Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Lerveo

tomo 3 · página 388 · ver la página del original

Lerveo. Masculino. Zoología. Especie de antílope de Berbería.

Lesa. Forma femenina de leso. LESA MAJESTAD, Ó LESA MAJESTAD HUMANA. La majestad del rey violada, ofendida.] LESA MAJESTAD DIVINA. El mismo sentido respecto de Dios. LESA HUMANIDAD. El mismo sentido respecto del hombre. LESO DERECHO. El mismo sentido respecto de la ley. LES.. MOBAL. El miamo sentido es. relación á la conciencia y á las costumbres públicas.

ETIMOLOGÍA. Leso: latín, LeSA majestas, lesa majestad; LESUX jus, leso derecho; francés, lèse majesté. Le Sage (ALAIN RENATO). Célebre escritor francés, que nació en Sarzeau (Morbihán) en 1668 y murió en 1747. Estudió en el colegio de jesuítas de Vannes; ocupó un modesto empleo en Fermes; fué á París en 1692 para vivir de su pluma, y un triste desamparo fué el premio de su deseo de independencia. Sus primeros trabajos fueron: una traducción de las Cartas de Aristeneto; otra de la segunda parte del Quijote de Avellaneda, y varias comedias imitadas del teatro español. Una comedia en un acto, Crispín, rival de su amo, y una novela, imitación ó, mejor dicho, casi traducción del Diablo cojuelo de Guevara, publicadas ambas en 1707, revelaron: la una, su aptitud para el género cómico; y la otra, el profundo conocimiento que del idioma y de las costumbres españolas poseía. Con otra comedia en cinco actos y en prosa, Turcaret (1708) y una novela, Gil Blas de Santillana, cuya primera parte apareció en 1715 y la continuación, en 1724 y 1735, adquirió tal renombre, que los franceses le colocan á la altura de Molière en la pintura de los vicios, de los defectos y de la parte de ridiculo que todas las clases sociales tienen. Turcaret, donde pinta las costumbres de los comerciantes de entonces, fué para LE SAGE una ocasión de probar la independencia y el desinterés de su carácter, rehusando 100.000 francos que los comerciantes le ofrecían por retirar su obra. Sin embargo, por grande que fuese el éxito del Turcaret, su reputación se debe, más que nada, al Gil Blas, novela cortada por el patrón con que habían cortado las suyas Hurtado de Mendoza, Mateo Alemán, Francisco Santos y los inimitables escritores picarescos del siglo XVII. El Gil Blas retrata de tal modo nuestras costumbres y nuestro modo de sentir y de pensar, que no es mucho que ilustres críticos, entre ellos el padre Isla, hayan creido ver, no una obra original, sino una traducción ó imitación á semejanza de las que el mismo autor dió del Guzmán de Alfarache, de don Querubía de Ronda, de Estebanillo González y del Bachiller de Salamanca. Objeto de empeñadas polémicas ha sido dilucidar este punto; debiendo nosotros añadir, sin que entre para nada en la cuestión el espiritu de amor propio nacional, que aun prescindiendo de las observaciones del sapientísimo padre José Francisco de Isla y de las acertadísimas é incontestables de don Juan Antonio Llorente, basta la simple lectura de dicho libro, para convencer á cualquier persona imparcial de que sólo un español, ó quien hubiera residido en España la mayor parte de su vida, podía conocer los usos, costumbres, lenguaje y geografía de España con unos detalles tan minuciosos como se encuentran en el Gil Blas. Los franceses, queriendo hacer mayor el mérito de LE SAGE, alegan, como circunstancia relevante, que jamás puso los piés en España, sin pensar que esto es precisamente lo que echa por tierra sus argumentos, porque, aun después de una residencia de muchos años en el país, sería obra de gran mérito en un extranjero, y viene á ser completamente imposible en quien no conocía ni la historia de España, como lo prueban los crasísimos errores cronológicos que cometió al intercalar cierto número de historietas en el relato principal. Las mejores ediciones de las Obras completas de Le SAGE son las de Paris, 1821-22 (12 volúmenes en 8.° y 1828 (12 volúmenes en 8.°). El Gil Blas ha sido impreso, traducido é imitado multitud de veces, llevando la palma entre todas las traducciones, la que hizo al castellano el padre Isla. Lesa majestad (CRIMEN DE). Historia. 1. Calificación que se daba, en la antigua jurisprudencia romana, á toda empresa ó acto contra el pueblo romano, su imperio ó su dignidad; y á todo atentado directo ó indirecto contra la tranquilidad interior ó exterior de la república. Hubo en Roma un tribunal especial para conocer de estos delitos, y la pena del culpable era la de muerte. 2. Augusto colocó los libelos y las ofensas contra el emperador ó su madre entre los CRÍMENES DE LESA MAJESTAD; y en tiempo de Tiberio, los delatores abusaron mucho de esta ley. 3. En Francia, estos crímenes se calificaban de dos clases: el de LESA MAJESTAD divina, blasfemia, sacrilegio, etc.; y el de LESA MAJESTAD humana, atentado contra el soberano ó contra los infantes, deserción al exterior, conspiración, rebelión, etc. El culpable era condenado á muerte con los más horrorosos tormentos; pero desde la revisión del Código penal (1832), el atentado contra la vida del soberano se castigó como parricidio.

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