Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Málaga

tomo 3 · página 589 · ver la página del original

Málaga. Femenino. Geografía. Provincia de Andalucía, una de las cuatro que constituían el antiguo reino de Granada: está considerada como de primera clase, en lo civil y admi

nistrativo; es tercio naval del departamento marítimo de Cádiz, y pertenece, en lo eclesiástico, á la diócesis de MÁLAGA, Córdoba y Sevilla, y en lo jurídico y militar, á la audiencia y capitanía general de Granada. 1. Situación astronómica.—Se encuentra situada en la costa del Mediterráneo, entre los 36° 17-37° 18 de latitud septentrional y 0° 8-1° 43' de longitud occidental del meridiano de Madrid.

2. Limites. — Esta provincia, en virtud de la última división decretada en Noviembre de 1833, confina: al Norte, con las de Sevilla y Córdoba; al Este, con la de Granada; al Sur, con el Mediterráneo, y al Oeste, con la provincia de Cádiz.

3. Extensión.—Tiene ésta 77 kilómetros, de Norte á Mediodía, contados desde la villa de Alameda á la torre de Calahonda; 99, de Oriente á Occidente, desde Maro á Montejaque, y 7.312 cuadrados de superficie.

4. Población.—Componen esta provincia once partidos judiciales (A lora, Anteguera, Archidona, Campillos, Coín, Gaucín, MÁLAGA, Marbella, Ronda, Torrox y Vélez-Málaga), subdivididos en 103 ayuntamientos, que comprenden 233 poblaciones y 523.915 habitantes.

5. Clima. —Situada esta hermosa comarca á orillas de un mar tranquilo, combatida generalmente por vientos templados; rodeada, por el Norte y el Oriente, de montes de viñedos, y por el Occidente, de una feracísima vega; el clima que sus naturales disfrutan es, por lo común, extremadamente sano, y uno de los más benignos de España. El termómetro fluctúa entre los 8 y 27° sobre O de la escala Reaumur. Las alteraciones de, la salud coinciden, por lo regular, con los cambios de las estaciones.

6. Costa.—Lo que corresponde á esta provincia, mide sobre 149 kilómetros de longitud, desde el cabo Sardina hasta la punta de Cerro Redondo, en cuyo espacio existen 48 torres y I1 castillos de origen árabe. A 2 "/, millas al Norte del referido cabo, se encuentra el castillo de la Sabinilla, y enfrente de éste, un excelente fondeadero para los vientos del Sudoeste, al Noroeste. Distante 3 kilómetros al Norte del mencionado castillo, se distinguen la torre del Salto de la Mora, cercada de piedras: y al Mediodía, una baja grande, cubierta en pleamar con rompiente. Entre las puntas de la Doncella y de Múrmoles hay otro fondeadero muy á propósito para embarcaciones pequeñas, con abrigo de los vientos del cuarto cuadrante. Desde la torre de A lbelerin hasta la punta de Europa, se puede fondear en cualquiera parte, con los vientos del Oeste y Noroeste, á una milla de la costa. Hacia el Norte de la torre del Saladillo se ve un montecito notable, con una fortaleza arruinada, denominada de Montemayor; á 6 1/, millas de la torre de Banos, el castillo de San Luis y la ciudad de MÁLA Marbella; al Norte de Torre-Ladrones, la de Calahonda, próxima á una punta rasa, y entre éstas, una casa fuerte y dos arroyuelos, ocupando el fondo de una pequeña ensenada que forma la costa. Al Norte de la torre de Cala de Burra, está el castillo de Fuengirola, situado sobre la cumbre de un montecito, en cuya falda empieza la playa, que se prolonga como un cable hasta la orilla, y al Norte de Torre Blanca se encuentra Torre-Quebrada, sobre una punta saliente, en la cual termina la ensenada de Fuengirola. A unos tres kilómetros de distancia de Torre-Bermeja, se ven el castillo y punta de Torre-Molinos, de poca elevación, y desde ésta, se extiende hasta MÁLAGA un pedazo de playa de I1 kilómetros de longitud, en la cual tiene su desembocadura el caudaloso río Guadalhorce. Desde el muelle de MÁLAGA corre otro pedazo de costa alta con varias torres de vigías, denominadas los Cantales, empezando luego la playa hasta Vélez Málaga, en cuyo espacio se puede fondear en el estío por cualquier paraje. El fondeadero de esta última población, llamado de Torre del Mar, es excelente para toda clase de embarcaciones, con abrigo de los vientos del Occidente. En fin, desde el pueblo de Nerja se extiende un brazo de costa, de bastante altura, á la que siguen la ensenada de la Herradura, y la ya mencionada punta de Cerro-Redondo, en la cual termina la costa de esta provincia, dando principio la de Granada.

7. Montañas.—Si se exceptúan la reducida vega de Antequera y la deliciosa Hoya de MÁLAGA, el resto de la provincia aparece como erizada de montañas, las cuales conducen sus vertientes á los cinco ríos principales, que bañan y fecundizan su territorio. Este se encuentra dividido por una cordillera de montes, que se enlazan por el Oriente con los estribos de Sierra-Tejea, ramal desprendido de Sierra-Nevada; extiéndese luego paralela, entre Norte y Mediodia, en una no interrumpida serie de montañas; determina la serranía de Ronda, é inclinándose después hacia el Sudeste, viene, con ramificaciones también paralelas á la costa, á unirse con la sierra de Mijas, última sección que circuye el fertil valle de la Hoya, cuya dilatada planicie mide unos 66 kilómetros de circunferencia. Sobre esta planicie se ve una montaña aislada, conocida con el nombre de Sierra de Cártama, la cual termina en su extremo occidental con un cerro de pequeña altura, denominado el Cerrajón. En otro paraje de la misma Hoya y confinando con la jurisdicción de Coín y Alhaurín el Grande, se eleva, aislada también, Sierra-Gorda, y más al Occidente, el cerro de las Lombardas; el del Algibe, el monte Percila y el Atalaya. Por la loma de las Cuadrillas, situada al Occidente de Jatar, se interna en esta provincia la Sierra Tejea, llamada también Sierra-Pela MÁLA da, dominando con sus ramales y descensos los partidos de Torrox y Vélez Málaga, y elevándose á grande altura en los dos cerros en que estriba la villa de Cómpeta, con aspereza agreste en el solar de Frigiliana. Los declives de esta sierra van á confundirse, después de infinitas graduaciones, en una serie de montañas, llamadas montes de MÁLAGA, los cuales se introducen por el Oriente hasta la orilla del Mediterráneo, se enlazan por el Mediodía con los cerros aislados de Gibralfaro y San Cristóbal, terminan por el Occidente con las sierras de Almogía y empiezan por el Norte desde las alturas del Colmenar. Las vistas que ofrecen los cerros de la Reina y Santo-Pitar son tan admirables, como singular el aspecto que les prestan los multiplicados castillos de sus cumbres y valles. Enfrente de las sierras de Alfarnate, se elevan los montes de Archidona, formando ambas cordilleras un extenso y alto valle, que principia en el Torcal y concluye en los campos de Loja, delineándose en su centro el camino de ruedas que conduce de MÁLAGA á Granada. La citada cordillera de Archidona se une con la sierra de las Cabras y Nebral, paralelas á Alfarnate y Alfarnatejo, al par que, prolongándose de Norte á Mediodía, se interna en la jurisdicción de Antequera. Algunos estribos y ramales, desviándose de los límites de Archidona, corren hasta Cuevas-Altas, constituyendo las montañas del Saucedo y de Trabuco tres sierras encadenadas que se distinguen, por su orden, con los nombres de Sierra-Gorda y Jobo, Chamizo y Pelado, y Balcones de Mar y Tierra, porque, en efecto, desde su cumbre alcanza la vista un vastísimo horizonte, ya se la dirija al Mediterráneo, ya al interior de la provincia. La cordillera que se describe, después de la denominación de los Nebrales y las Cabras, toma la de Chimeneas, formando los célebres y calcinados Torcales. El Cerro de San Cristóbal, adelantándose sobre Antequera, tiene en lineas paralelas los altos cerros de la Cabeza, de la Virgen y de la Cruz; más determinada la Sierra de Yeguas, nace al Oeste de la Vega de aquella ciudad, limitandola por el Norte; distinguiéndose aislada en medio de su planicie una famosa peña piramidal de 500 pasos de longitud y 100 de latitud, Ilamada Peña de los Enamorados. La cordillera del Torcal, al entrar en la jurisdicción de Almogía, toma el nombre de Sierras de la Estacada, llamándose también de Espartales en el lado que mira hacia Cártama, y Sierra-Llana por el del Oriente. En el pueblo de Carratraca, recibe la denominación de Sierra del Baño, se une á la de Caparaín, y, después de un pequeño descenso, se enlaza con las sierras de Yunquera y Tolox; titulándose igualmente Blanquilla, Sierra-Nevada ó de las Nieves, limites últimos, por esta parte, de las ondulaciones del Torcal. En estas inaccesi

MÁLA bles alturas, las más culminantes del sistema de que se hace mérito, se encuentran los puertos del Oso, Blanquillo, Cancón, Peñón de la Alcazaba, Torrecilla, Valiente, Pilar, Plazoletas, y el citado de los Enamorados. A unos tres kilómetros de distancia de Alozagua, se ve la cumbre de Sierra Priéta, la cual presenta un punto de vista verdaderamente encantador sobre el mar de Fuengirola, costa de Africa, parte de la de MÁLAGA y del reino de Sevilla. Desde la sierra de las Nieves, del Burgo y Casarabonela, son estribos todos del Torcal las ramificaciones que se extienden por los campos de Ronda, situada sobre una elevada roca, la cual, cortada perpendicularmente por la misma naturaleza, forma un horroroso precipicio, que divide en partes iguales aquella antigua población. En los declives de la serranía y ya enfrente de Gibraltar, aparece Gaucín, enclavado sobre la sierra Crestellina y monte del Hado, desde cuyas empinadas cimas se domina todo el Estrecho, el campo de Gibraltar, Algeciras, San Roque, Tarifa y una gran parte del Océano y del litoral de Africa. La sierra Blanca, que circunda los campos de la hermosa ciudad de Marbella, excepto por el lado del Mediodía, presenta, desde los llanos de Juanal, varios y pintorescos puntos de vista, encontrándose en ella el puerto llamado de Ojén, de donde arrancan los cerros de Lobretín, Linarejos y el Camorro, que se dirigen en dirección Sudoeste: más adelante se halla el puerto de Robledor, y tocando con estos montes, en líneas paralelas como murallas de la costa, se extiende Sierra Bermeja desde las crestas del Gallo hasta terminar al Norte en los campos de Estepona. En esta montaña, célebre por las rebeliones moriscas de que habla la historia y por la muerte de los bizarros capitanes don Alonso de Aguilar y el conde de Ureña, está el cerro del Abanto, en cuyo descenso hay una quebrada que aún conserva el nombre de la Refriega, distinguiéndose después el cerro denominado Real del Duque, la sierra de Toloz y el puerto de Gómez, que se enlaza con la cordillera de Mijas, la cual sirve de baluarte meridional para defender de los vientos del Mediodía el delicioso valle de la Hoya, antes citado. Finalmente, en jurisdicción de Ronda, y como apéndices de Sierra Bermeja, se ven los montes de Alpujata, Moratán, Gaimón, del Señor Chiribenites y del Ardite; hallándose, entre los primeros, restos de antiguas poblaciones y desmesuradas osamentas. 8. Curiosidades fisicas.—Son verdaderamente curiosas y creemos que nuestros ilustrados lectores las leerán con gusto, las minuciosas descripciones que un apreciable autor hace del maravilloso aspecto que presentan algunas de las numerosas cuevas que existen en el territorio que se describe. He aquí las más notables: Hacia la mitad del camino que media de Ardales á Carratraca, se ve á su izquierda una montaña aislada de unos 55 metros de circunferencia y 14 de elevación, con una cueva ó bóveda en su centro de magnificencia extraordinaria: en ella, el frio subterráneo, cristalizando las sales filtradas, ha ido formando un artesonado de estalactitas, tan variadas en sus formas y colores, que su vista ofrece un cuadro sumamente peregrino y admirable; el solo reflejo de las hachas produce en aquel vasto recinto un efecto casi mágico, sorprendiendo al observador las columnas de filigrana, árboles, tabernáculos y mil figuras caprichosas que se destacan en el fondo. Esta cueva fué descubierta por los años de 1821, á consecuencia de un temblor de tierra que abrió la estrecha bendidare de se arfrada, encontrándose á muy pocos metros de ella, los cadáveres de un hombre y un niño, perfectamente cristalizados, los cuales pudieron muy bien haberse trasladado al gabinete de Madrid, quizás como único ejemplar de la más sorprendente metamorfosis de la naturaleza; pero la ignorancia, por una parte, y el desorden por otra, que dominó en el descubrimiento de aquella singular gruta, inutilizaron un hallazgo tan magnífico y original. En jurisdicción de Benaoján se halla la cueva del Gato; mide sobre 5 kilómetros de longitud; es de una elevación desmesurada, y, según refieren los que la han visitado, como á unos 3 kilómetros de su dilatación, á la orilla de un profundo charco. se levanta un grande edificio arruinado, del cual sólo se conservan la portada y algunos lienzos de pared: está en el cerro llamado de Pompeyo y parece ser la misma que existe en la campiña de Ronda, donde se ven todavía fragmentos de columnas y otrosútiles de minería, con algunas curiosidades numismáticas. Junto á la torre de la Paloma, distante 8 kilómetros de MÁLAGA, se encuentra la cueva de la Mina, cuya entrada, de poco más de un metro de larga y 8 de extensión, da acceso á un recodo de 20 metros, en linea recta, de piedra movediza, con otro igual á su izquierda; á la derecha se halla luego otra abertura ancha y profunda, que por una pendiente escarpada de unos 7 metros de superficie, conduce á un espacio irregular de á de diámetro, cubierto de estalactitas: desde aquí se presenta una especie de laberinto subterráneo con variadas ondulaciones al Norte, impidiendo el paso, después de unos 84 metros de distancia, tres grandes depósitos de agua. La cueva, denominada del Tío-Leal, situada á poco más de un kilómetro del camino de Vélez-Málaga, en el sitio de Cuesta Blanguilla, presenta la figura de un trapecio; su entrada, de un metro escaso de diámetro, está iluminada por algún trecho, y después de 20 metros de tránsito, se encuentra un moral arraigado contra las piedras: siguiendo su proyección, se pasa por algunas paredes MÁLA cristalizadas y varios conductos estrechos hasta llegar á un sitio donde existe una columna natural, especie de cono truncado; aquí y en línea oblicua por la izquierda, se ve una concavidad de 25 metros de longitud y 11 de latitud, con otros espacios irregulares en forma de medios círculos hasta su conclusión. En otras de las sinuosidades de esta misma cueva se han encontrado diferentes huesos humanos, y, á su alrededor, muchos fragmentos de vasijas de barro de forma antigua: después de atravesar un espacio de figura elíptica, se retrocede, y en una concavidad inmediata se distingue un esqueleto de hombre, embutido en la misma piedra, asimilado á ella por la petrificación; á unos 17 metros de aquel sitio, un pozo lleno de huesos de animales, y junto á él, otro de bastante profundidad, cuyas paredes son de piedra calcinada; del cual se infiere que debieron surtirse de agua las personas cuyos restos, en estado fósil, contiene la cueva. El Tajo de Ronda se presenta sobre la meseta y declive de una roca elevadísima, cortada perpendicularmente por la naturaleza: divide la ciudad de aquel nombre en dos partes iguales, por medio de dos puentes de comunicación recíproca, contando 334 metros desde las alturas de la plaza de los toros hasta el mayor fondo del Tajo. La rica y lozana alfombra de los frutales de este abismo, donde crecen y se desarrollan las más variadas producciones y parecen los hombres del tamaño de las aves que se ciernen en el espacio, unido á las perspectivas de un horizonte diáfano, del cual se destaca imponente la triple cresta del monte colosal de San Cristóbal, ofrece uno de los cuadros más sublimes y sorprendentes del universo. Réstanos indicar aún la mayor de las curiosidades que ha legado la naturaleza á la privilegiada provincia de Má LAGA, conocida y admirada en el Torcal de Antequera: se compone este sitio de grandes peñascos, desde cuyas cimas se descubre el mar por algunos parajes y un terreno dilatadísimo hacia el Noroeste. En este maravilloso laberinto se presenta un espectáculo no menos asombroso, porque al acortar distancias, cree el observador distinguir formas humanas entre aquella inmensidad de piedras: vénse calles pintorescas, torres y altas pirámides; los templos de una metrópoli, monolitos desmesurados, apoyados sobre un eje y en perfecto equilibrio; anchos y dilatados pórticos sostenidos por columnas; aglomeraciones de piedras en completa oblicuidad ó extraordinarias curvaturas, pero en una atrevida estática; asientos improvisados para que el mismo observador admire allí, en el descanso de la soledad, las maravillas creadas en tan confuso laberinto; cortado, además, de pelados tajos, donde aparece casualmente alguna piedra suelta, enredada, por decirlo así, entre los piés de algún monstruo, que termina

MÁLA las líneas de aquel horizonte singular; el cual suele ser con frecuencia un león, con todas las perfecciones que pudiera haberle dado el estatuario más hábil. Pero desgraciado será el viajero que trate de escudriñar, sin la inteligencia de un guía, las sinuosidades de aquel caos; discurrirá por una calle con casas por ambos lados, verá torres aparentes y chimeneas elevadas, mas no acertará á dar con la salida, confundido con tantos objetos, con tanta diversidad de formas y con tan profundas ilusiones.

9. Rt́os.—Los más notables que circulan por el territorio de MÁLAGA son el Genil, el Guadalhorce, el Guadiaro, el Vélez y el Verde, cuyo curso vamos á reseñar ligeramente. El Genil nace en las vertientes de Sierra Nevada, entra en su comarca por jurisdición de Cuevas de San Marcos y corre de Oriente á Occidente trazando un semicírculo, que ocupa infinidad de huertas y olivares: dirigese luego hacia Cuevas Bajas, atraviesa su término y se interna en el partido judicial de Rute (provincia de Córdoba), después de recibir los arroyos del Cerezo y de Guriana.—El Guadalhorce tiene su origen en la sierra denominada de Jorge, jurisdicción de Archidona; se desliza hacia el Occidente por un terreno desigual, cruza por la aldea de Trabuco, toca el término de Villanueva del Rosario, prosigue su marcha por entre dos altas laderas hasta llegar á la vega de Archidona, y, regando el pago de huertas que existe en ella, se introduce en el partido judicial de Antequera: en su curso hacia el Oeste, baña la hermosa vega de esta última ciudad y la peña de los Enamorados; vuelve en seguida á la parte del Sur, atraviesa las sierra del valle de Abdalagis y se despeña por una abertura, llamada el Chorreadero, en jurisdicción de Alora; pasadas las huertas de este pueblo, inclina su carrera hacia el Oriente, y fertilizando las tierras de la Pizarra, Casa-Palma y Cártama, entra, por último, en el término de MÁLAGA, confundiendo sus aguas con las del Mediterráneo á unos cinco kilómetros de aquella capital.—El Guadiaro se forma en el tajo titulado de Ronda, aumenta su caudal con el tributo de numerosos ríos y arroyos como el Genal y el Hozgarganta, y va á desembocar en el Mediterráneo, junto á la torre de su mismo nombre.—El de Vélez arranca de las vertientes de los pueblos de Alfarnate y Alfarnatejo, recibe las aguas de varios riachuelos, fertiliza muchas tierras pobladas de limoneros, por encima de Benamocarra, y desagua igualmente en el Mediterráneo, al Occidente de Torre del Mar. El Verde tiene su nacimiento al pie de la misma sierra de Torrox; se le unen los arroyos del Moro, de los Quejigos y de la Parra; prosigue su corriente por debajo del Istán; da movimiento á algunas fábricas de hierro y muere también en el citado mar, al Oeste de Marbella. Aparte de los mencionados, serpentean por el territorio malagueño otros muchos ríos y arroyos de menos importancia, como el Guadalmedina, el Genal, Riofrío, Grande, Robite, Iberos y el denominado de la Miel. 10. Producciones.—MÁLAGA es, atendida su extensión, uno de los países más ricos de España y su hermosa campiña, de lasbmás variadas y abundantes en frutos deliciosos. Su fértil y bien cultivado suelo produce toda clase de árboles y plantas: los alcornoques, encinas y quejigos, se encuentran en los montes de Marbella, Benaoján, Júscar, Montejaque, Igualeja, Yunquera, Villanueva de Tapia, Estepona, Alpandeire y Benalauría; los pinos para la construcción naval, en Júscar, Benahavis, Manilva, Estepona y Yunquera; los castaños, en Faraján, Parauta, Igualeja, Alpandeire, Pugerra, Atajate y Benadalid; los jarales ó carrascas, coscojas, aulagas, cantuesos, torbiscos, cornicabras, espliegos, tomillos, romeros y demás plantas alcanfóreas, son comunes: las palmas que producen el palmito y los espartos, se dan en las cercanías de la costa; las salvias mejores, en las cumbres de la sierra Tejea y de Yunquera, y el amianto ó lino incombustible, en las de las Nieves ó Torrox. En Ronda y otros puntos crecen las coscojas, que producen la grana; en Alpandeire, los morales; en la sierra de Antequera, el echío vulgar, perteneciente á las plantas borragíneas; el eringio campestre ó cardo corredor, y el aliso espinoso, que entra en la composición de los famosos polvos que se emplean contra la mordedura de la víbora. En toda la costa del Este, desde Torrox á Vélez-Málaga, se cría la caña de azúcar, con mejoras notabilísimas en su cultivo y elaboración, y las estimadas batatas de MÁLAGA. Las naranjas se dan en Sayalonga, Alora y Arroyo de Casarabonela; los limones, en MÁLAGA, Vélez-Málaga y Estepona; la uva de loja ó de embarque, en Alhaurín el Grande y Coin; el zumaque, en Casarabonela, Yunquera, Benadalid y Benalauría; los garbanzos, en Colmenar, Río-Gordo y Casa-Bermeja; la miel y la cera, en Pugerra; los célebres peros de Ronda, en las trescientas setenta y tantas huertas de su término; los higos, granadas, ciruelas, pasas, membrillos, duraznos y demás frutas, así como los vinos y cereales, en casi todos los pueblos de la provincia. Pero sobre todos estos frutos se distinguen los acreditados vinos generosos de MÁLAGA y de su costa de Levante, los de Colmenar y Casa-Bermeja y los de otros muchos viñedos que se hallan en diferentes parajes. Aparte la caña de azúcar, que por su aclimatación ha merecido el adjetivo de indigena, para diferenciarla de la de América, la benignidad del clima de MÁIAGA y de otros puntos de su costa, permite la reproducción del añil índico, el aguacate, la cochinilla, el algodón herbáceo, el árbol del amor, el de la vida, el del coral, el cacao, los cedros, el coco, los claveles de la China, la palmera, el clavelón de Indias, la higuera de Tuna, el nogal importado de la Luisiana, el papagayo, la pimienta de Tabasco, los plátanos americanos y los del Canadá, las peregrinas del Perú, los robles de América, el tabaco, los tamarindos y los tomates de Buenos Aires, la sensitiva del Brasil, el alfónsigo y otra infinidad de exquisitas y variadas plantas de los países cálidos. Sólo en uvas se conocen más de treinta especies de cultivos. 11. Ganadería.—La riqueza pecuaria de MÁLAGA no es de gran consideración; sin embargo, en muchos de los pueblos situados en el interior de las montañas, se cría algún ganado vacuno, lanar, cabrío y de cerda, y muy poco caballar. 12. Caza.—Consiste ésta en liebres, conejos y perdices en abundancia; chochas ó gallinetas, chorlitos, aves frías, patos, abutardas y gran número de codornices; en las sierras se encuentran corzos, jabalíes, lobos, zorras, garduñas, tejones, raposas y gatos monteses con pieles atigradas; los reptiles son culebras comunes y algunas víboras; los escorpiones ó alacranes de mordedura venenosa suelen verse con frecuencia en los montes, particularmente en Carratraca y sus cercanías, en donde se hallan también algunas tarántulas. 13. Pesca.—En toda la extensión de su costa se cogen riquísimos pescados de todas clases; en los rios, anguilas, bogas, barbos, truchas y peces pequeños, todos de la mejor calidad. Los boquerones de MÁLAGA son célebres. 14. Minerales.—Las principales minas de la provincia de MÁLAGA son de plomo, hierro, grafito ó lápiz-plomo. Las primeras son numerosas: el mineral es una galena ó sulfuro de plomo, por lo general, si bien hay otro al estado de carbonato y de sulfato, mezclado de óxidos y sales de hierro y algunas veces, de mucha blenda. Las de hierró, que eran hace poco las más importantes del distrito por su abundancia y calidad; es un hierro magnético puro, que se encuentra en masa ocupando una extensión considerable de terreno: en jurisdicción de Mijas, Benalmadena y Marbella radican otras minas de hierro hidroxidado ó hidratado, que se mezcla como fundente al magnético para su beneficio. Las de grafito ó lápiz-plomo, propias del Estado, se hallan en término de la villa de Benahavis, y su abundante mineral, de superior calidad, ha sido siempre considerado como el mejor. Ademas de los mencionados, encuéntranse en las montañas oro, plata, cobre, antimonio, imán, diversas especies de mármoles de todos colores, azufre, yeso, salitre, jaspe, arcilla, amianto, cristal de roca y la famosa piedra de Mijas, que es una especie de ágata de aguas de colores opacos, generalizada en la

MÁLA mayor parte de los templos de España; las columnas, que decoran la iglesia de las Salesas Reales, en Madrid, y las colosales que se admiran en la capilla de la Encarnación de la catedral de MALAGA, son muestras riquísimas de aquel hermoso mármol, cuya célebre cantera ocupa, no sólo el suelo de aquella población, sino también una gran parte de la sierra de su nombre. 15. Aquas termales.—Citaremos, en primer término, las minerales de Carratraca, de uso no interrumpido desde el siglo XV, cuyas excelentes propiedades, así físicas como medicinales, están perfectamente demostradas; las que nacen en la falda del monte Hacho, de la misma naturaleza que las anteriores, aunque menos recargadas de mineral; la fuente Herrumbrosa y el pozo de la Gerriza, cuyas aguas de color de suero se recomiendan para las obstrucciones; los baños Hediondos, de idépticas virtudes que los de Carratraca, situados en Alhaurín el Grande; la fuente del Peral, que brota en esta misma jurisdicción, de calidad sulfúrea y muy eficaces para curar los hipocondrios; y la fuente fría medicinal situada en término de Villanueva del Rosario, cuyas aguas, llamadas de la Tosguilla, son utilisimas para las erupciones cutáneas y enfermedades crónicas envejecidas. En el partido judicial de Antequera se halla la antiquísima y celebérrima Fuente de Piedra, que conocieron los romanos, como lo acredita una inscripción de Lucio Póstumo Satulio, quien por un voto especial la denominó Fuente Divina; su fama para curar el mal de piedra ó cálculo llegó á ser tan grande, que sus aguas fueron transportadas hasta Nápoles; en Casares se encuentran los renombrados baños del Duque, que se usan con preferencia contra las afecciones crónicas del estómago; en Benamocarra, la fuente de la Cruz, mineral ferrosulfurosa de excelente efecto para las enfermedades cutáneas; en Gaucin, varias fuentes minerales frías, que curan los tumores de los niños; en Júscar, la cueva del Aqua-Buena, muy útil para las úlceras, y, por último, en Benalguacil existe la fuente Hediondilla y la de Cueva de Baque, cuyas aguas, impregnadas de partículas de cobre, alumbre, vitriolo y azufre, son muy probadas para los ardores del estómago y toda dolencia que proceda de viciosidad de líquidos. 16. Industria.—El cultivo de los campos y el transporte de sus productos á los mercados de la capital, constituyen generalmente la industria de los naturales de esta provincia. Los demás ramos industriales se hallan representados por buenas fábricas de curtidos, de cintas, medias de seda y lana, armas de fuego, hilados, tejidos, colchas, mantelería ordinaria, pleitas, sombreros de palma, cucharas de madera, papel pintado, blanco y de estraza, jabón blando y duro, de aguardiente, de bayetas de todos MÁLA colores, paños ordinarios, mármoles, sulfato de sosa y aceite esencial de limón; muchos telares de lienzos caseros, excelentes fundiciones de hierro y considerable elaboración de azúcar del país ó indígena; siendo notabilísimo el progreso que se observa en los establecimientos industriales de la mayor parte de los pueblos de la comarca; especialmente, en su rica metrópoli; debido sobre todo á la fácil penetración y espíritu emprendedor de sus habitantes. 17. Comercio.—La riqueza natural del privilegiado suelo de MÁLAGA, y la circunstancia además de ser ésta una provincia marítima, hace que su comercio sea mucho más extenso y activo que el de las poblaciones del interior, y aun de algunas de las que se hallan situadas en nuestras costas. Entre los principales articulos que son objeto de una exportación considerable, figuran: los vinos secos y dulces, que producen más de 12.000 viñedos de los partidos de MÁLAGA, Colmenar y Casa-Bermeja; las pasas moscateles, cuyo producto excede de un millón de arrobas, y que se transportan á diferentes puntos del globo; los higos secos, blancos y verdejos, muy estimados; la almendra fina, llamada jordán, que se extrae en pipas para Londres; la pasa larga ó de sol, de Gualchos, la Rábita, Almuñécar y otros pueblos de la costa oriental, que se exporta principalmente para los Estados Unidos, Holanda y Rusia; el aceite de oliva, que aunque procedente en su mayor parte de los reinos de Jaen, Cordoba y Granada, se conduce desde MÁLAGA al extranjero, las Américas y algunas comarcas de España; las uvas llamadas de Loja, que se cultivan en Alhaurín el Grande, Coin y Casarabonela; los limones de las huertas de MÁLAGA, Vélez-Málaga y Estepona, que se embalan empapelados para los Estados Unidos, Inglaterra, Rusia y Holanda; los garbanzos de Colmenar, Riogordo y Casa-Bermeja, que se embarcan en barriles y sacos para las Antillas españolas y varias provincias del reino, y otra infinidad de frutos, como granadas, orejones, nueces, naranjas, aceituna manzanilla, la grana que produce la cochinilla, el hierro refinado de las fabricas de MÁLAGA y Marbella; y finalmerta, los eaquisitos y abundantes pescados que se cogen en toda la costa, especialmente anchoas y boquerones, los cuales, una vez salados, se mandan en grandes remesas á Italia, Grecia, islas del Archipiélago y diferentes puntos de la Peninsula. Las importaciones se reducen á bacalao, procedente de San Juan de Terranova; azúcar, de la isla de Cuba, y cereales, paños, telas y ropas de vestir, de las provincias limitrofes, Barcelona, Valencia y el extranjero. 18. Ferias.— La más importante de todas las que se celebran en el territorio malagueño, por su gran venta de ganados de todas clases, es la de Ronda, que empieza en 20 de Mayo y concluye el 22 del mismo; siguen luego la de Marbella, también de ganados y géneros del país, que tiene lugar el 28 del referido mes; la del Carmen, en MÁLAGA, en 16 de Julio; la de Alora, en 1.° y 2 de Agosto; la de Alcaucín, el 5; las de Coín y Casa-Bermeja, el 10; la de Archidona, el 15; la de Riogordo, el 16, y la de Antequera, en los días 20, 21 y 22; el 8 de Septiembre se verifican las de la Victoria, de MÁLAGA y de la Alameda; el 24, la llamada de la Merced, en aquella capital; y el 29, las de Vélez-Málaga y Campillos, en las que se expenden ganados, frutos y manufacturas del país. La de Campillos dura tres días, y según el progreso de sus ventas y numerosa concurrencia, bien pudiera figurar entre las principales ferias de Andalucía. La alhóndiga de MÁLAGA es un mercado permanente y concurridísimo, abundantemente provisto de todos los frutos del pais y algunos del extranjero. 19. MÁLAGA. — Ciudad marítima con ayuntamiento, puerto fortificado sobre el Mediterráneo y capital de la provincia, diócesis y jurisdicción de su nombre. Es residencia de un gobierno civil; de un obispado, sufragineo de Sevilla; de un tribunal y junta de comercio; de las comandancias general y de marina; la primera, del distrito militar de Granada, y la segunda, del tercio naval del departamento de Cádiz; de una tesorería; de una delegación de Hacienda; de tres juzgados de primera instancia; de las administraciones de loterías y de correos, y ue los consulados de Inglaterra, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Grecia, Rusia, Italia y Suecia. Se halla situado á los 36° 42' 55" de latitud Norte y 0° 44' 43" de longitud Oeste del meridiano de Madrid, sobre el río Guadalmedina, á orillas del Mediterráneo y casi en el centro del semicirculo que forma el litoral, desde la punta llamada de los Cantales hasta la de la torre de Pimentel. El clima es benigno y saludable; el cielo, alegre y despejado; la temperatura, dulcisima; el termómetro Reaumur raras veces pasa de los 6° sobre cero, en el invierno, ni de los 24° en el estío. Los vientos dominantes son el Este y el Norte, agradable el primero, rígido el segundo en todas las estaciones del año. Fuera de las epidemias que han sufrido sus habitantes, introducidas en su puerto por efecto de las comunicaciones exteriores, en MÁLAGA no se conocen otras enfermedades que las comunes al género humano: las endémicas son casi completamente desconocidas. El suelo es generalmente montuoso; en la extensión de unos seis kilómetros de Oriente á Occidente, el terreno va elevándose hacia el Norte hasta formar en su limite, á la distancia de once kilómetros de la ciudad, una cadena de montañas de regular elevación, cultivada toda de viñedos y otros plantios que ofrecen una agradable y pintoresca perspectiva. Fuera

MÁLA del Guadalhorce, que es de alguna consideración, todas las aguas que bañan el término no son más que torrenteras, que suelen quedar completamente en seco durante la estación del verano. En el término de MÁLAGA abundan los arbustos y hierbas aromáticas hasta el extremo de emplearse, para caldear los hornos, el tomillo y el romero. Las producciones agrícolas más abundantes son el trigo, la cebada y las semillas de todas clases; almendras, higos, uvas, cochinilla y azúcar; el plantío del olivo y frutas de todas especies; una gran variedad de bellísimas flores y los riquísimos y justamente celebrados vinos, pasas y batatas que llevan su nombre. Ocupadas las tierras en el cultivo de la vid, apenas dejan campo para la cría de animales; así es que, fuera de las que se destinan á la labor y algunas otras ocupaciones, lo demás, ganados vacuno, lanar y caballar, sólo se encuentran en los pueblos de la provincia. La caza ofrece más variedad, contándose entre sus especies los conejos, perdices, patos, gallinetas, cogujadas, calandrias, jilgueros, algunas aves y pájaros de la América, que han logrado aclimatarse. La industria de MÁLAGA es bastante activa: dentro del casco de la población se encuentran infinitos molinos harineros de agua y de vapor, excelentes fábricas de tejidos é hilados, sombreros, jabones, clavos, loza ordinaria, curtidos, albayalde, fábricas de telas de seda, de lana, de lino, algodón, rasos, tafetanes, ladrillo, cal y de productos químicos; pero la industria más extensa, más notable y productiva, la que más puede envanecer á los hijos de MÁLAGA, son sus famosas ferrerias, en las cuales se ocupan numerosos operarios. Bajo el punto de vista comercial, MÁLAGA es el centro de toda la provincia: la considerable exportación de sus frutos constituye principalmente el extraordinario movimiento mercantil de su hermoso puerto, por el cual se extraen los productos naturales é industriales de su fecundo y riquísimo suelo, entre los que pueden citarse los vinos, las pasas, las almendras, hierro, plomo, estaño, hulla, telas, cochinilla, naranjas, limones, anchoas y otros muchos artículos. 20. Puerto, comercio.—MÁLAGA posee un puerto excelente, de los más seguros y concurridos del Mediterráneo; el tercero de España por su importancia comercial, y uno de los que mayor contrabando admiten, por su proximidad á Gibraltar. Su hermoso muelle se interna en el mar hasta una distancia de 418 metros: su entrada se halla perfectamente defendida por algunas baterías y puesta al abrigo de los vientos por una gran mole de 700 metros de longitud, que se eleva por la parte del Este y Sudeste. La profundidad de las aguas en este paraje es de 8 á 10 metros, y de 3 á á cerca de la ciudad. Su vasto muelle puede recibir buques de linea y contar hasta 550 buques mercantes. Des MÁLA de principios del mes de Agosto comienzan á entrar en el puerto embarcaciones de todos portes con pabellones nacionales y extranjeros, llenando con sus dilatadas andanas y diferentes arboladuras toda la extensión del mar que circuye el muelle viejo, reflejándose en él toda la vida, toda la actividad de la población. Sólo en vinos, se embarcaban, en el primer tercio del presente siglo, por un quinquenio, 1.500.000 arrobas; el fruto de pasa larga, moscatel y de lejía llegaba á 1.000.000 de arrobas; los limones, vendidos á 20 pesetas el millar, á 15.000.000; la extracción de los higos ascendía á 50.000 arrobas; la de las batatas á 30.500, y las almendras á 200.000 fanegas. Por los años de 1850 estas cifras sufrieron alguna alteración; pero, sin embargo, el movimiento mercantil en el puerto continuó siendo activo, particularmente desde mediados de Agosto á fines de Octubre, en que se exportan los frutos nuevos, cuyo periodo se denomina en el pais la bendeja. Poco tiempo después de la indicada fecha, el movimiento marítimo y mercantil del puerto de MÁLAGA se hallaba representado en las siguientes cifras: buques mercantes: entrada, 2.303, aforados en 171.260 toneladas; salida, 2.258 de 155.982: valor de las importaciones, 67.581.433 reales (pesetas 16.895.35825); de las exportaciones, 72.107.699 reales (18.026.924/75 pesetas).—En la actualidad, el exceso de las segundas sobre las primeras, está calculado, en año común, en 21. Faro.—Elévase éste, para auxilio de los navegantes del Mediterráneo, en la parte del muello viejo, y es notable por su elevación proporcionada, su cúpala de bronce y sus reverberos de plata. La luz de este hermoso fanal giratorio emplea en su rotación total tres minutos, durante los cuales presenta: en el primero, luz fuerte, y en los dos restantes, opaca y oscura incompleta. La extremidad superior del faro que nos ocupa se distingue: por la tangente al mar, á una distancia de 13 millas, y sobre el tope del juanete mayor de un buque, hasta 213. 22. Interior de la población. — La ciudad de MÁLAGA, cuyos alrededores se hallan cubiertos de bellos jardines y elegantes casas de recreo, ha mejorado notablemente en el interior de algunos años á esta parte. Sus antiguos barrios han experimentado una gran transformación, y los nuevos edificios que continuamente se levantan, en los cuales resalta el gusto moderno, la hacen aparecer como una de las capitales más hermosas de España. La distribución interior de las casas se halla por lo general arreglada á las comodidades del vecindario y á las necesidades ordinarias del país. Pocas serán las que se vean ocupadas por más de una familia medianamente acomodada, por no permitirlo la especial construcción de los edificios. MÁLA En el verano se habita la mayor parte del día en las salas bajas ó entresuelos, en donde se disfruta de un temple agradable, observándose en todas ellas una esmerada limpieza, que contrasta admirablemente con la caprichosa pintura de los suelos y las elegantes macetas de flores que adornan los patios. Los edificios constan, por lo común, de dos, tres y cuatro pisos; los de la alameda, cortina del muelle y demás de construcción reciente ofrecen una hermosa perspectiva y un vistosísimo conjunto.—La estrechez y tortuosidad que se observa todavía en la mayor parte de sus calles, revelan la época de la dominación de los moros, que preferían la comodidad material á la belleza del ornato; sin embargo, los barrios cercanos á la Marina, como de construccion moderna, no adolecen tanto de aquel defecto. Las principales calles de la población, así por su anchura como por los edificios que las forman, son las de la Victoria, Carretería, Alamos, Granada, Ancha de Madre Dios, Ancha del Carmen, Martínez y Mariblanca, algunas de las cuales miden hasta 13 metros de latitud, no bajando las restantes de 10. La acera de la Marina, banda del mar y cortina del muelle, cuyo fren te se distingue desde el puerto, ofrecen al viajero navegante un aspecto elegantísimo. Entre las plazas, merecen citarse la de la Constitución y la de Riego; la primera, situada casi en medio de la ciudad, es de figura cuadrilonga, con 67 metros de longitud y 47 de latitud; la segunda, considerada como la mejor, se halla rodeada de buenos edificios; presenta una extensión de 97 metros de largo por 79 de ancho, y en el centro se levanta el monumento consagrado á la memoria del general Torrijos y demás compañeros sacrificados por su amor á la libertad. MÁLAGA dista de Madrid 468 kilómetros y cuenta dentro de su recinto: 135.022 habitantes; instituto, escuela normal superior, de náutica y de comercio; establecimientos literarios y de beneficencia; Banco, aduana, teatro, casa-alhóndiga, matadero, cárcel, presidio, acueducto, hospitales civiles y militar; baños y fuentes públicas; seminario, colegios y escuelas de instrucción primaria; hermosos pascos y una lindísima alameda, adornada de varias calles de álamos negros y otros árboles americanos, buenos asientos de piedra, con barandilla de hierro, y dos magníficas fuentes situadas en los dos extremos. Entre sus edificios, sobresalen el palacio episcopal, las Atarazanas, la Alcazaba, el castillo de Gibralfaro y la catedral, de los cuales vamos á ocuparnos brevemente. 23. Palacio episcopal.—Su portada es, según los inteligentes, digna de atención por la riqueza de sus mármoles y bellísimas proporciones. Su construcción data de 1772, y en lo alto de la fachada se distingue la ima gen de la Virgen de las Angustias, co

MÁLA pia, en finísimo alabastro, de la de Granada. 24. Casas capitulares.—Elévase este edificio en la plaza de la Constitución; su planta exterior es, aunque sencilla, graciosa por la perfecta armonía que guarda su arquitectura; la fachada principal mide 59 metros de longitud, 11 de fondo y 34 de elevación, tomada la distancia desde la superficie del suelo á la galería del centro. Presenta cinco cuerpos: la fachada principal, á cuyos extremos se elevan dos torres cuadradas, la adornan tres órdenes de balcones, si métricamente colocados con los del centro y gran número de ventanas; encima del balcón principal se destaca, en letras doradas, sobre una gran lápida de mármol negro, el nombre de Plaza de la Constitución; en la torre ó cuerpo del centro se ve un nicho grande con la imagen de talla de Nuestra Señora, que se venera con él título de la Esperanza. La entrada principal del edificio se halla en el frente que da á la plaza, y la forman dos puertas arqueadas de más de cinco metros de altura, divididas por una columna de mármol blanco, sabre la que campea el escudo de armas de la ciudad. La sala capitular y el salón donde están situadas la secretaría y oficinas generales, son las dos mejores piezas del edificio. 25. A tarazanas.—Este antiguo arsenal de los moros, que constituía en su tiempo una gran fortaleza con su magnífica mezquita, fué construída y pertrechada convenientemente por mandato del rey moro de Córdoba, A bderramán. Su arrogante portada de piedra, de jaspe blanco, unida sin mezcla ni betún alguno, segun el gusto fenicio, que tomaron los árabes orientales, forma un arco elegantísimo, á cuyos dos extremos se ven dos escudos fajados al sesgo con dos inscripciones en letras arábigas, que dicen: la de la derecha, Guayla el Gaui Allah, que significa en castellano: «Sólo Dios es el rico;» la de la izquierda, Guayla Galiba Allah, que quiere decir: «Sólo Dios es el valiente.» Era costumbre entre los árabes adornar con estas oraciones de alabanza á Dios las puertas, ventanas y aun sus utensilios. A las Atarazanas corresponde el local ocupado con cuartel y parque de artillería, el colegio que fué de Medicina y Cirugía y otros edificios que han sido destinados á varios usos. La mezquita y demás restantes, entre los que se cuentan los grandes almacenes para botas y enseres de los presidios, han servido, ya de cuartel, va de hospital, hallándose casi en ruinas. 26. Alcazaba.— Este edificio, cuyo nombre arábigo significa «castillo inexpugnable,» se remonta, según general opinión, al tiempo de los romanos; habiendo sido luego reedificado por los moros y servido de residencia á los alcaides ó gobernadores de la ciudad. Constituían la Alcazaba varias fortificaciones, con triples cortinas ó lienzos de muralla, torreones MÁLA y demás, con los cuales, por medio de un camino cubierto, se une al castillo de que vamos á hablar. 27. Castillo de Gibralfaro.—Denomínase así del nombre Gibelfharo, que dieron los árabes al monte en que se halla la fortaleza; situada al Oriente de la población, en una escarpada eminencia, que se eleva 167 metros sobre el nivel del mar. Atribúyese su fundación á una colonia griega, y así parece confirmarlo la palabra Fharo con que se le designó. En aquellos remotos tiempos sirvió de guia á los navegantes y para descubierta de piratas, á quienes impedía el desembarco en el sitio de su alcance. Su torre más elevada es de una antigüedad que se aproxima á la época de la fundación de la ciudad: tiene cerca de 9 metros de ancho, 16 de largo y 19 de elevación sobre el suelo de su base, sirviendole de apeo cuatro arcos de 8 metros de altura y á de luz. El recinto de esta fortaleza se hallaba cerrado por dos órdenes de muros, sólida y fuertemente construídos, torreados y almenados. La primera reedificación de la mencionada torre tuvo lugar en 787 de la era cristiana, bajo el gobierno del rey de Córdoba, Abderramán I: constaba de seis baluartes: dos, hexágonos; dos cuadrados y dos redondos; cuatro puertas, fosos y un camino cubierto con dos altas y gruesas murallas almenadas, que bajaban hasta la fortaleza de la Alcazaba. A este mismo tiempo pertenece el gran pozo llamado Airón, abierto en el mismo castillo, admirable por su profundidad, que mide cerca de 40 metros, por la anchura de su fondo y su construcción en piedra viva. Los Reyes Católicos, al apoderarse de MÁLAGA, llegaron á estimar en tanto esta fortaleza que, anteponiéndola á la de la Alcazaba, la designaron para el escudo de armas que concedieron á esta ciudad. 28. Catedral.—Atribúyese su construcción á Diego de Siloe y á Juan Bautista de Toledo, y por su estructural general, planta y formas principales, pertenece al estilo del Renacimiento. Las obras de este bello edificio empezaron en 1528, y en 1558 deberían hallarse muy adelantadas, pues en algunos de sus parajes se encuentran las armas de Felipe II y de su mujer María de Inglaterra. La fachada principal consta de dos cuerpos, con ocho columnas de mármol cada uno, y está flanqueada de dos torres redondas, de las cuales, sólo la del Norte, elegantísima y de 52 metros de altura, aparece terminada. Las masas en general son muy buenas y los grupos de columnas corintias, que forman los partidos de los arcos, tienen bellas proporciones, guardando el todo perfecta relación con el interior del edificio. Constituyen éste tres espaciosas naves cortadas por el crucero, siendo el punto de intersección, en la principal, la distancia que media entre el coro y el presbiterio. El edificio tiene 115 me MÁLA tros de longitud, 75 de latitud, y 40 la altura de la bóveda: cuenta siete puertas principales y un postigo; 117 ventanas; 40 claraboyas; 15 capillas con 33 altares, presbiterio, altar mayor, púlpitos, graderías, y en la fachada y costados, 26 columnas de piedra franca; 36 pilares agrupados con columnas de orden corintio, de las cuales, 8 dividen la nave del medio de las colaterales; otros tantos, cercan la capilla mayor, y los restantes aparecen resaltados en los ingresos de las demás, siendo el adorno de todas las que posee este templo. En el interior del mismo, se distinguen el altar mayor, dos órganos del coro, notables por sus voces y elegante construcción y ornatos; un retablo de estilo gótico, que se encuentra en la capilla de Santa Bárbara; otro, de riquísimo mármol, en la de la Encarnación; varias excelentes pinturas; el pavimento, así de las capillas como el de las naves, compuesto de preciosos mármoles de varios colores combinados con exquisito gusto, y la magnífica sillería del coro, de la cual dice Antonio Pinelo que pudiera ser la octava maravilla del mundo si no existiese otra que la igualase, aludiendo sin duda á la del coro del Escorial. 29. Poblaciones.— Entre las principales de la provincia, descuellan: Antequera, ciudad hermosa, con 28.900 habitantes, fértil campiña, fábricas de tejidos de seda y lana, de curtidos y de jabón, antigüedades romanas y árabes; Vélez-Málaga, ciudad también, con 23.425 habitantes, buenos viñedos, azúcar, algodón, bastante industria y mucho comercio; Ronda, en la sierra de su nombre, junto al río Guadiaro, que forma un horroroso precipicio, llamado el Tajo, de 335 metros de profundidad, y 23.055 habitantes; Coín, con campo feracísimo y 9.772 almas; Estepona, con 9.634 y puerto de mucho tráfico en frutos del país; A lora, con 10.568 almas, abundante viñedo y aguas minerales; Archidona, 7.723 habitantes, en una deliciosa vega regada por el Genil, con excelentes cosechas de granos, vinos, aceites y seda, y un buen colegio de padres escolapios; Marbella, ciudad marítima, sumamente agradable, con 8.811 habitantes, alguna industria, puerto comercial, minas de lápiz-plomo y otros minerales, y soberbias fundiciones de hierro; Nerja, situada cerca de la embocadura del pequeño río de su nombre, en el Mediterráneo, en donde forma un buen puerto para el comercio de cabotaje, con 7.507 almas, fábricas de lienzo, papel blanco de primera clase y refinos de azúcar; Torroz, cerca de la costa, con 6.722 habitantes, viñedos, algodón é ingenios de azúcar; Ardales, con 5.400 almas, en cuyas inmediaciones se encuentran los baños minerales de Carratraca y Casarabonela; Gaucín, en situación pintoresca, con minas de carbón de piedra, fábricas de jabón y tapones de corcho, y 5.500 almas; Ca

MÁLA sarabonela, con 3.500 y fuentes medicinales; Monda, con 4.171, célebre por la victoria que alcanzó César contra los hijos de Pompeyo; Manilva, con 3.260 habitantes, minas de plomo y aguas purgantes; y Carratraca, con 1.739 almas, y manantiales de agua sulfurosa. 30. Carácter.—El de los naturales de la provincia que nos ocupa es muy parecido al de las restantes de Andalucía. Los malagueños son, por lo general, francos, vivos, ingenuos, alegres, perspicaces, valerosos, de fácil comprensión, sumamente corteses y de agradable trato social; las malagueñas, propiamente tales, se distinguen por su buen color, rara belleza, mirada expresiva, gracia natural, ricas formas, andar garboso, pie diminuto y bien calzado, talle flexible, cuyos contornos son de una morbidez verdaderamente seductora. El secreto de la malagueña, como el de todas las andaluzas, consiste en el encanto de la cabellera y en el arte de ponerse las flores. La flor y el cabello son en todas partes dos adornos de la mujer: en Andalucía, son dos grandes hechizos. Si á esto se añade el embeleso de la conversación: es decir, la hermosa jácara de la malagueña, nuestros ilustrados lectores comprenderán que ningún español debiera morirse sin visitar á MÁLAGA. Esta ciudad es bella para todo el mundo: para nosotros, es muy bella, sumamente bella, porque son sumamente bellos los santos recuerdos del corazón. 31. Hombres notables.— Entre los muchos que ha producido el privilegiado suelo de MÁLAGA, debemos citar á los Cayos y Demetrios, convertidos al cristianismo; á san Ciriaco, á santa Paula y un inmenso número de escritores árabes y cristianos. 32. Historia.— MÁLAGA fué fundada por los fenicios y poseida después por Cartago, cuyo carácter belicoso la hizo prevalecer sobre las colonias sirias de aquellas costas y sucumbir más tarde al poderoso Lacio. Bajo el dominio de este colosal imperio, MALAGA no sólo conservó sus derechos municipales, sino también la distinción de ciudad federada, Civitas fœderata. Dentro de sus muros llegaron á erigirse hermosos templos á Hércules, Marte, Júpiter y Plutón; y un monumento á Augusto, con motivo de la famosa batalla de Accio; entre otros muchos, pertenecientes á la misma edad romana, descubiertos en esta población, los cuales atestiguan la grande importancia de que ya por entonces disfrutara. En tiempo de los godos, decayó visiblemente, contándose entre las poblaciones destruídas cuando Leovigildo logró poner término á la dominación de los romanos en España; pero su restauración no debió hacerse esperar, puesto que muy luego aparecen sus obispos suscribiendo en los concilios. Después de la desastrosa batalla del Guadalete, pasó MÁLAGA á poder de los árabes, contándose entre las ciudades más importantes de la provincia de Andalucía, en la división que del territorio español hizo Yusuf por los años de 747. En 756 desembarcó en esta población Abd-el-Rahmán, quien tomó el dictado de emir, dirigiéndose á Córdoba. A la caída de este califato, se constituyó MÁLAGA en un pequeño Estado independiente, que duró sesenta y cuatro años, desde 1015 hasta 1079. Durante este período, que fué de los más turbulentos, tuvo aquella ciudad los siete reyes siguientes: 1.° Aly, hijo de Hamud (el Motarakel), año de 1015. 2.° Kasem, hijo de Hamud (el Mamum), hermano del anterior, 1018. 3.° Yahyah, hijo de Alt (el Motali), sobrino de Kasem, 1023. 4.° Edris 1, hijo de Alt (el Motayad), hermano del anterior, quien se tituló emir el Mumenin, 1026. 5.° Edris II, hijo de Vahyah (el Ali), 1039. 6.° Mahomet II, hijo de Kasem, hijo de Alí, hijo de Hamud, apellidado el Mahadí, sobrino del anterior, 1068. 7.° Kasem II, hijo de Mohamed, el Mahadi-al-Motalt, hasta 1079. Después de esta época, perteneció MÁLAGA á distintos principes árabes, hasta el año de 1187, en que, sitiada por un poderoso ejército cristiano, se entrego la ciudad al rey Don Fernando el Católico. En las aguas de MÁLAGA han tenido lugar diferentes combates navales, y afligido á la población, en épocas posteriores, numerosas calamidades públicas, como pestes, incendios, inundaciones, terremotos, hambre y la explosión de los molinos de pólvora, figurando también entre los pueblos que más sufrieron durante la guerra de la Independencia. En 1810 cayó la ciudad en poder del ejército invasor, siendo entregada á la venganza de los franceses, los cuales continuaron dominando en ella hasta fines de 1812. Un acontecimiento doloroso registra la historia de esta población, que, por los medios reprobados que se pusieron en juego para realizarle, fué objeto de censuras por parte de los hombres honrados de todos los partidos: el 11 de Diciembre de 1831 fueron fusilados inhumanamente, en las playas de San Andrés, el general don José María Torrijos y 49 compañeros de su malograda expedición. Terminamos esta breve reseña histórica consignando que, desde aquella época, la insigne ciudad de MÁLAGA ha venido figurando siempre entre los pueblos que más se han distinguido en todos los movimientos liberales realizados en nuestro país.

ETIMOLOGÍA. 1. Latin Malaca, simétrico de mâlãcia, que es el griego paλaxíα (malakia); de uxlaxóc (malakós), blando, suave, aludiendo á la blandura de su clima, ó á la bonanza de su puerto. 2. De MÁLAGA partían dos caminos de Córdoba y Sevilla, además de los de Cádiz y Guadix.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Málaga», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/malaga.