Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Partenón

tomo 4 · página 111 · ver la página del original

Partenón. Masculino. Arqueología. El templo de Minerva en Atenas.

ETIMOLOGÍA. Griego laobevώv (Parthenõn), forma de lagbevos (Púrthenos), virgen; esto es, Minerva, aludiendo á que el PARTENÓN le estaba dedicado: latín, Parthënon; francés, Parthénon.

Reseña.—I. Templo el más grandioso y venerable de la antigua Atenas, situado en la Acrópolis. 2. Era un períptero dórico de 8 columnas de frente por 17 de lado, de 17 metros y 50 centímetros de proporción, que descansaban sobre tres gradas muy altas. Los pórticos eran dobles en las fachadas, de las cuales la principal miraba al Occidente. 3. Todo el templo era de blanco mármol pentélico, y medía 69 80 metros de largo, 36’16 de ancho, y 21’12 de alto. Su friso estaba dividido en 92 métopas, representando en los bajorrelieves el combate de los atenienses con los centauros. 4. El interior era de naves formadas por una doble columnata á dos órdenes sobrepuestas, formando la altura del edificio. 5. El PARTENÓN estaba consagrado á Minerva virgen (parthenes). sobrenombre de la buena diosa; y fué elevado, en tiempos de Pericles, por los arquitectos Ictino y Calícrates. Fidias ¡dió el dibujo de sus esculturas, ejecutando parte de ellas; y el resto, sus discípulos. 6. Este templo subsistía intacto en 1676. Los cristianos le habían convertido en iglesia, en 529; y los turcos, posteriormente, en mezquita. Fué casi destruido en 1687, en el bombardeo de Atenas por los venecianos á las órdenes de Morosini. Hoy sólo quedan de él unas 20 columnas con sus arquitrabes, y alguna parte de los muros. 7. En el museo Británico hay muchos restos del PARTENÓN. Los relieves son muy conocidos, porque se han hecho vaciados de ellos. 8. El carácter de sus esculturas se considera como el más perfecto en el arte, dominando en ellas la tranquilidad, y buscando asuntos y personajes ad hoc. Además, hay perfección entre el asunto y la manera de presentarle (clasicismo), y es imposible cambiar nada en ellas.

9. Hay, sin embargo, la tendencia á recordar lo antiguo, lo arcaico; pero sin sus defectos. Por esto su estilo se califica de sublime. 10. Esa tendencia representa la transición verificada al acabar las guerras del Peloponeso, en tiempo de Praxíteles, en que las obras son de mármol, bronce y materias costosas. Pruébalo el célebre Júpiter Olímpico, de tamaño colosal, cuya parte desnuda era de marfil; las ropas, de oro; el cetro, de metales preciosos; el trono, de cedro y de las mejores maderas; y los accesorios, de pedrería. Y aquí recordamos una frase de un célebre autor, que llama á tan famoso artista, sobrestante de Pericles, para las obras más grandes de la Grecia; porque, en efecto, se le atribuyen las esculturas de las métopas de la parte interior de las naos y las de un friso del PARTENÓN hecho en su tiempo. 11. De las citadas esculturas del PARTENÓN hay muchas en Europa, traidas por un inglés, que se las apropió, arrastrado por su amor al arte, ó por sus pasiones fanáticas, que también el arte inspira un amor que suele convertirse en fanatismo.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Partenón», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/partenon.