Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Moneda

tomo 3 · página 805 · ver la página del original

Moneda. Femenino. Signo representativo del precio de las cosas para hacer efectivos los contratos y cambios. I Pieza de oro, plata ó cobre, regularmente en figura redonda, acuñada con el busto ó sello del soberano ó del Gobierno que tiene el derecho de fabricarla. I Familiar. El dinero.)

AMONEDADA. El dinero efectivo. I co RRIENTE. La legal y usual. ] CORTADA. La que no tiene cordoncillo. [ DE so PLILLO. Moneda de cobre, de corto valor, que hubo en Castilla en tiempo de Felipe IV con la cara de este rey. DE VELLÓN. La de cobre. ] FORERA.

Anticuado. Tributo que se pagaba al rey de siete en siete años en reconocimiento del señorío real. IMAGINARIA. La que no ha existido ó no existe ya, y sin embargo se usa para algunos contratos y cambios, como el ducado de plata. I JAQUESA. La que se elaboró antiguamente en Jaca y los reyes de Aragón juraban mantenerla, y no labrar otra de distinto cuño ni ley. En la una parte tenía la efigie del rey, y en la otra, una cruz patriarcal. Llamóse después MONEDA JAQUESA, á toda la del cuño de Aragón de ley y peso, y se pone por fórmula en todas las escrituras públicas, con pena de nulidad en su defecto.

MENUDA. MONEDASUELTA. I METÁLICA. Se llama la misma MONEDA en especie para distinguirla de los pagos hechos con papel representativo de valor.

OBSIDIONAL. Entre los romanos era la MONEDA que se batia en alguna plaza sitiada, y corría sólo durante el sitio.

SONANTE. MONEDA METÁLICA. I SUELTA. El conjunto de varias MONEDAS chicas, como pesetas, cuartos, etc. I ALTERAR LA MONEDA. Frase. Subirla ó bajarla de su valor, peso ó ley. I BATIR MONEDA.

Frase. Fabricarla y acuñarla; derecho que corresponde únicamente á los reyes, repúblicas y principes soberanos. I BUENA MONEDA. La de oro ó plata, y así se dice que pagaron en BUENA MONEDA. I CORRER LA MONEDA.

Frase. Pasar sin dificultad en el comercio. I Haber abundancia de dinero en el público. I LABRAR MONEDA.

Frase. Batirla y acuñarla. Dícese de los que la fabrican, pero más frecuentemente de los que la mandan hacer. NO HACEMOS MONEDA FALSA. Expresión de que usan algunos para manifestar á otros que no hay inconveniente en que oigan lo que están tratando. [PAGAR EN BUENA MONEDA. Frase metafórica. Dar entera satisfacción en cualquier materia. PAGAR EN LA MISMA MONEDA. Frase metafórica. Ejecutar alguna acción por correspondencia ó venganza de otra semejante. ¿POR QUÉ VA LA VIEJA Á LA CASA DE LA MONEDA? POR LO QUE SE LE PEGA. Refrán para denotar que la frecuencia con que alguno concurre á una casa, más que de amistad ó cariño, nace por lo regular de la utilidad que espera.

ETIMOLOGÍA. Latín mònẽta, del verbo mônère, avisar, advertir; porque la moneda advierte, enseña ó hace conocer su valor y el nombre del que la ha mandado acuñar. (MORERI.) 1. La etimología es verdadera; la interpretación es inexacta. La MONEDA se fabricaba, entre los antiguos romanos, en el templo de Júpiter Moneta; de donde se llamó mònẽta el metal acuñado. 2. Mônẽta es también el sobrenombre de Mnemosina, madre de las musas; así como Juno por haber advertido á los romanos que sacrificasen una marrana preñada, á fin de libertarse de un terremoto.

Derivación.—Latín mònere, adverrir, amonestar; mònitus, advertido; monẽta, sobrenombre de Júpiter y moneda, porque en su templo se fabricaba: italiano, moneta; francés del siglo xII, monoie; moderno, monnaie; provenzal y catalán, moneda; portugués, moeda; walón, manoie. Reseña histórica.—1. Los indios y los pueblos bárbaros del Norte adoptaron, como MONEDAS, conchas, frutas y pieles. 2. En tiempos de César, los pueblos de la Gran Bretaña se servían de anillos de hierro y placas de metal. 3. La mayor parte de las naciones empleó para la MONEDA el oro y la plata. Después se le dió un peso determinado; y luego, á fin de prevenir el fraude en las transacciones, se imaginaron las piezas de MONEDA, propiamente dicha, pesadas de antemano y marcadas con ciertos signos. Los griegos se atribuian su invención. 4. La MONEDA de plata que se conoce, como más antigua, fué batida, en el siglo vIiI antes de Jesucristo en la isla de Egira, por Fedón de Argos. 5. Las primeras piezas de oro atribuidas á los reyes de Lidia, se denominan criseidas. 6. Darío I, hijo de Histaspe, las hizo batir también y se llaman dáricas. 7. La MONEDA de oro no circuló por mucho tiempo, más que en Asia; en unas cuantas ciudades griegas, Atenas, Tebas, Panticapea, se batieron algunas sbiteras. 8. Estas piezas se multiplicaron cuando Filipo, padre de Alejandro el Grande, explotó las minas del monte Pangeo; se llamaron filipos. 9. En el campo de las MONEDAS griegas, hay un campo accesorio, independiente del principal, para designar el magistrado que presidió su fabricación, ó el taller monetario de donde salieron. 10. Cada Estado tenía en sus monedas un signo particular: Delfos, un delfín; Atenas, una cigarra; los beocios, un Baco; los rodios, un sol; Esparta, un escudo. Esta última ciudad nunca tuvo más que MONEDA de hierro. 11. Los romanos usaron al principio, para sus cambios, lingotes de cobre, valuados y pesados para cada transacción, ó monedas extranjeras. 12. Numa las hizo fabricar de bronce. Pesaban una libra y se llamaban as, del nombre de su materia (es, bronce). 13. Se conjetura que la primera MONEDA de plata se acuñó en tiempo de los tres últimos reyes; y principalmente, bajo Servio Tulio. Se llamaba dinero (denärìus) y valía diez ases. Se le fraccionó en medio y en cuarto, de donde proceden las dos piezas llamadas quinario y sestercio; esta última fué la MONEDA de cuenta más corriente. 14. En vez de una cabeza de Jano, con una proa de galera en el reverso, se puso un carnero ó un buey (pècũna, de pècus); y posteriormente, una mujer armada, imagen de Roma, con una biga ó una cuadriga en el reverso. 15. No se fabricó MONEDA de oro hasta el año 547 de la ciudad. Se llamaban escrúpulos; valían veinte, cuarenta ó sesenta sestercios; y á veces, más, pero entonces no se marcaban y se daban al peso. 16. En el año 700 6 703, se principió á acuñar MONEDA de oro regular, llamada nummus aureus, dinero de oro, ó solamente aureus. 17. En la Edad media, la facultad de batir MONEDA, derecho inherente á los soberanos, no les perteneció exclusivamente. 18. Merecen recomendarse acerca dé este asunto las siguientes obras: Germán Garnier, Histoire de la monnaie depuis les temps de la plus haute antiquité jusqu’au temps de Charlemagne; Letronne, Considerations générales sur l’evaluation des monnaies grecques et romaines; Leblanc, Traité historique des monnaies de France; Dureau de la Malle, Economie politique des romaines, y A. Barthélemy, Manuel de numismatique moderne.

la historia de «moneda», de obra en obra →

abrir en el lector · buscarla en todos los diccionarios · los datos de la obra

El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Moneda», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/moneda.