Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Océano

tomo 3 · página 995 · ver la página del original

Océano. Masculino. Geografía. El grande y dilatado mar que rodea toda la tierra. Divídese en cuatro partes principales, ú OcÉANOS particulares: el OCÉANO Atlántico, ó mar del Oeste; el OCÉANO Pacífico, ó mar del Sur; el OCÉANO hiperbóreo, ó mar del Norte, y el OCÉANO austral; los cuales se subdividen en otras partes menores, cuyos nombres se toman de las tierras que bañan. Metáfora. Se usa muchas veces para expresar las cosas que no puede ponderar la lengua por su grandeza ó inmensidad.

ETIMOLOGÍA. 1. Sanscrito de los vedas Acayãna, sobrenombre de Urita, «el que rodea al mundo, el que encierra las aguas de las nubes:» griego, κeavós (Oheanós); latin, Oc’anus; catalán, Océano; francés, Océan; italiano, Oceano. 2. Debe notarse que la à del sanscrito es o, o, en griego; así como la c se convierte en 4, según vemos en ãcu, rápido, que es el griego ohys, õhus.

OCÉANO. Oceanus: voz que en latín se empleaba, en estilo elevado, por mare, el mar, y que realmente designa el mar, pero bajo el punto de vista especial del mar cercado ó rodeado de tierra, esto es, como opuesto á lacus (lago), que es una porción de agua cercada ó rodeada de tierra. Por lo demás, Océano, Oceanus, en griego Oheanós, viene, según unos, de la voz hebraico-fenicia hog (círculo, cinto, ceñidor), ó, según otros, está compuesto de las dos voces griegas ohus, ohẽos, pronto, rápido, veloz, velozmente, y naõ, nairem, nadar, navegar, correr, fluir. Los hebreos dieron al OCÉANO el gran nombre colectivo de main (las aguas). (MONLAU.) PRELIMINARES Reseña.—1. Nombre común, bajo el cual se designa la inmensa masa de agua que forma los mares, cubre las tres cuartas partes de la superficie del globo y baña las costas de todos los continentes y de todas las islas. 2. A ccidentes.—El lecho del OCÉANO está cortado por llanuras, montañas, rocas y cavidades de una profundidad insondable; sus abismos se suponen iguales á las alturas de las cimas terrestres más elevadas.

3. Calidad y peso de las aguas.—La masa acuosa del OOÉANO es amarga, salada, y contiene muchas materias orgánicas y minerales en disolución. Tomando como profundidad media la cifra de 300 metros, dada por Humboldt, la sal común que aquellas aguas contienen se calcula en 3.051.342 millas cúbicas geográficas; el sulfato de sosa, en 633.644; el cloruro de magnesium, en 411.811, y las sales calcáreas, en 109.339. Si se admite con Laplace que la profundidad media del OCÉANO es de á á 5 millas, la masa de las substancias que contiene será diez veces más considerable. La salobridad de sus aguas es menos notable en los polos que bajo el ecuador, y menos todavía en la superficie que en el fondo. Su peso específico varía de 1,0269 á 1,0285. 4. Color de las aquas.—El color que presenta el OCÉANO es, por lo general, de un azul verdoso oscuro, más claro hacia las costas. Los diversos matices que va tomando en algunas partes, dependen exclusivamente de circunstancias de localidad, ó de fenómenos particulares. El tinte encarnado, verde y amarillo, proviene de la combinación ó disolución de algunas materias vegetales ó animales, ó de la naturaleza del fondo sobre que descansa; la brillante fosforescencia, llamada luz de mar, que algunas veces se advierte, se origina de la putrefacción de sus aguas, del rozamiento de sus partículas ó de la multitud de zoófitos y moluscos que flotan sobre ellas.

5. Temperatura.—La temperatura del OCÉANO es variable: la que se observa en la superficie es enteramente independiente de la atmósfera, entre los 27° de latitud meridional y los 27° de latitud septentrional. El máximum de calor de sus aguas ofrece una grande uniformidad en las regiones equinocciales: este máximum, según Humboldt, es de — 29° 3 centigrados. Hacia el 50° de latitud Norte, las orillas del OCÉANO se cubren de hielos; hacia los 60° se congelan los golfos y mares interiores; á los 70°, se encuentran frecuentes témpanos flotantes, que hacen peligrosa la navegación; y á los 80° permanece helado perpetuamente: la temperatura es de — 4° centígrados. Los rayos solares visibles no penetran más que hasta una profundidad de 226 metros. 6. Movimientos del OCÉANO.—Entre los diferentes movimientos que agitan el OCÉANO, se cuenta el de las mareas ú oscilaciones regulares y periódicas, que experimentan sus aguas por efecto de la atracción que ejercen sobre ellas los cuerpos celestes; particularmente, la luna y el sol. Las partes sujetas á estas mareas ofrecen, en veinticuatro horas, dos oscilaciones regulares, más ó menos violentas y de duración desigual. Por lo común, las aguas emplean seis horas en elevarse sobre la playa, y otras seis en retirarse. Las corrientes ó movimientos propios del OCÉANO tienen su causa en el mismo elemento que en él se agita. Estas corrientes son generales y particulares, y afectan regularmente ciertas extensiones de la masa líquida. La más notable es la equinoccial, que lleva las aguas del mar de Occidente á Oriente; sigue las dos lineas de los trópicos del continente africano hasta el continente americano, y de la costa occidental del Nuevo Mundo á la costa oriental del Asia. Detenida en su curso hacia el Oriente, la corriente equinoccial del OCÉANO Atlántico sigue la costa americana á lo largo del golfo de Méjico. Del gran banco de Bahama toma el nombre de Gulf-Stream hasta el banco de Terranova. De este punto vuelve de repente al Este y corre en dirección al archipiélago de las Azores, formando de este modo una contracorriente paralela á la primera, con la cual va á trocar sus aguas. Este mismo fenómeno se reproduce en el OCÉANO Pacífico. La corriente equinoccial parte de las costas de Chile, en dirección á las Filipinas, y refluye al Norte, á lo largo de la China, para volver á unirse á la corriente generadora, hacia la costa americana. Estas dos grandes corrientes envían además otras dos secundarias en las direcciones Norte y Mediodía de las costas del Antiguo y Nuevo Mundo. Al lado de la corriente de los trópicos, hay que colocar las corrientes polares, que van de Norte á Sur y de Sur á Norte, en ambos hemisferios, con una ligera declinación al Oriente. Estas corrientes, á las cuales se atribuye la presencia de los hielos flotantes, nasta bajo el 40 paraleio, cortan la corriente equinoccial casi en ángulo recto. 7. Fenómenos atmos féricos.— Los vientos constantes que, por lo general, llevan la misma dirección que las corrientes, en las zonas tropicales, se llaman alisios. Sobre los 28 ó 32° de latitud septentrional y meridional se hacen variables; á medida que se aproximan á las costas se extienden más al Sur y al Norte, sobre y bajo del ecuador, y algunas veces llegan hasta el 40° paralelo. Entre los vientos alisios del Norte y Mediodía de la línea ecuatorial, ofrece el mar una travesía en donde experimentan los navegantes calmas perpetuas, acompañadas de un calor sofocante, de relámpagos, truenos horribles y lluvias frecuentes, por lo que se ha dado á aquella región el nombre de mar de las Lluvias. Los pequeños vientos que se cruzan en aquellos parajes no son otra cosa que ráfagas súbitas de corta duración. Los Ilamados monzones por los navegantes, sólo reinan en el OCÉANO Indico: estos vientos periódicos de seis meses empiezan dentro de los 10° de latitud Norte y Sur, separándose enteramente de la dirección general de los alisios. Durante los seis meses restantes, sopla del Nordeste un vientecillo sumamente tranquilo y agradable. Entre los 2 y 12 de latitud septentrional y meridional, los vientos corren ordinariamente del Noroeste, en el invierno, y del Sudoeste en el estío. Estos fenómenos generales sufren algunas modificaciones, determinadas por la configuración y elevación de las costas. Así se observa que en el golfo de Bengala, por ejemplo, los monzones del Nordeste y Sudoeste son más débiles y variables que en el mar de Omán; en los parajes situados entre la China, Sumatra, el reino de Siam y el ecuador, su dirección constante es casi Norte y Sur. Aparte los vientos principales, hay otros muchos que ofrecen regularidades ordinarias, tales como las brisas de tierra y de mar y las de la mañana y tarde, que soplan constantemente hacia las playas de las islas y de los continentes de las regiones ecuatoriales, y, durante el verano, hasta las costas de la Noruega. En cuanto á los movimientos atmosféricos, llamados vientos variables, tienen lugar en todas las épocas del año, sin fijarse sobre ningún punto; duran algunos minutos, algunas horas, algunos días, y cesan súbitamente, sin que los preceda ni acompañe ningún fenómeno particular. DIVISIÓN DEL OCÉANO 8. La masa total de las aguas marinas que rodean el globo por todas partes, se divide en cinco grandes océanos: el Atlántico, el Pacífico, el Indico, el Glacial ártico y el Glacial antártico; los cuales vamos á bosquejar separadamente, por el mismo orden en que quedan enumerados. OCÉANO ATLÁNTICO 9. Se encuentra comprendido entre las costas de Europa y de Africa, al Oriente, y las de las dos Américas, al Occidente, al Norte y al Mediodía. 10. Límites.—Este vasto mar se halla determinado por los círculos polares, que forman su limite con el OCÉANO Glacial ártico y el OCÉANO Glacial antártico: una línea recta, trazada desde el cabo de Buena Esperanza, por 16° 3' de longitud Este, constituye su limite con el OCÉANO Indico; otra línea, trazada desde el cabo de Hornos hasta el círculo polar, por 69° 41' de longitud Oeste, determina su límite con el OCÉANO Pacífico. 11. Etiensión.—Evalúase esta en 6.600 kilómetros desde el estrecho de Gibraltar á la costa de la Florida, y en 3.200 desde Sierra Leona, en Africa, hasta el cabo de San Roque, en el Brasil. 12. Subdivisión.—Este OCÉANO se subdivide: en OCÉANO Atlántico septentrional, situado entre el círculo polar ártico y el trópico de Cáncer; en OCÉANO Atlántico equinoccial, entre los dos trópicos, y en OCÉANO Atlántico meridional, entre el Capricornio y el círculo polar antártico. 13. Costas.—Las de este OCÉANO en la Noruega aparecen generalmente escarpadas y como bordadas de multitud de islas, que hacen peligrosa la navegación. Las del mar Norte ó de

Alemania, desde el mar de Jutlandia hasta el paso de Calais, están sembradas de bancos de arena y son por lo común bajas, y en algunos parajes, como en Holanda, se hallan en situación inferior al nivel del mar. Las costas que se extienden á lo largo del continente africano, forman una salida desde Tánger al Cabo Verde, presentándose ya altas, acantiladas y cubiertas de mogotes, ya bajas, arenosas y sembradas de escollos. Desde el mencionado Cabo Verde, la costa se dirige bastante baja al Sudeste, hasta el cabo de las Palmas, elevándose en el punto denominado Sierra Leona. Las costas occidentales del Atlántico pertenecen todas á la América. La que se prolonga desde la embocadura del Orinoco á la de las Amazonas, sobre una longitud de 200 kilómetros al Mediodía, es baja y no ofrece más que pinares inundados constantemente durante las mareas altas. De este punto al cabo de San Agustín, distínguese, á lo largo de la costa del Brasil, una especie de malecón, formado por una larga serie de arrecifes. A partir de aquí, la costa del continente americano, que se dirigía de Noroeste á Sudeste, corre, del Nordeste al Sudoeste, hasta el cabo de Hornos, bastante baja todavía, frecuentemente arenisca y algunas veces pantanosa. Desde la embocadura del río de la Plata hasta el estrecho de Magallanes aparece medianamente elevada, y en los alrededores de este estrecho, sobre la costa de la Tierra de Fuego, presenta escarpaduras considerables. 14. Golfos, mares y bah́as.—Desde las islas de Quessant hasta el cabo de Finisterre, forma el A tlántico el golfo de Gascuña; entre la punta de las Palmas y el cabo Negro se abre el de Guinea, cuya costa se ve con frecuencia inundada, y de la punta de la Florida á la embocadura del Orinoco se extienden el golfo de Méjico y el mar de las Antillas. Desde la península de Arcadia hasta la expresada punta de la Florida, la costa, generalmente baja, ofrece la hermosa bahía de Chesapeake, la mayor de los Estados Unidos. 15. Islas y penínsulas.—Entre el A tlántico, al Este, el bajo Canadá, al Sur, el mar de Hudson, al Oeste, y el estrecho de igual nombre, al Norte, aparece la peninsula del Labrador, bordada de rocas escarpadísimas; en la extremidad de su costa, la grande isla de Terranova, situada á la entrada del golfo de San Lorenzo, y al Mediodía de éste, las islas de Anticosti y cabo Bretón y la península de la Arcadia. 16. Estrechos y comunicaciones.—Al Mediodía de la Noruega, forma el A tlántico el Skager-Rak, brazo de mar que constituye la entrada del Cattegat: por este estrecho penetra el OCÉANO en el Báltico; por el paso de Calais, en el canal de la Mancha. Entre la punta meridional de Europa y la septentrional de Africa, se comunica con el Mediterráneo, por el estrecho de Gibraltar; hacia su límite con el OCÉANO Glacial ártico, entra en el mar de Baffin por el estrecho de Davis, baña al Oeste las grandes islas del Norte de América y se interna en el mar de Hudson por varios estrechos; y entre la Tierra de Fuego y la de los Estados, forma el estrecho de La Maire, por donde confunde sus aguas con las del OCÉANO Pacífico. El OCÉANO de que hablamos, es el majestuoso mar que baña nuestras costas meridionales entre los cabos de San Vicente y de Trafalgar. En dichas costas nótase el fenómeno de haber avanzado algunos centenares de metros en el transcurso de algunos años. Es posible que después se indique un movimiento de retirada. 17. Profundidad del A tlántico.—En algunos parajes, la profundidad de las aguas de este OCÉANO es de alguna consideración, variando entre 1.800 y 3.600 metros. 18. Fenómenos físicos.—En la parte austral y desde el 6° paralelo cubren los hielos la superficie del Atlántico, en tanto que, en la septentrional, no se los encuentra ordinariamente, aun bajo la misma latitud, más que en los estrechos. Entre los 11 y 30° paralelos Norte, y hacia el 32° de longitud occidental, aparecen flotando sobre las aguas numerosas capas de hierbas marinas ó fucas de 30 á 36 centímetros de espesor, las cuales han dado á aquella parte del OCÉANO el nombre de mar de las Fucas (fucaceas). 19. Reseña histórica.— El nombre de Atlántico no llegó á designar en su origen más que la parte del OCÉANO que baña las costas del Africa, bordadas por las ramificaciones del Atlas, desde el estrecho de Gibraltar hasta el cabo Noun. Los cartagineses fueron los primeros navegantes que cruzaron aquellas aguas; bajo las órdenes de uno de sus almirantes, Hannón, hicieron un viaje de reconocimiento y suministraron á Hesiodo sus datos sobre el OCÉANO A tlántico. Por los años de 639 antes de Jesucristo, un griego llamado Colœus, de Samos, franqueó las Columnas de Hércules; y el historiador Polibio exploró las mismas costas que Hannón había recorrido aterrmente. Pretente Herodoto que los fenicios habían dado la vuelta al Africa y encontrado la comunicación del mar de las Indias con el A tlántico. Sea de esto lo que fuere, lo cierto es que aquella ruta permaneció largo tiempo ignorada y que la gloria de haber descubierto la comunicación entre ambos OCÉANOS pertenece por completo á los valerosos. portugueses. Uno de sus almirantes, Bartolomé Díaz, dobló el cabo de Buena Esperanza en 1486; Colón descubrió, en 1492, la parte oriental de la América, y en 1497, completó Vasco de Gama los descubrimientos de Díaz y navegó en todas direcciones por el mar de las Indias. En 1520, notó Magallanes la comunicación del A tlántico con el grande OCÉANO Pacífico por el estrecho de este mismo nombre; y, finalmente, en 1616, Le Maire y Schouten pasaron por entre la Tierra de Fuego y la de los Estados. En la actualidad, la navegación por este OCÉANO está considerada como una de las más fáciles. Entre la Inglaterra y Nueva York se ha establecido una linea telegráfica por el Atlántico, cuyo lecho se presenta llano y unido en toda la extensión que recorre el hilo eléctrico. La vía que se ha elegido, se halla completamente fuera de los limites de la gran corriente llamada Gulf-Stream, y ofrece, salvo algunos trechos poco considerables, una línea de perfecta calma. En un minuto se transmiten, de Europa á América y recíprocamente, hasta 20 palabras. OCÉANO PACÍFICO, LLAMADO TAMBIÉN GRANDE OCÉANO Ó MAR DEL SUR 20. Forma la mayor parte del OCÉANO y se extiende, de Norte á Mediodía, desde el círculo polar ártico hasta el antártico. 21. Limites.—Al Oriente baña todas las costas de América y su límite; hacia el OCÉANO A tlántico está determinado por una línea recta, trazada desde el cabo de Hornos al círculo polar antártico. Al Noroeste, se encuentra limitado por el Asia; al Oeste, por una parte del mismo continente, las islas de la Sonda, la Nueva Holanda y la Tierra de Van Diemen, y al Sudoeste, el 145° meridiano oriental marca su separación del OCEANO Indico. 22. Subdivisión.—El OCÉANO Pacífico se divide en tres grandes partes, denominadas: Grande OCÉANO boreal, entre el círculo polar ártico y el trópico de Cáncer; Grande OCÉANO equinoccial, entre los dos trópicos; (Grande OCÉANO austral, entre el trópico de Capricornio y el círculo polar antártico. 23. Extensión.—La superficie del Pacífico es sumamente estrecha en su parte septentrional, entre la Rusia asiática y la Rusia americana, é inmensamente ancha hacia el ecuador. Un poco al Norte de este círculo, desde el fondo del golfo de Siam á la bahía de Panamá, presenta una extensión de 18.200 kilómetros; más al Sur, entre la hmerrca merrional y ra Australra, 11.880; y desde el Norte al Mediodía, 24. Costas.—Las de este OCÉANO aparecen casi completamente erizadas de altísimas montañas de granito. Sus aguas se hallan circunscritas por los Andes, al Este; por las montañas Peñascosas (rocky-mountains), al Nordeste; por la cadena de Stanovoi ó Iablonoi, al Noroeste, y por las ramificaciones de Chanan-Alyny, el Pé-Ling, los Tang-Ling, las montañas de An-Nam, las de Siam y las Azules, en la Nueva Holanda, al Oeste. Todas estas cadenas se elevan sobre las orillas de este OCÉANO determinando el contorno de sus costas. 25. Islas y archipiélagos. — Las

aguas del Pacífico rodean las islas que, bajo el nombre de Oceanía, constituyen la quinta parte del mundo. Sus numerosos archipiélagos ofrecen, ya largas cadenas de islas, ya grupos circulares, con innumerables escollos y bancos; distinguiéndose entre estos últimos multitud de arrecifes de coral, que hacen la navegación peligrosísima. 26. Mares, gol fos y bahías.—Las costas occidentales del OCÉANO Pacífico aparecen casi completamente cortadas por profundas hondonadas, excepción hecha de las de la Nueva Holanda, tomando aquél las denominaciones de mar de las Molucas, de Célebes, de Java y de la Sonda, en los alrededores de las islas de estos nombres, y el de mar de la China entre el archipiélago asiático y la costa de Asia; formando en este punto los golfos de Siam y de Tonkín, entre los que se encuentra la embocadura del Meinam. A lo largo de la costa oriental del Asia y de las grandes islas, que de Norte á Mediodía se desarrollan frente á esta región, forma una serie de mediterráneos, cuales son: el mar de Behring ó concha del Norte, que, cerrada al Sur por las islas Aleutianas, baña la Siberia y la Rusia americana, en donde forma la bahía de Brístol, la entrada de Cook, la rada del principe William y el golfo de Georgia; el mar de Ochostk ú Okhostsk, separado del anterior por la península de Kamtchatka, el cual toma, al Nordeste, el nombre de golfo de Penjinsk; el mar del Japón, cuya parte septentrional toma el nombre de Mancha de Tartaria al Occidente de la isla Saghalién. Las costas orientales presentan también algunas hondonadas notables. En las playas de los Estados Unidos se halla el golfo de Columbia; en las de Méjico, el de la California, cerrado al Oeste por la extensa península de su nombre y el golfo de Tehuantepec. En la costa de Guatemala se distinguen el golfo de Salinas y la bahía de Panamá, que, con el mar de las Antillas, forman el istmo de su nombre; en la del ecuador, el de Guayaquil, y en las costas meridionales de la América el de Guaiteca, á cuya entrada se encuentra la isla de Chiloe. 27. Estrechos y comunicaciones.—El OCÉANO Pacífico se comunica: al Norte, con el OCÉANO Glacial ártico, por el estrecho de Behring; al Mediodía, con el OCÉANO Atlántico, por el estrecho de Magallanes, entre la Tierra de Fuego y la Patagonia, y con el mar de Okhotsk por los estrechos que separan las islas Kuriles. Finalmente, por el estrecho de Formosa, que el OCÉANO Pacífico forma entre la isla de aquella denominación y la costa Sudoeste de la China, va el mar de este mismo nombre á unirse con el mar oriental; y por el de Corea, júntase este último con el del Japón, entre las islas así llamadas y el imperio chino. 28. Altura de las aquas.—La superficie del OCÉANO Pacífico, según cálculo de Humboldt, se eleva tres metros sobre el nivel del mar de las Antillas; pero esta diferencia quedó reducida á un metro después de la nivelación que, por iniciativa de Bolívar, se llevó á cabo en 1828-29. 29. Corrientes y temperatura.—En el OCÉANO que nos ocupa, se ha observado una corriente que se dirige al Norte y al Este de la costa del Asia, la cual parece coincidir con la del Atlántico. La temperatura de sus aguas es en todas partes más elevada que la de la atmósfera. 30. Denominaciones.—Este OCÉANO fué bautizado con el nombre de mar del Sud por los primeros navegantes que, para descubrirle, tuvieron que cruzar, de Norte á Mediodía, el istmo de Darién; más tarde le dió Magallanes el de mar Pacifico, visto el tiempo bonancible y facilidad suma con que llevó á término su larga travesía desde América á las islas Malayas; recibiendo últimamente el de Grande OCÉANO con motivo de su considerable extensión. 31. Reseña histórica.—Los griegos y los romanos no llegaron á tener noticia de este OCÉANO. Los portugueses fueron los primeros que, en el siglo XV, penetraron por él hasta en la parte más oriental del archipiélago asiático. Vasco de Balboa lo descubrió, en 1513, desde la cima de una de las montañas del itsmo de Panamá. En 1521 le recorrió Magallanes de Occidente á Oriente; y hacia fines de este mismo siglo, Francisco Drake buscó en vano, por la costa de la América septentrional, una comunicación entre este OCÉANO y el Atlántico. En 1642 visitó Tasman toda la parte meridional; en el siglo xvin le recorrieron, en diversas direcciones, Behring, Ansou, Byron, Bougainville, Cook, Furneaux, Marchand, Vancouver y La Pérouse; y en el siglo actual ha sido explorado por Entrecasteaux, Luis de Freycinet, Krusenstern y Duperrey. OCÉANO ÍNDICO, Ó MAR DE LAS INDIAS, LLAMACO AST ALUDIENDO Á SU POSICIÓN HACIA LAS INDIAS ORIENTALES. 32. Límites.—Se encuentra entre el Asia, al Norte; el Africa y el Atlántico, al Oeste; las islas de la Sonda, la Nueva Holanda y el Pacífico, al Este, y el OCÉANO Glacial antártico al Sur, separado de este último por el círculo polar del mismo nombre. Una linea trazada desde el cabo de Buena Esperanza por 19° 6' de longitud oriental, y otra desde la extremidad meridional de la Tierra de Van Diemen por 145° de longitud Este, sobre el círculo polar, determinan las separaciones con el Atlántico y el Grande OCÉANO. 33. Extensión.—Tiene 9.600 kilómetros de Norte á Mediodía; 8.800 desde el cabo de Buena Esperanza á la Tierra de Van-Diemen, y 4.800 desde la costa de Aján á la extremidad Noroeste de la isla de Sumatra. 34. Subdivisión.—El OCÉANO Indico se subdivide: en OCÉANO Indico equinoccial, al Norte del trópico de Capricornio, y en OCÉANO Indico austral, al Mediodía de este mismo trópico. 35. Pentnsulas é islas.—El Asia proyecta en el mar de las Indias dos vastas penínsulas: la Arabia y el Indostúz, separadas la una de la otra por el mar de Omán, mientras que los golfos de Kotch y de Cambaye forman, en la costa Oeste del Indostán, la de Gudjerate. Entre Madagascar y Ceilán se distingue multitud de islas diseminadas en este OCÉANO. 36. Mares, golfos, canales y bahías. —La península de Arabia está bañada al Nordeste y Sudoeste por el golfo Pérsico y el mar Rojo; en la costa occidental del Indostán, se abren los de Kotch y de Cambaye, anteriormente expresados, y entre el Indostán y la Indo-China, se extiende el gran golfo de Bengala, el cual forma, al Occidente, el de Martabán. Entre la costa Sudeste de Africa y la isla de Madagascar, se ve el gran canal de Mozambique, y en su extremidad Sudoeste la bahía de Lorenzo Márquez. 37. Estrechos y comunicaciones.—El golfo Pérsico y el mar Rojo, arriba mencionados, se comunican con el OCÉANO Indico: el primero, por el estrecho de Ormuz; el segundo, por el de Bab-el-Mandeb. Al Sudeste de la ya citada península de Gudjerate, se hallan los estrechos de Manaar y de Palk, que separan la isla de Ceilán del continente asiático. Por el estrecho de Malaca, encerrado entre esta península y la isla de Sumatra, va el OCÉANO Indico á unirse con el del Pacífico; y por el estrecho de la Sonda, que separa á Sumatra de Java, con el mar de este mismo nombre. 38. Escollos.—Numerosas rocas y bancos de coral hacen peligrosísima la navegación por algunos puntos de este OCÉANO. 39. Reseña histórica.—Los antiguos no conocieron sino imperfectamente el mar de las Indias, cuya parte septentrional fué designada por ellos con los nombres de mar Eritreo ó mar Indico.

Nearco, almirante del gran Alejandro, lo visitó por los años 329 antes de nuestra era; Patrocles, almirante de Seleuco Nicátor, lo recorrió er parté; y ro Por reconocrò; ex el siglo xin, las islas Nicobar y Andamán, y las costas de la India y de la Persia. El descubrimiento del cabo de Buena Esperanza, en 1486, dió á conocer la existencia de una comunicación entre este OCÉANO y el Atlántico. En 1497, exploró Vasco de Gama el mar de las Indias, á quien siguieron después varios navegantes. Entre ellos, los que más avanzaron hacía el Mediodía fueron Kerguelén y Cook. Este último llegó hasta el 67° paralelo. OCÉANO GLACIAL ÁRTICO 40. Llámase también OCÉANO Glacial boreal ó mar Glacial, y está com

prendido en el círculo polar de su nombre. 41. Límites.—Se encuentra ceñido por las costas septentrionales del antiguo y nuevo continente. El círculo polar determina la linea de demarcación entre este OCÉANO y el Atlántico. Al Norte se ignoran completamente sus límites. 42. Extensión.—Se evalúa en 7.200 kilómetros, desde el extremo Oriente del cabo Helado, por 70° 25' de latitud Norte y 163° 15' de longitud Oeste, hasta la costa oriental de la Groenlandia, por 36° 45' de longitud occidental. 43. Penínsulas, islas, costas y playas.—Las aguas del OCÉANO Glacial ártico bañan, en Europa, la Noruega y la Rusia. Las costas de la primera se presentan escarpadísimas, cortadas, cubiertas de rocas y bordadas de innumerables islas; las de la segunda, menos elevadas y con escotaduras formadas por el mar Blanco y el golfo de Tchesk. Entre las embocaduras del Lena y del Kolima, la costa, generalmente baja, aparece también como sembrada de islas. En las costas de Europa se encuentran las de Vaigatz Kalgouev; en las de Asia, la Nueva Siberia; y al Oriente de la Groenlandia, el archipiélago de Spitzberg y la isla de Juan Mayen. Al Norte de la Nueva Bretaña, hay otra infinidad de tierras aun desconocidas, pertenecientes también al mar Glacial. La mayor de las islas que este OCÉANO contiene es la Nueva Zembla; las dos más considerables, después de ésta, la de Bathurst y la Tierra de Melville. Algunos puntos de las costas de la Siberia no han podido todavía reconocerse del todo por impedirlo los grandes hielos, que obstruyen las aguas, y las densas nieblas, que oscurecen la atmósfera. Las playas del OCÉANO Glacial ártico son áridas y tristes; particularmente, en Groenlandia y la Siberia. Sin embargo, en esta última parte, hacia el Oriente del Kolima, se encuentran vastisimas selvas, frecuentadas por los rengíferos, zorros, carneros salvajes, osos blancos y marmotas silbantes. 44. Mares, golfos, bahtas y cabos.— El mar Glacial, que baña todo el litoral Norte del Asia, forma: en Europa, el mar Blanco y el de Kara; en América, el Polar y el Baffín. Al Norte de la Rusia americana cruza este OCÉANO el golfo de Kotzebue, y al Norte de la Nueva Zembla, el del Coronamiento del rey Jorge IV, parte del mar Polar. En la costa de la Siberia ofrece: la bahía de Khatanga, el golfo de Borthaia, junto al archipiélago de Liaikhow, el de Taimurshaia ó Taimorsku, el de Obi y el de Jenessei. Al Nordeste de este último, el continente asiático proyecta el cabo más septentrional del mundo: el Severo Vostotchnoi. 45. Corrientes y pescados.—El flujo y reflujo son poco sensibles en este OCÉANO; sus corrientes, muy irregulares. Las ballenas, los cachalotes, los arenques y los narvales (especie de cetáceos con un cuerno muy largo y retorcido en espiral hacia la frente), figuran entre los pescados más conocidos de esta parte del mar Glacial. Los parajes en donde se encuentran las ballenas en mayor número son generalmente bajo el 78° ó 79° de latitud septentrional, y desde el 72° al 81°. 46. Estrechos y comunicaciones.—El OCÉANO Glacial ártico se comunica con el Pacífico por el estrecho de Behring, entre el Kamtchatka y la América rusa, y con el Atlántico por el de Davis. Al Nordeste de la embocadura del Petchora, forma el estrecho de Vaigatz, entre la isla de este nombre, vecina del continente, y la Nueva Zembla. Al Sudeste de esta vasta región es donde toma la denominación de mar de Kara. 47. Hielos, sus límites, su forma, su diámetro, su altura y profundidad.— Según el navegante Scoresby, la parte de mar comprendida entre la Islandia y la Groenlandia se vió en otro tiempo libre de hielos, lo cual hubo de facilitar el considerable comercio que, por espacio de cuatrocientos años, se vino haciendo entre ambos países. De pronto, los hielos del círculo polar, traspasando los límites ordinarios, fueron extendiéndose á lo largo de la tierra hasta el cabo Farewell, en la Groenlandia, cuya costa no ha podido ser abordada después. El mismo navegante establece así el limite de los hielos: «Estos parten del cabo de Farewell hacia la Islandia, suben hasta la isla de Juan Mayen y cortan el segundo meridiano occidental, bajo el 72° de latitud Norte; hacia el 10° de longitud oriental, toman de nuevo súbitamente la dirección Norte y envuelven la isla Cherry, el Spitzberg, la Nueva Zembla, las costas septentrionales de la Siberia, las de la Rusia americana, las diversas tierras situadas al Norte de la Nueva Bretaña y la mayor parte de la Groenlandia. En ciertos años, los hielos no descienden bajo de los 80° de latitud septentrional; en otros, forman la bahia de los buques balleneros, que rodea la isla Cherry 2 ó 3° al Norte. Cuando sucede que, en el fondo de esta bahía, la bankice ó banco de hielo llega á ser tan compacto y resistente que impide á los buques avanzar en dirección de Spitzberg, se dice que la estación está cerrada; cuando, por el contrario, ofrece un canal de 80 á 200 kilómetros de ancho, entre el hielo y la tierra, se dice que la estación está abierta. La línea exterior de los hielos aparece diversamente dentada ó festoneada á manera de dientes, y muy pocas veces recta y uniforme, formando con frecuencia vastas bahías y aun mares. Sin embargo, ninguna, excepto la bahía de los buques balleneros, ofrece una posición fija. Las masas de hielo más enormes tienen su origen ordinariamente en las hendiduras de los hielos más septentrionales. Aquellos dilatadísimos campos de hielo miden con frecuencia hasta á kilómetros de diámetro: la superficie aparece constituyendo montañas de 300 á 400 metros de elevación, cuya profundidad en el mar se supone de 3 á 4.000 metros.» 48. Reseña histórica.—Los antiguos geógrafos Eratóstenes y Estrabón suponían la existencia del OCÉANO Glacial ártico, al cual designaban con los nombres de OCÉANO septentrional, OCÉANO escítico, OCÉANO hiperbóreo y mar Perezoso, al que suponían aún en comunicación con el mar Caspiano y el golfo Codán ó mar Báltico. Este inmenso OCÉANO quedó por mucho tiempo inexplorado. El grupo de islas denominado de Spitzberg, créese que fué descubierto por Hugo Willougby en 1553. Los holandeses Barentz y Heemskerk avanzaron, en su viaje de reconocimiento, hasta bajo el 80° 11 de latitud Norte, en 1596; el inglés Hudson, hasta el 80° 23", en 1607; el ruso Tchitchazov, hasta el 80° 21', en 1773. Algunos periódicos antiguos pretenden que el capitán Wyat llegó, en 1786, hasta el 89° de latitud septentrional. La Nueva Siberia fué descubierta en 1773 por unos cazadores del comerciante Liakhov, y en 1827, el capitán inglés Parry consiguió avanzar hasta los 82° 35' 35". En 1853, el intrépido sir John Franklin, comandante del Erebus y del Terror, dejó su vida y sus bienes en aquellos helados mares, investigando el paso del Noroeste, en cuyos parajes alcanzó luego igual suerte el desdichado lugarteniente francés Bellot, que habia ido en su busca. El más notable de los descubrimientos realizados posteriormente es el del mar Polar, por el doctor Kane, al Norte de la Groenlandia. De 1850 á 1855, según M. Osbone, el capitán Mac Clure logró, por último, encontrar el famoso paso del Noroeste, en cuya busca tantos célebres navegantes habían perecido. OCÉANO GLACIAL ANTÁRTICO 49. Desígnase bajo esta denominación las aguas comprendidas entre el círculo polar y el polo del mismo nombre. Este OCÉANO no ha sido explorado todavía, porque los hielos que en él se encuentran han impedido hasta aquí el paso á los navegantes.

Reseña.— Extensión. I. Según cálculos de Balli, la masa de agua que forma los mares y que se designa con el nombre común de OCÉANO, comprende quinientos ochenta millones, ciento cuarenta y un mil kilómetros cuadrados (580.141.000). 2. Su mayor parte se encuentra en el hemisferio meridional. 3. Por consiguiente, el Océano es el mayor de todos los portentos de la tierra.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Océano», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/oceano.