Primer diccionario general etimológico

Roque Barcia · 1880-1883

Legado

tomo 3 · página 356 · ver la página del original

Legado. Masculino. Forense. La manda que un testador deja á alguno en su testamento ó codicilo.! El sujeto que alguna suprema potestad eclesiástica ó civil envía á otra para tratar algún negocio.] El presidente de cada una de las provincias inmediatamente sujetas ó reservadas á los emperadores romanos. En algunas provincias se daba al presidente el nombre de LEGADO consular; como á los de la Bética y Lusitania en tiempo del emperador Adriano. [ Cada uno de aquellos socios que los procónsules Ilevaban en su compañía á las provincias, como por una especie de asesores y consejeros, los cuales en caso de necesidad hacían sus veces. En la milicia de los antiguos romanos, el jefe ó cabeza de cada legión. ] Cada uno de los ciudadanos romanos, por lo común del orden senatorio, enviados á las provincias recién conquistadas para arreglar su gobierno. [ La persona eclesiástica que por disposición del Papa hace sus veces en algún concilio, ó ejerce sus facultades apostólicas en algún reino ó provincia de la cristiandad. El prelado elegido por el sumo pontifice para el gobierno de alguna de las provincias eclesiásticas; como Bolonia, Ferrara. Á LÁTERE. Un cardenal enviado extraordinariamente por el Papa, con amplisimas facultades, cerca de algún principe cristiano. I CADUCAR EL LEGADO Ó FIDEICOMISO. Frase forense. Extinguirse por falta del sujeto en quien debia recaer.

ETIMOLOGÍA. Latín legãtus, participio pasivo de lẽgãre, legar: catalán, legat, llegat; provenzal, legat; francés, légat; italiano, legato. El catalán llegat significa más bien el legado, manda. Reseña histórica.—1. Magistrados entre los antiguos romanos, que venían á ser como enviados ó lugartenientes. 2. Los embajadores eran los LEGApos del Senado, que los nombraba de su seno. 3. Los procónsules tenían LEGADoS que mandaban los cuerpos de ejército, cuyo número era proporcionado á la importancia de la provincia á que se destinaban.

4. César, proconsul en las Galias, tuvo hasta diez LEGADOS. 5. Bajo los emperadores, todos los generales y todos los empleados eran LEGADOS del emperador. 6. Augusto tuvo LEGADOS consulares, que enviaba á gobernar las provincias llamadas de César [véase Ro MANO (imperio)], que tenían el poder militar: los LEGADOS propretores eran gobernadores de las provincias de ultramar, investidos del poder civil y militar; los LEGADoS legionarios eran jefes de una legión y formaban parte de un cuerpo estacionado en una provincia fronteriza para guardarla y defenderla. 7. En tiempos de la república hubo LEGADOS libres, es decir, honorarios, que eran senadores encargados de ir á las provincias para sus negocios privados, y que recibian del Senado el título de LEGADOS, que les daba el derecho de gozar de ciertas inmunidades y honores anexos á la legación.

8. Originariamente, la duración de estas misiones era ilimitada, y se prestó á muchos abusos. Cicerón la hizo reducir á un solo año; César reglamentó las legaciones libres por medio de una ley que fijó su duración en cinco años.

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