Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Logroño

tomo 3 · página 471 · ver la página del original

Logroño. Masculino. Geografía. Provincia de tercera clase, comprendida en el territorio de la audiencia y capitanía general de Burgos; creada por decreto de las Cortes de 27 de Enero de 1822 y reformada por el de 30 de Noviembre de 1833. 1. Situación astronómica.—Se encuentra enclavada en el centro de la Peninsula entre los 41° 4 32°-42 36 30" de latitud septentrional y los 0° 31° 58*-1° 59 de longitud oriental del meridiano de Madrid.

2. Límites.—Por el Norte, confina con las provincias de Burgos y Alava; por el Este, con las de Navarra y Zaragoza; por el Sur, con la de Soria, y por el Oeste, otra vez con la de Burgos.

3. Extensión.—Mide este territorio 133 kilómetros de largo, de Noroeste á Sudeste; 44 de ancho, de Nordeste á Sudoeste, y 5.037 cuadrados de superficie.

4. Población.—Los siete partidos judiciales que constituyen esta provincia, que son: Arnedo, Calahorra, Haro, LOGROÑO, Nájera, Santo Domingo de la Calzada y Torrecilla de Cameros, se hallan divididos en 185 ayuntamientos, los cuales representan 282 poblaciones, que dan un total de 183.439 habitantes.

5. Clima.—La agradable temperatura que disfruta esta comarca la hace susceptible de toda clase de cultivos: el clima es por lo general apacible y sano.

6. Montañas.— La elevada cordillera del Pirineo central penetra en el territorio por la parte Noroeste con el nombre de montes Obarenes, los cuales, tomando luego los de sierra de Sonsierra, sierra de Toloño y otros, van á formar el muro septentrional que encierra la vastísima Ilanura en que se halla comprendida la mejor y más extensa porción de esta provincia; varias cordilleras de montañas, procedentes de la cadena ibérica, forman la barra meridional de aquella misma llanura, preservándola de la influencia perniciosa de los vientos del Mediodía. La más septentrional de aquellas cordilleras es la llamada sierra de Santa Cruz, cuyos estribos terminan en Ezcaray, á la cual siguen luego la de San Millán y el puerto de la Demanda, á cuyo Norte se encuentran el monte Delgados, el de los Herquijuelas y los de Domingo Pedro. Al salir del expresado puerto, se entra en el monte de Tejares; y después, en la sierra de Saz Lorenzo, donde se distinguen el cerro de su nombre, punto el más culminante de la cordillera, y los montes de la Cogolla, de Panedo y el de Oro. Descendiendo luego hacia el Mediodía, siempre en dirección occidental, se presenta la sierra de Neila, la cual, después de tomar diferentes nombres y rumbos, viene á confluir con la famosa sierra de Cameros, que, descendiendo de la parte Noroeste á la del Sur y corriendo desde aquí hacia el Este en busca de las derivaciones del Moncayo, forma, con las denominaciones de sierra de Pineda, de Ayedo, de A lcarama y otras, el limite que separa esta provincia de la de Soria.

7. Rios.—Siete son las corrientes que atraviesan esta comarca, de Sudoeste á Nordeste, perjudicando considerablemente, con su rápido curso, el cultivo de sus campos: el Tirón, el Oja, el Najerilla, el Leza, el Iregua, el Cidacos y el Alhama. Estos dos últimos proceden de la sierra de Alba ú Oucala, en la jurisdicción de Soria, y van á desaguar al caudaloso Ebro, en la misma dirección que los anteriores: el primero, por cerca de Calahorra, y el segundo, por Alfaro.

8. Suelo.—La parte destinada al cultivo es por lo común de excelente calidad; si bien es cierto que en determinados parajes se encuentra poco fecundo, débese principalmente, ya á la falta de riego, ya al deslave que ocasiona la rápida corriente de los ríos, los cuales arrastran violentamente las capas vegetales del terreno. El suelo de LOGROÑO no cede, sin embargo, en lo fértil á ninguno de la Peninsula, y especialmente en los pueblos situados al pie de la sierra y que se extienden hasta el Ebro, se notan abundantes regadíos.

9. Minerales.—En tierra de Jubera de Robres, en Torrecilla, Aguilar y Torre de Cameros se encuentra el alcohol ó galena; en Haro, Arnedillo, Canales, Cervera, Anguiano, Matute, Villaverde y Tobia, alguna cantidad de cobre; en la jurisdicción de Robres hay una mina de estaño; en Aguilar, una veta de antimonio, y en las de Prejano y Arnedillo, de carbón de piedra: las minas de Ezcaray forman un importante ramo de riqueza, pues contienen mucho azufre, lápiz plomo, y el hierro es de la mejor calidad.— En Torrecilla de Cameros se halla el bol, tan estimable como el de Armenia, y en Haro, una arena silicea blanca que se ha empleado con muy buen éxito en la fabricación de cristales. El sulfato y los alabastrinos son muy abundantes; particularmente, en los alrededores de Santo Domingo, donde se ven inmensos yesares; como asimismo la sosa subcarbonatada, la magnesia, la sal común y otras varias cristalizaciones calcáreas y silíceas, entre las cuales se cuenta el cristal de roca. La pizarra arcillosa de diferentes colores, las canteras de piedra arenisca, excelente para edificar; de piedra azul con listas blancas, especial por su permanencia y vista, y distintas clases de mármoles, son comunes á toda la provincia.— Las aguas minerales de algunos puntos, como Abalos, Agoncillo, Joncea, Gravalos, Mantilla y Torrecilla de Cameros gozan de mucha celebridad, y señaladamente, las termales de Arnedillo. 10. Producciones.—Los considerables terrenos yermos y baldíos que existen en casi todos los pueblos de este territorio, son una de las causas del estado de decadencia que ofrece la agricultura, sobre todo en la sierra de Cameros. Esto no obstante, las producciones son muchas y variadas, contándose, en primer término, el trigo, el centeno, el cáñamo, cebada, habas, habichuelas y otras clases de legumbres; aceite, vino exquisito, frutas sabrosísimas, algo de seda, lino, patatas, miel, cera, muchas especies de hortalizas, entre las que se distinguen los pimientos por su magnitud y dulzura, y en algunos términos, castañas y algarrobas.—En las cimas de muchas montañas, sitios sombríos, en las laderas, faldas y parajes más soleados, se crían hayas y robles; y en los puntos más culminantes, entre alguna que otra planta, multitud de hierbas medicinales.

La cría de ganado lanar fino y común es de consideración; el de cerda, el vacuno, el cabrío y caballar, no menos importante. La caza, variada y numerosa; la pesca, excelente y abundante en los ríos Ebro, Neila, Tirón, Oja, Iregua y otros. 11. Industria.—La fabril, á pesar de no hallarse todo lo extendida y adelantada que puede esperarse de este país, cuenta muchas y buenas fábricas de paños finos, entrefinos, ordinarios y bastos, de lona, lienzos, sombreros, curtidos, clavazón, herramientas, aguardientes, licores, agua de colonia, papel, naipes, jabón, harinas, vidriado, loza fina y objetos de pasamanería, ebanistería y sillería; multitud de telares de lino y cáñamo, máquinas para cardar, hilar, tundir y perchar; alfarerías ordinarias, tejas y molinos de chocolate. 12. Comercio.—En otro tiempo, cuando entre las Provincias Vascongadas y de Navarra, en virtud de los fueros especiales por que se regían, era completamente libre la importación y exportación de todos los artículos, así nacionales como extranjeros, el comercio de la de LogRono llegó á ser bastante considerable, pues su situación topográfica le constituía como el centro de las operaciones mercantiles entre las expresadas provincias y las dos Castillas. Esto le proporcionaba dos ventajas: la inversión de algunos capitales sobrantes, que entraban en circulación, y la salida de sus productos agrícolas é industriales, al abrigo de las referidas transacciones. Con el establecimiento de las aduanas en las cuatro provincias exentas, quedaron éstas niveladas con las restantes del litoral y frontera de la Península, en cuanto á las leyes restrictivas de comercio; y desde aquella fecha, como era consiguiente á una comarca central, quedó el de LOGRONo reducido al cambio de frutos por frutos, y á la extracción, para las provincias limítrofes, de las producciones de su industria. 13. Ferias.—Las de este país, que, dicho sea de paso, no ha sido en esta parte de los más favorecidos de España, se reducen á las siguientes: las de LOGROÑO, Haro, Arnedo y Nájera, que tienen lugar, respectivamente, en los días 1.°, 8, 25 y 29 de Septiembre; las de Calahorra, en 3 de Marzo y 31 de Agosto, y las de Santo Domingo de la Calzada, en 19 de Marzo y 8 de Diciembre: entre los principales artículos que en ellas se venden, figuran los granos, legumbres, quincalla, espartería, hilazas, alfarería, paños del país, géneros catalanes y ganados de todas especies. 14. Carácter de los habitantes.—Los riojanos son, por lo común, nobles, francos y pundonorosos, como el resto de los naturales de Castilla; benéficos, hospitalarios, respetuosos para con las autoridades y fieles observadores de la ley. 15. LOGROÑO. —Capital de la provincia, comandancia militar y partido judicial de su nombre; audiencia y capitanía general de Burgos y diócesis de Calahorra. Se encuentra situada á los 42° 27' de latitud Norte y 1° 14° 45" de longitud Este del meridiano de Madrid, sobre la orilla derecha del Ebro, en una hermosa llanura, próxima ya á los confines de Castilla y de Navarra. El clima es benigno por lo general. La temperatura máxima no excede de los 30° Reaumur; la mínima, no pasa de los 3° bajo cero: el cielo se ostenta diáfano en el estío, brumoso en el invierno. Las enfermedades endémicas son completamente desconocidas. El terreno es de buena calidad, susceptible de toda clase de cultivos, excepto los agrios. La campiña, que divide el término, amenizada por la Iregua, que pasa á corta distancia por la parte occidental, es deliciosa y feracísima. Entre sus producciones, citaremos el trigo, la cebada, el centeno, avena, vino, aceite, legumbres de todas clases, riquísimas frutas y algo de lino y cáñamo; cría de ganado lanar y cabrío; poca caza y bastante pesca de anguilas y madrillas en los ríos. La industria está representada por varias fábricas de curtidos, de sombreros, de sillas, de velas de sebo y de aguardientes; telares de lienzos de lino y cáñamo, molinos harineros, ebanisterías, platerías y demás artes y oficios necesarios. Aunque la agricultura constituye la principal riqueza de la capital, el giro y el comercio que su vecindario sostiene con las provincias confinantes es, no obstante, de alguna consideración. 16. Interior de la población.—Esta ciudad alcanzó antiguamente una inmensa importancia. Sus calles son algo tortuosas; las entradas por sus extremos, notables: las mejores aparecen cortadas perpendicularmente por otras, y se extienden hacia el Ebro por un plano inclinado. La variedad que se observa en la construcción de sus casas, demuestra que la ciudad ha sido formada en distintas épocas: las de la parte denominada Rua vieja, la más próxima al río, son antiquísimas: las de las calles Mayor y de Villanueva, las de los Portales y Mercado, de construcción moderna. La más importante de sus plazas, llamada de La Redonda, se distingue por la magnificencia de sus edificios, de nueva planta y por el estilo y gusto de los de la Corte.—La capital de LOGROÑO se halla distante 98 kilómetros de Burgos y 374 de Madrid: es residencia de las autoridades civiles y militares, y contiene 13.888 habitantes, teatro, instituto, casa de misericordia, de niños expósitos, hospital, seminario conciliar, escuela normal y de primera enseñanza, liceo artístico y literario, y otros edificios públicos de mérito indiscutible. 17. Curiosidades artísticas.—Entre los monumentos curiosos que posee esta ciudad y que merecen ser visitados, figura, en primera línea, la iglesia de Santa María de Palacio, con una torre piramidal, que se eleva desde el centro del edificio sobre 200 piés geométricos: fué edificada, según tradición muy antigua, por orden de Constantino el Grande, en cuya memoria lleva siempre el título de iglesia imperial. En opinión de los inteligentes, este grandioso templo cuenta más de mil años de existencia. La iglesia de Santiago es toda de piedra; está edificada con la mayor valentía de arte; tiene 120 pasos de largo por 60 de ancho, formando una sola nave sin pilar alguno, y ha sido incluida en el número de las obras maestras.— La suprimida parroquia de San Bartolomé es quizás la segunda en antigüedad; cuenta de ocho á nueve siglos, y por ser toda ella de piedra labrada ha podido conservarse hasta el día: la portada es de arquitectura gótico-bizantina.—Son, por último, igualmente dignos de mencionarse las hermosas ruinas de un antiguo castillo y el magnífico puente de 12 arcos, guarnecidos de tres fortificaciones y de 236 metros de largo, que se ve sobre el Ebro, á cuya cabeza se encuentra la población, el cual fué construido en 1138 por el ermitaño San Juan de Ortega.—Los paseos de los alrededores de la capital son bellísimos y elegantes. 18. Poblaciones.—La provincia de LOGROÑO, conocida vulgarmente con el nombre de la Rioja, cuenta entre sus pueblos de alguna consideración: á Calahorra, ciudad episcopal, patria de Quintiliano, fundada sobre el Cidacos, con 7.223 almas, seminario conciliar, catedral, establecimientos de beneficencia y antigüedades romanas; Haro, asentada sobre el Ebro, en la comarca más productiva, con 6.353 habitantes, fértil campiña y minas de cobre; Alfaro, ciudad famosa por las Cortes en ella celebradas durante el reinado de Sancho el Bravo, situada sobre el Alhama, con 5.638 habitantes, fábricas de paños y de jabón; Cervera del Río Alhama, villa industriosa, sobre el río de su nombre, con 4.314 almas, campo feraz, fábricas de tejidos y aguas medicinales; Santo Domingo de la Calzada, en país abundantísimo, con 4.071 habitantes, hermoso palacio y manufacturas de paños; Arnedo, pequeña ciudad, con 3.762 almas y fabricación de aguardientes; Briones, con 3.026 habitantes, destilatorios de aguardientes y considerable exportación de vinos; Ezcaray, villa célebre por sus manufacturas de paños finos, con 2.603 almas; Nájera, con 2.548, frondosa vega, residencia en otro tiempo de los reyes de Navarra y memorable por sus fueros y por la batalla que se dió allí entre Don Pedro I de Castilla y su hermano Don Enrique; Antol, situada sobre el Cidacos, á 45 kilómetros Sudeste de Lo GROÑO, con 2.477 almas; San Vicente de Sonsierra, villa edificada sobre la margen izquierda del río Ebro, con 2.450 habitantes; Munilla, con 2.432, fábricas de paños comunes, tin

torerías y mercado todos los domingos; Aguilar del Rio Alhama, con 2.041 almas, dos escuelas y tres iglesias; Torrecilla de Cameros, villa riquísima, con 1.859 habitantes, fábricas de paños y buen lavadero de lanas; Arnedillo, famosa por sus paños, con 1.300 almas y fuentes medicinales; Gravalos, con 1.300 habitantes y aguas sulfurosas; Enciso, con 1.041 almas, y Abalos, con 700, ambas con aguas minerales; y Clavijo, notable por la batalla de su nombre, dada en sus cercanías contra los musulmanes. 19. Historia. — Los padres de la geografia y algunos doctísimós escritores han aventurado, acerca del origen y fundación de LOGROÑO, las conjeturas más opuestas y contradictorias. Sin embargo, la ciudad, según general opinión, es antiquísima, puesto que existía ya en tiempo de los romanos; llegó á ser punto de gran comercio por el río Ebro, que conducía hasta ella las embarcaciones del Mediterráneo, y se llamó Varia, de donde tomó el nombre el actual barrio de Varea, el más antiguo de la población que nos ocupa. Del poder de los romanos pasó al de los godos; y de éstos, á los árabes, contándose entre los diferentes pueblos que reconquistaron los cristianos por los años de 755 á 756. La aparición del nombre de esta ciudad en muchos documentos de fecha muy remota, viene á destruir por completo la opinión de los autores que, considerándola moderna, han atribuido su fundación á los condes Don García y Doña Urraca, bajo el reinado de Alonso VI, confundiendo, sin duda, la repoblación con la fundación. Según Llorente, los monarcas de Pamplona Don García IV y su esposa Doña Teresa hicieron donación de las villas de LOGROÑO y Asa á San Millán de la Cogulla, año 926; pasando, en 1054, al dominio de Don Sancho, hijo de Don García. En la escritura 229 del tomo sexto de la colección de documentos del archivo de Simancas, se lee, firmado como testigo: «et judicio judicante Domino Martino, Dominator in Lucronio» (año de 1056); en la señalada con el número 238, firma: «senior Gomiz Zorraguin, Dominator Logruño testis» (año 1064); en una tercera, número 214, se dice: «accepi ex vobis in mutua alia pieza in via de Lucronio devante sancti Michael» (año 1073), y en otra, número 253, sin fecha: «alia pieza justo rigo de Sancti Martini; et una de mercato Lucronio;» y más adelante: «duas piezas petrosas in via de Lucronio.» Por último, en otras varias escrituras, aparece igualmente confirmada la anterior existencia de Lo GROÑO, figurando, no como un lugar cualquiera, sino como un pueblo principal, cuyas autoridades se encuentran firmando las donaciones reales, como se ve en los textos de las escrituras, números 214 y 229, cuyos párrafos hemos transcrito, y esta última, con la cláusula especial de «judicio judicante.» Muerto Don Sancho de Peñalén, en Junio de 1076, y como Don Sancho de Aragón se apoderase de los Estados de Pamplona, se aplicó el reino de Nájera Don Alonso VI de Castilla, cuyo monarca, después que los ya citados condes Don García y Doña Urraca hubieron mejorado la población, se otorgó, en 1095, el famoso fuero de que habla Marina en su ensayo histórico sobre la antigua legislación. A partir de esta época, empezó á prosperar la ciudad de LOGROÑO, merced á sus leyes francas, contribuyendo asimismo á aquella prosperidad su situación, la hermosura de su cielo y la fertilidad de sus campiñas. Las vicisitudes y trastornos que trajo sobre todo el país la muerte de Don Sancho de Peñalén, alcanzaron igualmente á esta población, la cual, víctima de empeñadas contiendas entre los reyes de Aragón, Castilla y Navarra, fué pasando sucesivamente á poder de varios soberanos, entre los que figuran: Don Alonso el Batallador; Don Alonso VII, hijo de Doña Urraca de Castilla; Don Sancho VII, llamado el Sabio; Don Alonso VIII; Don Alfonso X; Don Pedro I, apellidado el Cruel; el papa Gregorio XI, que la poseyó en depósito, hasta el año de 1373, en que se hizo entrega de la ciudad á Don Enrique de Trastamara, quedando definitivamente incorporada á la corona de Castilla. En 1410 celebró sínodo en LOGROÑO el obispo de Calahorra, don Diego de Zúñiga; y por esta misma época le otorgó el rey Don Juan II títulos de MUY NOBLE Y MUY LEAL, y voto en Cortes, que no conservó. Durante el reinado de Enrique IV, apoderáronse nuevamente los navarros de esta ciudad, la cual fué recuperada en breve tiempo por aquel monarca, auxiliado de don Pedro Girón, gran maestre de Calatrava. Otro hecho glorioso registra la historia de este pueblo, el cual celebra en el día de san Bernabé: en 25 de Mayo de 1521, se vió atacada la ciudad por un fuerte tren de artillería y un formidable ejército francés, que, al mando del general Asperrós, acababa de apoderarse de Pamplona y de toda Navarra: los sitiados, llenos de amor patrio, resistían los ataques de los invasores con gran tesón y valentía, y en tanto la nobleza castellana, puesta al frente de algunos tercios escogidos, derrotaba á aquel ejército en el Ilano de Esquiroz, causándole una pérdida de 6.000 hombres, bagajes y artillería, y haciendo prisionero al general que lo mandaba. Por este famoso hecho de armas, el emperador Carlos V mandó añadir tres flores de lis á las armas de LOGROÑO. Esta ciudad fué una de las que más sufrieron durante la guerra de la Independencia: en 1808 se apoderó de la plaza el general Verdier con dos batallones, después de haber arcabuceado á los principales autores del alzamiento de LOGROÑO contra el ejército invasor, en donde permaneció éste hasta el 24 de Junio de 1813, en que la abandonó el general Clausel, seguido de toda la guarnición. En 18 de Abril de 1823, volvió á caer de nuevo en poder de los franceses: en Octubre de 1833, tuvo lugar una insurrección realista, dirigida por don Santos Ladrón, que el gobernador militar de la plaza no supo reprimir: en 10 de Marzo de 1834, invadieron la población sobre 1.500 carlistas, capitaneados por Iturralde; y en 27 de Abril de 1835, puso su firma el general Valdés al pie del tratado de Eliot, que el general carlista Zumalacárregui firmó en Artaza al siguiente día. En 1838, estableció Espartero en Lo GROÑO su cuartel general, y, finalmente, en 1845, mandó fusilar Villalonga, dentro de sus muros, al esforzado campeón de la libertad, don Martín Zurbano. 20. Personajes célebres.— Entre los muchos personajes célebres que esta ilustre ciudad cuenta por hijos, figuran los cardenales Aguirre y Salazar; el arzobispo de Luna, señor de Solohaga; el de Tarragona y Burgos, señor de Samaniego; el obispo de Marruecos, señor Espinosa; el de Barbastro y Plasencia, don Francisco Antonio de Bustamante; el de León, don José de Vergara; don José de Salazar, teniente general de caballería, conocido con el sobrenombre del Cid de la Rioja, el cual militó por espacio de cuarenta años en las guerras de Flandes, Portugal, Aragón, Valencia y Cataluña; el excelentísimo señor don Jacinto de Segurola, capitán general de los ejércitos de mar y tierra en tiempos de Fernando VI; don José Carlos Ramirez de Arellano, bizarro coronel, que se distinguió en la guerra de Italia y murió en Roma; don Alonso de Mena y don Alonso de Navarrete, de la ilustre casa de don José Bustamante y Loyola, camarero del rey; el padre Mendo; el jesuita Arriaga; don Pedro Logroño; el maestro Ortuño; los célebres artistas don Andrés García, don José de Mendoza y don Juan Fernández Navarrete, el Mudo, pintor de cámara de Felipe II; la excelentísima señora doña Jacinta Martínez Sicilia de Espartero, esposa del invicto duque de la Victoria y conde de Morella; del famoso poeta don Francisco López de Zárate y de don José Orive, teniente general de los ejércitos nacionales. 21. Heráldica.—Las armas de Lo GROÑO representan, sobre el río Ebro, un puente con tres torres, y en la bordadura del escudo, tres flores de lis de oro en campo azul.

ETIMOLOGÍA. Latin Lucronlum, ii; Veria, e; Juliobriga, æ.

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