Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Lugo

tomo 3 · página 498 · ver la página del original

Lugo. Masculino. Geogra fia. Provincia de tercera clase en lo civil y administrativo, creada por decreto de 1322, una de las cuatro que constituían el antiguo reino de Galicia. 1. Situacion astronómica.—Se encuentra situada al Norte de la península, en la costa del Océano Atlántico, entre los 42° 20 41"—43° 47 32° de latitud septentrional y los 3° 12—4 24 de longitud occidental del meridiano de Madrid.

2. Límites.—Esta provincia, según la división decretada en 30 de Noviembre de 1833, modificada en 21 de Abril del siguiente año, confina: al Norte, con el Atlántico; al Este, con las provincias de Oviedo y León; al Sur, con la de Orense; y al Oeste, con las de Pontevedra y la Coruña.

3. Extensión.— El territorio comprendido dentro de los anteriores límites tiene 155 kilómetros de largo, de Norte á Mediodía; 66 de ancho, de Oriente á Occidente, y 9.088 cuadrados de superficie.

4. Población.—En tiempo de Floridablanca, año de 1787, contaba LUGo una ciudad, 9 villas, 1.099 feligresías y 42 cotos, distribuídos en 178 jurisdicciones: hoy, la provincia se halla dividida en 10 partidos judiciales (Becerreá, Chantada, Fonsagrada, LUdo, Mondoñedo, Monforte, Quiroga Sarria, Villalba y Bibero), subdivididos en 64 ayuntamientos, los cuales representan 7.195 poblaciones, que ocupan 437.512 habitantes.

5. Clima.—Este es en lo general sano; la temperatura, especialmente en la costa, benigna: las enfermedades más comunes, fiebres, pleuresías, pulmonías y erupciones.

6. Costa.—Empieza ésta en la ría de Ribadeo, á cuyo extremo occidental y frente de la isla Pancha, se ven las puntas de la Piñeira y la Corbera, formando luego, en su prolongación, las del promontorio y San Miguelhasta el puerto de Foz; Ilamado así por hallarse en la foz ó boca del río Masma. A unos cuatro kilómetros del indicado puerto se encuentra el río Oro, después de pasar las puntas de los Cairos, Marzán y Villarmea, á las que siguen la de Frazoura y Puerto de Nois, de poca consideración; la punta de Areoura. la desembocadura del río Cangas y el puerto de Burela, formado de una pequeña concha sin surgidero. A una milla escasa de éste, está el cabo del mismo nombre; más adelante, la punta de Juan Merino, por cuya parte occidental desagua el río Jnco, y como á dos millas del expresado cabo, el puerto de San Ciprián, también de poca importancia, pues sólo admite pequeñas lanchas pescadoras. Frente al puerto de San Ciprián hay tres islas, la primera, conocida por el Farillón, es de figura piramidal y medirá sobre 669 metros de longitud y 40 de latitud: la segunda, denominada la Sombita, vendrá á tener el mismo ancho y unos 50 metros de largo, y la tercera, llamada Labaja, es mucho más pequeña que las anteriores. A una y media milla del mismo puerto, se ve el cabo de Moras ó de San Cipriano, y más arriba la isla de Ansarón, un tanto desviada de la costa, por cuyo intermedio pueden pasar baques de cinco á seis toneladas: a Occidente de la isla, hay dos islotes Ilamados Netos, los cuales dejan paso á embarcaciones de 300 quintales. Desde el referido cabo á San Ciprián, corre la costa sobre siete millas y media hasta la punta de Saiñas, que forma la entrada de la ría de Bibero, en cuyo tránsito se encuentran las puntas de Roncadoira y Ventoseira; pasada esta ría, continúa la costa, y á tres millas de la isla Gabeira, se distingue la de Coelleira, doblada la cual se halla la ría de Bares ó del Barquero, en cuyo centro termina la costa de la provincia de Luco, extremadamente agria y cubierta de pequeñas islas y arenales inaccesibles.

7. Terreno.—El de la provincia de LUGo es montuoso: el centro se halla atravesado por la cadena cantábrica. La parte septentrional y oriental, excesivamente variada, comprende un considerable número de valles, separados por diferentes montes y colinas, cuyas elevaciones más notables se encuentran en los puntos siguientes: Pico de Peña Rubia, de 1.851 metros sobre el nivel del mar; Pico-Pájaro, 1.623; Capeloso, 1.605; Montouto de la Sierra de los Cabalos, 1.521; Surcio, 1.469; el Cerengo, 1.248; Braña, 1.224; Peña del Pico, 1.190, Acebo en Piedras-Apañadas, 1.182; Muradal, 1.145; Piedrafita, 1.123; Monte de lo Tejos, 1.098, Picato, 1.067; Villamane, 1.053; Hospital de Montouto, 1.038; Pico de Cuadramón, 1.020; Monteaqudo, 1.010; Visuña, 996; Villa de Fonsagrada, 965; Pico del Farelo, 949; Sejosmil, 910; Peña Guhia, 880, Seijas, 856.—El antiguo partido de Ribadeo, y los de Mondoñedo y Bibero, situados al Norte, se hallan interrumpidos por montañas más ó menos ásperas y elevadas; formando deliciosos y feracísimos valles; el territorio comprendido en el término de Lugo es de los más pintorescos de la provincia; las márgenes del Miño y las de sus afluentes presentan también pequeños valles y excelentes prados, siendo abundantes, en la mayor parte de las comarcas, las tierras de labor.

8. Ríos.—Los más considerables entre el crecido número que baña y fecundiza los fértiles campos de Ludo, son: el Miño, que nace en la sierra de Meira, en Fuente-Mer̃a, de la cual tomó el nombre, se interna en esta provincia y aumenta su caudalosa corriente con las aguas de multitud de ríos y arroyos, antes de pasar á la de Orense; y el Sil, que después de formar el límite occidental del pais y de recibir varios afluentes, va á unirse al anterior en el punto denominado Barca de los Peares.

9. Producciones.—Las más comunes consisten en centeno, maíz, patatas, nabos, trigo, habas, castañas, frutas y legumbres de diferentes clases, hortalizas, lino, cáñamo, alguna seda, excelentes pastos, buen arbolado para construcción y matorral para combustible; cría de ganado lanar, mular, caballar, vacuno, cabrío y de cerda; minas de hierro, plomo, antimonio y otros metales; canteras de granito, pizarras comunes talcosas, micáceas, losas de varias clases, mármol, margas, cuarzos, cristales y otras especies; caza menor, que se encuentra en todas direcciones, y alguna mayor, en la parte oriental y limite con la provincia de Oviedo, y pesca de truchas, anguilas y otros peces en los ríos, y de abadejo, congrio, merluza, sardinas, bogas, boquerones y mariscos, en la costa. 10. Industria.—Representan ésta la agricultura, la cría de ganados, la pesca, la navegación, varios telares para lino, tejidos de lana y medias, molinos harineros, diferentes fábricas y ferrerías, y otros muchos artes y

oficios, cuya enumeración sería prolija. 11. Comercio.—Lugo no es de las provincias de España que más se distinguen por su tráfico, el cual se halla reducido á la exportación, dentro de la península, del sobrante de sus cosechas, de su abundante ganado, algunas telas, manufacturas de hierro, quesos y jamones muy estimados; é importación de géneros ultramarinos, quincalla, lino, vinos y aguardientes. 12. Ferias.—El comercio interior, de que hemos hecho mérito, se verifica especialmente en las ferias anuales que tienen lugar: el 20 de Enero, en Fonsagrada; el 3 de Febrero, en Río de Porto; el 9 del mismo, en Puentenuevo; el 25 de Abril, en Fonsagrada y Cadeira; el 1.° de Marzo, en Santiago de Oubiaño, y el 25, en Ribadeo; el 1.° de Mayo, en Mondoñedo, y el 3, en Riobarba y Mañón; el 3 de Junio, en Sagrazón de Meira, y el 24, en Alaje; el 2 de Agosto, en Ribadeo; el 15, en Fonsagrada; el 16, en Villacampa, y el 24, en San Isidro del Monte; el 8 de Septiembre, en Congosto; el 10, en San Miguel de Reinante; el 14, en San Ciprián de la Trapa; el 15, en San Ciprián de Leiro; el 21, en Santa María de Padrón, y el 29, en Negradas; el 5 de Octubre, en Lugo; el 17, en Puente de Arante, y el 8 de Noviembre, en Fonsagrada. 13. Lugo.— Capital de la provincia, intendencia, comandancia general, jurisdicción y diócesis de su nombre, comprendida en el territorio de la audiencia y capitanía general de la Coruña.—Está situada en una loma, que se eleva unos 643 metros sobre el nivel del mar, á los 42° 58 de latitud Norte y 3° 53' de longitud Oeste, distante de Madrid 467 kilómetros.— El clima es frío y húmedo en la estación del invierno.—El terreno, así dentro como fuera de la ciudad, se presenta llano, con alguna inclinación al Mediodia, prestándose al cultivo de cereales y hortalizas; y particularmente, las riberas del Paraday y las del Miño, son fertilísimas y bastante pobladas de árboles frutales y de construcción.—Los ríos y arroyos que bañan el término, son: el Miño, que corre por la parte meridional, á unos tres kilómetros de la ciudad, y el arroyo Paraday, que baja por el Nordeste, é incorporándose á las aguas del Chanca, se dirige al término de San Félix de Muja, antes de desaguar en aquel río; sobre el cual se encuentra un soberbio puente de ocho arcos, cuya obra, de piedra pizarrosa y granito, se remonta al siglo XII.—Las producciones más comunes son el centeno, trigo, maiz, patatas, nabos, castañas, legumbres, hortalizas, buen lino y excelente fruta; cría de ganados; particularmente, vacuno y cerdoso; caza de liebres, perdices, conejos, palomas y otras aves; y abundante pesca de sabrosas truchas y anguilas en el Miño.— Aparte de la agricultura y cría de ganados, la industria de esta ciudad y sus cercanías cuenta con bastantes fábricas de curtidos, de velas de cera y sebo, de sombreros ordinarios y de fieltro, y de la famosa de crémor tártaro, cuya calidad excede á la mejor del extranjero; multitud de telares caseros para los tejidos de lino y lana, molinos harineros y un crecido número de artes y de oficios.—El comercio cuenta muchas y bien surtidas tiendas de paños finos y bastos, mahones, sedas, quincalla y géneros de abacería y ultramarinos; la importación principal consiste en vino, aceite y jabón; la exportación, en algunos cereales. 14. Interior de la población.—La capital que se reseña, de forma casi cuadrada, se encuentra circuida de una robusta y admirable muralla, de 10 á 12 metros de altura y de 5 á ó de espesor, flanqueada de gruesos torreones semicirculares, construidos, como aquélla, de piedra pizarra y durísima masa, cuya obra grandiosa se atribuye á los romanos. La población está bastante bien construida; pero su aspecto es triste. Las casas constan, por lo general, de dos pisos, y en las reedificaciones se ha adoptado el gusto de la época; las calles son largas, cómodas, empedradas y con aceras de cantería. La principal de sus plazas es la Mayor, la cual presenta un espacioso cuadro con soportales, asientos y buen empedrado. Los paseos son largos y agradables. Ludo es sede episcopal, residencia de un gobernador y demás autoridades civiles y militares de la provincia: contiene 19.938 habitantes, instituto, seminario, escuela normal y una sociedad económica. 15. Edificios públicos notables.— Cuéntanse en este número: la Casa Consistorial, con una majestuosa fachada, magnífico salón de sesiones, buenas oficinas, dos escaleras y un patio; el palacio episccpal, con habitaciones cómodas y desahogadas, claustro, fuente interior y una biblioteca con más de 7.000 volúmenes; el hospital civil, cuya iglesia, obra de 1768, ofrece una fachada elegantísima y excelentes altares; la cárcel pública, establecimiento de los mejores de su clase en toda Galicia, edificada con buenas bóvedas de cantería, en 1778; el castillo ó cárcel eclesiástica, edificio sólido, aunque de escaso mérito, situado cerca de la muralla; el cuartel de San Fernando, con un anchuroso campo en su frente para ejercicios militares, y un teatro bastante capaz y decente. 16. Monumento.—Lo es y muy notable la iglesia catedral, situada al Mediodía de la ciudad, construída en 1129 por Don Ramón, esposo de la reina Doña Urraca. Según autorizadas opiniones, es un edificio sólido, de estilo gótico, trabajado en épocas diferentes, y cuya fachada, adornada con varias efigies de piedra, está considerada como obra moderna de exquisito gusto. Consta de tres naves bastante desahogadas y con buenas luces: la del centro, está ocupada por el coro, cuya sillería es notabilisima por el primoroso trabajo de sus medallones, tallados en nogal, obra del famoso Alonso Moure, gallego del siglo XVI; tiene dos órganos: uno, antiguo; y otro, moderno; cuéntanse en el templo 19 altares simétricamente colocados, y el mayor, todo de mármol pardo y negro veteado, con cornisamentos y basas de bronce dorado, circuido de cristales y con pavimento de pulido mármol. La capilla de este altar está adornada de lámparas y candelabros bien trabajados: su bóveda, pintada al fresco, tiene excelentes luces, y su gran mole se halla sostenida con arcos ligeros y atrevidos, montados al aire, que le sirven de estribo exterior, cerrándola una crujía de bronce que corre hasta el coro. Los otros altares, especialmente el de la capilla denominada de los Ojos Grandes, es una obra generalmente admirada, la cual, aunque recargada de adornos, presenta un conjunto de talla de reconocido mérito. La capilla tiene trozos y bellezas arquitectónicas dignas de la atención de los inteligentes. La sacristía principal, en otro tiempo capilla dedicada á san Bartolomé, es un local espacioso, adornado con varios cuadros en relieve. El claustro de este templo está considerado como obra notable, y su construcción se remonta á los primeros años del pasado siglo: el atrio, que se ve delante de la fachada, es ancho y bello; la sala capitular, magnífica, adornada con colgaduras de terciopelo encarnado y franjas, y un precioso cuadro de la Asunción. El campanario quedó concluido en 1577. Su obra es sencilla: tiene siete campanas, un reloj público de buena construcción, con dos esferas y un pararrayos. El conjunto de esta catedral presenta una mole de cantería bastante sólida; y en el exterior se observan algunos trozos bellísimos de arquitectura. Finalmente, la bóveda del vestíbulo de la puerta llamada de Palacio, así como una efigie antigua del Salvador, tallada en mármol sobre el arco, merecen la atención de los artistas. 17. Paseos. — Los más notables, son: el de la Alameda, situado en la plaza Mayor; el de la Muralla, que es el mejor por su comodidad y delicioso panorama, el cual presenta el horizonte que desde aquélla se descubre, y el de las risueñas márgenes del Miño y bajada al arrabal del Puente y casa de baños, que ofrecen vistas no menos agradables y pintorescas. 18. Aquas minerales.—Hacia el Mediodía de la capital de LUGO, sobre la orilla izquierda del Miño, se encuentra instalado el baño minero-termal sulfuroso, en cuyo establecimiento se conservan todavía tres bóvedas romanas, las cuales se supone que debieron servir de estufas de abrigo ó de vapor. Las virtudes de aquellas aguas son aplicadas á diversas enfermedades nerviosas, como las apoplejías serosas, hemiplexias, paraplexia, pará

lisis y pasmos, vicio herpético, dolores articulares sifiliticos, gonorrea pertinaz, vicio venéreo, reuma, apoplejía linfática, sarna retropulsa, cacoquimia, histérico y leucorrea crónica. 19. Poblaciones.—Entre las más notables, figuran: Fonsagrada, en territorio de buenos pastos, con 16.028 habitantes, cría de ganados y bastante industria; Chantada, con 14.240 almas, tejidos y ganadería; Bibero, con manufacturas de lienzos comunes, puerto espacioso de mucho comercio y 12.083 almas; Monforte de Lemus, villa de alguna consideración, con 11.934, campo feraz en granos, castañas, lino, cáñamo, instituto de segunda enseñanza, fábricas de lienzos, herraje y cedazos; Villalba, con 11.075 habitantes é industria en lencería; Sarria, con tejidos de lienzo y 10.819 almas; Mondonedo, ciudad episcopal, situada sobre el Masma, con dos puentes, buena catedral, fábricas de curtidos, de cintas de hilo, y 10.171 almas; Sabiñao, con 10.196, edificada sobre la ribera izquierda del Miño; Ribadeo, plaza murada con buen puerto, escuela de náutica, comercio, y 9.161 habitantes; Quiroga, con 8.341 y excelentes cosechas de vino; Palas del Rey, situada sobre la orilla derecha del Ulloa, con 8.040 habitantes; Sober, con 7.887, en la confluencia del Sil y el Cabe; Puebla del Brollón, enclavada sobre una península, que forman el Saa y el Rubin, con 7.324 habitantes, industria y feria en 29 de Junio; Becerrea, con 6.705 almas y alguna industria; Puertomarín, en terreno de sierra, en que se cría numeroso ganado de cerda, con 3.837 almas. 20. Carácter. — Los naturales de este país, encerrados, por decirlo así, en el centro de Galicia, son los gallegos que mejor conservan sus antiguas costumbres y que más refractarios han venido mostrándose á las ideas de lujo, que tanto dominan en el presente siglo. En cuanto al carácter, los lucenses son, por lo general, laboriosos, morigerados y fieles, aunque algo interesados y litigantes: muchos de ellos, abandonan sus lares y se dirigen á las provincias de Andalucía, Castilla y vecino reino de Portugal, en busca de una ocupación lucrativa. La honradez y formalidad en los tratos son virtudes propias y nativas de todo gallego, de las cuales han participado en justas proporciones los hijos de Ludo. 21. Historia.—Luco se llamó en tiempo de los romanos Lucus Augusti ó Bosque de Augusto: su fundación, que unos suponen anterior á aquéllos, la atribuyen otros al mismo Augusto. Este emperador la elevó á la jerarquía de convento jurídico (á la cual era inherente la de colonia romana) como cabeza de 16 distritos, que entonces contenían 166.000 nobles, sujetos á la jurisdicción de la ciudad. Plinio y Ptolomeo citan los nombres de los principales pueblos y repúblicas que acudían á pleitear á Luco, razón por la cual tomaron todos ellos la denominación común de los galaicos LUCENSES. Los cónsules y pretores no podían, en sus visitas provinciales, dejar de llegar á esta importante ciudad, y por esto, sin duda, figura como mansión en el itinerario romano, camino de Braga á Astorga. Lugo fué victima de las sangrientas guerras civiles que sostuvieron los suevos en este pais, después que se apoderaron de él, siendo incendiada por los años de 460; pero rehecha luego de aquella catástrofe, recobró en breve tiempo su antiguo lustre y grandeza, como lo acredita el haber sido elevada á sede episcopal sufragánea de Braga, hasta que el Concilio celebrado en ella en 559, la erigió en metropolitana. El caudillo sarraceno Muza se apoderó de Lugo en 714, designándola los árabes con el nombre de Lek, bajo el cual aparece entre las principales ciudades de la provincia de Mérida, en la división que de la España hizo Yusuff, por los años de 746. Nueve años más tarde (755), fué reconquistada por el rey Don Alfonso, sufriendo la suerte que cupo al resto de Galicia en la enconada guerra que, en 791, hizo Hescham al Norte de España. El rey Don Ramiro, sucesor de Alfonso, pasó á Lugo, en 842; y reuniendo una numerosa hueste, marchó contra Oviedo, en cuya ciudad se había proclamado rey el conde Nepociano. Por los años 969 fué asolada aquella población por los normandos; y en 997, después de la toma de Santiago, dispuso Almanzor su retirada por esta provincia, el cual fué saqueando el país hasta llegar á los territorios de los condes aliados. A la muerte de Don Alfonso IX, se declaró Luco por San Fernando, mientras que otras poblaciones lo hicieron por las infantas Sancha y Dulcia. En 1143 sonó aquella ciudad en los trastornos que suscitaron en Galicia el condestable y el conde de Benavente; el rey Don Fernando mandó á Don Fernando de Acuña, su gobernador en aquel territorio, que se apoderase de los puntos conmovidos; puso éste cerco al castillo de Ludo, y acudió el conde de Lemus en auxilio de su hermano, obispo á la sazón de aquella ciudad, lo cual provocó una nueva guerra, que obligó al rey á salir de Madrid para aplacarla con su presencia. Durante la invasión francesa de 1808 fué Luoo una de las poblaciones más trabajadas por el frecuente paso de los ejércitos; y en Mayo de 1809 ocupáronla los franceses, quienes la consideraron como un punto militar importantísimo, siendo luego bloqueada por los españoles, al mando del marqués de la Romana. En 30 de Mayo de 1836, la guardia militar, que se hallaba establecida en el puente del Miño, se vió atacada por los carlistas, en cuya refriega quedó muerto el cabecilla Villaverde, que la mandaba. Lugo secundó con singular denuedo los pronunciamientos de 1840 y 1843. Tres años después, el 2 de Abril de 1846, se sublevaron contra el gobierno constituido el segundo batallón del regimiento de Zamora y el de Gijón, á cuya cabeza se puso el jefe de estado mayor don Miguel de Solís; pero sitiada la plaza en los dias 12, 13 y 14 del citado mes, y atacada enérgicamente en la tarde del 25 por el general Villalonga y el brigadier Bláser, vióse aquélla forzada á rendirse, tras una tenaz, aunque corta, resistencia. 22. Heráldica.—El escudo de armas de esta ciudad, partido, ostenta, en el primer lado una custodia sostenida por dos ángeles arrodillados, y en el segundo, una torre entre dos leones.

ETIMOLOGÍA. Lucus Augusti, capital de un convento juridico, de donde salían caminos para Astorga, Betanzos y Santiago.

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El texto de Barcia (1880-1883) es de dominio público. El troceado, esta página y sus datos son CC BY 4.0, Karb and Sil. Cítese: «Lugo», en Roque Barcia, Primer diccionario general etimológico (1880-1883), Biblioteca Wordkers, https://biblioteca.wordkers.com/d/barcia/lugo.