Roque Barcia · 1880-1883
Parthos
tomo 4 · página 112 · ver la página del original
Parthos. Masculino plural. Etnografía é historia. Pueblo de Asia, formado de desterrados escitas, que se establecieron, en una época desconocida, al Sudeste del mar Caspio; cerca de los hircanianos.
ETIMOLOGÍA. Nombre escítico, que significa desterrados. Reseña histórica. — 1. Sujetos los PARTHOS á los persas, á Alejandro y á los seleucidas, puede decirse que quedaron en la oscuridad hasta el año 255 antes de Jesucristo, época en que uno de ellos, nombrado Arsaces, se sublevó contra Antíoco II Theos. 2. Su sucesor, Arsaces II, unió la Hircania á la Parthiena; y, ayudado por los griegos de la Bactriana, sublevados también contra Seleuco II triunfó de los sirios. Entonces fué cuando realmente principió á existir el imperio ó reino de los PARTHOS (238). 3. Reconocidos como libres por Antíoco el Grande, en 211. llegaron á ser conquistadores con Mitrídates I ó Arsaces VI, que se apoderó de varias provincias de los griegos de la Bactriana, sometió la India hasta el Hifaso: y, hacia el Oeste, tomó, bajo los seleucidas, la Media (160) la Babilonia, la Asiria y la Mesopotamia, haciendo á su hermano rey de los armenios (149), y prisionero al rey de Siria, Demetrio II. 4. Pero Fraates II perdió todas estas conquistas y murió en una expedición contra los escitas; como Mitrídates II, en otra contra los armenios que, bajo Tigrano, llegaron á ser por un momento el pueblo preponderante de esta parte del Asia (88). 5. La decadencia de la Armenia después de la ruina de Mitrídates, rey del Ponto, y el convertirse la Siria en provincia romana (64), pusieron en contacto á los romanos con los PARTHOS, separados por el Eufrates. Las vanas tentativas de Craso (54), y de Antonio (36), convencieron á Augusto de la inutilidad de una expedición; y aprovechándose de las dificultades que en el interior sufría Fraates IV que, detestado de sus súbditos, quería obtener el apoyo del imperio, exigió que le entregase las águilas arrebatadas á los ejércitos de Craso y Antonio y le entregase á sus hijos y nietos en rehenes. 6. Durante los reinados de Au gusto, Tiberio y Claudio, los PARTHOS fueron á buscar á Roma soberanos, á quienes pronto dieron muerte, acusándoles de haber olvidado, entre las delicias de Roma y de la Grecia, el modo de vivir de sus antepasados. La Armenia, cuyo nombramiento de soberano se disputaban los dos imperios, arrojó á Trajano hasta las riberas del Tigris (154); y después de una campaña larga y gloriosa, este río llegó á ser, en lugar del Eufrates, la frontera del imperio romano; pero Adriano volvió á conquistar el país.
7. Entretanto, los PARTHOS atraían aun en contra suya las armas romanas por sus continuas invasiones. Seleucia y Ctesifón fueron tomadas por Cassio, lugarteniente de Lucio Vero, colega de Marco Aurelio. Seleucia no volvió á levantarse de sus ruinas. Ctesifón fué por segunda vez tomada por Septimio Severo (197), y Caracalla quitó definitivamente á los PARTHOS el Osrhoene. 8. Estos desastres y los continuos disturbios interiores produjeron al fin la caida del imperio de los PARTHOS. Un soldado persa, Artajerjes ó Ardschir, hijo de Sassán, sublevó la Persia, la Mesopotamia y la Media, bajo el último arsácida, Artabán IV, y fundó el segundo imperio persa ó imperio de los sassanidas (226). 9. Los PARTHOS tenían fama de ginetes y buenos arqueros; vivían casi siempre á caballo y en sus retiradas eran más temibles que en la lucha, atrayendo al enemigo y disparando á todo correr sus certeras flechas. Una armadura de mallas de hierro, que cubría casi totalmente al caballo y al caballero, les hacía poco menos que invulnerables. Su infantería se componía, en su mayor parte, de esclavos. 10. La mayoría de la nación había conservado los hábitos bárbaros de los antiguos escitas; de tal suerte que el orgullo, la crueldad, la barbarie de los PARTHOS, eran proverbiales. 11. Los reyes y los grandes acogieron con placer las costumbres fastuosas, los vicios y la corrupción de los monarcas orientales, y gustaron mucho de las artes y literatura de los griegos. El rey Orodes hacía representar en su palacio las Bacantes de Eurípides. Las medallas de los arsácidas tienen leyenda en lengua griega; y, entre otros títulos que se daba á estos príncipes, se cuenta el de Pichelleno ó «amigo de los griegos.» 12. El gobierno era monárquico y hereditario, pero sin ley bien determinada. Los reyes podían designar su sucesor, ó la aristocracia escoger su soberano, sin tener en cuenta la prioridad de nacimiento, pero sin salir de la raza real de los arsácidas. 13. La aristocracia estaba representada por un Senado, que podía deponer el rey. Un generalísimo, ó surena, tenía el mando de las fuerzas militares; y aunque en apariencia dejaba el poder al rey, le ejercía en realidad. 14. El imperio estaba dividido en diez y ocho grandes provincias, que formaban como principados particulares, confiados á los hijos ó á los hermanos del rey, ó bien á hombres poderosos que, llevando la diadema y el título de rey, no dejaban al soberano más que una autoridad nominal y eran sus verdaderos competidores, cuando querían hacer sentir su autoridad. 15. La religión de los PARTHOS era la de Zoroastro, que habían adoptado al verse sometidos á los persas, si bien mezclándola con supersticiones extrañas; principalmente, de creencias helénicas. Se contaban setenta sectas diferentes, y cada una interpretaba á su modo las doctrinas de Zoroastro. 16. Terminamos esta reseña histórica, publicando á continuación la lista cronológica de los REYES ARSÁCIDAS. Arsaces I............. tes Tiridates ó Arsaces II...... Artaban ó Arsaces III.......es.. a. ............. Fraates III. Mitridates III, hacia. Orodes I. Fraates IV.....
abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra