Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Ohm

tomo 5 · página 894 · ver la página del original

Ohm. Masculino. Física. Nombre de la unidad de resistencia, adoptado recientemente en el tecnicismo eléctrico. (Véase RESISTENCIA, en el Apéndice). Olózaga (SALUSTIANO). Célebre politico español, que nació en Logroño en 1803 y murió en 1874.

Reseña.—1. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, y, despues de haber recibido los grados de doctor y licenciado en derecho, en la universidad de Alcalá de Henares, volvió á establecerse en ella, donde se dedicó á los trabajos del foro. 2. Arrastrado desde sus primeros años por sus ideas liberales, empezó á distinguirse entre la fogosa juventud de aquellos dias, y, afiliado á una de las sociedades secretas, fué preso en 1831, como comprometido en una conspiracion, por el Gobierno de Fernando VII. 3. A los pocos meses consiguió evadirse y se refugió en Francia, donde permaneció hasta la muerte del rey. 4. Vuelto á España, no tardó en ser elegido diputado á Cortes, comenzando en ellas á desplegar aquella actividad casi febril que le ha conquistado tan alto renombre entre los oradores de nuestro Parlamento. OLÓZAGA fué en 1835 el orador hábil y lleno de recursos, que dirigió la oposicion contra el Ministerio Istúriz. 5. Al año siguiente, pasó á los bancos de la derecha, como diputado adicto al Ministerio Mendizábal; pero el motin de la Granja le volvió á llevar á la izquierda, convirtiéndose en el verdadero jefe de la oposicion. 6. En 1837 fué uno de los encargados de redactar la Constitucion que lleva aquella fecha, y á sus inimitables discursos y patrióticas observaciones se debió la restriccion del poder real, la organizacion del Senado, la supresion de los establecimientos monásticos, la reforma electoral, la abolicion del diezmo y el decreto de amnistía. 7. En 1838, disintiendo de la politica de Espartero, se negó á votar el provecto de acusacion contra los generales Narvaez y Córdova, lo que impulsó á aquél á alejarle de las luchas parlamentarias, enviándole á desempeñar la embajada de Paris, puesto en que se mantuvo desde 1840 y 1843. 8. Despues de la declaracion de mayoria de Isabel Il y de la caida del Ministerio Lopez, fué llamado de Paris para formar un nuevo Gabinete, que no pudo sostenerse por luchar con la abierta oposicion de las Cortes y con las secretas intrigas de una camarilla, dirigida por Narvaez. La entereza de carácter y la decision de OLÓZAGA no se desmintieron en aquella ocasion; y, trasladándose de noche á palacio, pidió la firma de la reina al pié del decreto de disolucion de las Córtes. 9. Su esperanza se vió defraudada; Isabel II se negó rotundamente á acceder á su peticion y no tuvo otro recurso que emprender la fuga hácia Portugal, miéntras que en la Cámara se pedia su fusilamiento, declarándole reo de alta traicion. 10. Del reino lusitano, poco hospitalario para él, pasó á Inglaterra, donde permaneció cuatro años; periodo en que la impotencia de los jefes de la oposicion contra la dictadura de Narvaez, hizo apreciar cuánto valian los talentos y altas dotes del hombre más temido de los moderados. 11. Elegido diputado por dos distritos en 1847, volvió creyendo poder utilizar la amnistia, que acababa de concederse á los emigrados; pero, apénas puesto el pié en territorio español, fué detenido por órden del Gobierno y encerrado en la fortaleza de Pamplona, de donde no tardó en ponérsele en libertad, pero para condenarle una vez más al destierro. 12. La agitacion popular obligó á la reina á llamarle nuevamente á España; y entónces ocupó un asiento en el Congreso al frente del partido progresista, siendo procesado y absuelto en los momentos de los sucesos ocurridos en Madrid en Marzo de 1848. 13. Despues de la revolucion de 1854, época hasta la cual vivió momentáneamente alejado de los negocios públicos, Espartero le devolvió su puesto de embajador en Paris, de donde volvió para tomar asiento en las Córtes. 14. En aquella famosa Constituyente, en que por vez primera se pronunció la palabra república, OLÓZACA defendió la conservacion de la monarquía, tomó asiento en las filas de los progresistas puros y fué uno de los miembros más activos en la comision nombrada para redactar el código fundamental de la monarquia. Entónces, no sólo votó con su partido todas las leyes liberales, sino que á veces, prestando su concurso á la misma extrema iquierda, se unió á Figueras, para apoyar su proyecto de la abolicion de los títulos de nobleza, y fué uno de los más calurosos defensores del voto de censura contra el Ministerio O’Donnell, en Julio de 1856. 15. La contrarrevolucion de aquella fecha relegó una vez más á un segundo término al hombre, que habia redactado dos Constituciones. 16. Un acto importantisimo le estaba reservado despues. El memorable banquete de los Campos Eliseos sirvió de teatro á su formidable oratoria; y en él, consejero y profeta al mismo tiempo; marcó á la dinastía los peligros de que se veia amenazada. El resultado de aquel banquete fué el retraimiento del partido progresista; y su consecuencia inevilable, la revolucion de Setiembre. 17. Al sobrevenir este acontecimiento, OLÓZAGA felicitó al nuevo Gobierno y le manifestó su adhesion; pero se negó á tomar parte en él. Sin embargo, no tardó en venir de Paris, donde se encontraba, y el pueblo de Madrid le recibió con sentido y profundo entusiasmo. 18. Despues de haber hecho pesar su influencia en las decisiones del Gobierno Provisional y de manifestar sus inclinaciones á la forma monárquica, aceptó de nuevo la embajada de Paris y marchó á su puesto, de donde le trajo su eleccion, como diputado de las Constituyentes de 1869. 19. Ocupando en ellas la presidencia de la comision constitucional, su palabra se dejó oir en aquel augusto recinto; sus consejos fueron escuchados una vez más; pero su época había pasado; la decadencia se marcaba ya en su magnifica oratoria; y, tal vez comprendiéndolo asi, volvió á marchar á su embajada. 20. Sus últimos dias no tienen nada que recuerden los brillantes periodos de sus primeros años en la politica; pero la muerte no tardó mucho en hacer que se olvidara su decadencia de entónces, para reverdecer los laureles de su larga carrera parlamentaria. Al morir, España entera lloró la pérdida de uno de los más fogosos y entusiastas oradores; con que se honra el presente siglo.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Ohm», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/ohm.