ, llamada quichua, Sevilla, 1603; DiIEGO GONZÁLEZ HOLGUIN, Gramática y arte nueva de la lengua quichua ó del inca, Lima, 1607, y Vocabulario, 1608; ALONSO HUERTA. Arte de la lenqua quichua, Lima, 1616; DIEGO DE OLMOS, Gramática de la lenqua general del PERÚ, Lima, 1633, en 4.°, MexíA Y OCÓN, Arte de la lengua quichua, Lima, 1648, ESTEBAN MALGAR, Arte quichua, Lima, 1691. 2. El quichua, hablado generalmente por los indios y aun por los españoles, es viril y gracioso; de tal suerte que, así en Lima como en otras ciudades, constituye el lenguaje de la galantería y de la buena sociedad.
la historia de «peru», de obra en obra →
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra